Apuestas deportivas online en México: por dónde entrar y qué firma cada camino

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día

Fundamentos: el momio antes que la profecía

Nadie que apueste en serio empieza por elegir un campeón. Empieza por mirar el precio. En el mercado mexicano ese precio se llama momio, y un momio es una cifra que ya trae dentro el sueldo de la casa. Antes de discutir bonos, rollovers o permisos, conviene entender que la parte más grande de tus pérdidas en el largo plazo no la decide el resultado del partido, sino la comisión escondida en el número que ves.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

*Información vigente al noviembre 5, 2026, basada en la normativa de la SEGOB y la DGJS.*

*La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.*

Un momio de 1,90 en un mercado de dos resultados no vale lo mismo que un momio de 1,90 en un mercado de tres. El número es igual. El cobro, no.

Qué paga realmente una apuesta sencilla

La aritmética de un boleto es la parte honesta del negocio, porque no admite interpretación. Elige usted una apuesta sencilla de 200 pesos a un momio de 1,90 en el ganador del partido. Si acierta, el boleto regresa 380 pesos: 200 por el momio de 1,90. De ese total, la ganancia neta son 180 pesos, la cantidad que excede el momio de 1,00 que representa tu propio dinero. El otro 200 era tuyo desde el principio.

Un parlay —combinada, en el vocabulario de la calle— multiplica los momios de las selecciones entre sí. Dos momios de 1,90 dan 3,61, y con 200 pesos el boleto pagaría 722 pesos. La multiplicación también multiplica el riesgo: no hay una segunda oportunidad por cada pierna que falla.

Esa distinción parece de escuela, hasta que se mira un bono. Una apuesta gratis de 100 pesos que exige momios altos y no devuelve el importe apostado vale mucho menos que 100 pesos. Es un crédito con título de regalo, y el título es lo que la casa cobra.

El margen que el momio esconde

Aquí está el corazón del asunto, y el cálculo es sencillo de repetir. Tome usted un mercado de dos vías con momios idénticos de 1,90 y 1,90, un ejemplo aritmético y no una cuota tomada de ninguna casa. Sobre todos los resultados de ese mercado, la casa reparte 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90) = 1 ÷ 1,05263 = 95 % de lo apostado. El margen es el resto: 1 − 0,95 = 5 %.

Ese 5 % no es un dato de ninguna operadora en particular, es lo que la estructura produce en esas condiciones. Y la banda importa más que el número. Cuando ambas vías se mueven a 1,85 y 1,85, el reparto baja a 1 ÷ (1/1,85 + 1/1,85) = 92,5 % y el margen sube a 7,5 %. Cuando los dos lados cotizan 1,95, el reparto llega a 97,5 % y la casa se queda con 2,5 %. La conclusión práctica es que la horquilla típica en mercados de dos resultados vive entre el 2,5 % y el 7,5 %, y que donde el momio baja, alguien está cobrando más.

Un margen conveniente para el pronóstico

Un acierto al 50 % con momio de 1,90 devuelve, en promedio, 95 pesos por cada 100 apostados. La casa no necesita un resultado favorable; le basta con repetir el ejercicio muchas veces. Tú sí lo necesitas.

Esto es lo que vuelve frágil casi todo el material que circula sobre pronósticos. Un tip que presume “racha” sin decir el momio al que se jugó no dice nada, porque un acierto al 1,20 y un acierto al 2,40 son cosas de naturaleza distinta. Un pronóstico sin precio es una opinión, y una opinión no se puede auditar.

Claves: bankroll, analítica y disciplina

Quien llega a este mercado con un capital pequeño —el caso de la mayoría de quien apuesta en México— no necesita un método infalible, necesita un método que sobreviva a una mala racha. Ese método se construye con tres piezas aburridas.

El bankroll es el dinero que uno está dispuesto a perder sin que cambie su vida, separado del dinero de la renta, y anotado aparte. La analítica es contar: cuántas apuestas, en qué mercados, a qué momios promedio, con qué resultado acumulado. Sin ese conteo no hay aprendizaje, sólo memoria selectiva, y la memoria selectiva siempre recuerda el parlay que entró y olvida los cuatro que no.

La tercera pieza es la disciplina de precio: tener un piso de momio por debajo del cual no se juega, y respetarlo aunque la selección guste. El argumento es el mismo del cálculo del margen, aplicado a un caso concreto. Otra de las piezas que sirve es el límite de pérdida, que se puede fijar en la propia cuenta (de eso se habla más adelante).

Tendencias: apuestas en vivo, apuestas de jugadores y retiro anticipado

El mercado mexicano se movió, en pocos años, del boleto impreso a la pantalla. La apuesta en vivo, el hándicap y el más/menos existen en todas las casas que cubre esta página, y el retiro anticipado (cash out) se ofrece con distintas reglas según la casa. Los mercados que más crecieron no son los del ganador del partido, sino los de jugadores: props individuales, mercados de tiros, de tarjetas, de anotaciones.

