Apuestas de fútbol americano: la guía del aficionado mexicano para 2026

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos de la SEGOB se revisaron contra las fichas y los pies de página de cada operador y contra las compilaciones públicas de casas de apuestas legales en México.

En el futbol americano juegan 11 jugadores por equipo en el campo.

Aquí va el chiste favorito de este deporte, contado sin adornos: las casas publican dos momios casi gemelos, 1.90 y 1.90, y el aficionado cree que le están dando la misma probabilidad a cada lado. No es así. Esos dos números, cuando se dividen uno entre el otro, reparten el pastel en dos pedazos que suman más de 100 %, y el sobrante es del operador. Nadie tiene que jugar sucio para cobrar: basta con construir el momio así y esperar. La primera vez que uno hace el cálculo se siente un poco tonto por no haberlo visto antes; la segunda vez ya está comparando casas en lugar de elegir la que más le sonríe en el anuncio.

De eso va esta página, aunque el título hable de fútbol americano. México tiene un calendario propio para este deporte: el Super Bowl LX se jugó el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, con los Seattle Seahawks venciendo 29-13 a los New England Patriots y Kenneth Walker III llevándose el MVP; la temporada universitaria pisa los sábados y entra en el mismo boleto. Lo que cambia de casa en casa es otra cosa: quién tiene permiso de la Secretaría de Gobernación, qué mercados ofrece de verdad, cómo llama a sus bonos y cuánto de tu dinero se queda en el camino antes de llegar al marcador. Ese es el terreno que quiero caminar contigo.

Pienso ordenarlo al revés de lo acostumbrado. Primero la lista, para que nadie tenga que leer cinco mil palabras antes de saber de quién estamos hablando. Después el mecanismo, el marco legal, las salvaguardas y los torneos. Y al final las preguntas que todo mundo hace cuando ya tiene el formulario abierto.

Los nueve operadores con permiso de la SEGOB: quién es quién y qué ofrece cada uno

Sin nombres no hay comparación posible, y sin comparación el lector termina confiando en el logotipo más grande del anuncio. Van nueve marcas que dicen operar en México bajo un permiso de la SEGOB (Dirección General de Juegos y Sorteos) otorgado a un permisionario con actividad presencial. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”: en México eso importa, porque una licencia extranjera no abre nada aquí y un permiso mexicano no se hereda ni se vende.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La NFL tiene 32 equipos, 16 en la AFC y 16 en la NFC.

Antes de la tabla, la advertencia que corresponde. Ninguna de estas nueve es “la mejor”: es la lista de las que reviso hoy, ni son todo el mercado, y que una marca no aparezca aquí no significa que no tenga permiso. Sobre los números de permiso, la lista oficial de la DGJS no se puede abrir; los números vienen del pie de página de cada marca o de compilaciones de sitios especializados, y no están confirmados oficialmente. En algunos casos esas compilaciones hasta se contradicen entre sí.

Con eso sobre la mesa, así queda el panorama:

Marca Situación del permiso de la SEGOB, según la fuente citada Lo que su propia ficha declara sobre su producto
Strendus Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según el sitio casasdeapuestaslegales.mx; las compilaciones difieren sobre el titular; sin confirmación oficial Ficha de producto con apuestas deportivas y avisos de juego responsable
Caliente Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; sin confirmación oficial Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años
Pickwin Número no publicado: las fuentes se contradicen entre sí; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, según blog.pickwin.mx Ficha de producto con apuestas deportivas
Codere Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio Apuestas-legales.com.mx; sin confirmación oficial Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Betway Permiso 4184, según el sitio casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial Ficha de producto con apuestas deportivas
1xBet Permiso DGJS/0002/2020, según el sitio Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; la App Store lista la app a nombre de 1XCorp N.V., empresa distinta del titular citado; sin confirmación oficial Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Novibet Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según el sitio casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial Ficha de producto con apuestas deportivas
Betcris Número no publicado: el del pie de página de la marca y el de la tabla del propietario difieren; el pie muestra un número a nombre de Producciones Móviles; además, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 Ficha de producto con apuestas deportivas
Playdoit Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas

La última columna es la que decide partidos, y es también la más delgada de las tres: casi todas las fichas repiten las mismas tres palabras —apuestas en vivo, transmisión, momios— y solo dos bajan al detalle de qué deportes y qué herramientas traen. Una casa puede tener un permiso impecable y un catálogo de fútbol americano que se acaba en el partido del domingo por la noche. El permiso dice que la operación está autorizada; el catálogo dice si a ti te sirve. Son dos preguntas distintas y la tabla las separa a propósito.

