Dónde caben las apuestas para el Mundial de fútbol y quién cobra en el camino

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Verificado el noviembre 5, 2026 contra el Registro Público de Permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación y las fichas y pies de página de cada operador.

La Copa Mundial de la FIFA 2026 se jugó del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones y 104 partidos en 16 sedes.

El boleto que nadie firmó en julio de 2026 se lo quedó la casa. La Copa del Mundo de ese año ya se jugó, ya se liquidó y ya se enterró; lo que sobrevive de aquella fiebre son los momios que las casas construyeron alrededor de 104 partidos y los bolsillos que no volvieron a llenarse. Para quien se sienta otra vez frente a un mercado de fútbol —un torneo de liga, una eliminatoria, los amistosos de 2027— la pregunta útil no es cuál casa paga más, sino cuál de los caminos que existen en México conviene a cada tipo de apostador. Eso es lo que resuelve esta página.

En México hay tres caminos y no dos. El primero es una casa con permiso de la Secretaría de Gobernación, en el que el sitio digital va colgado del permiso de una empresa con operación física. El segundo es un sitio con licencia de otra jurisdicción, que opera con reglas propias y sin nada de la protección mexicana. El tercero es el apostador que se acercó a un sitio bloqueado: ahí el saldo puede congelarse y el camino simplemente se cierra. Quien no entiende la diferencia entre los tres acaba comparando bonos cuando el problema es de otra naturaleza.

Hay un detalle de plomería que sí toca al lector: el marco mexicano habla de permiso, no de licencia. Un permiso de la Secretaría de Gobernación es un acto administrativo temporal concedido a una persona permisionaria. Esa palabra se cae de las páginas de marketing, y esa ausencia explica casi todo lo demás.

Ninguna de las casas revisadas aquí encaja en el perfil del cazador de promociones extremas. Ninguna publica un techo de ganancia con la apuesta gratis y casi ninguna detalla el rollover. Eso no las hace malas: las hace casas para quien apuesta con criterio propio y no para quien busca exprimir un bono y mudarse a la siguiente promoción.

Los nueve perfiles del panorama: con quién se compara y con qué

Casa Permiso de la SEGOB tal como lo declara su fuente (sin confirmación oficial) Apuestas deportivas según su propia ficha
1xBet DGJS/0002/2020, según compilaciones independientes, que no pudo confirmar el dominio ni el listado oficial; la App Store publica la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta de la titular señalada Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Pickwin No se imprime número: las compilaciones se contradicen y una de ellas da el que el pie de Betcris muestra a nombre de otro titular; titular señalado: Producciones Móviles, S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora Mercados de fútbol con momios publicados y boleto combinado
Betway 4184, según compilaciones independientes; titular señalado: Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V. Mercados de fútbol y apuestas en vivo dentro de una oferta internacional
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según compilaciones independientes; titular señalado: Libros Foráneos, S.A. de C.V. Más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según compilaciones independientes; titular señalado: Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V. Mercados de fútbol y apuestas en vivo
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según compilaciones independientes, que difiere con otras compilaciones sobre la titular; titular señalado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads Mercados de fútbol y boleto combinado desde un operador local
Betcris No se imprime número: el que aparece en su propio pie y el de una compilación no coinciden; titular señalado: Producciones Móviles, S.A. de C.V. Fútbol con mercados amplios y atención en la región, más una licencia de Malta que su propio pie declara
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio; titular señalado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según compilaciones independientes; titular señalado: Eventos Festivos de México Fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo, transmisión y retiro anticipado

Lo que la tabla no puede decir es lo que más pesa. Los números de permiso vienen de compilaciones de terceros o del pie de página de la propia casa, y ningún renglón carga sello de la autoridad: el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Ahí aparece la primera diferencia práctica entre estos caminos y los sitios de licencia extranjera. Un permiso mexicano ata a una empresa con domicilio, obligaciones trimestrales, cuentas anuales auditadas, fianza y reportes de operaciones sospechosas. Un operador offshore no debe nada de eso y, cuando la autoridad mira de reojo, su saldo queda del lado equivocado de la puerta.

