Cripto apuestas en México: la moneda no decide tu riesgo, decide tu permiso
Llevo años leyendo pies de página de casas de apuestas y todavía no encontré uno que diga “criptomonedas”. Por eso lo escribo antes que nada.
Esta comparación se cerró el noviembre 5, 2026 y cada permiso se cotejó contra el pie de página de la propia marca o contra una compilación pública de permisos de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), que es lo que hay disponible: la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos, publicada como PDF de sitios autorizados, no está abierta al público.
Casas de apuestas crypto: qué se distingue entre las nueve marcas que siguen operando
Antes de la tabla, dos cosas que no quiero que se pierdan entre columnas. La primera: en México no existe licencia de apuestas en línea, solo el permiso de la SEGOB que un permisionario con establecimiento físico extiende a su marca digital. La segunda: ninguna de las nueve marcas sostiene que acepte criptomonedas, y sus métodos de pago —tarjeta, SPEI, efectivo en tienda y monederos electrónicos— son los que ellas mismas enumeran.
| Marca | Permiso SEGOB, según la fuente que lo publica | Estado del permiso | Titular según esa misma fuente |
|---|---|---|---|
| Pickwin | Número no impreso: las compilaciones se contradicen | sin confirmación oficial | Producciones Móviles S.A. de C.V. (con Unocapali La Paz Operadora) |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020 | sin confirmación oficial | Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 | sin confirmación oficial | Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) |
| 1xBet | DGJS/0002/2020 | sin confirmación oficial | Entretenimientos Naturales |
| Betway | 4184 | sin confirmación oficial | Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021, DGJS/DCRCA/2321/2021 | sin confirmación oficial | Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads |
| Betcris | Número no impreso: el pie del sitio y la tabla del propietario difieren | sin confirmación oficial | Producciones Móviles |
| Caliente | DGG/SP/404/97 | sin confirmación oficial | Tecnología en Entretenimiento Caliplay |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005 | sin confirmación oficial | Eventos Festivos de México |
La columna de estado repite la misma fórmula en las nueve filas y no es un defecto de la tabla: es el resultado de que la lista oficial no se pueda abrir. Donde el permiso aparece con número, viene de una compilación pública de permisos que lo publicó con esa cifra; donde dos compilaciones dan números distintos —Pickwin y Betcris— no imprimo ninguno, porque un número que se contradice con otro número es peor que un espacio vacío.

Lo que la tabla no muestra y conviene tener delante: el permiso ampara a un permisionario físico, y una misma empresa puede operar más de un sitio. Pickwin y Betcris apuntan, en las compilaciones revisadas, a la misma razón social. Esa duplicación no es fraude ni es garantía: es la forma que tiene el mercado mexicano de existir sin licencia digital, y quien compare marcas hará bien en mirar el permisionario y no solo el logotipo.
Que un nombre no aparezca aquí no significa que carezca de permiso. Nueve marcas no son el mercado, son las que puedo describir con algo más que un número sin respaldo.
La elección, en corto. Si tu prioridad es pagar y cobrar con un instrumento cripto, ninguna de estas nueve te sirve hoy, y por eso este texto aborda la criptomoneda como un fenómeno que se explica, no como una casilla que se marca. Si tu prioridad es jugar en un sitio que responda ante una autoridad mexicana, las nueve te sirven, con la advertencia de que el permiso es temporal, no transferible y se audita. Si tu prioridad es mover dinero sin dejar rastro, aquí no hay respuesta buena: el camino cripto no lo ofrece ninguna marca con permiso, y el camino sin permiso es el que se describe más adelante, con lo que cuesta.
Peso mexicano, momios con coma decimal, fechas escritas como se escriben en México. Vamos al fundamento.
Fundamentos de las apuestas con crypto: por qué la moneda existe y qué la hace distinta
Un bloque génesis se minó el 3 de enero de 2009. Detrás de esa fecha hay un seudónimo, Satoshi Nakamoto, cuya identidad real sigue sin conocerse. Si te parece raro que una guía de apuestas empiece por un bloque, piensa que la criptomoneda nació resolviendo un problema muy parecido al que resuelve un boleto: cómo confiar en un registro que nadie controla.