La observación del apostador con criterio es que los mercados raros no son automáticamente malos —a veces son donde la casa cobra menos, porque no tiene el volumen de datos para afinar el precio. Pero casi nunca se sabe de antemano cuál está barato y cuál está caro. Se necesita un método, un registro y paciencia.

El camino lento es el único que se puede sostener

Un bankroll pequeño alcanza, sin drama, para apuestas sencillas en mercados de una o dos vías. No alcanza para perseguir un rescate con un parlay de cinco piernas a las once de la noche. La diferencia entre esos dos itinerarios no es moral, es de esperanza matemática: en el primero, el margen del mercado se aplica a un capital que cabe en una hoja de cálculo; en el segundo, se aplica a un boleto de ruleta con estadísticas de fútbol.

Hay una bifurcación que ninguna guía seria puede esconder. Puedes tratar la apuesta deportiva como entretenimiento pagado —como una entrada de cine con resultado incierto— y entonces el criterio es cuánto te divierte por peso. O puedes tratarla como análisis, y entonces el criterio es si el trabajo de estudio compensa el margen. El error es caer en la primera y creer que se está en la segunda.

Cómo funcionan las apuestas deportivas online en México

Un lector que no ha abierto una cuenta en su vida quiere saber qué pasa exactamente entre el momento en que se registra y el momento en que le pagan. El itinerario tiene seis estaciones, y cada una tiene su propia letra pequeña.

Registro, verificación de identidad y cuenta

El registro es corto: nombre, correo, teléfono, contraseña, fecha de nacimiento. La fecha de nacimiento no es un trámite decorativo. Las operadoras con permiso mexicano declaran el uso exclusivo para personas mayores de 18 años en sus propias fichas y pies de página, y el Reglamento reserva la apuesta a mayores en las áreas de apuesta de los establecimientos; un número legal único de edad para el juego no está establecido en la normativa, así que lo que rige hacia el apostador es lo que cada operador pone por escrito.

Después llega la verificación de identidad, el KYC. Se sube una credencial de elector, a veces comprobante de domicilio, y se espera. Aquí conviene ser ordenado: una verificación sin terminar es una cuenta que puede recibir depósitos y no puede retirarlos, y eso genera los peores reclamos del mercado.

Depósitos: SPEI, tarjeta, efectivo y billetera

Los métodos que las fichas y los pies de página de las operadoras nombran son tarjeta, transferencia bancaria SPEI, cupón en efectivo en tiendas de conveniencia —el más citado es OXXO— y alguna billetera electrónica. Los montos mínimos rara vez se publican con claridad, y esa opacidad es parte de la experiencia: el mínimo efectivo aparece cuando ya estás en la caja.

Un depósito con tarjeta es instantáneo y suele traer una comisión del emisor si el cargo se procesa fuera del país, un detalle que sorprende a quien no revisa su estado de cuenta. La transferencia SPEI ocurre dentro del sistema bancario mexicano y no depende de que el proveedor de pagos esté abierto. El efectivo en tienda es el método de quien no tiene tarjeta ni banca en línea, y el que peor convive con las prisas de la apuesta en vivo: entre ir a la tienda y ver reflejado el saldo, un mercado de tres horas ya se cerró.

El boleto: sencilla, combinada y mercados

El boleto —cupón, ticket, cada quien le diga como le diga— se arma con una o varias selecciones. Una selección es una apuesta sencilla. Varias, unidas y multiplicadas, son un parlay o combinada, y exigen que todas entren. El hándicap y el más/menos son formas de igualar equipos que no compiten en la misma categoría, y el sorteo o mercado de empate aparece donde el deporte lo permite.

La apuesta en vivo se cierra y se reabre con cada gol, cada falta y cada cambio de marcador. Los momios se mueven con el partido, y la decisión que tomaste cuando el marcador estaba en cero tiene otra cara al minuto setenta. Ahí está la emoción y ahí está el riesgo: es el formato donde la aritmética del margen se ve menos.

Requisitos de apuesta, retiro y retiro anticipado

El retiro se pide a una cuenta bancaria a nombre del propio jugador; el pago con tarjeta de crédito, la transferencia a la cuenta de un tercero o el envío a una billetera que no sea de la misma persona no son caminos abiertos en la práctica. Las operadoras hablan de retiros rápidos y pagos inmediatos en sus fichas; la velocidad real depende del método, de la verificación de identidad ya completada y del volumen.

Aquí entra el concepto que más dinero mueve en la cabeza del lector sin que nadie lo explique bien: los requisitos de apuesta, el rollover. Cuando un bono está vivo, la casa exige apostar una cantidad total antes de liberar cualquier retiro. El importe apostado no se confunde con el número de apuestas: mil pesos girados en operaciones de veinte pesos son cincuenta apuestas, y sólo cuentan los momios que igualen o superen el mínimo que la promoción exige.

El retiro anticipado (cash out) es una cuarta puerta: aceptar antes del final lo que la casa te ofrece por tu boleto. La cifra que aparece casi nunca es la que obtendrías esperando y acertando; es el valor del boleto según el precio del momento, menos un margen que la casa decide.

