Ofertas de apuestas deportivas en México: qué se esconde detrás de cada bono
noviembre 5, 2026 — Los datos de permisos, ofertas y momios de esta comparación son los que publican cada marca y su ficha de aplicación al noviembre 5, 2026, revisados contra los registros públicos de la Secretaría de Gobernación que hoy pueden consultarse.
Nueve casas de apuestas operan en México con la vitrina llena, y esa vitrina es lo primero que conviene desconfiar. El encabezado de Caliente anuncia 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 MXN. Codere presume en su ficha de aplicación un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. Playdoit anuncia 1,000 MXN y, en dos apartados distintos de la misma ficha, lo describe una vez con primer depósito y otra vez sin depósito. Son tres ofertas, tres escalas y tres grados de claridad, y ninguna de las tres viene con el dato que de verdad decide: qué hay que hacer con ese dinero antes de tocarlo.
Ese hueco es el tema de esta página. Una oferta de apuestas deportivas no es un regalo; es un contrato corto con condiciones más largas que su titular, y el titular es la parte que se lee. Lo demás —rollover, momio mínimo, plazo, tope de ganancia, requisito de depósito— es el precio, y ese precio se puede calcular. Abajo están las nueve marcas que sí operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación según sus propias fuentes, el marco legal que las sostiene, las herramientas de juego responsable que ofrecen —pocas, y todas voluntarias— y la aritmética que convierte un bono de 7,000 MXN en un saldo que quizá nunca salga de la cuenta.
Cómo se armó esta lista y con qué se compara a las nueve casas
Panorama de los criterios, porque una lista sin criterios es publicidad con tabla.

Lo primero que se descartó fue la tentación de contar sitios. Los conteos de páginas de apuestas en México no cuadran entre sí: un reporte habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Ante esa dispersión, contar marcas no dice nada sobre el mercado y sí mucho sobre el desorden del registro. La lista se limitó a nueve operadores cuya ficha o pie de página sostiene un permiso de la Secretaría de Gobernación y cuyo titular es un permisionario con establecimiento físico detrás.
Lo segundo fue decidir qué se compara. No se compara el tamaño del bono, porque el tamaño del bono es la parte del anuncio que el anunciante eligió. Se compara el permiso declarado y su origen, lo que la propia marca dice de su producto, y lo que ese producto permite hacer una vez dentro: mercados, apuestas en vivo, transmisión, creador de apuestas, momios mejorados. Y se separa con cuidado lo que es una cifra de la marca de lo que es una cifra de una reseña, porque no pesan igual.
Lo tercero, y esto es una decisión editorial que conviene decir en voz alta: donde el número no está, no se rellena. Si una ficha anuncia un bono de bienvenida de 7,000 MXN sin decir el rollover, el rollover no se inventa ni se importa de otra casa. Se escribe la oferta y se escribe la ausencia, que es un dato en sí mismo.
El panorama de las nueve marcas con permiso declarado
| Marca | Permiso SEGOB según la fuente | Qué dice la marca de su oferta o su producto |
|---|---|---|
| Betcris | Permiso de su permisionario; número no publicado: el del pie de página y el de la compilación del titular difieren | Apuestas con juego responsable enlazado y servicio no promocionado a menores de 18 años |
| Pickwin | Permiso de su permisionario; números contradictorios entre compilaciones | Apuestas deportivas bajo permiso declarado; sin detalle de bonos en su ficha |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según compilaciones de terceros | Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN; más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y freebets |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según compilaciones de terceros | Apuestas deportivas; su ficha no detalla el bono de bienvenida |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según compilaciones de terceros, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial | Apuestas en vivo, transmisión en vivo, estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports; bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según compilaciones de terceros | Bono de bienvenida de 1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según compilaciones de terceros | Apuestas deportivas bajo permiso declarado; la compilación del titular difiere |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de la propia marca | 1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta 7,000 MXN; transmisión en vivo, creador de apuestas y eventos virtuales |
| Betway | 4184, según compilaciones de terceros | Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas y club con apuestas gratis semanales |
Ningún número de permiso de esta tabla está confirmado oficialmente. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, y por eso cada cifra va con la fuente que la sostiene y con la advertencia de que es lo que esa fuente publica. Las compilaciones se contradicen entre sí en varios casos: el número que una atribuye a Pickwin es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Cuando dos listas se contradicen sobre el mismo número, ese número deja de ser información y se convierte en ruido, y así se trató.