Bitcoin y su registro. El protocolo limita la emisión total a 21 millones de monedas, y la última fracción se minaría alrededor del año 2140. La red asegura ese registro con prueba de trabajo: los mineros compiten por hallar un hash de bloque inferior a un objetivo de dificultad que fija la red. Nada de eso significa que un momio sea mejor. Significa que el activo con el que pagas tiene un suministro previsible y una contabilidad pública, dos cosas que ninguna casa de apuestas te ofrece sobre tus propias pérdidas.
Por qué a una casa le puede interesar y por qué a ti no. Una casa que recibe cripto cobra en un activo que no puede congelar un banco ni revertir un emisor. Desde su lado, eso es comodidad y menos reclamaciones por contracargo. Desde el tuyo, es un pago final: si te equivocas de dirección, no hay SPEI que devuelva, ni gestor que levante el teléfono. El beneficio y el riesgo son la misma propiedad vista desde dos sillas.
Lo que aquí no hay que buscar. No busco una casa con permiso que cobre en cripto porque no la hay, y no te voy a mandar a una sin permiso a cambio de un bono. Lo digo una vez y no lo repito en cada sección: el camino cripto existe, el camino con permiso existe, y no se cruzan hoy en México.
Las etiquetas que conviene leer con lupa. “Aceptamos criptomonedas” puede querer decir que aceptan depósitos en cripto, que aceptan una stablecoin, que aceptan una transferencia desde un exchange, o que aceptan cripto solo en la versión internacional del sitio, con otra razón social y otro contrato. En una operación con permiso mexicano esas cuatro cosas no pueden coexistir, porque el pago entra por un permisionario que reporta a la UIF y al SAT. Cuando un anuncio mezcla las cuatro, ya sabes que ninguna de las cuatro está garantizada.
Sobre la velocidad. Un depósito por SPEI suele confirmarse en minutos y un retiro vuelve a una cuenta a tu nombre; una transferencia en cripto se confirma en la red en un tiempo que depende de la red, no de la casa, y llega a un monedero del que tú eres responsable. La parte difícil no es la primera transacción, es la décima, cuando ya nadie está mirando el comprobante.
Normativa y supervisión: el permiso que existe y la ley que no alcanza a internet
Esta sección no admite chistes y no los va a tener. El marco. La autoridad es la Secretaría de Gobernación. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas, y permite únicamente los expresamente autorizados: la SEGOB otorga permisos e inspecciona (artículo 7), clausura establecimientos sin autorización (artículo 8), ninguna sala puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9) y las entidades federativas y los municipios colaboran (artículo 10).
El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es donde vive la parte que importa: el artículo 2 establece que las actividades de apuestas y sorteos no expresamente previstas están prohibidas. Ese artículo es la razón por la que esta guía no puede decirte “la ley nunca previó internet, así que todo es libre”. Es exactamente lo contrario. Lo no previsto queda prohibido.
El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los tipos de permiso relevantes son el centro de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos no son transferibles (artículo 31); y quien opera apuestas remotas debe llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y presentar un bono de fianza (artículo 29).
La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”. Escribirlo mal es señal de que nadie leyó el reglamento.
El registro que no se puede abrir. La DGJS publica un PDF con los sitios autorizados, y ese documento no está accesible al público que busca; en el Congreso se pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre reportes —136 sitios en un recuento, entre 30 y 35 operadores digitales con dominio .mx en otro—. Por eso aquí no doy cifras de mercado y por eso cada número de permiso se escribe con la fuente que lo publica, no como confirmación oficial. Ojo con quien te presente un padrón cerrado: si no se puede consultar, no es un padrón.
La reforma que está en el cajón. La SEGOB terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Hay también una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión: es una propuesta, y una propuesta no cambia lo que puedes hacer mañana.
Qué se puede apostar, con su condición. Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen artículo propio en el Reglamento que se leyó. Las apuestas mutuas y el hipódromo se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el llamado cruce de apuestas, donde los menores de edad no pueden participar nunca (artículo 5). No se encontró disposición sobre un mercado de intercambio de apuestas, así que no te diré que exista uno mexicano. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento (artículo 1).
