Nueve casas de apuestas con permiso de la SEGOB: los caminos que existen y para quién sirve cada uno

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día

Un balón de fútbol y un boleto sobre una mesa de madera, con la comparativa de nueve casas que operan bajo el permiso de una empresa permisionaria mexicana.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; las vigencias y titulares de permisos se verificaron contra los pies de página de cada operador y contra las compilaciones de licencias que se citan, sin que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos haya podido abrirse.

México no otorga licencias de apuestas online. No hay un permiso digital, no hay un registro que un jugador pueda abrir en su navegador y comprobar, y la palabra que sí existe en el marco legal es otra: permiso. Ese detalle de vocabulario decide casi todo lo que sigue. Una casa de apuestas que acepta pesos mexicanos opera, en el mejor de los casos, al amparo del permiso que la Secretaría de Gobernación concedió a una empresa permisionaria con instalaciones físicas —un hipódromo, un frontón, una sala de sorteos—, y hasta ahí llega la cadena. Nadie, ni el operador ni un comparador, puede enseñarle hoy al lector una credencial digital que no existe.

Lo que sí existe es una elección, y tiene tres caminos. Está el operador con permiso y con domicilio fiscal en México, que retiene impuestos, pide identificación y emite un CFDI de retenciones cuando el premio lo amerita. Está el operador con permiso que los tribunales mexicanos tienen en el aire: bet365 y Betano (Ganador Azteca) arrastran un bloqueo desde noviembre de 2025 y una sucesión de resoluciones que cambian cada pocos meses. Y está el operador sin permiso mexicano, que opera desde fuera, no retiene nada y tampoco le debe nada al jugador que se queda con el saldo dentro. Los tres son caminos reales. Sólo los dos primeros pueden llamarse mexicanos, y sólo el primero es hoy tranquilo.

La cuenta que más peso debería tener en la decisión tampoco aparece en la publicidad. Cada momio que un jugador ve en pantalla lleva el descuento de la casa incorporado, y en un mercado a dos resultados de igualdad aparente ese descuento se mide y se discute. Más abajo está el cálculo con sus números y su condición, porque el margen no es una cifra única: es una banda que depende de si los dos momios son idénticos.

Los nueve operadores que siguen operan con permiso de la SEGOB según los pies de página de sus propios sitios o según las compilaciones de licencias que se indican en cada caso. No son el mercado completo. Una casa ausente de esta lista no queda por ello sin permiso, y ninguna de las nueve ha sido elegida por ser mejor: la clasificación sale de lo que cada plataforma publica sobre su propia oferta y del estado de su permiso, no de una recomendación.

Cómo elegimos y qué se compara: criterios de evaluación

Antes de ordenar nada conviene decir qué pesa y qué no. Lo que más pesa es que la casa exista legalmente del lado mexicano: permiso de la SEGOB identificable, permisionario con nombre, número de permiso publicado y coherencia entre lo que dice el pie de página y lo que dicen las compilaciones. Lo segundo es el precio, es decir el momio, y aquí el comparador se queda corto a propósito: un momio de un partido concreto caduca en minutos y ninguno de los datos que sostienen esta página trae un precio fechado que valga la pena imprimir. Lo tercero es la mecánica del dinero: qué métodos de depósito existen, si el retiro promete inmediatez o promete plazo, y si la ficha publica términos y condiciones a la vista.

Una credencial de elector junto a un celular con una cuenta regresiva en la pantalla sobre una mesa de cocina
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Un criterio decide por encima del resto y no es técnico: quién paga el pato cuando algo se rompe. En una casa que retiene impuestos y emite un CFDI de retenciones hay una pista fiscal detrás de cada premio. En una casa bloqueada, el saldo del jugador se congela con la cuenta y el jugador no es parte del procedimiento. Eso no sale en ninguna tabla comparativa, y debería salir.

La tabla de las nueve: estado del permiso y lo que dice la ficha

panorama | Logo de las nueve casas de apuestas con permiso de la SEGOB según sus propios pies de página.

Casa de apuestas Estado del permiso de la SEGOB tal como lo declara la fuente citada Lo que dice su propia ficha sobre la oferta de apuestas
Betcris Permiso de su permisionario; el número no se imprime porque el pie de página de la casa y la tabla de la compilación no coinciden Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos y métodos de pago locales
1xBet Permiso DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular: Entretenimientos Naturales —
Caliente Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de la propia casa; operadora: Tecnología en Entretenimiento Caliplay Transmisión en vivo, creador de apuestas, eventos virtuales y promociones, para mayores de 18 años
Betway Permiso 4184 según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México —
Strendus Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx (las compilaciones difieren sobre el titular) —
Codere Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx; titular: Libros Foráneos (Codere México) Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Pickwin Permiso de su permisionario; el número no se imprime porque las compilaciones se contradicen entre sí; titular: Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora —
Novibet Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Comercial de Juegos de la Frontera —
Playdoit Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Eventos Festivos de México Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo, transmisión, Playboost y retiro anticipado

