Apuestas deportivas con bitcoins en 2026: la ruta que sí existe en México y la que no

Updated noviembre 2026
Licensed
usAvailable in US
Fast payouts
18+ Only
Una moneda física de bitcoin junto a un celular con un boleto en la pantalla sobre una mesa oscura

Los jugadores que buscan apuestas deportivas con bitcoins suelen buscar algo concreto: depositar sin tarjeta, retirar sin banco y que el nombre no aparezca en ningún estado de cuenta. En México esa combinación existe, pero no del lado que la mayoría imagina. Ninguna de las casas que opera con un permiso de la Secretaría de Gobernación cobra en bitcoins ni paga en bitcoins: sus fichas, sus pies de página y sus listados de métodos de pago hablan de tarjetas, de transferencias SPEI, de vouchers en OXXO y de monederos electrónicos. Quien llega buscando cripto y quiere hacerlo con papeles en orden tiene que elegir entre dos cosas que nunca vienen juntas.

En condiciones normales de red a mediados de 2026, la comisión recomendada de bitcoin se sitúa entre 2 y 17 sat/vB, pero durante episodios de congestión puede dispararse por encima de 100 sat/vB.

Datos actualizados al noviembre 5, 2026, con los permisos y estados de marca verificados contra los pies de página de cada operador, las fichas de sus aplicaciones y las compilaciones públicas que citan a la Dirección General de Juegos y Sorteos.

Índice de contenidos

Qué se puede esperar hoy de las apuestas deportivas con bitcoins

La escena local ofrece los deportes, las casas, los momios y las herramientas de juego responsable, pero no la vía de pago que buscan quienes teclean “apuestas btc” en el buscador. Esa demanda viaja a un mercado distinto, el de los operadores sin permiso mexicano, que resuelve el anonimato y a cambio no ofrece nada del resto.

El mecanismo de fondo no tiene nada de misterioso. Un libro de apuestas cobra y paga en la moneda del sistema que lo supervisa. Cuando el sistema es mexicano, ese sistema pide que las cuentas se abran con identificación, que los retiros caigan en una cuenta a nombre del titular y que las transacciones relevantes se reporten a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria. Una criptomoneda, por diseño, no permite esa trazabilidad de la misma forma en el punto de entrada, aunque sí la deja abierta en la cadena. Los dos requisitos se estorban, y cada casa resuelve el estorbo a su manera.

Lo que sigue siendo cierto: si el lector no quiere renunciar al permiso, la cripto no es una opción; si no quiere renunciar a la cripto, el permiso no es una opción. La comparación de las nueve casas que vienen más adelante está construida sobre ese cruce, y ninguna de ellas figura en ella por aceptar bitcoins, sino por cumplir lo que la ley pide.

Las nueve casas que sí operan con permiso: comparación y qué las distingue

La comparación mide una sola cosa: qué dicen las fuentes de cada marca sobre su permiso y su operación. No mide lo que no está confirmado, y buena parte de lo que hay que decidir se apoya precisamente en esa distinción.

Marca Qué permite su pie de página o su ficha según la fuente consultada Estado del permiso que se puede citar
Caliente Permiso SEGOB DGG/SP/404/97; operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Consta en el pie de página del propio operador
1xBet Permiso SEGOB DGJS/0002/2020; titular Entretenimientos Naturales Según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial
Betcris Permiso de su permisionario en nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. Según el pie de página de la marca; el número difiere del que publica la compilación, por eso no se transcribe
Codere Permisos SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. Según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo abrir la lista de la DGJS
Strendus Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 Según casasdeapuestaslegales.mx, que difiere sobre el titular
Betway Permiso SEGOB 4184; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Según casasdeapuestaslegales.mx, que no pudo abrir la lista de la DGJS
Pickwin Permiso de su permisionario a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora Según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx; los números se contradicen, por eso no se transcribe
Novibet Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Según casasdeapuestaslegales.mx, que no pudo abrir la lista de la DGJS
Playdoit Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005; titular Eventos Festivos de México Según casasdeapuestaslegales.mx, que no pudo abrir la lista de la DGJS

Una advertencia sobre la columna de la derecha, que no es un trámite: la autoridad publica un listado de sitios autorizados, pero ninguna lista oficial pudo abrirse para esta revisión. Eso convierte cada número de la tabla en una afirmación de la parte que lo publica. Si el lector quiere comprobar antes de depositar, la ruta existe y se describe más abajo.