Edad, identidad y protección. El Reglamento (artículo 5) prohíbe a los menores el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y al cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las marcas declaran 18+ en sus propias fichas y pies de página, y una mayoría de edad legal en materia de azar no está establecida como número único. Los operadores verifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero; qué documentos exige la norma no está establecido. No existe un registro nacional de autoexclusión, y las herramientas voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión interna— son lo que las marcas listan en sus propias fichas de tienda de aplicaciones. Tampoco se encontró un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal. La publicidad debe mostrar la clave del permiso y avisos de juego responsable, según un reporte secundario.
Pagos. Ninguna disposición cubre los pagos de apuestas. Los métodos que nombran las listas y los pies de las marcas —tarjetas, transferencia SPEI, comprobantes en tienda como OXXO y monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma; los retiros van a una cuenta a nombre del jugador y el operador emite un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Criptomonedas en marcas con permiso: no establecido.
Publicidad y bonos. No se encontró artículo federal de publicidad en las partes leídas del Reglamento. Los reportes sobre horarios de emisión (después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00) describen iniciativas, no ley; los proyectos para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Tampoco hay norma estatutaria sobre bonos; tras el alza del IEPS los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.
Impuestos, en términos de modelo y no de asesoría. El operador paga IEPS (artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS) de 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la LFJS, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la LIEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave (artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la LIVA). La base no está establecida: el texto leído habla solo de “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta página no va a decir “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas, Nuevo León grava los montos apostados.
Los premios del jugador se rigen por los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR: los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos; quien paga retiene 1 % si la entidad no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario, y los premios anuales superiores a 600,000 pesos mexicanos deben reportarse en la declaración anual. Los premios de sitios sin permiso quedan fuera: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, el tratamiento de un premio de un sitio sin permiso no está establecido, y la posición honesta es consultar a un contador o asesor fiscal.
Vigilancia y bloqueos. El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo no expresamente permitido y el artículo 8 de la LFJS faculta a la SEGOB a clausurar establecimientos no autorizados; la dependencia ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, pero una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA no está establecida. En la práctica: el 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, Grupo Salinas) quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un Tribunal Colegiado les permitió solo publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026; en julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx; y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Un estado así se escribe con fecha o no se escribe. Alrededor de 20 casinos físicos cerraron en 2026.
Ni una multa ni un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso está establecido, y esta página no va a prometerte una sanción que no puede citar ni una impunidad que tampoco puede citar. En ambas zonas, con permiso y sin él, no hay registro nacional de autoexclusión: eso es lo mismo en las dos, y no es una ventaja de nadie.
La comparación honesta. Una marca con permiso trae un domicilio legal mexicano, un permiso de la SEGOB, controles de identificación y lavado de dinero, y un CFDI de retenciones. Una marca sin permiso no trae nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. No voy a nombrar ninguna marca de esa zona ni a detallar sus depósitos o bonos, porque describir con precisión cómo entrar a un sitio sin permiso es trabajo de otra cosa, no de un editor.
Para quien quiera verificar por su cuenta: la ficha que la marca publica en su tienda de aplicaciones y el pie de página de su sitio son los dos documentos donde una casa con permiso escribe su clave, su titular y sus avisos. Si en esos dos lugares no aparece nada, la duda ya es respuesta.
Juego responsable: los instrumentos que existen y el que no
México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Esa ausencia es la que ordena todo lo demás, porque significa que la protección efectiva es la que cada casa decide ofrecer y la que cada persona decide usar.
Lo que queda del lado de la casa. La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Son las dos formulaciones más completas que encontré entre las marcas revisadas, y noto la diferencia: una describe un procedimiento —cierre de cuenta— y la otra una intención. Las dos son útiles; solo una se puede usar un martes a las tres de la mañana.
Lo que queda del lado de la persona. Pausas, límites de depósito y autoexclusión interna son herramientas voluntarias, no obligaciones legales, y no existe un límite legal de depósito o de pérdida ni una cuenta temporal en el marco mexicano revisado. Quien se apoya en un límite de depósito debe saber que lo fija él mismo en su cuenta y que un límite autoimpuesto se puede levantar, en muchos casos, más rápido de lo que le gustaría reconocer.
Nada de esto es un defecto de las nueve marcas de esta lista: es cómo está armado el país. Y es, además, la razón práctica por la que una casa con permiso sigue siendo preferible a una que no lo tiene. La segunda responde a su dueño. La primera responde ante la Dirección General de Juegos y Sorteos, y ese teléfono existe.
