Mejores páginas de apuestas de 2026: qué comparar antes de depositar
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los números de permiso se contrastaron con el pie de página de cada operador y con las compilaciones de sitios especializados, porque la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.
México no tiene licencia de apuestas en línea. Tiene permisos. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947 y prohíbe en todo el país los juegos con apuestas y las apuestas, salvo los que autoriza expresamente. El Reglamento que la desarrolla, reformado el 16 de noviembre de 2023, dice en su artículo 2 algo todavía más estrecho: lo que no está previsto de manera expresa queda prohibido. Y ni la ley ni el reglamento nombran la palabra “internet”. Según la práctica que reportan los propios operadores y las compilaciones del sector, ningún sitio puede tener un permiso digital suelto; lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación, Dirección General de Juegos y Sorteos, otorgado a un permisionario de base física, y el sitio se cuelga de ese permiso. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal, así que hablamos de algo que se otorga, se modifica y se termina, no de una propiedad.
Esa es la primera decisión que un lector de México tiene que entender, y explica por qué la comparación cambia de forma. Al elegir dónde apostar no elige entre marcas con licencia propia y marcas sin ella: elige entre rutas. Una ruta es la casa con permiso, que juega con las reglas que la autoridad reconoce en el país. Otra es la marca sin permiso local, accesible por vía digital y sin ningún respaldo mexicano detrás. Y hay una tercera, la más incómoda, que es la de las marcas que estaban en la primera ruta y cayeron a una cuarta categoría por vía de bloqueo, con tribunales moviéndose mes con mes.
Las tres rutas conviven, y cada una le sirve a un tipo de apostador distinto. Aquí está la diferencia entre las tres, quién cabe en cada una y qué cuesta entrar.
| Vía | Qué la sostiene | Qué gana el apostador | Qué pierde |
|---|---|---|---|
| Casa con permiso de la SEGOB | Permiso otorgado a un permisionario de base física; controles KYC y reportes a la UIF y al SAT; CFDI de retenciones por premios gravados | Un lugar legal en México, comprobante fiscal de lo retenido y un sitio con reglas mexicanas | Depende de que el permisionario mantenga el permiso en orden, y el permiso es temporal |
| Marca sin permiso local | Reglas propias de la casa; ninguna obligación ante la SEGOB | Acceso sin trámite local, a veces catálogo más ancho | Sin respaldo mexicano, sin CFDI de retenciones, y la cuenta puede quedar congelada si la autoridad bloquea el dominio |
| Casa bloqueada | Un amparo concedido y después discutido; el estado cambia por resolución judicial | Nada estable: el sitio puede estar inactivo el día que la resolución cambia | El saldo puede quedar atrapado dentro, como ocurrió desde noviembre de 2025 |
Queda un cuarto asunto que ningún apostador quiere escuchar: no hay un registro nacional de autoexclusión. No existe la posibilidad de pedirle a la autoridad que te cierre la puerta en todas las casas a la vez. La puerta la cierra cada operador, en su propia cuenta, con sus propias herramientas. Quien tenga un problema con el juego está, en ese punto concreto, solo.
Y una advertencia sobre las cifras de este terreno. Los conteos de sitios de apuestas que circulan no concuerdan: un reporte habla de 136 páginas, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con ese desacuerdo, ninguna cifra sirve como dato, y aquí no se usa ninguna. Lo que sí puede hacer un lector es revisar él mismo el pie de página del sitio donde piensa depositar y ver qué permiso y qué titular declara.
Los criterios que ordenan esta evaluación
Antes de nombrar marcas hay que decidir con qué vara se miden, porque de eso depende qué queda arriba y qué queda fuera. La primera vara es el permiso: quién lo tiene, a nombre de quién está y si el número que aparece en el sitio coincide con el que dan las compilaciones. En esta lista varios no coinciden, y eso no es un detalle menor: un número que se contradice es un número que el apostador no puede usar para reclamar nada.

La segunda vara es la claridad de las condiciones. Un bono de bienvenida que aparece descrito de dos maneras distintas en la misma ficha, una con primer depósito y otra sin depósito, no es un bono: es un texto por terminar. La tercera es lo que el operador pone por escrito sobre sí mismo en su propia ficha, que es el único lugar donde uno puede comparar sin depender de lo que dice un tercero.
