Cómo apostar en el Mundial 2026: las nueve casas con permiso de la SEGOB y lo que cada una cuesta
El torneo ya terminó: del 11 de junio al 19 de julio de 2026, 48 selecciones y 104 partidos repartidos entre Canadá, México y Estados Unidos, con España campeona tras ganarle 1-0 en tiempo extra a Argentina en el MetLife Stadium. Quien busque cómo apostar en el Mundial 2026 llega un poco tarde para ese torneo y bastante a tiempo para entender el mecanismo, porque el próximo gran evento ya tiene fecha y los momios se construyen siempre igual: con un margen dentro que el boleto nunca muestra.
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los números de permiso tomados de los pies de página de cada operador y de las compilaciones que los publican, y el estado judicial de los bloqueos leído a la fecha que cada reporte indica.
El panorama: nueve casas con permiso de la SEGOB y lo que declara cada una
Conviene decirlo de entrada, porque el buscador mexicano se topa con esto a diario: aquí no existe una licencia de apuestas por internet. Existe un permiso, palabra que la ley usa con precisión y que las casas traducen como “licencia” cuando les conviene el sonido inglés. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos con apuesta y los sorteos en todo el territorio y deja a salvo solo lo que autoriza expresamente; el Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 remata la idea en su artículo 2: lo que no está previsto, está prohibido.

De ahí sale la figura que sostiene todo el mercado digital mexicano. El permiso se otorga a un permisionario —una persona física o moral con establecimiento autorizado, típicamente un centro de apuestas remotas o una sala de sorteos de números o símbolos— y ese permisionario puede operar varias marcas. Ninguna página web es titular de nada por sí misma. Cuando un sitio mexicano presume de estar “regulado”, lo que en realidad ocurre es que cuelga del permiso de alguien más.
Esa estructura tiene una consecuencia práctica para el lector: la pregunta útil no es si la casa es legal, sino quién responde por ella y qué se puede comprobar de ese vínculo. La Dirección General de Juegos y Sorteos, dependiente de la Secretaría de Gobernación, es la que autoriza, controla, supervisa y sanciona. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió que el registro público de sitios autorizados quedara abierto, señal de que hoy no lo está de forma cómoda. Los conteos que circulan tampoco cuadran: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras encima de la mesa, ninguna cuenta seria se sostiene, y esta comparación no la inventa.
La tabla de permisos: qué se puede verificar y qué no
Lo que sigue es lo que cada marca publica sobre su propio permiso y lo que las compilaciones que los recopilan reportan. Ningún número de permiso llega aquí como confirmación oficial, porque la lista de la DGJS no pudo abrirse: van con la fuente nombrada, tal como aparecen.

| Marca | Estado del permiso ante la SEGOB, según la fuente | Qué informa el propio operador |
|---|---|---|
| Caliente | Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, según el pie de página de caliente.mx, sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, las compilaciones difieren | Apuestas deportivas en línea con permiso citado en su propio material |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo con transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según el portal de apuestas legales, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular: Entretenimientos Naturales | Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Apuestas deportivas en línea bajo la estructura de un permisionario mexicano |
| Betcris | No se imprime número: el del pie de página de betcris.mx y el de la tabla del propietario difieren; titular: Producciones Móviles | Apuestas deportivas; su pie de página muestra un permiso a nombre de Producciones Móviles junto con Paradise Riviera Gaming, y una licencia de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| Pickwin | No se imprime número: las fuentes se contradicen y una compilación repite el número que aparece en el pie de Betcris; titular: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Apuestas deportivas bajo el permiso de su permisionario |
| Betway | Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Apuestas deportivas en línea bajo la estructura de un permisionario mexicano |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el portal de apuestas legales; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; la ficha de su app añade permiso SEGOB, uso exclusivo para mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta |
Dos filas sin número pueden leerse como un hueco de esta tabla. Son lo contrario: son el dato. Donde un pie de página y una tabla de propietario dan cifras distintas para la misma estructura societaria, imprimir una sola sería elegir en silencio y presentar como hecho lo que es una discrepancia. Un lector que quiera cerrar el asunto tiene la ruta: pedir el permiso al propio operador por su canal de atención, o consultar el registro de la DGJS cuando esté disponible. Vale la pena hacerlo una vez por marca, no cada vez que se apuesta.
Los dos caminos: casa con permiso mexicano y sitio que opera desde fuera
México tiene dos mercados de apuestas en línea que se parecen en la pantalla y no se parecen en nada más. Uno cuelga de un permiso de la SEGOB; el otro no.
