Juegos de apuestas con dinero en México: nueve plataformas, un permiso que no es licencia

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día

En México no existe licencia de apuestas en línea. Existe un permiso de la Secretaría de Gobernación que se otorga a un permisionario con local físico, y ese detalle decide casi todo lo que viene después: quién responde por el dinero, qué papeles pide el operador antes de dejarte retirar y qué pasa con tu saldo el día que la autoridad mueve una ficha.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

La frase “juego de apuestas con dinero” se busca con una esperanza razonable detrás. Alguien quiere saber dónde se puede jugar, si eso es legal, cuánto cuesta intentarlo y qué tan limpio sale el premio. Las tres primeras respuestas caben en una frase; la cuarta depende del sitio que elijas y de si ese sitio tiene a alguien del lado mexicano firmando el permiso.

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los números de permiso y los estados de cada plataforma son los que constan en Registro Nacional de Población y en la Dirección General de Juegos y Sorteos según las fichas de tienda, los pies de página de cada marca y las compilaciones de casas de apuestas publicadas.

Cómo se leen estos nueve sitios: qué miré antes de ordenarlos

Un comparador honesto empieza confesando qué miró. No hay cuota de mercado aquí, no hay cuentas auditadas de nadie y no voy a fingir que las tengo. Lo que sí hay es material verificable: lo que cada marca publica sobre sí misma en la ficha de su aplicación, en el pie de su página principal y en los términos que enlaza, más el marco legal mexicano leído en la Ley Federal de Juegos y Sorteos y en su Reglamento.

El primer criterio es el permiso. México no tiene una licencia digital independiente: el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 3, define el permiso como un acto administrativo temporal que se concede a un permisionario. La palabra importa porque cambia la pregunta. No es “¿este sitio tiene licencia europea?” sino “¿quién es el permisionario mexicano detrás de esta marca y bajo qué permiso opera?”. Un operador extranjero que usa una licencia de Curazao no es un permisionario mexicano, aunque su página de inicio tenga un pie de página muy bonito.

El segundo es la claridad de las condiciones. Aquí la mayoría de las fichas de tienda suspende el examen. Playdoit anuncia mil pesos de bono de bienvenida y, en el mismo texto, lo describe en una parte como atado al primer depósito y en otra como libre de depósito, así que las condiciones no quedan claras y el lector tiene que irse a los términos. Caliente hace algo parecido con dos promociones en el encabezado de su página principal, sin aclarar si valen solo para apuestas deportivas.

El tercero es si el sitio sigue operando hoy. Eso no puede responderse desde una ficha de tienda, porque una aplicación se actualiza sin que la marca pueda recibir depósitos. bet365 y Betano llevan bloqueadas desde noviembre de 2025, y los fallos judiciales se han movido tanto que la única forma honesta de contarlo es con fecha.

Y el cuarto, que casi ninguna reseña toca, es cómo se cobra el premio y quién retiene. Ahí aparece el ISR y aparece el CFDI de retenciones, y aparece también la pregunta de si el sitio entrega ese comprobante o no lo entrega.

Ese es el orden: permiso, condiciones, estado operativo, fiscalidad. Un sitio puede ganar en el primero y perder en el tercero, y eso no es una contradicción, es lo que pasa cuando la autoridad bloquea dominios con una orden y un juez la levanta con otra.

La clasificación: nueve plataformas con permiso de la SEGOB según sus propias fichas

Los nombres se presentan ordenados, mientras que los detalles técnicos se explican en el texto siguiente. La columna de la izquierda dice qué respalda a cada marca; la de la derecha recoge lo que la propia ficha del operador cuenta sobre los juegos de apuestas con dinero real, que es el asunto de esta página. Las nueve marcas tienen permiso de la SEGOB según su pie de página o según una compilación de casas de apuestas que lo publica; la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no puede abrirse, de modo que ningún número se presenta aquí como confirmado por la autoridad.

