Apuestas deportivas gratis en México: ningún bono lo es, y aquí está lo que cuesta cada uno
Un boleto de apuesta no se regala y una casa de apuestas tampoco vende dinero a pérdida. Cuando un
portal mexicano anuncia apuestas deportivas gratis, anuncia una promoción con condiciones, y esas
condiciones son las que separan una oferta que un apostador puede aprovechar de un anuncio que solo
sirve para llenar un formulario de registro. Aquí está lo que cada oferta realmente pide.
Datos actualizados al noviembre 5, 2026, con los permisos de la Secretaría de Gobernación revisados en
los pies de página y las fichas de cada operador y en las compilaciones de casas de apuestas legales,
y no contra un listado oficial publicado y abierto.
Cómo se eligió esta lista: los criterios de una casa de apuestas gratis que se puede usar
La primera decisión de un apostador no es qué bono tomar, sino dónde registrarse, y ahí el mapa
mexicano tiene una particularidad que conviene entender antes de mirar cifras. Ninguna plataforma
mexicana tiene un permiso propio para operar en internet. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada
en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en el país los juegos con
apuesta, y solo permite los que están expresamente autorizados; el Reglamento de esa ley, reformado el
16 de noviembre de 2023, añade en su artículo 2 que la actividad de apuestas y sorteos no prevista de
forma expresa está prohibida y no puede ampararse en la falta de prohibición. Ninguna de esas normas
menciona internet.
Lo que hay, en la práctica, es un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado a través de la
Dirección General de Juegos y Sorteos, a un permisionario que ya operaba de forma presencial: centros
de apuestas remotas y salas de sorteos de números o símbolos, entre otras figuras del artículo 28 del
Reglamento. Ese permiso no es una licencia digital independiente y no se puede transferir (artículo
31), así que la marca que el usuario ve en pantalla cuelga habitualmente del permiso de un tercero. La
palabra correcta en México es permiso, no licencia, y esa diferencia no es un capricho de vocabulario:
quien busque una autorización con el nombre de la marca en el documento va a encontrar el nombre de
otra empresa.
Con esa base, la selección de esta lista se apoyó en cuatro criterios que un apostador puede
comprobar por su cuenta antes de depositar.
El primero es que la marca anuncie un permiso de la Secretaría de Gobernación con un titular
identificable. Todas las plataformas de esta lista lo hacen, y en varios casos el número aparece en el
pie de página del propio sitio, que es el sitio con más autoridad documental para mostrarlo.
El segundo criterio es que tenga una oferta de bienvenida descrita en su propia ficha o en su propia
página principal, no en un correo de dudosa procedencia. Un bono cuya descripción no se puede leer en
casa del operador es un bono cuyo valor no se puede calcular.
El tercero es que el catálogo deportivo quede descrito en la propia fuente de la marca: deportes
cubiertos, mercados en vivo, creador de apuestas. Una promoción atractiva en una casa con dos deportes
en el menú vale poco, y el pronóstico de esa mezcla no lo puede dar nadie.
El cuarto es que la marca siga operando con normalidad. Aquí la lista es corta por razones que no
dependen de nadie que escriba en los medios: Betano, de Ganador Azteca, quedó bloqueada desde
noviembre de 2025 junto con bet365, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas de
trece casinos; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido
informativo ajeno a las apuestas, y en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo
contra el bloqueo, aunque el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la
Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos
betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la
Secretaría contra esas dos marcas, según reportes de un solo medio. Con ese historial, cualquier
afirmación de que una plataforma está abierta o cerrada hoy caduca rápido; por eso ninguna de las dos
aparece entre las nueve plataformas que se comparan aquí, y quien tenga saldo detenido en cualquiera
de ellas conviene que revise el estado de su cuenta antes de contar con ese dinero.
El resultado son nueve plataformas: Pickwin, 1xBet, Betway, Caliente, Codere, Playdoit, Strendus,
Betcris y Novibet. Es una selección, no un censo. Un listado oficial de permisos de la Dirección
General de Juegos y Sorteos se publicaría en forma de documento, el Congreso pidió entre mayo y julio
de 2026 un registro público abierto, y los recuentos que circulan se contradicen: 136 sitios de
apuestas en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Con esas cifras
tan separadas, la caja de la comparación es lo que es.
