Las plataformas de apuestas deportivas que sí tienen permiso: dónde está tu dinero y qué te cuesta dejarlo ahí
Datos actualizados a noviembre 5, 2026 respecto a la información de la Dirección General de Juegos y Sorteos, con los permisos tal como los declaran los propios operadores y las compilaciones públicas, sin confirmación oficial de la autoridad.
México no tiene licencia de apuestas en línea. Tiene permisos, y el permiso lo tiene una empresa, no una página web. Esa diferencia de una letra decide casi todo lo que sigue: quién responde si algo sale mal, qué papeles existen, si tus pesos entran a una cuenta mexicana o a un servidor que responde a un regulador de otro país y si, cuando el sitio amanece bloqueado, alguien puede hacer algo.
Vale la pena decirlo de frente porque el mercado se vende solo. Cada plataforma se presenta como “la mejor”, con momios mejorados y bonos de bienvenida de cuatro cifras, y la pregunta que un lector trae en la cabeza —cuál es la mejor plataforma de apuestas deportivas— no puede contestarse con una lista ordenada. Se contesta con una decisión: qué camino quieres recorrer. Hay dos caminos y no se parecen.
El primero pasa por un centro de apuestas remotas que opera al amparo de un permiso otorgado a un permisionario con instalaciones físicas en México. Compra una casa de apuestas que responde ante la Secretaría de Gobernación, que verifica tu identidad, que retiene impuestos y te entrega un comprobante, y que puede cerrarte la cuenta por las razones que tiene escritas en sus términos. El segundo camino no pasa por México en absoluto: la marca acepta mexicanos, pero su permiso vive en otro país, y aquí no hay a quién reclamarle.
Este texto recorre el primer camino con lupa. Nueve plataformas con permiso de la SEGOB pasan por la misma rejilla: qué declara cada una, qué ofrece en deportes, qué exige para pagar y qué se queda la casa en el camino. También dice sin adornos qué le pasa al segundo camino, porque la respuesta tiene fecha: desde noviembre de 2025 hay cuentas congeladas y sitios mexicanos apagados.
Panorama: nueve plataformas, un mismo permiso y nueve maneras de leerlo
La comparación arranca con lo que el lector no puede inventarse: qué permiso cita cada marca y cómo describe ella misma su oferta. Los números vienen de los pies de página de las propias plataformas o de compilaciones públicas, sin confirmación de la Dirección General de Juegos y Sorteos.

Empecemos por el marco de la comparación, porque aquí es donde se cae la primera suposición. Cuando alguien pregunta cuál es la mejor plataforma para apostar, suele estar buscando un ganador absoluto. No existe. Existe una plataforma que encaja con tu forma de apostar: la que cobra menos margen si juegas muchas apuestas sencillas, la que tiene más mercados si te gustan los jugadores y las estadísticas, la que resuelve el retiro más rápido si mueves dinero a menudo. Eso es lo que ordena las páginas siguientes.
Fundamentos de una plataforma de apuestas: permiso, permisionario y marca
Conviene fijar tres palabras antes de mirar ninguna tabla, porque el mercado las mezcla a propósito.

Un permiso es un acto administrativo temporal que la SEGOB otorga a un permisionario; no es una licencia y no se parece a una licencia. La licencia se concede a una empresa para que desarrolle una actividad; el permiso se concede con condiciones, por un plazo y con obligaciones de reporte. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 3, define el permiso en esos términos, y esa definición es la que hace que la palabra importe.
El permisionario es quien lo recibe. Según los artículos 28 y 31 del mismo Reglamento, los permisos relevantes para el juego con apuestas son los de centros de apuestas remotas y los de salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Son intransferibles. En la práctica esto significa que una marca extranjera conocida no tiene permiso propio: lo tiene una empresa mexicana con instalaciones, y la marca opera colgada de ese permiso.
La marca es lo que ves. Y lo que ves no es lo que está autorizado.
Aquí entra el detalle que ninguna plataforma te va a subrayar: la lista oficial de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse al momento de este repaso. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió que el registro público fuera abierto, lo cual dice bastante sobre el estado de las cosas. Los conteos que circulan se contradicen: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso, en esta revisión no incluimos ninguna cifra de mercado, ni presentamos ningún número de permiso como oficial.
Qué declara cada plataforma sobre su propio permiso
La siguiente tabla reúne lo que cada marca pone en su pie de página o lo que una compilación pública le atribuye. La tercera columna no es una nota de color: es lo que la plataforma dice de sí misma sobre su producto, y es material distinto del permiso aunque suela escribirse en la misma frase.
