Las mejores aplicaciones de apuestas en México: qué ofrece cada una y a quién le conviene

Updated noviembre 2026
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Una mano sostiene un celular con una apuesta en la pantalla dentro de un autobús al final de la tarde

noviembre 5, 2026 — datos de fichas de tienda, pies de página y registros públicos consultados en la App Store de México y en los sitios de cada casa de apuestas; el estatus de permisos de la Secretaría de Gobernación se cotejó contra lo que cada marca publica, no contra un padrón oficial abierto.

La app de bet365 tiene una calificación de 4.82 con 73,429 valoraciones en la App Store de México (28 de octubre de 2026).

Hay una escena que se repite en cada ciudad del país: alguien va en el camión, mira el teléfono, abre la app, y en menos de dos minutos ya sabe si el Cruz Azul llegó a 1.85 o se quedó en 1.72. Esa consulta rápida es, para la mayoría, todo lo que hace con una casa de apuestas. Y sin embargo sobre esa pantalla se acumulan preguntas que nadie contesta en el camión: quién dio el permiso, quién responde si algo sale mal, cuánto cuesta en realidad el “bono de bienvenida” que aparece en la portada, y qué pasa con el saldo si un juez decide que la marca no debería estar en línea.

Este texto no resuelve esas preguntas con una lista de buenas intenciones. Las resuelve mostrando qué caminos existen hoy en México para apostar desde el teléfono, cada uno con su costo propio, y cuál le queda mejor a quién. Un apostador con presupuesto chico busca una cosa; alguien que mueve montos altos busca otra; quien apuesta dos veces al año por diversión, otra completamente distinta. La aplicación correcta es la que encaja con el uso que le vas a dar, no la que tiene la mejor calificación en la tienda.

Y conviene decirlo de entrada: en México el terreno legal de las apuestas en línea es un edificio a medio construir. La ley que lo rige cumple más de setenta años, no menciona internet en ninguna parte, y las marcas que operan lo hacen colgadas del permiso de un permisionario terrestre. Eso no las vuelve ilegales. Las vuelve un arreglo administrativo que el apostador debería entender antes de depositar, porque de ahí sale casi todo lo demás: a quién le reclamas, qué documentos tienes, y qué tan firme es tu saldo un martes cualquiera.

Cómo se armó esta selección: criterios y clasificación de las aplicaciones de apuestas

Antes de mirar cualquier marca, vale la pena entender qué se puede comparar y qué no. La tentación es armar una tabla con diez casas ordenadas de mejor a peor, con un puntaje al final. Esa tabla sería ficción. En México no existe un padrón público de permisos que cualquiera pueda abrir y revisar línea por línea, y las fichas de las aplicaciones en la App Store describen cada una sus propias funciones con sus propias palabras. Comparar es posible, pero comparar bien exige decir con qué se compara.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Las apps de casas de apuestas aparecen con clasificación de edad de 17+ en la App Store, aunque sus descripciones dicen que solo pueden usarlas mayores de 18 años.

Qué se puede verificar y qué queda en manos de la propia casa

Hay tres tipos de información en juego y no tienen la misma solidez. La primera es lo que la aplicación es: quién la publica, cuándo salió, cuándo se actualizó por última vez, qué calificación tiene y entre cuántas valoraciones. Eso está en la ficha de la tienda, con fecha, y es dato firme. La segunda es lo que la aplicación dice hacer: transmisión en vivo, creador de apuestas, momios mejorados, depósitos y retiros desde el celular. Eso lo afirma la marca sobre sí misma, y aquí se cuenta como lo que es, una descripción del operador. La tercera es el permiso. Sobre el permiso conviene detenerse, porque es la parte que más se malinterpreta.

Cada casa de las que aparecen aquí opera, según sus propias fuentes, al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación. El término correcto en México es permiso, no licencia, y esa palabra no es un capricho burocrático: describe un acto administrativo temporal que la autoridad otorga a un permisionario. Un centro de apuestas remotas opera bajo el permiso de alguien más, casi siempre un permisionario terrestre. Los números de permiso que circulan vienen de compilaciones de sitios especializados o de los pies de página de las propias marcas, y no de un listado oficial que se haya podido abrir. Sobre varios de ellos las compilaciones se contradicen entre sí, y donde se contradicen no se imprime número.

Eso deja al apostador con una tarea incómoda pero honesta: verificar por su cuenta. El pie de página del sitio suele ser el lugar más rápido. Si ahí aparece un permiso y el nombre del permisionario, ya tienes algo concreto que anotar. Si no aparece, o aparece un número que no coincide con lo que dice otra fuente, esa es información sobre la casa, no un detalle sin importancia.

El tipo de uso decide más que el tipo de app

Aquí va la posición de este texto, y no es la habitual en una guía de aplicaciones. La pregunta “cuál es la mejor aplicación de apuestas en México” no tiene una sola respuesta correcta porque no hay un solo tipo de apostador. Hay por lo menos tres perfiles y cada uno necesita cosas distintas.

Quien apuesta montos chicos y con frecuencia quiere una app liviana, que abra rápido, que acepte depósitos de pocos cientos de pesos sin fricción y que no lo obligue a leer un reglamento de treinta páginas cada vez que reclama una promoción. Para ese perfil, la calificación de la tienda y la frecuencia de actualización dicen más que cualquier lista de funciones. Una app con 4.86 y más de 130.000 valoraciones pasó por muchas manos y salió bien librada; eso no es un detalle menor cuando se trata de una pantalla que va a usar tres veces por semana.

