Apostar en deportes en México: permiso, margen y respaldo real
Nadie en este mercado regala nada. La palabra que decide si tu dinero tiene dónde reclamarse es “permiso”, y casi ninguna marca la usa en su publicidad.
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los números de permiso se verificaron contra el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, la Ley del IEPS y la Ley del ISR, y contra los pies de página y listados públicos que cada marca o cada compilación muestra.
Antes de poner dinero: riesgo, límites y las salvaguardas que sí existen
El riesgo que nadie enuncia en el anuncio
Hay una asimetría que conviene mirar de frente antes de cualquier otra cosa: la ley mexicana sanciona al que opera sin autorización, no al que apuesta en un sitio sin permiso. No hay multa ni delito establecidos para el jugador que deja su dinero en una casa sin permiso. Eso suena tranquilizador y no lo es.

Lo que no existe para ti es el otro lado: un domicilio legal en México al que reclamar, un contrato bajo jurisdicción mexicana, una autoridad que reciba tu queja. En los casos de bloqueo de 2025 y 2026 lo que quedó a la vista fue el saldo del jugador, no el del operador. Cuando la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas el 11 y 12 de noviembre de 2025, y cuando bet365 y Betano —la marca de Ganador Azteca— quedaron inhabilitadas, el dinero que estaba dentro de esas plataformas no salió por ninguna puerta clara.
Un permiso vigente tampoco te vuelve intocable. La marca con permiso tiene domicilio, tiene obligaciones de contraloría y tiene incentivos para conservar la autorización. La marca offshore no tiene ninguno de los tres.
Un registro de autoexclusión que no existe
La autoexclusión en México es una herramienta interna de cada casa, no un mecanismo público. No hay un registro nacional al que apuntarte y que te cierre la entrada a todas las plataformas a la vez. Lo que sí aparece son herramientas voluntarias dentro de la cuenta: pausas, límites de depósito, cierre temporal, cierre definitivo. La app de Codere México, por ejemplo, incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta en su propia ficha, y el pie de página de Caliente advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores y enlaza su sección de juego responsable. Son compromisos de marca, no reglas del Estado.

Esa distinción importa a la hora de elegir. Si tu problema es que quieres dejar de jugar, necesitas un cierre definitivo pedido por escrito a cada casa donde tengas cuenta, porque ninguna otra casa va a saberlo. Si tu problema es que gastas más de lo que querías, el límite de depósito que pongas vale solo dentro de esa plataforma, y puedes levantarlo o moverte a otra casa.
La edad y la identidad: lo que dice la norma y lo que dicen las marcas
El artículo 5 del Reglamento de la LFJS prohíbe a los menores de edad las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica. Ninguna cifra legal de edad para apostar queda establecida, y conviene decirlo tal como está: la norma dice “menores de edad” sin número.
Las marcas sí ponen número. La ficha de la app de Codere México limita el uso a mayores de 18 años. Es la práctica del sector, no un artículo. Cuando en la legislatura se habla de subir el mínimo a 21 años, se habla de una iniciativa, no de una regla vigente.
Hay un tercer filtro que sí es operativo: la verificación de identidad. Los operadores verifican usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable frente al lavado de dinero. Qué documentos exige cada casa en concreto no está fijado en una disposición que hayamos podido leer, y la respuesta razonable es preguntar antes de depositar: en una casa con permiso, una cuenta a tu nombre es la que después recibe el retiro, y el retiro va a una cuenta a tu nombre.
Estrategia sin humo: qué cambia según dónde juegues
Una cuenta, dos caminos: marca con permiso o marca sin él
La pregunta “dónde apostar hoy” tiene dos respuestas con consecuencias distintas, no dos sabores de lo mismo. En una casa con permiso de la Secretaría de Gobernación apuestas dentro de un marco mexicano: hay un permisionario identificable, hay controles de identidad y de lavado, hay un comprobante fiscal de retenciones cuando el premio se grava. En una marca offshore apuestas sobre su reglamento interno: no hay domicilio mexicano, no hay autoridad mexicana que atienda tu reclamación y el saldo puede quedar atrapado si la plataforma se bloquea.
Ese es todo el diferencial, y es grande. Lo demás —diseño, velocidad, momios— se parece mucho de una casa a otra.