| Marca | Permiso SEGOB según su fuente | Qué declara la plataforma sobre sí misma |
|---|---|---|
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un sitio de reseñas; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. | Más de 30 deportes en su app, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Betcris | El número del pie de página propio y el de la compilación difieren; titular: Producciones Móviles S.A. de C.V. | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, métodos de pago locales y atención en español |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según un sitio de reseñas; titular: Entretenimientos Naturales | La compilación no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx; la app figura en la tienda a nombre de otra empresa |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según un portal de comparación; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | La compilación recoge el número de permiso; la marca no detalla su oferta deportiva en la fuente revisada |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según un portal de comparación; las compilaciones difieren sobre el titular | La compilación recoge los permisos; la marca no detalla su oferta deportiva en la fuente revisada |
| Pickwin | No se imprime: las fuentes se contradicen entre sí; titular: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | La compilación discute el número de permiso; la marca no detalla su oferta deportiva en la fuente revisada |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; operadora: Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
| Betway | 4184, según un portal de comparación; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | La compilación recoge el número de permiso; la marca no detalla su oferta deportiva en la fuente revisada |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según un portal de comparación; titular: Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost, retiro anticipado y atención 24 horas |
Mira la segunda columna una vez más. Codere cita dos permisos; Strendus cita tres; Betcris y Pickwin no aparecen con número porque lo que hay no cuadra entre fuentes, y en el caso de Pickwin el número que una compilación le da es el mismo que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles. Eso no es un detalle burocrático. Un permisionario puede operar varias marcas —el Reglamento no lo prohíbe— y saber bajo qué permiso te registras es saber quién tiene obligaciones contables, de fianzas y de reporte de operaciones sospechosas sobre tu cuenta. Los artículos 29 del Reglamento ponen esas obligaciones sobre el permisionario de apuestas remotas: cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de lavado y fianza. Ese andamiaje es la razón por la que un permiso vale algo.
La tercera columna es el otro extremo. En cuatro de las nueve marcas solo hay un número de permiso y nada sobre el producto, y no voy a rellenar ese hueco con imaginación. Es lo que hay: cuando la fuente pública de la marca no describe su oferta, el lector tiene que ir a la propia plataforma y abrir el programa de apuestas antes de depositar.
Lo que la rejilla de evaluación sí puede medir
Un lector que quiere comparar plataformas de apuestas deportivas se topa con listas que puntúan “seguridad” con estrellas. Las estrellas no se auditan. Lo que sí se puede medir es más modesto y más útil, y son cuatro cosas.
El permiso y su titular, que ya quedó arriba y que conviene volver a mirar en el pie de página del sitio donde vas a depositar, no en el de la reseña que lo recomienda.
Las condiciones del dinero, que es donde las plataformas escriben con letra grande y con letra pequeña al mismo tiempo. Un bono de bienvenida de cuatro cifras con requisitos de apuesta de diez veces el monto es una oferta distinta de un bono de tres cifras con requisitos de cinco veces, aunque el primero se anuncie más.
El catálogo deportivo y su profundidad. Trescientos mercados en un partido de liga grande y doce mercados en la segunda división de un país lejano describen dos productos diferentes, y los dos se llaman “más de 30 deportes”.
El retiro. No el que promete la publicidad, sino el que aparece en los términos: cuenta a tu nombre, tiempos, mínimos y qué pasa si el nombre no coincide. Ese último punto genera más discusiones que cualquier momio.
Nada de esto necesita una estrella. Necesita que abras dos pestañas, la del programa de apuestas de una marca y la de sus términos, y leas la parte gris.
Criterios que pesan cuando comparas dos plataformas
Con nueve marcas en la mesa, la tentación es ordenarlas de la mejor a la peor. Prefiero otro ejercicio: agrupar por lo que cada una resuelve.
Si juegas poco y quieres que el trámite sea corto, lo que importa es el registro y la claridad del bono. Caliente está construida exactamente para eso, con su app de versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 y sus depósitos y retiros desde el celular. Si juegas mucho y el margen te come, lo que importa es el catálogo de momios y la variedad de mercados: ahí Playdoit y Betcris apuntan a productos de apuesta más elaborados, con parlay del mismo juego y apuestas a jugadores en el caso de Betcris. Si te gusta el deporte en pantalla, la app de Caliente ofrece transmisión en vivo y la de Playdoit combina apuestas en vivo con transmisión.
Y si lo que te frena es la desconfianza, la variable no es la marca sino la estructura: ¿el permiso que citan en el pie de página está a nombre de quién, y ese nombre aparece como permisionario en las compilaciones públicas? Codere lo hace relativamente bien al nombrar a Libros Foráneos; Caliente muestra su número en su propio pie de página, lo cual es lo mínimo esperable; y en Betcris y Pickwin la pista se corta antes de llegar al número.
Ese es el tipo de conclusión que una tabla de estrellas no te va a dar: la calidad de la documentación de una marca es en sí misma un dato sobre la marca.
Legalidad: qué significa “permiso de la SEGOB” y qué no
Llegamos al punto donde el optimismo del folleto se rompe, y conviene romperlo bien.
La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y sigue siendo la ley vigente. Su lógica es la del permiso: prohíbe en todo el país los juegos con apuestas, y permite únicamente los que autoriza expresamente. El artículo 7 faculta a la SEGOB para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 le permite clausurar establecimientos no autorizados; el artículo 9 prohíbe que estos establecimientos estén cerca de escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 obliga a la cooperación de estados y municipios.
El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra el círculo con una frase que debería estar en todos los folletos de bienvenida: según su artículo 2, la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente queda prohibida. No hay una lista de lo permitido y otra de lo prohibido: hay una lista corta de lo permitido y un silencio que funciona como prohibición. El artículo 1 delimita el terreno y deja fuera a la Lotería Nacional, con competencia federal.