Fundamentos: cómo funciona una casa cuando el partido ya terminó

El Mundial de 2026 dejó de ser un evento y se convirtió en un archivo. Se jugó del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones, 104 partidos y 16 sedes, y todas sus apuestas están liquidadas. Cualquiera que llegue hoy buscando momios de aquel torneo llega tarde por meses. Lo que ese archivo enseña se aplica al siguiente mercado disponible, sea la liga local o la eliminatoria.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
El formato de la Copa Mundial 2026 fue de 12 grupos de cuatro.

El formato explica por qué hubo tanto mercado. Doce grupos de cuatro; los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros avanzaron a los dieciseisavos de final. Ese embudo produjo 104 partidos oficiales y una selva de mercados paralelos: ganador, empate, ambos anotan, más y menos, hándicap, goleador del partido. España ganó la Copa al vencer 1-0 en tiempo extra a la campeona vigente, Argentina, en la final del MetLife Stadium de East Rutherford el 19 de julio de 2026. Kylian Mbappé se llevó la Bota de Oro con 10 goles.

El mecanismo que importa, sin embargo, es más aburrido. El momio no es una opinión sobre el partido: es un precio. Si alguien apuesta 1.000 pesos a un momio de 2,10 y acierta, el boleto devuelve 2.100 pesos, de los cuales 1.100 son ganancia y 1.000 son el regreso de lo apostado. Esa parte se explica sola. La que casi nadie mira es la otra cara del precio: la parte de todo lo apostado en un mercado que la casa no devuelve, y que aparece por tres caminos distintos según el tipo de jugada.

En una apuesta sencilla, el margen vive dentro del momio. En un parlay, se multiplica. En un mercado 1X2 —local, empate, visitante— el asunto tiene una aritmética concreta que conviene saber leer.

El parlay no perdona: tres momios generosos y la ganancia que se evapora

El boleto combinado es donde el margen trabaja mejor para la casa, y donde el apostador menos lo percibe. Con una apuesta sencilla, el precio ya trae el margen y el efecto sobre lo que uno podría ganar es acotado. Con una combinada, esa ventaja se multiplica en cada pierna. No hay que inventar cifras para verlo: basta con dos o tres momios razonables. Es el registro más caro que existe en un boleto, y su precio es invisible porque el total siempre parece atractivo.

Ahí está el punto que la publicidad nunca pone en primer plano. El parlay no multiplica la probabilidad de acertar; multiplica el margen.

Cuánto se guarda la casa en un mercado de tres resultados

La aritmética se puede ver completa en un mercado 1X2 construido como ejemplo, no como precio cotizado: momios de 2,10, 3,40 y 3,60 para local, empate y visitante. Repartiendo 1.000 pesos entre los tres resultados de modo que cada uno devuelva lo mismo, el cálculo de lo que el mercado paga por cada peso arrojado sale de sumar los inversos de los tres momios y tomar el recíproco. La cuenta da 0,9546, es decir que el mercado devuelve cerca del 95,5 % de lo apostado y la casa se queda alrededor del 4,5 %.

Los resultados son cotizados por la casa propia y varían de un mercado a otro, de una liga a otra y de un operador a otro. En un partido de fútbol, el 1X2 y el de más y menos goles no pagan lo mismo; en un deporte con menos mercados, la horquilla suele abrirse. Cuando alguien ve la etiqueta de “mejores momios” en una app, conviene saber que está comparando una rebanada delgada de la oferta.

Normativa: qué protege un permiso de la SEGOB y qué sigue sin existir

El marco mexicano es viejo y está a medias. La autoridad es la Secretaría de Gobernación; el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 2, le da la interpretación administrativa, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, además de instruir los procedimientos de sanción. La ley que manda desde el 31 de diciembre de 1947 prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y abre la puerta solo a lo expresamente autorizado: la Secretaría concede permisos e inspecciona en términos del artículo 7, clausura locales sin autorización conforme al artículo 8 y no permite establecimientos junto a escuelas o centros de trabajo por el artículo 9.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
España ganó la Copa Mundial 2026 al vencer 1-0 en tiempo extra a la campeona vigente, Argentina, en la final en el MetLife Stadium de East Rutherford el 19 de julio de 2026.