Apostar “para ganar dinero” y el precio que ya está dentro del momio
Nadie gana sistemáticamente al deporte, y una casa nunca corre ese riesgo porque cobra por adelantado en cada momio que publica. Ese cobro tiene nombre técnico y no es un truco: es el margen, la parte que la casa se queda de todo lo que se juega en un mercado.
Aquí está la cuenta que conviene tener en la cabeza, con un mercado ilustrativo a dos resultados —no una cotización real, solo una forma de ver el mecanismo—. Con momios de 1,90 y 1,90, la casa devuelve la fracción que resulta de dividir 1 entre la suma de 1 más 1 —o sea 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90)—, lo que da una devolución de alrededor del 95 %, y por tanto un margen de aproximadamente 5 %. La cifra final se mueve según el deporte y el tipo de apuesta: en un partido grande de fútbol con líquido suficiente el margen suele quedar por debajo del 5 %, y en un mercado secundario —un torneo menor, un mercado de jugador en un deporte de nicho— se estira bastante por encima. Corre el cálculo con los momios que tengas a la vista antes de decidir dónde jugar: dos casas que ofrecen el mismo partido con momios 1,90 y 1,85 no son la misma casa.
La apuesta del día siguiente y el calendario del torneo
Casi todo lo que se juega hoy en México se juega en el mismo calendario que el resto del mundo, y ese calendario explica por qué hay días en los que las casas se pelean los momios y días en los que no. El ciclo fuerte es el de las ligas locales y las europeas en fin de semana, con la Champions a media semana y la NFL cargando los domingos y los lunes por la noche. La Copa Mundial de la FIFA se jugó en junio y julio de 2026 y ya es pasado: un torneo de esa magnitud deja el mercado con más competencia de la que tenía antes, y con más oferta de mercados secundarios en las casas que apuestan por volumen.
Los torneos de nicho funcionan al revés. Un hipódromo o un galgódromo con permiso tiene su propia lógica de apuestas cruzadas y su propio público, y la UFC y el boxeo concentran casi todo el volumen en la noche del evento. Lo que cambia de una casa a otra no es el calendario, es la profundidad del mercado que ofrecen para cada uno de esos eventos.
Deportes, torneos y mercados: qué ofrece cada casa
Balón de oro, boxeo y UFC: los mercados de nombre propio
Los mercados de premio individual son la parte del catálogo que casi nadie usa y casi todas las casas presumen. La lógica es simple: son eventos largos, permiten mantener posiciones abiertas meses y captan al aficionado que quiere apostar algo distinto al partido del domingo. El precio de esa paciencia es que el margen se estira, porque el volumen es bajo y la casa no sabe bien dónde poner el número.
En boxeo y UFC la estructura es la contraria. El mercado es corto, el volumen se concentra en dos o tres noches al año y las casas suelen ofrecer más variedad de mercados que en un partido de liga: método de victoria, asalto del final, si la pelea llega al límite. Ahí conviene mirar la profundidad del menú antes que el momio de la pelea principal.
Esports y carreras de caballos: dos mundos distintos bajo el mismo techo
Los esports viven una contradicción en el catálogo mexicano. Están en la mayoría de las plataformas, pero no tienen una regla propia en los artículos del Reglamento que se leyeron, así que funcionan por analogía con el resto de las apuestas. Para el jugador eso significa que el respaldo es el mismo permiso general y nada más.
Las carreras de caballos sí tienen estructura propia y conviene conocerla: el Reglamento contempla las apuestas en hipódromos, galgódromos y frontones bajo la figura del cruce de apuestas, y los titulares de esos permisos pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas. El artículo 5 prohíbe expresamente a los menores de edad participar en ese cruce. Es el único tramo del catálogo mexicano con una mención explícita en la norma.
Fútbol, triatlón, pádel y deportes de nicho
El fútbol es el pan de cada día y el mercado donde más se nota la competencia entre casas. El triatlón y el pádel son otra cosa: catálogos cortos, a veces de pocos mercados por evento, y una oferta que varía mucho de una plataforma a otra sin que exista un patrón que se pueda anticipar desde fuera. La forma de resolverlo no es leer comparativas, es abrir el programa de apuestas de la casa y buscar el evento por su nombre.