Strendus: la marca con más papeles y menos vitrina

Strendus carga tres números de permiso en las compilaciones que la citan, y ninguna otra marca de la lista junta tantos. Eso puede leerse como solidez o como huella de que la operación ha ido cambiando de manos: los propios compiladores no se ponen de acuerdo sobre quién es el titular, y en un régimen donde el permiso no es transferible esa duda vale más que el número. Su ficha de producto es escueta: apuestas deportivas y avisos de juego responsable, sin desglose de deportes ni de mercados.

Lo que sí se puede afirmar es que el permiso vive en un permisionario con actividad presencial, así que el respaldo legal existe y es rastreable. Para el aficionado al fútbol americano eso significa una cosa concreta: si vas a reclamar algo, en teoría tienes una autoridad mexicana a la cual dirigirte, cosa que no ocurre con una marca sin permiso local. La letra chica está en que los titulares citados no coinciden.

Veredicto: la marca que mejor aguanta una revisión documental y peor aguanta una pregunta sobre su producto. Si tu criterio para elegir es tener papeles mexicanos, Strendus está ahí; si tu criterio es saber qué mercados de fútbol americano vas a encontrar antes de registrarte, su ficha no te contesta y tendrás que revisar el programa de apuestas ya dentro de la cuenta.

Caliente: la app que más herramientas mete en el celular

Caliente publica su permiso en su propio pie de página, DGG/SP/404/97, y esa es la fuente más directa de la lista: no depende de que un tercero copie bien un número. Su app, Caliente Deportes, la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y trae transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con uso reservado a mayores de 18 años. El pie de su sitio principal añade el aviso de que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable.

Es la ficha más cargada de la lista en cuanto a herramientas, y también la que más se cuida en el discurso. El “crea tu apuesta” es la pieza interesante para este deporte: un partido de fútbol americano se presta a combinar anotaciones, yardas y ganador en un mismo boleto, y una herramienta así te deja armarlo tú en lugar de aceptar el paquete que la casa te ofrece.

Veredicto: la marca más completa en funciones y la más opaca en cifras de bonos; para quien quiere armar parlays a mano desde el teléfono, esa combinación pesa más que cualquier banner. Si tu interés son los mercados estándar y las cuentas claras, la app cumple sin sorpresas.

Pickwin: el permiso que no se puede citar

Pickwin es el caso más incómodo de la lista y conviene decirlo de frente: las dos compilaciones que la mencionan dan números distintos de permiso, y uno de esos números es el que el pie de página de otra marca de esta misma lista muestra para un titular distinto, Producciones Móviles S.A. de C.V. Cuando un número se duplica entre propietarios, la explicación habitual es que un permisionario opera varias marcas, algo que en México es práctica común. La explicación habitual también puede ser un error de copiado. Con los datos que hay, no se puede elegir entre las dos.

Su ficha de producto no ayuda a desempatar: apuestas deportivas, sin detalle de deportes ni de mercados. Lo que queda en pie es el titular citado, Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora, y eso es todo.

Veredicto: un permiso que no se puede citar con precisión es un permiso que no sirve como argumento de venta, y Pickwin no tiene otro en su ficha. Quien quiera aquí un lugar para apostar fútbol americano tendrá que abrir la cuenta, mirar el programa y decidir con lo que ve; la vitrina previa no existe.

Codere: treinta deportes y una lista de promesas

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El detalle que importa para esta página viene después: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Las compilaciones, por su parte, le asignan los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., sin confirmación oficial.

Treinta deportes es una cifra que se lee rápido y dice poco: lo que quieres saber es si el fútbol americano está cubierto con mercados propios —hándicap, más/menos, anotaciones— o con un par de líneas de adorno. La presencia de “momios mejorados” sugiere que la casa mueve precios de forma activa, y ahí conviene una costumbre sana: comparar el momio mejorado contra el momio base del mismo mercado antes de creerle al adjetivo. Un precio “mejorado” sigue siendo un precio con margen dentro.

Veredicto: la marca que más promete por escrito y la que más exige que la compruebes dentro de la cuenta; para un aficionado a varios deportes es una opción razonable, y para alguien que solo sigue la NFL, treinta deportes es una cifra que no le cambia la vida.

Betway: un número corto y una ficha muda

Betway aparece con el permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., sin confirmación oficial. Es un número corto, del tipo que se otorga a un permisionario con historia —el frontón es uno de los giros que la ley contempla expresamente para permisos complementarios de apuestas remotas—, y esa genealogía es también la explicación de por qué la marca puede operar sin tener una licencia digital propia: el permiso vive en el permisionario, no en la marca.

