Hándicap asiático en México: la línea larga, el empate que sí existe y las casas que lo ofrecen
Datos actualizados al noviembre 5, 2026. Los permisos de la Secretaría de Gobernación que se citan en esta página se verificaron contra los pies de página de cada operador y contra las compilaciones públicas que reproducen números de permiso, y en todos los casos se indican con su fecha.
Cómo se elige entre las casas que ofrecen hándicap asiático
Elegir una casa de apuestas en México para jugar hándicap asiático tiene tres preguntas por delante, y solo una se resuelve mirando la cuota. La primera es qué hándicap concreto te deja esa casa en ese partido: el mismo equipo puede aparecer con −1,5 en una casa y con −1,75 en otra, y esas dos líneas no son el mismo producto. La segunda es con qué respaldo opera la casa, porque en este mercado el respaldo no se llama licencia. Se llama permiso, lo otorga la Secretaría de Gobernación a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y llega al sitio que usas desde un permisionario de base terrestre. La tercera es cuánto te cuesta la línea antes de saber si ganaste. Ese costo nunca viene impreso en el boleto: se te cobra dentro del momio.
Sobre la primera pregunta no es posible hablar en nombre de ninguna marca. Los momios son la parte de una casa de apuestas que cambia más rápido que cualquier otro dato: un precio fotografiado hace dos meses solo sirve para engañar al lector. Así que lo que sí se puede comparar aquí son las características de las plataformas que sus propias fichas describen, el estado administrativo del permiso que cada una muestra, y la mecánica del hándicap, que no depende de ninguna marca porque está en la definición del mercado. Un partido, dos líneas, y la aritmética que devuelve o cobra la mitad de tu boleto.

Las nueve casas que aparecen en esta lista son marcas que operan en México bajo un permiso de la SEGOB según sus propias fuentes. No son todo el mercado. La lista oficial de permisos de la DGJS no pudo abrirse al momento de redactar esta página, la propia Cámara de Diputados pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los recuentos de sitios de apuestas que circulan se contradicen entre sí, así que no hay una cifra fiable de cuántas casas operan hoy. Que una marca no aparezca en estas nueve no significa que opere sin permiso. Significa que no está en la lista.
Los dos pesos pesados que un buscador mexicano teclearía de memoria no están aquí, y el motivo es administrativo, no editorial. bet365 en México y Betano —la marca del grupo de Ricardo Salinas Pliego— fueron inhabilitadas en noviembre de 2025 dentro de una operación de la UIF que identificó trece casinos y congeló cuentas. En marzo de 2026 un juez de distrito le concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El estado cambia con cada resolución, así que aquí se escribe con su fecha y no se afirma que estén abiertos ni cerrados ahora mismo.
Lo que sigue es el panorama completo: qué línea estás comprando, quién responde por ella, cómo se calcula el precio, dónde poner un límite antes de que la casa lo ponga por ti, y qué ofrece cada una de las nueve.
El mecanismo: qué es el hándicap asiático y dónde está la trampa
Un hándicap asiático es una apuesta de fútbol en la que se le da una ventaja o un castigo de goles a un equipo según la diferencia de nivel, para que el partido deje de ser un duelo desigual. El equipo fuerte tiene que ganar por más goles de los que la línea pide para que tu apuesta a su favor sea ganadora. El efecto secundario, que para muchos es el verdadero motivo de jugarlo, es que desaparece el empate como resultado final de la apuesta y quedan dos desenlaces posibles.

Dos. No tres. Y sin embargo hay un caso en el que te devuelven el dinero, que es exactamente el caso del que casi ninguna publicidad habla: la línea de número entero. En una línea como −1 o +1, si el resultado queda igualado después de aplicar el hándicap, la apuesta es un empate —un push— y se devuelve el monto apostado. Ni ganas ni pierdes, y la casa tampoco. El boleto queda como una fotocopia.
Ese detalle importa más de lo que parece, porque cambia por completo qué estás comprando. Con una línea de −1 estás pagando menos momio a cambio de un seguro contra el resultado exacto que más se repite en el fútbol: un partido resuelto por un gol. Con una línea de −1,5 no tienes seguro y tienes un momio mejor. Dos formas del mismo partido, dos productos distintos, un solo partido.