Apostar “a México” —selección, liga local, boxeadores— es el caso más sencillo de todos: cualquier casa con oferta deportiva real va a tener esos mercados, y la diferencia se reduce al momio y a las comisiones de retiro.
Cómo funciona una apuesta, paso a paso
Del registro al boleto
El recorrido es siempre el mismo. Abres cuenta, verificas identidad, depositas, armas el boleto y esperas el resultado. Cambia el orden de la última parte: la verificación de identidad precede al primer retiro en todas las casas serias, y es la parte del proceso que más tiempo tarda y la que más frustra a quien deposita el viernes pensando en retirar el lunes.
El boleto es el documento que importa. Ahí quedan el momio que aceptaste, el importe, el mercado y —si es una combinada— cada una de las selecciones. Una apuesta sencilla paga el momio multiplicado por lo que apostaste. Una combinada multiplica los momios de todos los tramos en un solo precio, y por eso paga mejores momios y falla mucho más seguido: basta un tramo malo para que el boleto completo se pierda.
El parlay y por qué el momio bonito engaña
El parlay, o combinada, es el formato favorito de la casa y no por casualidad. Cada tramo que añades multiplica el pago y multiplica también el margen acumulado que ya venías pagando. Un boleto de cinco selecciones con momio 1,90 cada una paga mucho, y la probabilidad de acertarlo es la probabilidad de acertar los cinco, que es bastante menor que la de acertar uno.
La forma sensata de mirarlo: el parlay no es una apuesta distinta, es un producto con más varianza vendido como una oportunidad. Si tu presupuesto aguanta perder el boleto completo sin que eso cambie nada, es un formato razonable para un sábado. Si no, es la manera más rápida de vaciar la cuenta.
Métodos de depósito y retiro: SPEI, OXXO y tarjetas
El abanico mexicano es reconocible en casi todas las casas: tarjetas Visa y Mastercard, transferencia SPEI, vouchers en efectivo en tiendas y monederos electrónicos. Betcris México muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Es un ejemplo útil de dos cosas a la vez: cuán ancho puede ser el menú y cuán poco dice una casa sobre topes y tiempos hasta que entras a su sección de ayuda.
Dos reglas prácticas que valen en cualquier plataforma. El retiro va a una cuenta a tu nombre, no a la de un tercero, porque la verificación de identidad lo impide. Y el efectivo —un voucher de OXXO, por ejemplo— entra rápido y sale por otra vía, así que conviene revisar el tiempo de retiro antes de elegir el método de depósito.
Apuesta en vivo, hándicap y más/menos: los mercados que confunden
La apuesta en vivo se juega mientras el partido corre, y su atractivo tiene un costo: los momios se mueven más rápido que tu dedo y el margen suele ser peor que antes del silbatazo. No hay una regla mexicana aparte para los mercados en vivo: se rigen por el permiso general.
El hándicap es el instrumento que iguala a dos rivales desiguales mediante una ventaja o desventaja de goles o puntos, y el más/menos apuesta a si el total de anotaciones supera o no una línea que fija la casa. Los dos se leen mal la primera vez que se ven. La línea del más/menos no es un pronóstico de la casa, es el punto donde cree que va a haber el mismo dinero de los dos lados.
Los nueve perfiles que revisamos: qué los separa
Conviene decirlo con claridad antes de la tabla: un permiso de la Secretaría de Gobernación es hoy el único respaldo mexicano serio que puede mostrar una casa de apuestas en línea, y ninguna versión oficial y abierta de la lista de permisos está disponible para consulta. Lo que sigue son los datos que cada marca o cada compilación pública declara sobre sí misma, siempre con la fuente a la vista y nunca como confirmación oficial.