Su ficha de producto, en cambio, no dice nada que la distinga. Apuestas deportivas y ya. Ni deportes, ni mercados, ni herramientas.

Veredicto: un respaldo legal que se explica bien y una vitrina en blanco; aquí el lector decide casi por completo con lo que encuentra al entrar, y lo que encuentra al entrar no está en su ficha pública.

1xBet: la marca con la ficha más rica y el rastro más confuso

1xBet es el caso donde la ficha del producto y el rastro corporativo se separan más. La app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es una de las dos fichas que en esta lista baja al detalle de disciplinas, y la única que menciona esports junto con UFC.

El rastro, en cambio, tiene una arruga: el permiso citado es DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular citado. Que la empresa que publica la app y la que tiene el permiso no coincidan no es ilegal por sí mismo: las marcas internacionales suelen operar con un permisionario local. Pero conviene que el lector lo sepa antes de asumir que el permiso citado cubre exactamente al operador con el que va a tratar.

Veredicto: la ficha más generosa en herramientas de las nueve y el expediente más difícil de cuadrar; para quien apuesta esports y deportes de combate junto con la NFL, el catálogo es atractivo, y quien exige que el permiso y la empresa de la app sean la misma cosa tendrá que preguntarle a la casa antes de depositar.

Novibet: un permiso con número y una ficha sin promesas

Novibet llega con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., sin confirmación oficial. Es uno de los números mejor formados de la lista: el prefijo corresponde a una dirección de juegos y sorteos y el año es reciente, lo que da la impresión de un trámite hecho en una sola era administrativa, sin los saltos que muestran otros expedientes.

Su ficha de producto es la más callada del grupo: apuestas deportivas, sin deportes, sin herramientas, sin promesas.

Veredicto: un expediente que se sostiene solo y una vitrina que no compite; la marca entra en esta lista por documentos, no por catálogo, y el aficionado al fútbol americano tendrá que verificar dentro de la cuenta si los mercados que quiere existen.

Betcris: doble jurisdicción en el mismo pie de página

Betcris publica dos cosas a la vez. Por un lado, el pie de su sitio muestra un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018; por otro, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Los números de permiso, además, no cuadran: el del pie y el de la tabla del propietario difieren, así que no se imprimen.

Es la única marca de la lista que enseña una licencia europea con fecha de inicio y de fin. Ese dato tiene una lectura útil: las licencias se renuevan, y una vigencia que termina en una fecha concreta se puede seguir. También tiene una lectura menos amable: una licencia maltesa no te da nada frente a la autoridad mexicana, y una marca que opera en dos marcos a la vez puede argumentar con el que más le convenga en cada momento.

Veredicto: el expediente más transparente en cuanto a fechas y el más enredado en cuanto a cuál marco te cubre; quien valore saber exactamente hasta cuándo corre una licencia tiene aquí más información que en cualquier otra ficha de la lista.

Playdoit: “Playboost” y retiro anticipado en el mismo paquete

Playdoit declara el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México, sin confirmación oficial. Su ficha cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es una de las dos fichas con detalle y la única que menciona el retiro anticipado, la herramienta que en otras plazas se llama cash out.

El “Playboost” merece la misma sospecha que los “momios mejorados” de Codere y por la misma razón: un aumento de ganancias es una promoción, y las promociones traen condiciones —mercados elegibles, montos máximos, plazos— que no viven en la ficha. El retiro anticipado, en cambio, es una herramienta de gestión y no un regalo: te deja cerrar una apuesta antes del final a cambio de un precio que fija la casa. Sirve para un aficionado que quiere bajar la exposición cuando el partido se tuerce, no para quien busca valor.

Veredicto: la ficha más clara de las nueve sobre qué herramientas trae, aunque sin un solo número que las aterrice; para quien sigue futbol americano y quiere poder cerrar una apuesta a medio partido, es la opción que al menos anuncia la función.

Ahora sí, a desarmar el mecanismo. La siguiente parada es el partido mismo.

Fundamentos de la apuesta en fútbol americano: cómo se lee un partido antes de leer un momio

Un partido de fútbol americano se anota en pedazos, y entender la aritmética del marcador es la mitad del trabajo para leer un mercado. Los números son fáciles de retener: el touchdown vale 6 puntos; el punto extra pateado, 1; la conversión de dos puntos, 2; el gol de campo, 3; y el safety, 2, que se acredita a la defensa. En el campo juegan 11 jugadores por equipo, y tanto el partido profesional como el universitario duran 60 minutos repartidos en cuatro cuartos de 15 minutos.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Puntuación del futbol americano: touchdown, 6 puntos.