El camino con permiso trae un foro legal mexicano. Trae también obligaciones que el operador cumple y que el apostador termina notando: verificación de identidad, controles contra el lavado de dinero con reportes de operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, y la emisión de un CFDI de retenciones cuando el premio queda gravado. Los premios de sorteos, rifas, juegos con apuesta y concursos legalmente autorizados se retienen en la fuente: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si el impuesto estatal pasa ese 6 %. La Ciudad de México aplica un 6 % estatal sobre premios, lo que deja el total alrededor del 7 % según reportes secundarios. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios por encima de $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual, también según reportes secundarios.
El camino de afuera no ofrece nada de eso. No hay foro mexicano, no hay permiso de la SEGOB, no hay CFDI de retenciones y no hay a quién reclamarle en el país cuando la cuenta queda bloqueada. Nada de esto es teoría: la propia autoridad demostró en 2025 y 2026 que puede apagar un sitio en una tarde.
Por si el lector quiere el resumen incómodo: el sitio sin permiso suele ofrecer momios un poco más altos, porque no carga con el costo de cumplir. Ese diferencial es real, y es la única ventaja concreta de la ruta offshore. Lo demás es riesgo del apostador.
De teclas y candados: la supervisión y sus huecos
La SEGOB no tiene un artículo de su Reglamento dedicado a las apuestas por internet, y eso se nota. Lo que existe es el poder administrativo de siempre: el artículo 7 de la ley de 1947 le da la facultad de otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8, la de cerrar establecimientos no autorizados; el Reglamento añade que la actividad no prevista está prohibida. Sobre esa base la Secretaría ha endurecido su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal de bloqueo distinta de la que deriva del cumplimiento fiscal —los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA, que alcanzan a juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México— no está establecida.
Los años recientes dan la cronología exacta. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, del grupo de Ganador Azteca, quedaron inhabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos cerraron durante 2026.
Ninguna de esas marcas aparece como opción activa en esta página, y no por falta de tamaño: aparecerían si su estado fuera estable. Un lector que hoy vea funcionando cualquiera de los dos sitios haría bien en fechar la observación. Que una página cargue no significa que la orden judicial siga vigente mañana.
Cuánto cuesta equivocarse de camino
Aquí conviene separar dos cosas que suelen mezclarse: la multa y el saldo. Que apostar en un sitio sin permiso traiga una sanción para el jugador no está establecido, y esta página no va a inventar ni el castigo ni la exención. El riesgo documentado es otro y es más aburrido: el dinero que ya está dentro. Cuando un operador queda inhabilitado, las cuentas se congelan, y recuperar el saldo desde fuera del sistema mexicano es un trámite sin autoridad que lo respalde.
La comparación honesta queda así: la casa con permiso ofrece un foro mexicano, un permiso, controles KYC y AML, y un CFDI de retenciones; la de fuera no ofrece ninguno de los cuatro. En ninguno de los dos casos hay un registro nacional de autoexclusión que impida a una persona volver a abrir cuenta donde ya se cerró por su propio pie. Ese hueco es del sistema, no de una marca.
Los momios y el margen: la única letra chica que importa
El momio es el precio. La casa lo publica, el boleto lo guarda, y entre los dos hay una resta que casi nadie hace.
Un ejemplo con tres resultados sirve mejor que cualquier discurso. Ponga el lector un partido con momios decimales de 2,10 para el local, 3,40 para el empate y 3,60 para la visita. Son cifras ilustrativas, un ejercicio para ver el mecanismo, no un precio que alguna casa esté ofreciendo hoy. Con esos tres números, la probabilidad implícita de cada resultado sale de dividir uno entre el momio: 47,6 % para el local, 29,4 % para el empate y 27,8 % para la visita. Sumadas, dan 104,8 %. Ese 4,8 % de más es exactamente lo que el apostador paga por encima del 100 % que deberían sumar tres resultados mutuamente excluyentes, y es el margen de esa casa en ese mercado.
El cálculo se hace por el otro lado y da el mismo resultado: la proporción que el mercado devuelve sale de 1 ÷ (1/2,10 + 1/3,40 + 1/3,60), que es 95,4 %; el margen es el 4,6 % que falta hasta 100. Las dos vías describen la misma resta y terminan en la misma banda.