No existe un artículo que regule las apuestas en línea. Ninguno. La práctica reportada es que los sitios no pueden tener licencias digitales independientes y van colgados de un permiso de apuestas remotas otorgado a un permisionario con presencia física. Eso explica por qué una marca global opera bajo el permiso de una empresa mexicana de la que su cliente nunca oyó hablar.
El registro de permisos y por qué no hay una cifra del mercado mexicano
El artículo 137 de la Ley del ISR cubre los premios de juegos con apuestas “autorizados legalmente”, y esa palabra hace todo el trabajo. Lo autorizado es lo que está en un permiso. El problema es que el directorio que debería permitir al ciudadano comprobar ese permiso no está disponible al público.
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se reporta, un PDF con los sitios autorizados; ese documento no pudo abrirse al momento de este repaso. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió por escrito que existiera un registro público abierto. Las compilaciones de casas de apuestas legales que circulan dan números que no encajan entre sí, y por eso aquí no hay ninguna cifra del tamaño del mercado mexicano. Dar una cifra inventada sería cómodo y sería mentira.
Lo que sí existe es un calendario de reforma, y hay que leerlo como lo que es: una propuesta. La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947, reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa que derogaría la ley vigente y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una iniciativa, no una norma, y cualquiera que te la venda como regla vigente está vendiendo humo.
Verificación de identidad, mayoría de edad y datos que la ley no fija
El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y participen en el cruce de apuestas, pero no fija un número. No hay una edad legal de apuestas en apuestas establecida en la ley.
Lo que hay son marcas diciendo 18+. La ficha de la app de Codere México lo pone: la app opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza su sección de juego responsable. La app Caliente Deportes lo repite: solo para mayores de 18 años. Betcris usa una fórmula parecida en su pie de página, con la aclaración de que el servicio no se promociona a menores de 18 años, y la ficha de Playdoit enlaza términos y pautas de juego responsable bajo la misma condición.
Ese 18+ no nace de un artículo. Nace del contrato que firmas al registrarte, y eso no lo hace menos exigible: es la condición que la plataforma puede invocar para cerrarte la cuenta.
Sobre identidad, los operadores verifican usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos concretos que hay que entregar no están fijados en un estatuto; los pone cada plataforma. Y las apuestas no pueden ser anónimas por diseño: el retiro va a una cuenta a tu nombre, lo cual es a la vez una protección y una incomodidad para quien quería moverse sin dejar rastro.
Betano y bet365: por qué este texto no las cuenta entre las plataformas activas
Aquí hay que ser preciso, porque la situación cambia y una frase sin fecha miente sola.
El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; en esa operación quedaron inhabilitadas bet365 y Betano, esta última operada por Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.
Eso es todo lo que se puede afirmar: una cadena de resoluciones con fechas. Cualquiera que te diga hoy que bet365 está abierta o cerrada en México está adivinando. Y el dato que un apostador debe retener de este tramo no es cuál fue la última resolución, sino qué pasó con el dinero de los usuarios mientras el sitio estaba apagado: cuentas congeladas. Una marca bloqueada no se lleva tu historial de apuestas a otra parte; se queda con él.
Impuestos: IEPS del operador, ISR del premio y la retención que verás en tu boleto
Aquí el lector tiene que distinguir dos impuestos que se parecen en la sigla y no tienen nada que ver.
El operador paga IEPS. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, con una tasa del 50 % reformada en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan sujetos a las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
Y ahora la parte que casi nadie aclara, ni la ley ni la prensa: la base. El texto legal habla de “valor de la actividad”; la prensa habla de “monto total apostado”. Este texto no va a decir “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos” porque no está establecido. Si alguien te vende una de esas dos lecturas como un hecho, está completando lo que la ley no dice.
Sobre lo que tú pagas, el asunto es más claro. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene 1 % si el premio no causa impuesto estatal o el impuesto estatal no excede el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si el contribuyente presenta la declaración a la que está obligado; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja alrededor del 7 % en total según un reporte secundario. Los premios que superan 600,000 pesos en el año se reportan en la declaración anual, también según reporte secundario.
Y un hueco que conviene nombrar: el artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y la única respuesta honesta ahí es consultar a un contador o asesor fiscal. No es un tema para resolverlo con un foro.
Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Un apostador de Monterrey y uno de la capital no tienen la misma carga, aunque usen la misma plataforma.
Juego responsable: herramientas voluntarias en un país sin registro de autoexclusión
Esta sección empieza por la ausencia, porque es la que más consecuencias tiene para un lector real.
En México no existe un registro nacional de autoexclusión. Ninguno, ni público ni privado, ni obligatorio ni voluntario. Si decides que no quieres poder apostar, ninguna autoridad va a inscribir tu nombre en una lista que obligue a las plataformas a rechazarte. Y si tienes cuenta en tres casas de apuestas, tendrás que bloquear las tres, una por una, cada una con su procedimiento.
Tampoco hay un límite estatutario de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal con restricciones. Lo que hay son herramientas internas, voluntarias, que cada marca ofrece en sus propios términos y que valen exactamente lo que la marca decida que valen.
Con eso claro, la protección real depende de dos cosas: la verificación de identidad, que impide que alguien abra cuentas con datos ajenos, y tu propia disciplina, que un límite configurado en la plataforma ayuda a sostener.