La reforma al Reglamento publicada el 16 de noviembre de 2023 apretó la tuerca. El artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. El artículo 2 dice lo que ya se sabía pero ahora con dientes: la actividad no prevista expresamente queda prohibida. El artículo 3 define el permiso como acto administrativo temporal. El artículo 28 mete las apuestas en los centros de apuestas remotas y en las salas de sorteos de números o símbolos, y deja que los permisionarios de hipódromo, galgódromo o frontón obtengan permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no se transfieren, según el artículo 31. El artículo 29 carga a los permisionarios de apuestas remotas cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado y fianza.

Lo que no existe en el texto importa tanto como lo que existe. Ningún artículo habla de apuestas en línea como permiso independiente: en la práctica reportada, un sitio no puede tener permiso digital suelto y va amarrado al permiso de un titular con operación física, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, sin fijar número de edad; las 18 años que anuncian las casas vienen de sus propias fichas y pies de página, no de una cifra estatutaria. Tampoco hay un registro nacional de autoexclusión, ni límite legal de depósito o de pérdida, ni regla que restrinja eventos menores o ligas inferiores. Sobre las apuestas cruzadas entre usuarios, el texto no dice nada, y esta página no afirma que exista una bolsa de apuestas mexicana.

El estado de los sitios bloqueados, con fecha en cada línea

Este es el renglón donde una frase sin fecha se convierte en desinformación. La Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas el 11 y 12 de noviembre de 2025, y en esa operación quedaron deshabilitadas bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente. Con ese historial a cuestas, cualquier enunciado en presente sobre esos dos sitios envejece en semanas: la única lectura honesta es mirar la fecha.

Nada de eso convierte al apostador en delincuente. Una multa o un delito por apostar en un sitio sin permiso no está establecido, y esta página no promete impunidad ni anuncia castigo. Lo que sí está claro es el hueco: quien apuesta fuera del permiso no tiene registro de autoexclusión al que acogerse, ni sello de la autoridad mexicana en su boleto, ni recurso local si la casa decide otra cosa.

La reforma que aún no es ley

El 13 de octubre de 2026, según lo reportado, la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo mandó al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa que derogaría la norma vigente y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, que sigue siendo propuesta. Quien escriba hoy sobre el tema puede, con la misma facilidad, describir el presente o el borrador; son cosas distintas y la diferencia tiene consecuencias para cualquiera que planee su próxima apuesta.

Un punto que suele pasar desapercibido: la ley fiscal no solo persigue al operador mexicano. El impuesto especial sobre producción y servicios del 50 % a juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la ley de juegos alcanza también a juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones del impuesto, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La reforma entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. La base no está establecida con claridad: el texto leído dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y esta página no va a decir “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos” cuando el texto no lo dice. Quien repita la cifra como si estuviera definida está afirmando más de lo que se sabe.

Prevención: las herramientas que dependen de cada casa y las que nadie vigila

Aquí el mapa se divide con una nitidez incómoda. Las casas con permiso mexicano no cargan con una obligación legal de ofrecer límites de depósito o de pérdida, ni de sostener un registro público de autoexclusión, porque ninguna de esas figuras existe en el marco. Lo que ofrecen son herramientas voluntarias: pausas, límites y autoexclusión dentro de su propia plataforma, tal como las listan en sus fichas de tienda de aplicaciones. Y eso cambia la lógica de la decisión. El lector no está eligiendo entre una casa que cumple la ley y otra que no; está eligiendo entre un conjunto de herramientas privadas y otro.

La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Winpot, por su parte, se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y sus aplicaciones de deportes y de casino mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. La app Caliente Deportes, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, es solo para mayores de 18 años.

Ninguna de esas frases es un límite. Son avisos. La distinción vale dinero, y conviene decirla sin dramatismo: en un marco sin cifra estatutaria de edad, sin registro nacional y sin tope legal de depósito, el autocontrol es una función que el cliente configura en la plataforma de otro y que desaparece si cambia de casa. Quien decide qué hacer con esa función tendrá que decidirlo de nuevo en cada registro.

Vale separarlo de la publicidad que circula en México. Los reportes sobre topes de horario para anuncios de apuestas —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influentes y deportistas, prohibir publicidad en transmisiones deportivas y vetar los bonos de bienvenida tampoco son ley a la fecha. Y la autoridad ha mostrado otra cara de la mano: unos 20 casinos físicos fueron clausurados en 2026.

