Apuestas en la Copa Libertadores 2026: el calendario, los momios y las casas con permiso en México

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Datos actualizados al noviembre 5, 2026, con los permisos contrastados contra lo que cada casa publica en su propio sitio y contra las compilaciones que citan a la Dirección General de Juegos y Sorteos.

La final de la Copa Libertadores 2026 se jugará el sábado 28 de noviembre de 2026 en el Estadio Centenario de Montevideo, a partido único.

Cómo se prepara un boleto para la Libertadores antes de que ruede el balón

Apostar la Copa Libertadores tiene una particularidad que casi ninguna guía mexicana menciona: el torneo no se juega en casa. Los clubes mexicanos compitieron como invitados entre 1998 y 2016 y hoy pelean la Copa de Campeones de la Concacaf, así que el aficionado que abre un mercado de Libertadores lo hace sobre equipos que conoce por televisión, en canchas que no visita, en horarios que le obligan a trasnochar. Esa distancia cambia por completo la forma de preparar la apuesta, porque el 90 % de lo que se publica sobre la Libertadores circula en portugués y en español rioplatense, y el aficionado mexicano termina armando su boleto con la mitad de la información.

La final de la edición 2026 ya tiene fecha y sede: sábado 28 de noviembre de 2026, en el Estadio Centenario de Montevideo, a partido único. La edición anterior quedó en manos de Flamengo, que levantó su cuarto título en el Monumental de Lima, y ese detalle sirve para entender algo que en la Libertadores pesa más que en cualquier liga europea: el torneo lo organiza la Conmebol y se juega desde 1960, con un formato de eliminación directa donde el factor cancha y la altitud aparecen de golpe en cuartos de final. Sobre ese torneo no hay ningún resultado de 2026 que se pueda anticipar, y nadie —ni esta guía en particular ni el mejor de los pronosticadores— sabe qué equipo va a levantar el trofeo en noviembre. Cualquiera que le venda un “fijo” le está vendiendo humo.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La Copa Libertadores la organiza la Conmebol y se juega desde 1960.

La decisión práctica ocurre antes de elegir el partido

El error de orden es el más caro y el menos comentado. La mayoría elige primero el partido, después el momio y al final abre la cuenta en la casa donde le quedó más a mano. Ese orden pone el criterio más importante al último. La secuencia que funciona es la inversa: primero quién tiene un permiso vigente y qué implica eso para su dinero; segundo, qué tan caro cobra esa casa el mercado que usted va a jugar; tercero, cuánto de su banca conviene poner en un solo boleto de un torneo que se define en dos partidos, no en treinta y ocho jornadas.

En la Libertadores la muestra es pequeña por definición. Un equipo juega seis partidos de fase de grupos y después, si avanza, series de ida y vuelta con un mercado que a veces se mueve quince puntos porcentuales de momio entre la ida y la vuelta. Con muestras así, cualquier secuencia de tres rachas se convierte en “tendencia” en las páginas de pronósticos, cuando en realidad es ruido. El aficionado que lleva años en esto lo sabe y por eso juega menos partidos de los que quisiera: la tentación de meter una combinada de cuatro partidos porque “todos son favoritos claros” es exactamente la trampa que el calendario del torneo prepara.

Yo llevo años escribiendo de esto y sigo viendo el mismo patrón cada septiembre, cuando arrancan las eliminatorias. La casa publica el partido del equipo grande con un momio que no respeta la altitud, el aficionado cree haber encontrado oro y no ha encontrado nada: lo que encontró es un mercado que la propia casa todavía está midiendo. Apostar la Libertadores exige aceptar que usted va a saber menos que el mercado la mayor parte del tiempo, y que su ventaja, cuando existe, está en no pagar de más por el privilegio de jugar.

Qué se juega en un torneo de eliminación directa

Los mercados cambian de forma cuando el torneo pasa de grupos a llaves. En fase de grupos usted tiene tres resultados, hándicaps y líneas de más/menos goles relativamente estables. En las series a ida y vuelta aparece un mercado que en ligas europeas casi no se usa: el empate de la ida como resultado útil, la clasificación como mercado propio, y el “pasa el equipo X” que se negocia con independencia del resultado del partido. Ese último es el que más confunde a quien viene de apostar la Premier League, porque el mercado de clasificación no se comporta como el mercado 1X2: un 1-1 en la ida puede dejar al favorito mejor colocado que un 2-1 que sufrió, y esa lectura no está en el momio del partido.

El retiro anticipado, el creador de apuestas y las apuestas en vivo aparecen como las herramientas que más usan los apostadores mexicanos en estos mercados, y todas tienen un precio. El retiro anticipado deja de ser gratis en el momento exacto en que su boleto va ganando: la casa compra su posición y le paga menos que el valor real del boleto, porque ese porcentaje es su comisión por quitarle la incertidumbre. No es un seguro, es una venta. Quien lo entiende lo usa para cerrar una posición que ya no cree, no para asegurar el premio de un boleto que va bien.