La columna de producto tiene el mismo problema, en otra escala. Lo que una marca presume en su ficha de aplicación es publicidad auditable: se puede comprobar que lo dijo. Lo que no dice —límites de retiro, restricciones de mercado, plazos reales de pago— no se puede comprobar en esa fuente, y un lector que elige entre nueve casas por su bono está eligiendo con la mitad del expediente.
Lo que realmente cuesta un bono de bienvenida
Incentivo es la palabra que usan las casas; costo es la que describe lo que pasa después.
Hay un bono de bienvenida mexicano cuyo rollover sí está publicado en algún lado, aunque no en la marca: el bono sin depósito de 1,000 MXN de Caliente exige, según reseñas de casas de apuestas, un rollover de 10 veces. Esa cifra tiene un asterisco grande, y conviene ponerlo antes de hacer cuentas: viene de reseñas, no de la casa, y las reseñas no coinciden entre ellas. El plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra.
Aun así, vale la pena mostrar qué significa un rollover de 10 veces cuando la casa lo aplica a lo que ya te dio. Sobre un bono de 1,000 MXN, esa condición obliga a mover 10,000 MXN en apuestas antes de poder retirar nada. Si la casa exige, como suele exigir, un boleto de al menos 10 pesos, son alrededor de mil apuestas; con boletos de 100 pesos, unas cien. La misma condición, dos vidas distintas: la primera es un mes de actividad, la segunda es una tarde y un saldo que igual no sale.
Ahora el ejercicio con las dos ofertas grandes, y aquí el resultado se da como banda porque las condiciones no se conocen. Codere anuncia hasta 7,000 MXN y Caliente anuncia una duplicación del primer depósito hasta 7,000 MXN. Si la condición fuera un rollover de 10 veces sobre el bono —el único múltiplo que una fuente pública asocia a una de estas marcas—, el requisito sería mover 70,000 MXN en apuestas para llegar al techo de cualquiera de las dos. Bajar el rollover a 5 veces corta el requisito a la mitad, 35,000 MXN; subirlo a 15 lo lleva a 105,000 MXN. Es la misma promoción y tres compromisos que no se parecen en nada.
El número final se calcula con una división simple: el requisito entre el tamaño del boleto. A 100 pesos por apuesta, 70,000 MXN de requisito son 700 boletos. A 500 pesos, 140. El plazo es lo que convierte esa cifra en problema o en trámite, y el plazo de estas dos ofertas no está publicado en las fuentes que sí publican el monto.
Y hay una segunda capa que casi nadie mira: la casa se queda con una parte de cada apuesta en forma de margen de mercado, y esa parte la paga el jugador en cada uno de los boletos del rollover, gane o pierda. Supongamos, para fijar la magnitud y sin atribuirle el margen a ninguna casa en concreto, un margen del 5 % sobre el mercado que se use para completar el requisito: mover 35,000 MXN cuesta en promedio alrededor de 1,750 MXN en margen acumulado. Con 70,000 MXN la cifra ronda los 3,500 MXN, siempre bajo el supuesto de que solo se apueste el importe del bono y con el margen de ese mercado. Es un promedio sobre muchas apuestas, no una factura: un jugador puede terminar por encima o por debajo, y las condiciones reales de cada promoción pueden mover el resultado en cualquier dirección.
Visto así, el “hasta 7,000 MXN” deja de ser un titular y se vuelve un techo teórico con una cuota de entrada. El incentivo existe; el recompensa viene con requisitos, y esos requisitos son la letra pequeña que decide si el bono fue un regalo o una compra a plazos.
Momio mínimo, tipo de oferta y depósito: las tres condiciones que cambian todo
Requisitos de apuesta es el nombre completo del asunto, y el rollover es solo su parte más famosa.
El momio mínimo es la condición menos discutida y la más decisiva. Una promoción que exige momios de 1.50 o más deja fuera a los favoritos cortos, que son la mayoría de los boletos que un aficionado hace por gusto. Puestas esas condiciones, el requisito no se cumple a gusto propio: se cumple donde la casa quiere que se cumpla. Ninguna de las fichas de estas nueve marcas publica su momio mínimo, lo que significa que el lector lo va a encontrar en el reglamento de la promoción dentro de la cuenta, y que debe leerlo antes de aceptar, no después.