Dos marcas que suelen aparecer en las listas de sitios mexicanos están fuera de la tabla, y no por olvido. bet365 y Betano, ambas operadas por Ganador Azteca S.A.P.I. de C.V. del Grupo Salinas, figuran con permisos en el rango DGJS/DGAAD/DCRCA/P-01/2018 y fueron bloqueadas en noviembre de 2025. Su estado depende de resoluciones que siguen moviéndose, así que la única forma honesta de escribirlo es con la fecha anexa, como se hace más adelante.

Cómo funcionan las apuestas deportivas sin efectivo

Con tarjeta, transferencia o voucher en tienda. Los tres caminos llegaron al mismo punto y ninguno pasa por una criptomoneda, algo que conviene tener claro antes de ir más lejos, porque buena parte del mercado negro de “apuestas btc” vive de vender exactamente lo contrario.

Poner dinero en una cuenta regulada en México tiene tres puertas conocidas. La tarjeta es la más obvia: funciona, deja rastro y en el estado de cuenta aparece el nombre comercial de la casa. La transferencia mediante SPEI es la preferida por quien deposita montos medianos, porque el débito llega a una cuenta de cheques con nombre conocido y el horario bancario ya casi no estorba. El voucher pagado en tiendas de conveniencia, sobre todo en OXXO, resuelve el caso de quien no tiene cuenta bancaria o no quiere usarla, aunque cobra en comisiones y en conveniencia: se paga en efectivo y se espera.

Los retiros van por regla general a una cuenta a nombre del propio jugador, y ahí está el detalle que más incomoda. La casa no paga a terceros. Si el lector depositó desde la cuenta de un familiar, el retiro no saldrá hacia allá; si depositó con tarjeta de crédito y quiere el dinero por transferencia, es posible que la casa devuelva primero a la tarjeta. Ese requisito no es capricho de ninguna marca en particular, es el costo de operar con identidad verificada.

Sobre los premios gravados, el operador emite un CFDI de retenciones. Es decir: el ganador no recibe el bruto y luego arregla el asunto por su cuenta, sino que la casa retiene y documenta lo que corresponde.

Y la cripto, otra vez: ninguna de las fichas ni de los pies de página revisados menciona bitcoin, ether ni stablecoins. Esto no significa que el lector no encuentre en internet un operador que las acepte. Significa que quien las acepte lo hace fuera del marco que se describe en las dos secciones siguientes.

La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y autoriza únicamente los que quedan expresamente permitidos. Es una ley de posguerra que sigue en pie, y de ahí sale casi todo lo demás.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Ejemplo puntual del estado de la red: el 8 de mayo de 2026 el mempool de bitcoin mostraba 49,300 transacciones pendientes con una comisión recomendada de solo 1 sat/vB.

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica la ley por vía administrativa, con la Dirección General de Juegos y Sorteos a cargo de autorizar, controlar, supervisar, expedir, modificar y terminar permisos, además de llevar los procedimientos de sanción. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, dice en su artículo 2 algo que ordena toda esta página: lo que no está expresamente previsto como actividad de apuestas queda prohibido. El artículo 1 deja fuera a la Lotería Nacional, y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario.

La pieza que suele confundir al lector: no hay un permiso mexicano para “apuestas en línea” como categoría independiente. Los permisos que tocan lo deportivo son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y quien ya tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede obtener permisos complementarios para apuestas a distancia. Los permisos no son transferibles, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contar con seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y presentar un bono de fianza. Es decir: las marcas internacionales que el lector ve en México operan casi siempre enganchadas al permiso de un titular local, y un mismo permisionario puede llevar varias marcas a la vez. De ahí que la palabra correcta sea “permiso” y no “licencia”, y de ahí también que el número que aparece en un pie de página rara vez sea el permiso propio de la marca.