La mitad derecha de la tabla parecerá corta, y lo es por una razón que conviene entender antes de sacar conclusiones. Que la ficha de una casa no describa su oferta de apuestas en la tienda de aplicaciones no significa que no tenga mercados: significa que esa casa no ha publicado ahí el detalle. El lector que quiera comparar profundidad de mercados tendrá que abrir cada plataforma y contar por sí mismo, o mirar el reglamento de apuestas de cada casa, donde suelen listarse los deportes y los tipos de apuesta admitidos. Es la parte del trabajo que ninguna comparativa le va a ahorrar.

El orden de las filas no expresa preferencia. Cualquier orden sería discutible y este al menos es honesto: sigue el orden de la comparativa, no una nota.

Lo que la tabla sí revela, leída en vertical, es que la documentación de permisos en México es un archivo disperso. Tres casas publican su número en el pie de su propio sitio o a través de una compilación concreta y dos lo publican con contradicciones entre fuentes. El resultado práctico para el jugador es incómodo: no hay un solo lugar donde comprobar todo de golpe. Eso, y no otra cosa, es lo que debería empujar a cada usuario a hacer la comprobación mínima antes de depositar.

Esa comprobación mínima tiene una forma concreta y cabe en dos minutos. Abrir la página de la casa, bajar al pie, buscar la palabra permiso y ver si aparece un número con el nombre de una empresa detrás. Si aparece, copiarlo. Si no aparece, preguntar al chat de atención al cliente y guardar la respuesta. La respuesta que se recibe —o su ausencia— ya dice bastante sobre la casa que la da.

Quién posee el permiso y por qué eso cambia su apuesta

La estructura que sorprende a quien llega del mercado español o colombiano es que el permiso no pertenece a la marca. Pertenece a una persona moral que ya tenía autorización para operar de forma presencial, y la marca digital va encima. Betcris lo declara a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. Codere lo declara a nombre de Libros Foráneos, S.A. de C.V. Caliente, a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Betway, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V. Playdoit, a nombre de Eventos Festivos de México. Novibet, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V.

Ese desdoblamiento tiene consecuencias que el jugador nota. La primera: el mismo permisionario puede sostener varias marcas, de modo que dos plataformas que compiten por el mismo cliente pueden colgar en última instancia del mismo titular. La segunda: el reglamento dice que los permisos no son transferibles, así que la marca que cambia de manos no arrastra automáticamente la autorización. La tercera: cuando el regulador actúa, actúa sobre el permiso y sobre el dominio, no sobre la marca que el jugador recuerda.

En la práctica, lo que un jugador de a pie gana leyendo el nombre del titular es poco y lo que gana sabiendo que existe es mucho. No hay un teléfono al que llamar, ni un fondo de garantía, ni un seguro de saldo. La única protección real es que la casa siga operando mañana, y de eso se encarga el permiso.

La ley que rige el sector es de 1947. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de aquel año y su lógica es la de una prohibición con excepciones: los juegos con apuestas están prohibidos en todo el territorio salvo los que la propia ley autoriza expresamente. El artículo 7 faculta a la Secretaría de Gobernación para conceder los permisos y para inspeccionar; el artículo 8 la faculta para clausurar los locales no autorizados; el artículo 9 impide que un establecimiento de este tipo se sitúe junto a escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 llama a estados y municipios a cooperar en la vigilancia.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Lo que cambió en los últimos años está en el reglamento, no en la ley. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos fue reformado el 16 de noviembre de 2023 y su artículo 2 añadió la pieza que define el sector entero: lo que no está expresamente previsto, está prohibido. El artículo 1 sitúa la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas bajo jurisdicción federal, dejando fuera únicamente lo que corresponde a la Lotería Nacional. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se concede a una persona llamada permisionario, y el artículo 31 insiste en que no es transferible.

Los tipos de permiso que tocan el terreno de las apuestas aparecen en el artículo 28: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para la apuesta remota. Y el artículo 29 impone al permisionario de apuestas remotas obligaciones que no son decorativas: cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratación de un seguro, reportes de operaciones sospechosas en materia de lavado de dinero y una garantía mediante fianza.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día.

Un panorama sin ley propia de internet

Ninguna norma mexicana nombra la apuesta online. Esa ausencia explica la forma del mercado: ningún sitio puede tener una licencia digital independiente, de modo que cada plataforma se ata al permiso de un titular con presencia física. Muchas marcas extranjeras lo hacen a través de un permisionario local, y un mismo permisionario puede albergar varias marcas a la vez. La consecuencia es una convivencia rara, donde un operador internacional de tamaño considerable entra al país por una puerta que no se parece a la suya.