Plataforma Permiso de la SEGOB según la fuente citada Lo que dice la ficha del propio operador
Betcris El pie de su página nombra a Producciones Móviles y el número no se publica: el del pie y el de la compilación difieren; empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., con licencia MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, métodos de pago locales y atención en español
Betway Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V. Fichas de tienda y pie de página con avisos de juego responsable y mayores de edad
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propia página; titular Tecnología en Entretenimiento Caliplay Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; las compilaciones discrepan sobre el titular (Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads) Deportes, apuestas en vivo y bonos de bienvenida anunciados en su propia página
Pickwin El número no se publica: las fuentes se contradicen entre sí; titular Producciones Móviles, S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora Apuestas deportivas y casino en su portal mexicano
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; titular Libros Foráneos, S.A. de C.V. Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V. Apuestas deportivas y casino en línea para el mercado mexicano
1xBet DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular Entretenimientos Naturales Apuestas deportivas, en vivo y casino; la ficha de tienda aparece a nombre de otra empresa

Leer esa tabla de arriba abajo deja una impresión incómoda y conviene decirla: siete de los nueve números vienen de una compilación y no de la autoridad, dos no pueden imprimirse porque las fuentes se contradicen, y el único que aparece en el pie de la propia marca es el de Caliente. Eso no significa que los otros ocho operen sin permiso. Significa que un apostador que quiera comprobarlo tendrá que pedir el documento al operador, porque hoy no hay una página pública donde consultarlo en dos clics.

Las cifras de cuántos sitios operan en México tampoco ayudan. Un informe cuenta 136 sitios de apuestas y otro habla de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx, y la diferencia entre esas dos cifras es en sí misma una noticia sobre el registro público. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro abierto y todavía no lo tiene.

Panorama de los juegos de apuestas con dinero: cómo funciona un boleto y de dónde sale el margen

Un boleto de apuestas es una compra de un pago condicionado. Pones una cantidad, eliges un resultado y el momio que ves a la derecha del nombre es el multiplicador que se aplica a esa cantidad si el resultado ocurre. Apuesta sencilla es una sola selección; parlay, o combinada, es varias selecciones cuyos momios se multiplican entre sí para formar un solo precio.

El momio no es un número neutral. La casa construye cada mercado con un pequeño hueco dentro, y ese hueco es su ingreso. Si un mercado de dos resultados se ofrece a 1.90 y 1.90, la suma de las probabilidades implícitas es 1/1,90 + 1/1,90, es decir 1,0526. En un mercado sin margen esa suma daría exactamente 1. La parte que paga el mercado es 1 ÷ 1,0526, aproximadamente 0,95: alrededor del 95 % de todo lo apostado en ese mercado vuelve a los apostadores, y la casa se queda con cerca del 5 %. Es un cálculo de ilustración sobre un momio redondo, no una cuota cotizada de ningún partido, y sirve para entender el mecanismo.

Ese 5 % tiene una consecuencia que casi nadie mira de frente. No es un cargo que aparezca en el estado de cuenta; está ya restado del momio antes de que lo veas. En un mercado muy ajustado, con dos resultados a 1.95 y 1.95, la parte que vuelve sube y el margen baja; en un mercado de momios generosos, con dos resultados a 1.80 y 1.80, la parte que vuelve cae hacia el 90 % y el margen se acerca al 10 %. La diferencia entre esos dos escenarios no es de un peso por boleto, es de varios puntos porcentuales de todo lo que juegues en el año, y por eso la misma apuesta vale distinto según dónde la firmes.

La consecuencia práctica es sencilla. En un mercado de diez pesos de margen contra uno de cinco, la diferencia se come el valor de cualquier bono de bienvenida razonable antes de que termines de cumplir los requisitos. Cuando en la sección de la clasificación ves que un operador anuncia mil pesos de regalo sin depósito, conviene tener presente que ese regalo vive dentro de un mercado cuya parte devuelta a los apostadores rara vez llega al 95 %.

Apuesta sencilla, combinada y mercados de más y menos

La apuesta sencilla concentra el riesgo en un solo partido y paga poco, pero se puede comparar entre casas con una ojeada. La combinada promete más y exige más: multiplicar momios también multiplica la probabilidad de fallar, y una sola pata perdida anula el boleto completo. El hándicap iguala a dos equipos de nivel distinto moviendo el marcador de partida; el mercado de más y menos fija una línea de goles o de puntos y te deja elegir por encima o por debajo.

Ninguno de esos mercados tiene una regla propia en los artículos del Reglamento que se consultaron. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales y los esports tampoco. Eso no quiere decir que estén prohibidos: quiere decir que la regulación mexicana de apuestas se escribió pensando en salas y no en pantallas, y que el detalle vive en los términos del operador. Leer esos términos no es una exageración de abogado. Es la única parte del sistema que sí habla de tu caso concreto.