La cuarta vara es lo que el sitio ofrece en la práctica para el apostador mexicano: métodos de pago que existan en México, retiro a una cuenta a nombre del jugador, y una sección de juego responsable que no sea un adorno. La quinta es la que casi nadie mira y la más importante: qué pasa con el dinero cuando algo se rompe. Si el estado del permiso cambia, si el dominio se bloquea, si el saldo se congela. Ahí se ven las costuras de cada ruta.
Los momios, que es donde vive el costo real
El momio es el precio, y el precio del apostador es el costo del operador al revés. Un partido con dos resultados posibles y momios de 1,90 y 1,90 no paga lo que parece: la probabilidad que el mercado implicaría en cada lado es 1 dividido entre 1,90, y la suma de esas dos cifras da más del 100 %. La parte que pasa del 100 % es lo que la casa retiene de cada peso que circula por ese mercado, y aparece sola si se hace la resta: la casa paga alrededor del 95 % de todo lo apostado en un mercado de dos vías a 1,90 contra 1,90, y se queda con el 5 % restante. Ese 5 % es el margen, y no cambia según quién gane el partido.
Conviene verlo en pesos. Si un apostador pone 2,000 pesos a un momio de 1,90 y acierta, el boleto le devuelve 3,800 pesos, de los cuales 1,800 pesos son ganancia y 2,000 son la devolución de lo suyo. Ese cálculo es lo que paga un boleto que gana. No dice nada sobre si va a ganar. El margen, por su parte, no mide a un apostador en un partido: mide lo que la casa cobra a lo largo de muchos boletos en ese mercado.
Un balón en el boleto: por qué el margen no baja de 5 %
Los momios de 1,90 contra 1,90 que aparecen en un mercado de dos vías a lo largo y ancho de la industria no son una casualidad de mercado; son un punto de referencia de la casa. Un partido de futbol con dos resultados reales y equilibrados rara vez se abre por debajo de esa cifra, y el margen de 5 % que resulta de ella es lo que la mayoría de las casas toma como suelo. Los momios de tres vías, los hándicaps y los mercados de más y menos cargan márgenes distintos, casi siempre más anchos, porque el apostador tiene menos información para comparar precios. Y en los parlays los precios de las selecciones se multiplican entre sí, de modo que cada selección añadida arrastra su propio margen al resultado final y el margen combinado crece con el número de piernas.
De ahí sale una regla práctica que no tiene nada de misteriosa: los márgenes se ensanchan cada vez que el apostador se aleja del mercado más líquido. Y se ensanchan también cuando el apostador busca la conveniencia. El creador de apuestas, que varias casas ofrecen, es exactamente ese caso. Es divertido, es flexible y es uno de los lugares del sitio donde el precio es peor, aunque ninguna ficha de operador lo diga con esas palabras.
Cómo se comparan nueve casas mexicanas
Las nueve que siguen operan con permiso de la Secretaría de Gobernación según lo que cada fuente declara. Los números vienen de los pies de página de las marcas o de compilaciones de sitios especializados, y se marcan como lo que son: declarados, no confirmados oficialmente. Ninguna de las nueve es una recomendación por sí sola, y esta lista no es el mercado entero: hay casas con permiso que no aparecen aquí, y una marca que no está en la tabla no queda por eso sin permiso.
| Marca | Permiso de la SEGOB, según lo declarado | Titular según las fuentes | Lo que la propia ficha de la marca dice sobre su precio y su oferta |
|---|---|---|---|
| Pickwin | El número no se imprime: las fuentes se contradicen entre sí | Producciones Móviles S.A. de C.V. (con Unocapali La Paz Operadora) | La compilación que da un número cita el mismo que figura en el pie de Betcris, lo cual deja la cifra de Pickwin sin sustento |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según compilaciones del sector | Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | Más de 30 deportes en la app, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; bono de bienvenida anunciado hasta 7,000 MXN |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio | Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) | 1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta 7,000 MXN, anunciados sin aclarar si valen solo para apuestas deportivas |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según compilaciones del sector, que no pudo confirmar el dominio | Entretenimientos Naturales | La App Store publica su aplicación a nombre de 1XCorp N.V., empresa distinta de la titular que nombran las compilaciones |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx | Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación que se lea | El número del permiso existe en las compilaciones; el titular, no de forma unánime |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx | Eventos Festivos de México | 1,000 MXN de bono de bienvenida descritos en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito, sin condiciones claras |
| Betcris | El número del pie de página y el de la tabla del titular difieren; no se imprime uno solo | Producciones Móviles | Logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx | Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | El permiso aparece con un número corto que ninguna otra fuente del mismo grupo repite en ese formato |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx | Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Permiso declarado por una compilación del sector; sin confirmación de la lista oficial |
El patrón que salta a la vista es el de los números contradictorios. En dos casos —Pickwin y Betcris— las fuentes ni siquiera coinciden, y eso ocurre justo porque el número que una compilación le da a Pickwin es el que aparece en el pie de página de Betcris, ambos ligados al mismo titular, Producciones Móviles. Un permisionario con varias marcas es una figura contemplada: el Reglamento lo permite y el propio artículo 29 le exige cuentas trimestrales, anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza. Así que la repetición de un número entre dos marcas no es necesariamente un error; lo que sí es un problema es que el apostador no pueda distinguir cuál de las dos cifras está vigente.