Sobre menores, el artículo 5 del Reglamento prohíbe su entrada a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, sin fijar una edad numérica. Las marcas, por su parte, declaran 18 años o más en sus propias fichas y pies de página, y esa es la cifra que el jugador verá. Una edad legal única para el juego no está establecida en el texto normativo.

La normativa que cambia en 2026 y lo que ya se sanciona

Aquí conviene detenerse, porque es la parte donde la prensa suele ir bastante por delante de la ley. Hay una iniciativa de gran calado, un impuesto que ya cambió y una serie de resoluciones judiciales que van y vienen sobre dos marcas conocidas.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La práctica estándar del sector recomienda esperar entre 3 y 6 confirmaciones de bloque para considerar irreversible una transacción de bitcoin de importe significativo (entre 30 minutos y una hora en condiciones.

La reforma grande está escrita, pero no es ley. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, con fecha reportada del 13 de octubre de 2026; no se ha presentado y por tanto no rige. Existe además una iniciativa para derogar la ley vigente y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, que sigue siendo una propuesta. Ninguna de las dos cosas cambia hoy lo que se puede o no se puede hacer.

Los informes sobre límites de horarios de publicidad en radio y televisión, sobre prohibir anuncios en transmisiones deportivas o sobre prohibir los bonos de bienvenida son también propuestas, no derecho vigente. El Reglamento no contiene un artículo federal de publicidad entre los que se leyeron, y lo que se ve en los anuncios —la clave del permiso oficial y los avisos de juego responsable— proviene de la práctica del sector.

El bloqueo de dominios y aplicaciones es la vía que la autoridad ha usado y sigue usando contra lo que opera sin permiso. La cronología merece fechas, porque cada intento de contarla como un estado permanente envejece mal: el 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y las aplicaciones de bet365 y Betano quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo sin relación con apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026; en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx; y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente. En 2026 también se reportaron cierres de alrededor de veinte casinos físicos.

Las cuentas que un jugador deja en una marca suspendida quedan quietas junto con ella. Ese es el riesgo práctico de elegir marca por otra razón que no sea el permiso, y explica por qué una casa con papeles en orden vale más que una con momios ligeramente mejores.

El marco fiscal es igual de concreto. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la ley de juegos, tasa reformada en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era de 30 %. El inciso alcanza también los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, obligados a cumplir con la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. La base del impuesto no está establecida de forma unívoca: el texto leído dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso aquí no se escribe ni “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Hay además impuestos estatales que varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos jugados.

Para el jugador, el impuesto relevante es el de los premios. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados; quien paga retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su gravamen no excede 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligada; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica 6 % estatal sobre premios, alrededor de 7 % en total según el reporte secundario consultado, y los premios superiores a 600,000 pesos en un año deben informarse en la declaración anual. Todo esto es un panorama de modelo, no asesoría fiscal.

Y una precisión que casi nadie escribe: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, y la única indicación responsable es acudir a un contador o asesor fiscal antes de dar por hecho el importe a recibir.

Sobre el jugador que apuesta en un sitio sin permiso, la posición se mantiene igual de sobria: no está establecida exención ni sanción alguna, y este texto no inventa ninguna. Lo que sí se puede afirmar es que un sitio así carece de plaza legal mexicana, de permiso de la Secretaría, de controles de identificación y antilavado y de CFDI de retenciones, y que los saldos ahí pueden quedar congelados si la marca entra en la lista de suspensiones, como ya pasó. Un sitio con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano, y esa distinción decide muchas cosas cuando algo sale mal.