Dinero virtual, sorteos y las manos que se apuestan

Entre los juegos de apuestas con dinero aparecen también las modalidades que no son deporte. El juego de apuestas virtual usa resultados generados por un sistema en lugar de un partido real, y las salas de sorteos de números o símbolos forman parte de los tipos de permiso que el Reglamento menciona en su artículo 28, junto con los centros de apuestas remotas. Las apuestas mutuas y las carreras se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones, donde existe el “cruce de apuestas”, una figura en la que los menores de edad no pueden participar en ningún caso.

El juego de apostar las manos por dinero, ese que se busca con las manos como objeto de la apuesta, es un reflejo de las búsquedas más que un producto regulado en México. Lo que el marco contempla es el permiso, el local y el tipo de sorteo, no el nombre con el que la gente busca el juego. Y hay un terreno donde la respuesta honesta es que no hay respuesta: las casas de intercambio de apuestas, los mercados donde dos apostadores se enfrentan entre sí en lugar de jugar contra la casa, no tienen una disposición que las cubra en los artículos leídos, y esta página no va a decir que existan en el país.

La normativa mexicana: permiso, no licencia, y qué cambia eso para ti

Conviene decirlo sin adornos, porque es el punto que la publicidad de los operadores maquilla con más ganas: en México no hay licencia de apuestas en línea. Hay un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y ese permiso se concede a un permisionario. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 dice en su artículo 2 que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida, y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal. La palabra licencia, con su aire de derecho adquirido y su prórroga automática, no está en el vocabulario del sistema mexicano.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

La ley de fondo es de 1947. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de ese año, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y deja abiertos únicamente los que se autorizan expresamente. En su artículo 7 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar, en el artículo 8 para clausurar locales no autorizados, en el artículo 9 prohíbe que un local quede junto a escuelas o centros de trabajo y en el artículo 10 reparte la cooperación con estados y municipios. Los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, mantener seguro, informar sobre operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza, según el artículo 29. Los permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y el artículo 31 establece que no son transferibles.

Ninguna norma mexicana nombra las apuestas en línea como categoría propia. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener un permiso digital independiente y va atado al permiso de un permisionario con local autorizado, y que un mismo permisionario puede operar varias marcas. Eso explica por qué en la tabla de la clasificación el titular del permiso casi nunca coincide con el nombre que ves en la pantalla: Producciones Móviles no es Betcris, Eventos Festivos de México no es Playdoit y Libros Foráneos no es Codere.

El registro público, entretanto, es una promesa. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica según se dice un PDF de sitios autorizados, pero no pudo abrirse al momento de reunir estos datos, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto que todavía no existe. Sin lista oficial, un número de permiso en un pie de página es una declaración de la marca, no una certificación de la autoridad.

La reforma que estaba lista en octubre de 2026 y no es ley

La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, según lo reportado el 13 de octubre de 2026. No se presentó y no es ley. Su contenido, hasta donde se conoce, habla de sustituir el marco de 1947 por uno nuevo, y la versión que circula en las notas periodísticas no obliga a nadie todavía.

Existe además una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, no una norma, y conviene tratarla como lo que es: el borrador de algo que podría cambiar dentro de unos años la edad mínima y las herramientas de protección. Quien apueste hoy lo hace bajo las reglas de hoy, y esas reglas fijan la mayoría de edad en lo que cada operador declara en su ficha, no en un número escrito en un reglamento que aún no existe.

Los bloqueos y los amparos: cómo se cuenta el estado de un sitio sin equivocarse

bet365 y Betano están bloqueadas desde noviembre de 2025. El origen fue el congelamiento de cuentas que la Unidad de Inteligencia Financiera aplicó el 11 y 12 de noviembre de 2025, cuando identificó trece casinos y deshabilitó a ambas plataformas, cuyo operador es Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas.

En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

Por eso esta página no dice que bet365 esté abierto ni que esté cerrado. Dice lo que está documentado con fecha, y el lector puede añadir la pieza que falta: preguntar al operador si acepta depósitos hoy, antes de transferir. Un saldo atrapado en una cuenta bloqueada no se retira con un correo; se retira cuando la autoridad lo permite, y ese calendario no lo controla el apostador.