La normativa mexicana, explicada sin adornos
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos. Esa dirección autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, y corre los procedimientos de sanción. La ley que aplica es la de 1947, que en su artículo 7 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar, en su artículo 8 la faculta para clausurar establecimientos no autorizados, en su artículo 9 prohíbe que un local de apuestas quede cerca de escuelas o centros de trabajo, y en su artículo 10 reparte la cooperación con estados y municipios.

El Reglamento reformado en noviembre de 2023 baja al detalle. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y los declara de jurisdicción federal. El artículo 2 es el que hay que leer dos veces: lo que no está previsto de manera expresa está prohibido. Los tipos de permiso relevantes son el centro de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, ambos en el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. El artículo 31 dice algo que sorprende a mucha gente: los permisos son intransferibles. Y el artículo 29 impone al permisionario de apuestas remotas cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas y fianza.
Nada de eso menciona internet. Nada fija una edad mínima numérica para apostar: el artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no pone un número; el 18+ que aparece en las fichas y pies de página es lo que cada marca declara sobre sí misma. Tampoco existe un registro nacional de autoexclusión, ni un límite legal de depósito, ni de pérdida, ni una cuenta temporal. Los controles de identidad existen por otra vía: la operación se considera actividad vulnerable frente al lavado de dinero, y las casas verifican usuarios y reportan transacciones relevantes a la UIF y al SAT, aunque los documentos exigidos no estén fijados en un artículo que se pueda citar.
Permiso no es lo mismo que licencia
El lenguaje aquí no es un capricho. Un permiso, según el artículo 3 del Reglamento, es un acto administrativo temporal que se concede a un permisionario, y los derechos que otorga no se mudan de dueño. Una licencia, en el uso que le dan otras jurisdicciones, se parece más a un título que viaja con el mercado. Cuando un sitio mexicano dice que tiene permiso, está diciendo algo concreto y más estrecho de lo que el lector probablemente entiende: que hay un tercero, con un local autorizado, detrás de la marca, y que la marca vive mientras ese permiso viva.
Las marcas extranjeras que operan sin permiso local no están en esa cadena. Y hay que decirlo sin dramatismo y sin excepción: una licencia de Curazao no convierte a nadie en permisionario mexicano, y no cambia lo que la Secretaría de Gobernación reconoce dentro del país. Eso no significa que el apostador mexicano que las usa cometa un delito, porque la ley no establece una multa ni un delito para quien apuesta en un sitio sin permiso, y este texto no le atribuye ninguna. Significa algo más sencillo y más duro: no tiene nada del lado mexicano sosteniéndolo si algo sale mal.
Lo que pasó con las marcas bloqueadas
Ninguna de esas dos marcas aparece reseñada aquí como activa, y no por decisión editorial: porque su estado cambia con las resoluciones.
El 11 y el 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y en esa operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, esta última propiedad de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió publicar únicamente contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra las dos marcas, según una sola fuente.
Un documento con estos sellos encima dice una sola cosa al apostador: que el saldo depositado en una casa bloqueada puede quedar dentro mientras los tribunales discuten. En ningún momento de esa secuencia alguien se ocupó de devolver el dinero a los usuarios. Y como el estado cambia por resolución, aquí no se escribe que un sitio esté abierto o cerrado hoy: se escribe qué pasó y en qué fecha.