| Marca | Situación declarada del permiso (según la fuente citada, sin confirmación oficial) | Lo que declara el propio listado de la marca sobre el sujeto clave |
|---|---|---|
| Betway | Permiso SEGOB 4184, según una compilación pública; titular señalado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Ficha de app publicada por Digital Outsource International Limited, disponible en la App Store de México |
| Betcris | Permiso SEGOB de su permisionario, sin número impreso: el del pie de página de la propia marca y el de la tabla del titular no coinciden; titular señalado: Producciones Móviles | Logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI en la página principal, sin montos mínimos |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según una compilación pública; titular señalado: Entretenimientos Naturales; la app figura a nombre de 1XCorp N.V. | App en la App Store de México a nombre de 1XCorp N.V., versión 259.0 del 14 de octubre de 2026 |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación pública; titular señalado: Eventos Festivos de México | App publicada por Atracciones America S.A. de C.V., versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026 |
| Pickwin | Permiso SEGOB de su permisionario, sin número impreso: las fuentes se contradicen; titular señalado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | App a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V., versión 1.0.137 del 28 de septiembre de 2026 |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación pública; titular señalado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | App publicada por Logflex MT Limited, versión 4.30.0 del 14 de octubre de 2026 |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación pública; las compilaciones difieren sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads | App a nombre de NEW ADS S.A. DE C.V., versión 2.0.39 del 1 de octubre de 2026 |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación pública; titular señalado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | Ficha de app que declara permiso de la SEGOB y uso limitado a mayores de 18 años |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; titular señalado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) | Pie de página que advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza su sección de juego responsable |
La columna que salta a la vista es la de los números que no se imprimen. En tres fichas —Betcris, Pickwin y, con matiz, Strendus— las fuentes no coinciden o el titular aparece con dos razones sociales distintas, y ese desacuerdo no es un detalle administrativo: es el síntoma de un mercado donde el registro público no está abierto. La consecuencia práctica para ti es que ningún número de permiso se puede tomar como dato firme, y que la verificación real pasa por otro lado —el contrato del permisionario, la razón social del titular, la coherencia entre lo que dice la marca y lo que dice su app.
Los nueve perfiles, uno por uno
Betway: permiso citado y respaldo de app de largo recorrido
Betway es la marca que más fácil resulta rastrear en la tienda de aplicaciones: la app “Betway – Apuestas Deportivas” la publica Digital Outsource International Limited, salió en septiembre de 2014 y su versión del 21 de octubre de 2026 seguía publicada en la App Store de México. Casi doce años de ficha activa en la tienda mexicana son, en términos prácticos, una prueba de continuidad que un operador improvisado no puede fabricar.
El permiso, en cambio, es un número citado: 4184, según una compilación pública, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular señalado. Nadie lo ha confirmado oficialmente y no lo vamos a presentar como si lo estuviera.
El detalle que un lector perspicaz nota es que la app y el permiso no están a nombre de la misma razón social. Pasa en casi todas las fichas de esta lista y es la razón por la que el titular importa: quien responde legalmente en México es el permisionario, no la marca comercial que ves en pantalla.
Veredicto: el atractivo de Betway aquí no es el número de permiso, es la antigüedad de su aplicación en el mercado mexicano. Quien valore continuidad operativa por encima de la letra pequeña tiene aquí una opción con historial, y quien vaya a reclamar algo debería apuntar la razón social del titular, no el nombre de la marca.
Betcris: el menú de pagos más ancho y un pasivo con el número de permiso
Betcris es la marca que hace más visible su abanico de depósitos. Betcris.mx muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, sin indicar montos mínimos. Si tu problema son los métodos de pago —porque no tienes tarjeta, porque prefieres efectivo en tienda, porque quieres mover dinero desde un monedero— este es el catálogo donde antes vas a encontrar tu camino.
El pasivo está en la ficha de permiso y es incómodo: el número que aparece en el pie de página de la propia marca no es el que aparece en la tabla de su titular, y por eso aquí no se imprime ninguno. Un lector que compara con la primera marca de la lista se topa con lo contrario: allí un número citado con titular identificado, aquí un número que se contradice con su propio pie de página.
Falta el otro dato que un apostador quiere saber antes de confiar en un menú ancho: hasta cuánto puedes depositar por OXXO y cuánto tarda un retiro por SPEI. Eso no está en la portada, y la portada no es donde se decide.
Veredicto: el catálogo de depósitos es lo más completo de los nueve perfiles, y ese es un argumento real para quien necesita flexibilidad de pago. La contradicción del número de permiso no se resuelve desde fuera; quien quiera cerrarla tiene que preguntar por escrito al operador por su permisionario antes de depositar.
1xBet: app de un tercero y un permiso que nadie puede confirmar
1xBet acumula la mayor distancia entre lo que muestra y lo que se puede comprobar. El permiso citado es DGJS/0002/2020, según una compilación pública, con Entretenimientos Naturales como titular señalado; la misma fuente no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial. Encima, la app “1xBet: Apuestas Deportivas” figura en la App Store de México a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones. Salió en junio de 2014 y su versión 259.0 es del 14 de octubre de 2026.