La letra chica que decide si vale la pena

El bono de bienvenida es el lugar donde la aritmética y el marketing se separan, y donde conviene mirar antes de registrarse. La palabra que hay que leer con lupa no es la del monto: es la de los requisitos de apuesta.

Los requisitos de apuesta —el rollover— son la cantidad de dinero que el jugador tiene que mover en apuestas antes de poder retirar lo que el bono le dio. Un bono de 1,000 pesos con un rollover de diez veces exige mover 10,000 pesos en apuestas, y solo cuentan las apuestas a partir de un momio mínimo. Ese mínimo es donde el cálculo se pone serio, porque un jugador que solo apuesta a favoritos con momios bajos puede avanzar muy lento o no avanzar en absoluto. Y el plazo importa tanto como el factor: si los requisitos deben cumplirse en un número determinado de días, todo lo no cumplido en ese lapso se esfuma junto con el bono y, en algunas casas, con las ganancias generadas con él.

La segunda pieza es el momio mínimo. Una apuesta a 1.20 puede parecer segura y es, en realidad, el peor uso posible de un bono: cumple poco del rollover, congeló dinero real y deja casi todo el riesgo del lado del jugador. La regla general es buscar momios de al menos 1.50 o 1.80 para que el rollover avance a un ritmo razonable.

Después están las restricciones que nadie lee hasta que las sufre: ciertos mercados excluidos del cómputo del rollover, topes a la ganancia que se puede cobrar de una apuesta gratis, límites de apuesta mientras el bono está en curso y la exclusión del jugador que use una estrategia de coberturas. La apuesta gratis, además, no es dinero: su importe normalmente no se devuelve con la ganancia, así que un tiro de 500 pesos a momio 2.00 devuelve 1,000 pero solo 500 son ganancia neta de la apuesta gratis.

Y con la reforma del IEPS de enero, la oferta se movió. Varias casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y eso se nota en requisitos más exigentes o en montos promocionales más bajos. Cuando un operador promete devolver el efectivo de la primera apuesta, es útil preguntar si se devuelve como dinero o como apuesta gratis: no es lo mismo.

Las promociones sirven, se cobran y no son un defecto del sistema. Lo que sí es un defecto es elegir la casa por el bono en lugar de por la casa, y en el mercado mexicano eso equivale a elegirla por el mensaje y no por el permiso.

Juego responsable: las herramientas existen, el registro nacional no

México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Cuando el lector pide ser excluido del juego, no hay un padrón estatal al que apuntarse y que lo siga a todas las casas; lo que existe es la herramienta interna de cada operador, que aplica dentro de esa cuenta y no en otra.

Las herramientas que las casas mexicanas listan en sus propias fichas y pies de página son las de siempre: pausas o descansos temporales, límites de depósito y de tiempo de sesión, y la posibilidad de cerrar la cuenta. Como son voluntarias, el diseño de cada operador decide si sirven de algo. La diferencia entre un cuidado real y una casilla cumplida aparece en dos detalles: si el límite se puede reducir de inmediato pero solo aumentar tras un periodo de espera, y si el cierre de cuenta es una opción visible en el menú y no un trámite que se pide por correo.

El mismo dato aplica a las dos zonas. Un jugador en una casa con permiso de la Secretaría cuenta con controles de identificación y antilavado, además de una plaza legal mexicana a la que reclamar. Un jugador en un operador sin permiso no tiene ninguno de esos recursos, y tampoco un registro nacional que lo auxilie si decide parar. Los pies de página de las marcas locales cumplen con los avisos de rigor: prohibición para menores, invitación a divertirse con responsabilidad y enlace a su sección de juego responsable. Es poco, pero está donde debe estar, y su presencia no convierte a ninguna casa en una institución de salud.

Bitcoin y blockchain: el pseudonimato que se vende y el que se comprueba

La promesa es que la apuesta no deja nombre. La cadena de bloques, vista de cerca, deja otra cosa: una trayectoria pública y permanente que cualquiera puede estudiar, aunque no venga con nombre propio. Entre esas dos ideas vive todo el atractivo de apostar con bitcoin.