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB tal como lo declara su fuente | Lo que dice la ficha o la página de la marca sobre la oferta |
|---|---|---|
| Pickwin | Permiso de su permisionario, sin número impreso: las fuentes se contradicen y el número que da una compilación es el que muestra el pie de página de otra marca | Sin datos sobre ofertas de bienvenida en las fuentes consultadas |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según el portal Apuestas Legales, que no pudo confirmar el dominio ni el listado oficial | Bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Betway | Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx | Club con apuestas gratis semanales, además de momios mejorados y creador de apuestas |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio | 1,000 pesos sin depósito para nuevos usuarios y duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el portal Apuestas Legales | Bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx | Bono de 1,000 pesos descrito en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, que difieren en el titular | Sin datos sobre ofertas de bienvenida en las fuentes consultadas |
| Betcris | Permiso de su permisionario, sin número impreso: el del pie de página del sitio y el de la tabla del propietario no coinciden | Sin datos sobre ofertas de bienvenida en las fuentes consultadas |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx | Sin datos sobre ofertas de bienvenida en las fuentes consultadas |
La columna del permiso es incómoda a propósito. Ningún número de esa columna está confirmado
oficialmente, porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir, y las
compilaciones se contradicen entre sí en más de un caso. Eso deja al apostador con una tarea que
ninguna comparación puede hacer por él: mirar el pie de página de la marca donde piensa depositar,
anotar el número y el titular, y quedarse con esa captura. Si la marca cambia el número sin cambiar la
página, la captura vale más que cualquier reseña.
Apuestas deportivas gratis: el mecanismo detrás del bono, explicado sin adornos
Un bono de bienvenida es un crédito condicionado. La casa pone una cantidad en la cuenta, la llama
bono, y en el momento en que esa cantidad se convierte en saldo retirable entra en juego una regla de
apuesta: hay que jugar el monto una o varias veces antes de poder sacarlo. El factor se conoce como
rollover o requisitos de apuesta, y sin él la palabra “gratis” no significa nada.
La distinción que más dinero mueve es la del origen del crédito. Un bono sin depósito llega sin que el
usuario ponga dinero, y por eso suele tener tope de ganancias y un plazo de vigencia que fija cada
operador, además del requisito de apuesta. Un bono de primer depósito exige cargar saldo primero, y
sobre esa carga se calcula normalmente el porcentaje del bono. Ninguna de las dos cosas es dinero
regalado en el sentido en que se usa la palabra en la calle: son apuestas que la casa financia con la
esperanza de que el nuevo cliente se quede.
El momio mínimo es la segunda gran condición. Un requisito de apuesta solo cuenta si la apuesta se
hace a un momio igual o superior al que fija el operador. En la práctica eso empuja al usuario fuera de
los favoritos evidentes: un partido con un favorito a momio muy corto y un resultado improbable
raramente cumple el umbral, de modo que la apuesta que libera el bono es casi siempre la que tiene
riesgo real. Ahí está el detalle que la publicidad no dice: el umbral de momio es un filtro de riesgo
disfrazado de requisito técnico.
El plazo es la tercera. Todo bono tiene fecha de caducidad, y ese calendario es el que decide si un
apostador ocasional puede cumplir el requisito o si el crédito va a expirar sin liberarse. Un usuario
que apuesta los fines de semana tiene un ritmo muy distinto al de alguien que entra todas las noches,
y una vigencia corta castiga solo al primero.
El cuarto elemento es el tope de ganancias. Un bono sin depósito con tope significa que, aunque la
apuesta salga bien y el saldo crezca, solo una parte puede llegar a la cuenta bancaria. Para el
apostador que se toma la promoción como un boleto de lotería pequeño, la cifra es irrelevante; para
quien planee varias rondas de apuestas con ese crédito, el techo cambia completamente el cálculo.
Ahí está el punto donde conviene hacer la cuenta. Un bono sin depósito de 1,000 pesos con un rollover
de diez veces obliga a jugar 10,000 pesos en apuestas antes de poder retirar, si se acepta la lectura
que más se repite en las reseñas consultadas; las mismas reseñas discrepan entre sí sobre el número de
apuestas exigidas, los momios permitidos, la apuesta mínima y los días de vigencia, así que la
condición exacta hay que leerla en cada cuenta antes de apostar.
Qué valor tiene de verdad una apuesta gratis, con números sobre la mesa
Hay una forma de estimar cuánto vale una apuesta gratis sin creerle a la publicidad, y consiste en
preguntar cuánto se esperaría recuperar de ella. La clave es que el importe de una apuesta gratis no
vuelve con la ganancia: si se apuesta el bono y sale bien, la casa paga la parte correspondiente al
momio y no el importe nominal, así que una parte del valor se queda en el camino antes de que el
momio haga su trabajo.
Para verlo en un caso concreto, tomemos una apuesta gratis cuya lectura más repetida en las reseñas
consultadas es de 1,000 pesos, un mercado de dos resultados a momio 1.90 y 1.90 —un ejemplo, no un
precio cotizado— y las dos condiciones que importan: el importe no se devuelve y el rollover se cumple
en un mercado de ese tipo.