Quien apuesta montos altos y poco seguido necesita lo contrario: métodos de pago claros, montos de retiro sin sorpresas, atención en español y algún respaldo formal del permiso. La velocidad de apertura le da igual. Lo que no le da igual es si el retiro llega a una cuenta a su nombre y si la casa emite el comprobante fiscal correspondiente cuando hay premio gravado.

Y quien apuesta dos veces al año, en la final de un torneo o en el clásico, debería preguntarse si necesita una aplicación instalada. Buena parte de las casas permiten apostar desde el navegador del celular sin descargar nada. Instalar una app de categoría 17+ en el teléfono que usan los hijos de la casa es una decisión, y no siempre es la decisión que el apostador quiere tomar.

Existe también un cuarto camino: apostar en plataformas sin permiso mexicano. Es una opción que existe y que mucha gente utiliza, pero conlleva consecuencias concretas —como la falta de respaldo de la SEGOB o complicaciones fiscales— que se detallan más adelante. No se considera equivalente a las opciones que operan bajo permiso local.

De dónde salen los números de esta comparación

Las calificaciones, las fechas de publicación, las versiones y los nombres de los publicadores provienen de las fichas de la App Store de México consultadas el 28 de octubre de 2026. Los datos de funciones vienen de las descripciones que cada casa redacta para su propia ficha. Los estatus de permiso vienen de lo que cada marca publica en su sitio o de compilaciones de sitios especializados, marcados como no confirmados oficialmente.

Nada de esto es una recomendación de apuesta ni una predicción de resultados. Una aplicación con una calificación alta es una aplicación bien valorada; no es una casa que pague más, ni una que tenga mejores momios, ni una donde vayas a ganar. El momio que ves en la pantalla ya trae descontado lo que la casa se queda, y eso ocurre igual en la app mejor calificada y en la peor.

Panorama de las aplicaciones de apuestas en México: qué hay instalable hoy

El catálogo mexicano de aplicaciones de apuestas es más viejo de lo que la gente supone. Hay marcas que llevan más de una década publicadas en la App Store de México y marcas que aparecieron hace tres años. Esa antigüedad es un dato útil, aunque no mide calidad: mide continuidad. Una app que sobrevivió a diez años de cambios regulatorios, de reformas fiscales y de bloqueos judiciales demuestra que su operación aguanta. Una app nueva puede ser excelente y también puede desaparecer el año que viene.

Marca Estatus de permiso SEGOB, según la fuente citada Lo que la propia ficha de la app declara sobre el tema
Pickwin permiso de su permisionario; número no impreso por contradicción entre fuentes (según compilaciones) ficha publicada por PWTEC, S.A.P.I. de C.V., en la App Store de México
Betcris permiso de su permisionario; número no impreso, el pie del sitio y la tabla del titular difieren (según el propio pie de página) ficha publicada por TV Global Enterprises Ltd.; operación en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras
1xBet DGJS/0002/2020, según sitios especializados, no confirmado oficialmente ficha publicada por 1XCorp N.V., sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según sitios especializados, no confirmado oficialmente ficha publicada por Atracciones America S.A. de C.V.
Betway 4184, según sitios especializados, no confirmado oficialmente ficha publicada por Digital Outsource International Limited
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según sitios especializados, no confirmado oficialmente la ficha declara operar con permiso de la SEGOB y limitar el uso a mayores de 18 años
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según sitios especializados, no confirmado oficialmente ficha publicada por Logflex MT Limited
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según sitios especializados, no confirmado oficialmente ficha publicada por NEW ADS S.A. de C.V.
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio caliente.mx ficha publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V.

Las dos columnas de la derecha se leen juntas y ahí está lo interesante. La primera es lo que alguien afirma sobre el permiso. La segunda es lo que la tienda de aplicaciones dice sobre quién publica la app. Y resulta que el publicador de la ficha casi nunca es el mismo nombre que el titular del permiso. 1xBet es el caso más visible: la app figura a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones. En Betcris pasa algo parecido con el número, que difiere según de dónde se lea.

¿Es eso un problema? No necesariamente, pero sí es una pregunta que el apostador debería hacerse antes de depositar y no después. Una aplicación publicada por una empresa de software distinta del permisionario es una estructura normal en esta industria: el permisionario es el que tiene el permiso, la tecnológica es la que construye y mantiene el producto. Cuando algo falla, sin embargo, saber a quién le escribes deja de ser un detalle académico.

Hay un dato que atraviesa todas las fichas y que vale la pena mirar dos veces. Las aplicaciones de casas de apuestas aparecen en la App Store con clasificación de edad 17+, mientras que sus propias descripciones dicen que solo pueden usarlas mayores de 18 años. La tienda las clasifica como contenido para adultos jóvenes; la casa restringe el acceso a mayores de edad. Es una discrepancia de un año que parece menor y no lo es: significa que el control de edad efectivo no lo hace la tienda, lo hace la casa, y que instalar la aplicación es tan fácil para un menor como para cualquiera. Las descripciones de las marcas sí incluyen el aviso de 18+ con regularidad —Codere lo enuncia explícitamente y el pie de página de Caliente lo repite—, pero eso es una declaración, no una barrera.

Normativa de las apuestas en línea en México: permiso, permisionario y lo que cambió en 2026

Aquí está la parte que casi ninguna guía de aplicaciones explica, y es la que más debería pesar en una decisión. México no tiene licencia de apuestas en línea. Tiene un permiso que se otorga a un permisionario terrestre, y las plataformas digitales se cuelgan de él. La diferencia entre “licencia” y “permiso” no es semántica: una licencia suele ser un título con reglas propias para la actividad autorizada; un permiso, en la definición del propio reglamento, es un acto administrativo temporal que la autoridad concede a una persona y que puede modificar o terminar.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Caliente Deportes (versión 8.12.1, 20 de octubre de 2026), Codere (desde enero de 2017) y Betway (desde septiembre de 2014) son apps con varios años en la App Store de México.