También explica por qué ningún jugador puede comprobar nada con la comodidad que esperaría. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un archivo con la lista de sitios autorizados; ese archivo no ha podido abrirse en las fechas de esta comparativa, y una petición del Congreso formulada entre mayo y julio de 2026 para que exista un registro público consultable sigue sin traducirse en un registro consultable. Sin lista oficial abierta, tampoco hay recuento fiable: una fuente habla de 136 sitios de apuestas y otra de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso esta página no imprime ningún número de permiso como oficial, solo como declarado por la fuente que lo declara.

Conviene detenerse en lo que significa “no confirmado oficialmente”. No es un tecnicismo de comparador: es la diferencia entre un dato que el jugador puede reclamar y un dato que solo puede creer. Un número de permiso impreso en un pie de página es una afirmación de la casa sobre sí misma. Vale lo que valga el pie de página.

Impuestos: el IEPS del operador y el ISR del premio

Aquí hay dos impuestos distintos y confundirlos lleva a conclusiones equivocadas.

El primero lo paga el operador. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con un 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Ese tipo estaba en un 30 % y subió: la reforma se publicó en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026. La misma fracción alcanza a los juegos con apuestas prestados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan sujetos a las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en casos de incumplimiento grave según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. Un detalle importa y no se puede rellenar a ojo: el texto legal habla de “valor de la actividad” y las versiones periodísticas del “monto total apostado”, de modo que decir que el 50 % se aplica sobre lo apostado o sobre el ingreso bruto sería inventar una base que el texto leído no establece.

El segundo lo paga el jugador, o más exactamente se le retiene. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. El pagador retiene el 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando lo supera. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En Ciudad de México el impuesto local sobre premios es del 6 %, lo que deja una carga total en torno al 7 % según la fuente secundaria que lo reporta. Los premios que superan 600.000 pesos mexicanos en el año deben informarse en la declaración anual.

Y hay un hueco que ninguna comparativa resuelve por el lector. El artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”. El tratamiento fiscal de un premio ganado en un sitio sin permiso mexicano no está establecido en el texto leído, así que la posición honesta es la consulta: quien gane ahí, que hable con un contador antes de dar por hecho que la retención que le hicieron —o que no le hicieron— es la correcta.

El efecto visible de todo esto fue una reorganización de los bonos de bienvenida después de la subida del IEPS. Las casas ajustaron el diseño de sus ofertas para absorber parte del impuesto. El jugador que compara bonos de 2024 con bonos de hoy está comparando dos cosas distintas.

Casas bloqueadas y procesos abiertos: un estado con fecha

Aquí es donde esta página se niega a decir “abierto” o “cerrado”. El estado cambia, así que se escribe con su fecha y se deja que el lector lo lea como lo que es.

Un documento con un sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo.

El 11 y el 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; en esa operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego). En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito, ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026, que es la fecha hasta la que se puede afirmar algo con el dato en la mano. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.

Dos cosas se pueden decir sin temblar. La primera es que el bloqueo existe como herramienta y se ha usado. La segunda es que su alcance depende de un juez, y un juez tarda lo que tarda. Quien tenga saldo en una casa bloqueada no está en una lista de espera: está fuera del procedimiento, sin voz y sin fecha.

Una credencial de elector junto a un celular con una cuenta regresiva en la pantalla sobre una mesa de cocina.

Además del bloqueo, la SEGOB reforzó su capacidad para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal específica para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal que prevé la Ley del IVA no está establecida en el texto leído. Sobre lo que le puede pasar a un jugador que apuesta en un sitio sin permiso, la respuesta honesta es que no se encontró ni una multa ni un delito tipificado para el apostador: esta página no afirma ni una sanción ni una exención, porque ninguna de las dos está establecida.

En 2026 se cerraron alrededor de veinte casinos físicos. Los cierres importan aquí porque suelen ir acompañados de suspensiones de dominio y porque dejan ver la lógica del regulador: la persecución del establecimiento, no del cliente.

La comparación que sale de todo esto es sencilla y no favorece a nadie en concreto. Un operador con permiso aporta un domicilio legal mexicano, un permiso de la SEGOB, controles de identificación y lavado de dinero y un CFDI de retenciones cuando el premio se grava. Un operador sin permiso mexicano no aporta ninguna de esas cosas, y el saldo que un jugador tenga en una casa bloqueada puede quedar congelado. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión. Y una licencia de Curazao, por respetable que sea en su jurisdicción, no convierte a su titular en permisionario mexicano.

