Apuestas para los partidos del Mundial 2026: comparativa de nueve casas con permiso de SEGOB y lo que cuesta cada bono

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Un boleto de diez mil pesos al campeón del torneo que acabó en el MetLife Stadium el 19 de julio devolvió alrededor de 36 000 pesos, y ese número es el único dato alegre de la tarde. Todo lo demás —el permiso, el bono, la retención— es papeleo, y el papeleo se paga antes de que ruede el balón.

La Copa Mundial de la FIFA 2026 se jugó del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones y 104 partidos en 16 sedes.

noviembre 5, 2026 · Los números de permiso se cotejaron contra el pie de página de cada casa y contra las compilaciones públicas de casas con permiso en México, no contra el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos.

México apuesta en pesos y con nomenclatura propia. Aquí no se pide una “cuota”, se pide el momio; no se rellena un “cupón”, se llena el boleto; y la combinada que en España llaman “combinada” aquí sigue siendo el parlay de toda la vida. Ese vocabulario importa más de lo que parece, porque el mercado mexicano se lee mal desde fuera: hay quien cree que la ausencia de una licencia digital equivale a ausencia de ley, y no es así. Hay una ley de 1947, hay un reglamento reformado en noviembre de 2023, hay una dirección general que autoriza y supervisa, y hay nueve plataformas que aparecen en esta comparativa porque su propia documentación dice operar bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación.

Índice de contenido

Panorama: panorama de las nueve casas que compiten por el mismo aficionado

El mercado mexicano de apuestas deportivas se parece menos a un mercado que a un club de socios. Nadie tiene permiso propio: lo tiene el permisionario, y la plataforma digital viaja montada sobre ese permiso, con la ley de 1947 en la mano y el reglamento de noviembre de 2023 como traducción administrativa de aquello que el legislador dejó escrito a medias hace casi ochenta años. Esa arquitectura explica casi todo lo que un apostador mexicano encuentra raro cuando compara con España o con Argentina: los momios son parecidos, los bonos también, pero el respaldo jurídico de cada casa aparece escrito en un pie de página pequeño, junto a la advertencia de mayores de edad, y no en una placa en la puerta.

Nueve plataformas entran aquí: Pickwin, Codere, Betway, Playdoit, Strendus, Caliente, Betcris, Novibet y 1xBet. Están porque su propia documentación menciona un permiso de la Secretaría de Gobernación, no porque sean las únicas ni las mejores. Fuera se queda un grupo distinto, y conviene decir por qué: bet365 y Betano, esta última del grupo Ganador Azteca, quedaron bloqueadas desde noviembre de 2025 por un congelamiento de cuentas de la UIF, y el asunto judicial que siguió sigue moviéndose. Un bloqueo vigente no es lo mismo que una casa muerta, pero tampoco es lo mismo que una casa disponible, así que no ocupan renglón en la comparativa.

Sí hay que decir lo que se queda fuera por la puerta de atrás: los sitios que operan desde otra jurisdicción sin permiso mexicano. No tienen centro de apuestas remotas autorizado, no se someten a la verificación de identidad de un permisionario local y un saldo ahí puede congelarse con la misma facilidad con que se abrió la cuenta. No hay banco de por medio al que reclamar y no hay dirección general a la que presentar una queja. Esa es la frontera real del mercado mexicano, mucho más que la lista de promociones de bienvenida.

La elección, entonces, no es entre una casa buena y otra mala. Es entre caminos con costos distintos: una casa con permiso cuesta papeleo y a veces un momio menos brillante; un sitio sin permiso cuesta la posibilidad de cobrar. Puesto así, la balanza se inclina rápido, pero no de la forma en que la mercadotecnia la inclina. El bono de bienvenida de la casa con permiso es más pequeño de lo que anuncia su banner, y el “momio mejorado” también tiene su letra chica. Eso es lo que se desmenuza más abajo.