Línea entera, media línea y cuarto de línea: tres productos distintos
Una línea de medio gol, como −0,5 o +1,5, no admite empate, porque nadie puede anotar medio gol. Si apuestas a −0,5 estás exigiendo una victoria simple y nada más. Si apuestas a +1,5 te basta con perder por un gol o menos. Es la familia de líneas más limpia y la más fácil de leer.
Una línea de cuarto, como −1,75, es en realidad dos apuestas pegadas. El monto se divide entre dos líneas contiguas: la mitad va a −1,5 y la otra mitad a −2,0. Lo mismo funciona hacia arriba: +2,25 es media apuesta a +2,0 y media a +2,5. El resultado es que puedes ganar completo, ganar la mitad y recuperar la otra mitad, o perder la mitad y quedarte con la otra.
Esa liquidación parcial explica por qué las líneas de cuarto tienen tan mala fama entre quienes no las entienden y tan buena entre quienes sí. Dos de los tres desenlaces posibles de una línea de cuarto no son ni victoria ni derrota limpias, y un apostador que descubre esto cuando el partido termina 2-0 cree que le robaron. No le robaron: le pagaron media apuesta, y la otra media le volvió.
Cómo se liquida una línea de cuarto, con números
El ejemplo canónico de una línea de cuarto, con una apuesta de 100 a momio 2,29 al Everton −1,75 y una victoria del Everton por 2-0, sale así. La mitad puesta a −2,0 termina en empate tras aplicar el hándicap y se devuelve: 50 pesos de vuelta. La mitad puesta a −1,5 gana, a 2,29 sobre 50, y produce 114,50. El total que vuelve a tus manos es 164,50. Sobre los 100 apostados, la ganancia es de 64,50, no el 129 que habría producido el mismo momio en una línea completa ganada.
Vale la pena mirar ese 164,50 con calma, porque es la mejor lección del mercado. Si el hándicap hubiera sido −1,5 puro, los 100 a 2,29 se habrían convertido en 229. El medio punto extra que exigiste te costó la mitad de un boleto que, en cualquier sentido razonable, acertaste. Un equipo que gana 2-0 y responde a una línea de −1,75 casi nunca deja contento al apostador. Deja contento al que leyó la letra pequeña, que ya sabía que la mitad se iba.
Que quién responde por tu boleto: permisos de la SEGOB y el registro que no existe
En México las casas de apuestas no tienen licencia. Tienen permiso. La palabra importa porque la figura jurídica importa: la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos con apuesta y las apuestas salvo las que estén expresamente autorizadas, y la SEGOB otorga permisos e inspecciona. El Reglamento de esa ley, en su artículo 2 reformado el 16 de noviembre de 2023, añade la otra mitad de la regla: lo que no está expresamente previsto, está prohibido.
Esa segunda frase es la clave de todo el edificio. No hay una ley mexicana que nombre las apuestas en línea. No existe un artículo que diga “las plataformas digitales pueden solicitar tal permiso”. Lo que existe es la práctica reportada: los sitios en línea no pueden tener un permiso digital independiente y van colgados del permiso de un permisionario autorizado de base terrestre, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. Los tipos de permiso relevantes para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y presentar un bono de fianza.
El resultado práctico es que el sitio que usas y el permiso que lo respalda casi nunca llevan el mismo nombre. Caliente muestra en su pie de página el permiso DGG/SP/404/97 y presenta la operación del sitio a través de Tecnología en Entretenimiento Caliplay. Codere aparece con permiso en los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según una compilación especializada, con Libros Foráneos como titular nombrado. Playdoit opera con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según una compilación especializada, en nombre de Eventos Festivos de México. Novibet figura con DGJS/DCRCA/1121/2020 según la misma compilación, con Comercial de Juegos de la Frontera como titular. Betway muestra el número 4184, en nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México. 1xBet aparece con DGJS/0002/2020 según una compilación especializada, que además no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial, y la App Store lista esa aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado, Entretenimientos Naturales. Strendus acumula DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según una compilación especializada, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular según la compilación que se lea. En dos casos, Pickwin y Betcris, las compilaciones se contradicen sobre el número: el que una da es el que el pie de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles, y ningún número se imprime aquí como oficial.