Conviene tener presente por qué esa estructura desordena las apuestas. En el futbol soccer, un gol mueve la línea de forma brusca y el empate es un resultado normal. Aquí un marcador de 24-20 se armó con cuatro anotaciones de seis más puntos extras, con un gol de campo en medio, y en cualquier momento el partido puede irse a 31-20 con una sola jugada de 60 segundos. El resultado final se decide varias veces, y cada vez la casa ajusta.

Qué significa eso para ti. El “más/menos” —la línea de puntos totales— se mueve durante el partido más rápido que en casi cualquier otro deporte, porque la puntuación llega en bloques. El hándicap, por lo mismo, es generoso: una línea de 6.5 puntos no es un resultado probable, es una calibración entre dos equipos que la casa considera separados por algo menos de un touchdown. Y el mercado de ganador puro y simple —el 1X2 que en otros deportes tiene tres resultados— aquí se reduce a dos, porque el empate en temporada regular existe pero es rarísimo y normalmente se paga como una devolución o como un mercado aparte. Dos resultados, dos momios, y ese es exactamente el terreno donde el margen se ve con más claridad.

Momio, boleto y parlay: el vocabulario que sí importa

En México se dice momio, no cuota, y esa diferencia no es un capricho: el momio es el número que multiplica tu dinero, y el boleto —también cupón o ticket— es el documento donde viven tus selecciones. Una apuesta sencilla es un solo evento. Un parlay, o combinada, junta varias selecciones en un solo boleto y multiplica los momios entre sí, lo que significa que el precio sube rápido y la probabilidad de acertar todas cae más rápido todavía.

Aquí va una cuenta que se hace en treinta segundos y que casi nadie hace. Dos momios parejos de 1.90 combinados dan 3.61 por peso si ambos aciertan. El precio parece un regalo comparado con 1.90. Lo que no ves en el boleto es que la casa ya cobró su margen dos veces: una en cada evento. Sumar selecciones multiplica tu riesgo y el margen del operador al mismo tiempo, y esa es la razón por la que un parlay de siete partidos de la NFL casi nunca se paga como uno imagina.

El resto del vocabulario es corto. Apuesta en vivo es la que se hace con el partido en marcha. Hándicap es la ventaja o desventaja que se le da a un equipo para igualar los precios. Más/menos es la línea de puntos totales. Retiro anticipado o cash out es la salida antes del final. Y “apuesta gratis” es un boleto de cortesía que normalmente no te devuelve su propio importe si ganas: pagas el premio calculado con su momio, no el importe más el premio. Esa precisión se pierde en la traducción de todos los días y vale dinero.

¿Cuánto se queda la casa? La prueba de los 1.90 y 1.90

Toca el cálculo que le da sentido a todo lo anterior. Imagina un mercado de dos resultados con momios idénticos de 1.90 y 1.90, un ejemplo ilustrativo y no un precio cotizado en ninguna casa.

Con esos dos precios, la proporción que el mercado reparte entre quienes aciertan es 1 ÷ (1/1.90 + 1/1.90), que da aproximadamente 0.95: alrededor del 95 % de lo apostado en ese mercado regresa a los apostadores. Con esa condición —dos resultados y precios parejos— la casa se queda en torno al 5 %. La banda es lo importante, no el decimal: si los momios bajan a 1.85 por lado, el reparto cae más cerca del 92,5 % y el margen ronda el 7,5 %; si suben a 1.95, el reparto llega a cerca del 97,5 % y el margen se queda alrededor del 2,5 %. Un mercado de fútbol americano construido a 1.90 por lado cuesta, en promedio, cinco pesos de cada cien.

Dos consecuencias prácticas, y las dos son incómodas. La primera: no existe apuesta gratis en el sentido literal, porque el precio que ves ya está rebajado antes de que el partido empiece. La segunda: el margen de un mercado no es el margen de la casa en general, y tampoco viaja entre mercados. Los momios principales de un partido de la NFL —los que mueven más volumen— suelen construirse con márgenes más apretados que un mercado de anotaciones de un receptor suplente. Cuando una promoción te empuja hacia el mercado secundario, te está empujando hacia el margen más alto del menú, y eso ocurre con o sin adjetivos.

Apuestas en vivo y hándicap: dónde el reloj cobra

La apuesta en vivo es donde el fútbol americano se siente distinto a todo lo demás. Un partido se detiene constantemente, las líneas se recalculan, y la casa tiene tiempo de sobra para ajustar el precio entre jugada y jugada. Eso te da una ventaja informativa —acabas de ver la lesión del mariscal de campo titular y el momio tarda unos segundos en moverse— y te da al mismo tiempo un problema: si la casa reajusta rápido, el hueco que creíste ver ya no existe cuando confirmas el boleto.