Con esos momios, la participación que el mercado devuelve como premio se calcula sobre el conjunto de
los dos resultados y ronda el 95 %; lo que retiene la casa es el margen restante, cerca del 5 %. Si se
apuesta el importe gratis en un solo boleto a inscripción simple, el valor esperado queda en una banda
de entre 430 y 490 pesos, según el momio que se consiga dentro de ese entorno y según la parte de la
apuesta que cada casa reconozca al cumplir el requisito. Ese intervalo es una estimación media sobre
muchos boletos, no el resultado de uno solo: en un boleto suelto se gana cero o se gana bastante más.
La misma lógica cambia por completo cuando el requisito obliga a repetir la apuesta. Si el rollover se
completa en diez boletos de 100 pesos en lugar de uno de 1,000, la casa cobra su margen diez veces en
lugar de una, y el valor esperado del mismo bono cae al orden de 300 a 350 pesos. El importe no
cambió, el momio no cambió y el premio tampoco: lo que cambió fue el número de veces que la margen
del mercado pasa por el saldo del apostador. Ahí está la razón por la que un bono con importe grande y
rollover fragmentado puede valer menos que un bono modesto que se libera de una sola apuesta, y es
también la razón por la que la pregunta útil no es cuánto paga el bono sino en cuántas piezas hay que
partirlo.
Nada de esta cuenta promete una ganancia. Es un promedio bajo supuestos declarados, y en cada boleto
real el resultado es todo o nada.
Fundamentos que conviene revisar antes de usar un bono
La letra chica de una promoción no está en la publicidad ni en la ficha de la tienda de aplicaciones.
Está en los términos y condiciones de la cuenta, en un enlace que suele quedar al pie de la página, y
ahí aparecen cuatro cosas: el factor de apuesta, el momio mínimo, el plazo de vigencia y el tope de
ganancias. Quien no lee esas cuatro líneas no está tomando una decisión, está apostando a que las
condiciones sean benévolas.

Entre las plataformas de esta lista, la que mejor documenta su oferta es Caliente. Su página principal
anuncia 1,000 pesos sin depósito para nuevos usuarios y, en el mismo encabezado, la duplicación del
primer depósito hasta 7,000 pesos; la misma página no aclara si ambas promociones valen solo para
apuestas deportivas o si comparten el catálogo con el casino. Ese detalle importa más de lo que
parece: en México el permiso cubre figuras distintas según el Reglamento, las apuestas deportivas
viven en los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos tienen su propia lógica, así que una
promoción que cruza deportes y casino puede estar mezclando dos productos con reglas distintas.
Playdoit ilustra el problema contrario, y conviene decirlo con claridad porque el usuario lo va a ver
en su propia ficha: su bono de 1,000 pesos aparece descrito en un apartado con primer depósito y en
otro sin depósito. Dos descripciones de la misma promoción en la misma ficha no son un detalle de
redacción; son la señal de que hay que revisar las condiciones antes de usarlo, y de que la respuesta a
“¿este bono es sin depósito?” no se puede dar por leída.
Sobre el bono sin depósito de Caliente circula además una cifra que no viene de la marca. Según
reseñas de casas de apuestas, ese bono exige un rollover de diez veces; otras reseñas de la misma
naturaleza añaden al menos diez apuestas, momios entre +100 y +2000, una apuesta mínima de 50 pesos y
30 días de vigencia, y no hay acuerdo entre ellas. Un requisito de apuesta es un dato verificable en la
cuenta y no en una reseña, y por eso ninguna de esas cifras se puede dar por buena. Lo que sí conviene
retener es la forma: cuando varias reseñas coinciden en la magnitud del rollover y discrepan en todo
lo demás, sospechar del resto de la lista es lo razonable.
Hay un detalle fiscal que en México pesa más que en otros mercados hispanohablantes: no es un bono,
pero incide en cuánto termina cobrando quien gana. Más adelante, en el apartado fiscal, está lo que la
ley retiene sobre un premio y quién hace la retención.
Incentivos que no son un bono de bienvenida
No toda recompensa llega el primer día. Las promociones continuas son, para un apostador que ya tiene
cuenta, la parte del catálogo que de verdad importa, y suelen ser más fáciles de valorar porque su
condición aparece escrita junto a la promoción.
Betway anuncia en su aplicación más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados que llama “Super” y
“Ultra”, un creador de apuestas bautizado “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales.
Ese club es la promoción continua más clara de la lista: una apuesta gratis por semana es un goteo, no
un golpe, y su valor depende enteramente del requisito de apuesta y del momio mínimo que el club
imponga, que es lo primero que hay que localizar en los términos.
Codere ofrece un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, un
detalle relevante en un país donde el efectivo sigue siendo el instrumento de pago más usado en la
calle. Su aplicación, por otro lado, cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de
apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, un catálogo amplio que en la práctica hace más probable
que un aficionado encuentre un mercado que entienda.