Cómo comprobar hoy el permiso de una casa de apuestas
Ninguno de esos números está confirmado oficialmente, y esa frase hay que leerla tal cual. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, y las compilaciones de sitios especializados se contradicen entre ellas sobre titulares y números. Los números que ves en esta página son, en el mejor de los casos, lo que cada marca dice de sí misma o lo que una compilación reproduce.
Para comprobarlo por tu cuenta hay tres pasos que sí funcionan. Baja al pie de página del sitio: ahí debe aparecer el número de permiso y el nombre del permisionario, y ese es el dato más sólido que un apostador puede leer sin acceder a un registro. Compara ese número con el del contrato o la autorización que la marca muestra en su sección legal. Y desconfía de la abundancia de números: una marca que presume varios permisos está sumando autorizaciones de su grupo, no necesariamente una autorización más fuerte.
Si el sitio no muestra ningún número en el pie de página, esa ausencia es información. Significa que la marca no está dispuesta a que verifiques su permiso con el dato que ella misma controla.
Juego responsable: los límites los pones tú, porque nadie los pone por ti
Aquí llega la parte incómoda, y prefiero decirla antes de hablar de bonos. México no tiene un tope legal de depósito ni de pérdida. No hay una cifra en un reglamento que limite cuánto puedes ingresar en una semana a una casa de apuestas con permiso. Tampoco existe un registro nacional de autoexclusión: no hay una lista a la que puedas pedir que te metan para que ninguna casa te acepte. Las herramientas que encontrarás —pausas, límites de depósito, autoexclusión interna— son las que cada marca lista en su propia ficha de tienda de aplicaciones, y valen exactamente lo que vale la marca que las ofrece.
Sobre la edad pasa algo parecido, con un matiz que conviene entender bien. El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número. El número —18 años— aparece en las fichas y los pies de página de las propias marcas, no en un artículo. Un lector que busque “mayores de 18” en la ley mexicana no lo va a encontrar ahí; lo va a encontrar en la publicidad de la casa que le está pidiendo su identificación.
Las marcas sí hablan de esto en sus propios materiales. La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Son declaraciones de las marcas sobre sí mismas, y se leen como tales: nadie las auditó para esta página.
Cómo poner un límite antes de depositar
El orden correcto no es el que sugiere la interfaz de la mayoría de las casas, que te pide el depósito y luego, en un menú de ajustes, te ofrece la herramienta. El orden útil es el inverso. Antes de depositar, encuentra la sección de juego responsable y comprueba tres cosas: si acepta límites de depósito por periodo, si permite una pausa temporal y si tiene una autoexclusión con fecha de fin. Ese último punto es el que más gente descubre tarde: una autoexclusión sin fecha de caducidad clara es una caja cerrada sin llave por fuera, y en México no hay registro nacional que impida que abras cuenta en la casa de al lado mañana mismo.
Después viene lo que la interfaz no te va a decir: las herramientas son internas de cada plataforma y no viajan entre marcas. Si limitas tu cuenta en una casa, la casa vecina no lo sabe. La protección real, en un país sin registro, es la que tú sostienes: un límite por sesión, un monto fijo mensual y la costumbre de revisar el saldo antes de revisar los partidos.
La verificación de identidad también llega con el depósito, no antes. Las casas piden documentos para cumplir sus controles de conocimiento del cliente y para reportar operaciones relevantes a la UIF y al SAT, ya que el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Qué documentos exactos, y en qué orden, no está establecido en un artículo: cada plataforma arma su propio proceso, y ese proceso puede detener un retiro después de que ya ganaste. Revisar los requisitos de verificación antes de tener dinero en juego es lo único que cambia el resultado de ese trámite.
Tipos de hándicap, momios y lo que la casa se queda en cada línea
El hándicap asiático vive dentro del mismo mercado que cualquier otra apuesta de fútbol, y el momio es el momio: la ganancia potencial se fija cuando colocas la apuesta y no cambia después, aunque el precio se mueva para los que llegan más tarde. Lo que cambia entre líneas no es la mecánica del pago sino la probabilidad implícita que estás aceptando, y esa probabilidad lleva pegada la comisión de la casa.