Fundamentos: fundamentos para leer un momio antes de firmar un boleto

Un momio decimal en México funciona igual que en el resto del mundo con decimales: se multiplica por dinero. Diez mil pesos a 3.60 devuelven 36 000 pesos si el boleto entra; la ganancia neta son 26 000 y los otros diez mil son el dinero que ya era tuyo antes de que empezara el partido. La utilidad de esa cifra es que impide el error más común de la tribuna: leer “3.60” como una probabilidad. No lo es. Es un precio, y como todo precio en un mercado, tiene un intermediario dentro.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
El formato de la Copa Mundial 2026 fue de 12 grupos de cuatro.

En una apuesta sencilla no hay nada más que decidir: un partido, un resultado, un momio. El parlay —también llamada combinada en otras plazas— es la parte del boleto donde el aficionado mexicano suele meterse en problemas, porque los momios se multiplican y el producto se siente como una ganancia grande. Multiplican de verdad: tres momios de 2.10, 1.90 y 2.00 dan un momio combinado de 7.98, y mil pesos se convierten en 7 980 si los tres resultados entran. Lo que no se multiplica es la probabilidad de acertar. Se divide, y con cada pata añadida el margen de la casa se cobra otra vez. Una combinada de cinco partidos no paga cinco veces más justo que cinco apuestas sueltas; paga menos, porque la casa cobra su comisión cinco veces sobre el mismo dinero.

El apuesta en vivo, el hándicap y las líneas de más/menos son variantes del mismo principio. En vivo el momio se mueve con el partido y la casa ajusta rápido, de modo que el precio que viste hace dos minutos es historia; el hándicap iguala a dos equipos desiguales y vuelve interesante un partido que de otra forma no lo sería; el más/menos apuesta a una cantidad de goles sin importar quién gane. Las tres cosas están disponibles en el mercado mexicano y ninguna de las tres tiene una regla propia en el reglamento: la práctica reportada es que cada casa define su oferta dentro del permiso de su permisionario, y esa oferta cambia de casa a casa sin que exista un documento público que las uniforme.

Aquí conviene una advertencia que casi ninguna promoción imprime. El momio que ves ya viene recortado. Una línea de futbol de verdad no ofrece tres precios sumando probabilidades del cien por ciento: ofrece tres precios que suman más del cien, y la diferencia es lo que la casa se queda de cada peso apostado en ese mercado. Ese recorte no se anuncia porque no hace falta anunciarlo; se paga en cada boleto. La sección sobre el cálculo del mercado a tres resultados pone número a ese recorte, y ahí se entiende por qué un apostador frecuente termina mirando más el margen que el banner.

El cash out —retiro anticipado en el idioma de las apps— es la válvula de escape. Permite cerrar un boleto antes de que termine el partido, casi siempre a un precio peor que el que el propio momio justificaría, porque la casa cobra por la liquidez y por el riesgo que asume. Sirve para quien tiene un parlay de siete patas vivo al minuto ochenta y no quiere verlo morir; sale caro para quien lo usa como estrategia. Los momios mejorados, los freebets y los boosts son otra forma del mismo trato: un precio más generoso a cambio de una condición escrita en un reglamento que el apostador acepta al pulsar un botón.

Normativa: normativa del permiso, la reforma pendiente y los bloqueos con fecha

La ley que gobierna las apuestas en México es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Su lógica es sencilla y algo severa: prohíbe en el ámbito federal los juegos con apuesta y los sorteos, y deja vivos únicamente los que la autoridad permite expresamente. El artículo 7 faculta a la Secretaría de Gobernación para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 la faculta para clausurar establecimientos que operen sin autorización; el artículo 9 prohíbe instalar un centro de apuestas cerca de escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 reparte la cooperación con estados y municipios. Una ley de hace casi ocho décadas que sigue siendo el techo de todo lo que ocurre en una app.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
España ganó la Copa Mundial 2026 al vencer 1-0 en tiempo extra a la campeona vigente, Argentina, en la final en el MetLife Stadium de East Rutherford el 19 de julio de 2026.

