Apuestas deportivas con Ethereum en México: la vía que existe y la que no
Una casa de apuestas puede decir que acepta criptomonedas en tres idiomas distintos, y solo uno de ellos te paga. Ese es el problema del que trata todo lo que sigue: qué es Ethereum cuando se pone a funcionar como dinero, por qué la palabra “cripto” aparece tantas veces en la publicidad de apuestas y en tan pocos documentos legales mexicanos, y qué camino le queda al aficionado que quiere usar la cartera que ya tiene en el teléfono. La respuesta corta es incómoda: ninguna de las plataformas que operan aquí con un permiso de la Secretaría de Gobernación pone “criptomonedas” en la lista de métodos de depósito de sus propios folletos de registro ni en el pie de su página principal. Las que sí lo hacen están en la otra zona, la que no tiene nada detrás.
Antes de entrar a comparar nada: los datos de permisos y los métodos de pago que se citan aquí se revisaron contra los pies de página y las fichas de tienda de aplicación de cada marca y contra las compilaciones públicas de permisos de la SEGOB que pudieron abrirse, con fecha de corte noviembre 5, 2026. Los momios y los márgenes se mueven mucho más rápido que un permiso, así que en esta página no vas a encontrar un precio suelto sin la fecha a la que corresponde.
Una sola mirada al panorama: qué está disponible hoy en México
Una tabla sirve aquí para una cosa: para dejar de discutir. La discusión sobre si existe una “casa de apuestas con ethereum” en México no se resuelve opinando, se resuelve leyendo qué métodos de pago declara cada operador en su propio material y qué dice la ley de juegos sobre quién puede tener un permiso.
| Marca | Situación del permiso de la SEGOB según su fuente | Lo que su propia publicación dice sobre criptomonedas |
|---|---|---|
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, señalado en el pie de página del propio sitio; operadora: Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente | Ninguna mención de criptomonedas entre sus métodos |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación pública; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads | Ninguna mención de criptomonedas entre sus métodos |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación pública; titular: Eventos Festivos de México | Ninguna mención de criptomonedas entre sus métodos |
| Pickwin | Permiso del permisionario; el número no se imprime porque las compilaciones se contradicen entre sí; titular: Producciones Móviles, con Unocapali La Paz Operadora | Ninguna mención de criptomonedas entre sus métodos |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación pública; titular: Comercial de Juegos de la Frontera | Ninguna mención de criptomonedas entre sus métodos |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según una compilación pública; titular: Entretenimientos Naturales; la app figura en la tienda bajo otra empresa, 1XCorp N.V. | Ninguna mención de criptomonedas entre sus métodos |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación pública; titular: Libros Foráneos (Codere México) | Su ficha de aplicación declara el permiso de la SEGOB, el uso exclusivo para mayores de 18 años y avisos de juego responsable; cripto no aparece |
| Betway | Permiso 4184, según una compilación pública; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México | Ninguna mención de criptomonedas entre sus métodos |
| Betcris | Permiso del permisionario en nombre de Producciones Móviles, según el oficio DGJS/405/2018; el número del pie de página y el de la tabla del titular no coinciden, y no se imprime ninguno; TV Global Enterprises opera el sitio con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 | Ninguna mención de criptomonedas entre sus métodos |
Dos cosas saltan a la vista. La primera es que la columna de criptomonedas es un desierto, y eso no es un descuido de las marcas: es el resultado de que la ley mexicana no las contempla para apostar y de que el reglamento de la ley de juegos prohíbe, desde su reforma del 16 de noviembre de 2023, todo lo que no prevé expresamente. La segunda es que los métodos que sí aparecen en los registros de estas plataformas son tarjeta, transferencia SPEI, efectivo en tienda —el clásico OXXO— y monederos electrónicos. Ninguno de esos folletos nombra una criptomoneda, ni ether ni ninguna otra.
Falta una advertencia sobre la tabla misma. Los números de permiso vienen del pie de página de cada marca o de compilaciones de terceros; la lista oficial que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que ningún número de esa tabla está confirmado de manera oficial. Dos compilaciones llegan a dar números distintos para el mismo titular, y en los dos casos donde eso pasa —Pickwin y Betcris— el número simplemente no se imprime. Un permiso mal copiado en un blog tiene la misma autoridad legal que un tuit.
La clasificación que sigue es una selección de trabajo, no un censo. Una marca que no aparece aquí no queda por eso sin permiso; simplemente no entró en esta comparación. Y al revés: aparecer en la lista no es una recomendación ni un aviso de que la plataforma sea buena, solo de que su permiso está declarado por una fuente que se puede citar.
Evaluación: con qué criterios se ordenó esta lista
Los criterios que pesaron, en orden de importancia para quien tiene que decidir y no para quien tiene que llenar una tabla:
- Que el permiso de la SEGOB esté declarado por el propio operador en su sitio o en su ficha de aplicación, antes que por un tercero. Un pie de página es un documento que la marca firma; una compilación es lo que alguien escribió sobre ella.
- Que la marca esté operando hoy y no envuelta en una suspensión, un bloqueo o un amparo en trámite. Hay marcas grandes que llevan meses fuera precisamente por eso, y no aparecen en el panorama por esa razón.
- Que el producto que ofrezca sea de verdad de apuestas deportivas y no una sala de casino con un tablero de deportes pegado a un costado.
- Que declare herramientas de juego responsable en su propio material: límites, pausas, cierre de cuenta.
- Que la información del titular del permiso y de la empresa que opera el sitio se pueda leer sin ambigüedad, y que cuando las fuentes se contradicen se diga cuáles se contradicen.