Para quien quiera ponerle número a su juego, la ruta es concreta y no depende del permiso. La casa permite fijar un límite de depósito dentro de la cuenta; el registro de autoexclusión nacional no existe, así que la autoexclusión se pide a cada operador por separado y no viaja de una marca a otra, ni siquiera cuando comparten permisionario. Ahí hay un hueco que ni el permiso de la Secretaría de Gobernación tapa.

Calendario: el torneo que ya pasó y la competencia que viene

Quien llegue buscando el Mundial se topa con un evento archivado. El torneo se jugó del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Canadá, México y Estados Unidos; 48 selecciones y 104 partidos en 16 sedes. Ya no hay futuro en ese mercado, y seguir comparando momios de aquella competencia es como leer el periódico de la semana anterior para saber el clima.

El resultado quedó en los libros. España se llevó el título al vencer 1-0 en tiempo extra a Argentina, campeona vigente, en la final del MetLife Stadium de East Rutherford el 19 de julio de 2026. Mbappé cerró como goleador del torneo con 10 goles. En el recuento histórico, Brasil acumula 5 títulos, Alemania 4, Italia 4, Argentina 3, Francia 2, España 2, Uruguay 2 e Inglaterra 1. Y la próxima cita ya tiene sede: la Copa Mundial de 2030 la organizarán España, Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay.

Ese calendario cambia el cálculo para el apostador mexicano. Los mercados de selección nacional tienen menos liquidez cuando no hay torneo, y el catálogo de ligas que una casa publica se vuelve lo que queda. En los perfiles comparados arriba, Codere dice cubrir más de 30 deportes con estadísticas en vivo; Playdoit menciona fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo, transmisión y retiro anticipado; Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de la NFL, la MLB y ligas europeas de fútbol; 1xBet lista fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports. Rushbet y 1xBet aparecen aquí como referencia de mercado: sus fichas describen la oferta, no un permiso mexicano verificado.

Hay una lección de temporada que vale guardar. Los momios que un apostador recuerda son los del torneo grande, y son justamente los que peor margen tienen para la casa. En un evento de escala mundial, el 1X2 y el de más y menos goles de un partido entre selecciones se ofrecen con horquillas más apretadas que las de una liga con poca liquidez, y cuando el torneo termina el catálogo se afina otra vez. El mismo apostador que vio la etiqueta “mejores momios” en julio la verá más adelante en un partido donde la casa ya recuperó lo que dejó de ganar.

Y para quien apuesta en vivo, el torneo mostró el otro filo del reloj. Una apuesta en vivo se resuelve contra un precio que se movió después de que la jugada pasó; el retraso de la señal y el de la propia app se suman, y el margen que la casa cobra en esos mercados no es el mismo del 1X2 previo al partido. No hay cifra que publicar aquí para cada casa porque no está dicho en ninguna parte, y quien la repita de memoria está adivinando.

El orden de esta lista no es un ranking de calidad y no pretende serlo. Las nueve marcas son las que operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación colgado de un permisionario con operación física, tal como lo declaran sus fuentes, y lo que las separa aquí es qué se puede verificar en cada caso y cuán completo llega su producto al apostador de fútbol.

Primero la trazabilidad del permiso. Ocho de las nueve declaran un número, y solo uno lo declara en su propio pie de página, sin depender de una compilación de terceros. Dos llegaron a esta página sin número imprimible por contradicción entre fuentes, y eso no las descalifica: significa que quien las elija tendrá que leer el pie de la casa y anotar el número antes de depositar. Un número que no viaja con el nombre correcto del titular es una bandera, no un detalle burocrático.

Segundo, la forma del permiso en un mercado donde no hay permiso digital suelto. Una casa sin permiso propio de juegos nunca toca el dinero del apostador; una casa sin permiso se queda con el apunte de la UIF como episodio. Ese es el sentido real de la palabra permisionario.

Tercero, la estructura de la oferta de fútbol: cuántos deportes, si hay apuestas en vivo, si hay transmisión, si hay creador de apuestas, si el retiro anticipado está disponible.

Cuarto, las herramientas de control. No hay registro nacional, así que lo único que el lector puede comparar es qué trae cada plataforma.