Qué herramientas ves en las plataformas mexicanas
La evidencia pública más concreta son las fichas de las apps y los pies de página, y ahí el patrón es consistente. La app de Codere México incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, además de la restricción de edad. Caliente enlaza una sección de juego responsable y pide divertirse con responsabilidad en el pie de página de su sitio principal. Betcris hace lo mismo y añade que su servicio no se promociona a menores de 18 años. Playdoit enlaza términos y pautas de juego responsable desde su ficha.
Los descansos, los límites de depósito y la autoexclusión voluntaria son las herramientas que las marcas listan en sus propias fichas. Ninguna de ellas es interoperable: lo que bloqueas en una plataforma no se sabe en las demás.
Esa es la parte que conviene anticipar antes de necesitarla. Configurar un límite de depósito cuando ya llevas una mala racha es mucho más difícil que configurarlo el día del registro, con la cabeza fría y sin nada que recuperar.
Cómo se pone un límite de depósito o de pérdida
El procedimiento estándar no tiene nada de técnico. Entras a tu cuenta, buscas la sección de juego responsable o límites dentro del perfil —no en el programa de apuestas, donde están las apuestas, sino en la configuración de la cuenta—, eliges el límite de depósito diario, semanal o mensual, y lo confirmas. La mayoría de las plataformas aplica la reducción del límite de inmediato y retrasa o impide el aumento, que es el diseño correcto: si pudieras subir un límite en dos clics a medianoche, no habría límite.
Si una marca no muestra esa opción, eso también es información: significa que la protección depende por completo de tu autocontrol, y hay que decidir si aceptas apostar con esa configuración.
El otro recurso es el cierre de cuenta. La app de Codere menciona políticas de cierre de cuenta entre sus avisos de juego responsable, y en general una baja definitiva es un mecanismo más contundente que un descanso temporal. Es irreversible, y a veces es exactamente lo que se necesita.
Adicciones y ayuda: a quién recurrir
Un texto de apuestas no debería terminar su sección más seria con optimismo comercial, así que aquí va el recordatorio concreto: el juego se convierte en problema cuando se sostiene con dinero que no es para eso, cuando se juega para recuperar y cuando se oculta. Las plataformas mexicanas repiten el mensaje de diversión responsable y lo enlazan; más allá de eso, la responsabilidad del apostador no tiene una institución mexicana de juego que la acompañe, a diferencia de los mercados donde sí existe un registro de autoexclusión.
Si ese registro llegara a existir, vendría por la vía de la iniciativa que propone un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos. Hoy no existe.
Deportes y torneos: dónde se juega lo que se juega
El catálogo deportivo es el terreno donde las plataformas se diferencian de verdad, y es donde el lector pregunta por futbol casi siempre.
La app de Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit concentra su oferta en futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, además de casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Betcris pone el acento en el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español.
De esas cuatro descripciones se pueden sacar dos perfiles. Hay plataformas de amplitud, que presumen cantidad de deportes, y plataformas de profundidad, que presumen tipos de apuesta. El futbol aparece en las cuatro, porque en México el futbol es el producto: cualquiera de estas marcas que no tuviera una oferta decente de liga mexicana no tendría negocio. Lo que cambia es cuántos caminos te dan dentro del mismo partido: si puedes construir una apuesta combinada con estadísticas del mismo juego, si puedes apostar a un jugador concreto, si puedes cerrar la apuesta antes del final.
Momios, mercados y el margen que llevan dentro
El momio es el precio, y el precio nunca es la probabilidad. Aquí está el punto que separa a un apostador que pierde despacio de uno que pierde rápido.
Toma el ejemplo más simple: un mercado de dos resultados a momio 1,90 y 1,90. Es un ejemplo, no un precio cotizado por ninguna casa, y con esos números se ve la mecánica sin adornos. Cada peso apostado al resultado A devuelve 1,90 si acierta y nada si falla, y lo mismo con el B. Las dos probabilidades implícitas son 1 entre 1,90, es decir 0,5263 cada una; sumadas dan 1,0526. Esa suma no puede pasar del total de resultados reales, y el excedente tiene nombre: el margen de la casa. Con 1,90 y 1,90 el reparto es de aproximadamente 95 % para el apostador y 5 % para la casa, y el margen ronda el 5 %, dependiendo de cómo se redondeen los momios y de la casa que los publique.
Ese 5 % es la única cifra de este apartado que se puede escribir con toda la precisión que permite un ejemplo puro, y sirve para que el lector entienda lo demás por contraste. En un mercado de dos resultados con momios buenos, el margen vive entre el 2 % y el 6 % según la casa y el deporte; cuando el momio baja de 1,90 en ambos lados, el margen ya se fue arriba del 5 % y la casa está cobrando más por el privilegio de que le compres el boleto. En un mercado de tres resultados —local, empate, visitante— el mismo cálculo se hace sumando las tres probabilidades implícitas, y el excedente suele ser mayor. Y en un partido de liga menor con momios publicados sin competencia, el margen puede llegar a dos dígitos.
