Las mejores casas de apuestas online en México: qué cambia de verdad desde que aprietas «registrar»
Última actualización: noviembre 5, 2026, con los registros y comunicados de la Secretaría de Gobernación revisados a esa fecha.
Si buscas la mejor casa de apuestas online en México y esperas encontrar una lista de licencias, la vas a pasar mal. No existe. En México no hay licencia de apuestas online, no hay una ley escrita para internet y el papel que sostiene a cada marca que ves anunciada es un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado a alguien que ya tenía un casino, un hipódromo o un frontón. Detrás de ese detalle administrativo hay consecuencias muy concretas para tu dinero: quién puede cerrarte la cuenta, quién puede quedarse con tu saldo si una orden de bloqueo cae encima del operador, y qué pasa con tus datos cuando el sitio desaparece sin dejar rastro. De eso va esta página.
Hay una segunda capa, más silenciosa y más cara. Cada momio que ves en pantalla ya viene recortado. La casa no cobra una comisión cuando ganas: cobra siempre, en el precio, y ese recorte está dentro del momio mucho antes de que te sientes a elegir el partido. Un apostador que lleva años jugando sin entender esa mecánica ha pagado el peaje cientos de veces sin verlo.
Aquí no vas a encontrar un pronóstico, ni un “fijo”, ni un sistema que gane. Vas a encontrar qué es legal en México, qué no lo es, cómo se calcula el margen que se queda el operador, por qué las nueve marcas de esta comparación no son equivalentes en nada, y qué reglas de protección tienes que poner tú mismo porque el Estado no las pone por ti.
Lo que la ley mexicana realmente permite apostar online
La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Tiene, por tanto, la edad que tiene, y fue escrita para casinos, hipódromos y salas de sorteo, no para un teléfono con pantalla táctil. Su lógica es simple y muy mexicana: prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas, y deja fuera de la prohibición únicamente aquello que esté expresamente autorizado. No hay una zona gris en el texto. Lo que no está previsto, está prohibido.

El Reglamento de esa ley lo confirma en su artículo 2, en la redacción reformada el 16 de noviembre de 2023: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda vedada. Esa frase es el muro contra el que choca cualquier discusión sobre apuestas en línea en México. Si la ley de 1947 nunca previó internet, ninguna plataforma digital puede tener una autorización propia para operar como negocio puramente online.
La salida que lleva veinte años usándose es la cesión de un permiso terrestre. La Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, y también instruye los procedimientos de sanción. Los tipos de permiso que tocan a las apuestas son el centro de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28 del Reglamento. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y el permiso, en cualquier caso, no es transferible: lo dice el artículo 31. Un permisionario puede operar varias marcas a la vez, y es lo que ocurre.
Por qué el papel se llama permiso y no licencia
La diferencia no es de vocabulario. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Temporal significa que se extingue. No es una autorización que la empresa tenga por sí misma, sino un acto que la autoridad concede y puede dejar de conceder. Cuando leas “licencia” en la publicidad de una marca, estás leyendo una traducción comercial de un concepto que en el derecho mexicano se llama de otra manera.

Esa temporalidad arrastra obligaciones que el permisionario asume y el apostador casi nunca ve. El artículo 29 del Reglamento exige cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una garantía. Es decir: quien opera con permiso está vigilado por una vía contable y financiera, aunque el detalle de esa vigilancia no llegue nunca al usuario final en forma de documento legible.
El registro que no se puede abrir
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados. En la práctica, ese listado no se ha podido abrir. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y mientras tanto los recuentos de sitios de apuestas se contradicen entre sí: un reporte habla de 136 sitios de apuestas, otro habla de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso en esta página no vas a encontrar un número de permiso presentado como oficial. Cada número que aparece más abajo va con la fuente que lo publica y con la advertencia de que no está confirmado oficialmente, y varios van acompañados de la contradicción que existe entre compilaciones.