Una dirección de bitcoin no es una identidad, y eso basta para mucha gente. Pero una dirección tampoco es una isla: cada movimiento queda registrado en un libro público que no se borra, y basta que una sola de esas direcciones se vincule a un nombre —una compra en un exchange regulado, una declaración fiscal, un envío desde una cuenta propia— para que la trayectoria completa quede mucho más legible de lo que la palabra “anonimato” sugiere. Los exchanges que operan en México y cumplen con las reglas antilavado piden identificación para fondear una cuenta de cripto, y ahí empieza el rastro. El pseudonimato, entonces, no es una propiedad de bitcoin: es el resultado de cómo se use, y cambia por completo según dónde se compró la moneda y a dónde se fue.

Lo que sí pesa en el lado práctico es el costo de mover bitcoin, y no es un costo menor. Las comisiones de la red dependen de cuánta gente está transaccionando al mismo tiempo. En condiciones normales de red a mediados de 2026, la comisión recomendada se sitúa entre 2 y 17 sat/vB, pero durante episodios de congestión puede dispararse por encima de 100 sat/vB. El ejemplo puntual muestra lo poco predecible del asunto: el 8 de mayo de 2026 el mempool de bitcoin mostraba 49,300 transacciones pendientes con una comisión recomendada de solo 1 sat/vB, mientras que durante oleadas de acuñación de inscripciones la misma red puede acumular más de 200,000 transacciones pendientes con comisiones recomendadas por encima de 300 sat/vB.

Para un jugador, eso significa una cosa muy simple: una recarga de 300 pesos puede llegar a costar más en comisión que en apuesta si el envío cae en una hora congestionada, y una transacción con comisión insuficiente puede quedarse esperando horas o días. Quien deposita en una casa de apuestas necesita que el dinero llegue ahora, no cuando baje la congestión, y esa impaciencia es precisamente lo que los estafadores de cripto explotan mejor.

El asunto de las confirmaciones es la otra fuente de malentendidos. La práctica estándar del sector recomienda esperar entre 3 y 6 confirmaciones de bloque para considerar irreversible una transacción de bitcoin de importe significativo, lo que equivale a entre 30 minutos y una hora en condiciones normales de red; para importes pequeños, por debajo de 1,000 dólares, suele bastar con una sola confirmación. Una casa de apuestas que acredita un depósito con una confirmación está asumiendo un riesgo que compensa con algo: reglas de retiro más lentas, límites más bajos o comisiones a cargo del jugador.

El formato de la dirección también deja dinero en la mesa y casi nadie lo mira. Las direcciones SegWit anidadas, las que empiezan por “3”, ahorran entre 25 % y 40 % de comisión frente a las Legacy, las que empiezan por “1”; las Native SegWit o Bech32, las que empiezan por “bc1q”, ofrecen según la fuente el ahorro máximo y el menor tamaño de transacción posible. Para quien mueve poco dinero en cripto, esa diferencia no alcanza para un drama. Para quien movería un saldo de apuestas de forma recurrente, es dinero real que se paga por usar una dirección anticuada.

Las nueve plataformas, una por una

Cada ficha describe lo que se sabe de la marca y termina con la lectura que corresponde. Ninguna de estas casas acepta bitcoins hoy según sus propios canales, así que la utilidad de la lista es otra: sirve para saber quién da cada producto, quién arrastra dudas documentales y por dónde conviene empezar.

Caliente: la marca con el permiso mejor documentado de la lista

El pie de página del sitio presenta el permiso SEGOB DGG/SP/404/97 como una autorización de la Secretaría de Gobernación, a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., del Grupo Caliente. Es el rastro más limpio del grupo: el número, el titular y la fuente están en la misma pantalla, sin compilaciones intermedias. La aplicación “Caliente Deportes” en el App Store de México la publica la misma operadora, en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y el pie de página principal arrastra los avisos de rigor, la prohibición para menores y el enlace a juego responsable.