Calendario y formato: las fechas que sí importan y las que se inventan cada mes

El calendario de la Libertadores es un objeto relativamente simple y, aun así, es lo que más se falsifica en las búsquedas: circulan listas de supuestos “favoritos” y de “posibles finalistas” que se escriben con una plantilla en agosto y se reciclan en marzo. Lo que está confirmado para la edición 2026 es una fecha y una sede, nada más: el sábado 28 de noviembre de 2026, Estadio Centenario de Montevideo, final a partido único. Todo lo que un sitio de pronósticos añada encima —que si tal equipo europeo, que si tal refuerzo— es relleno.

La razón de que la fecha se confirme con tanta antelación es comercial, no deportiva. La Conmebol vende la final como un evento de una sola sede desde hace años, y esa decisión tiene una consecuencia directa para el apostador: desaparece la ventaja de campo y aparece la logística. Un equipo que juega la final en Montevideo después de una temporada de viajes largos llega distinto que uno que jugó la semifinal en su cancha. Ese detalle no suele aparecer en el momio hasta muy cerca del partido, cuando el mercado ya no le va a dar un precio cómodo.

La competición se juega desde 1960 y eso importa para leer los momios

Sesenta y cinco ediciones acumuladas —la Copa se juega desde 1960— significan algo que muchas guías ignoran: existe un historial largo de cómo se comporta el torneo, pero está repartido entre tres regímenes de competición distintos y no se puede tratar como una sola tabla. Comparar el Flamengo de 2025 con un campeón de los años ochenta es un ejercicio de entretenimiento, no de análisis. Los equipos brasileños, argentinos y uruguayos dominan el palmarés porque han jugado todas las ediciones; un club mexicano que paseó por el torneo como invitado entre 1998 y 2016 no aporta continuidad histórica a ninguna estadística, y quien la use para justificar un momio la está usando de adorno.

Lo que sí se sostiene, y es lo que mira un apostador serio, es la diferencia entre el rendimiento de un club en su propio país y su rendimiento continental. En Brasil y en Argentina los calendarios son densos y las rotaciones frecuentes; un equipo puede jugar la Libertadores con un once alternativo. Esa es la información que mueve un momio, no la historia de 1960 ni la camiseta.

Qué hacer con la letra pequeña de los mercados antes del pitazo inicial

Antes de comprar el boleto, tres cosas que no se anuncian en grande. La primera: el mercado que la casa pone más apretado suele ser el que usted está a punto de jugar. Los partidos con mayor tráfico son justo donde la casa cobra más. La segunda: los límites máximos de apuesta bajan en los mercados secundarios y en los especiales; en la final, ese límite puede ser la mitad del que ve en el mismo partido por la vía principal. La tercera: el horario. La Libertadores se juega en franjas nocturnas de Argentina, Brasil y Uruguay, lo que en México significa que buena parte de las colocaciones se hacen de madrugada y sobre mercados que ya llevan horas moviéndose.

Lo que no puede anticiparse. La Libertadores no se puede pronosticar en bloque. Ninguna lista de “campeones posibles” publicada en octubre tiene más valor que una moneda al aire cargada por el sesgo de quien la escribió. Lo que se puede hacer es preparar el terreno —cuenta verificada, método de depósito probado, banca separada, presupuesto del mes decidido de antemano— y llegar al partido con eso resuelto, no resolviéndolo con el reloj corriendo.

La clasificación: cómo comparo nueve casas y por qué el criterio no es el bono

Aquí conviene decir de entrada qué es esta lista y qué no es. Nueve marcas que operan en México con un permiso de la Secretaría de Gobernación tramitado a nombre de un permisionario con establecimiento físico. No es el mercado completo: hay más marcas con permiso, y una casa que no aparece aquí no queda por eso fuera de la ley. Tampoco es una recomendación ni un ranking de calidad absoluta, porque las condiciones que a usted le importan no son las que le importan a otro lector.

Criterios que sí pesan en una comparación honesta

Un bono de bienvenida enorme es el peor criterio posible para ordenar casas, y es el primero que casi todas las listas usan. La razón es simple: el bono se convierte en dinero real solo después de cumplir un requisito de apuesta, y ese requisito es una obligación, no un regalo. Un bono con rollover alto y un momio mínimo exigido puede costarle más de lo que vale, sobre todo si usted apuesta poco. En cambio, hay tres cosas que mejoran su resultado esperado de forma medible y no llamativa.

El momio que la casa cobra de verdad en el mercado que usted juega. No el momio anunciado del partido estrella, sino el que aparece en su pantalla cuando pone los veinte pesos. Las casas compiten por el partido grande y descuidan el mercado secundario, y ahí está la diferencia real.