Quién puede apostar y con qué papeles
Las áreas de apuestas de los establecimientos están cerradas a los menores por el artículo 5 del Reglamento, sin número en el texto. El 18+ es lo que declaran las marcas: la ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, lo mismo que repiten en sus fichas Playdoit y Caliente Deportes; el pie de página de caliente.mx indica además que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza su sección de juego responsable, y el de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
Después del registro viene la verificación de identidad, que ninguna ley detalla pero que todas las casas con permiso aplican, porque la actividad las obliga a reportar a la UIF y al SAT. Los retiros, en todas las fichas que se revisaron, van a una cuenta a nombre del jugador. Ese detalle explica por qué el apuro del registro no se puede saltar con una cuenta ajena.
Qué impuestos toca pagar
El impuesto del operador es el IEPS. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos; venía en 30 % y la reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 la subió a 50 % a partir del 1 de enero de 2026. El mismo inciso alcanza los juegos en línea que realicen residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan sujetos a las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimientos graves.
Sobre la base hay que ser exacto: el texto consultado dice “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y por eso aquí no se escribe ni “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Nadie que no sea contador debería cerrar esa frase por su cuenta. Los estados también cobran a su manera: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
En el bolsillo del apostador, el asunto es el ISR de los premios. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR tratan como ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente, y la persona que paga retiene 1 % cuando el premio no está gravado por el estado o su impuesto no pasa de 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según el reporte secundario. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios por encima de 600,000 pesos en el año se reportan en la declaración anual. El operador emite el CFDI de retenciones.
Los premios que vienen de sitios sin permiso tienen un tratamiento que la ley no aclara: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y lo que pasa con un premio de un sitio que no lo está no aparece resuelto. Ahí la respuesta honesta es la de siempre: consultar a un contador.
Qué puede apostarse
Las apuestas deportivas solo pueden correr por el permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen artículo propio en el Reglamento que se revisó, lo cual significa que no hay una regla especial ni a favor ni en contra. Las apuestas mutuas y las carreras están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el cruce de apuestas, donde los menores no pueden participar nunca. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1. Sobre las casas de intercambio de apuestas no se encontró disposición alguna, así que aquí no se afirma que exista una en México. Y sobre eventos restringidos, como ligas menores o competiciones de menores, tampoco apareció una prohibición expresa.
Publicidad y bonos
En los artículos del Reglamento que se leyeron no hay un artículo federal de publicidad. Los reportes sobre horarios de transmisión, después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00, describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, para prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Y sobre los bonos no hay regla estatutaria: lo que sí documentan los reportes es que, después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Ese detalle importa más de lo que parece: el bono que un apostador ve hoy no es el mismo de hace dos años, y la razón no es generosidad.
El juego responsable cuando no hay registro nacional
Aquí la ley mexicana entrega poco y las casas entregan lo que quieren entregar. No hay un registro nacional de autoexclusión: nadie puede pedir a la autoridad que le cierre la puerta en todas las casas del país al mismo tiempo. No hay un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal que el apostador pueda pedir por norma. Las herramientas que existen son las que cada operador lista en su propia ficha, y eso convierte la protección en una comparación más, no en un derecho.
Lo que sí se repite en las fichas revisadas son tres cosas: el aviso de prohibición para menores, la sección de juego responsable y las políticas de cierre de cuenta. La app de Codere México incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta en su propia ficha; el pie de caliente.mx pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección; el de Betcris remite a la suya y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años; la ficha de Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable. Son documentos, no promesas verbales, y ahí es donde un apostador encuentra la letra chica.
Dónde se ponen los límites, en la práctica
Los límites se ponen dentro de cada cuenta, no desde un escritorio de la autoridad. El orden que funciona es el siguiente: registro y verificación, después los límites de depósito y de pérdida en el apartado de juego responsable, después el depósito. Poner el límite antes de depositar la primera vez es la única versión de esta rutina que sirve, porque un límite que se decide en caliente, después de una racha mala, ya llegó tarde.
El detalle que muchas casas no explican con claridad es qué pasa cuando se quiere bajar o subir un límite. Una bajada suele aplicarse de inmediato; una subida suele tener un tiempo de espera. Ese tiempo de espera es deliberado y es una de las pocas reglas del sector que trabaja a favor del apostador. Quien no encuentre esa información en la sección de juego responsable de la casa donde piensa depositar, ya tiene la respuesta sobre cuánto le importa esa sección.
Una pausa y una autoexclusión tampoco son lo mismo. La pausa es un descanso de duración fija y la autoexclusión es una decisión de más largo plazo dentro de esa casa. Ninguna de las dos alcanza a las demás, y por eso el apostador que quiere cerrarse el paso de verdad tiene que repetir el trámite casa por casa. Es incómodo y es exactamente el estado de la regulación.