Itinerario de la primera apuesta

Sirve seguir el orden real. Elige el deporte y el partido. Elige el mercado, no el número que más te gustó de la pantalla. Mira el momio y pregúntate si el mercado de dos vías al que pertenece tiene ambas vías cerca de 1,90 o si una está en 1,60 y la otra en 2,30 —porque ahí ya no estás discutiendo quién gana, estás discutiendo cuánto te cobra la casa por tu opinión—. Fija el importe. Confirma y guarda el boleto.

Después del boleto queda lo más importante y lo que casi nadie hace: anotarlo. Deporte, mercado, momio, importe, resultado. Con cien apuestas anotadas ya tienes un dato sobre tu propio desempeño. Sin ellas, tienes una sensación.

Panorama: las casas que operan con permiso de la SEGOB en México

La primera pregunta que se hace un lector no es cuál paga más, sino cuál está del otro lado de la ley. La respuesta honesta empieza por una distinción que casi toda la publicidad borra: en México no hay licencia de juego online, hay permiso.

Por qué “permiso” y no “licencia”

La Secretaría de Gobernación (SEGOB) es la autoridad y la Dirección General de Juegos y Sorteos (DGJS) la que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos con apuestas salvo los que autoriza expresamente. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, es el que da forma administrativa a esa autorización, y su artículo 2 prohíbe la actividad de apuestas y sorteos que no esté prevista de manera expresa.

Ninguna norma mexicana menciona la apuesta online como permiso autónomo. La práctica reportada es que un sitio de apuestas no obtiene una licencia digital independiente: opera al amparo del permiso de un permisionario autorizado a operar centros de apuestas remotas. De ahí que el titular del permiso y la marca comercial no siempre coincidan, y que un mismo permisionario corra varias marcas.

Cómo comprobar un permiso en la práctica

Aquí está el problema operativo, y conviene decirlo sin adornos: la DGJS publica una lista de sitios autorizados, y en la revisión hecha para este texto esa lista no pudo abrirse. Por eso cada número de permiso que aparece aquí llega con su fuente a cuestas y con la etiqueta de “no confirmado oficialmente” cuando la fuente es una compilación de terceros en lugar del propio operador.

El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto de permisionarios. Hasta que exista y se pueda consultar sin obstáculos, la comprobación realista es casera y tiene cuatro pasos. Busca en el pie de página del propio sitio de la casa el aviso del permiso de la Secretaría de Gobernación y anota el número. Anota también el nombre del titular, porque el permisionario es quien responde ante la autoridad. Comprueba si la lista de la DGJS está disponible el día que consultas, y si lo está, coteja contra ella. Y revisa tus comprobantes: una operadora con permiso y obligaciones fiscales emite CFDI de retenciones cuando el premio cae en un supuesto gravado.

Comparativa: qué acredita cada marca y con qué respaldo

La siguiente tabla ordena lo que cada marca publica y con qué respaldo lo publica. Los datos de permiso provienen del pie de página de la propia operadora o de una compilación de sitios de comparación, según se indica en cada caso; la lista oficial de la DGJS no pudo abrirse, de modo que ninguno de esos números cuenta con confirmación oficial. La última columna recoge lo que la propia ficha de la marca declara sobre el tema central de esta página.

Marca Permiso de la SEGOB según la fuente consultada Quién queda como titular del permiso Respaldo del dato Lo que la ficha de la marca declara sobre su oferta
1xBet DGJS/0002/2020 Entretenimientos Naturales Según un sitio de comparación de licencias; no confirmado oficialmente. La App Store publica la app a nombre de 1XCorp N.V., empresa distinta del titular citado Nada: la marca no publica en sus fichas deportes, mercados ni métodos de pago de forma comprobable
Caliente DGG/SP/404/97 Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Pie de página de caliente.mx; no confirmado oficialmente Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, eventos virtuales; sólo mayores de 18 años
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 Libros Foráneos S.A. de C.V. Según un sitio de comparación de licencias; no confirmado oficialmente Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005 Eventos Festivos de México Según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención 24 horas
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020 Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente —
Betway 4184 Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente —
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación que se lea Según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente; las compilaciones difieren sobre el titular —
Betcris No se imprime: el número del pie de página propio y el de la compilación del titular difieren Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018 Pie de página de betcris.mx, que además declara para la empresa del sitio la licencia maltesa MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español
Pickwin No se imprime: las compilaciones se contradicen entre sí Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora Según un blog de la marca y un sitio de comparación de licencias; no confirmado oficialmente —

La lectura de la tabla no es que falten datos: es que el dato existe en una fuente que no es la autoridad. Un número de permiso repetido en el pie de página de un sitio no es una constancia, y una compilación que se contradice a sí misma menos todavía. Lo que sí cambia cuando el aviso viene del propio operador es la trazabilidad: la marca está poniendo por escrito quién responde ante la SEGOB, y eso tiene consecuencias si algo sale mal.