Esa banda tiene un piso que conviene conocer. Un mercado principal de un partido grande —un 1X2 de un torneo de selecciones— vive en algún lugar entre el 4 % y el 6 %, y la mayoría de las casas que operan en México con permiso se acomoda en el tramo alto de ese rango. Cuando el mismo juego se mira en el mercado de más/menos goles, o en un hándicap, la banda se estira hacia arriba y la horquilla se abre sin que el boleto lo diga. Los momios promocionados que una casa anuncia con bombo suelen ser justamente la excepción: unos pocos partidos de la jornada, con un margen casi nulo, mientras el resto del programa carga con el promedio.
Ahí está el costo real de cualquier apuesta, y es más grande de lo que parece cuando se apuesta seguido. Un 5 % de margen no se paga una vez: se paga en cada boleto, gane o pierda, se retire el dinero o no. Un parlay de tres selecciones multiplica los momios de las tres piernas, y multiplica también los tres márgenes encima. Eso explica un efecto que el apostador siente sin saber de dónde viene: la misma apuesta rinde menos en la combinada que en tres boletos sueltos, no por mala suerte, sino por aritmética acumulada.
Es el momento de decirlo sin rodeos: ninguna casa publica su margen, y ninguna lo va a publicar. Tampoco hace falta que lo publique, porque sale de tres divisiones. Tomar dos minutos para hacerlas antes de comprometer dinero es la diferencia entre elegir un precio y aceptar el que le pusieron enfrente.
Las nueve casas, una por una
El orden de este recorrido es el de la comparación, no el de una recomendación. Son nueve operadores que declaran operar bajo un permiso de la SEGOB, y cada uno tiene un perfil distinto de lector: el que apuesta veinte pesos por diversión el domingo, el que sigue cinco ligas y quiere ver el partido dentro de la aplicación, el que armó su propia combinada y quiere retirarla antes de que se caiga. Todos los detalles vienen de lo que cada marca publica sobre sí misma.
Caliente: la casa del retiro anticipado y el creador de apuestas
Caliente es la marca con el recorrido más largo y el catálogo más visible en la calle. Su app, “Caliente Deportes” —versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V.— ofrece transmisión en vivo, un creador de apuestas con el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, todo con restricción expresa a mayores de 18 años. En su sitio, el pie de página avisa que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
Ese armado describe a un operador que apuesta por la experiencia completa dentro de una sola aplicación: en la misma pantalla se ve el partido, se arma el boleto, se deposita y se retira. Para quien sigue su liga desde el teléfono y quiere resolver todo sin saltar entre pestañas, es un perfil cómodo. El detalle que conviene mirar dos veces es el creador de apuestas: es una herramienta excelente y la vía más rápida para construir una combinada larga, que es también la vía más rápida para multiplicar el margen sin darse cuenta.
Nueve listas de comparación en México nombran a Caliente primero. Es un reflejo de tamaño, no de precio.
Strendus: tres permisos en el papel y dos titulares posibles
Strendus aparece en las compilaciones con tres números de permiso —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y con un titular que no queda fijo: Atracciones y Emociones Vallarta en una versión, New Ads en otra. Ninguno de esos números llega aquí como confirmación oficial, porque la lista de la DGJS no pudo abrirse.
Ese desacuerdo no es un detalle de archivo. La estructura de permisionario existe justamente para que alguien responda por la operación, y cuando dos compilaciones nombran titulares distintos, la pregunta “¿quién responde?” queda sin respuesta cómoda. La marca no publica un catálogo deportivo tan detallado como otras de esta lista, así que la decisión del lector se apoya en otra cosa: en si le importa tener identificado al titular del permiso antes de depositar. A quien le importe, este es el caso donde vale pedir el documento por el canal de atención antes de abrir cuenta.
El contraste con Caliente es claro y no favorece a Strendus: donde una marca publica lo que ofrece, la otra deja al lector buscando quién está detrás.
Playdoit: cinco deportes, transmisión y un retiro anticipado
Playdoit concentra su oferta en cinco frentes: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports. Sobre esa base monta apuestas en vivo con transmisión, casino en vivo, el aumento de ganancias que vende como “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas. El permiso que se le atribuye es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México, y sin confirmación oficial.