Ese es el número que de verdad importa cuando alguien dice “la plataforma que más paga”. Pagar más no es un eslogan: es un margen más bajo en el mercado que vas a jugar, y solo se puede comprobar abriendo dos plataformas con el mismo partido delante.
Conviene desconfiar también de las apuestas combinadas en este punto. Cada selección que agregas a un parlay trae su propio margen, y los márgenes se multiplican junto con los momios. El retorno potencial crece muy rápido y el costo implícito crece igual de rápido, en la misma proporción silenciosa.
Retiro anticipado, parlay del mismo juego y creador de apuestas: qué son
El cash out o retiro anticipado permite cerrar una apuesta antes de que el evento termine, aceptando el precio que la casa ofrece en ese momento. Es una herramienta genuina: quien va ganando puede asegurar algo, y quien ve el partido torcerse puede recortar la pérdida. Y es también un mercado propio de la casa, con su propio margen. Ese precio no es el valor justo de tu boleto; es lo que la casa está dispuesta a pagarte hoy por una apuesta que probablemente ganarías, y nunca es simétrico. Betcris y Playdoit lo anuncian en sus fichas.
El parlay del mismo juego —Same Game Parlay en la ficha de Betcris— combina selecciones de un solo partido: quién gana, cuántos goles, quién anota. Es la forma más cómoda y más caras de las combinadas, porque las selecciones correlacionadas obligan a la casa a poner un margen extra que rara vez se nota a simple vista.
El creador de apuestas aparece en las apps de Codere, Caliente y con los nombres propios de Playboost y los momios mejorados de Codere. Es la versión personalizada de lo mismo: tú eliges los mercados y la casa cotiza. La cotización siempre es peor que sumar los momios individuales, y esa diferencia es la tarifa del servicio.
Ninguna de las tres es una trampa. Las tres tienen su precio, y ese precio es lo único que hay que mirar antes de usarlas.
Futbol, torneo y calendario: cómo leer la oferta según la competencia
El Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, entre junio y julio, y eso cambia la forma de mirar las ofertas de las plataformas que ahora anuncian sus bonos con el torneo: la ventana pasada ya no se recupera y lo que queda es la competencia doméstica.
El calendario mexicano manda: la liga local, la Copa, las competencias continentales y las grandes ligas europeas. Las plataformas de profundidad sacan ventaja ahí: quien tiene parlay del mismo juego y apuestas a jugadores atiende mejor un partido de liga grande que un torneo de selecciones donde la mayoría solo juega los tres mercados básicos. En competencias de segundo nivel, la diferencia entre plataformas se nota todavía más, porque es donde unos publican veinte mercados y otros publican cuatro y con margen alto.
Para un aficionado que sigue la liga cada semana, esa es la pregunta correcta: no cuántos deportes tiene la plataforma, sino cuántos mercados tiene en el partido que voy a ver el domingo.
Cómo leer la letra chica de una promoción de bienvenida
Después de las nueve marcas, las tablas y los momios, el lector llega al número que todos anuncian y casi nadie explica: el bono.
Un bono de bienvenida no es dinero. Es un crédito condicionado. Codere anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos. Caliente anuncia 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos. Playdoit anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras.
Ahí está el primer hallazgo, y es incómodo: la misma marca describe su propio bono de dos maneras distintas en la misma ficha. Si la plataforma no tiene claro si su bono exige depósito, el lector tampoco.
El segundo hallazgo es sobre los requisitos de apuesta, y lo voy a marcar con lo que sí está documentado. Sobre el bono sin depósito de 1,000 pesos de Caliente, reseñas de casas de apuestas señalan que exige un rollover de 10 veces; el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Es decir: un dato existe y los demás se contradicen. Cuando las reseñas no coinciden ni siquiera entre sí, la única fuente que vale es el contrato de la promoción dentro de la plataforma, antes de depositar.
Pongamos el requisito documentado en su escala, con un ejemplo que no es una oferta de nadie: con un rollover de 10 veces sobre 1,000 pesos, el requisito son 10,000 pesos en apuestas antes de que el saldo sea retirable. Diez mil pesos en boletos. A una apuesta de 100 pesos por boleto, eso son 100 apuestas. Y aquí está el detalle que cambia todo: si el retiro exige cuotas mínimas y tú juegas favoritos cortos a 1,20, cada boleto aporta poco avance y necesitas muchos más; si el rollover no acredita boletos por debajo de cierta cuota, tus apuestas “seguras” de favoritos pueden no contar en absoluto. La promoción no te pide apostar: te pide apostar lo suficiente, a las cuotas que ella acepta, dentro del plazo que ella fija.
Ese es el costo del bono, y no aparece en el anuncio.
Qué se queda el margen de las apuestas que haces para liberar el bono
Ahora podemos unir las dos piezas, y es el cálculo que casi nadie hace: el margen te cobra cada peso que apuestas, incluidos los pesos que apuestas solo para cumplir el rollover.
Con el ejemplo anterior, si el requisito de apuesta es de 10,000 pesos de volumen y el margen del mercado en el que juegas es de aproximadamente 5 % —el que corresponde a un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90, con las cautelas de redondeo y de casa que ya están dichas—, el costo esperado de liberar esa promoción es de unos 500 pesos. Repito la naturaleza de la cifra: es un promedio sobre muchas apuestas bajo el supuesto de que todo el volumen se juega a ese margen, no una pérdida garantizada para ti ni una garantía de nada. Quien acierta sale mejor; quien falla, peor. El 500 es el centro de la distribución.