Lo que deliberadamente no pesó: el tamaño del bono de bienvenida. Un bono grande con un rollover absurdo es un préstamo que le haces a la casa, no una ventaja.
Clasificación: cómo se reparten las tres rutas reales
Reordenando el panorama por lo que cada ruta le ofrece a un aficionado mexicano concreto, quedan tres grupos nítidos.
La ruta del permiso mexicano. Las nueve plataformas del panorama operan al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario con presencia física en el país. Eso significa que existe una autoridad administrativa detrás, que hay procedimientos de sanción, y que la marca declara sus métodos de pago, sus límites de edad y sus avisos. A cambio de operar así, esas marcas no van a ofrecerte depósitos en ether: su catálogo de pagos es tarjeta, SPEI, efectivo en tienda y monederos. Si tu objetivo central es depositar desde una cartera de Ethereum, esta ruta no lo resuelve y ninguna cantidad de búsqueda lo va a cambiar.
La ruta de la marca suspendida. Aquí están las que operan con permisos declarados y aun así quedaron fuera de circulación. Betano, de Ganador Azteca —permisos DGJS/DGAAD/DCRCA/P-01/2018 y DGJS/723/2018, en la versión que la propia marca publica— está suspendida desde noviembre de 2025, cuando la UIF congeló cuentas y la plataforma quedó deshabilitada. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado le permitió solo publicar contenido informativo, no operar apuestas. Ganador Azteca pertenece al grupo de Ricardo Salinas Pliego, y su caso va y viene con cada resolución. Es la ruta que parece abierta y no lo está.
La ruta de la marca sin permiso. Aquí caben las plataformas que aceptan criptomonedas y operan desde fuera del marco mexicano. Ninguna aparece en este panorama con nombre y apellidos, y eso es deliberado: sin permiso no hay autoridad mexicana que reciba tu queja, no hay procedimiento administrativo, y si el operador bloquea tu cuenta o congela tu saldo el camino natural es un juzgado del extranjero. El saldo puede quedar congelado por una orden administrativa igual que ocurrió con marcas que sí tenían permiso. Un sitio que acepta cripto sin permiso pertenece a esa zona, y ninguna comodidad de pago compensa la falta de un lugar a donde reclamar.
Comparación: qué cambia entre una casa con permiso y un monedero
Comparar una casa de apuestas con un monedero no es comparar dos versiones de lo mismo. Son dos sistemas con reglas incompatibles, y el roce entre ellos es justo el tema de esta página.
| Cuestión | Casa de apuestas con permiso declarado en México | Monedero de autocustodia |
|---|---|---|
| Quién custodia el saldo | La operadora, dentro de su plataforma; el saldo es un apunte contable | Tú, con tu llave privada; nadie más puede moverlo |
| Identificación | Verificación de identidad obligatoria antes de retirar, y reporte de operaciones relevantes a la UIF y al SAT | Ninguna, por diseño |
| Depósito | Tarjeta, transferencia SPEI, efectivo en tienda, monedero electrónico | Ether y otros activos que la casa acepte |
| Retiro | A una cuenta a tu nombre; el operador emite CFDI de retenciones cuando corresponde | A la dirección que decidas |
| Si algo sale mal | Hay una autoridad administrativa y un procedimiento; existen hojas de reclamación y sanciones | No hay autoridad mexicana que intervenga |
| Rastro | Cada apuesta es un registro con nombre y apellido | La cadena registra montos y direcciones, sin nombre propio |
La última fila es la que la publicidad de criptomonedas suele contar al revés. La cadena de Ethereum es un libro público: cada transacción queda escrita para siempre, con su monto y sus direcciones. Lo que no lleva es tu nombre, y de ahí nace la palabra “pseudónimo”. Es pseudonimia, no anonimato. Cualquiera que pueda ligar una dirección a una persona —una casa de apuestas con KYC lo hace en el momento en que le mandas fondos desde una dirección propia— deshace el anonimato de un golpe. Para una casa de apuestas con permiso, el depósito en cripto no sería un favor al jugador: sería un registro de cadena más un expediente con identificación. Las dos cosas a la vez.
Y una última cosa que ninguna de las dos columnas resuelve: no existe un registro nacional de autoexclusión en México. Ni en la ruta con permiso ni en la ruta sin permiso. Las herramientas voluntarias que cada marca ofrece en su propio material —pausas, límites de depósito, autoexclusión con la propia casa— son exactamente eso: voluntarias, de marca en marca, y no te siguen de una plataforma a otra.
Fundamentos: Ethereum es la red y el ether es la moneda
Ethereum no es una marca de monedero ni una empresa de pagos. Es una red de cómputo pública, y lo que la gente llama “ethereum” cuando habla de dinero es su moneda nativa, el ether. Entender la diferencia resuelve la mitad de las confusiones que rodean a las apuestas con criptomonedas, porque toda la publicidad del sector habla de “cripto” en bloque como si fuera una sola cosa.

La red nació el 30 de julio de 2015, después de que Vitalik Buterin concibiera el proyecto en 2013. Entre sus cofundadores aparecen Gavin Wood, Charles Hoskinson, Anthony Di Iorio y Joseph Lubin. Ese origen importa para una razón poco romántica: Ethereum se diseñó como una plataforma para ejecutar programas, no como un sistema de pagos cerrado, y de ahí salen tanto su flexibilidad como su complejidad.