Rushbet opera con un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una
tienda de bonos, y con un cashback VIP de hasta 500,000 pesos, un esquema de devolución que funciona
bien para un apostador de volumen constante y no para quien entra dos veces al año. Campobet anuncia
un bono de recarga semanal deportivo del 50 % hasta 10,000 pesos, una promoción de recarga que
recompensa la constancia del depósito. Ninguna de las dos plataformas forma parte de la comparación
principal de esta página, y se citan como referencia del tipo de oferta continua que existe en el
mercado.
En una app de apuestas, “apuesta gratis” es el nombre comercial de un crédito con requisitos, no un
boleto que la casa regale por simpatía. La otra entrada del catálogo son los bonos de referidos y los
programas de lealtad de las propias marcas comparadas, que se pagan en puntos y no en efectivo.
Las aplicaciones de apuestas gratis: qué hace la app y qué no hace por ti
El buscador de “app apuestas deportivas gratis” suele traer al usuario a la tienda de aplicaciones,
donde la ficha de la marca describe el producto y no las condiciones. Ahí no está el rollover, y esa
ausencia explica la mitad de las sorpresas del primer retiro.
1xBet ofrece en su aplicación apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol,
básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa
de lealtad. Es el catálogo más ancho de la lista en deportes electrónicos y el que más se apoya en la
transmisión, dos cosas que solo valen si el usuario tiene buena conexión.
Caliente Deportes suma transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular,
promociones y eventos virtuales, y advierte en su ficha que es solo para mayores de 18 años. La app de
Codere México repite el patrón: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios
mejorados y apuestas gratis. Betway empuja el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y los momios
mejorados. Tres marcas, tres versiones del mismo paquete: mercados, en vivo y una herramienta para
armar la apuesta propia. La diferencia entre ellas no está en la publicidad de la app, sino en si el
mercado que el usuario sigue de verdad aparece con momio razonable a la hora a la que apuesta.
Para un aficionado con presupuesto chico, la app importa por una razón sencilla: es donde se ven el
momio y el requisito al mismo tiempo, sobre el boleto que se está armando. El consejo es poco
lucido, pero funciona: revisar que el momio del boleto supere el mínimo antes de confirmarlo, porque
ese es el detalle que arruina la liberación de un bono sin que el usuario se entere hasta el final.
Normativa, supervisión y legalidad: qué protege el permiso de la SEGOB y qué no
Un permiso de la Secretaría de Gobernación compra cuatro cosas concretas: un domicilio legal en
México, un control de identidad del usuario, reportes de operaciones relevantes a la Unidad de
Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, y la emisión de un Comprobante
Fiscal Digital de retenciones cuando la ley obliga a retener sobre un premio. Para el apostador que
solo quiere saber si su saldo y su premio están en un marco conocido, esas cuatro cosas valen más que
cualquier columna decorativa.

Lo que no significan: que internet esté regulado como canal. La actividad de apuestas no prevista de
forma expresa está prohibida, y las apuestas deportivas se permiten únicamente a través del permiso de
un permisionario. Las cuentas trimestrales y anuales auditadas, el seguro, los reportes por
presunción de lavado de dinero y la fianza son cargas que el Reglamento pone al permisionario en su
artículo 29, no al usuario.
Tampoco hay registro nacional de autoexclusión, ni límite estatutario de depósito o de pérdida, ni
cuenta temporal, ni un número legal de edad para las apuestas. El Reglamento prohíbe en su artículo 5
que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y participen en el cruce de
apuestas, pero no fija una cifra, y el 18+ que aparece en las fichas y los pies de página es lo que
cada marca declara de sí misma. Con las apuestas en línea no hay un número estatutario, y esa ausencia
es una de las razones por las que el control de identidad hace el trabajo que la ley no hace.
Hay mercados que en el papel viven en otras figuras y no tienen regla propia en los artículos
revisados: las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta
particulares. Nadie los prohíbe aparte, y tampoco hay norma que los ordene. Lo mismo pasa con las
apuestas de intercambio: no hay disposición que las contemple, y por eso aquí no se afirma que exista
una bolsa de apuestas mexicana. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en
hipódromos, galgódromos y frontones, con el cruce de apuestas como figura, y la Lotería Nacional
queda fuera del Reglamento por su artículo 1. El Campeonato Mundial de fútbol de 2026, ya jugado en
junio y julio de 2026, no dejó un régimen especial detrás: ningún artículo revisado restringe ligas
menores ni eventos con menores.
El canal de televisión tiene su propia confusión. Los límites de horario para publicidad, sea después
de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00, y los proyectos para limitar a influencers y deportistas,
para prohibir anuncios en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida son
iniciativas, no ley. Ninguna regla estatutaria sobre bonos fue hallada, y lo que explica el rediseño
de las ofertas de bienvenida en los últimos años es el impuesto, no una prohibición.