La ley de 1947 y el reglamento que sí menciona el detalle

El marco arranca en la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. El texto prohíbe en todo el territorio nacional los juegos de azar y las apuestas, con la salvedad de aquellas que estén expresamente autorizadas. No es un régimen permisivo con excepciones puntuales; es un régimen prohibitivo con una puerta abierta. La Secretaría de Gobernación otorga los permisos e inspecciona, puede clausurar establecimientos no autorizados, y ninguna casa puede instalarse cerca de escuelas o centros de trabajo. Los estados y municipios cooperan con la federación en esa tarea.

El reglamento es donde la cosa se vuelve concreta, y su artículo 2, reformado el 16 de noviembre de 2023, es la pieza clave: queda prohibida toda actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista. Es la regla que coloca a las plataformas digitales en una posición particular, porque la ley de 1947 no las menciona en ninguna parte. La práctica reportada es clara: un sitio en línea no puede tener un permiso digital independiente, sino que va amarrado al permiso de un titular terrestre autorizado. Varias marcas extranjeras usan un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar más de una marca.

Los tipos de permiso que importan aquí son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles. Y quien opera apuestas remotas debe rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, mantener una fianza, un seguro y reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero. Todo eso es obligación del permisionario, lo cual explica por qué las marcas prefieren colgarse de un titular ya establecido en lugar de navegar solas.

Por qué no hay un padrón que puedas abrir y el estatus cambia de mes a mes

Hay una pregunta que vuelve siempre: ¿cómo verifico que esta casa tiene permiso? La respuesta honesta es que hoy cuesta trabajo, y no por culpa del apostador. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un PDF con los sitios autorizados, pero ese listado no se puede abrir cómodamente y en mayo y julio de 2026 hubo peticiones en el Congreso para que exista un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas que circulan se contradicen: una fuente reporta 136 sitios, otra habla de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras encima de la mesa, imprimir un número como si fuera oficial sería inventar precisión. Por eso cada número de permiso de la tabla anterior va acompañado de su fuente y de la advertencia de que no está confirmado oficialmente.

Y luego está el asunto de los bloqueos, que es donde la inestabilidad se nota. En noviembre de 2025, en el marco de una identificación de 13 casinos y un congelamiento de cuentas por parte de la UIF, bet365 y Betano quedaron inhabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo no relacionado con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, según una sola fuente, un tribunal federal suspendió la orden de la SEGOB contra ambas marcas.

Ese historial explica una decisión editorial de esta página: aquí no vas a leer que una marca está abierta o cerrada hoy. El estatus se mueve, y una guía que afirme un estado fijo está publicando algo que puede dejar de ser cierto en tres semanas. Lo que sí es firme es el patrón: un bloqueo congela cuentas de usuarios que no hicieron nada malo, y esos procesos judiciales se cuentan en meses. La app de Betano seguía publicada y actualizada en la App Store de México el 27 de octubre de 2026 aunque la marca está bloqueada desde noviembre de 2025. Una aplicación viva en la tienda no es prueba de que puedas retirar tu saldo.

La reforma que se redactó y todavía no es ley

En octubre de 2026 la SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. Ojo con esto: está terminado, no presentado, y no es ley. No cambia nada hoy. Existe además una iniciativa para derogar la ley vigente y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, que es una propuesta y nada más.

Aquí conviene una línea de cautela, porque este tipo de noticias circula mucho en redes. Una casa de apuestas que anuncie “ya somos legales bajo la nueva ley” está vendiendo algo que no existe. La ley vigente sigue siendo la de 1947 con su reglamento de 2023, y el permiso sigue siendo permiso.

La otra cara: qué significa apostar sin permiso mexicano

Vale la pena decirlo con la misma claridad con la que se dice lo demás, y sin nombrar marcas. Una plataforma sin permiso mexicano no te da un foro legal en el país, no tiene el respaldo de un permiso de la SEGOB, no ejecuta los controles de verificación de identidad y antilavado que la ley exige a los permisionarios, ni emite el CFDI de retenciones cuando hay un premio gravado. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, por mucho que tengan un número de licencia impreso en el pie de página.

Ese terreno funciona como zona sin protección local. Y hay un detalle que suele omitirse: si una plataforma bloqueada en México retiene tu saldo, no tienes una autoridad mexicana a la que reclamar por ese saldo, porque la marca operaba fuera del régimen que protege a los apostadores de permisionarios. Tampoco existe en ninguno de los dos caminos un registro nacional de autoexclusión que te saque de todas las casas a la vez; eso es una tarea que hoy se hace casa por casa.

Juego responsable en las aplicaciones de apuestas: prevención, salvaguarda y protección

El juego responsable en México no es un capítulo legal con reglas escritas, y eso sorprende a mucha gente. No existe una ley que fije un límite de depósito obligatorio, ni un límite de pérdida de cumplimiento forzoso, ni una cuenta de juego temporal. Lo que existe son las herramientas que cada casa decide ofrecer y que declara en su propia ficha de tienda. Es un terreno voluntario, y por eso mismo la comparación entre casas resulta más útil que la lectura de un reglamento.