Prevención: lo que protege al apostador mexicano y lo que no existe

Aquí llega el punto donde la comparación entre un permisionario y un sitio sin permiso mexicano deja de ser filosófica. Un sitio con permiso ofrece una sede legal en México, controles de identidad y de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones por premios gravados. Un sitio sin permiso mexicano no ofrece nada de eso, y su saldo puede congelarse si la autoridad interviene. Ninguna de las dos vías tiene registro nacional de autoexclusión, y eso vale repetirlo porque es la laguna más grande del sistema.

Una credencial de elector junto a un celular con una cuenta regresiva en la pantalla sobre una mesa de cocina
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Las herramientas que sí existen son voluntarias y viven dentro de cada plataforma: pausas, límites de depósito, límites de tiempo y autoexclusión interna. La ficha de Codere México, por ejemplo, declara que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Betcris va en la misma línea y aclara que su servicio no se promociona a menores de 18 años. Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable. Son declaraciones de marca, no certificaciones, pero son el material con el que un apostador cuenta hoy.

Sobre la edad hay un desajuste que conviene conocer. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número. Los operadores escriben 18 años en sus fichas y en sus pies de página. Un número estatutario para el juego no está establecido, así que el 18 es el que la marca declara y cumple, no el que la ley pronuncia.

La verificación de identidad es obligatoria en la práctica porque la actividad de apuestas figura entre las actividades vulnerables de la ley antilavado, y los operadores reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria. Los documentos exigidos, en cambio, no están establecidos en la ley. Cada plataforma pide lo suyo y conviene averiguarlo antes de depositar, no en el momento del retiro.

No existe un límite legal de depósito ni de pérdida, y tampoco una cuenta temporal o de prueba. Donde un mercado europeo tiene un techo por defecto que el apostador puede elevar, México tiene un formulario dentro de la aplicación que cada operador diseña a su gusto. La diferencia es enorme y no la arregla ninguna reseña: un límite que uno mismo se pone es más fácil de subir en una mala noche que uno que la ley fija.

Límites, pausas y autoexclusión: qué pedir y dónde ponerlo

Los límites útiles son los que se ponen antes del primer depósito, cuando la cabeza está fría y el saldo es cero. Ahí conviene dejar por escrito dos cifras: el monto máximo de depósito por semana y el monto máximo de pérdida que uno está dispuesto a aceptar en un mes. La autoexclusión interna, cuando la plataforma la ofrece, suele ser la herramienta más firme, porque impide volver a iniciar sesión durante el periodo elegido en esa casa.

Lo que la autoexclusión interna no hace es lo que un registro nacional haría: cerrar la puerta en todo el mercado a la vez. Un apostador que se excluye de una casa puede abrir cuenta en la siguiente esa misma tarde. Ese es el hueco que la iniciativa del Instituto Nacional de Juegos y Sorteos propone cerrar con autoexclusión, y mientras siga siendo una propuesta, el hueco sigue abierto.

Si el juego dejó de ser un entretenimiento, hay ayuda profesional. Los operadores enlazan sus secciones de juego responsable y esas secciones suelen indicar a dónde llamar. Pedirla no tiene nada que ver con ganar o perder: tiene que ver con dejar de apostar, que es lo que esa línea de ayuda sabe hacer y ninguna estrategia puede.

Apuestas con dinero: estrategia, bankroll y lo que dicen los momios

La búsqueda de juegos de apuestas para ganar dinero tiene un problema de fondo: nadie puede saber el resultado de un partido antes de que se juegue. Lo que sí se puede hacer es administrar el dinero con el que se apuesta y elegir los mercados con cabeza, y eso es todo lo que esta sección ofrece. No hay pronóstico, no hay partido recomendado y no hay sistema que convierta una racha en un ingreso.

El bankroll es el dinero que uno destina a apostar y que no hace falta para nada más. Se separa, se anota y no se repone desde el sueldo cuando se agota. El tamaño de cada boleto es la decisión más importante de la tarde, más que la selección: entre el 1 % y el 2 % del bankroll por boleto permite aguantar una racha mala sin quedarse sin margen de maniobra, mientras que un 20 % por boleto convierte tres derrotas seguidas en el final de la temporada.

La analítica aporta sobre todo al descartar. Comparar el momio de la misma selección entre dos casas es la única ventaja gratuita y verificable que existe, y suele valer más que cualquier lectura de forma reciente. La tendencia, entendida como racha de resultados, es la trampa favorita de los apostadores casuales: un equipo que lleva cinco victorias no tiene ninguna obligación estadística de ganar la sexta, y el momio ya recoge la expectativa que esa racha genera.