Un criterio que no se dice lo suficiente. La verificación de identidad no es un trámite que la casa te impone por gusto: es la consecuencia de que el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero, con reportes a la UIF y al SAT. Una casa que verifica a todos sus usuarios está cumpliendo; una plataforma que no pide un solo documento no está siendo discreta, está apartándose del único control real que tiene un jugador para reclamar después.
Blockchain y pseudonimato: por qué cripto apuestas en línea no es lo mismo que anonimato
Aquí es donde la palabra “anónimo” se cae. La cadena es un registro público, permanente y consultable por cualquiera. Tu dirección puede no llevar tu nombre, y eso es pseudonimato, no anonimato: en el momento en que esa dirección toca un exchange con identificación verificada, el vínculo se puede reconstruir, y quien lo reconstruye no necesita tu permiso.
Monedero, no cuenta. Un monedero cripto no lo custodia la casa, lo custodias tú, y con él la contraseña, la frase de recuperación y la responsabilidad de una transferencia mal escrita. En una cuenta de apuestas, el saldo vive en una base de datos que alguien puede reintegrar si hay un error. En la cadena, no.
De qué se puede y de qué no se puede pagar hoy. De las nueve marcas con permiso de la SEGOB revisadas aquí, ninguna sostiene en su ficha, en su lista de métodos o en su pie de página que acepte una moneda cripto. Los métodos que enumeran son tarjeta, transferencia SPEI, efectivo en tienda y monederos electrónicos. La pregunta “a qué cripto apostar” tiene, en el mercado mexicano con permiso, una respuesta seca: a ninguna, porque no hay una entrada de pago en cripto que conectar.
Los tres caminos que sí existen, con lo que cuesta cada uno:
- Una casa con permiso de la SEGOB, pagando con instrumentos en pesos y aceptando que la operación queda identificada y reportable. Existe hoy y funciona.
- Una plataforma sin permiso que acepte cripto desde el primer depósito. Existe, y lo que trae en la mano es una base legal sin resolver para ti, ninguna protección mexicana y un saldo que puede quedar bloqueado si la autoridad decide cerrar el dominio, como ya ocurrió con dos marcas dentro de una sola lista de bloqueos.
- Mantener la criptomoneda fuera de la casa y usarla solo como depósito para operar en una marca con permiso no es un camino a medias, es suspender toda la operación en el aeropuerto monetario y dejar el boleto en la sala de espera.
Sobre el rastro. El atractivo del pseudonimato es la idea de que nadie relaciona tus apuestas con tu nombre. En un sitio con permiso, ese vínculo no solo existe, es la razón por la que el sitio existe legalmente. En un sitio sin permiso y con cripto, tampoco desaparece: la dirección queda en la cadena y la casa conoce tu cuenta igual. Nadie en este mercado ofrece las dos cosas a la vez.
Qué mirar antes de creer una promesa de anonimato. Si una plataforma te dice que no necesitas identificación, pregúntate de dónde saca la licencia, quién responde si el sitio no paga y a quién le reclamas. Las tres respuestas suelen ser la misma cosa. Una promesa de anonimato en un mercado que exige reportar operaciones sospechosas es, casi siempre, una promesa sobre quién asume el riesgo, y no eres tú quien lo asume en tu favor.
Una vez que el fundamento y el marco están claros, la pregunta útil deja de ser qué moneda y pasa a ser qué marca: cuál responde ante una autoridad, cuál cobra y paga como dice, cuál te deja cerrar. Eso es lo que sigue.
Las nueve marcas con permiso de la SEGOB, una por una
Pickwin: el permiso que dos fuentes escriben distinto
Pickwin es el caso que mejor muestra por qué esta lista no lleva ninguna cifra pintada de oficial. Las compilaciones revisadas no coinciden: una da un número que es el mismo que aparece en el pie de Betcris para Producciones Móviles, y la otra lleva otro número del todo. Cuando dos fuentes que se citan entre sí no coinciden en el número de un permiso, el número no se imprime. El titular que sí aparece con consistencia es la misma razón social, Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora.