Puesto al lado del bono, cambia la lectura completa. Un bono de 1,000 pesos con rollover de 10 veces y margen del 5 % devuelve en promedio unos 500 pesos de valor, y esa cifra es todavía optimista, porque supone que juegas exactamente al margen del ejemplo y que cumples sin equivocarte con las cuotas mínimas ni con el plazo. Con momios cortos que no cuentan, con plazos que se vencen y con mercados de margen alto, el valor esperado baja.
Ahí es donde se cae el eslogan. Un bono anunciado como “1,000 pesos de regalo” y un rollover de diez veces no se contradicen: son la misma cosa descrita desde dos lados, y el lado que le conviene al apostador casi nunca es el que va en letras grandes. Una promoción de cuatro cifras con requisitos severos puede valer menos que una de tres cifras con requisitos suaves, y por eso el número grande del banner es el peor criterio de comparación que existe.
Lo mismo vale para las apuestas gratis. Una apuesta gratis cuya ganancia se paga sin devolver el importe de la apuesta vale menos que su valor nominal, porque en el mejor caso te devuelve la ganancia y el importe de la apuesta gratis no se recupera. Y una apuesta anunciada como “sin riesgo” que se reembolsa en forma de apuesta gratis no es un reembolso en dinero: es otro boleto con condiciones propias.
Las nueve plataformas con permiso, una por una
Aquí están las marcas, en el mismo conjunto y en el mismo orden de la comparación. Todas operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de un permisionario, con la salvedad de siempre: la lista oficial no pudo abrirse, el número se cita como lo declaran las fuentes, y ningún número aquí es confirmación oficial. Estas nueve no son todo el mercado, y una marca ausente no queda por ello sin permiso.
Codere: el catálogo más ancho y una app que dice de más
La app se llama “Codere: Apuestas Deportivas MX”, figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. La app dice que opera con permiso, limita el uso a mayores de 18 años y detalla condiciones de juego responsable. Cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. El permiso se atribuye a Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), con los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según un sitio de reseñas.
Hay algo que me gusta y algo que me irrita en la misma ficha. Me gusta que la app diga de frente que limita el uso a mayores de 18 años y que mencione políticas de cierre de cuenta: eso es transparencia útil, aunque el 18 sea contractual y no legal. Me irrita el “hasta 7,000 pesos” del bono, porque un techo de siete mil pesos siempre acompaña a un piso que no se anuncia, y el porcentaje real del bono depende de cuánto deposites. Y el detalle que el folleto no discute: con más de 30 deportes y transmisión de estadísticas, el catálogo de Codere es el más ancho del grupo, y por eso mismo el más superficial en mercados exóticos.
El veredicto de esta marca cabe en una frase sobre su documentación: es una de las pocas que pone un número de permiso y un titular sobre la mesa, aunque la confirmación oficial no exista. Para quien quiere una plataforma grande, con un catálogo deportivo indiscutiblemente ancho y un registro de permiso rastreable, Codere resuelve bien la papeleta; para quien compara márgenes en un solo partido, el tamaño del catálogo no le va a servir de nada.
Betcris: estructura formal sólida y un permiso que no enseña
Betcris dice en su pie de página que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Su página principal muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. La app se llama “Betcris – apuestas y casino”, la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. En la app destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. También mantiene una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Esa última línea es la más interesante del expediente y también la más ambigua. Betcris es el ejemplo del apostador que busca una casa con menos margen y más mercados: el parlay del mismo juego y las apuestas a jugadores no se ofrecen por generosidad, se ofrecen porque quien los juega acepta el margen extra de las combinadas correlacionadas. Es un producto para quien quiere construir, no para quien quiere el 1X2 y nada más. La lista de métodos de pago, sin montos mínimos, es simpática en la forma y vacía en el fondo: sirve para saber que existe, no para calcular cuánto puedes mover.
Y el permiso es el punto flaco. El número del pie de página propio y el de la compilación no coinciden, el titular que aparece es Producciones Móviles, y en la compilación de Pickwin reaparece el mismo número a nombre de esa empresa. Hay una contradicción documental ahí, y una contradicción documental no se resuelve con buena voluntad.
El veredicto aquí no va sobre el producto, que es de los más completos: la estructura formal de la empresa es sólida, con licencia europea vigente y presencia en seis mercados, y sin embargo la huella del permiso mexicano es la más turbia del conjunto. Quien quiera mercados elaborados y no le importe rastrear permisos hasta el pie de página, tiene casa; quien quiera que el papel cuadre a la primera, no.
1xBet: producto global, rastro local cortado
La compilación que atribuye a 1xBet un permiso de la SEGOB con el número DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni abrir la lista oficial de la autoridad. La propia compilación deja constancia de las dos lagunas. En la App Store, la aplicación figura a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada.
Traducido al idioma del lector: el nombre de la empresa que publica la app no es el nombre del permisionario. En un mercado donde el permiso vive en una empresa mexicana y la marca es lo que ves, una discrepancia así no se explica sola ni se descarta sola. No implica nada ilegal —puede haber razones societarias perfectamente ordinarias—, pero deja al apostador sin la única verificación que puede hacer por su cuenta.