Conviene detenerse en el efecto de la columna del titular. Cuando el permisionario es una empresa constituida en México con obligaciones trimestrales, cuentas anuales auditadas, fianza y reportes de operaciones sospechosas —las cargas que el Reglamento pone sobre los permisionarios de apuestas remotas— el apostador tiene dónde reclamar. Cuando el permiso pertenece a un tercero y la marca es sólo una cara comercial, la protección depende del contrato que el usuario nunca lee, no del aparato administrativo.

También es ponderable la doble vía de Betcris. La misma firma declara un permiso mexicano gestionado por su permisionario y una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta para la empresa del sitio. Para el apostador que juega desde México, la vía que le aplica es la primera: el marco mexicano, sus retenciones y sus reglas de identidad.

Y una advertencia sobre los vacíos de la tabla. Las marcas cuyas fichas no publican nada comprobable sobre su oferta deportiva no quedan desacreditadas por esa ausencia: sencillamente no están en el retrato, y quien quiera comparar tendrá que leer su programa de apuestas por dentro. La comparación de esta página se limita a lo que cada marca declara por escrito, y ahí no todas compiten.

Evaluación de las nueve marcas

Las nueve fichas que siguen describen y juzgan. Ninguna es una recomendación de compra, y la ausencia de una marca no significa que carezca de permiso.

1xBet: permiso citado por un tercero y una app a nombre de otra empresa

El caso de 1xBet es un ejercicio de trazabilidad fallida. El permiso se cita como DGJS/0002/2020 con Entretenimientos Naturales como titular, según una compilación de sitios de licencias que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; y la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una compañía distinta del titular nombrado. No hay confirmación oficial de nadie.

Esa cadena de tres eslabones que no cierran —compilación, titular, desarrollador de la app— es exactamente lo que un apostador debería poder resolver antes de depositar. No se resuelve desde fuera. Quien quiera jugar aquí tiene que ir al pie de página del propio sitio, buscar el aviso del permiso y comparar el nombre de la empresa que responde con el de la aplicación que va a instalar.

El veredicto es incómodo y no depende del bono: esta marca concentra más preguntas sin contestar que cualquier otra de la lista, y la pregunta del permiso es la primera que un lector prudente debería cerrar antes de mirar el momio.

Caliente: la marca de casa que cotiza en pesos y sin depósito

El pie de página de caliente.mx presenta su operación como autorización de la Secretaría de Gobernación, con el permiso DGG/SP/404/97 y Tecnología en Entretenimiento Caliplay como operadora del sitio. Es el respaldo que viene del propio operador, no de terceros, y eso ya es una diferencia cualitativa frente a media lista.

Su ficha de app anuncia en el encabezado 1.000 pesos mexicanos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 pesos mexicanos, sin aclarar si ambas ofertas valen sólo para apuestas deportivas. Ahí está el detalle que un lector cuidadoso detecta de inmediato: una promoción que no dice a qué producto aplica es una promoción que se interpreta en la caja, no en el encabezado. Y el rollover del bono sin depósito se cita en reseñas de terceros como diez veces su importe, con plazos, momios mínimos y condiciones del bono de primer depósito que cambian de una reseña a otra.

Aquí es donde el cálculo deja de ser un juego de vocabulario. Sobre 1.000 pesos de bono con requisito de diez veces, el volumen a girar es de 10.000 pesos. En apuestas de 100 pesos, eso son 100 boletos, y sólo cuentan los que igualen el momio mínimo de la promoción. La casa no regala: presta, y cobra el préstamo en cuotas de paciencia.

La app ofrece transmisión en vivo, el creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con uso exclusivo para mayores de 18 años. La marca es la de casa en el mercado mexicano, con la ventaja de la familiaridad y el riesgo de que la familiaridad sustituya al análisis.

Su sitial en esta comparación lo define el contraste entre el respaldo del dato y la opacidad del bono: el permiso se lee en su propio pie de página y las condiciones de la promoción no se leen en ninguna parte con firmeza.

Codere: treinta deportes y un catálogo de pagos para el apostador de barrio

Codere publica el permiso en su propia ficha: DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular. La app figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026, lo que la vuelve una de las aplicaciones más trabajadas del grupo.

La ficha de la app cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y anuncia un bono de bienvenida de hasta 7.000 pesos mexicanos con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO. La combinación de treinta deportes y tres métodos de pago —uno de ellos en efectivo— dice bastante sobre a quién le habla la marca: al apostador que no tiene banca en línea y que quiere encontrar su liga, sea la que sea.

La ficha describe además el uso exclusivo para mayores de 18 años, los avisos de juego responsable y las políticas de cierre de cuenta. Es un perfil moderado: ni el más barato ni el más caro. Lo que el catálogo de deportes resuelve es la ansiedad del apostador de nicho; lo que no resuelve es el problema de siempre, que el margen del mercado sigue ahí aunque el deporte sea exótico.

La ventaja de Codere en esta lista es de cobertura: si tu deporte no está en treinta mercados, difícilmente lo vas a encontrar en otro sitio con el permiso escrito en su propia ficha.