Eso importa para quien compara precios y bonos entre marcas: si dos sitios operan bajo el mismo permisionario, sus reglas internas pueden compartir redacción, y una reclamación no va a encontrar dos responsables distintos por arte de magia.
Veredicto. Una marca para quien quiere un sitio de casa mexicana sin depender del papel que se contradice: úsala si te basta el pie de página, y no la uses si necesitas el número para un trámite.
Novibet: permiso con número, y un titular que no es la marca
Novibet opera, según la compilación pública que publica sus permisos, con el número DGJS/DCRCA/1121/2020, y el titular nombrado es Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. La confirmación oficial no existe, como no existe para ninguna de las nueve: la lista de la DGJS no se pudo abrir. La confusión clásica es creer que el número pertenece a la marca. No pertenece: pertenece al permisionario, y la marca es quien opera bajo él.
Veredicto. Buena opción para un jugador de mercado europeo acostumbrado a ver la marca fuera de México; el detalle que decide es que el permiso mexicano vive en otra razón social, y saberlo ahorra el primer enojo.
Codere: el permiso de una operación de casino ya armada
Codere trae dos números, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, publicados por una compilación de licencias, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular. La ficha de su aplicación es la más explícita de la lista en materia de juego responsable: dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Que una marca escriba dónde se cierra la cuenta no es marketing, es una instrucción.
Veredicto. Si lo que te falta no es una moneda sino saber cómo te sales cuando ya no quieras jugar, esta es la ficha que conviene leer antes que su bono.
1xBet: permiso impreso, dominio que su propia fuente no pudo confirmar
1xBet tiene el número DGJS/0002/2020 según la compilación que lo publica, con Entretenimientos Naturales como titular, y un detalle que ninguna otra marca de esta lista trae: la misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx. Además, la aplicación aparece en la tienda de aplicaciones bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado. Son dos piezas de información que apuntan a lo mismo: el nombre comercial viaja más rápido que la razón social.
Veredicto. Marca amplia en mercados, pero para un jugador mexicano lo decisivo aquí no es el momio, es tener claro a qué entidad le está pagando; si esa respuesta no está en el pie del sitio, el permiso no protege nada.
Betway: el permiso más corto de escribir y el más difícil de comprobar
Betway figura con el número 4184, publicado por una compilación, y con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. Un permiso de cuatro dígitos llama menos la atención que una cadena larga y no es ni mejor ni peor por eso; lo que sí es, es más fácil de escribir mal. La confirmación oficial no existe, igual que en el resto.
Veredicto. Una marca para quien llegó buscando un nombre conocido y una operación sobria; el detalle que decide es que su respaldo mexicano vive en una empresa cuyo objeto es un frontón, no una plataforma digital, y eso es el mercado entero, no un defecto de Betway.
Strendus: tres números y dos titulares posibles
Strendus presenta la acumulación más larga de la lista: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, con un titular que las compilaciones nombran de dos maneras, Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Tres permisos suelen significar tres momentos de la operación: uno para el establecimiento, otro para una ampliación, otro para la apuesta remota. Al lector eso le sirve poco, y al reclamante mucho: cada permiso tiene su propio historial.
Veredicto. Un sitio para quien valora tener una operación con varios permisos encima; el detalle que decide es que el nombre del titular dependa de la compilación, y quien firme un contrato merece saber con quién lo firma.
Betcris: permiso con fricción entre el pie del sitio y la tabla del propietario
Betcris tiene un número en el pie de su propio sitio, a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, y ese número no coincide con el que muestra la compilación del propietario. Es la segunda marca de la lista —después de Pickwin— ligada a Producciones Móviles, y la segunda en la que el dato se contradice. Lo que sí está completo aquí es lo internacional: la empresa del sitio aparece como TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Veredicto. Lo decisivo es que su ficha muestra el único respaldo extranjero completo de las nueve, con número y vigencia; a quien le sirva que la marca tenga además autoridad europea, aquí la tiene escrita con fecha de vencimiento, y a quien no, le queda un permiso mexicano que se imprime distinto según quién lo copie.