Cómo se ve un problema cuando no hay red
Las marcas de alarma no cambian de un país a otro: apostar más de lo planeado, recuperar pérdidas con más apuestas, pedir dinero prestado para seguir jugando, dejar de dormir por una racha. Lo que cambia en México es la red que hay debajo. Sin registro nacional, el apostador no puede bloquearse en el mercado de un día para otro; cada casa es una puerta distinta y algunas no ofrecen la herramienta con nombre propio. Si el problema es serio, buscar ayuda profesional es el paso siguiente, y ninguna casa va a darlo por nadie.
Deportes, torneos y mercados de futbol
El futbol es el deporte que más se apuesta en México y también el que más se parece a una vitrina: la temporada corre casi todo el año, los mercados se abren con semanas de anticipación y las casas compiten por quién publica el momio primero. La app de Codere México dice cubrir más de 30 deportes; Playdoit dice cubrir futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión; la de Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Con esas tres fichas como referencia, la mezcla del mercado es clara: futbol, basquetbol de la NBA, tenis, MMA y esports, con la liga mexicana y la Champions como los escaparates de siempre.
La Copa del Mundo de la FIFA 2026 se jugó en junio y julio de 2026 y ya es parte del pasado. Eso tiene una consecuencia que los apostadores notan más de lo que admiten: las casas construyeron su calendario del año alrededor de ella, y el verano quedó vacío de golpe. Los mercados que quedaron con más oferta después del torneo son los de la liga local, la Champions y el basquetbol de temporada regular, y los precios de esos mercados no mejoraron por el torneo. Nadie regala un margen.
Qué pasa con los esports
Los esports aparecen nombrados por casas como Playdoit y este análisis se limita a eso. Ninguna disposición revisada los menciona aparte, así que no se les aplica una regla especial, ni más laxa ni más estricta que al resto de los deportes. Para el apostador esto se traduce en algo concreto: no existe una protección o un límite particular que invocar en una apuesta de esports, y el único marco es el general, el permiso del operador y sus condiciones.
Mercados en vivo y transmisión
Las apuestas en vivo y la transmisión aparecen juntas en las fichas: Playdoit las lista como una sola cosa y Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo junto al creador de apuestas. La razón de que vayan juntas es simple: nadie apuesta a lo que no está viendo. Pero el momio de un mercado en vivo se mueve mientras el partido corre, y el margen de esos mercados es de los más anchos que hay, porque el precio se calcula mientras el reloj avanza. Cuando la transmisión tiene unos segundos de retraso, el apostador está viendo el pasado y apostando al futuro; el resultado es un boleto aceptado a un precio que ya no corresponde y una reclamación que la casa rechaza en automático. No hay regla mexicana que arregle eso. Solo hay mala suerte y una ficha que conviene leer antes.
Las nueve casas, una por una
La comparación que sigue no ordena de mejor a peor, porque las tres rutas descritas arriba no se dejan ordenar en una sola línea. Lo que hace es tomar cada marca por lo que declara sobre sí misma y decir para quién funciona.
Pickwin: el permiso que no se puede citar
Pickwin aparece en las compilaciones con un número de permiso que no se sostiene: la cifra que una de ellas le asigna es la misma que figura en el pie de página de Betcris, y las dos marcas se ligan al mismo titular, Producciones Móviles S.A. de C.V., aquí junto a Unocapali La Paz Operadora. Que un permisionario maneje varias marcas está previsto en el Reglamento y es legítimo; lo que no cierra es que las fuentes se contradigan entre sí y que ninguna deje al apostador con una cifra que pueda usar.
Para el apostador mexicano la consecuencia es directa. Si el número no se puede citar, tampoco se puede invocar en una reclamación, y la verificación termina siendo una llamada o un correo a la propia casa pidiendo el permiso y el titular por escrito. Es el tipo de trámite que nadie hace hasta que algo sale mal.
Aquí la marca vale lo que vale su papel: poco, mientras el papel se contradiga. Quien priorice una casa con permiso rastreable hará mejor empezando por otra de esta lista, y quien tenga cuenta en Pickwin hará bien en guardar el comprobante del permiso que le contesten.
Codere: el catálogo más ancho de la lista
Codere México opera con permiso de la SEGOB según compilaciones del sector, que le atribuyen DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular. La verificación oficial no existe, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Ese matiz acompaña a las nueve marcas de esta sección y no se repite en cada una.