Playdoit: bono ambiguo y una oferta de esports que llama la atención

Playdoit publica el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 con Eventos Festivos de México como titular, según una compilación de sitios de casas legales que no pudo abrir la lista oficial. La app la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.

Su oferta cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Los esports son la parte que más llama la atención del portafolio, y no por moda: es un nicho donde el apostador mexicano tiene pocas opciones con permiso declarado, y una casa que lo cubre con transmisión está sirviendo a un público que otras ignoran.

El bono es el punto débil. La ficha anuncia 1.000 pesos mexicanos de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de manera que las condiciones no son claras. Esa contradicción interna no es un detalle de redacción: es la diferencia entre un depósito obligatorio y ninguno, y el lector no puede resolverla desde la ficha.

La marca acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años. Su lugar en esta comparación es de especialista: gana en esports y en atención continua, y pierde en la transparencia de su promoción de entrada.

Novibet: el permiso escrito por un tercero y poco más que decir

Novibet aparece en las compilaciones con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, siempre con la etiqueta de no confirmado oficialmente.

No hay más que decir de esta marca con lo que se puede leer, y ese es precisamente su lugar en la comparación. Cuando una casa no publica en su propia ficha ni el detalle de sus deportes ni sus métodos de pago, el apostador que la considere tiene una tarea previa: entrar a su programa de apuestas y comprobar por sí mismo qué deportes ofrece, qué mercados tiene y con qué momios trabaja antes de poner un peso.

Es una posición distinta de la de 1xBet. Ahí la cadena de identidades no cierra; aquí simplemente no hay material. El veredicto no puede ser una condena ni un elogio: es una marca que exige trabajo de campo, y quien no esté dispuesto a hacerlo tiene ocho alternativas sobre la mesa.

Betway: el permiso corto y la marca global

Betway es la que presenta el número de permiso más corto de toda la lista: 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular, según una compilación que no pudo abrir la lista oficial. Un número de cuatro dígitos junto a los formatos largos de tipo DGJS/XXXX/AAAA del resto invita a preguntarse por qué la nomenclatura administrativa cambia de forma.

El titular es, en sí mismo, el dato más interesante: una empresa de espectáculos deportivos con “frontón” en el nombre. Es la mejor ilustración de cómo opera el mercado —un permiso otorgado a un permisionario con operación física que se extiende al mundo remoto—, y también la razón por la que el apostador debe fijarse en el titular y no sólo en el número.

No hay en las fichas consultadas material sobre sus mercados, sus métodos de pago o sus promociones. El apostador que llegue por la marca global tendrá que verificarlo todo dentro del sitio.

Esta marca sirve de recordatorio útil: el permiso mexicano se hereda de una operación que no tiene nada que ver con el sitio web, y eso no es una irregularidad, es cómo está armado el sistema.

Strendus: tres permisos y dos posibles titulares

Strendus es la marca con más números de permiso en la lista: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación que atribuye la titularidad a Atracciones y Emociones Vallarta o a New Ads, sin ponerse de acuerdo consigo misma.

La comparación de esta ficha no es entre Strendus y otra marca, es entre dos versiones del mismo dato. Cuando una compilación no puede decidir quién es el titular, el lector se queda sin la parte que sí importa: quién responde. Tres números sin titular firme no son más información que un número con titular claro, son menos.

Eso no convierte a Strendus en una mala opción por defecto. Convierte la verificación en el primer paso obligatorio, y en este caso en un paso que hay que dar dentro del propio sitio de la marca y no en una lista de terceros.

Su puesto en esta comparación es el de la marca que exige paciencia: antes de mirar un momio, hay que resolver quién es el permisionario.

Betcris: el parlay del mismo juego y una licencia europea al lado del permiso mexicano

Betcris es la ficha más rica en detalle operativo de toda la lista, y también la más complicada en cuanto a quién hace qué. El pie de página declara para la empresa del sitio la licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, y al mismo tiempo opera bajo el permiso de un permisionario mexicano cuyo número no se imprime aquí porque el del propio pie de página y el de la compilación del titular difieren. El permiso mexicano corre a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que según el oficio DGJS/405/2018 opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V.

Su app destaca el parlay del mismo juego (Same Game Parlay), el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. La App Store lista la app a nombre de TV Global Enterprises Ltd., con lanzamiento en julio de 2018, versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026 y operación en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.

El parlay del mismo juego merece una advertencia pese a lo atractivo del formato. Combinar mercados que dependen del mismo partido —el ganador, el total de goles y un anotador— significa que los resultados están correlacionados, y las casas suelen ajustar el precio por eso. La combinación se siente como una apuesta y se cobra como varias, sin que esa diferencia aparezca en la pantalla.

Los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI aparecen como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Los métodos locales están, la banca móvil está, y la ausencia de mínimos publicados es la misma opacidad que se repite en todo el mercado.

Su posición en esta comparación la define la anchura del portafolio: pocas marcas del grupo tienen el parlay del mismo juego y los props de jugador en la misma vitrina. El precio de esa anchura es la doble identidad corporativa, que el lector tiene que aceptar como parte del paquete.