El hándicap asiático también admite variantes que la mayoría de las plataformas listan aparte, como el hándicap del primer tiempo, el hándicap por un número fijo de goles o las líneas que se mueven en vivo mientras el partido avanza. Las apuestas en vivo con hándicap y el ajuste de la línea durante el juego no tienen una regla separada en el Reglamento leído: son producto, no figura jurídica, y cada casa decide cómo los ofrece.
Qué se queda la casa en cada línea de dos resultados
El margen de una casa de apuestas es la parte de todo lo apostado en un mercado que la casa no devuelve, y se ve en los momios. Un mercado de dos resultados con momios idénticos de 1,90 a cada lado paga por cada peso apostado 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), es decir un 95 % de lo apostado, y la casa retiene cerca de un 5 %. Ese es el margen en su forma más limpia, y es una estimación sobre muchos boletos, no un resultado garantizado para ninguno.
Con momios de 1,85 a cada lado la cifra sube: el reparto vuelve 1 ÷ (1/1,85 + 1/1,85), alrededor de 92,5 %, y el margen se acerca a un 7,5 %. Entre 1,90 y 1,85 hay casi dos puntos y medio de margen de diferencia sobre el mismo partido, y esa diferencia se come la mitad de una línea de cuarto en pocos cientos de boletos. Un apostador que persigue el mejor hándicap y descuida el momio está arreglando la puerta y dejando la ventana abierta.
Vale la pena decirlo con el ejemplo de la ventana: los 64,50 de ganancia del Everton a −1,75 salieron de un momio de 2,29, un precio alto para una línea asiática. Si el mismo ejemplo se hubiera jugado a un momio en la banda de 1,85, la devolución total habría caído muy por debajo del 164,50, porque el 1,85 no viene de la línea sino de la casa. La línea decide cuántas veces ganas y cuántas te devuelven la mitad. El momio decide cuánto vale cada una de esas veces. Por eso esta página no imprime precios de partidos: en el momento en que los escribiera serían mentira.
La otra decisión de formato que pesa es la combinada. Cuando una línea de hándicap se suma a un parlay, los momios de las patas se multiplican en un solo precio, y el margen también se multiplica: el descuento de cada pata se compone con el de la siguiente. Una combinada de tres selecciones a momios que individualmente dejarían un 5 % de margen por mercado acumula una retención bastante mayor que ese 5 %. La cuenta no es una opinión sobre las combinadas; es la misma resta repetida. Y explica por qué el parlay es el producto favorito de las casas y el menos rentable para el apostador paciente.
Las nueve casas de apuestas con permiso de la SEGOB, una por una
Ninguna de las nueve es una recomendación, y ninguna es un descuido de las demás. Lo que sigue responde a una pregunta distinta por marca: qué la separa del resto en el terreno donde cada una se apoya. Sobre el hándicap asiático concretamente, la mayoría guarda silencio en sus propios materiales, y ese silencio no se rellena aquí con supuestos. La línea asiática aparece en el programa de apuestas de cualquier casa seria de fútbol; lo que cada marca presume en su ficha es otra cosa, y de eso se habla.
Pickwin: el permiso que sus propias fuentes no logran ponerse de acuerdo en numerar
Pickwin es la primera tarjeta por una razón poco halagadora: es la marca donde la documentación del permiso está más revuelta. Las compilaciones que reproducen su número se contradicen entre sí, y el número que una de ellas le asigna es el que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V., que es también, con Unocapali La Paz Operadora, el titular que las fuentes nombran para Pickwin. Un lector atento puede sacar de ahí una conclusión razonable: varias marcas del mercado cuelgan del mismo grupo de permisos, y por eso los números se confunden entre ellas. Eso no es una irregularidad en sí, es cómo funciona el modelo del permisionario en México. Pero sí significa que quien quiera verificar el permiso de Pickwin con un número tendrá que aceptar que la fuente disponible es una compilación, y que esta contradice a la otra.
