Apuestas de golf en México: los nueve caminos abiertos y lo que cuesta cada uno

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

No hay un momio “justo”. Hay un momio al que ya le descontaron su parte, y el golf no es la excepción: un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90 devuelve alrededor del 95 % de todo lo apostado, así que la casa se queda con algo más del 5 % de cada peso que entra al mercado, se gane o se pierda la apuesta. Eso es lo primero que conviene entender antes de mirar un solo torneo. Lo segundo es que en México ningún sitio de apuestas deportivas tiene licencia propia: opera colgado del permiso de un permisionario ante la Secretaría de Gobernación, y esa diferencia no es un detalle burocrático sino el reparto entero del riesgo.

noviembre 5, 2026 — permisos verificados contra la Secretaría de Gobernación (Dirección General de Juegos y Sorteos) y contra lo que cada casa y cada compilación publican en su propio pie de página.

Un campo de golf regular tiene 18 hoyos.

*$$CURRENT_DATE$$ — permisos verificados contra la Secretaría de Gobernación (Dirección General de Juegos y Sorteos) y contra lo que cada casa y cada compilación publican en su propio pie de página.*

Nueve caminos, ninguno obligatorio

El campo mexicano de las apuestas en línea es más ancho que la lista corta que un lector suele encontrar y más desordenado de lo que esa lista sugiere. Hay casas que llevan años pagando anuncios de televisión y casas que casi nadie ha oído nombrar; hay operadores con permiso de un permisionario de hipódromo y otros que traen de arrastre una empresa extranjera. El lector con dinero en la mano no necesita el catálogo completo. Necesita saber qué camino encaja con lo que hace.

Por eso la comparación de abajo no ordena de mejor a peor. Son nueve caminos distintos, cada uno con un perfil propio, y el trabajo de este texto es decir para quién sirve cada uno y en qué punto se le nota la costura. Lo que sí conviene aclarar desde ahora: los nueve comparten la misma figura legal — un permiso de la SEGOB a nombre de un permisionario, con la casa comercial operando por debajo — y ninguno de los nueve puede enseñar una licencia digital suelta, porque la ley mexicana no la creó. El vocabulario importa: permiso, no licencia.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Jack Nicklaus tiene el récord varonil de 18 campeonatos de majors.

Criterios con los que se armó la comparación

Cualquier tabla de casas de apuestas se puede inflar o desinflar cambiando el criterio. Aquí se usan cuatro, y los cuatro son verificables desde fuera.

El primero es el permiso: quién lo tiene, a nombre de quién está y con qué número, según lo que la propia casa o una compilación publican, con la advertencia de que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir al momento de este texto. El segundo es el producto deportivo que el catálogo de la casa describe de sí misma: apuestas en vivo, transmisión, creador de apuestas, estadísticas. El tercero es lo que la casa declara sobre juego responsable y sobre su app. El cuarto es la antigüedad y la coherencia de su papelería digital: una casa con versión de app reciente y pie de página que nombra a su permisionario da una señal distinta a la de un sitio que no dice quién responde por él.

Ninguno de los cuatro criterios decide por sí solo. Puestos juntos, sí separan caminos: el permisionario clásico de casino físico, el operador internacional con marca propia, el socio de plataforma que comparte permisionario con otro producto. Ese tercer grupo es el más interesante y el menos explicado en la publicidad de las propias casas.

La comparación, columna por columna

Marca Estado del permiso SEGOB (fuente citada, no confirmado oficialmente) Lo que el catálogo de la marca describe
Betway Permiso SEGOB 4184 (según casasdeapuestaslegales.mx) Sin mención específica a golf; avisos de juego responsable
Betcris Permiso SEGOB de permisionario (Producciones Móviles) Sin mención específica a golf; avisos de juego responsable
Codere Permiso SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 (según Apuestas-legales.com.mx) +30 deportes, estadísticas, creador de apuestas, momios mejorados, freebets
Pickwin Permiso SEGOB de permisionario (Producciones Móviles) Sin mención específica a golf; avisos de juego responsable
Playdoit Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005 (según casasdeapuestaslegales.mx) Futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports, transmisión, cash out
Strendus Permiso SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021, DGJS/DCRCA/2321/2021 (según casasdeapuestaslegales.mx) Sin mención específica a golf; avisos de juego responsable
1xBet Permiso SEGOB DGJS/0002/2020 (según Apuestas-legales.com.mx) Futbol, basquetbol, tenis, UFC, esports, transmisión, bonos, lealtad
Novibet Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020 (según casasdeapuestaslegales.mx) Sin mención específica a golf; avisos de juego responsable
Caliente Permiso SEGOB DGG/SP/404/97 (según sitio oficial) Apuestas deportivas, transmisión, creador de apuestas, eventos virtuales

A quién le sirve cada perfil

El lector que apuesta una vez al mes, veinte pesos por boleto, no gana casi nada con un catálogo de treinta deportes. Gana con que el sitio no le cierre la cuenta por una ganancia pequeña y con que el retiro llegue. Para ese lector, la ficha de cada casa importa menos que su comportamiento con los retiros, y por desgracia el comportamiento con los retiros es exactamente lo que ningún catálogo de app dice.