Tres razones sociales en juego —titular citado, sociedad de la app y marca comercial— para un solo sitio. Para el usuario, la consecuencia es concreta: si surge un problema, la ruta de reclamación se vuelve un laberinto de entidades con domicilios distintos.
Es la marca con más años de operación continua entre las revisadas —una app de 2014 con versión de octubre de 2026 es una app viva— y a la vez la que peor documenta quién responde por ella en México.
Veredicto: la continuidad del producto no compensa la opacidad corporativa, y esa es una postura que sostengo sin matices. Un operador con tres razones sociales distintas y ningún número de permiso verificable deja al jugador sin interlocutor claro; ahí no hay comparación de momios que salve la decisión.
Playdoit: una app joven con un permiso de hace dos décadas
Playdoit presenta una combinación temporal que llama la atención. El permiso citado —DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación pública, con Eventos Festivos de México como titular señalado— es el más antiguo de la lista por su numeración, y la app es la penúltima en llegar: la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.
Dos años de vida no son pocos, pero sí son menos que los de sus vecinas en esta lista, y la app se actualiza con regularidad reciente. Para un apostador eso se traduce en una plataforma actualizada sin el desgaste de una aplicación heredada.
Lo que la ficha no dice es nada sobre mercados, límites ni tiempos de retiro. Aquí el lector no tiene con qué diferenciar la casa por su producto: el dato disponible es de origen y de continuidad.
Veredicto: el interés de Playdoit es el contraste entre un permiso de numeración antigua y un producto digital nuevo. Quien prefiera una aplicación reciente sobre un permisionario establecido, estos dos datos son los que tiene; quien busque profundidad de mercados no va a encontrar aquí con qué decidir.
Pickwin: la marca que comparte permisionario con Betcris
Pickwin es la mejor ilustración de cómo funciona el permiso en México. El titular señalado es Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora, y ese es el mismo nombre que aparece como permisionario en la ficha de Betcris. Un permisionario, varias marcas: eso es normal en este mercado y explica por qué el número de permiso se confunde tanto.
La confusión llega al extremo aquí. Las fuentes se contradicen y el número que una compilación da a Pickwin es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Por eso no se imprime ninguno: un dato que circula duplicado no es un dato.
Del producto sí hay algo: la app “Pickwin” figura en la App Store de México a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V., salió en agosto de 2018 y su versión 1.0.137 es del 28 de septiembre de 2026. Otra vez la razón social de la app no coincide con la del permisionario señalado.
Veredicto: para el jugador, la marca vale por lo que trae la casa que está detrás, no por su nombre. Saber que comparte permisionario con Betcris cambia por completo la lectura de la oferta; quien ya conozca una de las dos sabe en buena medida qué esperar de la otra.
Novibet: un permiso del mismo año que su competidora y una app de tercero
Novibet cita el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación pública, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular señalado. Es un número de 2020, de los más recientes entre los que sí se imprimen, y el titular aparece con una sola razón social, sin las contradicciones que arrastran otras fichas.
La app la publica Logflex MT Limited y su versión 4.30.0 es del 14 de octubre de 2026. A diferencia de las cuatro marcas anteriores, aquí no hay una fecha de lanzamiento en la tienda mexicana que dé una pista de antigüedad: la información de catálogo se limita a la versión vigente.
Esa ausencia obliga a leer la marca por su permiso y por su titular, que es lo que sí está. En una lista donde tres fichas esconden el número y dos más lo contradicen, un permiso citado con un titular único y sin conflictos es, por comparación, el expediente más limpio del grupo.
Veredicto: la fuerza de Novibet en esta comparación es de expediente, no de producto: número de permiso reciente, titular sin ambigüedad y ninguna razón social paralela. Quien busque el camino administrativo más corto hacia una reclamación posible debería empezar por aquí.
Strendus: tres permisos en un solo titular y las fuentes en desacuerdo
Strendus es la ficha más cargada de la lista: cita tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación pública— y aun así las compilaciones no se ponen de acuerdo sobre quién es el titular, que aparece como Atracciones y Emociones Vallarta o como New Ads. Tres números y dos candidatos a titular.