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es donde el mercado digital encuentra su sitio. Su artículo 1 somete a autorización, control y vigilancia los juegos con apuesta y los sorteos —salvo los de la Lotería Nacional— con jurisdicción federal. Su artículo 2 es el que más pesa: lo que no está expresamente previsto queda prohibido. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se concede a un permisionario, y esa palabra es la correcta en México: aquí no se dice “licencia”, se dice permiso. Los tipos relevantes para apostar son el centro de apuestas remotas y la sala de sorteos de números o símbolos; los permisionarios de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; el artículo 31 establece que los permisos no son transferibles; y el artículo 29 obliga a cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una garantía.

Ninguna norma mexicana menciona la apuesta en línea por su nombre. La práctica reportada es que una página web no puede sostener un permiso digital independiente: va montada sobre un permisionario con permiso autorizado, y a menudo varias marcas cuelgan del mismo permisionario. Eso explica que dos plataformas distintas compartan titular en sus documentos y que los números se crucen entre compilaciones. Se dijo arriba que Caliente muestra su número en el pie de su propio sitio; otros lo dejan en compilaciones de terceros, y esas compilaciones se contradicen entre sí. Cuando se contradicen, en esta página no se imprime número.

El listado oficial de permisos es el eslabón que falta. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un PDF de sitios autorizados que no ha podido abrirse, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre informes: 136 en uno, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Por eso ningún número de permiso aquí se presenta como confirmado oficialmente, y por eso también conviene que el lector sepa hacer esa verificación por su cuenta cuando tenga delante la casa que le interesa.

La reforma está escrita y no presentada. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, no una norma vigente, y quien opere hoy lo hace bajo el texto de 1947.

Los bloqueos de 2025 y 2026, contados con fecha

Una cronología, porque sin fechas el asunto se lee mal y con ellas se lee como lo que es: un pleito en curso. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; en esa operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, de Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente. En 2026 se cerraron además alrededor de veinte casinos físicos.

Estado inestable, por tanto, y por eso esta comparativa lo escribe con fecha y no como “abierto” ni como “cerrado”. Un amparo concedido en marzo no equivale a una operación restablecida, y una suspensión reportada por un solo medio no equivale a una resolución firme. Quien tenga saldo en una de esas dos casas está mirando un expediente judicial, no un término y condición.

Prevención: prevención y salvaguardas que la ley mexicana todavía no da

Aquí la respuesta corta incomoda: México no tiene un registro nacional de autoexclusión. No existe el mecanismo que en otras jurisdicciones permite a una persona pedir que se le cierre la puerta de todas las casas a la vez. Tampoco existe un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal. Si el apostador quiere una barrera, tiene que construirla casa por casa, y esa barrera vale exactamente lo que vale la casa que la ofrece.

El Reglamento sí toca el tema por el lado de la edad. Su artículo 5 impide a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Los números que el lector encuentra —18 años— vienen de cada plataforma en su propia ficha y en su propio pie de página, no de un precepto que diga “18”. Es una diferencia que a la hora de reclamar importa: la advertencia de mayores de edad es contractual antes que legal.

Lo que sí existe es maquinaria de identificación y de reporte. Las casas verifican a sus usuarios mediante KYC y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque la actividad de juegos con apuesta está clasificada como vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exactos que hay que entregar no están establecidos en un texto legal que se pueda citar, así que cada casa pide lo que pide. En la práctica el lector debe esperar una identificación oficial, un comprobante de domicilio y una cuenta bancaria a su nombre, y debe esperar que el retiro viaje a esa cuenta y a ninguna otra.

Las herramientas voluntarias que las casas listan son las de siempre: pausas, límites de depósito, autoexclusión interna, cierre de cuenta. La ficha de la aplicación de Codere México, por ejemplo, menciona el permiso de la SEGOB, la restricción a mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx prohíbe el juego a menores, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Nada de eso es una obligación uniforme impuesta por un regulador; es lo que cada marca decidió publicar, y conviene leerlo como tal.

La advertencia honesta para el lector que necesita un freno real es esta: la salvaguarda más firme que existe en México hoy es la que él mismo configura antes de depositar, no la que la ley le da después. Un límite puesto el lunes por la mañana, con la cabeza fría y la cuenta sin fondos, es más útil que cualquier enlace de juego responsable visitado el domingo por la noche.