Lo que cada casa lista como herramienta propia

Las herramientas aparecen dispersas en las descripciones, y vale la pena juntarlas porque el lector nunca las ve juntas. bet365 enumera en la ficha de su app descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión. La aplicación de BetMéxico, publicada por Desarrollos Especializados y Digitales, ofrece límites de pérdida, descansos y autoexclusión, además de cubrir ligas europeas de futbol, la Liga MX y deportes de Estados Unidos. La ficha de Codere México incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, y limita el uso a mayores de 18 años. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.

Ahí está el mapa completo, y el lector atento ya notó la asimetría: tres de las herramientas más citadas —descansos, límites y autoexclusión— aparecen en algunas fichas y en otras no. Ninguna de esas ausencias significa que la casa no las tenga; significa que no las anuncia en la tienda de aplicaciones. La ficha de la tienda no es el reglamento de la casa, es su escaparate.

Cómo se fijan los límites en la práctica y por qué hacerlo antes de depositar

Un límite de depósito, un límite de pérdida o una autoexclusión se solicitan dentro de la cuenta, casi siempre desde la configuración o desde la sección de juego responsable de la app. La secuencia importa más de lo que parece. Fijar el límite antes del primer depósito tiene un efecto distinto a fijarlo después de dos recargas que dolieron: un límite puesto en frío se ajusta a lo que puedes gastar; uno puesto en caliente se ajusta a lo que acabas de gastar, que no es lo mismo. Algunas casas aplican además un periodo de espera para subir un límite, y ese detalle está en los términos de cada operador, no en la tienda.

Para quien apuesta desde el celular hay una consideración adicional que no aparece en ningún reglamento. La app está en el bolsillo a todas horas, y eso cambia el perfil del gasto. Un apostador de mostrador tiene que salir de casa para apostar; uno de aplicación apuesta en la fila del banco. El límite que funciona para el primero no necesariamente funciona para el segundo, y quien instala una aplicación debería fijarlo pensando en la pantalla, no en el mostrador.

La verificación de identidad y el rastro que deja

Toda casa con permiso mexicano verifica a sus usuarios y reporta operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque la actividad de apuestas está considerada vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exactos que se piden no están establecidos en la ley y varían de casa en casa, pero el mecanismo sí es uniforme: te van a pedir identificación antes de retirar, no antes de depositar. Ese orden explica una experiencia que confunde a mucha gente la primera vez.

Hay una razón para no verlo como una molestia. El registro que la casa construye sobre ti es también el rastro que permite reclamar un retiro, corregir un cobro mal aplicado o acreditar que la cuenta es tuya. Apostar con una identidad verificada es más lento al principio y considerablemente más simple cuando algo se atora.

Dónde se atora la ayuda cuando la casa no responde

Si el operador no contesta o no resuelve, la ruta natural es la autoridad que emitió el permiso, y ahí conviene tener a mano el nombre del permisionario, no solo el nombre comercial de la marca. El permiso es de una persona distinta de la marca, y una queja dirigida a la autoridad funciona mejor cuando nombra al titular. Esa es la razón práctica por la que la tabla de más arriba incluye el publicador de la ficha: no es un dato decorativo, es un dato operativo.

Las aplicaciones de apuestas en el celular: dispositivo, pantalla y navegador

Instalar o no instalar. Esa es la decisión que la mayoría de los apostadores mexicanos toma sin pensarla, y merece dos minutos de atención, porque las dos rutas tienen costos distintos.

Aplicación o navegador: dos caminos, no uno mejor

La aplicación instalada gana en velocidad. Abre con el ícono, conserva la sesión, y las funciones más específicas —transmisión en vivo, creador de apuestas, alertas de momios— están diseñadas para la pantalla del teléfono. Caliente Deportes, por ejemplo, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Ese tipo de conjunto funcional rara vez se replica completo en una versión de navegador.

El navegador gana en otra cosa: no deja una aplicación de categoría 17+ instalada en un teléfono compartido, no ocupa espacio, no pide permisos y no se actualiza sola. Para quien apuesta cuatro veces al año, la versión web es sencillamente menos compromiso. Casi todas las casas la ofrecen, y para una apuesta sencilla de futbol no hace falta más.

Hay un punto intermedio que conviene conocer: la aplicación de escritorio o la versión web en computadora, útil para quien revisa estadísticas antes de armar un parlay. No todas las casas la tienen igual de trabajada, pero es la ruta más cómoda para estudiar mercados con calma.

Antigüedad y actualización: qué dicen las fichas de tienda

En la App Store de México se puede leer cuánto lleva publicada una aplicación y cuándo se actualizó por última vez, y esos dos datos juntos cuentan una historia. Caliente Deportes lleva su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026; Codere salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026; Betway salió en septiembre de 2014 y seguía publicada con actualización del 21 de octubre de 2026. Son aplicaciones con años en la tienda y con mantenimiento reciente, que es la combinación que se busca.

En el otro extremo está Pickwin, publicada por PWTEC, S.A.P.I. de C.V., que salió en agosto de 2018 y cuya versión 1.0.137 es del 28 de septiembre de 2026. Betcris, publicada por TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018 y su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026. Playdoit, publicada por Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 con versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026. Strendus, publicada por NEW ADS S.A. de C.V., salió en octubre de 2023 con versión 2.0.39 del 1 de octubre de 2026. 1xBet, a nombre de 1XCorp N.V., salió en junio de 2014 con versión 259.0 del 14 de octubre de 2026 —un salto enorme desde su primera versión, que dice mucho sobre cuánto se ha reconstruido—. Novibet, publicada por Logflex MT Limited, tiene su versión 4.30.0 del 14 de octubre de 2026.