El tipo de oferta es la segunda condición y la que más se disfraza. Una apuesta gratis no devuelve el importe de la apuesta cuando gana: solo entra la ganancia, así que un boleto de 100 pesos a momio 2.00 con apuesta gratis paga 100 de ganancia y no 200 de retorno. Un bono de bienvenida con primer depósito no es un bono sin depósito aunque su titular no lo diga. Una duplicación del primer depósito hasta un techo es un multiplicador con tope, no un monto fijo. Y una oferta sin depósito de 1,000 MXN pertenece a otra especie distinta: no cuesta entrada, pero suele traer condiciones más estrictas, porque la casa arriesga sin que el jugador haya puesto nada.
Ninguno de esos cuatro tipos se puede comparar en pesos entre sí sin traducirlos. Dos mil pesos en apuestas gratis sin depósito y dos mil pesos de bono con primer depósito no valen lo mismo ni para la misma persona, y la diferencia no está en el monto.
El depósito cierra el cuadro. Playdoit anuncia 1,000 MXN y describe su bono de bienvenida unas veces como condicionado a un primer depósito y otras como sin depósito, en dos apartados de la misma ficha; la condición no es clara, y una condición que no es clara no puede tratarse como si fuera una u otra. Quien compare esa oferta con la de Caliente está comparando un dato firme con una descripción ambigua, y eso siempre favorece a la ambigua, que es lo contrario de lo que conviene al jugador.
Ofertas que van más allá de la bienvenida
Recompensa también es lo que vuelve cada semana, y ahí es donde las casas se diferencian de verdad cuando el jugador ya lleva meses dentro.
Campobet anuncia un bono de recarga semanal deportivo del 50 % hasta 10,000 MXN. Es una promoción recurrente, no de entrada, y eso la vuelve un instrumento distinto: depende de la actividad previa y del depósito de cada semana, y está estructurada como porcentaje con tope, no como monto único. Una recarga del 50 % es una de las estructuras más fáciles de sobreestimar, porque el 50 % se lee como la mitad y lo que en realidad se reparte es la mitad hasta un techo.
Rushbet opera con un programa de lealtad donde las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, y con un cashback VIP de hasta 500,000 MXN. El cashback es una devolución sobre actividad, no un bono, y el programa de puntos premia volumen sostenido: quien apuesta poco y a gusto no llega a la tienda. Betway maneja un club con apuestas gratis semanales, del mismo modo acumulativo: la recompensa se construye con constancia, no con el primer depósito. 1xBet suma a sus bonos de bienvenida promociones de temporada y un programa de lealtad, y Codere reparte apuestas gratis como una línea más de su producto, junto a los momios mejorados y al creador de apuestas.
Aquí está el panorama real del mercado mexicano de ofertas: la bienvenida es el escaparate, pero la competencia se movió a la recurrencia. Un jugador que va a apostar durante todo el año encontrará más valor en la acumulación de puntos y el cashback que en el bono de entrada, aunque el bono de entrada sea la parte que se anuncia a gritos. La razón es simple y algo incómoda: las promociones recurrentes premian actividad pasada, y la actividad pasada ya la pagó el jugador con su margen.
Normativa: qué protege realmente al jugador en México
Legalidad, cuando no hay ley específica para el tema, se vuelve una pregunta más estrecha de lo que parece.

El punto de partida es incómodo: México no tiene una ley de apuestas en línea. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas, salvo los que estén expresamente autorizados. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, añade en su artículo 2 que lo que no está expresamente previsto está prohibido. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y lleva los procedimientos de sanción.
De ahí sale una precisión que la página repite porque el mercado la borra: en México se habla de permiso, no de licencia. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los tipos pertinentes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos; los dueños de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas. Los permisos son intransferibles, y los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una fianza.
La consecuencia práctica es la que importa a quien busca una oferta. Ninguna norma mexicana contempla una licencia digital independiente: las páginas de apuestas se apoyan en un permisionario con permiso territorial, y es común que un mismo permisionario opere varias marcas. Eso significa que el permiso que el jugador ve en el pie de página no es “de la casa” en el sentido en que lo es una licencia europea: es de un tercero que presta su autorización.