Pickwin: los números que se contradicen y el permisionario compartido

Pickwin cierra la lista con el problema más explícito de la serie. Una compilación le atribuye el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019 con Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora como titular; otra, el número DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Los números de permiso se contradicen entre sí.

Ese detalle es más revelador de lo que parece. Que dos marcas distintas compartan el mismo permisionario en el papel no es un error de compilación: es el sistema funcionando como está diseñado, con un titular que corre varias marcas. Pero que una compilación confunda el permiso de una marca con el de la otra sí lo es, y dibuja con precisión el estado de la información disponible sobre permisos en México: dispersa, contradictoria y sin árbitro.

Nada en las fichas consultadas describe sus deportes, sus métodos de pago ni sus promociones, así que la evaluación tiene que ser procesal, no de producto. Quien quiera entrar aquí debe empezar por el pie de página del propio sitio y por los términos de la promoción antes de cualquier depósito.

Su lugar en la comparación es el de la marca que ilustra el problema de raíz: no el suyo, el del registro público que todavía no se puede consultar.

Normativa: qué significa el marco mexicano para quien apuesta

La ley mexicana es de 1947 y se reformó en 2023. Ninguna de las dos cosas la vuelve obsoleta: la vuelve general, y esa generalidad es la que hay que entender antes de discutir si una casa es “legal” o no.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

La ley de 1947 y el reglamento de 2023

La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el territorio nacional los juegos con apuestas, con la sola excepción de los que autoriza expresamente. En su artículo 7 encarga a la Secretaría de Gobernación la concesión de permisos y la inspección; en el artículo 8 la faculta para clausurar establecimientos no autorizados; en el artículo 9 prohíbe que un establecimiento de este tipo se sitúe cerca de escuelas o centros de trabajo; y en el artículo 10 establece la cooperación de estados y municipios.

El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, da forma administrativa a esa autorización. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. El artículo 2 prohíbe la actividad de apuestas y sorteos no prevista de manera expresa. El artículo 3 define el permiso como acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los tipos pertinentes para la apuesta son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas; los permisos son intransferibles (artículo 31); y los permisionarios de apuestas remotas quedan obligados a cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una garantía (artículo 29).

La palabra correcta es permiso, no licencia. Esa elección de vocabulario no es un capricho: un permiso es temporal, se otorga a una persona autorizada y vive dentro de una lógica administrativa que puede modificarse o terminarse.

Sin registro oficial disponible: el permiso, según quién lo diga

La DGJS publica una lista de sitios autorizados, y en la revisión hecha para este texto esa lista no pudo abrirse. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto de permisionarios. Los conteos de sitios de apuestas también se contradicen: un reporte habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx.

Por eso esta página no imprime ningún número de permiso como oficial, y marca cada uno con la fuente que lo sostiene. Un número en el pie de página de una casa es una declaración de la casa; un número en una compilación de terceros es una transcripción. Ninguno es una constancia de la autoridad.

Lo que pasó con bet365 y Betano, y por qué la fecha importa

El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y las operaciones de bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito y ajeno a la apuesta. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. También se cerraron alrededor de 20 casinos físicos en 2026.

La cifra final es el punto: el estado de esos dos sitios cambia con cada resolución, y ninguna afirmación sobre si están abiertos o cerrados hoy sobrevive a la semana siguiente. Lo único honesto es poner la fecha al lado.

Sobre qué se puede apostar y con qué límites

La apuesta deportiva sólo es posible al amparo del permiso de la SEGOB de un permisionario. La apuesta en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el llamado cruce de apuestas, del que los menores nunca pueden participar (artículo 5). No se encontró disposición alguna sobre una bolsa de apuestas, y esta página no afirma que exista una en México. Tampoco se encontraron restricciones por eventos de categorías inferiores o protagonizados por menores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento (artículo 1).

Edad, identidad y protección al jugador

El Reglamento prohíbe a los menores estar en las áreas de apuesta de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas (artículo 5), pero no fija un número de edad. Las marcas declaran 18 años y más en sus propias fichas y pies de página. Un número legal único de edad para el juego no está establecido.

Las operadoras verifican a sus usuarios mediante KYC y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero; los documentos exigidos no están establecidos en la ley. No existe un registro nacional de autoexclusión: lo que hay son herramientas internas voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión— que cada marca lista en su propia ficha. Tampoco se encontró un límite legal de depósito o de pérdida, ni figura de cuenta temporal.

Sobre publicidad, un reporte secundario señala que los anuncios muestran la clave del permiso oficial y advertencias de juego responsable. No se encontró artículo federal de publicidad en los artículos del Reglamento revisados. Los reportes sobre límites de horario de transmisión (después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00) describen iniciativas, no ley; los proyectos para limitar influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. No hay regla legal sobre bonos.

Dinero: IEPS, ISR y retenciones

El marco fiscal es lo que un apostador mexicano siente más directamente, y conviene separarlo en dos niveles.