En el uso diario, lo que un aficionado percibe son tres datos. El primero es la velocidad: un bloque tarda unos 12 segundos en promedio, lo que en la práctica significa que un depósito confirmado puede tardar segundos o minutos, según la congestión y la comisión que estés dispuesto a pagar. El segundo es la comisión por transacción, que no la cobra ninguna casa de apuestas: la cobra la red, y su monto cambia con el tráfico. El tercero es que el ether no tiene un suministro máximo fijo, a diferencia del límite de 21 millones de Bitcoin. Quien te venda Ethereum como “el oro digital escaso” no ha abierto la documentación de la red en años.
Esa emisión tampoco es incontrolada. La actualización London, de agosto de 2021, introdujo un mecanismo que quema una parte de las comisiones por transacción, y esa quema puede llegar a compensar el nuevo ether emitido. En períodos de mucha actividad, la red puede quemar más de lo que emite. Es un detalle técnico que, sin embargo, tiene una consecuencia práctica para quien apuesta: el costo real de mover ether no es fijo y no lo decides tú, lo decide el tráfico de la red en ese momento.
El cambio a prueba de participación y lo que dice del dinero que mueves
El 15 de septiembre de 2022 la red cambió su mecanismo de consenso de prueba de trabajo a prueba de participación, en la actualización que se conoce como “The Merge”. Dejó de gastar energía en minar y pasó a asegurar la red con validadores que depositan ether propio. Para quien apuesta, la consecuencia es indirecta pero útil: el ether que mueves no depende de una industria minera con un costo energético fijo, y el calendario de la red ya no está atado a esa presión.
Nada de esto te dice si aciertas un boleto. El precio del ether se mueve como cualquier activo, y si depositas en un momento y retiras semanas después, el monto en pesos que recuperas puede no tener relación con el que ingresaste. Quien apuesta en cripto apuesta además, sin decirlo, a una segunda posición que no eligió.
Cómo funcionan en la práctica un monedero, una dirección y una llave
Un monedero de autocustodia es un programa que guarda una llave privada. Esa llave controla una dirección, y quien tiene la llave tiene los fondos, sin intermediarios y sin recuperación. No hay un botón de “olvidé mi contraseña” y no hay un teléfono al que llamar. Es la diferencia más práctica entre un monedero y una cuenta de casa de apuestas, y explica por qué las dos cosas no pueden convivir en la misma casilla de un formulario.
Cuando alguien deposita ether en una casa de apuestas, en el instante en que el saldo llega deja de estar en su llave. En una casa con permiso mexicano, ese saldo sería un apunte interno sujeto a verificación de identidad; en una casa sin permiso, es un saldo que el operador controla bajo reglas que nadie de este lado revisa. El monedero vacío después del depósito no es un detalle contable. Es el momento exacto en que pierdes la custodia.
Esa es también la razón de que las comisiones no se puedan “ahorrar” con cripto en este contexto. Una transferencia bancaria por SPEI no cuesta comisión al jugador; una transacción en ether cuesta una comisión de red que ya pagaste antes de ver un solo momio. Y si el operador te devuelve fondos, paga otra comisión la red, con las reglas y los tiempos que el operador decida.
La vía del permiso: por qué la SEGOB decide quién puede tomar tu dinero
Hay una sola pregunta que importa para saber si una plataforma puede recibir apuestas legalmente en México: ¿opera al amparo de un permiso vigente? No es una pregunta de etiqueta ni de confianza. Es la pregunta que separa una marca que responde ante una autoridad administrativa de una dirección en internet.
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Dentro de ella, la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, y lleva los procedimientos de sanción. Esa función no la inventó el reglamento: el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos se la encarga, y lo hace en el marco de la regulación administrativa de la ley. El reglamento viene de una reforma publicada el 16 de noviembre de 2023, y su artículo 2 enuncia el principio del que cuelga todo lo demás: lo que no está expresamente previsto en materia de apuestas y sorteos está prohibido.
La ley detrás de todo eso es viejísima. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, y su punto de partida es una prohibición general: prohíbe los juegos con apuestas y las apuestas en todo el territorio nacional y deja fuera solo lo que se autoriza expresamente. Sobre esa base, la SEGOB otorga permisos e inspecciona (artículo 7), puede cerrar los locales no autorizados (artículo 8), ningún establecimiento puede instalarse junto a escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios cooperan en la vigilancia (artículo 10). Ningún artículo de esa ley menciona apuestas por internet, porque en 1947 no había internet.
El permiso no es una licencia, y la diferencia importa
En México no se habla de “licencia de apuestas online” como se habla en otras jurisdicciones, y la precisión no es un capricho de abogado. El artículo 3 del reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Temporal y a nombre de una persona autorizada, no de un servidor.
De ahí sale el modelo que hace posibles las plataformas mexicanas de apuestas: los tipos de permiso relevantes son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28), y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para operar apuestas remotas. Un permisionario puede operar varias marcas. El permiso es intransferible (artículo 31). Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y una anual auditada, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y otorgar un fiado de garantía (artículo 29).
Esa estructura tiene una consecuencia incómoda para el jugador que quiere certezas rápidas: la marca que ves en la pantalla no es, jurídicamente, la titular del permiso. Es la cara comercial de un permisionario con instalaciones físicas. Cuando las compilaciones públicas se contradicen sobre quién es el titular, como pasa con Strendus, Pickwin y Betcris, la contradicción no es un error de redacción de un blog: es que la cadena de titularidad puede tener más de un eslabón y no siempre está documentada en voz pública.
La lista oficial de permisos que nadie ha podido abrir
Aquí está el hueco práctico con el que se topa cualquiera que intente verificar una marca por su cuenta. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un archivo de sitios autorizados, y ese archivo no pudo abrirse en las fuentes consultadas para armar esta comparación. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Y los recuentos de sitios de apuestas se contradicen entre sí: un informe habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esos números, cualquier cifra que esta página diera sería una cifra inventada.