Cinco deportes es una lista corta en un mercado donde varias casas presumen más de treinta. Y sin embargo, para el lector que apuesta futbol y basquetbol y nada más, la lista corta no le quita nada. Lo que sí pesa es la combinación de transmisión con retiro anticipado: ver el partido en la misma aplicación donde está el boleto y poder cerrarlo cuando el marcador se pone feo es una comodidad que muchas casas no ofrecen junta. La atención continua también dice algo de la operación, aunque un canal abierto no es lo mismo que una respuesta rápida.
Para quien quiere cerrar la apuesta antes del final, aquí hay una herramienta. Para quien busca un catálogo ancho —béisbol de temporada, ligas menores, deportes raros a medianoche—, esta no es la casa.
1xBet: catálogo ancho, estadísticas y un permiso con letra pequeña
1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Su caso de permiso es el más enredado de la lista: el número DGJS/0002/2020 se le atribuye según el portal de apuestas legales, que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y el titular que nombra es Entretenimientos Naturales, mientras la App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular.
Esa diferencia entre la empresa que firma la aplicación y el titular del permiso es exactamente el tipo de detalle que un apostador descubre tarde. La marca lleva años en el mercado con una reputación de catálogo enorme y precios agresivos, y eso es cierto. También es cierto que el programa de lealtad y las promociones de temporada son la clase de programa que premia al que apuesta mucho y castiga poco al que apuesta poco con nada más que indiferencia.
Para el lector que quiere mercados exóticos y estadísticas al lado del boleto, hay poco que se le parezca. Para el que quiere una cadena de responsabilidad clara hasta el documento, esta no es la casa que la muestra mejor.
Novibet: un permiso con titular completo y poco catálogo publicado
Novibet es el caso más ordenado en el papel: permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., con el mismo aviso de siempre —ninguna confirmación oficial, porque la lista de la DGJS no se pudo abrir. El titular viene con razón social completa, y eso es más de lo que dan varios competidores.
En contraste, lo que la marca publica sobre su oferta deportiva es mucho más sobrio. No hay una lista de deportes, ni transmisión anunciada, ni creador de apuestas en lo que se recoge de su propio material. El lector que llega buscando saber qué puede jugar ahí se queda con la pregunta abierta y con la respuesta donde debe buscarla: en el programa de apuestas del propio operador, armando un boleto antes de depositar. Esa prueba tarda cinco minutos y no se puede sustituir.
Una estructura societaria clara vale, pero no sustituye a saber qué se puede apostar.
Betcris: dos permisos en el pie y una marca de Malta
Betcris es la única de las nueve que carga dos jurisdicciones en su propio pie de página. Aparece un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming por el oficio DGJS/405/2018, y aparece una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, bajo la empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd. El número de permiso mexicano no se imprime: el del pie de página y el de la tabla del propietario difieren.
Dos jurisdicciones no son dos protecciones. La licencia de Malta opera un mercado europeo, no el mexicano; lo que respalda una apuesta colocada desde México es el permiso de la SEGOB, y ese es el dato que en este caso no se puede escribir con un número limpio. La marca lleva años asociada al deporte y al patrocinio, y su presencia en la conversación mexicana es vieja.
El lector que valora encontrar dos registros de licencia en el pie de página probablemente encuentre en Betcris lo que busca. El que quiera el número mexicano en un renglón tendrá que pedirlo.
Pickwin: el permiso que aparece en dos pies de página
Pickwin es el caso más incómodo de la lista y conviene decir por qué. Una compilación le atribuye el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019; otra le pone el número DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es el mismo que aparece en el pie de página de Betcris. El titular que se nombra es Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora.
Cuando dos marcas distintas comparten un número en las compilaciones, hay dos lecturas posibles: que una de las dos tenga el dato mal, o que ambas cuelguen del mismo permisionario, algo perfectamente legal en México, donde un permisionario puede operar varias marcas. Desde fuera no se puede decidir cuál de las dos es, y por eso el número no se imprime aquí. La marca tiene su propio blog donde publica sobre permisos, lo que al menos muestra disposición a hablar del tema.
Para el lector al que le importa la trazabilidad, esta es la casa que exige la verificación más explícita antes de depositar. Para el que solo busca dónde colocar el boleto del domingo, el asunto probablemente no cambie nada.
Betway: nombre internacional y un permiso de cuatro dígitos
Betway llega con reconocimiento de marca internacional y un permiso que se cita como 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Aquí el titular tiene sentido físico: el frontón es una de las actividades que la propia ley contempla, y los permisionarios de frontón, hipódromo o galgódromo pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas.