El segundo dato incómodo es que no hay lista oficial disponible. La Dirección General de Juegos y Sorteos publicaría un PDF con los sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y mientras eso no ocurra, cualquiera que afirme qué casas tienen permiso lo hace desde una compilación privada. Por eso esta página no usa la palabra “confirmado” para ningún número, y por eso cada cifra de la tabla viaja con su fuente. El lector que quiera comprobar la situación de una casa tiene tres lugares: el pie de página de la propia marca, donde el permisionario suele aparecer con su número, el registro que la autoridad mantiene y hoy no publica de forma abierta, y el propio contrato que acepta al registrarse.
Estado inestable: bet365 y Betano y el bloqueo que sigue en tribunales
Supervisión es la palabra que en México se traduce en hechos concretos y fechados, no en un estado permanente.
El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; entre los operadores inhabilitados quedaron bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo permitió a esas aplicaciones publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Además, alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026.
Ninguna de esas fechas permite decir hoy si esas plataformas están abiertas o cerradas, y por eso esta página no lo dice: el estado se enuncia siempre con su fecha. Lo que sí permite decir es qué significa tener el saldo en una casa bloqueada. Un saldo congelado no es un saldo perdido ni recuperable con una llamada: queda dentro de un procedimiento que el jugador no controla y que depende de un tribunal. Cualquier oferta de bienvenida, por generosa que parezca, pesa distinto cuando existe la posibilidad de que la cuenta quede inaccesible.
No está establecido que apostar en un sitio sin permiso sea delito o infracción para el jugador, y esta página no afirma ni una sanción ni una exención al respecto. Lo que sí se puede decir con precisión es qué aporta una casa con permiso mexicano frente a una offshore: un foro legal en México, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identificación y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una casa offshore no aporta nada de eso, y sus condiciones son sus propias reglas internas, sin autoridad mexicana detrás. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, aunque su publicidad hable en pesos.
La reforma que no es ley
Un borrador no cambia nada, y conviene repetirlo porque se cita como si ya hubiera pasado.
La Secretaría de Gobernación terminó, según se reportó el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta, no una norma vigente.
En materia de ofertas, el mismo patrón. Hay iniciativas que proponen prohibir los bonos de bienvenida, entre ellas una del diputado Martínez Urincho; son propuestas y no ley, y en los artículos revisados del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos no hay una regla vigente sobre bonos. Las medidas sobre publicidad corren la misma suerte: los límites de horario de transmisión y las restricciones a influencers, atletas y anuncios en transmisiones deportivas describen iniciativas, no derecho aplicable.
Lo único que sí movió las ofertas fue el impuesto. Cuando el IEPS subió a 50 % en 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida por el costo del tributo, que absorben en parte. Un bono más pequeño o más condicionado no es una decisión de mezquindad: es el reflejo de un impuesto que se come una porción del margen. Y como no hay una regla vigente sobre bonos, la única disciplina que existe sobre ellos es la que el jugador ejerza leyendo condiciones.
Juego responsable: herramientas voluntarias, ninguna obligatoria
Prevención, en el mercado mexicano, es una colección de herramientas que cada casa ofrece si quiere.
No hay registro nacional de autoexclusión. El Reglamento prohíbe en su artículo 5 que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y participen en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra: el número de 18 años que aparece en las marcas es una declaración propia, no una edad legal establecida. Tampoco hay un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta de juego temporal. Lo que existe es lo que cada marca publica de sí misma.
La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. El pie de página de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza su sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La aplicación Caliente Deportes repite el 18+ en su propia descripción.
Ese es el inventario completo de lo verificable desde fuera: avisos, enlaces y una política de cierre de cuenta. Todo lo demás —descansos, límites de depósito, autoexclusión voluntaria— aparece en las fichas de aplicación como una herramienta que la marca lista, y ahí se queda. Autoexclusión en México significa bloquearse en la casa donde uno juega; no significa bloquearse en el mercado, y esa diferencia es la que un jugador con problemas descubre tarde.
La consecuencia práctica es que la protección depende del jugador. Si alguien decide ponerse un techo, el techo se pone dentro de cada cuenta, una por una, y viaja con esa cuenta: no impide registrarse en la siguiente casa, que es exactamente lo que un registro nacional evitaría. Y no hay una autoridad que lo haga por él. Un lector en esa situación no necesita que le expliquen el mecanismo, necesita la línea de ayuda y la decisión de usarla.
Las nueve casas de apuestas, una por una
Evaluación de cada plataforma según lo que publica y lo que ofrece dentro, con lo que gana y lo que pierde en cada caso.