Lo que la casa exige para cobrar. Retiros a una cuenta a nombre del titular, tiempos de procesamiento, topes de retiro diarios o mensuales. Un boleto ganador que tarda una semana en convertirse en dinero disponible tiene un costo de oportunidad que no aparece en ningún banner.

La estabilidad de la cuenta. Que su acceso no dependa de un litigio en curso. Como se explica en la sección sobre el permiso de la Secretaría de Gobernación, en México hay marcas bloqueadas por orden administrativa y litigios que cambian de signo cada pocos meses, y un saldo atrapado en una de ellas no tiene remedio rápido.

Añado un cuarto criterio que casi nunca aparece en las listas: la facilidad para poner límites. Una casa que le permite fijar un límite de depósito desde la primera sesión, sin llamar a nadie y sin esperar un correo de confirmación, está haciendo algo por usted que ningún bono hace.

panora

Casa Permiso de la SEGOB, según su fuente Lo que dice su propia ficha sobre el torneo y sus mercados
Caliente permiso DGG/SP/404/97, exhibido en el pie del propio sitio de la marca; sin confirmación oficial (la lista de la DGJS no se pudo abrir) transmisión en vivo y creador de apuestas en la app, para mayores de 18 años
Betcris permiso a nombre de un permisionario; el número del pie del sitio y el de la tabla del propietario no coinciden, así que no se imprime —
Betway permiso 4184, según una compilación especializada; sin confirmación oficial —
1xBet permiso DGJS/0002/2020, según una compilación especializada; la App Store publica la app a nombre de una empresa distinta a la del titular citado apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports
Codere permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación especializada más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Novibet permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación especializada; sin confirmación oficial —
Playdoit permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación especializada; sin confirmación oficial futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión
Strendus permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación especializada, que difiere de otras compilaciones sobre el titular —
Pickwin permiso a nombre de su permisionario; las compilaciones se contradicen sobre el número, así que no se imprime —

Que tres de las nueve fichas no digan nada sobre deportes no es una carencia de las marcas, es una carencia de su descripción pública: una ficha de tienda de aplicaciones no es un programa de apuestas. La consecuencia práctica es que usted no puede comparar el catálogo de mercados de estas casas leyendo su publicidad; tiene que abrir el programa, buscar el partido y ver la pantalla. Es un minuto de trabajo y es el único que da información real.

La columna del permiso, además, hay que leerla con la desconfianza que merece. Los números provienen del pie de cada sitio o de compilaciones de terceros, y en dos casos —Betcris y Pickwin— las fuentes se contradicen entre sí. Cuando ocurre eso, el número desaparece de la página: imprimir uno de los dos sería inventar certeza. La palabra correcta en México es “permiso”, no “licencia”, y quien usó la segunda está traduciendo mal una figura administrativa que es temporal y no transferible.

Qué es la Copa Libertadores para quien apuesta desde México

Entender el torneo no es lo mismo que conocer el palmarés. Para el apostador mexicano, la Libertadores es un campeonato de clubes sudamericanos organizado por la Conmebol que se juega cada año y que su país observa desde fuera. Los clubes mexicanos participaron como invitados entre 1998 y 2016 y hoy su ruta continental es la Copa de Campeones de la Concacaf. Esa ausencia tiene un efecto concreto sobre la información disponible: no hay prensa mexicana cubriendo la fase de grupos a diario, no hay analistas locales siguiendo la rotación de un equipo brasileño, y buena parte de lo que se publica en español sobre la Libertadores está escrito para un público argentino que ve los partidos en horario central.

Lo que un club necesita para llegar a noviembre

El formato de eliminación directa premia dos cosas que un apostador puede observar con antelación: la profundidad del plantel y la capacidad de sostener el rendimiento fuera de casa. Un equipo con un once muy definido pero sin recambio sufre cuando el calendario local y el continental se superponen. Un equipo con plantel largo pero sin un nueve de área definido empata demasiado y se cae en la tanda de penales o en un gol de visitante. Ninguna de esas dos variables aparece en el momio hasta que el mercado las descubre, normalmente después del primer partido de la llave.

El detalle que menos se mira y más pesa: la ida fuera de casa. Algunos equipos construyen su eliminatoria para no perder en la ida lejos de su estadio y decidir en casa; otros salen a buscar el gol de visitante desde el primer minuto. Ese plan de partido, cuando se conoce —un técnico que ya lo anunció, un equipo que cambió de esquema en las últimas semanas—, es información legítima y no un pronóstico. La diferencia entre las dos cosas es que la primera es un hecho publicado por alguien responsable y la segunda es una opinión que nadie puede comprobar.

Fundamentos de un mercado en un torneo de serie corta

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Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Flamengo ganó la Copa Libertadores 2025, su cuarto título, en la final jugada en el Monumental de Lima.