Protección y juego responsable: salvaguardas reales frente a casillas marcadas

El marco mexicano no fija una edad numérica para apostar. El artículo 5 del reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no escribe la cifra. Quien la escribe son las casas: la ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB y limita el uso a mayores de 18 años; la ficha de Caliente Deportes repite el 18+; el pie de página de Betcris indica que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad y que el servicio no se promociona a menores de 18 años; el pie de página de caliente.mx avisa de la misma prohibición y enlaza su sección de juego responsable. Un número que aparece en cuatro sitios comerciales y en ningún artículo es un número que el jugador conoce por la publicidad, no por la ley.

Sobre verificación de identidad, lo que sí está establecido es la obligación del operador: las casas verifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas figura entre las actividades vulnerables de la ley antilavado. Los documentos exactos que puede pedir cada casa no están fijados en un texto legal. En la práctica eso significa que el jugador enseña lo que la casa le pida, y que la casa tiene margen para pedir más o menos.

Lo que no existe —y esta es la pieza que más se echa en falta— es un registro nacional de autoexclusión. Un jugador que quiera cerrarse las puertas de todas las casas mexicanas a la vez no puede hacerlo de un solo trámite: tiene que entrar casa por casa y pedirlo en cada una. Las herramientas que sí se anuncian son internas y voluntarias, y cada plataforma lista las suyas en su propia ficha: descansos, límites de depósito, límites de pérdida, autoexclusión temporal, cierre de cuenta. No se encontró ni un límite legal de depósito o de pérdida ni una figura de cuenta temporal en el marco mexicano.

Límites de depósito y de pérdida, casa por casa

Como no hay un tope legal, la única fuente es lo que cada operador ofrece. La ficha de la aplicación de Codere México menciona avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; la de Caliente Deportes enlaza promociones y eventos virtuales y se declara solo para mayores de 18 años; la de Playdoit enlaza los términos y las pautas de juego responsable y también se limita a mayores de 18 años; el pie de página de Betcris enlaza su sección de juego responsable.

El lector que quiera usar estas herramientas debería buscarlas en un lugar concreto y no en el menú de promociones. En la mayoría de las plataformas viven en la configuración de la cuenta, a veces bajo un apartado llamado juego responsable o límites, y no todas las permiten todas. Dos preguntas útiles antes de depositar: ¿puedo fijar un límite de depósito semanal y bajarlo cuando quiera?, ¿cuánto tarda en aplicarse una autoexclusión que yo mismo pida? La respuesta a la segunda es la que revela si la herramienta es real o decorativa.

Verificación de identidad y su costo en tiempo

El proceso de alta es donde el jugador descubre el precio real del marco mexicano, que se paga en minutos y en documentos. Registrarse es rápido; retirar es otra cosa. La verificación de identidad se hace antes o después del primer retiro según la casa, y suele exigir documento oficial, comprobante de domicilio y, a veces, una prueba de titularidad del método de pago. Los retiros van a una cuenta a nombre del propio jugador, que es la razón por la que el método de depósito y el de retiro deben coincidir en titularidad.

Un jugador que deposita con una tarjeta ajena, o con la cuenta de un familiar, se está preparando un problema para la fase de retiro. No hay nada ilegal en depositar así desde el punto de vista del jugador; simplemente no cobra. Y el operador emite, cuando el premio se grava, un CFDI de retenciones a nombre de quien retira. Un nombre distinto en la cuenta bancaria y en el documento significa una retención que no cuadra con el ingreso que esa persona declarará.

Bonos y apuestas gratis: lo que un bono cuesta de verdad

El bono de bienvenida es el producto que más se anuncia y el que menos se explica. Las cifras de las fichas son grandes, las condiciones son pequeñas y la redacción cambia según dónde se lea. Eso no es un accidente de estilo.

Caliente anuncia en el encabezado de su página principal 1.000 pesos mexicanos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 pesos mexicanos, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. La misma oferta circula por las reseñas con condiciones distintas: según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de esos 1.000 pesos exige un rollover de 10 veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Cuando dos descripciones de la misma promoción no coinciden, la que vale es la de los términos de la casa, y esa hay que abrirla y leerla entera.

Codere anuncia en su ficha un bono de bienvenida de hasta 7.000 pesos mexicanos. Playdoit anuncia en su ficha 1.000 pesos mexicanos de bono de bienvenida, pero lo describe en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no quedan claras ni dentro de la propia ficha. Esa confusión no es un detalle de redacción: un bono sin depósito y un bono de primer depósito son productos distintos, con requisitos distintos, y el jugador solo descubre cuál recibió cuando ya depositó.

Apuestas gratis, riesgo cero y las palabras que conviene leer dos veces

El idioma del marketing tiene tres piezas que conviene desmontar porque reaparecen en todas las fichas. La primera es “apuesta gratis”. La segunda es “sin riesgo”. La tercera es “bono de bienvenida” cuando lo que se ofrece es un bono de primer depósito.