El lector que sigue un torneo completo necesita lo contrario: mercados para cada ronda y, si su horario lo permite, apuestas en vivo. Ahí entran las casas cuyo catálogo nombra transmisión y apuestas en vivo de forma explícita.

Entre esos dos extremos hay un lector que no aparece en ninguna campaña y que es el mejor candidato para el golf: el aficionado que juega el deporte los fines de semana. Conoce los nombres, sabe lo que cuesta fallar el green corto, y su problema no es entender el deporte sino entender el boleto. Las secciones siguientes están escritas pensando en él.

Fundamentos: qué es realmente un campo, un torneo y un momio de golf

Antes de discutir casas hace falta el terreno. Un campo regular tiene 18 hoyos, y en una vuelta estipulada el jugador carga un máximo de 14 palos. La suma típica de un campo de 18 hoyos queda entre par 70 y par 72, y esa cifra es la primera clave para leer un mercado: cuando una casa publica un momio al ganador del torneo, el par del campo está tan dentro del precio como el nombre del favorito.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Los hoyos par 3 miden menos de 250 yardas para los hombres, los par 4 entre 251 y 450 yardas y los par 5 más de 450 yardas.

El segundo dato es la clasificación de los hoyos. Los par 3 miden menos de 250 yardas para los hombres; los par 4 van de 251 a 450 yardas; los par 5 pasan de 450. Sobre esa base se construyen los mercados que no son “quién gana”: más o menos birdies, resultado de un hoyo concreto, corte pasado o no pasado, margen de victoria.

El tercero es el formato. En el juego por golpes gana quien acumula menos golpes al final; en el juego por hoyos gana quien se lleva más hoyos, y ese segundo formato se usa sobre todo en duelos entre dos jugadores — el match play — mientras el juego por golpes domina en el nivel de élite. La distinción no es académica: un mercado de torneo completo se comporta como el juego por golpes, y un duelo cabeza a cabeza publicado para una sola ronda se comporta como el juego por hoyos, con reglas de empate distintas en cada caso.

Con esas tres piezas se entiende casi todo lo que aparece en un programa de golf. Y con la cuarta — la que dice quién gana de verdad — se entiende por qué los momios rara vez se parecen al sentido común del aficionado. Jack Nicklaus tiene el récord varonil con 18 campeonatos de majors. Dieciocho, en una carrera entera. Un jugador que gane tres majors en su vida ya tiene temporada de leyenda, y eso explica que en el golf el favorito casi nunca baje de cierto piso: la varianza es inmensa y las casas lo saben.

Fundamentos del boleto: momio, pago y margen

Un momio decimal dice dos cosas al mismo tiempo y la mayoría de los aficionados solo lee una. Dice cuánto se paga: un boleto de $1,000 MXN a momio 1,90 regresa $1,900 MXN, de los cuales $900 MXN son ganancia neta. Y dice, en el descuento que la casa ya aplicó, cuánto cobra por dejar apostar.

La aritmética del golf se apoya en esa segunda lectura. Un campo de golf no es fútbol: rara vez hay tres resultados posibles, así que muchos mercados son de dos vías y resultan más limpios para ver la parte de la casa.

Cuánto se queda la casa en un mercado de dos resultados

Tome el ejemplo clásico: un mercado de dos resultados, ambos a momio 1,90. La proporción que ese mercado devuelve a quien apuesta se obtiene dividiendo 1 entre la suma de 1/1,90 + 1/1,90. El resultado ronda el 0,95, y la casa se queda con algo más del 5 % de lo apostado en ese mercado, como estimación media y no como garantía de nada.

Ese 5 % es un suelo, no un techo. Con momios más cargados — un favorito a 1,50 contra un rival a 2,60 en un duelo de un solo hoyo — la porción que la casa retiene sube, y no es raro que pase del 6 % o el 7 % en mercados de nicho. En un torneo grande, con veinte páginas de mercados y un campo lleno, el descuento de la casa se estrecha porque el volumen de dinero que entra en el ganador del torneo lo obliga. En un mercado de “quién hace más birdies en el hoyo 14”, se ensancha sin disimulo. Nadie publica esa diferencia. Se deduce.