Calendario: calendario del Mundial que ya se jugó y lo que queda en pie

El torneo que da título a esta página ya se jugó. La Copa Mundial de la FIFA 2026 se disputó del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones, 104 partidos y 16 sedes. Fue la primera edición con tres anfitriones y la primera con ese formato ampliado, y el aficionado mexicano la vivió con partidos en casa.

El formato fue de 12 grupos de cuatro. Los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros avanzaron a los dieciseisavos de final, una ronda que antes no existía en el torneo y que añadió un partido eliminatorio más a cada camino largo. Doce grupos de cuatro son seis partidos por grupo, más los dieciséisavos, octavos, cuartos, semifinales, tercer lugar y final; de ahí salen los 104 partidos. Para el apostador, ese calendario significó más partidos con momio y más oportunidades de encadenar un parlay, que es exactamente lo que una casa de apuestas quiere y exactamente lo que un margen repetido cobra más veces.

El campeón fue España, que venció 1-0 en tiempo extra a la campeona vigente, Argentina, en la final del MetLife Stadium de East Rutherford el 19 de julio de 2026. Kylian Mbappé ganó la Bota de Oro con 10 goles. El historial de títulos quedó así: Brasil 5, Alemania 4, Italia 4, Argentina 3, Francia 2, España 2, Uruguay 2 e Inglaterra 1. España sumó su segunda estrella y se metió en el grupo de los bicampeones junto a Francia y Uruguay.

El torneo siguiente ya tiene dueño y fecha: la Copa Mundial de 2030 la organizarán España, Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay. Falta un ciclo completo, cuatro años, y en el camino habrá eliminatorias, copas continentales y torneos de clubes donde el aficionado mexicano puede seguir apostando con el mismo criterio con que apostó en junio y julio.

Un apunte de sentido práctico para quien llega buscando apuestas para partidos del Mundial y encuentra que el torneo terminó: los mercados de un torneo cerrado se liquidan, y las casas que ofrecían momios sobre la final ya pagaron o ya resolvieron sus boletos. Lo que queda abierto es el resto del calendario: ligas nacionales, copas europeas, eliminatorias hacia 2030. Los criterios de esta página —permiso, margen, letra chica del bono— no cambian porque cambie el torneo.

Evaluación: evaluación, criterios y clasificación de las nueve plataformas

Nueve plataformas, cuatro o cinco cosas que de verdad mueven la aguja, y una tentación que hay que resistir: la de ordenar por tamaño del bono. Un bono grande es un pasivo, no un activo; se convierte en dinero solo después de cumplir requisitos que nadie lee y que esta página sí mira. Lo que se compara aquí es más aburrido y más útil: qué dice el permiso, qué permite hacer la plataforma sin cambiar de app, y qué tan fácil es sacar el dinero.

El primer criterio es el permiso del permisionario, tal como lo declara la casa. No hay confirmación oficial posible mientras el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos siga sin poder abrirse, y no hay que fingir lo contrario. Lo que un lector puede hacer es buscar el número en el pie de página del propio sitio, anotarlo y comprobar si la compilación que lo publica lo atribuye al mismo titular. Cuando dos compilaciones dan números distintos para el mismo operador, el dato deja de servir como prueba y sirve como señal de que hay que preguntar directamente a la casa.

El segundo es la amplitud del catálogo. Una casa con más de treinta deportes, estadísticas en vivo y creador de apuestas ofrece más caminos al mismo dinero; una casa que lista futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports cubre lo esencial y deja fuera lo exótico. La tercera es la profundidad del producto en vivo, que es donde la mayoría del volumen mexicano ocurre. La cuarta son los métodos de pago que la propia casa anuncia, y no los que el apostador supone. La quinta, y la que menos se publicita, es cuánto tarda y cuánto cuesta el retiro.

La columna que ningún banner incluye es la última de la tabla: lo que dice la casa sobre su propio producto. Ahí está el material para juzgar sin creerle a la publicidad.