La legalidad en línea, con fecha y sin promesas
Un apostador que revisa este apartado merece la misma cautela que la ley exige hoy: el estatus de una
plataforma en México cambia de un mes a otro. Betano, de Ganador Azteca, y bet365 quedaron
bloqueadas desde noviembre de 2025, en el episodio que comenzó con la congelación de cuentas de trece
casinos por la Unidad de Inteligencia Financiera el 11 y 12 de noviembre de ese año; en diciembre de
2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas; en
marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y el sitio seguía
inactivo el 24 de marzo de 2026; en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió
diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx; y el 23 de octubre de 2026 un
tribunal federal habría suspendido la orden contra las dos marcas, según un solo medio. En 2026
también cerraron alrededor de veinte casinos físicos. Con este expediente, la única forma honesta de
leer el mercado es con fecha: ninguna de esas plataformas se presenta aquí como abierta ni como
cerrada hoy, y hay que verificar su estado antes de depositar.
Sobre el apostador que juega en un sitio sin permiso, ni la ley ni la práctica documentada establecen
una multa o un delito, y aquí no se afirma ni sanción ni exención. Lo que sí se puede decir es la
comparación honesta: una marca con permiso trae recinto legal mexicano, permiso de la Secretaría,
controles de identidad y prevención de lavado, y Comprobante Fiscal Digital de retenciones; una marca
en el extranjero no trae nada de eso, y el saldo depositado en un operador bloqueado puede quedar
congelado, como pasó con las dos plataformas citadas. Un sitio con licencia de Curazao no es
permisionario mexicano, aunque use un dominio .mx.
Para comprobar por cuenta propia si una marca opera con permiso de la Secretaría de Gobernación hay
tres pasos razonables. El primero es abrir el pie de página de la marca en su propio sitio y leer el
número y el titular: en esta lista, Caliente muestra el suyo ahí mismo, mientras que varios de los
demás números provienen de compilaciones de casas de apuestas legales y no coinciden entre ellas. El
segundo es cruzar el titular con el nombre del permisionario, porque una marca comercial rara vez es
la empresa que ostenta el permiso. El tercero es revisar la vigencia y los términos publicados, ya que
el permiso es un acto administrativo temporal y no se puede transferir. El listado oficial de la
Dirección General de Juegos y Sorteos sería el cuarto paso natural, y el Congreso pidió entre mayo y
julio de 2026 un registro público abierto, pero mientras eso no exista la verificación se hace marca
por marca.
Impuestos sobre premios: quién retiene y cuánto, en pesos
El impuesto que un apostador siente en el momento de cobrar es la retención sobre el premio, y en
México tiene una estructura de dos velocidades. Los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con
apuestas y concursos autorizados legalmente son ingreso gravado conforme a los artículos 137 y 138 de
la Ley del Impuesto sobre la Renta. Quien paga el premio retiene el 1 % cuando el estado no grava el
premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad
de México sí grava los premios con un impuesto estatal del 6 %, lo que lleva la carga total a
alrededor del 7 % según reportes secundarios, y los premios que superan 600,000 pesos en el año deben
reportarse en la declaración anual, también según reportes secundarios. La retención es pago
definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; en caso contrario el
ingreso se acumula y la retención se acredita.
Conviene subrayar el ámbito del artículo 137: habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento
de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Quien tenga esa duda necesita la
respuesta de un contador o asesor fiscal, no la de una página de comparación.
El otro impuesto del sistema lo paga el operador, no el usuario, y explica buena parte del rediseño de
las promociones. El impuesto especial sobre producción y servicios aplicable a los juegos con apuestas
y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos es del 50 %, tras la
reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 que entró en vigor el
1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el
extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones del impuesto, con bloqueo
temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. La base no está establecida: el texto
revisado dice solamente “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso
aquí no se escribe que sea el 50 % de las apuestas ni el 50 % de los ingresos brutos. Los estados
también gravan a su manera, con la Ciudad de México y Nuevo León sobre bases distintas. Cuando una casa
rediseña sus bonos de bienvenida para absorber parte de ese costo, ese es el motivo, y el apostador
que compara ofertas de 2023 con ofertas actuales está comparando dos regímenes fiscales distintos.
Prevención y protección: las salvaguardas que dependen de cada cuenta
La herramienta más citada contra el exceso no existe en este país. México no tiene registro nacional
de autoexclusión, así que la pausa de un apostador no se bloquea en el mercado: se activa cuenta por
cuenta, en las herramientas que cada marca lista en su propia ficha. Quien necesite detenerse tiene
que hacer el trabajo en cada sitio donde tenga saldo, y esa es la parte del sistema que no se arregla
con una ley.