El mecanismo de un momio 1X2 se ve mejor en una serie corta que en una liga larga, porque en la Libertadores el empate es mucho más frecuente de lo que sugiere el propio precio. En series de ida y vuelta los equipos administran el primer partido, y el empate deja de ser un resultado malo para convertirse en un resultado útil. Un mercado que paga el empate a un momio alto en un partido de ida de octavos no está regalando nada: está recogiendo exactamente esa probabilidad.

Para el apostador nuevo, el concepto que hay que interiorizar es que el momio no es una predicción de la casa sobre quién ganará. Es un precio construido con dos componentes: la probabilidad que la casa estima y el margen que cobra por aceptar el riesgo. Ese margen está dentro de cada uno de los tres momios y no se ve por ningún lado en la pantalla. Ignorarlo es la forma más común de perder dinero despacio.

Cuánto se queda la casa: el margen que no aparece en el boleto

Este es el apartado que a mí me gustaría ver en la mitad de las guías que circulan en español, y no lo veo en casi ninguna. El margen de la casa no es un dato escondido; es aritmética simple que cualquiera puede hacer con la calculadora del teléfono antes de comprar el boleto.

Cómo el margen vive dentro de tres momios

Un ejemplo ilustrativo sirve mejor que una definición. Suponga un mercado 1X2 con momios de 2,10 para el local, 3,40 para el empate y 3,60 para el visitante. Es un mercado de ejemplo, no una cotización real, y sirve justamente para ver la mecánica. Divida uno entre cada momio: 0,476, 0,294 y 0,278. Sume las tres cifras y obtiene 1,048. Esa suma por encima de 1 es el margen: la casa cobra aproximadamente un 4,8 % sobre el conjunto. Dicho de otra manera, de cada unidad apostada en ese mercado reparte alrededor del 95,4 % y se queda con el 4,8 % restante. El reparto y el margen suman cien por ciento, siempre, porque son la misma cifra vista desde los dos lados.

Conviene decirlo como una banda y no como un número fijo, porque el 4,8 % es una foto de un mercado de ejemplo. En los partidos con mucha atención, ese margen baja; en los mercados secundarios de la misma casa sube, a veces al doble, y en una combinada de cuatro partidos el margen de cada selección se multiplica porque se aplica cuatro veces. Ahí está la trampa de la combinada: no en que sea difícil acertar, que también, sino en que el precio que usted recibe lleva el margen repetido.

Dónde se siente el margen en la práctica

El margen no le quita dinero en una apuesta suelta de forma perceptible. Le quita dinero en el tiempo. Un margen del 4,8 % significa que, en promedio y bajo las condiciones habituales, cada unidad apostada le devuelve poco más de 95 centavos al conjunto de los apostadores; cuanto más juegue, más se acerca su resultado a esa cifra. Es una estimación estadística sobre muchas apuestas, no un destino individual: cualquiera puede ganar varias seguidas y cualquiera puede perderlas todas.

La consecuencia práctica es incómoda y merece decirse con claridad: ninguna estrategia de gestión de banca elimina el margen. Solo lo administra. Lo que hace una buena gestión es evitar que una racha mala lo saque del juego, no convertir una actividad con margen negativo en una con margen positivo. Y por eso la comparación entre casas importa: dos casas que ofrecen el mismo partido con márgenes distintos le están dando una ventaja real a quien elige la más barata, sin que ese lector tenga que saber nada más del torneo.

Cómo comparar sin volverse loco

No hace falta calcular el margen de cada mercado. Con revisar tres o cuatro partidos del mismo tipo en la casa donde usted juega, se hace una idea: si en todos los equipos empatan las cuentas con la misma suma por encima de 1, esa casa cobra parecido en todo el catálogo. Cuando una casa le da un momio notablemente mejor que las otras en un partido importante y peor en todo lo demás, no está siendo generosa: está comprando atención con el partido que todos miran. La casa no pierde dinero con eso, lo recupera en los otros veinte mercados de la misma noche.

Retiro anticipado, apuestas en vivo y creador de apuestas: qué son y qué cuestan

Tres herramientas que las casas anuncian como comodidades y que son, en realidad, productos con precio propio. Vale la pena mirarlas sin el entusiasmo del anuncio.

El retiro anticipado le permite cerrar un boleto antes de que el partido termine. Lo que recibe no es su boleto terminado, es el valor de mercado de su boleto en ese instante, menos la comisión de la casa. Cuando su selección va ganando, ese valor va subiendo y la casa le paga menos de lo que el boleto llegaría a valer; cuando va perdiendo, la casa le ofrece recuperar una parte. En ambos casos es una venta, no un seguro, y la decisión correcta no es “cierro y me aseguro” ni “aguanto como un macho”. Es: ¿pagaría yo este precio por comprar este boleto si lo viera ahora por primera vez? Si la respuesta es no, ciérrelo.