Sobre la oferta deportiva de Pickwin esta página no tiene nada que citar. El silencio no se disfraza: si tu interés principal es el hándicap asiático y quieres saber qué líneas publica Pickwin, tendrás que abrir su programa de apuestas y buscarlo. Es la marca de la lista que menos material propio aporta a la comparación, y decirlo es más útil que inventarle un perfil.
Playdoit: un permiso con número y titular, y poco más que mostrar
Playdoit sí trae número. Su permiso es el DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según una compilación especializada, con Eventos Festivos de México como titular nombrado por las fuentes, y la confirmación oficial no existe porque la lista de la DGJS no pudo abrirse. Ese es el patrón de casi toda esta lista: un número que circula, una fuente que lo reproduce y ninguna autoridad que lo confirme en un documento accesible.
Más allá del registro administrativo, la marca no aporta a esta comparación ningún dato propio sobre hándicap asiático, mercados o precios. Lo que queda es una tarjeta corta y honesta: permiso atribuido, titular identificado, y la recomendación práctica de comprobar en su programa de apuestas si las líneas que buscas existen antes de crear la cuenta. Poco glamour y ninguna promesa, que en este mercado es casi una postura editorial.
Betcris: la casa que presume retiro anticipado, jugadores y pagos locales
Betcris destaca en su propia ficha de aplicación el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Ese paquete dibuja un apostador bastante concreto: alguien que arma combinadas con selecciones del mismo partido, que quiere salirse antes del final y que cobra por métodos que no requieren tarjeta internacional.
El detalle del permiso en esta marca es el más curioso de la lista. El número que aparece en el pie de página de su propio sitio es el de Producciones Móviles, el mismo que una compilación asigna a Pickwin, mientras que la tabla del propietario muestra otro número. Dos números distintos para una misma operación, uno publicado por la marca y otro por un tercero. En un país donde el permiso es la única garantía formal que un apostador puede leer, esa divergencia es exactamente el tipo de cosa que un lector debería poder resolver sin llamar a un abogado, y hoy no puede.
Para quien juega hándicap asiático, la relevancia de Betcris es indirecta pero real: el retiro anticipado permite cerrar una posición en una línea de cuarto antes de que el partido resuelva la mitad pendiente, y eso es una decisión sobre el riesgo, no sobre el precio. La casa no dice cuánto cuesta ejercerlo, y aquí no se supone.
Codere: más de treinta deportes, creador de apuestas y freebets
La ficha de la aplicación de Codere México describe más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Es el catálogo más ancho de esta lista en cuanto a número de deportes declarado, y quien quiera mover el hándicap fuera del fútbol —baloncesto, tenis, deportes de raqueta— encuentra ahí la cobertura más explícitamente anunciada.
El permiso, según una compilación especializada, llega con los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 y el titular Libros Foráneos S.A. de C.V. Dos números para una marca, otra vez el patrón de permisos agrupados. Y una advertencia que vale para el conjunto de la lista: los momios mejorados y las apuestas gratis son ofertas con condiciones, no regalos con precio. Un momio “mejorado” es una promoción que la casa puede limitar por monto, por mercado o por tipo de cuenta, y la única forma de saber su valor real es leer las condiciones antes de aceptarlo.
En su aplicación, Codere también declara operar con permiso de la SEGOB, limitar el uso a mayores de 18 años e incluir avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, lo que la coloca entre las marcas que al menos nombran el marco en su propio material.
Novibet: permiso identificado, oferta que la marca no detalla
Novibet trae el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según una compilación especializada, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado. Es un número con la estructura completa —dirección, año— y la fuente más citada de esta lista, aunque la confirmación oficial siga pendiente por el mismo motivo que en todas: la lista de la DGJS no pudo abrirse.
Sobre productos, mercados o precios la marca no aporta nada propio a esta comparación. Y en hándicap asiático, nada en absoluto. Una marca con permiso documentado en los términos que este mercado permite documentarlo, y sin material de oferta que medir. Un lector que ya tenga cuenta en Novibet y busque líneas asiáticas hará lo mismo que en cualquier otra casa: abrir el partido y ver qué números hay a cada lado.