Un consejo práctico que sale de ahí: cuando una marca afirme tener permiso, busca el pie de página de su propio sitio y comprueba qué número muestra y a nombre de quién está. Es la única comprobación que puedes hacer hoy sin depender de terceros, y es exactamente el ejercicio que hicimos aquí: en Caliente el pie de página presenta el número como una autorización de la Secretaría de Gobernación; en Betcris el pie muestra un número a nombre de Producciones Móviles, y la operación se completa con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018, mientras el propio sitio declara además una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Lo que está en trámite no es ley
En octubre de 2026 la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado. No es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; también es una propuesta, no una norma vigente.
Merece la pena pararse aquí, porque es donde más se confunde la conversación pública. Recibirás avisos de que “ya viene el registro de autoexclusión” o de que “van a subir la edad a 21”. Nada de eso está en vigor. Si organizas tu forma de apostar esperando una protección que aún no existe, la espera te la pagas tú.
Cómo se calcula lo que paga una apuesta
Conviene separar dos mecanismos que el lenguaje cotidiano mezcla. En los momios fijos, que es el sistema de todas las casas de apuestas comerciales, la casa fija el momio y actúa como contraparte del apostador. No estás apostando contra otros apostadores: apuestas contra la empresa, y el momio rige desde el momento en que haces la apuesta, sin posibilidad de cambiarlo después. Si el precio se mueve un minuto más tarde, tu boleto ya está cerrado con el precio que aceptaste.
Existe el otro sistema, y en México tiene una presencia histórica enorme por la vía de los hipódromos. En los momios variables, también llamados totalizador o parimutuel, los apostadores apuestan entre sí y el momio no se conoce hasta después del evento, porque depende de cómo se reparta el pozo. La parte que vuelve a los apostadores es muy distinta según el operador: por debajo del 50 % en los operadores estatales y hasta cerca del 85 % en carreras de caballos. Quien haya jugado en un hipódromo y luego abra una app de apuestas deportivas está cambiando de sistema, no solo de interfaz.
El porcentaje de pago indica qué parte de lo apostado se reparte a los jugadores en forma de premios. En apuestas deportivas se calcula sumando los inversos de los momios de todos los resultados posibles y dividiendo 1 entre esa suma. Con momios de 1.25, 5.00 y 10.00 en los tres resultados de un partido, el resultado ronda el 90.91 %. Es decir: de cada peso que entra en ese mercado, algo más de noventa centavos vuelven como premios y el resto es estructura de la casa.
Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago de alrededor del 90 % en apuestas con dos resultados posibles, como el tenis, y de cerca del 85 % en apuestas con tres, como el futbol. Ese diferencial entre deportes es la primera cosa que conviene interiorizar: la misma cantidad apostada vale menos en un mercado de tres resultados que en uno de dos, y no porque el tenis sea más fácil de acertar, sino porque hay un resultado más entre el que repartir el recorte.
El margen en un ejemplo de dos resultados
Tomemos un partido de dos resultados y un momio idéntico de 1.90 en cada lado. No es un precio cotizado de ninguna casa ni de ningún partido: es un número redondo para ver la mecánica. La suma de los inversos —1 entre 1.90, dos veces— da aproximadamente 1.0526. El pago es el inverso de esa cifra, alrededor del 95 %, y el margen de la casa queda cerca del 5 %. Aproximadamente uno de cada veinte pesos que pasan por ese mercado no llega nunca a los apostadores.
Ese margen no es una comisión cobrada por separado. Está dentro del precio, y por eso no aparece nunca como línea en tu estado de cuenta.
Para calibrar la escala: con un momio de 1.95 en ambos lados de una apuesta de dos resultados, el pago ronda el 97.5 % y el margen de la casa es de aproximadamente 2.5 %. Con un momio de 1.80 en ambos lados, el margen sube hasta cerca del 10 %. El mismo partido, el mismo riesgo percibido, y una diferencia de siete puntos y medio que sale del bolsillo del apostador según qué libro consultes. La banda razonable en mercados principales de dos vías se mueve entre ese 2.5 % y ese 10 %; el extremo alto no es una estafa, es un precio peor.
Probabilidad implícita y overround
Los momios decimales fijos permiten leer la probabilidad que la casa está asignando a cada resultado: es el inverso del momio. Un momio de 1.01 equivale a un 99.01 %, uno de 2.00 a un 50.00 % y uno de 4.00 a un 25.00 %.