Las dos casas que no caben en ningún grupo —bet365.mx y Betano, esta última de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedan fuera del cuadro por su situación judicial, no por su catálogo. Ambas fueron bloqueadas desde noviembre de 2025 y sus procesos siguen moviéndose entre juzgados. Un operador cuyo dominio puede apagarse sin aviso no compite en la misma categoría que uno cuyo permiso aparece en su propio pie de página.

La apuesta gratis vale menos de lo que dice la palabra

El “bono de bienvenida” es la etiqueta más elástica del mercado mexicano. Puede ser dinero en efectivo acreditado, una apuesta gratis cuyo importe no se devuelve junto con la ganancia, un seguro de combinada, un momio mejorado o una devolución parcial. Son cinco productos distintos bajo una misma palabra, y la letra chica decide cuál te tocó.

La diferencia entre una apuesta gratis y un bono en efectivo no es un matiz de marketing, es aritmética elemental. En una apuesta gratis, el importe que la casa regala no se recupera si el boleto acierta: la ganancia se calcula sobre el momio, no sobre el momio multiplicado por el importe de la apuesta. Eso deja el valor real del bono por debajo del número grande que aparece en el banner, y la brecha se calcula con la misma fórmula del propio momio. La cuenta no produce una promesa de ganancia; produce el valor promedio de la oferta bajo el supuesto de que solo se apueste el importe del bono, y esa es la medida honesta.

La letra chica que sí pesa tiene tres renglones: el factor de apuesta que multiplica el importe del bono, el momio mínimo por boleto que excluye los momios largos, y la fecha en que todo expira. Sobre el primero, ninguna casa revisada aquí publica un factor en su ficha, y la consecuencia es que el bono se vuelve un contrato que hay que leer. Sobre el segundo, un mínimo de momio alto oprime justo a quien quiere jugar seguro. Sobre el tercero, el reloj convierte una apuesta gratis en una obligación.

Vale una frase sobre la mecánica de la oferta, porque hay dos formas de entregarla. Cuando la casa entrega el bono en efectivo, se acredita al saldo y apuesta como dinero normal. Cuando lo entrega como apuesta gratis, el importe se usa una sola vez, no se devuelve con el acierto y el saldo del apostador solo ve la ganancia. Es la diferencia entre un billete y un cupón, y con la misma cifra en el banner las dos cosas valen distinto.

Y existe la ruta alternativa: no tomar el bono. Un apostador que solo quiere un mercado de fútbol sin ataduras puede registrarse, depositar y apostar sin aceptar promoción alguna. Es una decisión de elección pura, y en un mercado sin cifra estatutaria de bono ni regla federal sobre ellos, la casa no va a insistir demasiado.

Ahí está el hueco que ninguna tabla llena. Comparative sobre el monto del bono es comparar sobre el número más fácil de imprimir, y el costo real está en las tres condiciones que casi nadie publica en portada. Una promoción de 5.000 pesos con un rollover pesado vale menos que una de 2.000 sin condiciones ocultas, y la única forma de saberlo es leer los términos antes del primer depósito. Si el operador no los pone a la vista, esa es la información.

1xBet: apuestas en vivo, transmisión y un permiso que viaja entre dos nombres

La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. El catálogo es el más ancho de los perfiles comparados aquí, y la transmisión en vivo en cinco deportes no es un detalle de folleto: para quien apuesta en partido, ver el evento dentro de la misma app elimina la migración a un segundo dispositivo y el retraso que eso produce.

El permiso viene con una arruga incómoda. Según Apuestas-legales.com.mx, la casa declara el número DGJS/0002/2020 bajo el titular Entretenimientos Naturales, pero esa compilación no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial, y la App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular señalada. No es una acusación: es un dato de trazabilidad que un apostador puede resolver en dos minutos revisando el pie de página antes de depositar. Ningún permiso de la autoridad pudo confirmarse oficialmente para esta marca.

Hay un uso para el que la casa queda bien y otro para el que no. Para el apostador que quiere ver el partido y moverse rápido entre deportes, la combinación de transmisión, estadísticas y apuestas en vivo es difícil de igualar en este cuadro. Para quien quiere una apuesta gratis grande y limpia, la ficha es delgada y el bono compite en un terreno que no es el suyo. La marca pierde esa comparación por producto, no por permiso, y conviene decirlo así.