Las valoraciones y lo que realmente miden

Las calificaciones de la tienda son el dato más consultado y el peor entendido. La aplicación de bet365 tiene 4.82 con 73.429 valoraciones en la App Store de México; la de Playdoit, 4.86 con 130.876 valoraciones, según la consulta del 28 de octubre de 2026. Son números parecidos con volúmenes muy distintos, y ahí empieza la interpretación.

Una calificación alta con muchas valoraciones mide satisfacción promedio en un conjunto amplio de usuarios. Una calificación alta con pocas valoraciones mide entusiasmo de un grupo pequeño, y ese grupo puede ser muy distinto del apostador promedio. Lo que ninguna de las dos mide es si la casa tiene buenos momios. Un apostador contento con la app puede estar apostando a mercados donde la casa se queda con una porción generosa de cada peso. La aplicación es agradable; el precio del mercado es otra conversación, y esa se ve en los momios, no en la tienda.

Las mejores aplicaciones de apuestas en México, una por una

Cada casa que sigue opera, según sus propias fuentes, al amparo de un permiso de la SEGOB. Los números, cuando existen, van marcados como lo que son, datos de compilaciones no confirmados oficialmente. Y cada reseña cierra con una lectura propia, porque una ficha sin juicio es un folleto.

Caliente Deportes: la que lleva más años en la pantalla y no se complica

Caliente es la marca con la trayectoria más larga entre las que aquí aparecen: su permiso DGG/SP/404/97 se muestra en el pie de página de su propio sitio, y su aplicación lleva la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Esa antigüedad tiene un valor concreto para el apostador que quiere continuidad y no sorpresas. La app, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años. El pie de página de caliente.mx insiste en que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable.

El conjunto es amplio y está orientado al apostador frecuente que quiere resolver todo desde el teléfono. La transmisión en vivo es la pieza que más cambia la experiencia: permite seguir el partido dentro de la misma pantalla donde está el boleto, sin saltar a otra app. Para quien apuesta en vivo varias veces por semana, esa integración vale más que cualquier promoción.

El punto débil está en la información pública disponible: la ficha de la tienda describe funciones pero no detalla montos mínimos, tiempos de retiro ni condiciones de sus promociones, así que quien quiera comparar costos tendrá que entrar a los términos del sitio. Dicho eso, el veredicto es claro: es la opción de quien valora una casa mexicana de recorrido largo, funciones completas y una operación que no va a cambiar de domicilio el mes que entra. Para un apostador que quiere instalar una app y no pensar en ella durante años, esta es la ruta más directa.

Codere: la que declara el permiso en la ficha y cubre más deportes que las demás

Pocas fichas de tienda dicen tanto en tan poco espacio. La aplicación de Codere México, publicada por Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026, y su descripción declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es la única de las fichas revisadas que pone el permiso en la descripción de la aplicación, y eso dice algo sobre cómo la marca quiere que la leas.

En funciones, cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. En pagos, anuncia un bono de bienvenida de hasta 7.000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Los tres métodos son los que la mayoría de los apostadores mexicanos reconoce de inmediato: SPEI desde la banca en línea y OXXO en efectivo desde la tienda de la esquina.

Y aquí conviene detenerse en ese bono, porque el número grande es la parte menos informativa de la oferta. Un bono de bienvenida de hasta 7.000 MXN no es dinero entregado; es un máximo que depende de cuánto deposites y que normalmente viene atado a requisitos de apuesta que hay que cumplir antes de poder retirar. La ficha no detalla esos requisitos. Antes de perseguir el tope, mira la letra chica del operador: el monto que puedes retirar y el que puedes perder por no cumplir las condiciones son la misma cifra.

El veredicto para Codere apunta a un perfil concreto: quien quiere la mayor amplitud de deportes y estadísticas dentro de la pantalla, y quien prefiere depositar en efectivo por OXXO para no dejar rastro bancario. Ese perfil no es el de todos, y para quien mueve montos altos la ruta del efectivo es la menos práctica.

Betway: dos mil eventos por semana y una apuesta gratis atada a un club

Betway es una de las marcas con más tiempo publicado en la App Store de México: su aplicación salió en septiembre de 2014 y seguía publicada con actualización del 21 de octubre de 2026, publicada por Digital Outsource International Limited. Su permiso, 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, no está confirmado oficialmente.

Su propuesta se apoya en volumen y en nombres propios. Anuncia más de 2.000 eventos por semana, los momios mejorados que llama “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Dos mil eventos semanales es una cifra que conviene traducir: no significa que vayas a encontrar el partido que buscas con un momio mejor, significa que hay mucho mercado disponible, incluidas ligas menores y deportes que otras casas no abren. Para quien apuesta a mercados secundarios, eso es lo valioso de esta app.

Los momios “mejorados” merecen la misma cautela que el bono de la casa anterior, y aquí el argumento no es de interpretación sino de aritmética. Un momio mejorado es mejor respecto de otro momio de la misma casa, no respecto del mercado. Si la casa carga un margen alto en su línea base, un “Ultra” puede seguir siendo peor que el precio normal de otro operador. La comparación válida se hace con la misma apuesta en varias casas, no dentro de una sola.

El club con apuestas gratis semanales está diseñado para premiar la constancia, y esa es precisamente su costo: exige apostar casi todas las semanas para aprovecharlo. Para el apostador ocasional el club sirve de poco. El veredicto, entonces, es de nicho: Betway le queda a quien sigue ligas menores y mercados que las demás no abren, y a quien tiene un ritual semanal de apuestas. A quien apuesta una vez al mes, la mitad de su propuesta se le queda sin usar.