Las apuestas en vivo y la transmisión integrada tienen un efecto secundario que casi nadie comenta: acercan la decisión al partido y la alejan del análisis. La casa gana por volumen cuando usted apuesta más veces, y el flujo continuo de mercados en vivo es la forma más eficiente de que apueste más veces. Eso no convierte las apuestas en vivo en malas —en un torneo donde un gol cambia la eliminatoria entera son útiles— pero sí significa que su valor está en decisiones preparadas con antelación, no en la reacción al minuto 70.

El creador de apuestas arma una combinada a medida: usted elige condiciones y el sistema calcula el momio. Es cómodo y es, casi por definición, el lugar donde el margen es más alto, porque cada condición añadida multiplica el precio del producto y no hay otros apostadores empujando ese mercado hacia un precio eficiente. Úselo cuando la combinación exprese una creencia clara y no cuando esté buscando alargar el momio para que el boleto “valga la pena”.

El permiso de la Secretaría de Gobernación: qué protege y qué no

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El punto de partida legal es más simple de lo que parece y más restrictivo de lo que la publicidad sugiere. La Ley Federal de Juegos y Sorteos —publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947— prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio, y solo permite los que están expresamente autorizados. Autoriza la Secretaría de Gobernación, que otorga permisos e inspecciona (artículo 7), clausura establecimientos sin permiso (artículo 8) y cuenta con la cooperación de estados y municipios (artículo 10). El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra todavía más la puerta: su artículo 2 prohíbe lo que no está expresamente previsto, su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos —salvo los de la Lotería Nacional, que queda fuera— y su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.

Ese adjetivo, temporal, es la palabra más útil de todo el marco. Un permiso no es una propiedad; es una concesión administrativa que se otorga, se modifica y se extingue. Los tipos relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas. Los permisos no son transferibles (artículo 31), y los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir un bono de fianzas (artículo 29). Ninguna ley mexicana menciona las apuestas en línea como categoría propia: la práctica reportada es que un sitio en línea no puede tener un permiso digital independiente y opera colgado del permiso de un permisionario con establecimiento físico, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. Cuando lea “licencia” en un sitio en español, entienda “permiso”: no son la misma figura.

Verificar una casa antes de depositar

La lista oficial de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos es el documento que un lector necesitaría para verificar por su cuenta, y su acceso público ha sido el punto débil de todo este sistema: se reportó que la Dirección publica un PDF de sitios autorizados, que entre mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto, y las cifras de sitios de apuestas que circulan en la prensa no cuadran entre sí —136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro—, así que aquí no se da ningún conteo. Lo que un lector puede hacer mientras eso siga así es acudir al pie de página del sitio donde va a depositar y buscar el número de permiso y el nombre del permisionario, y después contrastar ese nombre con el de la empresa que figura como titular. Cuando el número del pie del sitio y el de una compilación externa no coinciden, la prudencia es no tomar ninguno de los dos como bueno.

Las fichas oficiales de las propias aplicaciones son otra fuente útil y modesta: la de Codere México declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; la ficha de Caliente Deportes aparece publicada por una empresa distinta a la del permisionario que un lector esperaría encontrar. Son datos que una marca pone por escrito bajo condiciones de tienda de aplicaciones, no declaraciones ante la autoridad, y por eso valen menos que un permiso cotejado en el registro.

El bloqueo de marzo que dejó a dos marcas fuera de juego

La parte incómoda del panorama mexicano es que tener permiso no garantiza acceso estable. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; en esa operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, esta última operada por Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y, aun así, el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. Y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una única fuente. El estado cambia de signo cada pocos meses, así que se escribe con su fecha y nunca como “abierta” o “cerrada” hoy. También se reportaron alrededor de 20 cierres de casinos físicos durante 2026.

Para el apostador, la lección es material: un saldo en una marca bloqueada puede quedar congelado sin que exista un procedimiento rápido para recuperarlo. Ninguna casa featured en esta comparación es una marca bloqueada, y esa no es una virtud que ellas puedan reclamar, es simplemente el estado de las cosas en la fecha de esta lectura.

La reforma que todavía no es ley

Hay un proyecto de nueva ley. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Existe también una iniciativa para derogar la ley vigente que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Ambas son propuestas. Ninguna cambia nada hoy, y quien lea una guía que las presente como reglas vigentes está leyendo algo desactualizado o mal escrito.

Sin registro nacional de autoexclusión: lo que usted tiene que poner por su cuenta

México no tiene un registro nacional de autoexclusión. No existe una lista única donde una persona pueda pedir que se le impida entrar a todas las casas del país, y ninguna de las herramientas de juego responsable que encontrará en las aplicaciones es un instrumento público: los descansos obligatorios, los límites de depósito y la autoexclusión voluntaria son funciones internas de cada marca, que cada una describe a su manera en su propia ficha. Eso significa que la protección que usted tenga dependerá de la casa donde juegue y de lo que usted mismo configure, y que cerrar la cuenta en una marca no lo cierra en las demás.