La mejor forma de saber si el momio de un mercado está bien construido es hacer el cálculo de la parte devuelta. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90, la probabilidad implícita suma 1,0526, la parte que el mercado paga es 1 ÷ 1,0526, alrededor del 95 %, y el margen que retiene la casa ronda el 5 %. Ese 5 % es un punto medio de ilustración: en momios generosos la retención se acerca al 10 % y en momios ajustados baja. Un apostador que ignora esa horquilla puede ganar un boleto y perder el año sin entender por qué.

Bankroll, apuesta total y la tentación de doblar

El juego de apuestas total para ganar dinero, el que apuesta todo el saldo a una sola selección, es la forma más rápida de terminar la racha. La matemática no es cruel por moralismo: una apuesta total tiene una sola oportunidad y ninguna recuperación, y basta un mal domingo para que el bankroll quede en cero. Repartir el mismo dinero en veinte boletos pequeños no aumenta la probabilidad de acertar, pero sí da veinte ocasiones de aprender sin quedarse fuera.

El parlay complica el asunto, porque el momio alto esconde una probabilidad más baja. Cada pata añadida multiplica el pago y multiplica también la probabilidad de fallar, de modo que una combinada de cuatro selecciones a 1.90 paga bien y acierta poco. Si el objetivo es entretenerse con un boleto por semana, la combinada está perfecta. Si el objetivo es ganar dinero, la combinada es la vía más corta a descubrir que no se gana.

Cómo comparar momios antes de firmar el boleto

Comparar es más simple de lo que parece: misma selección, mismo mercado, misma casa tomada como referencia, dos momentos distintos del día. Los momios se mueven, y el movimiento dice cosas útiles sobre dónde está entrando el dinero. Un momio que baja indica que mucha gente o mucho dinero cargó ese lado del mercado.

El límite de este ejercicio es honesto y hay que decirlo: esta página no publica momios de partidos concretos, porque un momio sin fecha y sin mercado no significa nada y uno con fecha caduca en horas. Lo que queda es el método, y con él la ventaja real de un apostador mexicano: comparar, calcular la parte devuelta de cada mercado y elegir el operador con el margen menos caro para el tipo de apuesta que uno hace.

Las nueve plataformas, una por una: qué ofrece cada una y a quién le sirve

Ninguna de las fichas siguientes es una recomendación de apuesta. Cada marca declara su permiso de la SEGOB en su propio material, y lo que sigue ordena lo que cada una publica sobre deportes, pagos y condiciones, con el veredicto correspondiente al final de cada bloque.

Betcris: la marca que no imprime su número de permiso

El pie de página de Betcris nombra a Producciones Móviles como titular del permiso, y ahí empieza el enredo: el número que aparece en ese mismo pie y el que publica la compilación del propietario no coinciden, así que aquí no se imprime ninguno. En la empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., figura una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 con vigencia del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, lo que no convierte a la marca en permisionaria mexicana pero sí explica por qué un apostador puede encontrarla en varios países.

El producto se entiende mejor por lo que destaca en su aplicación: parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. En la página principal se ven los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos indicados. La aplicación, publicada por TV Global Enterprises, salió en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. El pie de la página dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.

Lo que decide aquí es la combinación de cobertura regional y retiro anticipado. Un apostador que juega desde México pero también viaja a Centroamérica encuentra la misma cuenta en varios países, y eso tiene valor cuando uno no quiere reconstruir su historial cada temporada. En cambio, quien quiera comprobar el permiso mexicano con un número en la mano no lo va a conseguir en esta marca.

Betway: permiso 4184 y un catálogo que se lee poco

Betway aparece con permiso 4184 y titular Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V., según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx; la confirmación oficial no existe porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Es un permiso de los que se dejan escribir, y eso ya es una pequeña ventaja frente a las marcas cuyos números se contradicen.

La ficha de la marca en las tiendas y su pie de página insisten en los mismos puntos: avisos de juego responsable y uso reservado a mayores de edad. Ese es el material disponible sobre la marca en esta comparación, y con él se puede decir algo útil: Betway no compite aquí por el detalle de su catálogo deportivo, sino por ser una marca internacional conocida con un permiso identificable y por una presentación que hace fáciles de encontrar las advertencias de juego responsable.