Lo que sí puedes hacer tú, sin fuentes privilegiadas:
- Abrir el pie de página de la marca y buscar la palabra “permiso” con su número y el nombre del titular. Si el titular no está nombrado, ya sabes algo.
- Contrastar ese número en la página de la propia Dirección General de Juegos y Sorteos antes de depositar.
- Desconfiar de una casa que no nombre al permisionario en ninguna parte de su sitio, aunque muestre un número.
Esta es la única verificación que un lector puede hacer solo, y es la que más apuestas evita. Nadie revisa permisos antes de registrarse; todo el mundo revisa por qué perdió, después.
Bloqueos, amparos y un estado que cambia cada trimestre
La autoridad no solo otorga permisos: también apaga plataformas. En 2025 y 2026 esa facultad se movió tanto que cualquier frase del tipo “esta casa está operando hoy” envejece en semanas.
Los hechos, cada uno con su fecha. El 11 y 12 de noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas; en ese mismo movimiento quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, esta última operada por Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025, un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito, sin relación con las apuestas. En marzo de 2026, un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo al 24 de marzo de 2026. En julio de 2026, la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente. En el año se cerraron además alrededor de veinte casinos físicos.
Por eso esta página no dice que una marca esté abierta o cerrada hoy. Dice lo que estaba vigente en la fecha de cada resolución, y deja la pregunta abierta, porque el estado real cambia con cada amparo. Un lector que planee depositar en una marca con historial de bloqueo debería saber que su saldo puede quedar congelado por una orden administrativa en un expediente en el que él no es parte.
Normativa y supervisión: qué exige la ley a una casa con permiso
Un permiso no es un trámite decorativo. Trae obligaciones que recaen sobre el operador y que, vistas de cerca, son la razón de que la experiencia de un jugador en México sea tan distinta de la de un jugador en un sitio sin permiso.

La supervisión administrativa tiene tres patas. La primera son las cuentas: los permisionarios de apuestas remotas presentan informes trimestrales y una cuenta anual auditada. La segunda son los reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero, porque la actividad de juegos con apuestas figura entre las consideradas vulnerables por la ley antilavado. La tercera es el fiado de garantía, una fianza que respalda el cumplimiento de las obligaciones.
Sobre esa base operativa viene la parte que el jugador nota: la verificación de identidad. Las marcas exigen documentos antes de permitir un retiro, y esa exigencia no es capricho comercial ni una desconfianza personal hacia ti. El operador verifica usuarios y reporta operaciones relevantes a la UIF y al SAT. Los documentos exactos que puede pedir no están fijados en un artículo que esta comparación haya podido leer, pero la obligación de verificar existe y tiene una explicación: sin nombre no hay reporte, y sin reporte no hay permiso.
Lo que la ley no fija y las marcas sí
El reglamento, en su artículo 5, prohíbe que los menores de edad entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y participen en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra de edad. Las marcas escriben “18+” en sus propios materiales, y ese número es el que ves en el pie de página, no el de un artículo. La distinción no es académica: significa que el marco de edad del sector descansa hoy en lo que cada operador declara, no en un número que la ley de juegos pronuncie.
Lo mismo pasa con los límites. No existe un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal de juego, ni un registro nacional de autoexclusión. Lo que existe son herramientas internas que cada marca ofrece por decisión propia. La autoridad no te protege de ti mismo con un artículo; te protege —cuando lo hace— a través de lo que cada operador decide ofrecer.
Publicidad, bonos y lo que una iniciativa no es
En los artículos del reglamento que se leyeron para esta comparación no hay un artículo federal de publicidad. Existen reportes sobre límites de horario de transmisión —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— pero describen iniciativas, no ley vigente. Las propuestas para limitar a influencers y deportistas, para prohibir anuncios en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Tampoco hay una regla legal sobre bonos.
Eso deja el terreno de los bonos en un lugar raro: sin regla que los limite, la única barrera es la aritmética del rollover, y la aritmética no es vinculante. Después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Traducción: la parte que el fisco le quitó a la casa se la devolvieron al jugador en forma de requisitos.
Impuestos: qué retiene la casa, qué declara el jugador
Aquí conviene separar dos cosas que la publicidad mezcla: lo que paga el operador y lo que se retiene al jugador.
Del lado del operador, el impuesto es el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), que grava los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La tasa es del 50 %, reformada en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave (artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA). Sobre la base de ese impuesto, la precisión importa: el texto leído habla solo de “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y por eso esta página no afirma que sea “50 % de lo apostado” ni “del ingreso bruto”. Esa diferencia no es un detalle contable: cambia por completo la cuenta. Además, los impuestos estatales varían; la Ciudad de México grava el juego y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador están los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente son ingresos para quien los recibe. El pagador retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal lo supera. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que lleva el total a alrededor del 7 %, según un reporte secundario. Los premios que pasan de $600,000 MXN al año deben reportarse en la declaración anual, siempre según reporte secundario.
Una cosa más, y esta sí sobre la letra de la ley: el artículo 137 cubre los premios autorizados legalmente. El tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Ante esa duda, la respuesta honesta es consultar a un contador o asesor fiscal, no copiar la respuesta de un foro.
Prevención y salvaguarda: las herramientas que dependen de la casa, no de la ley
Si algo distingue la experiencia mexicana de la de un jugador europeo o británico es la ausencia de una red pública de protección. Aquí la salvaguarda es un producto que cada marca ofrece en su folleto, no un derecho que se active con una solicitud ante una autoridad central.