Caliente: la oferta más visible y la única con una cifra de rollover pública
Caliente juega en casa. Su pie de página muestra el permiso DGG/SP/404/97, y el titular que las fuentes nombran es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, de Grupo Caliente. Es el único número de permiso de esta lista que aparece en el sitio de la propia marca, lo cual dice menos sobre la calidad del permiso que sobre la costumbre de la casa de presumirlo. Ninguno de los números de esta página está confirmado oficialmente.
Su encabezado anuncia 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 MXN, y esa combinación es la más agresiva del grupo en apariencia. La letra chica no está en la página: no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y el rollover del bono sin depósito —10 veces, según reseñas de casas de apuestas— no viene de la marca, mientras el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian según qué reseña se lea. Traducido: la oferta más anunciada de México es también la que menos se puede calcular desde fuera.
Dentro del producto, Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y su ficha recuerda que es solo para mayores de 18 años. La aplicación combina apuestas deportivas con contenido de entretenimiento, y esa mezcla es más útil de lo que parece para quien quiere apostar viendo el partido, y menos útil para quien busca el mercado más profundo del mercado.
Veredicto: el mejor escaparate y la peor trazabilidad. Caliente es la casa para quien quiere la oferta sin depósito, tiene paciencia para leer las condiciones completas dentro de su cuenta y no le importa que el rollover del depósito siga siendo una incógnita pública; quien necesite saber de antemano qué va a costarle el bono encontrará en su propia lista de promociones la única cifra verificable del grupo y ninguna más.
Codere: treinta deportes y un bono con depósito
Codere opera con los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según compilaciones de terceros, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado; la confirmación oficial no existe porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.
Su ficha de aplicación anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO, y ese detalle de pago es más informativo de lo que aparenta: los tres métodos cubren al jugador con tarjeta, al que transfiere desde su banco y al que deposita en efectivo en tienda, que en México sigue siendo una franja enorme. Un bono con techo de 7,000 MXN y primer depósito es un compromiso mayor que una oferta sin depósito: exige poner dinero antes de ver un peso de la casa, y el techo solo se alcanza depositando en serio.
El producto es amplio. Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis: es una de las dos fichas de esta lista que menciona apuestas gratis como parte de la oferta corriente, y la que más deportes declara. Para un jugador que sigue ligas menores o deportes fuera del futbol y el basquetbol, esa cobertura es la diferencia entre un boleto y ninguno.
Veredicto: la casa de quien apuesta variado y deposita. La amplitud de mercados y la mezcla de métodos de pago sostienen una oferta con depósito cuyo techo de 7,000 MXN premia al que entra con un depósito alto, no al curioso; el jugador que solo quería probar pagará el precio de tener que poner dinero primero.
Betway: más de 2,000 eventos y un club semanal
Betway declara el permiso 4184 según compilaciones de terceros, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado por las fuentes. Es uno de los dos casos de esta lista cuyo permiso se apoya en un recinto deportivo, y eso explica el tipo de permiso complementario descrito en el Reglamento.
Su aplicación presume más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. El volumen de eventos es una cifra que se puede contrastar: si alguien apuesta sobre ligas pequeñas o mercados raros, ahí se nota; si apuesta al futbol grande, no verá la diferencia. Los momios mejorados son otra cosa: un momio mejorado es una mejora sobre el momio base, no una promesa de mejor momio que la competencia, y su valor real depende de qué se compare.
El club de apuestas gratis semanales trabaja sobre recurrencia. Es una promoción de hábito, y premia a quien ya apuesta cada semana; no cambia la vida de quien entra una vez.
Veredicto: la casa del aficionado de nicho. Betway gana en la profundidad del programa deportivo y en las apuestas gratis semanales, y pierde en que ninguna de sus ventajas se nota en la primera apuesta; sin una oferta de bienvenida con monto visible en su ficha, el jugador decide aquí por el calendario de eventos, no por el bono.
Betcris: la marca sin cifras en la vitrina
Betcris es una de las dos marcas de esta lista que no anuncia ningún monto en las fuentes consultadas. Su pie de página dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza su sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años; es el aviso más explícito del grupo en ese terreno.
Su permiso es el más difícil de leer. El número del pie de página de la marca y el de la tabla del titular no coinciden: el pie muestra un número a nombre de Producciones Móviles y la compilación muestra otro. Cuando dos fuentes sobre la misma casa se contradicen sobre el permiso, ninguna de las dos cifras se imprime, y esa es la política de esta página. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles.