Para un apostador que valora la marca reconocible y quiere poder citar un número de permiso cuando pregunta en atención a cliente, Betway cumple. Quien compare mercados o busque herramientas como creador de apuestas o transmisión en vivo no encuentra en su material nada que lo ponga por delante de las marcas que sí las anuncian.

Playdoit: la ficha que promete mil pesos y no aclara cómo

Playdoit es una de las plataformas con más oferta declarada y también una de las que peor se explica. Su permiso figura como DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con titular Eventos Festivos de México, y la confirmación oficial queda pendiente por la misma razón que en las demás. El catálogo que anuncia cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, además de casino en vivo, la herramienta “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.

El bono de bienvenida es donde la ficha se enreda. Anuncia mil pesos y, en un apartado, los describe atados al primer depósito; en otro, como libres de depósito. Las dos versiones no pueden ser ciertas al mismo tiempo, y el apostador que planee su primer ingreso contando con un bono sin depósito tiene que leer los términos antes de registrarse. En pagos la marca acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. La aplicación la publica Atracciones America, S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. La ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para personas mayores de 18 años.

El veredicto se escribe solo: este es el operador con más herramientas y la comunicación menos clara del grupo. Para quien ya sabe que las condiciones del bono son lo primero que hay que leer, Playdoit ofrece variedad y transmisión en vivo. Para quien se registra por el anuncio de la ficha, la sorpresa llega al intentar retirar.

Caliente: el único número de permiso que la marca muestra en su propia casa

Caliente es el caso distinto de la tabla, y el motivo no es el tamaño de la marca. Su permiso DGG/SP/404/97 aparece en el pie de su propia página principal —no en una compilación ajena— y este lo presenta como una autorización de la Secretaría de Gobernación. El titular es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, la operadora del sitio.

La aplicación “Caliente Deportes”, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., va en la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con uso reservado a mayores de 18 años. En el encabezado de su página principal se anuncian mil pesos mexicanos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta siete mil pesos mexicanos, dos promociones que la página no aclara si valen solo para apuestas deportivas o también para casino.

Sobre el bono sin depósito circula además la afirmación de que exige un rollover de diez veces, y las reseñas no coinciden entre sí sobre el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito. Con esas condiciones descritas de forma dispar por terceros, la única cifra que un apostador puede tomar como firme es la del anuncio: mil pesos sin depósito y hasta siete mil en la duplicación, con los requisitos por leer en los términos del operador antes de aceptar.

El permiso impreso en su propio pie de página es su mejor argumento y no necesita ayuda. Y el contraste con ese detalle es justamente la advertencia: la marca más transparente sobre su permiso es también la que deja dos promociones en el encabezado sin decir a qué producto aplican.

Strendus: tres permisos y un titular que las fuentes discuten

Strendus es la marca con más números de permiso en su haber y con la atribución más confusa. Las compilaciones le asignan DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, y discrepan sobre quién es el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Tres permisos y dos candidatos a titular es mucho para una sola marca, y ninguna lista oficial disponible para resolverlo.

Lo que la marca publica de sí misma gira en torno a su oferta deportiva, con apuestas en vivo y bonos de bienvenida anunciados en su propia página, además del catálogo de casino que acompaña a la mayoría de los operadores mexicanos. La ficha no se distingue por un número de permiso escueto ni por una herramienta deportiva exclusiva, sino por la variedad de su portal.

Para el apostador, la consecuencia práctica es de trámite. Antes de depositar en Strendus conviene pedir por escrito al operador el nombre del permisionario y el número vigente, porque la discrepancia está en las fuentes públicas y no en un detalle menor. Quien no tenga ganas de esa gestión tiene alternativas con un solo número y un solo titular en la misma tabla.

Pickwin: la marca cuyo número de permiso no es el que dicen las fuentes

Pickwin comparte el problema de Betcris en su forma más incómoda: las fuentes se contradicen sobre su número de permiso, así que no se imprime ninguno. El titular que se le atribuye es Producciones Móviles, S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora, y el detalle que llama la atención es que el número que una compilación le asigna es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Ese cruce no prueba nada por sí solo, pero deja claro por qué conviene preguntar.

El portal mexicano de la marca se presenta como casa de apuestas deportivas y casino, con apuestas en vivo y una estructura de navegación pensada para el mercado local. Es una oferta de tipo generalista, sin herramientas diferenciadoras destacadas en su presentación.