El hándicap funciona de forma parecida en los dos deportes, con una diferencia de escala. Aquí una línea de 3.5 puntos es un hándicap de gol de campo: la casa te dice que el favorito gana por al menos cuatro o tú ganas el boleto. Poner 10.5 puntos es declarar que el partido se va a despegar. Los momios de esas dos líneas no son el mismo mercado y no se comparan entre sí; el hándicap 3.5 de un partido no es el hándicap 3.5 de otro, y la práctica de copiar el precio de un partido a otro es la forma más común de creer que encontraste valor cuando solo encontraste un número.

Dos hábitos separan al aficionado que sobrevive del que se frustra. Primero: comparar el mismo mercado entre dos o tres casas antes de confirmar, porque medio punto de momio en dos resultados parejos cambia lo que ganas más de lo que parece. Segundo: en vivo, decidir antes del partido qué situaciones justifican entrar y qué precio es el mínimo aceptable. La casa vive de que decidas en caliente.

Aquí toca bajar la voz y no hacer chistes, porque son reglas y no marketing. La ley vigente es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Su lógica es restrictiva en el sentido literal del término: prohíbe los juegos con apuestas en todo el país y permite únicamente los que están expresamente autorizados; la Secretaría de Gobernación otorga los permisos e inspecciona (artículo 7), puede cerrar los locales sin autorización (artículo 8), ningún establecimiento puede ubicarse cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios cooperan con la federación (artículo 10). La autoridad que aplica y administra la ley es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de sustanciar los procedimientos sancionadores.

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es la pieza que más afecta al lector. Su artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y establece jurisdicción federal. Y su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Temporal es la palabra clave: el permiso no se vende, no se hereda, y la ley lo dice expresamente en el artículo 31.

Los giros que importan para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28). Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas, y esa figura explica algo que muchas veces se malinterpreta: en México no existe un permiso autónomo de apuestas en línea. La práctica reportada es que los sitios en línea se cuelgan del permiso presencial de un permisionario autorizado, y que un mismo permisionario opera varias marcas. Los permisionarios de apuestas remotas tienen obligaciones periódicas: cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza (artículo 29).

Sobre el registro público, el dato es este: la lista oficial de la DGJS no se pudo abrir, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los recuentos de sitios de apuestas se contradicen entre sí —uno habla de 136 sitios, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx—, así que ninguna cifra sirve como referencia y ningún número de permiso se presenta aquí como oficial. En la tabla de la clasificación, cada número va con la fuente que lo cita y con la advertencia de que no está confirmado oficialmente.

La reforma. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, según lo reportado el 13 de octubre de 2026. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley vigente que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta y nada más; hoy no cambia un solo requisito de los que lees en esta página.

En línea, el permiso es presencial: la consecuencia que casi nadie explica

Este es el punto que conviene llevarse de todo el marco legal, y es el que menos aparece en los anuncios. Cuando una casa dice “operamos con permiso de la SEGOB”, no está diciendo que tenga una concesión para internet. Está diciendo que un permisionario con actividad presencial tiene un permiso —normalmente un centro de apuestas remotas— y que la marca se cuelga de ahí. El artículo 3 define el permiso como acto temporal otorgado al permisionario, y el 31 añade que no es transferible.

Para el lector, la traducción es doble. La buena: hay una autoridad mexicana, un titular identificable y obligaciones de auditoría y de reporte que alguien tiene que cumplir. La incómoda: el permiso respalda a la operación, no necesariamente a la marca con la que tratas, y por eso la pregunta “¿quién es el permisionario detrás de este sitio?” vale más que la pregunta “¿este sitio es legal?”. En la clasificación de arriba se ve el efecto con claridad: en varios casos el titular que citan las compilaciones no coincide con la empresa que publica la aplicación.

Bloqueos, amparos y por qué toda esta página lleva fecha

Los permisos son la parte ordenada; la aplicación es la parte que se mueve. En el futbol americano esto se siente directo: si tu casa está bloqueada en enero, no ves los playoffs de la NFL por su transmisión y no cobras el boleto que ganaste.

Los hechos, con sus fechas. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —esta última de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. Y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

El estado es inestable y por eso se escribe siempre con fecha, nunca como “abierto hoy”. Lo que sí es estable es la asimetría: un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado mientras el pleito se resuelve en tribunales, y el aficionado no es parte en ese juicio. Ninguna de esas marcas aparece como ficha activa en la lista de arriba.