Ese vínculo es más sugerente que un número suelto. Explica de dónde viene la estructura y confirma algo que vale para todo el mercado: las apuestas por internet no viven solas, se apoyan en un establecimiento que la ley sí reconoce.
El nombre de la marca promete un catálogo deportivo amplio y un uso extendido fuera del país, y en México lo que sostiene la operación es esa estructura local. El lector que se siente cómodo con una marca conocida y además quiere ver de dónde sale el permiso tiene aquí una combinación razonable.
Codere: treinta deportes, momios mejorados y apuestas gratis
Codere cierra la lista con el catálogo más explícito de los nueve: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su permiso se cita como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según el portal de apuestas legales, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), sin confirmación oficial. La ficha de su aplicación añade que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
El cierre de cuenta merece un renglón aparte porque es la otra cara de un catálogo enorme: quien apuesta mucho en un sitio con treinta deportes y apuestas gratis termina con una cuenta de la que puede querer salir, y saber que hay una política publicada para eso es mejor que descubrirlo por teléfono. Ahora los momios mejorados. Un momio mejorado es un precio pagado por encima del mercado en un partido concreto, y su costo lo cubre el resto del programa: la casa lo compensa donde el cliente no mira. Vale para el apostador que consulta precios en dos o tres casas antes de cerrar. No vale para quien toma la primera cifra que ve.
Y las apuestas gratis tienen su propia letra pequeña, que es el tema de la sección siguiente.
Winpot como referencia de fondo: las apps y los métodos de pago que se ven en el mercado
Fuera de las nueve hay más mercado del que esta comparación cubre, y sirve mirarlo un momento porque muestra un patrón extendido. Una aplicación de deportes publicada por Wiztech Limited, con versión 1.51 del 23 de octubre de 2026, y una operación de entretenimiento que se presenta como empresa mexicana con 17 casinos físicos, mencionan en sus fichas apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. En la página principal de esa marca aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados, junto a banners de bonos de deportes y casino sin cifras.
Dos cosas se aprenden ahí. La primera: la combinación de tarjeta, transferencia SPEI, efectivo en tienda y monedero electrónico es hoy el estándar del mercado mexicano, y una casa que no ofrezca efectivo en OXXO deja fuera a una parte real de sus posibles clientes. La segunda: los anuncios de bonos sin cifras son un género en sí mismo. Un banner que promete un bono y no dice de cuánto es una invitación a registrarse y averiguarlo después, cuando ya se dejaron los datos.
La apuesta gratis y la letra que no aparece en el banner
Ninguna casa regala dinero sin condiciones, y las condiciones son el producto real que se vende con la palabra “gratis”.
La mecánica básica es siempre la misma. Llega un monto acreditado en la cuenta, y ese monto no es dinero: es un saldo que hay que poner a trabajar cierto número de veces antes de que se pueda retirar algo. Ese número de veces es el rollover o requisito de apuesta, y se aplica sobre una base que la casa define —el bono solo, o el bono más el depósito—, que es la cifra que importa. Sobre esa base hay además un precio mínimo por apuesta: los boletos con momios bajos no cuentan, o cuentan menos. Y hay una fecha: el requisito se cumple dentro de un plazo o el saldo se va.
Hecha la cuenta, una apuesta gratis típica cuyo importe no se devuelve con el acierto vale bastante menos de lo que dice su nombre. Si el monto es de $500 y el momio es 1,90, el valor de esa apuesta no es $500 ni $950. Es el importe multiplicado por el momio menos uno y dividido entre el momio, y luego ajustado por la proporción que el mercado devuelve. Con las cifras anteriores, la cuenta queda así: $500 × (1,90 − 1) ÷ 1,90 da $236,84 antes de aplicar la proporción del mercado; con un mercado que devuelve el 95 %, quedan $225. Eso, y no otra cosa, es lo que vale en promedio el bono, bajo el supuesto de que se juega con la apuesta gratis completa a ese momio. Nadie puede decir con esa cifra si la apuesta se va a ganar, porque el valor promedio de una promoción no es un pronóstico sobre un partido.
Los bonos de bienvenida de varias casas de esta lista se anuncian sin cifras en los banners, y con razón: el número que importa no es el del bono, sino el del rollover. Ahí está el costo. Un bono generoso con un requisito alto puede costar más de lo que entrega, porque cada boleta con la que se cumple el requisito paga el margen del mercado. La secuencia que un apostador recorre sin darse cuenta es esta: se registra por el bono, apuesta con él, cumple el requisito jugando partidos que no le interesaban, y al final retira un saldo que ya pasó por el margen varias veces. La mayoría de los bonos no se convierten en retiro, y ese es el modelo, no un accidente.