Lo que sí distingue a Codere es la app: figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026, lo cual es una vida larga para una aplicación de apuestas. La ficha promete más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO.
Más de 30 deportes suena a mucho hasta que uno se pregunta cuántos de esos deportes tienen mercados profundos. La respuesta habitual en la industria es que cinco o seis deportes concentran casi toda la oferta real y el resto son mercados de una sola línea. El apostador que busca un deporte raro lo va a encontrar, pero no va a encontrar diez formas de apostarlo.
Codere le sirve a quien quiere un solo lugar para mirar futbol, basquetbol y tenis sin cambiar de aplicación, y quiere todo el catálogo dentro de una cuenta con permiso declarado. Quien apueste deportes minoritarios encontrará el nombre del deporte, no su mercado.
Caliente: dos bonos y una pregunta sin responder
Caliente es la marca cuyo permiso aparece en su propio pie de página, DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como operadora del sitio y presentado por la casa como una autorización de la Secretaría de Gobernación. Es el caso más limpio de la lista en cuanto a dónde salió el número: de la propia casa, no de un tercero.
Su encabezado anuncia 1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 MXN. La página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 MXN exige un rollover de 10 veces, y el plazo, las momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Ahí está el problema exacto: cuando las condiciones cambian según quién las cuente, el apostador no tiene condiciones, tiene versiones.
El rollover es donde el bono deja de ser un regalo. Una exigencia de rotar el bono diez veces obliga a mover un volumen de apuestas muy superior a lo que se recibió, y cada uno de esos boletos paga el margen del mercado que se use para cumplirlo. El detalle se vuelve a ver con números más abajo.
La app Caliente Deportes, publicada por la misma operadora, va en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Es una app completa. El problema de Caliente no está en la app: está en que su oferta más visible necesita un tercero para explicarse.
Caliente es para quien va a leer los términos completos del bono antes de tocarlo y no le molesta hacerlo. Para quien elige por lo que dice el encabezado, la casa deja la pregunta abierta justo donde más caro sale equivocarse.
1xBet: la empresa del permiso y la de la app no coinciden
1xBet tiene permiso SEGOB DGJS/0002/2020 según compilaciones del sector, con Entretenimientos Naturales como titular nombrado por las compilaciones. Esa misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx, y ahí aparece un detalle que conviene mirar dos veces: la App Store publica la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular que dan las compilaciones.
Nada de lo anterior prueba irregularidad. Un titular de permiso puede contratar a otra sociedad para operar la plataforma, y las estructuras de grupo son normales en este mercado. Lo que sí significa es que un apostador con un problema tendrá que averiguar contra quién reclama: la casa que le cobró, la empresa que figura en la tienda de aplicaciones o el titular del permiso que aparece en las compilaciones. Tres nombres, tres buzones posibles.
Para el apostador que quiere un permiso sencillo de rastrear, esta es la marca donde el rastro se bifurca más. Para quien ya la usa y está contento con su catálogo, el consejo práctico es guardar la documentación de la cuenta y no confiar en que la cadena de responsabilidad se explique sola cuando la necesite.
Strendus: tres permisos y dos titulares
Strendus aparece con tres números en las compilaciones, DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, y con dos titulares posibles según qué compilación se lea: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. La superposición de permisos es común en la historia de los permisionarios, que acumulan autorizaciones a lo largo de los años y operan varias marcas con ellas. Pero dos nombres para un titular es otra cosa.
Aquí el lector debería sacar una conclusión práctica sobre los tres números: un permiso renovado o ampliado deja huellas en distintas series, y una compilación que cita tres cifras no necesariamente indica tres permisos vigentes. Sin la lista oficial, la duda no se resuelve desde afuera.
Strendus queda para el apostador que ya tiene cuenta o que llega por una promoción concreta y quiere un permiso declarado en su serie completa. Quien compare por solidez documental encontrará en Betcris o Caliente una línea más corta que revisar.
Playdoit: el bono que se describe de dos maneras
Playdoit opera según casasdeapuestaslegales.mx, que le atribuye el permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005 con Eventos Festivos de México como titular. La app la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026, lo que la pone entre las aplicaciones más recién actualizadas del grupo.
La ficha anuncia 1,000 MXN de bono de bienvenida y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no se entienden. Es un problema menor en apariencia y grave en la práctica, porque la diferencia entre un bono con depósito y uno sin depósito decide si el apostador tiene que poner dinero propio para acceder a él.