Esa combinación —sin cifra de bono públicamente disponible y con un permiso cuya numeración se contradice— deja a Betcris en la posición de una casa que hay que evaluar por dentro. Su ficha no compite en el escaparate, y esa es una elección de marketing, no una carencia de producto.
Veredicto: la incógnita del grupo. Al lector que llega por el bono no le ofrece nada que comparar; al que llega por su aviso de juego responsable, le da el más claro de las nueve. La contradicción de números en su permiso debería resolverse antes de jugar aquí, y hoy solo puede resolverse consultando el número del pie de página de la propia marca.
Playdoit: 1,000 MXN y una descripción que no cuadra
Playdoit declara el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según compilaciones de terceros, con Eventos Festivos de México como titular nombrado por las fuentes, sin confirmación oficial.
Su ficha anuncia 1,000 MXN de bono de bienvenida, y en dos apartados distintos lo describe una vez condicionado a un primer depósito y otra vez sin depósito. No es un detalle menor ni un error de redacción sin consecuencias: los dos tipos de oferta son productos distintos, con riesgo distinto para la casa y con requisitos distintos para el jugador. Una oferta sin depósito se juega con dinero de la casa y suele llevar condiciones de rollover más duras; una con depósito exige al jugador arriesgar primero. Quien acepte esta promoción sin aclarar cuál de las dos es, acepta una de las dos sin saber cuál.
El monto es, además, el más bajo de los que se publican con cifra en esta lista. Comparado con los 7,000 MXN de techo de Codere o de Caliente, 1,000 MXN es un bono de entrada, del tamaño apropiado para un primer boleto.
Veredicto: la promoción más modesta y la más opaca a la vez. Para un jugador que quiere probar con el mínimo, la escala es la correcta; el problema no es el monto sino la definición, y el paso práctico es preguntar en la propia casa si la oferta exige depósito antes de aceptarla, porque una condición que no es clara es una condición que conviene confirmar por escrito.
Pickwin: apuestas deportivas con permiso contradictorio
Pickwin tiene el permiso más discutido de la lista. Una compilación cita el permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra cita DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, con Producciones Móviles S.A. de C.V. y Unocapali La Paz Operadora como titulares nombrados. El número que una compilación le atribuye a Pickwin es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, y esa coincidencia es más bien una señal de cuánto se copian entre sí las compilaciones que un dato sobre Pickwin. Los números se contradicen; ninguno se imprime aquí como oficial.
En lo demás, la marca aparece con apuestas deportivas bajo permiso declarado y sin detalle de bonos en las fuentes consultadas. No hay cifras de oferta que comparar, y sin cifras la comparación honesta se hace en lo operativo: qué tan cómodo es el registro, qué métodos de pago acepta, qué tan rápido responde el soporte.
Veredicto: la casa que exige verificación previa. Quien se registre en Pickwin debería hacerlo después de comprobar el número de permiso en el pie de página de la propia plataforma, porque las compilaciones que circulan no sirven de referencia y la coincidencia con el número de otra marca es motivo suficiente para mirarlo dos veces.
Strendus: tres permisos y compilaciones que no coinciden
Strendus aparece con varios permisos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según compilaciones de terceros, y las compilaciones difieren sobre quién es el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Ninguna de las dos versiones está confirmada oficialmente.
Tres números de permiso en una sola marca sugieren una estructura con varias autorizaciones, algo que el Reglamento contempla: un permisionario con permisos de recinto deportivo puede obtener permisos complementarios, y un mismo permisionario puede operar más de una marca. Sin la lista oficial, esa lectura queda como lectura. Lo que sí se puede afirmar es que la contradicción sobre el titular es la señal más clara de que las compilaciones privadas se copian entre sí sin verificar.
En producto, Strendus aparece con apuestas deportivas y sin detalle de bonos en las fuentes consultadas, igual que Pickwin y que Novibet. Tres de las nueve marcas quedan fuera de la comparación de ofertas por la misma razón: no hay una cifra que comparar.
Veredicto: la casa de estructura compleja y vitrina discreta. Strendus no compite por el bono, y quien la elija debería hacerlo por otras razones —disponibilidad, métodos de pago, atención— porque en el terreno de esta página no hay nada que medir.
Novibet: permiso citado y sin bono a la vista
Novibet declara el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según compilaciones de terceros, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado por las fuentes. La confirmación oficial no existe, y el número proviene de una compilación.