Sobre un jugador que apuesta en un sitio sin permiso, la ley no establece una multa ni un delito, y tampoco una exención: ninguna de las dos cosas se afirma aquí, porque ninguna está establecida. Lo que se puede afirmar sin margen de error es que un sitio con licencia de Curazao no tiene permiso mexicano. Y que apostar ahí es hacerlo sin la protección local que da un permiso de la SEGOB: sin acreedor identificable en México, sin autoridad a la que acudir y sin las obligaciones de reporte que la ley impone a los permisionarios. El otro lado de la balanza —una marca con permiso tiene límites, controles y condiciones que a muchos apostadores les parecen una lata— es real y forma parte de la decisión. Solo conviene saber cuál de los dos lados estás eligiendo.

Edad, identidad y verificación: lo que la ley dice y lo que dicen las marcas

El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija un número. El número, 18 años, lo ponen las marcas en sus propias fichas y pies de página, y una casa de esta lista lo declara expresamente en su ficha de aplicación junto con los avisos de juego responsable. Una cifra legal de edad para apostar no está establecida, y esa es una distinción que importa cuando alguien te dice “la ley mexicana exige 18 años” sin citar dónde.

La verificación de identidad sí tiene una lógica clara, aunque no esté en un artículo que se pueda citar palabra por palabra. Los operadores verifican a sus usuarios —el proceso que en la práctica se conoce como KYC— y reportan las transacciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas está considerado una actividad vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exactos que hay que entregar no están establecidos en la ley, así que cada casa los pide a su manera: identificación oficial, comprobante de domicilio, a veces comprobante de la cuenta bancaria desde la que depositas.

En la práctica esto se convierte en una secuencia que conviene conocer antes de tener dinero adentro, y no después. Primero te registras con tus datos reales, porque una discrepancia entre tu nombre y el del titular de la cuenta que retiras produce un problema que ninguna casa resuelve rápido. Después llega la verificación: puede tocar antes del primer retiro o antes del primer depósito, según la casa. Y solo cuando está completa puedes retirar a una cuenta a tu nombre. Un boleto ganador con la verificación a medias es dinero que existe y no puedes tocar; ahí es donde el aficionado se desespera y dónde la casa tiene toda la razón defendiéndose.

Un detalle que rara vez se explica en los anuncios: la publicidad muestra la clave oficial del permiso y los avisos de juego responsable, según un reporte secundario. Eso no es decoración. Es la manera de decirte, sin decirlo, que estás frente a un operador que tiene algo que perder si incumple.

Juego responsable en México: las herramientas que existen y la que no existe

Voy a ser directo, porque este es el apartado donde más se miente por omisión. En México no existe un registro nacional de autoexclusión. No hay una lista a la que te apuntes y que cierre tu acceso a todas las casas del país a la vez. Esa herramienta, que en otros mercados hace el trabajo pesado, aquí simplemente no está.

Lo que existe es más modesto y es lo que cada marca lista en su propia ficha: pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria. La autoexclusión, cuando la casa la ofrece, es un acuerdo entre tú y esa casa; no te sigue a la de la esquina. Y la ley tampoco establece un límite de depósito o de pérdida obligatorio, ni una figura de cuenta temporal que te permita probar el sitio con topes duros. Nada de eso está en el Reglamento que se revisó.

Ese vacío cambia el reparto de responsabilidades. Cuando el tope lo pone la ley, el apostador tiene una red debajo; cuando el tope lo pone una casilla en la configuración de la cuenta, el único que se acuerda de ponerla eres tú, normalmente el día en que te das cuenta de que la necesitabas. No es un problema de las casas: es una ausencia del marco y se resuelve del único modo en que se resuelven las ausencias, con hábitos.

Qué hacer con eso, en concreto. Fija el límite el primer día, en el mismo registro, cuando todavía tienes cabeza fría y el depósito que acabas de hacer es pequeño. Compara las herramientas de dos casas antes de elegir, porque la oferta varía; el aviso de juego responsable y la política de cierre de cuenta que aparecen en una ficha de aplicación no son lo mismo que un control real dentro de la plataforma, y ahí conviene leer con lupa. Y aprovecha el detalle que más se pasa por alto: en las apuestas en vivo, la pausa no existe. Un partido se detiene, pero el flujo de mercados no, y entrar y salir cada cinco minutos durante tres horas es la forma más silenciosa de perder el control. Si vas a apostar en vivo, el límite de depósito es tu único freno real, y hay que ponerlo antes de que empiece el partido, no durante.