Betcris: la app que apuesta a los jugadores y no al marcador

Betcris llega con un enfoque que en México no es lo habitual. Su aplicación, publicada por TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018 y su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026, y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Es una app regional, no una app mexicana con traducción, y esa diferencia se nota en la claridad con que anuncia atención en español.

Su lista de funciones está orientada al apostador que quiere personalizar. Destaca el parlay del mismo juego —el Same Game Parlay—, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos y los métodos de pago locales. Las apuestas a jugadores, también llamadas props, son un mercado donde se apuesta a cuántos goles anota o cuántas tarjetas recibe una persona concreta. Requieren más información y pagan distinto que el mercado de resultado final, y no todas las casas mexicanas las ofrecen con la misma profundidad.

El parlay del mismo juego es la función que más merece una advertencia editorial. Combinar el ganador y el número de goles del mismo partido no reduce el riesgo, lo multiplica: si los dos mercados dependen del mismo desarrollo del juego, los eventos no son independientes, y el momio combinado refleja esa dependencia. La cuota total se ve alta y la probabilidad real es más baja de lo que la cifra sugiere.

El veredicto se dirige al apostador que construye boletos personalizados y quiere mercados de jugador. Quien apuesta sencillo al ganador no encontrará aquí nada que no tenga en una casa más simple.

Playdoit: la mejor calificada de la tienda mexicana y la más valorada por volumen

El dato más llamativo de Playdoit está en la tienda, no en su web. Su aplicación, publicada por Atracciones America S.A. de C.V., tiene una calificación de 4.86 con 130.876 valoraciones en la App Store de México según la consulta del 28 de octubre de 2026. Esa combinación —la calificación más alta del grupo junto con el mayor número de valoraciones— no se consigue con una campaña de reseñas. Se consigue con usuarios que vuelven y que puntúan.

La app salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026, con un ritmo de actualización constante. Su permiso, DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según sitios especializados, no está confirmado oficialmente.

La calificación dice mucho sobre la experiencia de uso y poco sobre el precio del mercado, y aquí la distinción importa porque Playdoit es la casa que un lector elegiría por recomendación automática si se guiara solo por las estrellas. Una app que funciona bien hace que el apostador vuelva; no hace que las apuestas paguen más. La porción de cada peso que la casa retiene está en los momios, en la pantalla de la apuesta, no en la ficha de la tienda.

El veredicto es directo: si tu prioridad es que la aplicación abra rápido, no se trabe y tenga buena valoración después de años de uso, esta es la apuesta segura del grupo. Si tu prioridad es el precio del mercado, la calificación no te dice nada y tendrás que comparar momios tú mismo.

1xBet: la app más reconstruida y la estructura societaria más confusa

1xBet presenta el caso más interesante de la lista, y no por sus funciones. Su aplicación en la App Store de México figura a nombre de 1XCorp N.V., sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones, y salió en junio de 2014 con versión 259.0 del 14 de octubre de 2026. Doscientos cincuenta y nueve versiones en doce años son una reconstrucción continua, sea por mejoras o por correcciones.

El permiso que circula, DGJS/0002/2020, viene de sitios especializados, una fuente que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial. Es el número con la trazabilidad más débil de la tabla, y aun así es el más citado en internet. Ese contraste merece una línea: un dato repetido mil veces en páginas que se copian entre sí sigue siendo un dato sin confirmación.

La estructura societaria agrega una capa que el apostador debe considerar. Si la app la publica una sociedad y el permiso lo tiene otra, cuando surge un problema de cuenta hay dos nombres en juego y hay que saber a cuál dirigirse. Y la actualización constante de la app tiene una contraparte: la ficha no detalla cómo opera el retiro, cuánto tarda ni a qué nombre llega.

El veredicto es cauteloso y específico. Para el apostador que solo quiere probar mercados y no dejar saldo acumulado, la app funciona. Para quien piensa mantener un saldo durante semanas, la falta de claridad entre publicador y titular del permiso es un motivo legítimo para buscar otra opción.

Novibet: una ficha que detalla poco y un permiso joven

Novibet entra a la lista con la ficha más parca del grupo. Su aplicación, publicada por Logflex MT Limited, tiene su versión 4.30.0 del 14 de octubre de 2026. Su permiso, DGJS/DCRCA/1121/2020 según sitios especializados, no está confirmado oficialmente.

De una casa se puede juzgar por lo que anuncia tanto como por lo que omite, y aquí la omisión es toda la historia. La ficha revisada no enumera funciones destacadas: no menciona transmisión en vivo, ni creador de apuestas, ni momios mejorados, ni apuestas a jugadores. Eso no significa que no las tenga. Significa que quien quiera saberlo tendrá que instalar la aplicación o entrar a su sitio, y esa es una diferencia real en un mercado donde la mayoría de las casas presume sus funciones.

La lectura útil es esta: para un apostador que compara antes de decidir, Novibet entrega menos información previa que cualquier otra casa de la lista. La contraparte es que una ficha sobria puede significar una casa que no vive de promociones. Y una marca que aparece con permiso de 2020 lleva seis años operando, con lo que eso implica de continuidad.

El veredicto apunta al apostador con criterio propio, que ya sabe qué busca y no necesita que una app se lo enumere. Quien esté comparando por primera vez encontrará aquí el terreno menos informado de la tabla, y eso es un costo para el principiante.

Strendus: la más nueva del grupo y la que llegó con permiso más reciente

Strendus es la más joven de las que aparecen aquí. Su aplicación, publicada por NEW ADS S.A. de C.V., salió en octubre de 2023 y su versión 2.0.39 es del 1 de octubre de 2026. Su registro de permisos incluye DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmados oficialmente, y es justamente donde las compilaciones se pelean: difieren sobre el titular, que unas fuentes atribuyen a Atracciones y Emociones Vallarta y otras a New Ads.