Casa de apuestas Estatus de permiso SEGOB, según la fuente Qué dice su propia ficha sobre su oferta
Pickwin Permiso SEGOB de su permisionario, según las compilaciones; los números publicados se contradicen entre sí Sin datos sobre su oferta deportiva
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según compilaciones de terceros; sin confirmación oficial Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial Sin datos sobre su oferta deportiva
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo con transmisión, casino en vivo, Playboost, retiro anticipado y atención 24 horas
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial Sin datos sobre su oferta deportiva
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; sin confirmación oficial Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años
Betcris Permiso SEGOB de su permisionario; el número del pie de página y el de la compilación difieren, así que no se imprime Sin datos sobre su oferta deportiva
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial Sin datos sobre su oferta deportiva
1xBet DGJS/0002/2020, según compilaciones de terceros; sin confirmación oficial Apuestas en vivo, transmisión en vivo, estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad

Hay una pregunta razonable que la tabla deja abierta: qué hacer con una casa cuya oferta deportiva no está descrita en ningún documento que el lector pueda consultar. La respuesta no es descartarla ni inventarle virtudes. Es tratarla como lo que es, una plataforma cuyo permiso es lo único verificable desde fuera, y resolver la duda donde se resuelve siempre: abriendo la sección de deportes y mirando cuántos mercados tiene el próximo partido grande. Eso toma dos minutos y vale más que cualquier reseña, incluida ésta.

Las nueve casas de apuestas, una por una

El orden es el de la tabla y no cambia. Cada plataforma llega aquí porque su documentación menciona un permiso de la Secretaría de Gobernación, no porque sea la mejor en su categoría, y cada renglón se juzga por lo que su propia ficha declara.

Pickwin: el permiso más contradictorio del grupo

Pickwin es el caso que mejor enseña por qué esta página desconfía de los números de permiso copiados. Las compilaciones le atribuyen un permiso SEGOB de su permisionario, y el titular que nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora. Hasta ahí, normal. Lo incómodo es que los números no coinciden entre fuentes, y que uno de los números que una compilación publica para Pickwin es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Dos marcas, un titular, dos relatos distintos sobre quién opera qué.

Eso puede ser perfectamente inocente: un permisionario puede operar varias marcas, y de hecho es una práctica descrita en el mercado mexicano. El problema no es el hecho, es la documentación. Cuando el número que un sitio de terceros imprime para una marca no es el número que la propia marca imprime, el lector está leyendo una cadena de copias, no una fuente. Y una cadena de copias no sirve ni para reclamar ni para denunciar.

Para el apostador que llega buscando un lugar con permiso, Pickwin plantea entonces una tarea concreta: abrir el pie de página del sitio, anotar lo que dice y compararlo con el titular que aparece en los documentos de la casa. Si los dos coinciden, hay algo firme; si no, hay una pregunta pendiente. Lo demás —los momios, las promociones, la app— se juzga después, y sin datos publicados sobre su catálogo deportivo, la comparación honesta termina en el permiso.

El valor de Pickwin en esta comparativa no está en lo que ofrece sino en lo que demuestra: un número repetido en internet no es un número verificado.

Codere: la casa con el catálogo más ancho y un permiso sin confirmar

Codere declara operar con permiso de la SEGOB y las compilaciones le atribuyen los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, siempre según la compilación y sin confirmación oficial. Su ficha en la App Store añade otro elemento, el que cualquier casa presume y pocas documentan tan cerca del usuario: restricción a mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Su oferta es la más amplia del grupo por lo que su propia ficha declara: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Treinta deportes es una cifra que en México deja de ser promesa y se vuelve barrera de entrada: una casa que cubre deportes que casi nadie apuesta —béisbol de ligas de verano, balonmano, deportes de raqueta menores— está diciendo que su capacidad de fijar líneas es grande, y eso suele traducirse en márgenes algo más razonables en los mercados populares porque el volumen los aprieta.