El problema posterior a enero de 2026 es concreto. Con el IEPS de juegos con apuesta elevado del 30 % al 50 % por la reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, varias casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Una oferta que cambia de forma sin cambiar de nombre es la clase de cosa que conviene leer de nuevo antes de aceptarla. La ley del IEPS menciona el “valor de la actividad” como base y no la aclara; la prensa habla del monto total apostado. No se mencionan “50 % de lo apostado” ni “50 % del ingreso bruto”, porque ninguna de las dos frases está en el texto.
Y una frase que ahorra disgustos: un bono no es un pago adelantado, es una obligación con plazo.
El torneo que ya se jugó y el que viene
La Copa Mundial de la FIFA 2026 se jugó del 11 de junio al 19 de julio de 2026, con 48 selecciones y 104 partidos en 16 sedes repartidas entre Canadá, México y Estados Unidos. El formato fue de 12 grupos de cuatro; avanzaron a dieciseisavos los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros. España ganó el título al vencer 1-0 en tiempo extra a la campeona vigente, Argentina, en la final del MetLife Stadium de East Rutherford, el 19 de julio de 2026. Kylian Mbappé se llevó la Bota de Oro con 10 goles.
Para quien llega a esta página buscando el torneo, la consecuencia es sencilla: todos esos mercados ya están liquidados. No hay momios que mirar ni boletos que colocar sobre ese Mundial, y cualquier sitio que los siga mostrando como abiertos está mostrando un catálogo viejo. Vale detenerse en esto porque es el primer filtro de calidad que un apostador puede aplicar y no cuesta nada: mirar si los precios de un evento pasado siguen colgados.
Calendario, formato y sedes
Piense el lector en el calendario como el marco de todo el torneo. Cuarenta y ocho selecciones son dieciséis más que en 2022, el formato de 12 grupos de cuatro obliga a un cuadro más ancho, y 104 partidos significan más partidos simultáneos y más mercados abiertos al mismo tiempo. En términos prácticos, un torneo de ese tamaño es el escenario donde el momio se mueve más rápido, porque la información circula y también circula la apuesta. Los mercados de un Mundial se comportan distinto a los de una liga doméstica: en un torneo de selecciones el volumen se concentra en el partido del día, las alineaciones se conocen pocas horas antes y un solo rumor mueve la línea entera.
El otro dato relevante para el ciclo es que el gran evento no tarda. La Copa Mundial de 2030 la organizarán España, Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay. Un ciclo de cuatro años, tres ediciones con la estructura actual y un calendario que en la próxima ronda vuelve a repartirse entre varios países. Para el apostador, la consecuencia es que los huecos de mercado no se llenan en un Mundial, se llenan en las ligas que se juegan todo el año.
Cómo se apuesta un partido, del boleto al retiro
Todo mercado de partido se construye sobre tres resultados: gana el local, empatan, gana la visita. Ese es el 1X2, y es el punto de partida. De ahí se ramifica: el hándicap iguala a dos equipos de nivel distinto moviendo la línea de goles; el más/menos apuesta por un total y no por quién gana; el marcador exacto y el primer goleador pagan más porque son más difíciles. Cada uno tiene su propio margen, y el margen de uno no es el margen de otro.
El ciclo completo de una apuesta tiene pasos bastante fijos. Se elige el partido, se elige el mercado, se arma el boleto —sencillo o combinada—, se confirma el importe y el sistema descuenta el margen a través del momio. Ya dentro, el precio puede moverse: una alineación confirmada, una lesión de última hora, una lluvia de dinero en un lado. Los momios también varían a lo largo del evento, y los partidos más cercanos cargan más información en el precio que los que faltan semanas.
Después viene el resultado y, si existe la opción, el retiro anticipado: cerrar el boleto pagando un precio por salir antes.
La selección y los títulos, vistos como mercado
La apuesta al campeón es un mercado de largo plazo y no de un partido. Eso cambia su aritmética: el margen que carga un futuro tiene que cubrir a una casa durante semanas o meses, con la lista de equipos cambiando, así que la horquilla es más ancha que la de un 1X2 de un solo partido. Un número pequeño en un futuro parece barato y no lo es.