Una apuesta gratis no devuelve el importe de la apuesta cuando acierta. Si la oferta es un bono cuyo importe no se paga con el premio, el jugador que acierta recibe las ganancias pero no el importe apostado; ese importe se queda en la casa. Por eso el valor real de una apuesta gratis no es el número que aparece en el anuncio, sino una fracción de él que depende del momio al que la juegue y del margen del mercado elegido. Y “sin riesgo” describe el momento de la reclamación, no el resultado: si la condición es un rollover, el riesgo existe, solo que llega después y con intereses en forma de tiempo.

La letra que decide todo es la que casi nunca se lee: requisitos de apuesta. Un rollover alto convierte un bono de bienvenida generoso en un compromiso de horas, y los momios mínimos determinan si el jugador podrá cumplirlo sin apostar a mercados peores. En México esa letra pequeña tiene una particularidad: como no hay norma estatutaria sobre bonos, cada casa escribe la suya, y la única protección es haberla leído antes de reclamar.

Qué le hace el margen de la casa a una apuesta gratis

Un ejemplo con números redondos y una advertencia: son cifras ilustrativas, no un precio cotizado por ninguna casa. Imaginemos un mercado de dos resultados cuyos dos momios son 1,90 y 1,90. La suma de los inversos da 1,0526, así que la casa devuelve a los apostadores alrededor del 95 % de lo jugado en ese mercado y se queda con el 5 %. Ese 5 % es su margen, y está ahí antes de que el jugador decida nada.

La traducción a una apuesta gratis es la parte que los anuncios omiten. Si una promoción regala un bono de 500 pesos que hay que jugar entero a un momio de 1,90, el importe apostado no vuelve con el acierto: lo que se cobra son 950 pesos de ganancia pura, es decir 450 pesos sobre el bono. Con un margen del 5 %, el valor medio de esa apuesta gratis ronda el 4,7 % del importe del bono, aproximadamente 23,7 pesos: el importe multiplicado por el momio menos uno (0,90), dividido entre el momio (1,90) y ajustado por la devolución del 95 %. Es una estimación, un promedio sobre muchas apuestas en este mercado y bajo la condición de que el bono se juegue una sola vez a ese momio; no es lo que va a ganar ninguna apuesta concreta, y no promete devolución alguna.

El margen, además, no es una cifra única: es una banda. Con dos momios idénticos de 1,90 sale el 5 %. Con momios de 1,85 y 1,95 en el mismo mercado de dos resultados, la casa se queda con cerca del 5,4 %. Esa subida de cuatro décimas es el verdadero argumento de las ofertas de “momios mejorados”: en un solo partido no se nota, y a lo largo de una temporada de apuestas es dinero.

Si el margen manda, la conclusión práctica cae sola. Un bono que obliga a cumplir un rollover en mercados con el margen alto cuesta más que el mismo bono jugado en mercados ajustados, y la comparación entre dos ofertas de importe distinto no se puede hacer sin mirar el precio al que cada una obliga a apostar. La oferta que parece mayor puede ser la más cara.

El sitio donde el jugador comprueba esto es el boleto. Antes de confirmar, el momio está a la vista y el margen de un mercado a dos vías se calcula de un vistazo: se divide uno entre cada momio, se suman los resultados y lo que sobra sobre uno es lo que se queda la casa. Con dos o tres mercados distintos ya se ve si una plataforma es consistentemente más ajustada que otra en los deportes que el jugador sigue.

Métodos de pago: qué se deposita y qué se cobra

Los métodos que aparecen publicados son de tres familias: tarjeta, transferencia y efectivo. Betcris muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Codere anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos.

La ficha de Playdoit promete pagos inmediatos y la de Betcris habla de retiros rápidos, pero ninguna de las dos publica un plazo medido. Es exactamente el punto donde el jugador debería hacer su propia prueba: un primer retiro pequeño, en el mismo día de la semana que lo haría normalmente, para medir el tiempo real en lugar de leer la promesa. Esa prueba cuesta poco y vale más que cualquier comparativa, porque el tiempo de retiro depende de verificaciones internas que ninguna ficha publica.

El efectivo merece una línea aparte. Los depósitos en OXXO son cómodos y son el método más habitual para quien no quiere usar tarjeta. Tienen dos costos: hay que salir de casa y el dinero tarda en reflejarse unos minutos. Para retirar, el efectivo no existe: el dinero vuelve a una cuenta bancaria a nombre del jugador o, en algunos casos, a una billetera. Esa asimetría entre lo que se deposita y lo que se cobra es la primera cosa que un jugador debería comprobar en la caja.