Calendario y torneos: cuándo se apuesta fútbol americano en México

El calendario manda más de lo que parece, y el aficionado mexicano lo tiene bien aprendido: los domingos de temporada, los sábados universitarios, el lunes por la noche y, al final, el partido que todo el mundo ve aunque no siga el deporte. La NFL tiene 32 equipos, 16 en la AFC y 16 en la NFC; cada uno juega 17 partidos en una temporada regular de 18 semanas, y 14 equipos —siete por conferencia— llegan a los playoffs de eliminación directa. Los universitarios juegan 60 minutos igual que los profesionales, con cuatro cuartos de 15 minutos, y esa coincidencia hace que los dos calendarios se apilen en el mismo fin de semana.

Ver la estructura completa ayuda a entender por qué el mercado se abre tanto en enero. Con 17 partidos por equipo repartidos en 18 semanas, cada jornada trae un bloque amplio de partidos simultáneos, y los playoffs concentran el interés en pocos encuentros donde la liquidez se apila. Cuando un partido concentra todo el dinero del país, el margen del operador tiende a apretarse, porque compite por volumen. La paradoja para el lector es que el partido más visto no siempre es el más caro para apostar; suele ser lo contrario.

Super Bowl LX: el partido que ya se jugó y lo que dejó

El Super Bowl LX se jugó el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Los Seattle Seahawks vencieron 29-13 a los New England Patriots y Kenneth Walker III fue nombrado MVP. Es un partido terminado, y esa palabra tiene consecuencias prácticas: cualquier mercado sobre él ya está liquidado, y si encuentras una mesa que siga ofreciendo precios sobre ese resultado, lo que tienes enfrente no es una oportunidad sino un error de la casa o una trampa.

El dato sirve para algo más útil que recordar el marcador. Fíjate en el 29-13: 29 se armó con cuatro anotaciones y extras, más un gol de campo o un par de conversiones; 13, con dos anotaciones y un gol de campo. Un partido reñido en el papel se resolvió por 16 puntos, que es un hándicap típico de un equipo claramente superior. El fútbol americano produce marcadores que se despegan así, y esa es la razón por la que el hándicap y el más/menos son los mercados que la gente usa de verdad: el ganador puro y simple paga poco, y la emoción de un partido se juega más en la diferencia y en el total que en el resultado.

La FIFA ya pasó, y el calendario de invierno sigue mandando

La Copa Mundial de la FIFA 2026 se jugó entre junio y julio de 2026, o sea que ya es pasado, y también ésta es una advertencia práctica. En el verano, una parte de los apostadores casuales migra al torneo de turno y baja el dinero que va al fútbol americano; en agosto vuelven las pretemporadas y en septiembre el calendario serio. Si estás escogiendo casa con vistas a la temporada que viene, lo que importa es su oferta en temporada regular, no en un verano de torneo.

Aquí es donde el ángulo de esta página se vuelve concreto: dos casas con permiso pueden ser igual de legales y completamente distintas para ti. Una ofrece más de 30 deportes y apuestas gratis con condiciones. Otra transmite la NFL y ligas europeas de futbol en la misma app. Una tercera baja al detalle con estadísticas y transmisión de disciplinas específicas. Si solo te interesa la NFL, la lista de deportes de una casa es un dato ornamental; si el domingo también ves la NBA y el sábado sigues a los universitarios, esa cifra se vuelve la columna vertebral. Un comentario sobre el béisbol de las Grandes Ligas aparece en alguna de las fichas revisadas, y con eso se confirma lo obvio: las marcas construyen su catálogo para el aficionado que no apuesta un solo deporte.

Los torneos terminan y las temporadas empiezan. Lo que no cambia es el margen, y por eso la próxima sección es la que te conviene leer antes de registrarte.

Qué revisar antes de abrir la cuenta

Un registro de cinco minutos hecho con criterio te ahorra el problema de descubrir en el primer retiro que la casa no tenía lo que buscabas. Ordena la decisión así: primero el respaldo, luego los controles, luego las herramientas.

Sobre el respaldo, busca en el pie de página de la casa la clave del permiso, el nombre del permisionario y la advertencia de juego responsable. En una de las casas revisadas el titular citado es un operador de frontón, en otra el pie muestra un número que la tabla del propietario contradice. Eso no significa que la casa sea ilegal: significa que el permiso vive en el permisionario y que la marca es la vitrina. Si la clave no aparece en ningún lado, es una señal de que la casa no quiere que la revises.