El ejemplo más claro es la autoexclusión. En México no existe un registro nacional de autoexclusión. Eso significa que una autoexclusión en una casa no te cierra la puerta en las otras ocho marcas de esta comparación, ni en las que no aparecen aquí. La protección sigue el contorno de una cuenta comercial, no el de una persona.
Qué ofrecen las marcas en su propio material
Las marcas grandes del panorama sí declaran herramientas. Codere México dice en la ficha de su aplicación que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente indica en el pie de su página principal que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Son declaraciones de la propia marca, y valen exactamente lo que vale la marca que las publica: compromisos públicos, sin un inspector detrás de cada uno.
Lo que esas herramientas tienen en común es que hay que activarlas antes de necesitarlas. Un límite de depósito puesto cuando ya perdiste cuatro veces el sueldo del mes no es una herramienta, es una autopsia.
La ruta práctica: poner límites antes de depositar
La secuencia que funciona en casi cualquier plataforma se ve así. Al registrarte, la casa pide identificación; conviene completarla en ese momento y no cuando tengas dinero atrapado en el saldo. Antes del primer depósito, busca la sección de juego responsable y fija un límite de depósito semanal o mensual que puedas cumplir en un mes malo, no en un mes bueno. Si la casa permite una pausa temporal, úsala durante una racha, no después. Y revisa la política de cierre de cuenta antes de necesitarla, porque algunos operadores la aplican con saldo pendiente y otros exigen retirar antes.
La segunda parte de la secuencia es la que casi nadie hace: revisar el rollover de un bono antes de aceptarlo. Un bono de bienvenida con requisitos que no vas a cumplir no es dinero gratis, es un pasivo. Y si aceptas el bono, el límite de depósito que pusiste puede interactuar con sus condiciones de manera que no esperabas.
Las líneas de ayuda y por qué la protección vieja está pendiente de reforma
México tiene un marco de juego viejo para un mercado nuevo. La reforma que sustituiría a la ley de 1947 quedó terminada por la SEGOB —según reporte del 13 de octubre de 2026— y fue enviada al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, no una norma.
Vale la pena decirlo sin adornos: si esa iniciativa llegara a ser ley tal como está planteada, el registro de autoexclusión que hoy no existe sería la primera herramienta de salvaguarda que no dependería de la buena voluntad de cada marca. Mientras eso no pase, la protección sigue estando donde siempre estuvo: en un botón dentro de la cuenta que abre el jugador, y en nadie más.
Quien sienta que la apuesta dejó de ser un entretenimiento tiene a mano los canales de ayuda que cada operador con permiso publica en su sección de juego responsable. Una casa seria los tiene visibles antes de que se los pidan.
Blockchain, pseudonimato y monederos: la vía cripto que México no reconoce
Llegamos al corazón del asunto. “Apuestas con ethereum” es una expresión con una trampa dentro: describe una tecnología real, verificable y muy bien documentada, y la pega a un producto que en México prácticamente no existe. La tecnología está; el producto, no.
Una casa con permiso mexicano no puede simplemente añadir “cripto” a su pasarela. El reglamento, en su artículo 2, prohíbe la actividad de apuestas no prevista expresamente. Eso no deja margen para interpretaciones creativas sobre métodos de pago. Y los métodos que las marcas declaran son tarjeta, SPEI, efectivo en tienda y monederos electrónicos. Ninguna ficha, ningún pie de página, ninguna lista de métodos de las marcas de este panorama nombra una criptomoneda. El retiro, además, va a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite CFDI de retenciones cuando hay un premio gravado. Un sistema que exige una cuenta bancaria a nombre del titular y un comprobante fiscal no es un sistema preparado para recibir ether desde una dirección.
Del otro lado están las plataformas que sí aceptan criptomonedas y operan fuera del marco mexicano. Curaçao no otorga permisos mexicanos; una marca con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano. Ahí desaparecen el permiso de la SEGOB, los controles de verificación y reporte, y el CFDI. En su lugar queda una relación entre tú y una empresa que no responde ante ninguna autoridad de este país.
Qué protege de verdad un permiso y qué no
Conviene ser preciso, porque aquí es fácil exagerar en las dos direcciones.
Lo que un permiso te da: un lugar legal mexicano donde operar, un permiso administrativo verificable en su número, controles de identificación y de lavado de dinero, y el comprobante fiscal de retenciones cuando corresponde retener. Lo que no te da: no impide que te bloqueen, como demuestran bet365 y Betano; no te da un registro nacional de autoexclusión, porque ese registro no existe; y no te garantiza un número de permiso confirmado oficialmente, porque la lista pública no ha podido abrirse.
Lo que un sitio sin permiso te da: ninguno de los cuatro primeros. Y una cosa más que suele omitirse: si la marca queda sujeta a una orden de bloqueo o a una congelación de cuentas, tu saldo queda dentro del problema, en un expediente del que no eres parte ni interesado reconocido.
Sobre la sanción al jugador, esta página no dice nada, porque no está establecido si apostar en un sitio sin permiso acarrea una multa o un delito para el apostador. La ley sanciona la operación sin autorización —el artículo 8 de la ley de 1947 permite a la SEGOB cerrar los locales no autorizados, y el reglamento prohíbe lo no previsto—, pero una penalidad o una exención para quien solo apuesta no está determinada. Ese silencio no es un permiso para hacerlo; es un hueco documental.