Las nueve plataformas, una por una

Betcris: parlay del mismo juego y retiro anticipado

Betcris destaca en su aplicación el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. La aplicación se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras; la publica TV Global Enterprises Ltd. El pie de página de la casa declara el permiso de su permisionario y añade que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, que el servicio no se promociona a menores de 18 años y un enlace a su sección de juego responsable.

La combinación de parlay del mismo juego y apuestas a jugadores apunta a un apostador que quiere construir un boleto con partes de un solo partido: un goleador, un número de tarjetas, un resultado. Es un perfil exigente, y el retiro anticipado encaja con él porque le permite salir de una posición viva cuando el partido se tuerce. El detalle que sorprende es la longitud de la lista de países donde funciona la misma aplicación: la plataforma se apoya en una infraestructura regional y eso se nota en la atención en español y en los pagos locales.

Sobre los métodos de depósito, la casa muestra sus logotipos sin mínimos publicados, y el detalle importa para quien piense usar PayPal como puente: la titularidad de la cuenta es lo que revisará el verificador.

Lo que queda después de leer la ficha es un operador cuya ventaja no está en el bono ni en el precio, sino en la arquitectura del boleto. Quien juega apuestas sencillas no obtiene nada especial aquí.

1xBet: mucho producto, permiso de un tercero

1xBet aparece con el permiso DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; el titular nombrado es Entretenimientos Naturales. La aplicación figura en la tienda bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular. Ninguna confirmación oficial existe, ya que el registro de la DGJS no ha podido abrirse.

Ese desajuste es el asunto de esta ficha. El número de permiso se publica, la confirmación no, y el nombre de la empresa que firma la aplicación no es el nombre del titular del permiso. Un lector cuidadoso tiene aquí tres piezas que no encajan entre sí.

Para el apostador que busca volumen de mercados y deportes poco comunes, la plataforma es conocida por amplitud; para quien quiera una pista mexicana clara que seguir si algo va mal, esta ficha deja los cabos sueltos. Es un caso donde la comprobación directa —preguntar en el chat por el número de permiso y por el titular— vale más que cualquier descripción.

Caliente: dos bonos en el encabezado y condiciones que cambian según dónde se lean

Caliente declara el permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio, y su operadora es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. La aplicación Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas o “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años; la ficha la publica la misma operadora y corresponde a la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. En el encabezado de su página principal se anuncian 1.000 pesos mexicanos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 pesos mexicanos, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Las reseñas atribuyen al bono sin depósito un rollover de 10 veces, con plazo, cuotas mínimas y rollover del bono de primer depósito que varían de una reseña a otra.

Aquí hay una casa con dos reclamos distintos al mismo tiempo y ninguno de los dos cerrado. El bono sin depósito es la parte atractiva —no exige poner dinero— y el rollover de 10 veces convierte esos 1.000 pesos en un requisito de apuestas considerable antes de que salga un peso. La duplicación hasta 7.000 pesos es la parte grande, y su letra pequeña es la que más versiones distintas tiene circulando.

El paquete de la aplicación es el más completo de los que se describen en estas fichas: transmisión en vivo, creador de apuestas, eventos virtuales y promociones en el mismo producto. Para quien apuesta desde el teléfono y mira los partidos al mismo tiempo, esa combinación hace más por la experiencia que doscientos pesos de bono.

El permiso que la casa exhibe es el más antiguo de los que se leen en esta comparativa —el formato de 1997 lo delata—, y esa antigüedad es información útil: es un permisionario establecido con décadas de operación física detrás. Lo que sigue abierto es la letra del bono. Dos promociones en el encabezado y condiciones que cambian de reseña en reseña es una invitación a leer los términos antes de pulsar cualquier botón.

Betway: el permiso que solo conocemos por una compilación

Betway figura con el permiso 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V. El registro de la DGJS no permite contrastar este número de forma directa.

La marca llega con reconocimiento internacional y con la estructura mexicana habitual: una empresa con permiso de frontón sosteniendo la operación digital. Del contenido de su oferta de apuestas esta comparativa no puede decir nada concreto, porque la ficha que se ha podido leer no lo describe.

Para quien valore una marca conocida y no tenga prisa, el arranque es razonable. Para quien compare mercados y momios antes de decidir, el trabajo empieza donde termina esta ficha: abrir la plataforma y revisar los reglamentos de apuestas y la lista de deportes.

Strendus: tres permisos y dos versiones del titular

Strendus aparece con tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según casasdeapuestaslegales.mx, que además recoge dos versiones distintas del titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Ninguna confirmación oficial, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.

Tres números para una sola marca no es lo habitual en esta lista, y esa acumulación suele corresponder a permisos de distintos tipos o de distintas etapas de la operación. Es una explicación plausible y no está establecida, así que conviene tomarla como lo que es: una hipótesis razonable, no un dato.