Con un titular compartido con otra marca de la tabla y un número de permiso que no puede verificarse, Pickwin es la opción que exige más paciencia al lector. Quien quiera jugar en ella debería empezar por el permiso: pedirlo, leerlo y confirmar el nombre del permisionario que lo firmó.

Codere: más de 30 deportes y el mejor material sobre juego responsable

Codere tiene dos permisos, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, con titular Libros Foráneos, S.A. de C.V., y la confirmación oficial pendiente por la misma razón que en las marcas anteriores. Es la marca que ofrece una mayor transparencia operativa en su aplicación, un detalle que se nota en la estructura de su oferta.

La aplicación “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026, lo que la convierte en una de las más veteranas del grupo. Cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha anuncia un bono de bienvenida de hasta siete mil pesos mexicanos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Y sobre protección dice más que ninguna otra: declara que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, además de los enlaces de canalización habituales.

Ese conjunto es lo que hace de Codere la opción más fácil de explicar a alguien que apuesta por primera vez. Catálogo amplio, estadísticas en vivo, depósito en efectivo por OXXO para quien no quiere usar tarjeta y una sección de juego responsable que dice algo más que la frase de trámite. Quien ya sabe comparar momios encontrará en otras marcas el detalle que aquí falta; quien está empezando encontrará aquí menos callejones sin salida.

Novibet: la marca internacional con permiso local y oferta seria

Novibet aparece con permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, y titular Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V. La estructura es la típica de las marcas internacionales que aterrizan en México con un permisionario local: una casa matriz con su licencia de origen y un titular mexicano con nombre de empresa local.

La propuesta de la marca para el mercado mexicano combina apuestas deportivas y casino en línea, con la presentación limpia que caracteriza a sus portales europeos y una estructura de mercados ordenada. No es una marca de promoción agresiva, y su ficha no se apoya en el bono como argumento principal.

Esa posición tiene un mérito que se aprecia con el tiempo: cuando el incentivo principal es la promoción, el apostador termina apostando más de lo que quería para cumplir requisitos. Quien busque una casa de apuestas sin ruido promocional, con permiso mexicano atribuido y catálogo completo, encuentra en Novibet una opción razonable. Quien espera encontrar aquí la promoción más generosa del grupo, no la va a encontrar.

1xBet: permiso declarado y una aplicación a nombre de otra empresa

1xBet figura con permiso DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, una fuente que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y con titular Entretenimientos Naturales. El detalle que incomoda es que la ficha de tienda de su aplicación aparece a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado, y ese desfase entre quien tiene el permiso y quien publica la aplicación es exactamente el tipo de cosa que un apostador debería notar.

La marca cubre apuestas deportivas, apuestas en vivo y casino, con la amplitud de mercados que la caracteriza en otros países y una presencia fuerte en el juego en vivo. Es una plataforma de volumen, con miles de eventos disponibles y una interfaz cargada de opciones.

Ese volumen es también su principal riesgo en México: una marca con muchos mercados y con dos empresas distintas en su documentación exige que el apostador lea quién le está pidiendo el depósito. Para quien valore la amplitud del catálogo en vivo por encima de la simplicidad administrativa, la oferta es la más ancha de esta tabla. Quien quiera una sola empresa identificable en todo el recorrido, del registro al retiro, tiene mejores candidatos arriba.

Los impuestos sobre los premios: quién retiene y con qué comprobante

México sí grava los premios de las apuestas, y lo hace en dos niveles que conviene no mezclar. El primero es el del operador. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos; ese porcentaje rige desde el 1 de enero de 2026, cuando la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 sustituyó el 30 % anterior. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital como sanción por incumplimiento grave según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.

La base de ese impuesto no está establecida con claridad. El texto legal consultado dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y esta página no va a escribir “50 % de lo apostado” ni “del ingreso bruto” porque ninguna de las dos frases sale del texto. Los efectos de la subida sí son visibles para el apostador: después del alza del IEPS los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y esa es una de las razones por las que las promociones actuales tienen requisitos más altos de lo que la gente recuerda.

El segundo nivel es el del premio. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y retiene 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México existe un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que en total ronda el 7 % según el reporte secundario. Los premios superiores a 600 mil pesos mexicanos al año deben reportarse en la declaración anual.