Si insistes en usar tu cartera, hazlo con los ojos abiertos
La posición de esta página no cambia: para apostar deportes en México con un mínimo de protección, la cartera se queda en el bolsillo. Ahora bien, un lector adulto que decida usar ether de todas formas debe entender exactamente qué está aceptando. Cinco cosas concretas.
La primera es la verificación de identidad. Ninguna plataforma seria te deja retirar sin documentos, y en el momento en que mandas un depósito desde una dirección propia atada a tu identidad en otra plataforma, el pseudonimato deja de existir en la práctica. Cargar un depósito en cripto no es una vía para evitar el KYC; es una vía para hacerlo con un registro extra en una cadena pública que nadie puede borrar.
La segunda es la volatilidad. El saldo en ether se mueve con el mercado mientras tú esperas un partido. Puedes ganar el boleto y perder en el cambio.
La tercera es la comisión de red, que se paga en los dos sentidos y cambia con el tráfico. Un depósito pequeño puede quedar comido por la comisión antes de que la casa vea el saldo.
La cuarta es el momento en que pierdes la custodia. Mientras el ether está en tu monedero, la llave es tuya. Después del depósito, la llave deja de serlo, y con ella desaparece cualquier recurso propio. Este es el punto que ninguna publicidad de cripto explica con claridad, y es el único irreversible.
La quinta es el rastro. Como queda escrito arriba, la cadena registra montos y direcciones sin nombre propio. Para un operador con verificación obligatoria, ese registro complementa el expediente en lugar de sustituirlo.
Cómo detectar una promesa imposible
La señal más frecuente del sector es una casa que dice “aceptamos Bitcoin, Ethereum y más de cien criptomonedas” cuando el jugador es mexicano. Una lista larga de monedas no dice nada sobre si esa casa puede operar legalmente en México, y puede acompañar perfectamente a una plataforma sin permiso. La longitud de una lista de monedas no es una credencial.
La señal contraria también sirve. Una marca que en su propio material solo nombra tarjeta, SPEI, efectivo en tienda y monederos electrónicos está diciendo, sin decirlo, que su operación no contempla criptomonedas. Y las nueve marcas de este panorama dicen exactamente eso. Eso es información útil y no un vacío.
Las nueve plataformas del panorama, una por una
Lo que sigue es la lectura marca por marca. Cada entrada dice qué la distingue en esta comparación y termina con la valoración de esta página. Los números de permiso se repiten solo donde la fuente es el propio sitio de la marca o donde la contradicción entre compilaciones es el dato relevante.
Caliente: el permiso más antiguo y un pie de página que sí lo firma
Caliente es la marca con el número de permiso más veterano del grupo: DGG/SP/404/97, y lo declara en el pie de página de su propio sitio, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación. La operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. Que el número esté tan a la vista y que su formato sea de 1997 dice algo: esta marca lleva en el negocio desde antes de que existiera un mercado digital mexicano y cambió de canal sin cambiar de permiso.
Su pie de página también declara el uso exclusivo para mayores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Son compromisos públicos de la marca, no certificaciones de un tercero, y conviene leerlos como tales.
Dentro del panorama, Caliente es la referencia por antigüedad y por peso de marca. Criptomonedas no aparecen en su material, como en ninguna de las otras. Quien llegue buscando ether no lo va a encontrar aquí, y el detalle de que el número de permiso sea el más viejo del grupo no cambia ese hecho.
Su valoración: una casa con historia larga y permiso rastreable en su propio dominio, útil para quien quiera una marca con trayectoria por encima de cualquier otra consideración y no le importe pagar con los métodos clásicos. Si lo que buscas es una pasarela moderna, el pie de página de Caliente no la tiene.
Strendus: tres permisos, dos titulares posibles y un problema de archivo
Strendus es la marca donde la documentación pública se desordena más rápido. Las compilaciones le atribuyen tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y en el titular no se ponen de acuerdo: unas nombran a Atracciones y Emociones Vallarta y otras a New Ads. Que una marca tenga tres números no es raro ni sospechoso; que las fuentes no coincidan sobre quién es el titular sí es un dato que el jugador debe anotar.
La contradicción, aquí, funciona como un pequeño termómetro de la transparencia del sector. La titularidad puede tener varios eslabones, y no todos se documentan en voz pública.
Criptomonedas no aparecen entre sus métodos. Su atractivo comparativo está en la cantidad de permisos declarados y en el formato de su operación, no en los pagos. Quien quiera revisar esta marca antes de depositar debería empezar por su propio pie de página y no por un blog.
Su valoración: una plataforma con respaldo documental abundante y contradictorio a la vez, adecuada para quien esté dispuesto a tomarse cinco minutos de verificación personal antes de registrarse, y menos cómoda para quien quiera una respuesta limpia y cerrada sobre quién está detrás.
Playdoit: un permiso de 2005 en un sitio de productos deportivos
Playdoit aparece en las compilaciones con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México. El número de 2005 la coloca, otra vez, en el grupo de marcas cuya autorización precede al mercado digital: la estructura fue pensada para apuestas presenciales y se reaprovechó para el canal remoto. Ese es el patrón mexicano, y no una particularidad de esta marca.
Su perfil se inclina a los productos deportivos y a los mercados de fútbol, que es el terreno donde una casa mexicana compite por costumbre. Tampoco nombra criptomonedas entre sus métodos de depósito.
La valoración: una opción razonable para el aficionado al fútbol que quiere una casa con permisos declarados y no busca experimentos de pago. Quien pretenda depositar ether tendrá que resignarse a usar una tarjeta o un SPEI, igual que en las otras ocho.