Con las fuentes discrepando sobre el titular, el lector queda donde estaba: con un nombre de marca y sin una cadena verificable hasta una empresa. Para la mayoría de los apostadores eso no cambia nada del día a día; para quien prefiera una casa con un titular claro y único, esta ficha es la menos ordenada del grupo.

Codere: 30 deportes, estadísticas en vivo y apuestas gratis

La aplicación “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura en la tienda de aplicaciones de México a nombre de Codere Newco, S.A.U.; salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha anuncia un bono de bienvenida de hasta 7.000 pesos mexicanos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Dice además que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El permiso se declara con los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Libros Foráneos, S.A. de C.V.

La combinación de estadísticas en vivo con creador de apuestas y momios mejorados describe a un operador que apuesta por el jugador que consulta datos antes de armar el boleto. Treinta deportes es un número amplio, y las apuestas gratis y los momios mejorados se anuncian como herramientas del día a día, no solo como gancho de bienvenida.

La ficha menciona políticas de cierre de cuenta y avisos de juego responsable, que es el tipo de letra que solo aparece cuando la casa la ha escrito. Y el bono de hasta 7.000 pesos mexicanos vuelve a ser un techo, no un importe: el “hasta” es la palabra que hay que mirar, porque el monto final depende del primer depósito.

Entre las fichas leídas, esta es la que describe su oferta de apuestas con más detalle. Quien apueste en varios deportes y use datos en vivo encuentra aquí el producto mejor documentado de la comparativa.

Pickwin: permiso con número en disputa

Pickwin declara el permiso de su permisionario, a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. El número no se imprime, y la razón merece un párrafo: una de las compilaciones le atribuye el mismo número que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, y otra da un número distinto, así que las fuentes se contradicen entre sí.

Ese cruce de números es el detalle más interesante de esta ficha y no es un error de transcripción: apunta a la posibilidad de que dos marcas cuelguen del mismo permisionario. Si eso fuera así, Pickwin y Betcris compartirían titular a pesar de competir por el mismo cliente. La hipótesis es plausible, no está establecida, y esta página no la va a afirmar.

Para el apostador práctico, lo relevante es que la marca existe, opera y tiene detrás un nombre de empresa. Para el que quiere seguir la pista hasta un número de permiso concreto, esta es una casa donde la pista se interrumpe. Quien necesite ese número antes de depositar, que lo pida al chat de la casa y guarde la respuesta: es la única fuente que le va a contestar con una cadena completa.

Novibet: número publicado por una compilación

Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse para contrastarlo, así que el número se lee como declarado por esa compilación.

La marca llega con una trayectoria internacional y la estructura mexicana ya descrita: un operador extranjero que entra por el permiso de una empresa local. Del detalle de su oferta de apuestas esta comparativa no tiene material, y por eso no se describe.

Queda un nombre con permiso declarado y sin número confirmado. Para un apostador que valore la marca, la prueba es la misma que en los demás casos: abrir la plataforma, mirar los mercados y no fiarse de la descripción de nadie.

Playdoit: cinco deportes, Playboost y una oferta mal contada

La aplicación Playdoit la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la tienda de aplicaciones de México; salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. Cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza los términos y las pautas de juego responsable y se limita a mayores de 18 años. Su ficha anuncia 1.000 pesos mexicanos de bono de bienvenida, pero lo describe en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. El permiso se declara con el número DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México.

Cinco deportes es una lista corta y deliberada. Quien apueste esports o MMA encontrará aquí lo que otras casas tratan de refilón, y quien siga ligas de fútbol menores o deportes de nicho se quedará fuera. El casino en vivo y la transmisión completan un paquete pensado para sesiones largas en pantalla.

El “Playboost” es el tipo de producto que conviene leer con el momio delante, porque una mejora de ganancias siempre tiene una condición que la acompaña. Y la contradicción de la ficha sobre si el bono de 1.000 pesos exige depósito o no es más que el síntoma de un problema habitual: la descripción comercial se escribió dos veces y nadie la unificó.

La atención las 24 horas es un punto a favor poco glamuroso y muy concreto, sobre todo cuando el problema es una verificación de identidad a medianoche. Con la oferta de bienvenida enredada, la recomendación de esta ficha es clara: resolver la duda del bono en el chat antes de depositar, no después.