El resto de la ficha está bien armado: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas; acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, y enlaza sus términos y pautas de juego responsable, con uso solo para mayores de 18 años. El retiro anticipado merece un aviso: cobrar antes de que termine el evento casi siempre se hace a un precio peor que el momio original, y la casa gana en esa diferencia.
Playdoit le sirve a quien apuesta futbol y basquetbol y quiere atención a cualquier hora y métodos de pago locales. Es una casa cómoda para el apostador que no persigue el último peso de valor, y su bono pide una lectura cuidadosa antes de reclamarlo.
Betcris: el permiso con dos cifras y una licencia europea al lado
Betcris es el caso más interesante de la lista en materia documental, y por eso conviene verlo despacio. Su pie de página muestra el permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. Pero el número del pie de página y el de la tabla del titular difieren, y esa es la razón por la que aquí no se imprime uno solo como si fuera el bueno.
Al mismo tiempo, la casa declara que la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Esa licencia maltesa es un dato real y conviene entender qué es y qué no es: es una autorización europea de la compañía operadora, no un permiso de la Secretaría de Gobernación. Para el apostador mexicano el permiso que importa dentro del país sigue siendo el primero, y la licencia de Malta no traslada ninguna protección al mercado mexicano.
En el día a día, Betcris aparece con logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos, y su app destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. El parlay del mismo juego es la función que más plataforma tiene y también la que peor precio: sus selecciones están correlacionadas, y una casa que arma el precio no necesita cobrar barato un boleto cuyas patas se afectan entre sí.
Betcris sirve a quien valora la variedad de métodos de pago mexicanos y una operación con presencia regional, que también funciona en Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras, según su propia ficha de aplicación. Quien compare por claridad documental se quedará con la sensación agridulce de una casa que publica mucho y no logra que dos de sus propias cifras coincidan.
Betway: un número corto y ninguna otra fuente
Betway aparece en las compilaciones con el permiso 4184 y Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. El número tiene un formato distinto al de todas las demás marcas de esta lista: cuatro dígitos, sin las series de letras que identifican los permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Eso no lo vuelve falso; los permisos viejos pueden tener otra nomenclatura. Lo vuelve imposible de cruzar con otra fuente.
Aquí el apostador enfrenta el caso extremo de la comparación documental: una sola compilación, un número en un formato que no se repite y ningún pie de página propio que lo confirme. La consecuencia práctica es que la verificación pasa a depender de una sola fuente, y una sola fuente no es una verificación.
Betway le sirve al apostador que llegue por su oferta deportiva y no por su documentación, y que esté dispuesto a pedir a la casa el permiso por escrito antes de depositar. Quien quiera una línea de papel corta y comprobable encontrará mejores opciones arriba y abajo en esta misma lista.
Novibet: permiso declarado, casino en la misma puerta
Novibet cierra la lista con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx y Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado por esa compilación. Es la marca con el número más reciente de las nueve, lo cual no dice nada sobre su calidad y sí dice algo sobre el crecimiento del mercado: los permisos siguieron otorgándose mientras la ley de 1947 seguía vigente.
El detalle que hay que subrayar en esta casa es el mismo que aplica a todas las que operan casino y apuestas bajo la misma cuenta: son permisos y reglas distintas. Los límites y las condiciones que un apostador acepte en el casino no son las de las apuestas deportivas, y el hecho de que las dos cosas vivan en el mismo sitio no las mezcla. Quien juegue las dos cosas debería revisar cada apartado por separado.
Novibet le sirve al apostador que quiere todo en un solo registro y no le importa distinguir dos productos distintos bajo la misma puerta. Quien apueste solo deportes tiene en Codere y Playdoit un catálogo más explícito en ese terreno.
Cuánto cuesta cumplir un bono, con números
La mayoría de los bonos de bienvenida de esta lista exigen rotar el dinero antes de poder retirar algo, y ese requisito es la parte de la oferta que se puede calcular. Para que el ejercicio sirva hay que elegir un caso y quedarse con él; ninguna de las cinco casas con bonos anunciados publica, en su ficha, el detalle completo que haría el cálculo exacto.