El operador entrega un CFDI de retenciones por los premios gravados, y ese documento es el que después permite acreditar o comprobar lo retenido. Sobre los premios obtenidos en sitios sin permiso, la situación es distinta: el artículo 137 habla de premios legalmente autorizados, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Ahí la posición sensata es hablar con un contador o un asesor fiscal antes de dar por hecho que el dinero llega limpio. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Ese punto merece una advertencia práctica que va más allá de la aritmética tributaria. Un saldo en un sitio sin permiso mexicano puede congelarse en una intervención de la autoridad, y no hay sede legal mexicana a la que reclamar. Eso no aparece en ninguna tabla de comisiones y es, para el apostador mexicano, el costo más caro del mercado sin permiso.

Preguntas frecuentes

¿Cómo compruebo que una casa de apuestas tiene permiso de la SEGOB?

Empieza por el pie de página del propio sitio: la mayoría de los permisionarios imprimen ahí una autorización de la Secretaría de Gobernación con su número. Compárala con las compilaciones públicas, sabiendo que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos ha estado inaccesible. Si los números difieren, pide el documento directamente al operador antes de depositar.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Multiplica la cantidad por el momio decimal: una apuesta de 200 pesos a 1.85 devuelve 370 pesos, de los cuales 170 son ganancia neta, suponiendo que la selección acierte. El momio ya lleva descontado el margen de la casa, así que la cifra que ves es el pago total, no un pago menos comisión.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Toma un mercado completo, suma 1 dividido entre cada momio y mira cuánto pasa de 1. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 la suma da 1,0526, la parte que el mercado devuelve a los apostadores queda alrededor del 95 % y el resto, cerca del 5 %, es lo que retiene la casa. En mercados más generosos la retención se acerca al 10 %.

¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

México no tiene un techo legal de depósito, así que el límite lo pones tú dentro de cada plataforma y el sitio donde encontrarlo varía. Busca el apartado de juego responsable en la configuración de la cuenta, elige un monto semanal o mensual y confirma que quede guardado antes del siguiente depósito. Olvídate de cambiarlo en una mala racha.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso y quien paga retiene: 1 % si el estado no grava el premio o lo grava por debajo del 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal lo supera. La retención es definitiva solo si presentas la declaración correspondiente; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita.

¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?

No hay sede legal mexicana a la que reclamar, no hay controles de identidad ni reportes antilavado que te protejan y el saldo puede congelarse cuando la autoridad interviene un dominio. Tampoco esperes un CFDI de retenciones por tus premios. El artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios legalmente autorizados, así que el tratamiento fiscal de un premio ganado fuera del permiso merece consulta con un contador.

Lo que conviene llevarse de esta comparación

El mercado mexicano de apuestas cobra dos precios, y solo uno de ellos aparece en pantalla. El visible es el que sale del cálculo de la parte devuelta: un margen que ronda el 5 % en un mercado ajustado y se estira hacia el 10 % en momios generosos, restado antes de que el momio llegue a tus ojos. El invisible es el del permiso que no es licencia: una sede legal que existe, un permisionario con nombre y apellidos, controles de identidad que pueden pedirte un documento en el momento del retiro y un CFDI de retenciones que te sirve cuando llega la declaración anual.

De los nueve sitios, Caliente es el único que imprime el número de su permiso en su propia casa, y eso le da una ventaja que no se discute con publicidad. Codere explica mejor que ninguna otra marca qué hace por el apostador que juega con dinero que no le sobra. Playdoit pone las herramientas por delante y las condiciones por detrás, y quien lo elija debería leer los términos antes de registrar la cuenta, no después del primer retiro. Betway, Novibet y Betcris ofrecen lo que ofrecen y no engañan a nadie con lo que callan; Pickwin, Strendus y 1xBet exigen al apostador una gestión previa que las otras tres no piden.

Y hay una decisión que ninguna comparación resuelve por ti. Apostar en un sitio con permiso mexicano no te hace ganar, y apostar en uno sin permiso no te hace perder por definición. Lo que cambia es a quién le reclamas si algo sale mal, y eso solo importa el día que importa. Mientras el anteproyecto que la Secretaría de Gobernación terminó en octubre de 2026 siga sin presentarse, el registro público siga sin abrirse y los bloqueos sigan moviéndose entre un juez y otro, el permiso impreso en el pie de página de una marca seguirá siendo el dato más útil que un apostador mexicano puede leer antes de depositar.

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