Pickwin: el número de permiso que se contradice entre fuentes

Pickwin opera con un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de su permisionario, pero aquí el dato se rompe: las compilaciones se contradicen, y una de ellas da el número que el pie de página de Betcris muestra a nombre de otro titular. Por esa razón esta página no imprime cifra alguna para Pickwin. Un número que aparece asociado a dos marcas distintas no es un número, es un enredo documental, y presentarlo como confirmado sería inventar una certeza que las fuentes no dan.

El titular señalado por las fuentes es Producciones Móviles, S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora. La oferta deportiva pasa por los mercados de fútbol con momios publicados y boleto combinado. No hay registro de transmisión en vivo, ni de creador de apuestas, ni de retiro anticipado.

El detalle que un apostador sí puede usar no está en un folleto: con un permisionario que opera varias marcas, un problema de cuenta en Pickwin y otro en Betcris no se resuelven como asuntos independientes, porque detrás puede estar la misma empresa. No hay registro nacional de autoexclusión, así que si alguien necesita pausar su juego, tendrá que pedirlo en cada una de las marcas por separado. En una casa cuya titularidad vive en el mismo registro que otras dos, esa petición se convierte en varias.

Para quien prioriza terminar el registro en cinco minutos y moverse por un catálogo ancho, Pickwin no es el sitio que va a impresionar. Para quien ya sigue la marca y aprecia el manejo local, el permiso bajo un permisionario conocido ofrece algo: una empresa mexicana con nombre en el registro, aunque el número sea un desastre documental que conviene anotar del pie de página antes de depositar.

Betway: catálogo internacional, permiso estatal y una app que no acompaña

El permiso de Betway se declara en el número 4184, según compilaciones independientes, bajo el titular señalado Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V. La marca llega con una oferta de fútbol y apuestas en vivo que compite por catálogo, y su ventaja relativa no está en la ficha del permiso sino en la variedad de mercados por partido, que es lo que distingue a un operador de origen internacional bien implantado de un catálogo armado apresuradamente.

El hueco es de superficie. La ficha de tienda de aplicaciones no llega con la lista de deportes, ni con datos de transmisión, ni con creador de apuestas; y el permiso viene de una compilación, no del pie de página de la propia casa. Ninguna de las dos cosas es gravedad en un marco donde el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.

El dato que cambia el cálculo para el apostador son los dos titulares del mismo sector. Betway lleva el nombre de una empresa de frontón, y buena parte de las casas de este cuadro opera bajo el permiso de un hipódromo, un galgódromo, un frontón o una sala de sorteos, y que esas instalaciones permiten obtener permisos complementarios para apuestas remotas es lo que el artículo 28 del Reglamento hace posible. Es la mecánica entera del mercado mexicano: el permiso no nace digital. Eso importa al apostador en un escenario concreto —si la casa cierra su operación física, el sitio no se sostiene solo.

La marca no le va a resolver la vida a quien quiera un creador de apuestas o una apuesta gratis visible. Se la resuelve a quien llega desde fuera de México con expectativas de catálogo amplio y está dispuesto a revisar el pie de página.

Codere: 30 deportes, creador de apuestas y un cierre de cuenta anunciado

La ficha de la app de Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La misma ficha dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Ese último detalle merece más atención de la que recibe. Una política de cierre de cuenta publicada junto a los avisos de juego responsable no es una advertencia decorativa: es el procedimiento escrito que el apostador puede invocar cuando la herramienta de autoexclusión no está en manos de la autoridad. No hay registro nacional en México, así que la única pausa que un cliente puede forzar con respaldo documental es la que la casa misma ofrece. Y la de Codere está escrita en su ficha, junto al catálogo.

En las especificaciones y no en la portada está el resto. El número del permiso llega según compilaciones independientes, no del pie de la casa, y reúne dos permisos bajo el titular señalado Libros Foráneos, S.A. de C.V. Es el patrón de una casa con una larga trayectoria en piso y una operación digital que hereda ese aparato administrativo.