La marca aparece con apuestas deportivas y sin detalle de bono de bienvenida en las fuentes consultadas. Eso la coloca en el grupo de las tres marcas cuya oferta no se puede comparar en pesos: Pickwin, Strendus y Novibet. Hay una lectura amable de esa ausencia y una incómoda. La amable: la casa no compite en el segmento del bono ruidoso. La incómoda: el jugador que llega comparando ofertas no tiene aquí con qué comparar, y tendrá que ver la promoción dentro de su cuenta o en el propio sitio de la marca.
Veredicto: la casa sin argumento de entrada. Su permiso se apoya en una compilación y su oferta no se anuncia con cifras; quien la elija debería tener un motivo distinto al bono, porque el bono no está sobre la mesa.
1xBet: transmisión, esports y un permiso que no cuadra consigo mismo
1xBet acumula más señales de alerta que ninguna otra marca de esta lista, y conviene enumerarlas sin adornos.
Su permiso es el DGJS/0002/2020, según compilaciones de terceros, que además no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; el titular nombrado por las fuentes es Entretenimientos Naturales, mientras que la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular. Cuando el permiso cita a una empresa y la tienda de aplicaciones a otra, el jugador tiene dos documentos oficiales que no dicen lo mismo sobre quién está detrás del producto, y esa discrepancia es el dato.
En producto, su aplicación ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es la única ficha de esta lista que menciona esports de forma explícita, junto con transmisión en vivo de forma explícita, y esa combinación describe a un jugador concreto: el que sigue competencias digitales y quiere verlas mientras apuesta.
Veredicto: la oferta más completa y la estructura más confusa. 1xBet gana en contenido —transmisión, esports, lealtad— y pierde en lo que sostiene todo lo demás, porque la discrepancia entre el titular del permiso y la empresa que publica la aplicación es el tipo de detalle que el jugador descubre cuando necesita reclamar algo, no antes.
Permiso mexicano frente a offshore: lo que cambia para el jugador
La comparación que de verdad importa no es entre nueve marcas, sino entre dos formas de operar.
Una casa con permiso mexicano aporta cuatro cosas concretas: un foro legal en México, un permiso de la Secretaría de Gobernación con un permisionario identificable, controles de identificación de usuario y reporte de operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT —el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado—, y la emisión de un CFDI de retenciones cuando el premio queda gravado. Retirar en una casa así significa recibir en una cuenta a nombre del propio jugador.
Una casa offshore no aporta ninguna de esas cuatro. Opera con su propia licencia —una de Curazao, por ejemplo, que no es un permiso mexicano— y con sus propias reglas, sin autoridad mexicana detrás y sin un CFDI de retenciones. No hay un impuesto que alguien retenga por el jugador, lo cual no es una ventaja fiscal: significa que la obligación existe igual y que nadie la cumplió por él.
Conciliar las dos columnas con lo que realmente pasa en México lleva a una conclusión que incomoda a los dos lados del mercado. Del lado regulado, la protección existe pero es fina: no hay registro nacional de autoexclusión, no hay límite legal de depósito, y el permiso suele pertenecer a un tercero. Del lado offshore, no hay protección mexicana de ningún tipo, y el saldo está en un lugar donde ninguna autoridad mexicana puede reclamarlo. El arbitraje entre ambas no consiste en elegir un bando en abstracto, sino en decidir qué se está dispuesto a arriesgar: un permiso prestado y herramientas voluntarias de juego responsable, o la ausencia total de ambos a cambio, en teoría, de mejores condiciones.
Impuestos y premios: quién retiene y cuánto
La fiscalidad no es un consejo y hay que decirle eso al lector antes de la primera cifra.
Del lado del operador, el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la ley de 1947. Ese inciso fue reformado en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes era de 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. Sobre la base hay que ser exacto: el texto dice “valor de la actividad”, la prensa habla del “monto total apostado”, y esta página no afirma “50 % de las apuestas” ni “50 % de los ingresos brutos”. Ese impuesto es el que explica por qué las ofertas se estrecharon en 2026.
Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador, los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o si su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, unos 7 % en total. Los premios que superan 600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual. Todo esto es modelo general y no asesoría: cada situación es distinta y corresponde a un contador resolverla.