Lo que las plataformas de esta lista sí declaran de sí mismas es un paquete de avisos y controles. La
ficha de Codere México dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a
mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de
página de Caliente indica que las apuestas están prohibidas para menores de edad, pide divertirse con
responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable, y su aplicación advierte que es solo para
mayores de 18 años. El pie de página de Betcris lleva el aviso más extenso de los tres: prohíbe
estrictamente las apuestas a menores, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio
no se promociona a menores de 18 años. Ninguna de esas tres marcas publica en las fuentes revisadas un
número de límite de depósito o de pérdida, y por tanto ninguna cifra aparece aquí.
Un dato que conviene decir sin adornos: el Reglamento prohíbe que los menores entren a las áreas de
apuestas y participen en el cruce, pero no fija una edad en cifras, y no hay número estatutario de
edad para apostar. Los 18 años son lo que cada marca declara. Es una salvaguarda real y también una
promesa privada, y la distinción importa cuando algo sale mal.
Protección concreta: qué poner y en qué orden
El orden que funciona cuando alguien decide poner un límite es el mismo en todas las plataformas, y no
depende de la marca. Primero se determina cuánto se puede perder en un mes sin afectar el gasto
ordinario; ese número es el límite de depósito, y se fija en la configuración de la cuenta, donde
también viven las pausas y el cierre. Después se decide la frecuencia de apuesta, porque un límite de
depósito no controla el número de boletos. Y al final, si hace falta una pausa larga, viene la
autoexclusión voluntaria: es un acto en la cuenta, no en un registro, y conviene pedirla en todas las
marcas a la vez.
El momento de poner el límite no es cuando la racha va mal, sino antes de abrir cuenta. La razón es
práctica: un límite fijado en frío se cumple, y uno fijado en caliente se discute con uno mismo.
También es el momento de revisar si la marca ofrece retiro anticipado, la herramienta que cierra una
apuesta antes del resultado; sirve para cortar pérdidas y también para convertir una decisión
impulsiva en un botón más.
Sobre el permiso de la SEGOB hay que ser preciso, porque se le atribuye protección que no da. Lo que
el permiso garantiza es un titular identificable, controles de identidad y reportes a la autoridad
fiscal y financiera. No garantiza un registro nacional donde el apostador quede bloqueado, ni un
límite que la ley imponga por encima de la marca, ni una compensación automática si el operador
incumple. La protección que un apostador tiene en México es la suma de lo que la ley obliga al
operador y de lo que el operador se compromete en sus propios términos, y la segunda parte es la que
cambia de marca a marca.
Apuestas deportivas gratis por marca: qué ofrece cada una y qué conviene revisar
Nueve plataformas, nueve perfiles distintos, y una regla para leerlas: lo que sigue dice lo que cada
marca declara de sí misma. La columna del permiso ya está arriba, así que aquí no se repite número por
número.
Pickwin: permiso con números que se contradicen
Pickwin aparece en esta comparación con un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de su
permisionario, Producciones Móviles, con Unocapali La Paz Operadora en la razón social, y sin número
impreso: las fuentes se contradicen, y el número que da una compilación es el que muestra el pie de
página de otra marca. Esa confusión no es un detalle administrativo, es la primera cosa que un
apostador debería resolver antes de depositar, porque significa que el rastro documental del permiso
no está limpio en las fuentes públicas consultadas. Los términos de permiso son públicos en el mundo,
pero llegar a ellos exige buscarlos en el documento correcto y no en el resumen de un tercero. Quien
quiera jugar aquí tiene que hacer esa tarea antes, con el pie de página de la marca delante y una
captura de pantalla de respaldo.
1xBet: el catálogo más ancho y el rastro societario más corto
1xBet es la marca con el catálogo deportivo más extenso de la lista: apuestas en vivo, transmisión en
vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones
de temporada y un programa de lealtad. El permiso figura como DGJS/0002/2020 según
el portal Apuestas Legales, que no pudo confirmar ni el dominio ni el listado oficial, y la aplicación
aparece en la tienda bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que nombran las fuentes. Esa
separación entre la marca, el dominio y la sociedad no es ilegal ni inhabitual en el mercado, pero
obliga al usuario a leer con atención quién es su contraparte. Para un aficionado a los esports y a los
mercados en vivo, el catálogo justifica el trabajo; para quien busca la ruta más simple entre registro
y retiro, hay combinaciones más cortas en esta lista.
Betway: apuestas gratis semanales y un permiso con número
Betway declara el permiso 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos
Frontón México, una sociedad cuya razón social remite a un frontón, la figura taurina y de pelota que
el Reglamento contempla entre los permisionarios que pueden obtener permisos complementarios de
apuestas remotas. Es una coincidencia reveladora: la marca que se ve en internet cuelga de una casa de
apuestas tradicional. En el plano deportivo anuncia más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados
“Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales.