El historial sirve de contexto y no de pronóstico. Los títulos de Copa Mundial por país suman Brasil 5, Alemania 4, Italia 4, Argentina 3, Francia 2, España 2, Uruguay 2 e Inglaterra 1. Con España en dos tras el torneo de 2026, la conversación sobre el 2030 ya arrancó con esa base. Mirar esa lista y sacar una conclusión sobre el próximo campeón es exactamente lo que la lista no permite: un título ganado no reparte probabilidad para el siguiente.
Los deportes que rodean al futbol en una casa mexicana
El calendario de un apostador mexicano no depende del Mundial. La oferta de una casa con permiso suele sostenerse en futbol, basquetbol, tenis, y en las temporadas de la NFL y la MLB del otro lado de la frontera. Un operador con apuestas en vivo bien armadas puede cubrir simultáneamente un partido de liga europea, uno de NFL y uno de basquetbol, y esa simultaneidad es lo que hace útil una aplicación con transmisión integrada.
En México, además, hay una parte del catálogo regulada aparte: las apuestas mutuas y las carreras de caballos viven en hipódromos, galgódromos y frontones, con el llamado cruce de apuestas, un mecanismo que combina apuestas de varios participantes. Los menores de edad nunca pueden participar en él, y así lo marca el Reglamento. Es un mundo distinto al de un boleto de futbol en el celular, con su propia lógica de premio y su propio margen.
Apuestas con bitcoin y otras formas de pagar
La pregunta por cómo apostar al Mundial con bitcoin tiene una respuesta que no se resuelve con la palabra bitcoin. En México no hay una regla que mencione criptomonedas en el marco de los juegos con apuesta, y entre las casas que declaran operar bajo un permiso de la SEGOB no está establecido cuáles aceptan cripto. Quien encuentre un sitio que lo ofrezca, lo está ofreciendo por su cuenta y bajo sus propios términos, no bajo una regla mexicana que cubra la operación.
Lo que sí está documentado son los métodos que las casas con permiso nombran en sus propias páginas y pies de página: tarjeta, transferencia SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos. Los retiros van a una cuenta a nombre del titular, y cuando el premio queda gravado la casa emite el CFDI de retenciones que ya se describió. Ese es el camino con rastro fiscal.
El efectivo tiene una ventaja y un costo. La ventaja es no dejar el número de tarjeta en un sitio; el costo es que desaparece el comprobante bancario del movimiento. Y una regla que conviene aplicar sin excepción: en un sitio sin permiso, un depósito en efectivo no se puede rastrear ni reclamar ante ninguna autoridad, porque nadie en México responde por esa operación. El método de depósito no cambia la legalidad de la casa. Solo cambia lo que el apostador puede probar después.
Apuestas sin verificación de identidad: por qué el atajo no existe aquí
La verificación de identidad es la parte menos divertida del proceso y la única que no se puede saltar de verdad. Un permisionario mexicano verifica a sus usuarios y reporta operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque la actividad de juegos con apuesta está listada como vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exactos que debe pedir no están establecidos en un artículo que se pueda citar, y las casas los publican a su manera en el proceso de registro.
De ahí que un sitio que presuma de no verificar a nadie esté anunciando, sin decirlo, dos cosas a la vez: que no está sujeto a las obligaciones que sí tienen los permisionarios, y que tampoco va a reportar nada a nadie. Es una oferta coherente con operar desde fuera. No es una ventaja para el apostador, es la ausencia de un respaldo.
Para el lector que valora la discreción, el camino con permiso sigue ofreciendo márgenes de decisión propios: qué datos comparte, cuánto deposita, cuándo cierra la cuenta. Lo que no ofrece es la fantasía de una cuenta totalmente anónima con dinero real dentro y un foro mexicano detrás.
Las reglas que protegen al apostador y las que dependen de él
México tiene un hueco estructural aquí y conviene nombrarlo antes de hablar de herramientas. No existe un registro nacional de autoexclusión, es decir, un mecanismo por el cual una persona quede impedida de abrir cuenta en cualquier casa del país tras pedir que la saquen de una. Tampoco hay un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal, ni un número estatutario de edad para apostar más allá de la prohibición del Reglamento de que los menores entren a las áreas de apuesta y participen en el cruce de apuestas. Las casas declaran 18 años o mayores en sus propias fichas y pies de página, y ese es el número que el lector verá —declarado por el operador, no fijado por una ley que se pueda citar.