Importa para el lector por una razón muy concreta: el margen no se paga cuando se pierde. Se paga siempre, en cada boleto, gane o pierda. Un apostador de golf que hace diez apuestas semanales a momios razonables está regalando, a la larga, un porcentaje fijo de todo lo que mueve, y ninguna promoción de bienvenida borra ese porcentaje: solo lo disfraza durante una temporada.

Cómo se construye un pago en golf

Todo lo demás es esta fórmula con más pasos. En una combinada, los momios se multiplican entre sí y forman un solo precio: dos selecciones a 1,80 y 2,00 dan 3,60; tres, y sigue creciendo. El pago del boleto es la cantidad apostada por ese precio final. Sencillo de escribir, y por eso muchos lectores se sorprenden cuando el boleto se queda corto en un solo partido de los cuatro.

Ese es el otro fundamento que conviene tener claro antes de hablar de bonos: una combinada no multiplica solo el pago, multiplica la probabilidad de fallar. El golf es especialmente traicionero para esto, porque un corte pasado en un torneo, un duelo de un hoyo y un ganador del torneo son tres apuestas que se parecen y no se comportan igual.

Sobre esta base funcionan los mercados que se encuentran hoy en un programa de golf mexicano: ganador del torneo, top 5, top 10, pasar el corte, resultado de ronda, hándicap por ronda y “más o menos” sobre birdies o sobre la puntuación total del ganador. Ninguno requiere entender el swing. Todos requieren entender el formato.

La regulación mexicana: un permiso a nombre de otro

México no tiene una ley de apuestas en línea. Tiene una ley de juegos y sorteos de 1947 y un reglamento que se ha ido parchando. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en el territorio nacional los juegos de azar y las apuestas, con la única excepción de los que estén expresamente autorizados; la Secretaría de Gobernación otorga los permisos e inspecciona, y puede cerrar los locales que operen sin autorización. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, sostiene la misma lógica desde el otro lado: su artículo 2 declara prohibida toda actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista. Y su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.

Esa palabra, temporada, es la que casi nadie lee. Un permiso no se hereda ni se vende: los permisos son intransferibles, y el permisionario responde por lo que ocurre bajo su permiso, no la casa que aparece en la pantalla.

Qué se puede apostar, y bajo qué permiso

Las modalidades relevantes para apostar son dos: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y en el cruce de apuestas es donde aparece la primera regla dura del reglamento: los menores de edad no pueden participar, nunca. Las apuestas deportivas, en la práctica, solo ocurren al amparo del permiso de la SEGOB de un permisionario.

Lo que la ley no nombra es la apuesta en línea. El uso reportado dice que un sitio no puede tener una licencia digital independiente y que queda atado a un permisionario con local físico autorizado. Varios permisionarios operan más de una marca, y es la explicación de por qué dos casas distintas pueden compartir papeles. La apuesta en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla propia en los artículos leídos del reglamento: no están prohibidos por nombre, quedan bajo el permiso general.

Una consecuencia directa para el lector de golf: no existe una regla mexicana que restrinja las apuestas a torneos de élite y prohíba las giras menores. No hay lista de eventos restringidos ni de ligas inferiores.

La lista oficial que no está

La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, se dice, un PDF con los sitios autorizados. Ese documento no se pudo abrir al momento de escribir esto, y esa ausencia define la calidad de todo lo que una comparación puede afirmar en México: los números de permiso que aparecen en la tabla siguiente vienen del pie de página de cada casa o de compilaciones de terceros, y se marcan como no confirmados oficialmente. Las propias compilaciones se contradicen entre sí en varios casos, y donde se contradicen no se imprime número alguno.

Hay otra señal de que el registro es un problema público y no una obsesión de este texto: el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto de permisos. Y hay una tercera: los conteos de sitios de apuestas difieren según quién los haga. Un informe habla de 136 sitios; otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso aquí no se da ningún total. Una cifra redonda de sitios legales sería una invención con buena prensa.

Dónde queda cada casa frente al permiso

Marca Estado del permiso SEGOB (fuente citada, no confirmado oficialmente) Lo que el catálogo de la marca describe
Betway Permiso SEGOB 4184 (según casasdeapuestaslegales.mx) Sin mención específica a golf; avisos de juego responsable
Betcris Permiso SEGOB de permisionario (Producciones Móviles) Sin mención específica a golf; avisos de juego responsable
Codere Permiso SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 (según Apuestas-legales.com.mx) +30 deportes, estadísticas, creador de apuestas, momios mejorados, freebets
Pickwin Permiso SEGOB de permisionario (Producciones Móviles) Sin mención específica a golf; avisos de juego responsable
Playdoit Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005 (según casasdeapuestaslegales.mx) Futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports, transmisión, cash out
Strendus Permiso SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021, DGJS/DCRCA/2321/2021 (según casasdeapuestaslegales.mx) Sin mención específica a golf; avisos de juego responsable
1xBet Permiso SEGOB DGJS/0002/2020 (según Apuestas-legales.com.mx) Futbol, basquetbol, tenis, UFC, esports, transmisión, bonos, lealtad
Novibet Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020 (según casasdeapuestaslegales.mx) Sin mención específica a golf; avisos de juego responsable
Caliente Permiso SEGOB DGG/SP/404/97 (según sitio oficial) Apuestas deportivas, transmisión, creador de apuestas, eventos virtuales

Qué le cuesta al lector no poder verificar

El permiso importa al lector por tres razones concretas, y ninguna es simbólica.