Esa discrepancia tiene un efecto práctico. Un apostador con una queja necesita el nombre del permisionario para dirigirse a la autoridad, y en este caso los registros públicos disponibles no coinciden. No es culpa de la marca, pero es el estado de la información.

Una ficha con versión 2.0.39 y tres años de vida indica un producto todavía en construcción, con actualizaciones más frecuentes que las de marcas maduras. Eso puede ser bueno —se corrigen cosas rápido— o puede ser señal de que la app aún no termina de asentarse.

El veredicto es de perfil específico: para quien quiere probar algo distinto de las marcas grandes y no le importa que la casa tenga menos recorrido, Strendus es la opción. Para quien necesita certeza sobre quién responde por su cuenta, la pelea entre compilaciones sobre el titular es una razón para esperar.

Pickwin: publicada por una tecnológica y con una ficha sin promesas grandes

Pickwin llega con el nombre de publicador más explícito del grupo: su aplicación figura en la App Store de México a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V., salió en agosto de 2018 y su versión 1.0.137 es del 28 de septiembre de 2026. El número de permiso no se imprime porque las compilaciones se contradicen: el que da una de ellas es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, y ahí aparece de nuevo el problema de las fuentes que se copian entre sí. El titular que indican las compilaciones es Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora.

El nombre del publicador cuenta una historia útil. PWTEC es una sociedad anónima promotora de inversión, es decir, la estructura de una empresa tecnológica, no la de un operador de casino. Eso apunta a un modelo donde el producto lo construye una empresa digital y el permiso lo aporta un titular distinto, que es exactamente la estructura que se describió en la sección sobre normativa.

Su versión 1.0.137 indica un desarrollo continuo aunque las versiones publicadas sean de numeración baja, y la ficha revisada no hace promesas de bonos ni de momios mejorados. Para el apostador que desconfía de las promociones grandes, esa sobriedad es un punto a favor. Para quien busca la oferta más agresiva de la temporada, aquí no está.

El veredicto es para un perfil poco común: alguien que quiere una app sencilla, de una casa que no compite con nombres rimbombantes, y que valora más la estabilidad del producto que el tamaño de la promoción. Y para ese perfil, la longitud del recorrido —más de ocho años en la tienda— es un argumento real.

Qué se paga por un premio en México: IEPS, ISR y retenciones

Este apartado no es asesoría fiscal y no pretende serlo. Lo que sigue es el marco que aplica, para que el lector sepa qué preguntar y a quién.

Lo que paga la casa y lo que paga el apostador

El impuesto al operador está en la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B): 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Ese porcentaje subió desde el 30 % anterior con la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025, en vigor desde el 1 de enero de 2026. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimientos graves.

Sobre la base hay que ser cuidadoso, porque es donde se cometen los errores más difundidos. El texto legal habla de “valor de la actividad” y la prensa lo describe como “monto total apostado”, pero no está establecido qué comprende exactamente esa base. Este texto no va a decir “50 % de las apuestas” ni “50 % de los ingresos brutos”, porque ninguna de esas dos lecturas está confirmada. Es un detalle que el apostador no puede resolver desde su celular, y que la casa tampoco explica en su ficha.

Del lado del premio, la Ley del ISR, artículos 137 y 138, trata los premios de loterías, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados como ingresos. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % si el impuesto estatal excede ese 6 %. Esa retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México cobra 6 % sobre los premios, lo que en reportes secundarios se traduce en cerca de 7 % en total. Y los premios por arriba de 600.000 MXN en el año se reportan en la declaración anual, según reportes secundarios.

Zonas grises, comprobantes y a quién preguntar

Hay dos temas que conviene dejar planteados sin resolverlos falsamente. El primero: los premios de sitios sin permiso. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en una plataforma sin permiso no está establecido. La posición correcta es consultar a un contador o asesor fiscal, no leer una guía en internet y decidir por cuenta propia.

El segundo: el comprobante. Cuando hay un premio gravado, el permisionario emite un CFDI de retenciones. Ese documento es la prueba de que el impuesto se pagó y es la pieza que hace falta para cualquier aclaración posterior. Un apostador en una plataforma sin permiso mexicano no lo va a recibir, y esa ausencia complica la declaración anual de manera concreta.

También conviene recordar que las tasas estatales varían: la Ciudad de México grava el premio, Nuevo León grava los montos apostados. Dos estados, dos bases distintas, y el apostador no elige dónde se grava su operación. Es un ejemplo más de por qué el marco fiscal de las apuestas en México no se puede resumir en una cifra única.

Cómo leer un momio antes de instalar cualquier aplicación

Aquí está el mecanismo que ninguna ficha de tienda va a explicarte, y que decide si una aplicación te conviene o no te conviene. El momio no es solo un número que multiplica tu apuesta. Es también el lugar donde la casa se queda con una porción de cada peso apostado, y esa porción es la misma en la app más moderna y en la más vieja.

Del momio al pago: qué devuelve una apuesta ganadora

La aritmética es sencilla y conviene tenerla clara. El retorno de una apuesta es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y la ganancia neta es la cantidad apostada multiplicada por el momio menos uno. Si apuestas 200 pesos a un momio de 1.85 y aciertas, el retorno es de 370 pesos y la ganancia neta son 170. Las dos cifras son verdaderas y describen cosas distintas: el retorno incluye tu apuesta de vuelta, la ganancia no.