Sobre los momios mejorados, la etiqueta se lee mejor al revés. Un momio mejorado es dinero que la casa decide ceder en una jugada concreta para ganar volumen; no cambia el margen del mercado que rodea esa jugada, ni mejora el resto del boleto. Quien persiga la promoción y juegue el resto de las apuestas con el mismo criterio de siempre está pagando la promoción en el camino. Ahí la marca cumple su papel: cubre bien un catálogo ancho y ofrece un boleto largo armado a mano, con un aparato de autocontrol que existe por escrito.

Novibet: ficha delgada y un permiso que hay que anotar aparte

Novibet opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, en el número DGJS/DCRCA/1121/2020 según compilaciones independientes, bajo el titular señalado Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V. El número llega curado por un tercero y no por el pie de la casa; en un cuadro donde solo un operador publica el suyo, eso ya no sorprende, pero obliga al apostador a hacer un paso extra antes de depositar.

La especificación deportiva es la más corta del grupo: mercados de fútbol y apuestas en vivo, sin ficha que detalle número de deportes, transmisión o creador de apuestas. Esta página no inventa catálogos..

Con lo que hay se puede decir algo útil: una casa de origen europeo con una operación mexicana delgada suele apostar por el apostador experimentado que ya sabe qué mercado quiere y no necesita que la app se lo explique. Ahí la comparación es de fondo y no de forma: un margen competitivo y un boleto que se arma sin fricción valen más que un catálogo de folleto. Una casa sin transmisión ni creador de apuestas compite por precio, y quien la elija tiene que vigilar el margen.

Strendus: tres permisos, dos titulares y una ficha sin adornos

Strendus declara tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— en lo que es, con diferencia, el registro más apilado de este cuadro. La contraparte es que las compilaciones no coinciden en la titularidad: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Con esa discrepancia en la mano, ninguna cifra de permiso llega aquí con sello oficial.

La acumulación de permisos tiene una lectura práctica. Una casa con tres números a lo largo de distintos ejercicios es una operación que ha ido ajustando su estructura administrativa, y el uso de tres marcas por un mismo permisionario es una práctica normal en México. Para el apostador, eso significa que la antigüedad del permiso es lo verificable y que la información de la titularidad debe cotejarse en el pie de página antes de depositar.

El producto es de casa local: mercados de fútbol y boleto combinado, con una app sin transmisión ni creador de apuestas. En un mercado que consume fútbol mexicano, el catálogo de la liga local y el de la selección son los que importan, y la marca compite en ese terreno. Quien busque deportes raros o una experiencia de apuestas en vivo elaborada en otra parte del cuadro deberá mirar más arriba. Quien apueste la liga mexicana y el fútbol de selección con apuestas sencillas encuentra aquí un catálogo suficiente.

Betcris: dos números en su propio pie y una identidad que se divide

Betcris es el único renglón del cuadro donde la contradicción vive en la misma casa. Su propio pie de página muestra un número de la Secretaría de Gobernación a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., mientras otra compilación da un número distinto, y por eso esta página no imprime cifra alguna. Además, ese mismo pie indica que la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Ahí está la figura más interesante del mercado mexicano: la operación local de un grupo internacional. Una licencia de Malta que vence en noviembre de 2026 no cubre al apostador mexicano, y no debe leerse como tal. Lo que cubre al cliente en México es el permiso bajo Producciones Móviles, y la operación conjunta con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018.

La consecuencia para el lector es de secuencia, no de calidad. Un permisionario que opera varias marcas significa que un problema de cuenta en Betcris puede no resolverse de forma aislada de otra marca del mismo registro; y como la autoexclusión mexicana es voluntaria y no existe un registro nacional, la pausa que alguien pida en una de esas marcas no se propaga a la otra. Si el apostador necesita que su pausa viaje entre plataformas, tiene que hacer el trabajo en cada una. La marca cubre bien el fútbol latinoamericano y compite por catálogo, con la ventaja de que su pie de página declara su propia estructura.

Caliente: el permiso en su propio pie y el catálogo más completo

Caliente es el único operador del cuadro que muestra su número de permiso en su propio pie de página: DGG/SP/404/97, bajo el titular señalado Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. Ese solo hecho la separa del resto, y no por vanidad: significa que la trazabilidad no depende de una compilación de terceros, que la autoridad no pudo confirmar oficialmente ninguna de estas marcas y que, aun así, un apostador puede anotar el número antes de depositar sin salir de la casa.