Lo que no se puede confirmar es el permiso. Dos números y un titular descritos en una compilación, y el listado oficial cerrado, dejan el asunto donde lo dejan para todas: el permiso se declara, no se prueba. Un lector que quiera certeza tiene que preguntar a la casa y guardar la respuesta.

Cotiza como la casa para quien quiere estar seguro de encontrar un mercado raro un martes por la noche, y acepta a cambio que su respaldo documental vive en un listado que nadie puede abrir.

Betway: el catálogo que no describe su propia ficha

Betway aparece con permiso 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., y sin confirmación oficial. Hasta aquí, el mismo patrón. Lo distintivo es lo que puede escribirse con datos: su ficha pública no describe su oferta deportiva con el detalle que otras plataformas del grupo eligen dar.

Eso no significa que no tenga mercados. Significa que el lector que quiera comparar Betway contra Codere en número de deportes o de mercados por partido tendrá que abrir la plataforma y contar, porque no hay un documento del que copiar la respuesta. Y en una comparativa donde varias casas sí publican su catálogo, la que no lo publica entrega el trabajo al apostador.

El apunte práctico es de método: antes de depositar en cualquier casa, revisa si el mercado que te interesa existe y a qué momio. Es el consejo más viejo del oficio y es el único que sirve cuando el folleto no viene al caso.

El permiso de Betway es del mismo tipo que el de las demás —un permiso de permisionario, no una licencia digital— y por eso no lo separa del grupo. Lo que lo separa, ahora mismo, es la opacidad de su catálogo.

Playdoit: la mezcla de deportes y casino con transmisión

Playdoit declara permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular, y sin confirmación oficial. Su ficha de aplicación va más allá de lo habitual al describir el producto: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo con transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.

El dato que más dice no es la lista de deportes, que es estándar, sino la transmisión junto al mercado en vivo. Ver el partido dentro de la misma app donde tienes el boleto evita el salto a otra pantalla, pero también acorta la distancia entre ver un gol y pulsear un botón, y esa proximidad es exactamente el diseño que la industria busca. El apostador que se sabe impulsivo debería tomar nota: la comodidad está construida a favor de la casa.

El casino en vivo y el casino a secas conviven aquí con el deporte, como en casi todo el mercado mexicano. Y conviene decir una obviedad que se olvida: la apuesta deportiva y el casino son productos con economías distintas, y un margen de mercado de futbol no se parece al margen de una mesa de ruleta. El presupuesto de entretenimiento es uno; los productos, dos.

Playboost, momios mejorados, boosts: nombres distintos para la misma mecánica de conceder un precio mejor a cambio de una condición. Quien nunca lee los términos de un boost debería empezar con éste.

Una casa cómoda para quien apuesta en vivo y quiere el partido en la misma pantalla, con la advertencia de que la comodidad también juega.

Strendus: tres permisos y dos titulares en el mismo documento

Strendus llega con tres números citados por casasdeapuestaslegales.mx —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y con un titular que las compilaciones escriben de dos maneras distintas: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Sin confirmación oficial.

Tres números para una plataforma no son necesariamente un desorden. Un permisionario puede acumular autorizaciones a lo largo de los años, ampliar giros y sumar anexos; el reglamento contempla permisos complementarios, y el mercado mexicano tiene permisionarios con historiales largos. Pero cuando el titular cambia de nombre según quién lo copie, hay algo que la documentación pública no está contando bien.

Sobre su oferta deportiva, la ficha consultada no entra en detalle. Queda entonces el permiso como el único campo con contenido, y es el campo donde Strendus genera más preguntas que respuestas.

El lector que se decida por Strendus debería hacer lo mismo que con Pickwin y con Betcris: leer el pie de página del sitio, quedarse con el número que la propia casa publica y tratar ese número como el único relevante. Lo que diga una compilación de terceros es contexto, no prueba.

Caliente: el único que publica su número donde cualquiera lo ve

Caliente hace algo que ninguna otra casa del grupo hace igual: imprime su número de permiso en el pie de su propia página principal. Es DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular según las fuentes, y sigue sin haber confirmación oficial porque el listado de la Dirección General no puede abrirse. La diferencia no es de rango legal, es de disposición: aquí el dato no depende de que un tercero lo copie bien.