Si sumas esas probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado, te va a dar más de 100 %. Ese excedente se llama overround, y es la ganancia de la casa con un libro equilibrado. Es la misma cosa que el margen, mirada desde el otro lado: el margen es 100 % menos el porcentaje de pago, y el overround es la suma de las probabilidades implícitas menos 100 %. Dos maneras de medir el mismo recorte, y la razón por la que ninguna casa regala nada: no puede, el precio se construye con el recorte dentro.
Cómo evaluamos estas nueve casas de apuestas
Antes de entrar en cada marca, conviene decir con qué ojos las leemos y qué es lo que sí podemos juzgar. Ninguna de estas plataformas publica su porcentaje de pago por mercado, y no hay un comparador oficial en México que lo haga por ellas. Así que la evaluación se apoya en cuatro cosas que sí son verificables: qué dice el propio operador de su permiso y a nombre de quién, qué herramientas de control ofrece al usuario, qué anuncia como oferta y bajo qué condiciones, y dónde está la línea entre lo que la marca afirma de sí misma y lo que un tercero afirma de ella.
Ese último punto es el que más se descuida. Casi todo lo que se sabe de los permisos mexicanos llega por dos vías: el pie de página del propio sitio, que es una afirmación de parte, o una compilación de terceros, que suele contradecirse con otra compilación. Cuando las dos vías chocan, la respuesta honesta no es elegir la que suena mejor, sino decir que no hay confirmación.
Qué pesa más cuando el margen es invisible
Como el precio no se puede comparar mercado por mercado sin trabajo manual, el criterio se desplaza a aquello que cambia el resultado a final de mes sin que el apostador lo note. Pesan más la disponibilidad real del sitio, la claridad de los requisitos de la oferta de bienvenida, la existencia de topes o condiciones en los retiros, y la presencia o ausencia de herramientas de control. Un momio ligeramente mejor en un libro que no puedes retirar a tiempo no es un momio mejor.
También pesa, y mucho en México, la continuidad. Un operador con permiso puede quedar inhabilitado por una orden administrativa o judicial, y lo hemos visto pasar. Eso no es un riesgo teórico: es la razón por la que esta lista evita presentar como activas a las marcas que están bloqueadas.
Cómo leer nuestra tabla comparativa
La tabla que sigue ordena las nueve marcas con dos columnas. La primera recoge el estado del permiso tal y como lo declara la fuente que lo publica, con el nombre de esa fuente y sin presentarlo como confirmación oficial. La segunda recoge lo que cada marca dice de sí misma sobre aquello que aquí nos interesa evaluar. Donde una casilla queda vacía, es porque la marca no publica ese dato de forma comprobable, y preferimos el hueco antes que rellenarlo con una suposición.
| Casa de apuestas | Estado del permiso SEGOB según la fuente que lo publica | Lo que la propia marca declara |
|---|---|---|
| Strendus | Permiso SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; las compilaciones difieren sobre el titular (Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads) | Sitio propio con la marca; sin confirmación oficial del número |
| Playdoit | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, titular Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx | Sitio propio con la marca; sin confirmación oficial del número |
| Pickwin | Permiso SEGOB de su permisionario, titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx; los números que publican se contradicen entre sí | Sitio propio con la marca; el número no se imprime |
| 1xBet | Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, titular Entretenimientos Naturales, según el sitio especializado Apuestas-legales.com.mx; ni el dominio ni el listado oficial pudieron confirmarse, y la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V. | Sitio propio con la marca; sin confirmación oficial del número |
| Codere | Permisos SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), según el sitio especializado Apuestas-legales.com.mx | Ficha de app que declara operar con permiso de la SEGOB, uso solo para mayores de 18 años y avisos de juego responsable |
| Caliente | Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, publicado en el pie de página del propio sitio; operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. | Pie de página que presenta el número como autorización de la Secretaría de Gobernación |
| Betcris | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., según el oficio DGJS/405/2018, con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V.; el número del pie de página y el de la tabla del propietario difieren | Declara además licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx | Sitio propio con la marca; sin confirmación oficial del número |
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx | Sitio propio con la marca; sin confirmación oficial del número |
Lo primero que salta a la vista es la columna del titular. Nueve marcas comerciales, y detrás de ellas nueve razones sociales que no se llaman como la marca: una empresa de entretenimiento, una de eventos festivos, una de libros foráneos, una de espectáculos deportivos. Es el retrato exacto de cómo funciona el permiso mexicano. La marca que ves en la pantalla es la capa comercial; el permisionario es otra cosa, y los dos no siempre están en la misma jurisdicción ni bajo el mismo régimen fiscal.