Queda un borde sin resolver. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido; la postura razonable es preguntar a un contador o asesor fiscal antes de contar con ese dinero. Y hay una diferencia práctica que sí se puede afirmar: en una casa con permiso mexicano el jugador recibe un CFDI de retenciones, que es el documento que convierte una ganancia en algo declarable y trazable. Sin ese documento, el jugador no tiene comprobante de nada.
Cómo elegir entre las nueve según lo que cada uno busca
La elección, después de todo lo anterior, se reduce a un puñado de decisiones que dependen del jugador y no del anuncio.
Quien quiere empezar sin poner dinero tiene dos puntos de partida con cifra visible: la oferta sin depósito de 1,000 MXN de Caliente y la de Playdoit, esta última con la advertencia de que su condición no está clara. El orden de operaciones es sencillo: registrarse, verificar identidad, revisar el reglamento de la promoción dentro de la cuenta, comprobar el rollover y el momio mínimo, y solo entonces aceptar.
Quien deposita con cierta seriedad y quiere un techo alto está mirando los 7,000 MXN de Codere y de Caliente, y ahí la comparación depende del método de pago: Codere nombra tarjeta, SPEI y OXXO, y esa lista, aunque no venga con montos mínimos, cubre los tres modos de depositar que existen en México. Los montos mínimos de depósito no aparecen en las fichas de este grupo, y el lector los encontrará en el proceso de depósito de cada casa, antes de confirmar.
Quien apuesta todas las semanas y ya no depende del bono de bienvenida tiene mejores razones para mirar la recurrencia: el bono de recarga semanal deportivo del 50 % hasta 10,000 MXN de Campobet, el club de apuestas gratis semanales de Betway, los puntos y el cashback VIP de hasta 500,000 MXN de Rushbet, o las promociones de temporada y el programa de lealtad de 1xBet. Son estructuras que premian constancia, y quien apuesta poco no las aprovecha.
Quien apuesta deportes raros o competencias digitales tiene su respuesta en otro lugar: los más de 30 deportes de Codere, los más de 2,000 eventos por semana de Betway y el esports de 1xBet son los tres datos de producto más específicos de esta comparación. Y quien valora la transmisión en vivo la encuentra nombrada en Caliente y en 1xBet, no en las demás fichas.
Las tres marcas que quedan fuera de casi todas esas decisiones —Pickwin, Strendus y Novibet— no están fuera por ser peores, sino porque su producto no está descrito con cifras en las mismas fuentes. Quien las considere debería revisar la promoción dentro de la cuenta o en el sitio de la marca antes de comparar, porque aquí no hay nada que comparar y una ausencia de datos no es una ausencia de oferta.
Preguntas frecuentes sobre ofertas de apuestas deportivas en México
¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones?
Un bono de bienvenida acredita un saldo extra sobre la primera apuesta o el primer depósito. Sus condiciones no están en el anuncio: viven en el reglamento de la promoción dentro de la cuenta, o en el apartado de términos del sitio. Hay que leerlo antes de aceptar, porque el momento de aceptar suele ser el momento de quedar obligado.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo en un bono de bienvenida?
El rollover es el múltiplo del bono que hay que apostar antes de retirar: un bono de 1,000 MXN con rollover de diez veces exige mover 10,000 MXN. El momio mínimo es el precio más bajo que puede tener cada apuesta para contar, y una exigencia de 1.50 deja fuera los favoritos cortos.
¿Por qué el importe de una apuesta gratis no se devuelve con la ganancia?
Porque la apuesta gratis es dinero de la casa y no del jugador. Al ganar, solo entra la ganancia: un boleto de 100 pesos a momio 2.00 paga 100 de ganancia y no 200 de retorno. Es la diferencia central entre una apuesta gratis y un bono en efectivo.
¿Cómo comprobar si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Revisando el pie de página del propio sitio, donde el permisionario aparece con su número de permiso, y contrastándolo con la información oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos. La lista pública de permisos no está accesible hoy, así que conviene comparar el pie de página con el titular que la marca nombra al registrarse.
¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas y quién los retiene?
Sí. Los premios de juegos con apuestas autorizados son ingreso conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando lo supera. La situación de cada persona corresponde a un contador.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de la propia cuenta, en el apartado de juego responsable: descansos, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión voluntaria. México no tiene un registro nacional de autoexclusión, así que el límite rige para esa cuenta y no para el mercado; quien quiera un bloqueo total tiene que repetirlo en cada casa.
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