Caliente: el permiso más antiguo de la lista y sus bonos de bienvenida
Caliente es la marca que publica el permiso más viejo de las nueve: DGG/SP/404/97, visible en el pie de página de su sitio, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay como operadora y el titular de Grupo Caliente. Ese número es de la primera generación de folios de la Secretaría, y su antigüedad es un dato relevante: en un mercado donde las marcas aparecen y desaparecen, una operación con veinte años de permiso detrás tiene una continuidad que las demás no pueden presumir.
En el encabezado de su sitio principal la marca anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ahí está el problema de leer bonos de bienvenida a la carrera. Un bono de $1,000 sin depósito no son $1,000 en tu bolsillo: es saldo promocional atado a requisitos de apuesta y rollover que la letra pequeña fija, y sobre el que suele pesar un tope de ganancia. Lo mismo con los $7,000 de duplicación, donde el requisito se calcula sobre una base que la marca define en sus términos.
La aplicación Caliente Deportes ofrece además transmisión en vivo, un creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está restringida a mayores de 18 años. La transmisión en vivo es el complemento natural del hándicap en vivo, aunque la casa no declara cobertura específica de líneas asiáticas.
Betway: dos mil eventos semanales y una promesa de volumen
Betway anuncia en su aplicación más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados que llama “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Dos mil eventos semanales es una cifra que vale la pena traducir: en promedio son unos doscientos ochenta eventos al día, y esa amplitud es la que hace posible que un hándicap asiático poco popular —una línea de cuarto en una liga menor— esté disponible y no solo el clásico de la jornada.
El permiso aparece como 4184 según una compilación especializada, en nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Es el número con el formato más distinto de la lista, sin prefijo de dirección ni año visible, lo que refuerza la sensación de que las compilaciones reproducen folios de sistemas administrativos distintos sin una convención común.
Los momios “Super” y “Ultra” son otro ejemplo del uso de la palabra mejorado. Un momio mejorado sobre una selección concreta es una promoción con monto máximo, y no un cambio en el margen general de la casa, que sigue ahí en el resto del programa.
1xBet: permiso atribuido, dominio no confirmado y una empresa detrás distinta
1xBet aparece con el permiso DGJS/0002/2020 según una compilación especializada, que además no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. Hay un detalle que va más allá de la falta de confirmación: la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado en la compilación, Entretenimientos Naturales. Ese desajuste entre quien figure como titular del permiso y quien publique la aplicación es el más señalado de las nueve marcas, y no se resuelve con una suposición. Se resuelve pidiendo a la marca su documentación legal, que es exactamente lo que un apostador puede hacer y casi nunca hace.
Sobre la oferta deportiva de 1xBet esta página no tiene nada que citar. Para el lector que juega hándicap asiático, la marca entra en la lista por su presencia en el mercado mexicano bajo un permiso atribuido, no por un catálogo documentado de líneas. Es la tarjeta donde la brecha entre el tamaño de la marca y la solidez de su documentación se ve más ancha.
Strendus: tres permisos acumulados y dos versiones del titular
Strendus cierra la lista con el expediente administrativo más cargado: los permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según una compilación especializada, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular nombrado, según la compilación que se consulte. Tres folios y dos versiones del nombre del titular.
Ese cúmulo se lee de dos maneras, y conviene ver las dos. Puede ser la señal de un grupo con varias autorizaciones y varias líneas de negocio, lo que en el modelo del permisionario mexicano es normal y hasta frecuente. O puede ser la huella de compilaciones que suman folios sin distinguir a qué permisionario pertenece cada uno, que es el problema general de esta lista. Sin una lista oficial accesible no hay forma de decidir cuál lectura es la correcta, y ninguna de las dos se afirma aquí.
Sobre mercados, momios o hándicap asiático, la marca no aporta material propio a esta comparación. La tarjeta que la describe es, otra vez, una tarjeta administrativa.