Su ficha de aplicación describe transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y lo restringe a mayores de 18 años. El pie de su sitio, además, prohíbe el juego a menores, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Es la única marca del grupo que aparece dos veces en la documentación pública con el mismo mensaje, y esa coherencia vale más de lo que suena: una casa que repite su advertencia en dos superficies distintas la consideró parte del producto, no del trámite.

En la ficha de la App Store, la aplicación “Caliente Deportes” figura publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Una casa mexicana que lleva años en el negocio físico y que traduce esa presencia al celular tiene una ventaja sencilla: el apostador ya sabe dónde está la empresa.

Aquí la elección es clara para el lector que valora poder verificar por su cuenta. Caliente no elimina la incertidumbre del listado oficial, pero reduce la dependencia de terceros, y eso es un argumento editorial, no un premio de simpatía.

Betcris: dos números para el mismo titular y una licencia en Malta

Betcris aparece con un permiso SEGOB a nombre de su permisionario, y el detalle es que el pie de página de la propia marca y la tabla del titular muestran números distintos. Ambos apuntan a Producciones Móviles como titular, y el oficio DGJS/405/2018 menciona a Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. como operador conjunto. Cuando dos documentos de la misma casa no coinciden, no hay un número que imprimir con honestidad.

Lo segundo que trae Betcris es una pieza que ninguna otra del grupo muestra igual: la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Es una licencia extranjera real, con fecha de vencimiento, y no sustituye al permiso mexicano: son cosas distintas con efectos distintos. Tener las dos es más respaldo que tener una, siempre que el lector entienda cuál de las dos protege qué.

Ese es el punto que suele confundirse. Una licencia de Malta no le da al apostador mexicano una autoridad local ante la cual reclamar; el permiso del permisionario sí le da un marco mexicano, un centro de apuestas remotas autorizado y controles de identificación. Quien vea el sello europeo y crea que eso resuelve todo se está equivocando de jurisdicción.

Su oferta deportiva no se describe en la ficha consultada, así que el juicio se queda en el terreno documental. Betcris es la casa del grupo con más capas de papeles y con la capa mexicana menos legible, y esa combinación pide al lector una pregunta directa antes de depositar.

Novibet: un permiso limpio y una oferta sin folleto

Novibet trae el número DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, y sin confirmación oficial. Es el tipo de renglón que a primera vista parece completo: un número, un titular, una fuente. Y sigue sin ser prueba, porque la lista que lo confirmaría está cerrada.

Su ficha pública no describe la oferta deportiva con el detalle que Codere o Playdoit eligen dar. Eso deja a Novibet en el mismo grupo que Betway y Strendus: permiso declarado, catálogo no documentado.

Para el lector que compara, hay un uso razonable de ese hueco. Una casa nueva en un mercado suele competir con precio en los mercados populares antes que con catálogo, porque el precio se cambia con un clic y el catálogo se construye con años. Si Novibet compite, probablemente lo haga por momio. Comprobarlo cuesta dos minutos y una comparación con la casa que ya usas.

El permiso se cita como lo citan todas: con la fuente al lado y sin fingir que la Dirección General lo respaldó ante nosotros.

1xBet: el permiso, el titular y la empresa que publica la app

1xBet cierra la lista con el caso documental más enredado. Aparece con permiso DGJS/0002/2020 según fuentes de mercado, con Entretenimientos Naturales como titular, y esa misma fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial. Encima, la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta al titular nombrado. Tres nombres —titular del permiso, empresa de la app, dominio— que no forman una cadena clara.

Que una empresa extranjera publique una aplicación no es ilegal ni raro en el mercado mexicano; muchas marcas operan así. Lo que hace la diferencia es si el permiso mexicano es real y si el apostador puede cobrar en México, y eso no se resuelve leyendo una ficha de tienda de aplicaciones.