Del lado del operador, la Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la LFJS, reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026 —antes era 30 %—. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la LIEPS, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. La base no está establecida con claridad: el texto revisado habla sólo de “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta página no afirma que sea 50 % de lo apostado ni de los ingresos brutos.

Del lado del jugador, la Ley del ISR, artículos 137 y 138, considera ingreso los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera 6 %. La retención es pago definitivo sólo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a 600.000 pesos mexicanos al año se reportan en la declaración anual.

El punto que más se consulta y que ninguna guía puede contestar en abstracto: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Ese caso es materia de un contador o de un asesor fiscal, no de una generalización.

Supervisión, bloqueos y zonas sin protección

El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está expresamente permitido y el artículo 8 de la LFJS faculta a la SEGOB para clausurar establecimientos no autorizados. La SEGOB reforzó su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA no está establecida.

Aquí entra la distinción honesta entre los dos caminos del mercado. Una marca con permiso mexicano ofrece un recinto legal en el país, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y de prevención de lavado, y la posibilidad del CFDI de retenciones cuando el premio se grava. Una marca offshore no ofrece nada de eso, y su saldo puede quedar congelado si la operadora cae en un bloqueo, como ocurrió con las dos marcas deshabilitadas desde noviembre de 2025. En ninguno de los dos casos hay un registro nacional de autoexclusión que proteja al jugador. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos.

Sobre la consecuencia de apostar en un sitio sin permiso, esta página es explícita: no está establecida una multa ni un delito para el jugador que apuesta, y no corresponde afirmar ni una sanción ni una exención. Lo que sí está establecido es el efecto práctico: sin permiso mexicano no hay permisionario que responda ante la autoridad, y el saldo de una cuenta en una operadora bloqueada queda donde el bloqueo lo dejó.

La reforma que no es ley

La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y sigue siendo una propuesta.

El lector que hoy decide dónde abrir su cuenta no está decidiendo bajo esa reforma. Está decidiendo bajo una ley de 1947 que, por ahora, sigue siendo la que rige la apuesta en el país.

Prevención: límites, autoexclusión y el dinero que no vuelve

La parte que ninguna promoción pone en su encabezado es la que decide si el juego sigue siendo un entretenimiento o se convierte en un problema. Y en México esa parte tiene una carencia estructural que hay que decir de frente: no existe un registro nacional de autoexclusión.

Una credencial de elector junto a un celular con una cuenta regresiva en la pantalla sobre una mesa de cocina
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Un registro que no existe y herramientas que sí

Cualquier jugador que se autoexcluya en una casa puede abrir cuenta en otra casa al día siguiente. No hay padrón que lo impida, porque no se encontró ninguno. Lo que existe son herramientas internas voluntarias: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión, que cada marca pone a disposición dentro de su propia ficha. La marca que declara incluir avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta está ofreciendo algo; el sistema no obliga a ninguna a hacerlo.

El objetivo de una autoexclusión es que la decisión se tome en un momento de lucidez y se respete en un momento de desesperación. Con las herramientas repartidas casa por casa, la protección tiene la fuerza que cada operador quiera darle, y el jugador que quiere cerrarse de verdad tiene que recorrer una por una las cuentas que abrió.

Cómo se ponen límites en la práctica

La ruta es manual y corta. Entra a la configuración o al apartado de juego responsable de tu cuenta. Busca la sección de límites. Fija el importe de depósito por día, semana o mes, o el límite de pérdida donde la casa lo ofrezca. Confirma y anota la fecha del cambio, porque algunas casas aplican las reducciones de inmediato y las ampliaciones con un periodo de espera —un detalle que existe precisamente para que la decisión de subir el límite no se tome en caliente—.

El límite de depósito no es lo mismo que el límite de pérdida, y ninguno de los dos es un límite de gasto total. Un depósito que entra puede volver a entrar a la cuenta en forma de saldo y volver a jugarse. El límite de depósito pone un techo a lo que sale de tu banco; el límite de pérdida pone un techo a lo que la cuenta deja de valer. Confundirlos es la razón por la que mucha gente cree tener un tope y no lo tiene.

Límite de pérdida y bankroll: la misma cuenta desde dos lados

El límite de pérdida de la cuenta y la idea de bankroll son la misma cosa vista desde dos ventanas. Un apostador con 2.000 pesos disponibles para apostar al mes y un límite de pérdida de 500 pesos por semana tiene un sistema; sin ellos, tiene una intención.

Hay una decisión que conviene tomar antes de la primera apuesta: qué pasa cuando el boleto pierde. Si la respuesta es “subo el importe para recuperar”, el límite de pérdida es una decoración. La casa no necesita que pierdas la cabeza; con el margen del mercado le basta.

Apuestas en vivo, velocidad y el riesgo que no se ve

El formato en vivo es donde el margen se ve menos y la decisión se toma más rápido. Un momio que se mueve con cada jugada no invita a comparar precios: invita a reaccionar. Ese es el diseño.

La transmisión en vivo y el retiro anticipado empujan en la misma dirección. Ver el partido y tener un botón que convierte la incertidumbre en una cifra es cómodo, y esa comodidad se cobra en el precio del retiro anticipado, que no es el valor del boleto si acierta, sino lo que la casa decide pagar en ese instante. Es una salida de emergencia, y las salidas de emergencia tienen costo.