Panóramica comparativa: permiso atribuido y lo que cada marca dice de su oferta
La información recogida hoy sostiene lo siguiente: el estado del permiso según la fuente que lo reproduce, sin confirmación oficial en ningún caso, y lo que cada marca declara de sí misma en su propio material. Las casillas vacías no son un descuido.
| Marca | Permiso de la SEGOB según la fuente | Lo que la marca declara de su oferta |
|---|---|---|
| Pickwin | — | — |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación especializada | — |
| Betcris | — | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos y métodos de pago locales |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación especializada | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación especializada | — |
| Caliente | DGG/SP/404/97, en el pie de página del propio sitio | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN |
| Betway | 4184, según una compilación especializada | Más de 2,000 eventos por semana, momios “Super” y “Ultra”, creador de apuestas y club con apuestas gratis semanales |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según una compilación especializada | — |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación especializada | — |
Las dos marcas que muestran el guion largo en la primera columna son Pickwin y Betcris, y en su caso no es que falte información sobre su permiso: es que las fuentes se contradicen sobre el número. En la segunda columna, cinco de las nueve marcas no describen su oferta deportiva en la información pública disponible, y ahí el guion dice algo distinto: no hay nada que citar. La diferencia entre esos dos usos del mismo símbolo es la diferencia entre un dato en disputa y un dato inexistente, y un lector que compara casas debería saber distinguirlas, porque el primero se puede investigar y el segundo solo se puede comprobar abriendo el programa de apuestas.
Impuestos sobre los premios: el IEPS de la casa y el ISR que te retienen a ti
Dos impuestos distintos tocan esta historia y conviene no mezclarlos. El operador paga el IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, que grava los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Ese impuesto es del 50 % y subió desde el 30 % anterior con la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025, en vigor desde el 1 de enero de 2026. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave en los términos de los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. Es la base de lo que puede bloquearse, y explica por qué el bloqueo administrativo de dominios se apoya en la ley fiscal y no en una norma de apuestas en línea que no existe.
Ahora la advertencia que casi ningún resumen hace: la base del IEPS es un terreno discutido. El texto legal habla del “valor de la actividad”, y la prensa lo describe como “monto total apostado”. No se dirá ni “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”, porque ninguna de las dos frases está establecida con la lectura disponible. Un tercio de diferencia en la base cambia por completo quién paga el aumento cuando la casa ajusta el margen. Y eso es exactamente lo que hicieron las casas: tras el alza del IEPS rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, lo que en la práctica significa mover el costo hacia las condiciones de la promoción.
El jugador, por su lado, enfrenta el ISR. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR tratan como ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % si el impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que ronda un 7 % en total según los reportes, y los premios superiores a $600,000 MXN al año deben reportarse en la declaración anual. Las entidades también gravan a su manera: Nuevo León cobra sobre los montos apostados, y cada estado arma su propia estructura.
Y queda el caso que nadie quiere contestar rápido: los premios cobrados en sitios sin permiso. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido en la lectura disponible. La posición honesta es la única posición posible aquí: consulta a un contador o asesor fiscal antes de dar por líquido un premio grande, sobre todo si viene de una marca sobre cuya autorización no tienes documento.
Permiso con respaldo mexicano o sitio sin permiso: qué cambia en el bolsillo
La comparación se reduce a cuatro cosas, y ninguna es una opinión sobre el juego. Una marca con permiso de la SEGOB tiene detrás un domicilio legal en México, un permiso de la Secretaría, controles de identificación y antilavado, y la posibilidad de emitir un CFDI de retenciones por los premios gravados. Un sitio sin permiso no aporta nada de eso. Y hay una asimetría que conviene decir sin adornos: en el segundo caso puede haber menos retención sobre el papel y más riesgo sobre el saldo, porque un operador bloqueado puede ver sus cuentas congeladas, como ocurrió con las cuentas inmovilizadas en la operación de noviembre de 2025.
Riesgos concretos de una casa sin permiso en México: cuentas congeladas por una resolución o por un congelamiento bancario, ausencia de domicilio legal al que reclamar, sin CFDI de retenciones para acreditar lo retenido, y sin protección estatal de ningún tipo porque no hay un régimen mexicano de apuestas en línea que la cobije. Que apostar en un sitio sin permiso constituya una infracción o un delito para el jugador no está establecido, y esta página no afirma ni una sanción ni una exención. Lo que sí está establecido es el otro lado: la SEGOB reforzó su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y la DGJS ha ejecutado suspensiones de dominios.