Por lo demás, 1xBet compite por lo único que puede competir una marca de ese tamaño: catálogo y momios. Es una casa acostumbrada a operar en muchos mercados a la vez y a pelear precios, lo que en la práctica significa que puede tener momios competitivos en los mercados principales. Esa ventaja, si existe en tu partido, se mide abriendo la plataforma junto a otra y comparando, no leyendo su publicidad.
El veredicto es el más incómodo de los nueve y no tiene que ver con momios: aquí el eslabón entre marca internacional y permiso local es el que se rompe, y el lector queda con una pregunta que no puede responder solo. Para quien ya conoce la marca de otros mercados y quiere su catálogo, existe; para quien quiere una cadena documental limpia en su país, hay opciones mejores en la misma lista.
Novibet: buen catálogo sin cifras verificables
Novibet aparece en la compilación con un permiso de la SEGOB bajo el número DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, que tampoco pudo abrir la lista oficial de la dependencia.
Y ahí se acaba lo que este texto puede decir con respaldo. La revisión no recogió declaraciones de la propia Novibet sobre su oferta deportiva: ni catálogo, ni mercados, ni condiciones de bono, ni herramientas de juego responsable, ni métodos de pago. Ese hueco no se rellena con lo que uno recuerda de la marca en otros países, porque una plataforma mexicana es un producto mexicano y sus condiciones se escriben aquí.
Un permiso citado por una compilación y ningún dato propio de la marca es la mitad de un expediente. La mitad que falta la tiene que completar el lector directamente en la plataforma: qué mercados ofrece, con qué métodos deposita, qué exige para retirar y qué herramientas de control aparecen en su configuración de cuenta. Todo eso se puede ver antes de depositar, y es tiempo bien invertido.
El veredicto honesto aquí es que Novibet existe en la lista con un número de permiso atribuido y sin expediente propio en esta revisión. Para un apostador mexicano, eso la convierte en una marca a la que hay que ir con la libreta en la mano: si su programa de apuestas y sus términos no convencen en la primera visita, no hay razón de peso para quedarse.
Strendus: tres permisos declarados y el titular en disputa
Strendus llega a esta lista con la acumulación más llamativa de documentos: los permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con un titular que las compilaciones no escriben igual —Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads— y con la advertencia habitual de que la lista oficial del regulador no pudo abrirse.
Tres permisos no son tres veces mejor que uno. Son tres actos administrativos distintos, de años distintos y con alcances que no conocemos, y podrían corresponder a giros diferentes del negocio, como las máquinas, los locales o las apuestas remotas. Lo que sí dicen es que esta empresa tiene una relación larga y formalizada con la autoridad, y que ha ido renovando o ampliando por la vía del expediente, no de la marca.
El nombre del titular es el problema, porque si las compilaciones ni siquiera coinciden en quién es el permisionario, la trazabilidad se cae justo donde importa. Un permiso sin titular claro es una mitad de respuesta.
Este texto no recogió tampoco declaraciones de Strendus sobre su oferta deportiva: no hay catálogo, ni mercados, ni condiciones de bono, ni métodos de pago en la revisión. Quien esté considerando esta marca tendrá que abrir su programa de apuestas y sus términos y comprobar por sí mismo lo que ningún resumen le puede dar.
El veredicto es de contraste con las demás: en cantidad de documentos, Strendus es de las más formales; en identificabilidad de su titular, de las peores. Un apostador que valora lo primero va a encontrar aquí un expediente largo, y el mismo apostador tendrá que decidir si le basta con eso.
Pickwin: el permiso que las fuentes no logran ponerse de acuerdo
Pickwin entra con un problema previo: los números de permiso que se le atribuyen se contradicen. Una compilación le asigna DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es precisamente el número que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora, según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx.
Cuando dos marcas distintas aparecen ligadas al mismo número de permiso, la lectura menos alarmista es también la más probable: un mismo permisionario operando varias marcas, algo que el Reglamento no prohíbe y que en la práctica ocurre. Eso no vuelve el dato verificable. Volvería la pregunta interesante: si Pickwin y Betcris comparten permisionario, comparten también las obligaciones contables y de reporte que el artículo 29 del Reglamento pone sobre él, y eso no es poca cosa.
Tampoco hay en esta revisión declaraciones de Pickwin sobre su oferta deportiva. Sin catálogo, sin mercados y sin condiciones conocidas, la marca entra en la comparación por una sola razón: existe y está en las compilaciones.
El veredicto no puede ser sobre su producto, porque no hay producto que juzgar aquí, y decirlo con claridad es más útil que inventarle un perfil. Un apostador que llegue a Pickwin por curiosidad está haciendo una apuesta que no aparece en ningún mercado: la de averiguar, en la propia plataforma y con sus términos delante, si lo que ofrece justifica abrir cuenta.
Caliente: el permiso en casa propia y el bono más anunciado
Caliente es la marca que mejor resuelve el trámite de comprobar su permiso: el número DGG/SP/404/97 aparece en el pie de página de su propio sitio, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, y la operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Su pie de página también dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La app “Caliente Deportes” la publica la misma operadora, con versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; es solo para mayores de 18 años.