Lo segundo es que la primera columna no contiene ni una sola confirmación oficial. Reproduce lo que una fuente publica. Y en Pickwin y Betcris no contiene ni número, porque las fuentes que lo publican se contradicen entre sí y en el caso de Betcris el número que aparece en el pie del sitio no coincide con el de la tabla de su propietario. Imprimir uno de los dos habría dado una apariencia de precisión que el dato no tiene.
Lo tercero es estructural: la mayoría de estas marcas no publica un porcentaje de pago ni un margen por mercado, así que esa comparación no se puede hacer desde fuera. Lo que sí se puede comparar es lo que cada una declara sobre sí misma, y ahí la diferencia entre una ficha de app detallada y un pie de página genérico dice bastante sobre cuánta información está dispuesta a dar cada operador.
Qué consecuencias tiene apostar sin permiso en México
La prohibición general del artículo 2 del Reglamento y la facultad del artículo 8 de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, que permite a la Secretaría de Gobernación clausurar establecimientos no autorizados, dibujan la frontera. Del otro lado están los sitios que operan con una licencia extranjera y sin permiso mexicano, y conviene decir con precisión qué significa eso para quien pone dinero ahí.
La consecuencia más tangible no es una multa. Es la congelación. Cuando un operador queda inhabilitado, los saldos que la gente tenía dentro pueden quedar atrapados, y eso no es una hipótesis: es lo que le ocurrió a los usuarios de las marcas bloqueadas en 2025.
La segunda consecuencia es la ausencia de un foro mexicano donde reclamar. Una marca con permiso opera en un marco donde existe una autoridad que sanciona, cuentas auditadas, controles de identificación y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una marca offshore no trae nada de eso a la mesa. No es que sea necesariamente deshonesta; es que el aparato que te permite exigirle algo está en otro país y probablemente en otro idioma.
La tercera es fiscal y se subestima casi siempre: el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. El artículo 137 de la Ley del ISR cubre los premios “autorizados legalmente”, y un sitio sin permiso mexicano no encaja en esa descripción de forma evidente. Aquí no vas a encontrar una conclusión inventada sobre eso; la posición honesta es consultarlo con un contador o un asesor fiscal antes de que el asunto crezca.
Sobre los datos personales, el argumento es más simple de lo que parece. Un operador sujeto a obligaciones de identificación y de reporte tiene un expediente sobre ti, y eso es incómodo; un operador sin esas obligaciones tiene tu dinero y puede no tener ningún expediente que un regulador mexicano pueda abrir. El primer modelo es más intrusivo. El segundo deja menos rastro, y eso corta en las dos direcciones.
Responsabilidad: la protección que nadie va a poner por ti
Aquí está la consecuencia que más cuesta aceptar. En México no existe un registro nacional de autoexclusión. Tampoco existe un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una figura de cuenta temporal obligatoria. El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad acceder a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra de edad y tampoco hay un número establecido por ley para el juego en general. Lo que verás en las marcas es un 18+, y lo verás porque la marca lo escribe en su ficha o en su pie de página, no porque una norma lo imponga.
La consecuencia práctica es que la barandilla la instalas tú. Si esperas que una autoridad te impida entrar, no va a hacerlo, porque no tiene la herramienta.
Qué sí existe y dónde se activa
Lo que existe son herramientas internas, y son voluntarias. Cada operador decide si las ofrece, y cada usuario decide si las usa. En los casos donde hay documentación pública, las herramientas aparecen listadas en la propia ficha de la app: descansos, límites de depósito y autoexclusión.