El ejercicio más limpio es el bono sin depósito de Caliente. Si el rollover del bono sin depósito de 1,000 MXN es de 10 veces, el requisito de apuesta es de 10,000 MXN y hay que moverlos en boletos de un tamaño que el apostador decide. A 500 pesos por boleta, son 20 boletos; a 100 pesos, son 100. Si el jugador cumple el rollover en mercados a un momio de 1,90 contra 1,90, cada boleto paga alrededor del 95 % de lo apostado y la casa se queda con el 5 %, de modo que cumplir el requisito cuesta, en promedio, unos 500 MXN sobre los 10,000 MXN movidos. Dicho de otra manera: la oferta de 1,000 MXN vale la mitad después de cumplirla, y una racha de resultados por debajo del promedio no cambia ese cálculo, solo la velocidad con que se paga.
Ese 500 MXN es una estimación estadística, un promedio sobre muchos boletos cumplidos así, no una garantía sobre un bono concreto. Un jugador puede terminar arriba. Lo que no puede es evitar el peaje de cada boleto.
El cálculo se pone peor cuando la casa aplica el rollover al bono más el depósito. En el caso de Caliente, el bono de primer depósito se duplica hasta 7,000 MXN, y con un factor de 10 veces sobre un monto de 7,000 MXN el requisito sube a 70,000 MXN, con un costo promedio de unos 3,500 MXN a un margen de 5 %. Ahí la cuenta deja de ser un detalle y se vuelve la pregunta central: 7,000 MXN de bono contra 70,000 MXN de apuestas obligatorias es una relación que solo conviene a quien ya pensaba mover ese volumen.
Y falta el dato que empeora todo: el plazo y las cuotas mínimas del bono de primer depósito de Caliente varían entre reseñas. Si el plazo es corto, el apostador que no puede mover 70,000 MXN en apuestas a tiempo pierde el bono entero, y con él el tiempo invertido. Si las cuotas mínimas descartan los mercados más baratos, el margen de cada boleto sube y el costo promedio sube con él. Un requisito que no se puede leer con precisión no se puede calcular con precisión; se puede, en cambio, no aceptar. El bono sin depósito de 1,000 MXN, cuando menos, tiene un requisito de apuesta concreto y el peaje se puede estimar con el margen del mercado que se use.
La misma lógica corre para los 1,000 MXN de Playdoit, con una diferencia que no es menor: su ficha describe la oferta de dos maneras distintas, con primer depósito en un apartado y sin depósito en otro. Si es sin depósito, el rollover se calcula sobre 1,000 MXN y el costo promedio queda en cientos de pesos. Si es con primer depósito, la base crece y con ella el requisito. Hasta que la casa publique una sola versión, ninguno de los dos números es el correcto, y un apostador que planea su presupuesto alrededor de una cifra que la casa misma no fija está planeando sobre arena.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se comprueba que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Se comprueba yendo al pie de página del sitio y buscando el número y el nombre del titular del permiso. Después se cruza ese número con las compilaciones del sector, que no siempre coinciden entre sí. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que ningún número de esta lista está confirmado oficialmente, y conviene pedirlo por escrito.
¿Cómo se calcula lo que devuelve un boleto según lo apostado y el momio?
Se multiplica lo apostado por el momio. Dos mil pesos a un momio de 1,90 devuelven 3,800 pesos, de los cuales 1,800 son ganancia y 2,000 son la devolución del dinero propio. En un parlay los momios de cada selección se multiplican entre sí antes de esa cuenta, y el resultado es un solo precio para todo el boleto.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se suman las inversas de todos los momios de un mismo mercado. En un mercado de dos vías a 1,90 contra 1,90 esa suma da 1,0526 y la casa paga alrededor del 95 %, quedándose con el 5 %. En mercados de tres vías, hándicaps, más y menos y combinadas, el margen es más ancho y no coincide con ese 5 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de la cuenta, en el apartado de juego responsable, antes de hacer el primer depósito. Una bajada suele aplicarse de inmediato y una subida suele tener un tiempo de espera deliberado. No hay un límite legal en México ni un registro nacional de autoexclusión, así que la gestión se repite casa por casa en cada operador donde se tenga cuenta.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Sí. El artículo 137 de la Ley del ISR considera ingreso los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente, y quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si un impuesto estatal lo supera. La casa emite el CFDI de retenciones.
¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?
Ninguno de los controles que respaldan a una casa con permiso: sin verificación de identidad obligada por la norma mexicana, sin reporte a la UIF y al SAT y sin CFDI de retenciones. La ley no establece multa ni delito para quien apuesta en un sitio sin permiso, pero el saldo de una casa bloqueada puede quedar congelado, como ocurrió desde noviembre de 2025.
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