La primera es la retención. Quien opera con permiso está dentro del régimen que obliga a entregar un CFDI de retenciones por premios gravados; quien opera desde fuera no juega con esas reglas a favor del apostador, porque no está obligado a ellas. La segunda es el dinero a medio camino: una cuenta en un operador bloqueado puede quedar con el saldo congelado, y eso ya ocurrió en este mercado. La tercera es el manejo de datos y la verificación de identidad, que en un permisionario forma parte de una cadena de obligaciones antilavado y en un sitio sin permiso mexicano simplemente no existe como obligación local.

El reverso también es cierto y conviene decirlo sin adornos: quien apuesta en el extranjero no tiene ninguna protección mexicana que reclamar. No hay a quién presentar la queja, no hay retención que se convierta en comprobante, no hay permisionario a quien acudir. La comparación honesta no es entre un sitio seguro y uno inseguro, sino entre un sitio con un responsable local identificable y un sitio sin él.

Bloqueos, amparos y un estado que cambia de mes en mes

Entre 2025 y 2026 el mercado vivió una sucesión de movimientos judiciales que obliga a fechar cada afirmación. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, esta última vinculada al grupo de Ricardo Salinas Pliego, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.

Ese elenco de fechas explica por qué este texto no dice “abierto” ni “cerrado” en presente. Un lector que quiera saber el estado de una marca bloqueada hoy tiene que consultar la fecha de la noticia que lee, no el titular. Ninguna de las dos marcas aparece en la comparación de arriba como operador activo: no porque hayan desaparecido, sino porque un catálogo congelado no es un catálogo.

La reforma que todavía no existe

La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; el dato se reportó el 13 de octubre de 2026. No se ha presentado como iniciativa y no es ley. Existe además una propuesta distinta para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión: también es solo una propuesta.

Para el apostador de golf, la lectura práctica es sencilla. Lo que rige hoy es la ley de 1947 con su reglamento reformado en 2023, y cualquier promesa de un marco moderno pertenece a la categoría de proyecto, no de derecho vigente.

Impuestos: el IEPS de la casa y el ISR del premio

Dos impuestos distintos recaen sobre dos personas distintas y conviene no mezclarlos.

El que paga la casa es el IEPS. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes la tasa era de 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. Sobre la base hay que ser cuidadoso: el texto legal leído dice únicamente “valor de la actividad”, y la prensa habla de “monto total apostado”. Nadie puede afirmar con fundamento que sea el 50 % de todo lo apostado ni el 50 % de los ingresos brutos. Además del IEPS federal, algunos estados gravan la actividad: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

El que puede afectar al apostador es el ISR del premio. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene 1 % cuando el premio no está gravado por el estado o cuando el impuesto estatal no supera el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal sí pasa de ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si quien recibe el premio presenta la declaración a la que está obligado; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay además un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, que en reportes secundarios se traduce en cerca de 7 % en total, y los premios que superan $600,000 MXN en un año deben reportarse en la declaración anual.

Queda un hueco que este texto no va a rellenar: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. La posición razonable es consultar a un contador o asesor fiscal antes de decidir cómo declararlo, y no confiar en que la retención que aparece en el recibo resuelve el asunto.

Juego responsable: las herramientas dependen del permisionario

México no tiene un registro nacional de autoexclusión. No hay una lista única a la que un jugador pueda pedir que lo incluyan para que ningún operador lo reciba, y eso convierte la protección en algo que cada casa decide ofrecer por su cuenta y que cada jugador decide activar por su cuenta.

El reglamento sí tiene una regla dura, la única que se parece a una barrera de edad: su artículo 5 prohíbe a los menores de edad permanecer en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas. No fija un número. Los 18 años que aparecen en las fichas de las aplicaciones y en los pies de página son lo que cada marca declara de sí misma, no una cifra establecida en una norma. La consecuencia práctica para una familia es incómoda: no hay una línea telefónica nacional ni un registro donde una madre pueda bloquear preventivamente la cuenta de un hijo.