Su oferta, en cambio, está descrita: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. El catálogo es amplio y el envoltorio promocional también, y ahí es donde conviene aplicar la regla de esta página: un programa de lealtad, un bono de temporada y una promoción no son dinero hasta que se cumplen sus requisitos, y ninguno de esos requisitos viene en la ficha.

Para el lector atraído por la promoción, el orden correcto de las preguntas es el inverso al que sugiere el anuncio: primero quién es el permisionario, después cómo se retira y con cuánto se queda la casa, y solo al final cuánto regala el bono.

Cuánto se queda la casa en un mercado a tres resultados

Aquí está el número que ninguna casa pone en grande. Los momios no son tres probabilidades independientes que suman cien; son tres precios que, leídos como probabilidades implícitas, suman más de cien, y el excedente es el cobro de la casa.

Con tres momios ilustrativos de 2.10, 3.40 y 3.60, las probabilidades implícitas son 47,62 %, 29,41 % y 27,78 %. Sumadas dan 104,81 %, así que la casa devuelve alrededor de 95,4 centavos de cada peso apostado en ese mercado y se queda el 4,6 % restante. Es un ejemplo aritmético, no un precio cotizado por ningún operador, y por eso el resultado va con su condición: para esa línea concreta, el margen es del 4,6 %.

La cifra viaja. Un mercado más ajustado, con momios algo más altos en los tres lados, baja ese margen y devuelve más; una línea menos competida —un partido de una liga menor, un mercado con pocos apostantes— lo sube, y ahí la casa devuelve bastante menos. La banda realista va de alrededor del 3 % en un partido grande de una liga europea hasta el 8 % o más en mercados de nicho, y el lector que apuesta tres veces por semana puede calcular a ojo qué significa eso: en una apuesta de mil pesos con un margen de 4,6 %, se va alrededor de 46 pesos; con un margen de 8 %, unos 80.

Ese 4,6 % es también la vara con la que se juzgan las promociones. Un bono que exige apostar cinco veces la cantidad recibida en mercados con ese margen no cuesta un clic: cada vuelta se come su parte, y el valor esperado del conjunto es menor que el del bono en el banner. No hay que memorizar la fórmula para usar la idea; basta con saber que la comisión se cobra cada vez que se apuesta, y que un requisito de rollover multiplica las veces.

Por eso el mejor uso de un bono es casi siempre el más humilde: una apuesta sencilla a un momio alto en un mercado con buen margen, y no un parlay de siete patas armado para “aprovechar” el saldo. Y por eso conviene mirar más de una casa antes de depositar. Una décima de margen no se siente en un sábado; en un año de apuestas sí.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Abriendo su pie de página y buscando el número del permisionario. Si aparece, compáralo con el titular que la casa nombra en sus documentos. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado oficial de sitios autorizados, pero no siempre está disponible, así que la verificación directa en el sitio es la que queda a mano.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

La Ley del ISR, artículos 137 y 138, trata como ingreso los premios de juegos con apuesta autorizados legalmente. Quien paga retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % si lo supera. La Ciudad de México aplica un 6 % estatal sobre premios, cerca del 7 % en total.

¿Cómo pongo un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Dentro de la propia plataforma, en su sección de juego responsable: pausas, límites de depósito, autoexclusión interna y cierre de cuenta. México no tiene un registro nacional de autoexclusión ni un límite legal único, así que el tope que configures vale solo para esa casa y debes repetirlo en cada una donde tengas cuenta.

¿Qué diferencia hay entre apostar en una casa con permiso y hacerlo en un sitio sin permiso mexicano?

Una casa con permiso opera sobre un centro de apuestas remotas autorizado, aplica verificación de identidad y reportes contra el lavado de dinero, y entrega un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Un sitio sin permiso no ofrece nada de eso, y su saldo puede congelarse sin autoridad mexicana ante la cual reclamar.

¿Los momios que veo en dos casas distintas deberían ser iguales?

No, y la diferencia es la información útil. Cada casa construye su línea con su propio margen, así que el mismo partido puede tener precios distintos en dos plataformas. Comparar dos momios del mismo mercado antes de apostar es la forma más simple de reducir lo que pagas por el mismo boleto.

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