Límites que se ponen antes de necesitarlos

La regla que funciona es poner el límite mientras la racha va bien, no después de una mala noche. Un límite de depósito fijado en frío se respeta; uno fijado a las tres de la mañana de un domingo, después de perder, es una promesa hecha a quien no puede sostenerla. La mayoría de las casas permite fijar un límite de depósito o de pérdida desde la propia cuenta, y muchas aplicaciones incluyen controles de sesión y recordatorios de tiempo. Revise si su casa los tiene antes de depositar: es un criterio de comparación tan válido como el momio.

Dos cosas concretas para un apostador de Libertadores en México. La primera es que los partidos se juegan de madrugada, hora del centro del país, y la madrugada es la peor compañía para decidir un límite. La segunda es que el torneo tiene picos de interés muy marcados —la final del 28 de noviembre concentra el volumen de varias semanas—, y esos picos son exactamente cuando una banca mal planificada revienta. Un presupuesto mensual fijado de antemano, con la final contemplada dentro, resuelve las dos cosas.

Menores, verificación e identidad

El Reglamento (artículo 5) prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, sin fijar una cifra concreta; los 18 años que aparecen en las fichas son lo que cada marca declara de sí misma, y una cifra legal única para el juego no está establecida. Las casas verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego es una actividad vulnerable conforme a la ley antilavado; los documentos exactos que deben pedir no están fijados en la ley. Los retiros van a una cuenta a nombre del titular, y esa es la razón práctica por la que conviene verificar la identidad antes de ganar y no después.

Dónde pedir ayuda

El juego con apuestas está prohibido para menores de edad, y pedir ayuda no es un problema de quien apuesta mucho ni de quien apuesta poco. Una casa con permiso está obligada a mantener avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, y el pie de página de caliente.mx insiste en divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Si el juego dejó de ser una afición y se volvió una obligación, la conversación con un profesional de la salud es más útil que cualquier límite de depósito que usted mismo pueda saltarse cambiando de casa.

Impuestos: qué le retienen a un premio y quién lo hace

Hay dos impuestos distintos en juego y confundirlos es la fuente habitual de sorpresas.

El impuesto de la casa y el impuesto del premio

La casa paga el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios: el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, tarifa reformada en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026 (antes era 30 %). El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. Y aquí hay un punto donde conviene ser preciso: la base del impuesto no está establecida con claridad, porque el texto dice “valor de la actividad” y la prensa habla de “monto total apostado”. No se puede afirmar que sea el 50 % de lo apostado ni el 50 % del ingreso bruto, porque ninguna de las dos afirmaciones se sostiene sola. En el ámbito local, la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

El premio del jugador es otra cosa. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica 6 % estatal sobre premios, lo que ronda 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual, también según un reporte secundario. La casa entrega un CFDI de retenciones por los premios gravados.

Premios de sitios sin permiso

El artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Si usted ganó en una casa que no tiene permiso mexicano, la posición correcta es consultar a un contador o a un asesor fiscal antes de decidir cómo declara ese ingreso. Lo mismo vale para el mito de que un premio de un sitio sin permiso “no se declara porque nadie lo sabe”: el CFDI y la retención los emite quien paga, y de ahí en adelante la obligación es del contribuyente.

Lo que este impuesto no le quita

Vale la pena desarmar una confusión frecuente: el 50 % del IEPS sobre los juegos con apuestas no es un 50 % que se le descuente a su premio. Es un impuesto de la actividad, que la casa entera paga, y su efecto sobre el jugador es indirecto —a través de peores momios o de bonos de bienvenida rediseñados para absorber parte del costo, como se reportó después del alza— no de una retención directa a su boleto. Lo que sí se le retiene es el ISR del premio, con la tasa que corresponda según la regla de los estados.

Las nueve casas, una por una

Antes de las fichas, una aclaración que se aplica a todas. Cuando digo que estas marcas operan con un permiso de la SEGOB me refiero a marcas que, según lo que ellas mismas publican en su pie de página o según las compilaciones que citan a la Dirección General de Juegos y Sorteos, operan bajo el permiso de un permisionario con establecimiento físico. Los números concretos están en la comparación anterior, con la advertencia de que ninguno cuenta con confirmación oficial porque la lista de la DGJS no se pudo abrir. Y aquí va la parte que más me irrita del mercado mexicano: hay casas que no publican un número de permiso en ningún lugar visible, otras cuyo número cambia según quién lo copie, y una donde el nombre que aparece en la tienda de aplicaciones no coincide con el titular del permiso. Eso no es un detalle administrativo. Es la diferencia entre saber con quién está tratando y suponerlo.