Lo que una casa con permiso ya hace sin pedir permiso

Un permisionario opera dentro de una cadena antilavado. Verifica la identidad de sus usuarios y reporta a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria las operaciones relevantes, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exactos que debe pedir no están establecidos en un texto legal único, y por eso la experiencia de registro cambia de una casa a otra: una pedirá identificación oficial y comprobante de domicilio, otra sumará una selfie, otra preguntará el origen de los fondos cuando el movimiento crezca.

Ahí está el punto que el ángulo de esta página quiere dejar claro: las herramientas de protección en México no vienen en un paquete igual para todos. Vienen del permisionario que respalda la marca, y se activan cuenta por cuenta.

Las herramientas que se pueden pedir hoy

Las que existen de verdad, según lo que las propias marcas listan en sus fichas y pies de página, son cuatro y todas son voluntarias: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión interna. No hay un límite de depósito fijado por ley ni una cuenta de juego temporal creada por norma; lo que hay es un botón dentro de cada cuenta, y su alcance termina donde termina la marca que lo ofrece.

Para el jugador nuevo conviene un orden. Antes de hacer el primer depósito, poner el límite de depósito y el de pérdida en la cifra mensual que se está dispuesto a gastar en entretenimiento, no en la cifra que la cuenta soporta. Después verificar la identidad, porque la verificación es lo que hace que un retiro llegue sin fricción. Y dejar la autoexclusión interna como último recurso real: es la herramienta más eficaz y la más difícil de desactivar, y precisamente por eso no debería descubrirse el día en que ya hace falta.

Una señal que se puede leer desde fuera

La publicidad de apuestas en México exhibe la clave del permiso oficial y las advertencias de juego responsable, según un reporte secundario. Ese detalle es más útil de lo que parece: un anuncio que no muestra ni la clave ni la advertencia, o una ficha de aplicación que no menciona límites de edad, dice algo sobre cómo esa marca ordena sus prioridades. No es prueba de nada, y no hay que tratarlo como si lo fuera. Es una señal, y las señales se acumulan.

Calendario: torneos, giras y la temporada que el aficionado ya conoce

El golf se apuesta casi todo el año, y esa continuidad es su mejor característica para un apostador de torneos: a diferencia de una liga de fútbol, que se apaga meses, el golf no se detiene. La temporada empieza en enero en el circuito estadounidense, pasa por el desierto, llega a Florida en marzo y desemboca en el calendario de los grandes.

Los cuatro torneos grandes varoniles son el Masters, el Campeonato de la PGA, el US Open y el Abierto Británico, conocido en México como The Open. El Masters se juega en abril en el Augusta National Golf Club, en Georgia. Esos cuatro fines de semana son el pico de todo: de volumen de apuestas, de número de mercados y de atención del público casual, que es exactamente el momento en que las casas compiten por momios y los márgenes se estrechan.

El Abierto Británico 2026 se jugó del 16 al 19 de julio de 2026 en Royal Birkdale, en Southport, y lo ganó el neozelandés Ryan Fox con 270 golpes, diez bajo par, uno menos que Cameron Young. Un solo golpe decidió el torneo, y esa frase resume por qué el golf se apuesta más de lo que un lector de fútbol imagina: la diferencia entre acertar el ganador y fallarlo cabe en un putt.

Qué mercados aparecen en cada torneo

Lo que las casas mexicanas describen de sí mismas en sus propios catálogos es un producto bastante completo: apuestas en vivo, transmisión de eventos, estadísticas y, en varios casos, un creador de apuestas que arma un mercado a la medida del jugador — por ejemplo, un “más o menos” de birdies para un jugador concreto en una ronda concreta.

Más allá del ganador del torneo, el menú habitual en golf incluye top 5, top 10, top 20, pasar el corte, mejor jugador del día, resultado del primer hoyo, margen de victoria y duelos cabeza a cabeza entre dos jugadores. El “más o menos” simple de golpes suele ir referido a la puntuación del ganador, lo que convierte el par del campo en el dato con el que se piensa el mercado.

El corte, y por qué arruina combinadas

En la mayoría de los torneos del circuito estadounidense y europeo, la mitad del campo queda fuera después de la segunda ronda. Ese corte es el enemigo natural de la apuesta combinada: un jugador que va bien puede fallar el corte en un mal viernes, y una combinada de cuatro selecciones sobre cuatro jugadores distintos se cae con un solo corte no pasado.

Para el lector que quiere armar combinadas, esa mecánica tiene una traducción práctica. Los mercados de torneo completo — ganador, top 10 — son los que miden disformidad; los mercados de ronda y de hoyo son apuestas de un solo día, y se comportan más como el juego por hoyos, donde basta con llevarse el hoyo. Mezclar los dos tipos en un mismo boleto es legal, frecuente y una de las formas más rápidas de convertir un boleto de tres aciertos seguros en un boleto perdido.