Lo que conviene pensar antes de registrarse: la documentación clara de un permiso no dice nada sobre los momios ni sobre lo generoso del bono de bienvenida. Aquí el valor de la marca es de otra clase. Un jugador que quiere poder enseñarle a alguien —a su pareja, a su contador, a sí mismo en una discusión— de dónde sale la autorización de la casa donde juega, encuentra en Caliente el caso más simple de explicar. Quien gane por el bono o por el mercado de apuestas en vivo tendrá que comparar con los demás y decidir por sí mismo.

1xBet: volumen y dudas en el mismo paquete

El permiso que se cita es SEGOB DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular, según Apuestas-legales.com.mx. La misma fuente reconoce que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y hay un detalle que vale por sí solo: el App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado. Nada de eso prueba irregularidad; prueba que la cadena documental tiene un eslabón que no cierra.

Un jugador que prioriza la amplitud de mercados y la cobertura de deportes poco comunes pocas veces encuentra un catálogo más ancho. El precio de esa amplitud, en este caso, es la incertidumbre sobre quién responde legalmente en México. Se puede jugar, y muchos lo hacen, pero quien lo haga debería tener claro que está confiando en una estructura corporativa que no queda documentada de forma unívoca.

Betcris: el permisionario compartido que ordena la confusión

El permiso figura en nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, un detalle que explica por qué la misma empresa aparece detrás de más de una marca de la lista. La empresa del sitio se presenta como TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Esa doble capa —permiso mexicano y licencia europea— es el arreglo típico de las marcas internacionales que operan aquí, y tiene una consecuencia práctica: el jugador mexicano contrata con la parte mexicana para lo que ocurre en México y con la extranjera para lo demás. Quien quiera saber a qué autoridad reclamar en un caso de cuentas congeladas o pagos retenidos, tiene dos jurisdicciones en la mesa y solo una de ellas es la Secretaría. La fecha de vencimiento de la licencia maltesa, el 3 de noviembre de 2026, es además una fecha que envejece.

Codere: la marca que declara su permiso en su propia ficha

La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los permisos citados son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, según Apuestas-legales.com.mx, que reconoce no haber podido abrir la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos.

Los dos números, uno de 2015 y otro de 2019, cuentan una historia razonable: la marca se movió con las reglas conforme cambiaban.

Strendus: tres permisos y dos titulares posibles

Strendus aparece con permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx. El titular es la parte confusa: la compilación nombra a Atracciones y Emociones Vallarta o a New Ads, según el documento consultado. Tres permisos para una marca no es raro cuando los productos son distintos, y una marca con permiso tiene que cubrir cada modalidad por separado. Que las fuentes duden del titular sí lo es.

Aquí el problema no es la marca, es la documentación sobre ella. Muchos operadores usan un permisionario local precisamente para cumplir con este requisito, y la marca es solo el nombre comercial que el jugador ve.

Betway: el permiso de un frontón habilitando apuestas a distancia

El permiso citado es SEGOB 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular, según casasdeapuestaslegales.mx, que no pudo abrir la lista oficial. Que el permisionario sea una empresa vinculada a un frontón no es un accidente: el Reglamento contempla que los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón obtengan permisos complementarios para apuestas a distancia.

Ese detalle debería cambiar cómo se lee el permiso de Betway. No lo debilita, lo explica. Un lector que compara casas por lo que dice el número de permiso puede empezar a preguntarse qué tipo de permiso está citando cada marca, y la respuesta en este caso es más informativa que el número.

Pickwin: dos números que se contradicen

Aquí las fuentes no fallan por falta de información, sino por exceso contradictorio. Una compilación le da a Pickwin el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019, con Producciones Móviles S.A. de C.V. y Unocapali La Paz Operadora como titulares; otra le da DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es precisamente el número que aparece en el pie de página de Betcris en nombre de la misma empresa. Dicho de otro modo: dos de las nueve marcas de esta lista quedan enlazadas por un permiso que las compilaciones no logran desenredar.