Dónde se pide ayuda

Cuando jugar deja de ser una decisión y pasa a ser una obligación, el momento de buscar ayuda ya pasó hace rato. Los servicios públicos de atención a las adicciones son el lugar, y en México existen a nivel federal y estatal. Ninguna promoción de bienvenida paga esa cuenta.

La advertencia que resume todo lo anterior es de aritmética, no de moral. El juego está diseñado para que la casa no necesite ganarte cada vez. Le basta con la estructura del margen y con el volumen de apuestas. Un jugador que entiende eso ya está en mejores condiciones que uno que busca la combinación perfecta.

Los requisitos de un bono como herramienta de control

Hay un uso no evidente de los requisitos de apuesta: son un recordatorio de cuánto hay que mover para cobrar. Un bono de 1.000 pesos con requisito de diez veces exige 10.000 pesos de volumen. Si esa cifra te parece grande antes de reclamar el bono, es exactamente el dato que necesitabas.

Y una cautela sobre las condiciones que no están claras. Cuando una ficha describe el mismo bono de dos maneras distintas, la lectura correcta es que la condición se resolverá en términos y condiciones que el apostador debe leer antes de depositar, no después.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas online en México

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

El propio sitio debe mostrar el número de permiso y el nombre del titular en su pie de página, y el titular es lo que importa: el permiso vive a nombre de un permisionario, no de la marca. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica una lista de sitios autorizados que conviene cotejar el día que se consulte.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

El importe apostado se multiplica por el momio decimal. Con 200 pesos a 1,90, el boleto regresa 380 pesos, de los que 180 son ganancia neta y 200 eran tu dinero. En una combinada, los momios de las selecciones se multiplican entre sí antes de aplicarse al importe.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se nota comparando las dos vías de un mismo mercado. Con 1,90 y 1,90, la casa reparte 95 % de lo apostado y se queda 5 %. Con 1,85 y 1,85, reparte 92,5 % y retiene 7,5 %. Cuanto más cortas las dos vías, más cobra la casa por el mismo partido.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde la configuración de la cuenta o el apartado de juego responsable, donde cada marca ofrece pausas, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión. Conviene anotar la fecha del cambio: algunas casas aplican de inmediato las reducciones y dejan un periodo de espera para las ampliaciones.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

La Ley del ISR considera ingreso los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % si ese impuesto estatal supera 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % estatal sobre los premios.

¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?

Una operadora sin permiso mexicano no tiene permisionario que responda ante la autoridad ni obligaciones de cuentas auditadas, fianzas y reportes de prevención de lavado. Su saldo puede quedar congelado si cae en un bloqueo, como ocurrió con las marcas deshabilitadas desde noviembre de 2025, y el tratamiento fiscal de sus premios no está establecido.

El cierre: elegir camino, no casa

La decisión que esta página deja en tus manos no es cuál de las nueve marcas es mejor, porque las nueve fichas miden cosas distintas y ninguna gana en todo. La decisión es qué camino vas a tomar, y hay tres.

El camino de la cobertura: quieres encontrar tu liga, tu deporte raro, tu mercado de jugador. Ahí Codere con más de 30 deportes y Betcris con el parlay del mismo juego y los props de jugador tienen la vitrina más ancha, y Playdoit cubre el hueco de los esports. Ninguno de los tres publica con claridad el precio al que cobra esos mercados, y ese es el precio real del camino.

El camino del respaldo visible: quieres poder leer en el pie de página del propio sitio quién responde ante la Secretaría de Gobernación, con número y titular. Caliente y Codere son las dos fichas que traen ese aviso desde su propia página, y esa trazabilidad vale más que un encabezado con una promoción.

El camino del experimento: te llama una marca que no publica nada sobre sus mercados ni sus métodos de pago, y quieres probarla. Es legítimo, siempre que el primer paso sea leer los términos y el pie de página antes del primer depósito, y no después.

Lo que ninguna de las tres rutas cambia es la aritmética. El margen del mercado se descuenta de cada apuesta que ganes, la retención del ISR existe donde la ley la manda, y el límite de pérdida que no fijaste lo fija el mercado por ti. Con un ejemplo de dos vías a 1,90 y 1,90, la casa reparte 95 %; eso significa que, apostando en ese mercado con precios repetidos, la estimación de lo que vuelve a tus manos es 95 centavos por cada peso jugado, en promedio y bajo el supuesto de que juegas muchas apuestas en el mismo tipo de mercado. No es un pronóstico ni una promesa: es lo que la estructura del precio deja sobre la mesa antes de que se juegue un solo partido.

Y el último dato, el que menos aparece en la publicidad: los dos sitios deshabilitados desde noviembre de 2025 siguen en manos de los tribunales, con resoluciones que se contradicen entre marzo y octubre de 2026. Ninguna casa es demasiado grande para pasar por ahí. Elige con eso en la cabeza.

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