Ese club es la promoción continua más ordenada de la lista, porque la apuesta gratis llega cada
semana y no una sola vez; su valor depende del requisito y del momio mínimo que el club fije, y ese
dato hay que leerlo en los términos de la cuenta, no en la ficha de la tienda.
Caliente: 1,000 pesos sin depósito y una ambigüedad de producto
Caliente es la marca que mejor documenta su oferta y, al mismo tiempo, la que deja la pregunta más
abierta. Su página principal anuncia 1,000 pesos sin depósito para nuevos usuarios y la duplicación
del primer depósito hasta 7,000 pesos, con el permiso DGG/SP/404/97 mostrado en el pie de su propio
sitio —el único número de la comparación que sale de la marca misma— y con la aclaración pendiente de
si ambas promociones valen solo para apuestas deportivas. Su aplicación suma transmisión en vivo,
creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y advierte
que es solo para mayores de 18 años. Sobre el rollover del bono sin depósito circulan cifras de
reseñas —diez veces, al menos diez apuestas, momios entre +100 y +2000, apuesta mínima de 50 pesos y
30 días— que no coinciden entre sí, de modo que la magnitud del requisito hay que confirmarla en la
cuenta. La conclusión para quien compare con las demás: aquí está la oferta con el respaldo
documental más visible y también la que más depende de leer la letra chica del propio operador.
Codere: hasta 7,000 pesos y 30 deportes en la app
Codere declara los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según el portal Apuestas Legales, a nombre de
Libros Foráneos, la sociedad que opera la marca en México, y su aplicación ofrece un bono de
bienvenida de hasta 7,000 pesos junto con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO. Ese abanico de pagos es
el más mexicano de la lista: el efectivo sigue moviéndose por tiendas de conveniencia y la
transferencia SPEI es la forma en que buena parte de los usuarios cobran su salario. La aplicación
cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas
gratis, y su ficha limita el uso a mayores de 18 años y publica avisos de juego responsable. La oferta
de hasta 7,000 pesos está descrita como bono de bienvenida sin detallar en los términos revisados si se
calcula sobre el primer depósito o sobre varios; como en todas las demás, ese dato se aclara en la
cuenta. El perfil que encaja aquí es el de un apostador que deposita en efectivo o por transferencia y
quiere un catálogo ancho, no el de quien busca el requisito más corto.
Playdoit: dos versiones del mismo bono en la misma ficha
Playdoit tiene un permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos
Festivos de México. Lo llamativo no es el número, sino que su ficha describe un bono de 1,000 pesos en
un apartado como ligado al primer depósito y en otro como sin depósito. Dos descripciones distintas de
la misma promoción en la misma página no son un error de redacción menor: son la razón por la que hay
que revisar las condiciones antes de usar el bono. Un apostador que se registre con la expectativa de
los 1,000 pesos sin depósito puede encontrarse con que el crédito dependía de una carga de saldo. Para
esta marca, la recomendación práctica es la más simple de todas las de la lista: antes de registrarse,
leer los términos de la promoción en el propio sitio y confirmar cuál de las dos versiones está
vigente.
Strendus: tres permisos y un titular que no coincide entre compilaciones
Strendus aparece con tres números de permiso —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021—
según casasdeapuestaslegales.mx, con un titular que las compilaciones escriben de dos formas:
Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Tres permisos no son un defecto en sí mismos, porque una
misma empresa puede ostentar figuras distintas, pero un titular que cambia de una fuente a otra deja
al apostador sin un punto de referencia claro. Aquí no hay cifra de bienvenida ni detalle de pagos en
las fuentes revisadas, y la consecuencia es que la marca se sostiene por el catálogo y no por la
promoción. Para quien no vaya a usar el bono de bienvenida, la comparación se reduce a los momios y a
los mercados que cada plataforma ofrezca en el deporte que sigue.
Betcris: avisos de juego responsable y un número que no cuadra
Betcris declara un permiso a nombre de Producciones Móviles, la misma sociedad que aparece vinculada a
otra marca de esta lista, y sin número impreso: el número que muestra el pie de página del sitio y el
que aparece en la tabla del propietario no coinciden, de modo que escribir uno sería elegir entre dos
versiones. Su pie de página es, en cambio, el más explícito de los revisados: prohíbe estrictamente
las apuestas a menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se
promociona a menores de 18 años. Esa franqueza editorial no cambia el hecho de que la identificación
del permiso queda en penumbra, y las dos cosas conviven sin contradicción: una marca puede publicar
avisos claros y arrastrar una ambigüedad documental. Quien valore la información de juego responsable
visible en la propia plataforma encontrará aquí un ejemplo decente; quien priorice un rastro de permiso
inequívoco, no.