Sobre los controles, comprueba tres cosas dentro de la cuenta y no en el anuncio: si puedes fijar un límite de depósito, si existe una opción de autoexclusión y si el cierre de cuenta se puede pedir desde la aplicación o solo por teléfono. En la lista de arriba, la ficha que menciona políticas de cierre de cuenta es la misma que declara el permiso de la SEGOB y el aviso de mayores de 18 años; esa coincidencia no es casualidad, es la marca ofreciendo lo que el marco no exige.

Sobre las herramientas, separa las que gestionan tu riesgo de las que prometen aumentar tus ganancias. El retiro anticipado y el creador de apuestas te dan control. Los momios mejorados, los aumentos de ganancias y los bonos de bienvenida son promociones, y una promoción es una condición con fecha de vencimiento y topes que no aparecen en el banner.

Y sobre el dinero, dos preguntas que casi nadie hace al registrarse. La primera: ¿qué métodos de depósito acepta y cuáles sirven para retirar? Entre los métodos que las marcas listan por su cuenta aparecen tarjetas, transferencia bancaria por SPEI, vouchers en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos; el retiro, en cambio, va a una cuenta a nombre del jugador y no necesariamente por la misma vía por la que entraste. La segunda: ¿la casa emite el CFDI de retenciones por premios gravados? Si te toca un premio grande, ese comprobante es la diferencia entre un trámite ordenado y una tarde perdida.

Dos apuntes fiscales que conviene tener en el radar sin volverlos un tratado. Desde el 1 de enero de 2026 rige un IEPS del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, según lo reformado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025; antes era del 30 %. La base no está establecida en el texto revisado, que solo habla del “valor de la actividad”, y la prensa lo describe como el monto total apostado: por eso aquí no se escribe que sea el 50 % de lo apostado ni el 50 % de los ingresos brutos. En el lado del premio, la Ley del ISR grava los premios de loterías, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente, con una retención del 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y del 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México existe un impuesto estatal del 6 % sobre premios, aproximadamente un 7 % en total según un reporte secundario, y los premios que superan 600.000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual. Cuánto se retiene depende de la entidad y de tu situación: un contador resuelve en una consulta lo que un foro no resuelve en una semana.

Un cierre con la pregunta que más frecuencia tiene y menos respuesta sencilla. ¿Puedo ganar y perder?

Preguntas frecuentes sobre las apuestas de fútbol americano en México

¿Qué deportes y eventos se pueden apostar en una casa con permiso de la SEGOB?

Todo lo que el permiso y el programa de la casa prevean: deportes de equipo, deportes de combate, esports, deportes virtuales y eventos como la NFL o los torneos universitarios. El Reglamento no reparte reglas distintas por disciplina ni prohíbe ligas menores o eventos con menores, y tampoco encontré un catálogo cerrado de eventos restringidos. Lo que sí está prohibido es la actividad de apuestas que no esté expresamente prevista, y el límite del catálogo lo pone cada operador.

¿Cómo sé si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Busca en el pie de página de la casa la clave del permiso, el nombre del permisionario y los avisos de juego responsable; la publicidad debe mostrar la clave oficial, según un reporte secundario. La lista oficial de la DGJS es la referencia natural, aunque el Congreso pidió en 2026 que el registro sea público y abierto. Ningún número citado aquí está confirmado oficialmente, y un permiso mexicano no es una licencia extranjera.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con lo que apostaste y el momio?

El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Con 500 pesos a un momio de 1.90, el retorno es 950 pesos, de los cuales 450 son ganancia. En un parlay los momios de las selecciones se multiplican entre sí, así que dos momios de 1.90 dan 3.61 y el retorno sobre 500 pesos serían 1.805 pesos si aciertan las dos.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Con la suma de los inversos de los momios. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90, la proporción que vuelve a los apostadores es 1 ÷ (1/1.90 + 1/1.90), alrededor del 95 %, y la casa se queda cerca del 5 %. Es una banda, no un número fijo: a 1.85 por lado el reparto cae a cerca de 92,5 % y el margen ronda el 7,5 %.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

La Ley del ISR grava los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente, y el pagador es quien retiene. La tasa es del 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y del 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México cobra un 6 % estatal, cerca de un 7 % en total. El tratamiento de premios de sitios sin permiso no está establecido: consulta a un contador.

¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde la configuración de tu cuenta, en la sección de juego responsable de la casa, y en varias plataformas también se puede pedir por atención al cliente. Conviene fijarlos el día del registro, no cuando el saldo ya bajó. En México no hay límite legal obligatorio ni registro nacional de autoexclusión, así que la herramienta que ofrezca tu casa es el único tope real, y no te sigue a las demás.

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