Caliente: el permiso en el pie de la propia casa y una ficha reciente en la tienda
Caliente pone su número, DGG/SP/404/97, en el pie de su propio sitio, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora. Es una de las dos marcas de la lista que publica su permiso en fuente propia y no solo en una compilación, y eso cuenta: un número que la casa escribe de su puño es una afirmación que puedes confrontar con ella. Su ficha “Caliente Deportes” en la tienda de aplicaciones de México la publica la misma operadora y su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026, es decir, se mantiene viva.
Veredicto. Para un jugador que quiere una marca con historia larga y un pie de página que se sostiene solo, esta es la referencia de la lista; el detalle que decide es que su permiso es el más antiguo de los impresos aquí, y un permiso viejo es una relación larga con el regulador, no una garantía perpetua.
Playdoit: permiso claro, marca joven frente a los demás
Playdoit figura con DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según la compilación que lo publica, y con Eventos Festivos de México como titular. El número es de los primeros de esta lista por formato y por fecha, lo que indica una autorización de larga data operada por una marca digital posterior. La confirmación oficial no existe, como no existe para las demás.
Veredicto. Un sitio para quien prefiere una plataforma de casa pequeña antes que un nombre de multinacional; el detalle que decide es que su respaldo lleva dos décadas en el papel y su marca no, y esas dos edades rara vez se mueven al mismo ritmo.
Lo que este panorama decide por ti
Si leíste hasta aquí buscando una marca con permiso mexicano que acepte criptomonedas, la respuesta es que no la hay, y esa ausencia no es un hueco de esta guía: es la forma que tiene hoy el mercado. La criptomoneda llegó al vocabulario de las apuestas por una razón buena —un registro que nadie puede reescribir— y aterriza en un país donde el juego en línea vive de un permiso temporal otorgado a un permisionario de casino o de frontón. Las dos piezas no encajan, y quien diga que encajan está vendiendo algo.
La decisión se parte en dos con nombres propios. Si quieres una operación que responda ante la SEGOB, elige entre las nueve y lee primero la ficha de la tienda de aplicaciones y el pie del sitio: ahí están la clave del permiso, el titular y los avisos, y ahí se cae cualquier promesa de más. Si quieres pagar con cripto, hoy eso te coloca fuera del perímetro con permiso, y el precio no es una comisión, es quedarte sin la única autoridad a la que podrías reclamarle. Ninguna casa de esta lista te va a ofrecer las dos cosas, y ninguna guía honesta puede fingir que sí.
Preguntas frecuentes sobre cripto apuestas en México
¿Se puede depositar con criptomonedas en una casa con permiso de la SEGOB?
No, según lo que cada marca publica sobre sí misma. Las fichas, los pies de página y las listas de métodos de las nueve marcas revisadas nombran tarjetas, transferencia SPEI, comprobantes en tienda como OXXO y monederos electrónicos. Ninguna sostiene en su propia documentación que acepte una moneda cripto, así que hoy no existe ese camino dentro del perímetro con permiso mexicano.
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Busca la clave en el pie de página del sitio y en la ficha de la aplicación en la tienda. Ahí una marca con permiso escribe su número, su permisionario y sus avisos. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos se publica como PDF y hoy no está abierta al público, así que la verificación práctica es el propio sitio más la compilación pública que reproduzca ese número.
¿Por qué una casa de apuestas me pide identificación y verificación de identidad?
Porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero, y los operadores reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT. Qué documentos exige la norma no está establecido, así que cada casa define su procedimiento. Esa verificación es además el único vínculo real con tu cuenta si después necesitas reclamar un saldo o un retiro.
¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Los fijas tú en tu propia cuenta: son herramientas voluntarias, no obligaciones legales. No existe un límite legal de depósito o de pérdida en el marco revisado, ni un registro nacional de autoexclusión. La ficha de la aplicación de Codere México resume su postura ante el juego responsable con avisos y políticas de cierre de cuenta; el pie de caliente.mx enlaza una sección de juego responsable.
¿Qué pasa si apuesto en un sitio sin permiso de la SEGOB?
Quedas fuera de la protección mexicana: sin permiso, sin controles de identificación y lavado de dinero y sin CFDI de retenciones. Un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, como ocurrió con dos marcas inhabilitadas desde noviembre de 2025. No está establecida ni una multa ni un delito para el jugador, y el tratamiento fiscal de un premio de un sitio sin permiso tampoco.
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