Lo que existe, entonces, son herramientas internas de cada marca: pausas, límites de depósito, autoexclusión voluntaria. En esta lista, Caliente y Codere son las que mencionan avisos de juego responsable y, en el caso de Codere, políticas de cierre de cuenta, según lo que sus propias fichas publican. Eso es más de lo que dicen otras, y menos de lo que un sistema nacional ofrecería.
Las dos rutas que el lector puede tomar hoy son las siguientes. La primera es elegir una casa con permiso y usar sus herramientas internas: poner un límite de depósito antes de empezar, cuando la cuenta es nueva y el ánimo no está caliente. La segunda es no apoyarse en la casa y llevar la cuenta por fuera, con un registro propio del mes, lo que funciona y no depende de que una marca mantenga su promesa.
Una advertencia que no debería hacer falta: ir a la tienda a depositar en efectivo es más rápido que una transferencia y ese es exactamente el problema. La velocidad que ahorra el OXXO también acorta la pausa entre querer apostar y tener el saldo listo.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso?
En lo que cada casa publica de su propio catálogo: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con transmisión y mercados en vivo, además de casino. Nada en el Reglamento restringe ligas menores ni eventos específicos, y el cruce de apuestas de hipódromos, galgódromos y frontones se rige aparte. El catálogo real se comprueba en el programa de apuestas de cada operador antes de depositar.
¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
El registro público de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible de forma cómoda, así que la vía práctica es doble. Primero, buscar en el pie de página del sitio el número de permiso y el nombre del permisionario; después, pedir ese documento por el canal de atención de la marca. Si el número no aparece o la respuesta no llega, el dato queda en el aire.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal, y la ganancia neta es la cantidad por el momio menos uno. Con $1,000 a un momio de 2,10, el retorno es $2,100 y la ganancia $1,100; si no acierta, el boleto vale cero. En una combinada los momios de las selecciones se multiplican entre sí.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mercado. Cada una se obtiene dividiendo uno entre el momio, y la suma supera el 100 % en la proporción que la casa retiene. En un 1X2 con momios 2,10, 3,40 y 3,60 la suma da 104,8 %, lo que equivale a un margen del 4,6 % en ese mercado.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
El pago lo retiene el operador. La Ley del ISR prevé 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %; la Ciudad de México aplica 6 % estatal, alrededor de 7 % en total. Los premios sobre $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Depende de cada plataforma, porque no hay límite legal en México ni una herramienta que funcione en todas. En las casas que los publican, el límite se fija en la configuración de la cuenta, casi siempre antes de depositar; la autoexclusión voluntaria se pide por el canal de atención. Conviene fijarlos al abrir la cuenta, no después de una racha mala.
Qué camino elegir según el tipo de apostador
Después de nueve perfiles, la decisión se ordena sola según lo que cada lector busca. Quien apuesta poco y quiere diversión de domingo tiene un camino razonable: una casa con permiso, depósito en efectivo o transferencia, apuesta sencilla y nada de combinadas largas. Ese lector apenas nota el margen y no necesita herramientas avanzadas; lo que necesita es que su saldo esté donde puede reclamarlo.
Quien sigue varias ligas y quiere ver el partido dentro de la aplicación se acomoda mejor con un catálogo con transmisión integrada y apuestas en vivo, y ahí la oferta de los nueve no es equivalente: algunas casas montan todo el flujo —ver, armar, depositar, retirar— en una sola pantalla y otras publican apenas lo esencial. La comodidad, en este caso, es la característica que decide.
Quien arma combinadas y quiere poder salir antes del final necesita dos cosas que no siempre van juntas: un creador de apuestas usable y un retiro anticipado disponible. Y quien apuesta en serio, con volumen, jugará el juego del margen antes que ninguno: comparar dos o tres casas en el mismo partido, calcular la suma de probabilidades implícitas y quedarse con la que devuelve más en ese mercado y ese día. La marca importa menos que el precio.
En cualquiera de los cuatro casos, el orden de los pasos es el mismo y no cambia: elegir la casa por el permiso y no por el banner, leer el requisito de apuesta antes de aceptar un bono, fijar un límite de depósito el día que se abre la cuenta y comparar el precio antes de cerrar el boleto. La Copa Mundial de 2026 ya se jugó, el próximo gran torneo no se juega en México y las casas seguirán publicando momios con el margen dentro, sin decirlo. Calcularlo toma menos tiempo que leer el banner de un bono.
Mundial y grandes torneos – bonosbienvenidamx
Content created by the «bonosbienvenidamx» team