Leído bien, el conjunto dibuja una trayectoria: un permiso de 2018, otro de 2021 y un tercero con la misma clave de 2021, y la app “Strendus casino y sportsbook” publicada por NEW ADS S.A. DE C.V., lanzada en octubre de 2023 y con versión 2.0.39 del 1 de octubre de 2026. La app es de 2023, posterior a los tres permisos citados.
El desacuerdo sobre el titular es lo que más pesa. Con tres números a la vista, un lector esperaría encontrarse con una sola razón social clara; encontrar dos es la señal de que la información pública de esta marca circula por copias y no por fuente.
Veredicto: el volumen de permisos citados no compra claridad si el titular sigue en disputa. Aquí lo que decide es lo verificable —una app de 2023 con actualización de octubre de 2026— y lo que no se puede verificar es justamente el nombre de quien responde.
Codere: una ficha que habla de juego responsable antes que de producto
Codere es la marca cuya ficha en la tienda dice más sobre salvaguardas que sobre mercados. La app “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017, su versión vigente es del 20 de agosto de 2026, y la ficha declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los permisos citados, según una compilación pública, son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular señalado.
Esa combinación tiene una consecuencia para el lector que ya está en la sección de salvaguardas: si quieres cerrar tu cuenta y no encuentras cómo, esta es una de las marcas que lo tiene escrito en su propia ficha. La política existe y está publicada.
A la vez, la app lleva desde enero de 2017 en la tienda mexicana, más años que cualquier otra de las que se listan aquí salvo una. Los dos datos se sostienen juntos: antigüedad alta y una declaración explícita de herramientas de control.
Veredicto: la virtud concreta de Codere es que el cierre de cuenta y los avisos de juego responsable están enunciados donde el usuario los va a buscar. Para quien se acerca con dudas sobre su propio control, esa es una ventaja sobre los catálogos que solo hablan de momios.
Caliente: el permiso en el pie de página y el titular más reconocible
Caliente es la única de las nueve marcas cuya ficha de permiso viene del propio sitio y no de una compilación: el número DGG/SP/404/97 aparece en el pie de página de caliente.mx, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular señalado. Sigue sin confirmación oficial —la lista de la DGJS no está accesible— pero la fuente es la marca hablando de sí misma, no un tercero copiándola.
La app “Caliente Deportes” la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., con versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Es la coincidencia más limpia entre la razón social de la app y el titular señalado que hay en esta lista, y no es un detalle menor después de ver cuántas marcas arrastran sociedades distintas.
El pie de página añade dos cosas más: advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable. Como en el resto, es compromiso de marca y no un registro público.
Veredicto: el punto fuerte de Caliente es interno: su propia página publica su permiso y su propia app respalda el mismo nombre. En un mercado donde el registro es inaccesible, que la marca ponga el número donde cualquiera lo pueda leer es la mejor señal disponible.
Así está la legalidad: qué respalda a una casa en México
La ley de 1947 y el Reglamento que la operó
El marco mexicano arranca en un sitio incómodo para cualquier lector acostumbrado a otros países: la Ley Federal de Juegos y Sorteos data del 31 de diciembre de 1947 y no menciona las apuestas en línea. No existe una ley de apuestas por internet en México. Lo que existe es el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, que regula la autorización, el control, la vigilancia y la inspección de los juegos con apuestas y sorteos —salvo los de la Lotería Nacional— y establece competencia federal.
El artículo 2 del Reglamento es el que define el terreno: la actividad de juegos con apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista está prohibida. La Secretaría de Gobernación interpreta y aplica la ley en el ámbito administrativo, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, vigila, modifica y termina los permisos. Nada de lo que sigue se entiende sin ese punto de partida.
Permiso, no licencia: la palabra que ordena todo
En México el fundamento para operar apuestas es un permiso de la Secretaría de Gobernación, un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. No es una “licencia”, y la diferencia no es de vocabulario: una licencia sugiere un régimen construido para la actividad, y el permiso mexicano es un acto temporal dentro de un marco que prohíbe lo que no prevé expresamente.
Los tipos de permiso relevantes para apostar a distancia son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas. Y hay una regla que explica muchas cosas: los permisos de juegos con apuestas son intransferibles, no pueden gravarse, cederse, venderse ni comercializarse.