Pickwin: el permiso está, el número no se puede imprimir
Aquí el caso es distinto y merece decirse claro: Pickwin opera al amparo del permiso de su permisionario, el número no se imprime porque las compilaciones se contradicen entre sí, y el número que una de ellas da es el mismo que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles. Ese es el dato más útil de esta entrada, y es un dato sobre la aritmética de las bases de datos públicas, no sobre la legalidad de la marca.
El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles, con Unocapali La Paz Operadora. Que el mismo número sirva a dos marcas distintas no es necesariamente irregular: un permisionario puede operar varios productos y varias marcas. Lo que sí es irregular es que dos sitios publiquen la misma cadena de caracteres para negocios distintos sin explicar por qué.
Su oferta no nombra criptomonedas. El jugador que compare por precio y mercados encontrará en Pickwin un catálogo de casa mexicana estándar.
La valoración: una marca usable con permiso declarado, cuya mayor debilidad en esta comparación es documental. Si tu criterio principal es poder verificar la titularidad sin ambigüedad, hay marcas del panorama que te lo ponen más fácil; si tu criterio es el catálogo deportivo, el desorden del archivo no te afecta en nada.
Novibet: un permiso de 2020 y una operación de frontera
Novibet figura con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera. El nombre del titular hace lo que suele hacer el nombre de varias de estas operadoras: describe una geografía concreta y recuerda que el negocio de apuestas mexicano nació anclado a instalaciones físicas y a ciudades específicas, y que la operación digital se montó encima de esa base.
Es una marca con menos recorrido local que Caliente o Playdoit, y eso puede leerse de dos maneras: como juventud de la operación o como menor arraigo en el mercado. Ninguna de las dos lecturas cambia su obligación de presentar cuentas auditadas y de reportar operaciones sospechosas como cualquier permisionario de apuestas remotas.
Criptomonedas no aparecen en su material. El jugador que llegue buscando ether debería saber que este catálogo tampoco lo contempla.
La valoración: una casa de perfil intermedio, ni la más veterana del grupo ni la más discutida, adecuada para quien compara entre marcas sin necesitar la seguridad del nombre más antiguo. Su permiso se declara con un número concreto, lo que es más de lo que pueden decir las dos marcas donde las fuentes se contradicen.
1xBet: el permiso declarado y la empresa que figura en la tienda de aplicaciones
1xBet es la entrada del panorama donde aparecen más capas. Las compilaciones le atribuyen el permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, y en ese caso la fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Encima de eso, la aplicación figura en la tienda bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada.
Ese desajuste entre la empresa de la aplicación y la titular del permiso es la clase de detalle que un jugador puede comprobar solo, y que casi nadie comprueba. No es automáticamente una irregularidad —grupos con varias sociedades son la norma en el sector— pero sí significa que la cadena de responsabilidad tiene al menos un eslabón que no está a la vista.
Su catálogo es amplio en deportes y su marca es internacional, lo que en un mercado con apuestas cruzadas puede ser parte del atractivo. Tampoco nombra criptomonedas para México.
La valoración: una marca con presencia amplia y con la documentación más turbia del grupo. Quien valore la trazabilidad por encima del catálogo hará bien en pedir el nombre completo del titular antes de depositar; quien solo quiera mercados variados encontrará aquí el más ancho de la lista.
Codere: la ficha de aplicación que dice todo lo que un pie de página debería
Codere es la marca cuya ficha en la tienda de aplicaciones es la más explícita del panorama. Declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Cuatro cosas en un párrafo de escaparate, y la cuarta es la que casi ninguna marca pone por escrito.
Sus permisos, según compilación pública, son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos, la sociedad mexicana de Codere. La marca es de origen español y su operación mexicana tiene una estructura local claramente identificada, lo que en un mercado donde varias marcas operan detrás de sociedades opacas es una ventaja real.
Criptomonedas no aparecen en su material. Su perfil combina apuestas deportivas con presencia física, y eso se nota en la manera en que trata la verificación de identidad: la trata como un requisito de operación y no como un filtro de marketing.
La valoración: la marca del panorama que declara políticas de cierre de cuenta por escrito en su propia ficha, lo que la vuelve la opción más informada para quien quiere saber de antemano qué pasa con su cuenta si decide dejarlo. Ese es un criterio poco glamoroso y mucho más útil que cualquier bono.
Betway: un permiso corto, un titular de nombre largo
Betway es la que declara el número de permiso más corto de la lista, 4184, según compilación pública, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México. Ese nombre arrastra la historia del negocio: el frontón es una de las actividades con permiso propio en el reglamento, y su titular puede obtener permisos complementarios para apuestas remotas. La marca global entra al mercado mexicano por esa puerta.
El formato corto del número no significa nada por sí solo, ni mejor ni peor que los números largos de las demás. Lo que sí vale la pena notar es que esta es una marca de patrocinio deportivo visible y catálogo internacional, y que en esta comparación su permiso se sostiene en una compilación pública y no en su propio pie de página.
Criptomonedas tampoco aparecen entre sus métodos. La casa conserva el aspecto de una operación de apuestas deportivas clásica.
La valoración: una marca con buena presencia de marca y respaldo declarado, cómoda para quien ya conoce su operación en otros países y quiere la misma experiencia en México. Su punto débil comparativo es el mismo que el de media lista: el permiso no está firmado en su propio dominio.