La marca no está obligada a resolver esa confusión por el jugador, pero sí puede. Quien se registre en Pickwin y quiera estar tranquilo, hace una sola pregunta al soporte: el número de permiso completo, con titular y vigencia. La respuesta, o su ausencia, dice más que cualquier tabla.

Novibet: cartera amplia y permiso citado sin confirmar

El permiso citado es DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, según casasdeapuestaslegales.mx, que no pudo abrir la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos. El nombre del titular es coherente con el giro: una empresa de juegos con presencia en la frontera.

Novibet compite sobre todo por producto: catálogo de mercados, apuestas en vivo y una interfaz que muchos jugadores consideran más ordenada que la de las marcas locales tradicionales. Sobre su permiso mexicano, lo que se puede decir es lo que se puede decir de cinco marcas más de esta lista: el número existe en una compilación pública y no consta confirmación oficial.

Playdoit: la apuesta por un catálogo joven

El permiso citado es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular, según casasdeapuestaslegales.mx. Es uno de los números más antiguos de la lista y comparte el patrón “DGAJS/SCEVF” con el permiso que aparece en el pie de página de Betcris, lo que sugiere una familia de permisos expedidos en el mismo proceso.

Playdoit se dirigió desde el principio a un público que juega en el teléfono y quiere encontrar su partido sin dar tres toques, y eso se nota en la mezcla de mercados: deportes grandes, mercados combinados y apuestas en vivo planteadas para el aficionado que apuesta poco y rápido. La casa es joven frente a las de arriba en esta lista, y quien la elija por eso debería saber que la juventud de una marca no dice nada sobre la solidez del permiso detrás de ella.

Preguntas frecuentes sobre apuestas deportivas con bitcoins

¿Se puede pagar con criptomonedas en una casa de apuestas con permiso en México?

No, según lo que cada operador publica. Las fichas, los pies de página y los listados de métodos de pago de las casas con permiso de la Secretaría mencionan tarjetas, transferencias SPEI, vouchers en tiendas como OXXO y monederos electrónicos, y ninguna de esas fuentes nombra una criptomoneda. Quien acepte bitcoin lo hace fuera de ese marco.

¿Cómo se comprueba que una casa de apuestas opera con un permiso de la Secretaría de Gobernación?

La autoridad publica un listado de sitios autorizados a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, así que la vía directa es consultarlo. El número que aparece en el pie de página de una marca debe coincidir con un titular identificable, y la prueba de fuego es hacerle esa pregunta al soporte de la casa antes de depositar.

¿Por qué una casa de apuestas pide identificación y verificación de identidad?

Porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable frente al lavado de dinero y los operadores reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria. La verificación sostiene también una regla práctica: los retiros salen a una cuenta a nombre del propio jugador, no de un tercero.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde la configuración de la cuenta. Los operadores mexicanos listan en sus propias fichas herramientas voluntarias: pausas temporales, límites de depósito y de tiempo de sesión y, en algunas casas, cierre de cuenta. No hay un padrón nacional de autoexclusión que valga para todas, así que repetir el trámite en cada plataforma es tarea del jugador.

¿Qué riesgos tiene una casa de apuestas sin permiso en México?

Carece de plaza legal mexicana, de permiso de la Secretaría, de controles antilavado y de CFDI de retenciones, y un saldo ahí puede quedar congelado junto con la marca si entra en una lista de suspensiones. Las cifras muestran lo rápido que cambia ese estado: bloqueos, amparos y reactivaciones siguen ocurriendo.

¿Quién retiene los impuestos de los premios de apuestas en México?

El operador que paga el premio. La Ley del ISR prevé una retención de 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y de 21 % cuando sí lo supera; la Ciudad de México aplica 6 % estatal sobre premios. El operador emite el CFDI de retenciones y, si corresponde, el premio se informa en la declaración anual. Esta explicación es de modelo y no sustituye a un contador.

Content created by the «bonosbienvenidamx» team