En una apuesta combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un solo precio para todo el boleto. Tres selecciones a 1.85, 1.85 y 1.85 dan un momio combinado de 6.33 aproximadamente. El número se ve grande y el apostador lo lee como una oportunidad. Lo que ese número no muestra es que la probabilidad de acertar las tres también se multiplicó, en la misma proporción y en la dirección contraria.

Dónde se esconde el margen de la casa

Cualquier mercado con resultado completo —gana local, empate, gana visitante— tiene momios que, vistos juntos, dejan ver cuánto se queda la casa. La parte que el mercado devuelve, la proporcion de todas las apuestas de ese mercado que la casa paga, se obtiene dividiendo uno entre la suma de los inversos de los momios de todos los resultados posibles. El margen es cien por ciento menos esa parte.

Pongámoslo con números. Un mercado 1X2 con momios de 2.10, 3.40 y 3.60 tiene inversos de 0.476, 0.294 y 0.278, que suman 1.048. La parte devuelta es 1 dividido entre 1.048, aproximadamente 95,4 %. El margen es 100 % menos esa cifra, es decir 4,6 %. Ese 4,6 % es lo que la casa conserva de cada peso apostado en ese mercado, en promedio y en el largo plazo, sin importar quién gane el partido.

Los números anteriores son un ejemplo ilustrativo construido con la fórmula, no un momio tomado de una casa mexicana en una fecha concreta, y esa distinción importa. Los momios y los márgenes envejecen rápido, más que cualquier otro dato de esta página, y un margen solo significa algo junto a la fecha y el evento donde se midió. Ninguna casa de las reseñadas publica su margen.

La consecuencia práctica es la que el lector no espera. El margen no es una comisión que aparece en un estado de cuenta. Está incrustado en cada uno de los tres momios, repartido de manera invisible. Un apostador que hace diez apuestas de 200 pesos a la semana mueve 2.000 pesos semanales, y a un margen de 4,6 % eso implica alrededor de 92 pesos por semana en valor esperado, unos 368 pesos al mes, que es exactamente la cantidad que no se ve en ninguna pantalla. El margen no decide si una apuesta gana. Decide cuánto cuesta cada intento.

Aquí hay una idea que merece ser dicha sin rodeos porque desarma buena parte del marketing: un momio mejorado o una promoción de momios no cambia el margen del mercado, lo traslada a un solo partido. Si la casa te da un momio “mejorado” en un juego específico, está comprando tu atención con una pérdida que recupera en el resto del catálogo. Nada de eso es ilegal y nada de eso es secreto: es simplemente el modelo. Lo que sí es un problema es creer que un momio destacado con una etiqueta brillante convierte una casa en una mejor casa.

Cómo se comparan dos casas sin lista de nadie

La comparación honesta se hace con un procedimiento simple que el lector puede repetir en cualquier momento. Elige un partido con la misma fecha y el mismo mercado en dos o tres aplicaciones; anota los tres momios de cada una; calcula la parte devuelta del mercado con la fórmula de arriba; la casa con la parte devuelta más alta te devuelve más por peso apostado en ese mercado concreto. Ese resultado vale para ese partido y ese mercado, y nada más. Cambia el mercado —los totales, los hándicaps, un combinado— y el resultado puede invertirse, porque cada mercado tiene su propio margen y las casas cargan márgenes distintos según el deporte y la liga.

Ese es el trabajo que ninguna aplicación hace por ti y que ninguna página puede hacer por ti a distancia sin una fecha pegada al número. Es también el mejor argumento contra elegir por estrellas en la tienda: la calificación mide la aplicación, el momio mide tu dinero.

Preguntas frecuentes sobre las aplicaciones de apuestas en México

¿Cómo puedo saber si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

No hay un padrón oficial que se pueda abrir con facilidad. Lo más práctico es revisar el pie de página del sitio: ahí muchas marcas muestran su permiso y el nombre del permisionario. Si el número no aparece, o si distintas fuentes dan cifras que no coinciden, trata el dato como no verificado y considera ese vacío antes de depositar.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

El retorno es la cantidad apostada por el momio. La ganancia neta es la cantidad apostada por el momio menos uno. Con 200 pesos a 1.85, el retorno es 370 pesos y la ganancia neta 170: el retorno trae tu apuesta de regreso y la ganancia no. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Se ve al sumar los inversos de todos los momios de un mismo mercado. La parte que el mercado devuelve es uno entre esa suma; el margen es cien por ciento menos esa parte. Un 1X2 a 2.10, 3.40 y 3.60 tiene inversos que suman 1.048, o sea una parte devuelta de 95,4 % y un margen de 4,6 %.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Se solicitan dentro de la cuenta, desde la configuración o desde la sección de juego responsable de la aplicación o del sitio. Los límites de depósito, los descansos, las pausas obligatorias y la autoexclusión son herramientas voluntarias que cada casa ofrece según su propio criterio; no hay un límite de depósito obligatorio fijado por ley en México. Conviene ponerlos antes del primer depósito.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos bajo el artículo 137 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % si el impuesto estatal excede ese 6 %. El permisionario emite un CFDI de retenciones. Para tu caso concreto, consulta a un contador.

¿Qué riesgos tiene apostar en una casa de apuestas sin permiso en México?

No obtienes foro legal en el país, ni el respaldo de un permiso de la SEGOB, ni los controles de verificación de identidad y antilavado que la ley exige a los permisionarios, ni el CFDI de retenciones cuando hay premio gravado. Tampoco un registro nacional de autoexclusión que te saque de todas las casas, porque ese registro no existe en ninguno de los dos caminos.

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