Preguntas frecuentes sobre los juegos de apuestas online en México

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Buscando en el pie de página de la propia casa la palabra permiso y el nombre de la empresa que lo tiene, y pidiendo por escrito al chat de atención al cliente el número completo. La Dirección General de Juegos y Sorteos mantiene una lista de sitios autorizados que no es un registro público consultable. Un número sin empresa detrás no dice nada.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Se multiplica lo apostado por el momio. Con 200 pesos a un momio de 1,90, el retorno es de 380 pesos y la ganancia neta de 180. En un parlay, los momios de cada selección se multiplican entre sí hasta formar un solo precio, y una sola selección fallida tumba todo el boleto.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se divide uno entre cada momio del mismo mercado, se suman los resultados y lo que exceda de uno es el margen. Con dos momios de 1,90 la suma da 1,0526, así que la devolución ronda el 95 % y la casa se queda con cerca del 5 %. Con 1,85 y 1,95 el margen sube a algo más del 5 %.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

En México no hay un tope legal ni un registro nacional de autoexclusión, así que las herramientas son las de cada casa. Suelen estar en la configuración de la cuenta, bajo un apartado de juego responsable o de límites, y no todas las plataformas permiten todas. Conviene fijarlas antes del primer depósito.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso gravado. El pagador retiene el 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando lo supera; en Ciudad de México el impuesto local es del 6 % y la carga total ronda el 7 %. Los premios por encima de 600.000 pesos en el año se informan en la declaración anual.

¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?

Ninguna de las protecciones locales: ni permiso de la SEGOB, ni controles de identificación y lavado de dinero, ni retención con CFDI de retenciones. Tampoco hay amparo si el operador cierra, porque el saldo queda del otro lado de una frontera y fuera de cualquier procedimiento mexicano. Una licencia extranjera no cambia nada de eso.

Lo que queda después de comparar

Nueve platillas, una sola estructura legal y tres decisiones que el lector tiene que tomar con lo que hay.

La primera decisión es de vocabulario, y parece menor hasta que cuesta dinero. En México no se contrata una licencia de apuestas online; se opera bajo el permiso que la Secretaría de Gobernación concedió a una empresa permisionaria. Quien entienda esa frase sabe por qué ningún sitio mexicano puede enseñar una licencia propia y por qué cada marca declara un permiso ajeno.

La segunda es de paciencia. Los números de permiso que aparecen en esta comparativa proceden de pies de página y de compilaciones que se contradicen entre sí, y la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no ha podido abrirse. Eso significa que el jugador que quiera confirmar el permiso de su casa tendrá que hacerlo él, y que el resultado de esa gestión —una respuesta por escrito del chat, un número con nombre de empresa detrás— es más valioso que cualquier tabla.

La tercera es sobre el precio, y es la que casi nadie hace. Los bonos de bienvenida de las fichas leídas van de los 1.000 a los 7.000 pesos mexicanos en sus techos anunciados, y ninguno de esos números dice nada por sí solo mientras no se sepa a qué momio hay que jugarlos y cuántas veces. Con dos momios idénticos de 1,90 la casa devuelve alrededor del 95 % de lo apostado en ese mercado; con 1,85 y 1,95, algo menos del 95 %. Toda apuesta dentro de un rollover se juega a algún momio de esa banda, y por eso el margen de la casa es el costo que subyace a cualquier oferta.

El estado del bloqueo merece un cierre con fecha y sin adornos. Desde noviembre de 2025 bet365 y Betano arrastran un bloqueo con resoluciones judiciales en movimiento: en diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió solo publicar contenido informativo ajeno a las apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026; en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino, entre ellos betano.mx y bet365.mx; y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Quien lea esto mañana debe comprobar la fecha de la última resolución antes de sacar conclusiones, porque el asunto se mueve más rápido que cualquier comparativa.

La reforma tampoco está. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —el dato se reportó el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. La iniciativa que derogaría la norma crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y sigue siendo una propuesta. Ninguna de las dos cosas cambia hoy las reglas.

Lo que sí está y rara vez se menciona es que el jugador mexicano se protege a mano. No hay un registro nacional de autoexclusión donde cerrar todas las puertas de golpe, así que los límites de depósito y de pérdida se fijan casa por casa, en la configuración de cada cuenta, y se fijan mejor antes de depositar que después de perder.

De todo esto sale una posición, que es la única que esta comparativa puede sostener. Para quien juega con dinero que puede perder y quiere la cadena mexicana completa —permiso declarado, retención con CFDI y un domicilio al que reclamar—, las fichas mejor documentadas son las de Codere, Caliente y Playdoit y Betcris, cada una por una razón distinta: la primera por detalle de producto, la segunda por paquete de aplicación, la tercera por foco en deportes concretos y la cuarta por arquitectura de boleto. Para quien apuesta esports o MMA, la lista corta de Playdoit es una ventaja real. Para quien mire las cuentas bloqueadas y no quiera dormir con un saldo en el aire, las marcas del lado tranquilo del mercado son las que no aparecen en ninguna resolución judicial reciente, y esa cualidad no se anuncia en ningún banner.

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