Apuestas en vivo y transmisión: lo que el golf ofrece de verdad

Las apuestas en vivo en golf son distintas de las de fútbol y hay que decirlo sin adornos: el golf se juega en el mismo horario durante horas, con decenas de jugadores en el campo al mismo tiempo y sin un marcador único. Eso significa que el momio en vivo se mueve por golpe, no por minuto, y que quien apuesta en vivo está reaccionando a un tablero que cambia más despacio de lo que sugiere la pantalla.

La transmisión es el otro lado de la moneda. Una casa que ofrece retransmitir el torneo en la misma aplicación resuelve el problema más tonto y más común del apostador de golf: seguir cuatro pantallas a la vez. Para el lector que sigue el torneo completo, ese detalle pesa más que un bono de bienvenida, porque el bono se gasta una vez y la transmisión se usa todos los fines de semana.

La cobertura varía por casa y solo puede afirmarse casa por casa, según lo que cada catálogo describe. Lo que sí es común a todas las que operan con permiso es la limitación estructural: la oferta de golf depende de la gira que la casa decida cubrir, y ninguna publica con antelación hasta dónde llega su menú de mercados para una gira menor.

Los caminos abiertos, uno por uno

Las nueve casas que siguen operan al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de un permisionario, tal como sus propias fuentes lo declaran. La lista sigue un orden fijo y no pretende ser una recomendación: hay marcas con permiso que no aparecen aquí, y una marca ausente de esta lista no está por eso sin permiso. Cada reseña cierra con una valoración, porque una ficha sin juicio deja al lector justo donde estaba.

Betway: el permiso con número redondo y poco más

Betway es la casa más limpia de la lista en un solo sentido: su permiso aparece con un número corto y memorable, 4184, y un titular identificable, Espectáculos Deportivos Frontón México. Nada más de su ficha da material para una comparación. Su descripción propia es breve y no menciona golf de forma específica, ni mercados por ronda, ni transmisión, ni creador de apuestas.

Para el lector que quiere una marca con apariencia corporativa y una razón social verificable en el pie de página, ese punto cuenta. Para quien busca densidad de mercados de golf, el catálogo no ofrece una señal clara. Y así queda el juicio: Betway es la opción del lector que prioriza que la papelería de la casa se vea ordenada por encima de la profundidad del producto, y no al contrario.

Betcris: la marca mexicana con licencia europea encima

Betcris es el caso más interesante de la lista y el que menos se explica. En su propio pie de página aparece un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018; el número que muestra ese pie y el que aparece en la tabla de la empresa propietaria no coinciden, y por eso aquí no se imprime ninguno. Además, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Esa doble estructura es lo que hay que entender antes de decidir. Una marca puede tener un responsable local y a la vez una sociedad extranjera dueña del sitio, y las dos cosas conviven sin contradicción. La fecha de vencimiento de la licencia maltesa, 3 de noviembre de 2026, es un dato que quien apueste allí hará bien en vigilar: una licencia de ese tipo que llegue a su término sin renovación anunciada cambia el mapa de responsabilidades de la marca.

El juicio va en la dirección menos obvia. Betcris no es la casa con la ficha más ordenada; es la casa donde la estructura es más completa y más difícil de leer. Para el lector que quiere entender quién responde por su dinero, merece la lectura de una vez, y de las dos filas de papeles, no de una.

Codere: el catálogo más ancho de los nueve

Si el criterio es la cantidad de deportes, Codere gana sin discusión. Su aplicación dice cubrir más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La misma ficha declara que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Ese último punto — políticas de cierre de cuenta — no es un detalle de cumplimiento normativo, es una ventaja competitiva real para el apostador pequeño. La amenaza más concreta de cualquier jugador de presupuesto bajo no es perder una apuesta, es que le cierren la cuenta o le recorten los límites por ganar demasiado seguido.

El juicio es sencillo de formular y de defender: Codere es el camino del lector que apuesta a muchos deportes y quiere una casa que además declare por escrito cómo cierra cuentas. La anchura del catálogo no dice nada sobre el golf, y el golf hay que verificarlo aparte, mercado por mercado, en su propio programa de apuestas.

Pickwin: el permisionario compartido y el número que no cuadra

Pickwin es el ejemplo perfecto de lo que en México se repite y casi nunca se explica. Su titular según las fuentes es Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora — la misma sociedad que aparece en los papeles de Betcris. Un permisionario, dos marcas. Y los números de permiso que circulan se contradicen: una compilación le atribuye a Pickwin la clave que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. No hay manera honesta de imprimir un número aquí, así que no se imprime.