La ley que gobierna todo esto es la de 1947, con su Reglamento de 2023. En octubre de 2026 la SEGOB terminó un borrador para sustituirla y lo envió al Gabinete de Seguridad, y ese borrador no se ha presentado y no es ley. Hay además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta. Quien te diga que viene un cambio, tiene razón; quien te diga cuándo, está adivinando.
Un mecanismo que puedes leer sin creerle a nadie
El hándicap asiático es, de todo el catálogo de una casa de apuestas, el mercado que mejor aguanta que lo leas con calculadora. No hay cuota de leyenda, no hay nombre de jugador que suene bonito. Hay una línea, un momio, y una regla de liquidación que puedes memorizar en tres frases: en línea entera, empate devuelve; en media línea, no hay empate posible; en cuarto de línea, la mitad se juega dos veces con medio gol de diferencia.
La conclusión práctica que deja la aritmética es incómoda y merece decirse sin rodeos. El −1,75 no es un −1,5 mejorado ni un −2,0 rebajado. Es otro producto, con un perfil de pago distinto, y quien lo juega debería estar dispuesto a aceptar que un 2-0 le devuelva solo la mitad de la ganancia esperada. Si esa idea te irrita, la línea entera te va a irritar menos aunque su momio sea peor. Eso no es una recomendación de apuesta: es una recomendación de leer el boleto antes de firmarlo.
Lo mismo con el margen. El 1,90/1,90 y el 1,85/1,85 que aparecen en esta página son ilustrativos y no son precios de ningún partido; sirven para mostrar que la misma línea puede costar un 5 % o un 7,5 % según dónde la compres y que la segunda cifra no se ve en el boleto. En una combinada esa retención se compone pata por pata, y ahí es donde el margen deja de ser un detalle académico.
Y un cierre sobre la parte que no se resuelve con aritmética. En México el permiso de la SEGOB es la garantía formal que un apostador puede leer, y la letra que la acompaña es “según la fuente, no confirmado oficialmente” mientras la lista de la DGJS siga cerrada. Los números que esta página reproduce vienen del pie de página de las marcas o de compilaciones que se contradicen entre sí. Eso no convierte a ninguna de las nueve en un fraude, y tampoco convierte ninguna en una casa verificada. Convierte la pregunta en una que el lector puede hacer él mismo, en voz alta y por escrito, a la marca con la que va a dejar su dinero: muéstrame tu permiso, dime quién es el permisionario y dime qué pasa con mi retiro si mañana cambia el criterio de la Secretaría.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas con hándicap asiático
¿Cómo se calcula lo que me paga una apuesta a partir del monto y el momio?
La devolución es el monto multiplicado por el momio, y la ganancia es esa devolución menos lo apostado. Si juegas 100 a 2,29, vuelven 229 y ganas 129. En una combinada los momios de cada pata se multiplican entre sí y forman un solo precio sobre el boleto completo.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Con dos resultados, si divides 1 entre cada momio y sumas, el resultado es menor que uno; esa diferencia es la retención de la casa. Con momios idénticos de 1,90 a cada lado vuelve alrededor del 95 % de lo apostado y la casa retiene cerca de un 5 %. Con 1,85 el margen se acerca al 7,5 %.
¿Se pueden fijar límites de depósito o de pérdida antes de jugar?
Sí, pero son herramientas internas de cada plataforma y no existe en México un tope legal ni un registro nacional de autoexclusión. Conviene configurarlas antes del primer depósito, en la sección de juego responsable, y comprobar que la autoexclusión tenga fecha de caducidad clara y que los límites se apliquen por periodo.
¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas y quién los retiene?
El operador retiene ISR sobre premios de juegos con apuestas legalmente autorizados: 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando lo supera. La Ciudad de México aplica un 6 % estatal sobre premios, alrededor de un 7 % en total, y los premios anuales por encima de $600,000 MXN se reportan en la declaración.
¿Por qué el hándicap asiático elimina el empate como resultado?
Al dar una ventaja o desventaja en goles a los equipos, el hándicap asiático fuerza una diferencia en el marcador que hace imposible un empate técnico. En las líneas de medio gol, la victoria se define por la diferencia de goles real, eliminando el resultado de empate tradicional del fútbol.
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