Esa intransferibilidad es la pieza clave del modelo. Un permisionario no puede vender su permiso a una marca extranjera; lo que puede hacer es operar varias marcas bajo su propio permiso. Por eso Producciones Móviles opera Betcris y Pickwin, y por eso Caliplay opera Caliente. El nombre comercial que ves en pantalla es una marca; quien responde ante la autoridad es el permisionario.
Qué debe cumplir un permisionario de apuestas remotas
El artículo 29 del Reglamento detalla las obligaciones. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguros, reportar sospechas de delincuencia organizada o lavado de dinero y constituir una fianza equivalente a unos 60 días de premios promedio.
Para el jugador, esas obligaciones son la parte visible del respaldo. Una casa con permiso está dentro de un sistema con auditoría contable, seguros y fianza; una casa sin permiso está fuera de esos cuatro controles a la vez. La fianza de 60 días de premios es la que más debería tranquilizar a quien tiene saldo en una plataforma.
La otra cara: un permiso retirado o suspendido apaga esas obligaciones con él, y el artículo 31 impide que el operador las traspase a otro titular.
El permiso que no se puede consultar
Aquí el suelo se mueve. La lista oficial de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, y no hay una versión pública y consultable del registro. En mayo de 2026 el diputado Rubén Moreira pidió a la Secretaría de Gobernación un registro público y abierto de los permisos de apuestas y casinos; hasta octubre de 2026 no se pudo abrir una lista oficial completa.
La consecuencia es que la verificación se hace por vías indirectas. El lector puede pedir al operador la razón social de su permisionario y el número de permiso, buscar el pie de página del sitio —donde algunas marcas publican el número, como Caliente— y contrastar esa razón social con la del titular que citan las compilaciones públicas. Nada de eso sustituye a un registro, pero es lo único disponible.
Detrás de esa carencia hay una contradicción de fondo: sin lista abierta, la palabra “legal” en un anuncio no es comprobable por el usuario final, y ese es hoy el hueco más grande del sistema mexicano.
Marcas bloqueadas, amparos y una situación que cambia
Desde noviembre de 2025 el mercado mexicano de apuestas en línea vive en una zona de inestabilidad, y por eso cualquier estado se escribe con su fecha y nunca como un hecho de hoy. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 tras el congelamiento de cuentas de la UIF; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.
Las piezas se mueven en varias direcciones a la vez: en julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx; el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Un lector que tome cualquiera de esas fechas como el estado actual va a equivocarse. La pregunta útil no es si una marca está bloqueada, sino cuándo se supo y qué dice después la marca.
Ninguna de las dos aparece en esta revisión como ficha activa. bet365.mx y Betano son la prueba de que un bloqueo no siempre es definitivo y de que un amparo no siempre reabre: lo que un apostador puede perder en el camino es el acceso a su saldo.
Menores, autoexclusión y zonas grises que conviene mirar
Hay tres cosas que la norma mexicana no dice y que conviene saber que no dice, en lugar de suponer que existen. No hay una edad mínima numérica establecida: el artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores de edad las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija un número, y las marcas se quedan con la referencia a los 18 años. La autoexclusión es voluntaria y por casa, sin registro nacional, como se señaló en la sección sobre el riesgo. Y no hay un monto legal de depósito o de pérdida obligatorio para el operador: los límites que existen son los que cada plataforma ofrece como herramienta interna.
La propuesta que hoy se discute en el ámbito legislativo añadiría varias de esas piezas —mecanismos de autoexclusión, una edad mínima de 21 años y límites ligados al ingreso—, pero es una iniciativa y no una regla en vigor.
La reforma que no es ley
La Secretaría de Gobernación terminó en octubre de 2026 la revisión interna de una propuesta para sustituir la ley de 1947 y la envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado al Congreso y no es ley. Cualquier página que anuncie una nueva ley de apuestas en México está adelantando un trámite.
La lectura honesta es que el país lleva años operando apuestas en línea con un reglamento construido para otra época y una reforma esperando turno. Para el jugador eso significa que el marco que le aplica hoy seguirá siendo el mismo mientras esa propuesta duerme, y que las condiciones pueden cambiar de golpe el día que se presente.