Betcris: permiso mexicano, sociedad maltesa y un número que no cuadra
Betcris es la entrada más intrincada del panorama, y también la que enseña mejor cómo funciona la estructura de permisos mexicanos. Su pie de página muestra un permiso en nombre de Producciones Móviles, según el oficio DGJS/405/2018, que opera junto con Paradise Riviera Gaming. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Ahí está el modelo en una sola ficha: una marca internacional, una sociedad extranjera operando el sitio y un permisionario mexicano con instalaciones detrás. El número del pie de página y el de la tabla del titular no coinciden, y por eso esta página no imprime ninguno. La licencia maltesa no es un permiso de la Secretaría de Gobernación ni lo sustituye; son dos capas distintas de autorización, y una de ellas no tiene jurisdicción en México.
Criptomonedas no aparecen en su material para México. La combinación de dos marcos regulatorios tampoco cambia el catálogo de depósitos.
La valoración: la marca del panorama que mejor ilustra por qué la palabra “licencia” confunde en este país. Quien lea “licencia de Malta” y crea que está ante un permisionario mexicano se equivocará; quien entienda las dos capas encontrará una operación con presencia internacional y responsabilidad local declarada. Y quien solo mire el número del permiso encontrará dos fuentes que se contradicen.
Lo que las nueve no dicen, y por qué eso también es un dato
Ninguna de las nueve declara criptomonedas entre sus métodos de pago. Repetir eso nueve veces sería una pérdida de tiempo; decirlo una vez, al cerrar la lista, es el resultado de la comparación y vale más que la suma de las partes.
Lo que sí dicen, en cambio, es variado y útil: hay marcas cuyo permiso está en su propio pie de página, marcas cuyo permiso solo consta en compilaciones de terceros, marcas donde las compilaciones se contradicen sobre el titular y marcas donde el número no puede imprimirse. Esa gradación no mide la legalidad de ninguna de ellas —todas operan bajo un permiso declarado— pero sí mide cuánta verificación personal necesita cada una antes de que le confíes dinero.
Y una advertencia que vale para toda la lista: hay marcas grandes del mercado mexicano que no aparecen aquí y no por eso están sin permiso. Están fuera por otra razón, y la más común en este momento es estar envuelta en un bloqueo o una suspensión. La selección es de trabajo, no un censo del sector.
Apuestas deportivas con Ethereum: lo que conviene tener claro antes de buscar
El resumen que un lector puede llevarse, y que esta página sostiene después de haber revisado las nueve marcas, la ley de 1947, el reglamento de 2023, la tabla del ISR y el mecanismo de consenso de Ethereum.
No hay casas de apuestas deportivas con permiso mexicano que acepten Ethereum. No es una ausencia de oferta que se resuelva esperando: los métodos declarados por las nueve marcas son tarjeta, SPEI, efectivo en tienda y monederos electrónicos, y el reglamento prohíbe lo no previsto expresamente. Una casa que hoy dijera lo contrario estaría prometiendo algo que su permiso no cubre.
Las plataformas que sí aceptan criptomonedas, por su parte, quedan fuera del marco mexicano y con él se van el permiso, la verificación, el reporte a la UIF y al SAT y el CFDI de retenciones. Curazao no expide permisos mexicanos.
Si el criterio es la protección mínima, la decisión práctica es sencilla: elegir una marca con permiso declarado en su propio dominio, verificar el número en la página de la Dirección General de Juegos y Sorteos antes de depositar, fijar un límite de juego desde el primer día, leer el rollover antes de aceptar cualquier bono y dejar la cartera de ether fuera de la ecuación. Ese camino no es emocionante y no tiene publicidad detrás. Tiene, a cambio, un lugar al que reclamar.
Preguntas frecuentes sobre apuestas deportivas y criptomonedas
¿Se puede depositar con criptomonedas en una casa de apuestas con permiso en México?
No entre las nueve plataformas revisadas. Sus fichas y pies de página nombran tarjeta, transferencia SPEI, efectivo en tienda y monederos electrónicos, y ninguna menciona criptomonedas. El reglamento de la ley de juegos prohíbe lo no previsto expresamente, y la ley mexicana no contempla las criptomonedas como medio de apuesta.
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Busca en su pie de página el número de permiso y el nombre del permisionario, y contrasta ambos en la página de la Dirección General de Juegos y Sorteos antes de depositar. La lista oficial de sitios autorizados es el único punto de referencia válido; una mención en un blog no lo es.
¿Por qué una casa de apuestas exige identificación y verificación de identidad?
Porque los permisionarios de apuestas remotas deben verificar usuarios y reportar operaciones relevantes a la UIF y al SAT, actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Sin identificación no hay reporte posible. Las marcas exigen documentos antes del retiro, y ese requisito alcanza también los premios sujetos a retención.
¿Cómo fijo un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Entra a la sección de juego responsable de tu cuenta y fíjalo antes del primer depósito, no después de una racha. En México no existe un límite legal de depósito ni de pérdida, ni un registro nacional de autoexclusión, así que la herramienta depende de cada operador. Los avisos de juego responsable que verás son compromisos de la marca.
¿Qué pasa si apuesto en una casa sin permiso en México y tengo un problema?
Quedas fuera del marco mexicano: no hay permiso, ni autoridad administrativa que reciba tu queja, ni CFDI de retenciones, y si la plataforma queda bloqueada tu saldo puede congelarse en un expediente del que no eres parte. Tampoco está establecido si apostar en un sitio sin permiso acarrea una sanción para el jugador, así que no hay exención que invocar.
¿Quién retiene los impuestos de los premios de apuestas y cuánto se paga?
El pagador retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal lo supera. La Ciudad de México cobra 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario. La retención es definitiva solo si presentas la declaración obligada.
Pagos, retiros y aplicaciones – bonosbienvenidamx
Content created by the «bonosbienvenidamx» team