Novibet: permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y un perfil sin promoción visible
Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de
Comercial de Juegos de la Frontera, una sociedad de nombre fronterizo que sugiere la geografía donde
se construyó buena parte de la industria del juego mexicano. Las fuentes revisadas no traen cifras de
bienvenida ni métodos de pago de esta marca, y eso deja la comparación en el terreno donde un
apostador experimentado se siente cómodo: momios, mercados y funcionamiento de la cuenta. Para un
usuario cuya prioridad es la promoción de entrada, esta no es la parada; para quien busca un operador
con permiso declarado y sin una promoción agresiva que lo empuje a apostar más de lo previsto, la
ausencia de una oferta llamativa puede leerse como una ventaja. Aquí el juicio es directo: un
catálogo competitivo importa más que un bono que caduca en 30 días.
Lo que un apostador mexicano debería hacer con todo esto
Ninguna de las ofertas revisadas es dinero gratis, y esa frase resume el trabajo. Lo que sí existe es
un mercado con nueve plataformas que declaran un permiso de la Secretaría de Gobernación, con
ofertas de bienvenida de calidad desigual y con un horizonte normativo en movimiento: la Secretaría
terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de
Seguridad, sin que se haya presentado, y hay una iniciativa para derogarla que crearía un Instituto
Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, que es una propuesta y no una
norma. Nada de eso cambia hoy las condiciones que un apostador firma al abrir cuenta.
La elección depende del tipo de usuario. Quien quiera el bono de bienvenida más visible y esté
dispuesto a leer términos, encuentra en Caliente la oferta mejor documentada por la propia marca.
Quien apueste a diario en deportes electrónicos o en vivo, el catálogo de 1xBet ofrece más mercados
que cualquier otra de la lista. Quien tenga un presupuesto pequeño y prefiera no perseguir un bono,
está mejor con una marca cuya oferta no empuje a apostar de más, como Novibet, y con una promoción
continua como el club de apuestas gratis semanales de Betway, que reparte el valor en el tiempo en
lugar de concentrarlo en el primer depósito.
Antes de registrarse, tres verificaciones valen más que cualquier tabla. La primera es el número de
permiso en el pie de página del propio sitio, con su titular y su fecha. La segunda son los términos de
la promoción, en la cuenta y no en la ficha de la tienda. La tercera es el estado actual de la
plataforma, dado el historial de bloqueos y amparos que cambia cada pocos meses.
Nada de esto convierte una apuesta en una inversión. El valor esperado de un bono, calculado en el
apartado de las apuestas gratis, es una estimación media sobre muchos boletos, y cada boleto concreto
se gana o se pierde entero. La promoción cambia el punto de partida, nunca el resultado.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas gratis
¿Cómo funciona un bono de bienvenida en una casa de apuestas y dónde están sus condiciones?
Es un crédito que la casa abona al abrir la cuenta y que se convierte en saldo retirable solo si se
cumplen ciertos requisitos. Las condiciones no viven en la publicidad ni en la ficha de la tienda de
aplicaciones: están en los términos y condiciones de la cuenta, donde se detallan el factor de
apuesta, el momio mínimo, el plazo y el tope de ganancias.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo en un bono de bienvenida?
El rollover es el número de veces que hay que jugar el importe del bono antes de retirar; el momio
mínimo es el precio más bajo al que una apuesta cuenta para cumplirlo. Los dos actúan juntos: un bono
con rollover bajo exige poco volumen, pero si el momio mínimo es alto obliga a apostar a cuotas de
riesgo real.
¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia?
Porque la casa solo paga la parte correspondiente al momio. Si el importe gratis es de 1,000 pesos y
la apuesta gana a momio 1.90, el crédito se calcula sobre el premio y el importe nominal no vuelve. De
ahí que el valor esperado de una apuesta gratis quede por debajo de su importe nominal, y que el
rollover cobre tanta importancia.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Se revisa el pie de página del propio sitio, donde deben aparecer el número de permiso y su titular,
que suele ser una empresa distinta del nombre comercial. También conviene comprobar que el permiso
esté vigente, porque es un acto administrativo temporal y no se puede transferir. El listado oficial
de la Dirección General de Juegos y Sorteos sería la vía natural, y su apertura sigue pendiente.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente son ingreso gravado conforme a la Ley del
Impuesto sobre la Renta, y quien paga el premio hace la retención: 1 % si el estado no grava el premio
o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México
grava los premios con 6 % estatal, lo que deja una carga cercana al 7 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se fijan en la configuración de la cuenta de cada plataforma, y no existe un registro nacional de
autoexclusión donde se activen de una vez para todas. El orden que funciona es decidir primero el
monto mensual que se puede perder sin afectar el gasto ordinario, fijarlo como límite de depósito, y
después pedir la autoexclusión voluntaria en cada marca donde se tenga cuenta.
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