Impuestos: el IEPS del operador y la retención del premio
La carga fiscal se reparte entre el operador y el jugador, y las dos partes conviene mirarlas separadas. El IEPS a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso es de 50 % desde el 1 de enero de 2026, tras la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025; antes era de 30 %. Está en el artículo 2, fracción II, inciso B), de la Ley del IEPS. La base del impuesto no queda establecida en el texto leído, que solo dice “valor de la actividad”: la prensa habla de monto total apostado, y por eso aquí no se escribe que sea 50 % de lo apostado ni de los ingresos brutos. Es un tributo del operador, y el operador lo acomoda en el diseño de su oferta.
Del lado del jugador está el ISR. El artículo 138 de la Ley del ISR prevé retención de 1 % sobre premios cuando el impuesto estatal no excede de 6 %, y de 21 % si el impuesto estatal es mayor; quien paga el premio retiene el impuesto. En la Ciudad de México existe un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que da un total cercano al 7 %, y los premios por encima de $600,000 MXN al año deben reportarse en la declaración anual. El operador emite un CFDI de retenciones para los premios gravados.
Sobre los premios de sitios sin permiso, la posición es de consulta: el artículo 137 habla de premios legalmente autorizados y el tratamiento de un premio obtenido en una plataforma sin permiso no queda establecido. Antes de decidir dónde jugar por la retención, conviene preguntar a un contador o asesor fiscal.
Permiso mexicano y casa offshore: qué tiene y qué no tiene cada uno
La comparación que ordena toda esta sección es la más simple de todas. Una marca con permiso mexicano trae un recinto legal en el país, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y de lavado de dinero y la posibilidad de un CFDI de retenciones. Una marca offshore no trae ninguna de esas cuatro cosas. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión, y eso vale igual para las dos.
Hay un matiz que conviene decir sin adornos: los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y la zona offshore está desprotegida para el usuario mexicano. Si un operador con licencia extranjera anuncia “legalidad internacional”, esa legalidad no es la mexicana.
Apostar sin permiso local tiene además una vía de entrada por el impuesto: el mismo inciso de la Ley del IEPS alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. Es decir, el camino del operador sin presencia local pasa por cumplir obligaciones fiscales mexicanas o por arriesgar el bloqueo del servicio.
Preguntas frecuentes sobre apostar en deportes en México
¿Cómo puedo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
No existe una lista oficial abierta que puedas consultar. Lo verificable son tres pasos: revisa el pie de página del sitio, donde algunas marcas publican su número, pide al operador la razón social de su permisionario y contrasta ese nombre con el titular que citan las compilaciones públicas. Si los nombres no coinciden entre sí, no tienes una confirmación.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con lo que aposté y el momio?
El pago de una apuesta sencilla es el importe multiplicado por el momio: 1,000 pesos a momio 1,90 devuelven 1,900 pesos, de los cuales 900 son ganancia. En una combinada los momios de cada tramo se multiplican entre sí en un solo precio, y basta fallar un tramo para perder el boleto completo.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios que publica?
Se ve confrontando todos los resultados de un mismo mercado. Con momios de 1,90 y 1,90 en un mercado de dos resultados, la devolución ronda el 95 % y el margen el 5 %; un mercado secundario, con menos volumen, se queda bastante por encima de ese margen. La cuenta se hace antes de apostar, no después.
¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Los límites son herramientas internas de cada plataforma, no un mecanismo público: los encuentras en la configuración de tu cuenta, o los pides al servicio de atención. Ponerlos vale solo para esa casa, y ninguna otra se enterará. Si quieres cerrar por completo, solicita por escrito el cierre definitivo, que algunas marcas documentan en su propia ficha.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Quien paga el premio retiene. La Ley del ISR prevé 1 % cuando el impuesto estatal no excede de 6 %, y 21 % si lo supera; en la Ciudad de México el impuesto estatal de 6 % sobre premios deja el total cerca del 7 %. El operador entrega un CFDI de retenciones, y los premios anuales por encima de $600,000 MXN se reportan en la declaración.
¿Qué riesgos corro si apuesto en una casa sin permiso en México?
Ni multa ni delito para ti quedan establecidos, y el riesgo real está en el otro lado: sin domicilio legal en México no hay a quién reclamar, y si la plataforma se bloquea o se congela, tu saldo puede quedar atrapado sin autoridad que lo libere. Además, no hay registro de autoexclusión que te cubra en ninguna de las dos.
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