La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. La versión 8.12.1 está fechada el 20 de octubre de 2026 y la ficha de la App Store de México la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. El pie de la página principal añade que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.

El paquete es el más completo de los nueve: transmisión, creador de apuestas, retiro anticipado implícito en una app de operación diaria y, sobre todo, un permiso impreso donde el lector lo puede leer. La combinación de eventos virtuales con deportes reales también dice algo del perfil de cliente al que apunta: quien quiera acción a cualquier hora.

El contrapeso no es de producto. Un permiso de 1997 bajo un titular que hoy aparece vinculado a otra razón social —Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V.— es la historia de la digitalización de un operador físico, y el número antiguo del pie convive con una estructura corporativa moderna. Es exactamente lo que un marco sin permiso digital suelto produce: el registro envejece más rápido que el negocio.

Playdoit: el permiso más viejo del cuadro y el retiro anticipado

Playdoit opera con permiso de la Secretaría de Gobernación en el número DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según compilaciones independientes, bajo el titular señalado Eventos Festivos de México. El número es de 2005, el más antiguo del cuadro, y esa antigüedad dice algo sobre el operador: la casa lleva dos décadas dentro del registro antes de tener una app.

La oferta cubre fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La combinación de transmisión, retiro anticipado y soporte continuo es la más orientada al apostador que quiere decidir en tiempo real, y el retiro anticipado es la función que más cambia la experiencia: permite salir de un boleto en vivo a un precio que la casa decide, antes de que termine el evento.

Sobre “Playboost”, el nombre promete y la mecánica decide. Un aumento de ganancias es un ajuste que la casa aplica a una jugada determinada; el margen del resto del boleto no se toca, y una promoción sobre una pierna no mejora la aritmética de las otras cinco de un parlay. Ese tipo de detalle es el que conviene leer antes de dejarse llevar por el banner.

En el cuadro comparado, Playdoit ocupa el extremo de la función. Quien no necesite retiro anticipado ni soporte a cualquier hora puede encontrar ofertas más simples en otras marcas; quien apueste en vivo y quiera una puerta de salida antes del pitazo final, aquí la tiene, con un permiso de 2005 a la mano.

Preguntas frecuentes

¿Dónde se puede apostar al fútbol en México?

En sitios que operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación obtenido por un permisionario con establecimiento físico, como los nueve perfiles comparados arriba. No existe un permiso digital suelto, así que un operador con licencia extranjera no tiene permiso mexicano y el registro oficial de permisos no está abierto al público.

¿Cómo se comprueba que una casa tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

No hay listado público accesible. La vía práctica es leer el pie de página del sitio y anotar el número y el nombre de la titular, y cotejarlos con compilaciones independientes; los números que la autoridad no puede confirmar oficialmente se quedan como declaraciones de la casa, nunca como certeza.

¿Cómo se calcula lo que paga un boleto con el momio?

La devolución es el importe multiplicado por el momio. Mil pesos a un momio de 2,10 devuelven 2.100 pesos; la ganancia neta son 1.100 pesos y el resto es el regreso del importe jugado. En un parlay, los momios de todas las piernas se multiplican entre sí en un solo precio.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios de un 1X2?

Se ve al sumar los inversos de los tres momios. En un mercado de ejemplo con 2,10, 3,40 y 3,60 el resultado es 0,9546: el mercado devuelve alrededor del 95,5 % de lo apostado y la casa se queda cerca del 4,5 %. Cada mercado y cada deporte tienen su propia horquilla.

¿Cuánto vale de verdad una apuesta gratis?

Depende de los requisitos. Solo pueden ganar los boletos que cumplan el momio mínimo, así que una parte se cae antes de jugarse, y cada pierna de una combinada aporta su propio margen. El valor esperado es el importe del bono descontado por esa probabilidad de estar en rango.

¿Quién paga impuestos por un premio de apuesta en México?

El operador con permiso entrega un CFDI de retenciones: retiene 1 % del premio si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de 6 %, y 21 % si el impuesto estatal sí lo supera. Es un pago definitivo solo si el contribuyente presenta la declaración, y los premios anuales superiores a 600.000 pesos se reportan en la declaración anual.

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