Esto tiene consecuencias prácticas que van más allá del papeleo bonito. Cuando dos marcas comparten permisionario, compartir responsabilidad también es posible, y con ello comparten el riesgo de que un problema administrativo de una toque a la otra. Para el lector que ya apuesta en Betcris, Pickwin no es una casa nueva; es la misma estructura por otra puerta. Y el juicio se sigue de ahí: Pickwin interesa al lector que quiere probar la estructura de Producciones Móviles en un producto respecto del cual no tenga historial, y no al que busca un permisionario distinto para repartir su dinero entre dos responsables separados.

Playdoit: la casa que transmite y devuelve antes de tiempo

Playdoit es, de los nueve, la que describe su producto con menor ambición y mayor concreción: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, la herramienta Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.

Dos de esos cinco elementos importan al jugador de golf más que al de futbol. El retiro anticipado es la diferencia entre esperar a que un torneo termine el domingo por la tarde y cerrar una posición el sábado con la ronda en marcha, un uso que en golf tiene todo el sentido porque la ventaja puede deshacerse en un hoyo. Y la atención las 24 horas tiene un valor que solo se aprecia cuando algo falla: una casa con chat abierto toda la noche se resuelve sola, y una con correo se resuelve el lunes.

El juicio es el del lector que apuesta a partidos sueltos y quiere poder escapar a tiempo. Para ese lector, el retiro anticipado vale más que dos promociones acumuladas; para el que nunca cierra una posición antes del final, este camino no aporta nada nuevo.

Strendus: tres permisos y ninguna coincidencia sobre el titular

Strendus acumula tres claves de permiso — DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 — y ese es un punto que merece más atención que la que recibe. Un operador con varios permisos suele tener varias modalidades autorizadas, lo que en teoría lo faculta para cubrir más terreno: salas, sorteos, apuestas remotas.

El problema es el de siempre. Las fuentes nombran como titular a Atracciones y Emociones Vallarta o a New Ads, y no coinciden. Con tres claves y dos candidatos a responsable, el lector no puede reconstruir quién responde por su cuenta a partir de la información pública.

El juicio: Strendus es la casa que más documenta y la que menos aclara. Para el lector paciente que está dispuesto a escribir al soporte y pedir el nombre del permisionario antes de depositar, ese trámite tiene sentido aquí más que en ninguna otra marca de la lista; para el que deposita primero y pregunta después, la acumulación de claves no le protege de nada.

1xBet: la aplicación a nombre de otra sociedad

1xBet trae un dato que no tiene ninguna otra casa de la lista: la aplicación aparece en la tienda bajo 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la que las fuentes nombran como titular del permiso, Entretenimientos Naturales. La compilación que publica la clave DGJS/0002/2020 no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial.

Ese desdoblamiento entre quien publica la aplicación y quien tiene el permiso no es ilegal y no es exclusivo de esta marca, pero es exactamente el punto donde un lector debe detenerse. Un permiso no se transfiere, y un permiso temporal no se hereda. Publique quien publique la aplicación, el permiso está a nombre de otro.

El producto, en cambio, es de los más completos que describen los nueve: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. El juicio, entonces, tiene que elegir entre esas dos cosas, y elige así: 1xBet es la casa del lector que ya sabe leer un pie de página y desconfía por costumbre, porque ahí la marca más cargada de producto es también la que más preguntas deja abiertas sobre quién firma el permiso.

Novibet: permiso ordenado, producto sin descripción propia

Novibet es el caso más silencioso de la lista. Su permiso está identificado con la clave DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., y ahí termina casi todo lo que sus fuentes dicen de ella: no hay descripción propia de producto deportivo, ni de apuestas en vivo, ni de transmisión, ni de mercados.

Un lector podría leer ese silencio como una desventaja, y no lo es necesariamente. Una casa que no publica su catálogo en la ficha de su aplicación puede tenerlo igual de completo dentro del sitio, y la única forma de saberlo es entrar y buscar el golf en el programa de apuestas. Lo que sí falta es cualquier razón para elegirla frente a las otras ocho.

El juicio queda donde los datos lo dejan: Novibet es el camino del lector que quiere un permisionario identificado y no le importa empezar la relación sin publicidad. Es una posición defendible — menos promesas, menos letras pequeñas — y también la más cómoda para una casa que no quiera que le comparen el menú con el de las demás.

Caliente: el permiso en su propio pie y el producto más completo

Caliente es la única casa de los nueve cuyo número de permiso, DGG/SP/404/97, aparece en el pie de página de su propio sitio. No es confirmación oficial — la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos seguía sin abrirse — pero es una diferencia cualitativa frente a las que solo tienen su clave en una compilación de terceros. El titular es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente.

Su aplicación, Caliente Deportes, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con la función “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años. La ficha la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, con versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. El pie de página del sitio añade tres cosas que conviene separar: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, una invitación a divertirse con responsabilidad y un enlace a una sección de juego responsable.