Pickwin: la marca donde los papeles se contradicen entre sí

El caso de Pickwin es el más incómodo de la lista, y lo pongo primero justamente por eso. Su permiso se cita a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora, y el número que da una compilación es el mismo que Betcris exhibe en su propio pie de página para un titular distinto. Dos marcas grandes, un número y dos explicaciones incompatibles. Las compilaciones no coinciden tampoco con una variante alternativa del registro.

¿Qué significa eso para quien quiere apostar la Libertadores en Pickwin? Significa que el número no es el dato que usted debe mirar, sino el nombre del permisionario y el producto concreto que se le ofrece. Si el permiso está registrado a nombre de un tercero con establecimiento físico, el apostador está operando en el marco legal de ese tercero y cualquier reclamación tiene que pasar por él. Es un camino legal, existe y no es una estafa por definición; es simplemente un camino más largo y con más partes. Para quien apuesta poco y solo busca un partido suelto, esa capa de intermediación no cambia nada. Para quien planea dejar un saldo durante toda la temporada, sí cambia.

Caliente: la casa que exhibe su número en el pie

Caliente es la única de las nueve que pone el número en su propio sitio de forma que un lector pueda encontrarlo sin buscar en foros: el permiso DGG/SP/404/97 aparece en el pie de página de la marca. No es confirmación oficial —nadie la tiene, porque la lista de la DGJS no se pudo abrir— pero es una declaración verificable y voluntaria, y en un mercado donde dos marcas no imprimen número alguno, eso vale. El titular que citan las fuentes es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, aunque la ficha de la aplicación Caliente Deportes aparece publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026.

El producto que la marca describe en su propia ficha incluye transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y la restricción de solo para mayores de 18 años. La transmisión integrada es, en un torneo que se juega de madrugada en México, una comodidad real y no un adorno: no hay otra forma cómoda de seguir un partido de Libertadores a las once de la noche. El creador de apuestas es lo contrario, y ya expliqué antes por qué el margen se acumula ahí. Para el aficionado que ve todos los partidos y apuesta dos o tres por semana, esta ficha ofrece lo que necesita; para quien busca el momio más ajustado del mercado, no es la dirección más obvia.

Betcris: pie de página contra tabla del propietario

Betcris tiene dos problemas documentales y ninguno es culpa del apostador. El permiso se cita a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, y el número no se imprime aquí porque el del pie del propio sitio y el de la tabla del propietario no coinciden. En paralelo, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Esa doble capa —permiso mexicano de un permisionario y licencia maltesa de una empresa del grupo— es la estructura más común entre las marcas internacionales que operan en México, y no es ilegal: es la forma en que una casa extranjera entra a un mercado donde no existe una licencia digital propia. También tiene una consecuencia práctica que conviene entender: la licencia maltesa se agota el 3 de noviembre de 2026, veinticinco días antes de la final, y una renovación en trámite no es algo que el apostador pueda comprobar desde fuera. Si usted va a dejar un saldo en Betcris durante la final, verifique en su cuenta cuál es la entidad con la que contrató y a quién le reclama. Para un jugador de montos pequeños y retiros frecuentes, esta estructura es un detalle de letra pequeña. Para quien va a mantener un saldo alto en noviembre, es una variable.

Betway: el número que solo existe en un tercero

Betway es el caso opuesto a Caliente: su permiso, el número 4184, no aparece en su propio pie de página sino que lo publica casasdeapuestaslegales.mx, y el titular que se cita es Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Ese es el patrón típico de una marca que entra al mercado mexicano con un socio local: el permiso es del frontón, la marca es la que usted ve. Nada de esto es irregular y todo esto es difícil de verificar. Si el apostador quiere comprobar por sí mismo, el camino es el pie de página de la marca y, cuando existe, el nombre del permisionario impreso junto al número.

1xBet: el nombre que cambia de la tienda al permiso

1xBet es la ficha donde la cadena de responsabilidad tiene más eslabones y conviene decirlo sin adornos. Su permiso, DGJS/0002/2020, se cita según Apuestas-legales.com.mx, fuente que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y el titular nombrado es Entretenimientos Naturales. La tienda de aplicaciones, por su parte, publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la del titular citado. Dos nombres para un mismo producto, y ninguno de los dos confirmado por la autoridad.

El catálogo que la marca describe en su propia ficha es amplio: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es un catálogo de casa internacional grande, con la profundidad de mercados que eso implica y con la estructura de responsabilidad fragmentada que también implica. Para un apostador que juega a diario y usa muchos deportes, la amplitud cuenta. Para alguien que quiere saber a quién le reclama si algo sale mal, la ficha deja esa pregunta abierta y no la va a cerrar leyendo el banner.

Codere: treinta deportes y una ficha que se declara completa

Codere declara permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular citado. Su ficha de aplicación es la más explícita de la lista en materia de protección: dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Esa frase —políticas de cierre de cuenta— es exactamente lo que un lector debería buscar en cualquier casa, porque una política escrita de cierre es distinta de un número de atención telefónica.