En el encabezado de caliente.mx se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin que la página aclare si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ahí está el detalle que un lector debería subrayar: “1,000 pesos sin depósito” suena a dinero libre, y sobre ese bono concreto las reseñas señalan un rollover de 10 veces, mientras el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Un bono es un boleto con reglas, y las reglas de este son las que menos se repiten entre fuentes.
Para el apostador que quiere todo en el teléfono y un producto que cabe en una pantalla, Caliente ofrece la combinación más completa del grupo: transmisión, creador de apuestas y operaciones de depósito y retiro desde la app, con la ventaja añadida de que su permiso es el único de los nueve que la marca publica por su cuenta y con número a la vista.
El veredicto gira sobre esa asimetría: la documentación del permiso es la mejor del conjunto, y la del bono es la más opaca. Quien lea el folleto sin abrir los términos creerá que está recibiendo mil pesos; quien los abra verá cuánto tiene que apostar antes de que esos mil pesos importen.
Betway: nombre internacional con papeles de terceros
Betway aparece en la compilación con el permiso 4184 de la SEGOB a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, con la advertencia ya conocida de que la lista oficial del regulador no pudo abrirse.
El titular merece una pausa, porque no es una sociedad de nombre genérico: es una empresa ligada al frontón, y los titulares de permisos de frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas según el artículo 28 del Reglamento. Eso no prueba nada sobre este caso concreto, pero muestra el mecanismo por el cual una marca internacional puede estar colgada del permiso de un recinto deportivo. Es exactamente el andamiaje que el marco mexicano produce: la marca es global, el permiso es local y el negocio de por medio puede ser un frontón.
El número 4184 es además el más corto del conjunto, sin la estructura de códigos con barras que llevan los demás, lo cual puede significar un formato antiguo o simplemente una transcripción distinta. Sin acceso a la lista oficial, no hay manera de saberlo desde aquí.
El veredicto cabe en una palabra: normalidad. Betway es la marca grande de perfil internacional que cumple el trámite mexicano a través de un tercero y aporta lo que suelen aportar esas casas, un catálogo amplio y una app trabajada, sin que esta revisión haya recogido declaraciones propias sobre su oferta deportiva en México. Quien busca el respaldo de una marca conocida con permiso local lo tiene; quien busca el detalle de los mercados tendrá que ir a la plataforma.
Playdoit: oferta deportiva clara y un bono mal explicado por su autor
Playdoit tiene la ventaja de decir con precisión qué vende: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Su app la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y limita el uso a mayores de 18 años. El permiso se atribuye a Eventos Festivos de México con el número DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx.
Aquí está el detalle que se lleva el premio a la contradicción del año: la misma ficha anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida y lo describe en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito. Si la plataforma que ofrece el bono no sabe explicar si hay que depositar para recibirlo, el apostador no está discutiendo condiciones: está discutiendo la existencia de la oferta. Es el ejemplo perfecto de por qué un bono se lee dentro de la plataforma y no en el banner.
El perfil de producto, en cambio, es claro y coherente: cinco deportes, apuestas en vivo con transmisión y un enfoque en el partido que se está jugando. Playdoit no compite por cantidad de deportes exóticos, compite por la experiencia de seguir el evento mientras apuestas, y en eso su oferta se sostiene sola.
El veredicto es sobre la parte que la marca controla y la que no: su oferta deportiva está bien definida y es honesta en lo que promete; su comunicación del bono es la más confusa de las nueve, y esa confusión es de la marca, no del lector. Quien entre por transmisión y apuestas en vivo encontrará lo que busca; quien entre por los mil pesos del anuncio tendrá que averiguar primero si la oferta es la que cree.
Preguntas frecuentes sobre las plataformas de apuestas deportivas mexicanas
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Buscando en el pie de página del sitio el número y el nombre del permisionario, y contrastándolos con las compilaciones públicas, porque el registro oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible al público. Dos señales útiles: que el número aparezca junto al titular y que ese titular describa un centro de apuestas remotas.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad y el momio?
Multiplicando la cantidad apostada por el momio decimal. Cien pesos a momio 1,90 devuelven 190 pesos si el boleto acierta, de los cuales 90 son ganancia. En una combinada los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un solo precio, y el boleto solo paga si aciertan todas.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Convirtiendo cada momio en su probabilidad implícita, que es uno dividido entre el momio, y sumando. Si el total pasa de 100 %, el excedente es el margen. Un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90 suma 105,26 %, de modo que devuelve cerca del 95 % y la casa se queda aproximadamente un 5 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde la configuración de la cuenta, en la sección de juego responsable de la plataforma, no desde el programa de apuestas. La reducción suele aplicarse de inmediato y el aumento queda sujeto a retrasos o a condiciones, un diseño sensato. En México no existe un registro de autoexclusión, así que cada cuenta se bloquea por separado.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Sí, cuando los premios son de juegos autorizados. Quien paga retiene 1 % si el premio no causa impuesto estatal o este no excede el 6 %, y 21 % si lo supera; en la Ciudad de México el impuesto estatal es del 6 % sobre los premios. El operador emite el comprobante de retenciones.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta?
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