Ese último bloque es el más útil de toda la comparación y el menos llamativo. Una sección de juego responsable enlazada desde el pie del sitio no es una herramienta de autoexclusión, y no sustituye el registro nacional que México no tiene, pero es la única casa de los nueve que la anuncia de forma explícita en su página principal.

El juicio: Caliente es el camino del lector que quiere todo bajo un mismo techo y valora que la casa muestre su permiso y su postura sobre el juego responsable en la misma pantalla donde recibe depósitos. El costo de esa comodidad es la familiaridad: una marca así de integrada en el mercado mexicano no necesita esforzarse por llamar la atención, y eso se nota en la ausencia de señales de producto para el golf en concreto.

Lo que una apuesta de golf cuesta, y lo que un bono no borra

Vale la pena juntar las piezas antes de cerrar, porque el lector que decide por el bono suele terminar pagando exactamente lo contrario de lo que buscaba.

Tomemos un apostador con un presupuesto concreto: $2,000 MXN al mes dedicados al golf, cinco apuestas sencillas por fin de semana a $100 MXN cada una, a momios que promedian 1,90. El pago de un boleto ganador de $100 MXN a 1,90 son $190 MXN, de los que $90 MXN son ganancia neta. Sobre veinte apuestas al mes, el pago medio que ese mercado devuelve apenas supera el 95 % de lo apostado, y la diferencia se acumula sin hacer ruido: el margen se cobra en cada boleto, no solo en los que se pierden.

Ese cálculo es una estimación estadística sobre muchos boletos bajo el supuesto de que todos se juegan a momios como el del ejemplo, no una predicción de lo que va a ocurrir en una semana concreta. Nadie puede predecir eso.

El detalle que suele faltar en esa cuenta es el precio mínimo de una apuesta gratis. Casi ninguna promoción se libera a cualquier momio: hay un mínimo de momio para que la selección cuente, y una selección de golf al ganador del torneo puede estar muy por encima o muy por debajo, según el jugador. Sumado a la condición de momio, el valor real de una apuesta gratis que no devuelve la cantidad apostada es menor que su importe: en un mercado con momio alto el valor se acerca al importe nominal, y en un mercado con momio bajo se queda por debajo. Quien lea la promoción pensando en el número grande se lleva la parte pequeña.

Y hay un límite menos visible: el tope de ganancia de una apuesta gratis. Ese tope convierte a veces un gran acierto en un pago mediocre, sobre todo cuando coincide con un torneo grande y un campo lleno. Ahí está la diferencia entre el jugador que apuesta el bono en la primera ronda de un torneo cualquiera y el que lo apuesta el domingo del Masters.

Lo que se puede afirmar con las cifras de este texto es acotado y suficiente. El margen del ejemplo, algo más del 5 % en un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90, es un suelo bajo el cual conviene no apostar por costumbre. Cuando un mercado se abre a 1,80 y 1,80, la misma cuenta sube, y el lector que lo detecta está leyendo mejor que la mayoría.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas de golf en México

¿Qué se puede apostar en una casa con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Lo que el permiso del permisionario cubre, y las apuestas deportivas quedan dentro de ese permiso: centros de apuestas remotas y salas de sorteos de números o símbolos, más los permisos complementarios de hipódromo, galgódromo o frontón. Deportes como el golf, apuestas en vivo, deportes virtuales y esports no tienen una regla aparte en el reglamento.

¿Cómo comprobar si una casa de apuestas tiene permiso de la SEGOB?

La vía directa es el pie de página del propio sitio, donde varias casas publican su clave y el nombre del permisionario. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, se dice, un listado de sitios autorizados, y mientras ese listado no sea accesible, la clave que muestre una compilación de terceros hay que tomarla como no confirmada oficialmente.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta de golf?

El momio decimal multiplicado por la cantidad apostada da el pago total del boleto, y la ganancia neta es la cantidad multiplicada por el momio menos uno. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí antes de aplicarse a la cantidad, de modo que tres aciertos producen un precio mucho mayor que la suma de los tres.

¿Cómo se ve el margen de la casa en los momios?

Se ve en el descuento que ya trae el precio. La proporción que un mercado devuelve se obtiene dividiendo 1 entre la suma de 1 partido por cada momio: a 1,90 y 1,90 el resultado ronda el 0,95, así que la casa retiene algo más del 5 % de lo apostado en ese mercado, como estimación media.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso para el ISR, y quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando ese impuesto estatal pasa del 6 %. En la Ciudad de México hay además un impuesto estatal del 6 % sobre premios.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Se activan dentro de la propia cuenta, en el apartado de juego responsable, y no hay una norma mexicana que fije un límite único: cada casa ofrece lo que decide ofrecer. Conviene fijar el límite antes del primer depósito y tomar en cuenta que no existe un registro nacional de autoexclusión que cubra a todos los operadores.

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