En producto, la ficha cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Treinta deportes es la declaración de una casa con catálogo generalista; lo que importa en la Libertadores es si esos deportes vienen con profundidad o solo con una portada de cada uno. Eso no se responde con la ficha de la tienda, se responde abriendo el programa y contando los mercados de un partido de octavos. Si su uso principal son los deportes mayoritarios y quiere una casa con lenguaje claro sobre responsabilidad, esta ficha se sostiene; si busca mercados raros de la Libertadores, tiene que comprobarlo antes.

Novibet: permiso citado por un tercero y catálogo sin publicitar

Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., sin confirmación oficial. Es una marca cuya presencia pública en el mercado mexicano es discreta en lo que a descripción de producto se refiere: no hay, en lo que su propia ficha publica, una lista de deportes o mercados que permita compararla punto por punto con las otras ocho.

Eso no la descalifica y no la promueve. Significa que cualquier comparación de su catálogo tiene que hacerse dentro de su propia plataforma. Para el apostador de Libertadores esto es una invitación a un paso concreto: registrarse, abrir el partido y ver si el programa tiene las líneas de hándicap y más/menos que usted usa, antes de depositar. Un mercado ausente no se recupera después con un buen momio.

Playdoit: retiro anticipado y atención continua

Playdoit declara el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular citado, y sin confirmación oficial. Su ficha describe futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, la herramienta “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.

El retiro anticipado merece una segunda mención porque esta es la ficha que lo anuncia como producto propio, y ya expliqué en su sección correspondiente que no es un seguro: es la casa comprando su boleto por menos de lo que vale. Playboost, por su nombre, es una forma de aumentar el pago de una apuesta; esas herramientas siempre tienen una condición adjunta —un momio mínimo, un mercado concreto, un tope de ganancia— que hay que leer en el propio programa antes de confiar en la etiqueta. La atención continua es, para un mercado donde los partidos se juegan de madrugada, una utilidad concreta y no un adorno de servicio al cliente: si algo se atora a las dos de la mañana, no todos los operadores tienen a alguien del otro lado.

Strendus: tres permisos y dos versiones del titular

Strendus es el caso más enredado de la lista en materia documental, y merece que se diga de frente. Se le atribuyen tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según casasdeapuestaslegales.mx, y las compilaciones difieren incluso sobre el titular, que unas dan como Atracciones y Emociones Vallarta y otras como New Ads. Tres permisos bajo un mismo paraguas suelen indicar una casa que opera varias salas o marcas, y no es una señal de irregularidad en sí misma, pero cuando las fuentes no se ponen de acuerdo ni en el nombre del titular, la verificación se vuelve tarea del apostador y no del artículo.

Para quien juega en Strendus, la recomendación es la misma que aplica a las otras ocho y en este caso con más razón: guarde el comprobante de cada depósito y revise que el nombre que aparece en su estado de cuenta sea el de una persona moral mexicana identificable. Si no puede asociar ese nombre a ningún permisionario, es una señal para preguntar antes de depositar, no después.

Preguntas frecuentes sobre apostar la Copa Libertadores

¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso?

Los deportes que las propias fichas describen son futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports y carreras, y el Reglamento no pone una regla adicional por deporte: las apuestas se permiten a través del permiso de un permisionario. El torneo se sigue donde la casa publique el mercado; en la Copa Libertadores usted encontrará partidos de fase de grupos y llaves siempre que el programa de la casa los cargue.

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Busque en el pie de página de la marca el número de permiso y el nombre del permisionario, y contrástelo con el registro de la Dirección General de Juegos y Sorteos. El registro público no ha estado disponible de forma sencilla, así que compare lo que publica la casa con lo que aparece en la aplicación.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Se multiplica la cantidad apostada por el momio decimal y ese producto es el retorno total, que incluye lo apostado. Si pone 200 pesos a un momio de 2,10, el retorno es 420 pesos y la ganancia neta 220. En una combinada los momios de las selecciones se multiplican entre sí antes de multiplicar por la cantidad apostada.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se ve sumando el inverso de cada momio del mismo mercado. En un 1X2 con 2,10, 3,40 y 3,60 esa suma es 1,048, así que la casa se queda alrededor de 4,8 % y reparte cerca del 95,4 %. Cuanto más alto el resultado por encima de uno, más caro es ese mercado para quien apuesta.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %, y emite un CFDI de retenciones. La casa es la que retiene.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde la configuración de la cuenta, en casi todas las aplicaciones, y conviene fijarlos antes de empezar a jugar y no después de una mala racha. México no tiene un registro nacional de autoexclusión, así que cada casa administra sus propias herramientas: descansos, topes de depósito y autoexclusión voluntaria son funciones internas de cada marca.

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