El caso de Codere es el más documentado del conjunto: su ficha de app declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente, por su parte, lleva en el pie de página de su sitio principal la advertencia de que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, la petición de divertirse con responsabilidad y un enlace a su sección de juego responsable.
Dos marcas y dos enfoques distintos. Codere pone por escrito una política de cierre de cuenta; Caliente pone por escrito una invitación y un acceso a su sección. Ninguna de las dos cosas es un registro estatal, y ninguna de las dos funciona si el apostador no entra a configurarla.
Cuándo activar cada herramienta, no si hacerlo
El error habitual es pensarlas como una decisión moral. Son una decisión de calendario. Un límite de depósito activado antes de una racha mala hace un trabajo distinto al que hace el mismo límite activado después, y el segundo llega tarde por definición. La autoexclusión voluntaria es la herramienta más contundente y la única que realmente interrumpe el acceso, pero tiene la forma de un interruptor: se activa y se deja.
Hay una razón añadida para hacerlo dentro de la propia casa y no por vía externa. Sin registro nacional, un bloqueo pedido a una marca no viaja a las demás. Cada plataforma es una isla, y quien quiera cortar de verdad tiene que repetir el trámite donde tenga cuenta. Ese es el hueco exacto que el anteproyecto en trámite y la iniciativa del instituto proponen cubrir, y que hoy sigue abierto.
Límites y verificación de identidad
Los operadores verifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es considerado una actividad vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exigidos no están establecidos en una norma específica, y ahí el apostador se encuentra con diferencias de un sitio a otro en el momento de acreditar quién es.
Vale la pena unir los dos puntos, porque están conectados. La verificación de identidad es lo que hace posible que un retiro llegue a una cuenta a tu nombre y que una retención se documente. Sin verificación no hay trazabilidad, y sin trazabilidad un retiro grande se convierte en una conversación. El límite de depósito y el proceso de identificación son la misma historia contada desde dos extremos: uno limita lo que entra, el otro documenta lo que sale.
Las nueve casas de apuestas, una por una
Los nueve operadores que siguen operan con un permiso de la Secretaría de Gobernación en manos de un permisionario, según sus propias fuentes. No es un ranking cerrado ni una recomendación: la selección no es todo el mercado, y una marca que no aparezca aquí no está por eso sin permiso. Tampoco es un conjunto homogéneo, y el orden no pretende ser una clasificación de mejor a peor.
Strendus: el operador con la cadena de permisos más larga
Strendus aparece en las compilaciones con tres números: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021. Tres permisos, dos etapas del mismo sexenio y una reforma de por medio. El titular, según la fuente que los publica, es Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, porque las compilaciones no coinciden en ese punto.
Lo interesante de esa cadena no es su longitud, sino lo que revela del modelo mexicano. En lugar de un papel que se renueva, hay varios papeles escalonados a lo largo de casi una década. Cualquier incidencia en uno de ellos abre una pregunta sobre la continuidad del resto, y esa pregunta no la puede resolver un apostador desde fuera.
El respaldo operativo tiene una forma concreta: quien tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Ese es el camino legal de la apuesta online en México, y explica por qué la mayoría de las marcas de esta lista son propiedad de empresas cuyo negocio original era otra cosa.
El nombre del permisionario no es un detalle legal aburrido; es la respuesta a la pregunta de a quién le reclamas si algo falla.
Playdoit: el permiso más antiguo de la lista
El número que se publica es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular. La clave está en el año: 2005. Para dimensionarlo, en 2005 no existía el iPhone y el juego online en México era marginal. Ese permiso se otorgó para otra cosa y llegó hasta aquí.
Lo que ese detalle significa para el lector es concreto. Un permiso de esa antigüedad probablemente ha pasado por varias redacciones del Reglamento sin ser reexpedido, y la distancia entre el permiso original y la operación actual es una distancia administrativa que nadie ha documentado públicamente. Opera en el mismo marco que las demás, sin confirmación oficial del número.
Pickwin: el caso donde el número no se puede imprimir
Aquí conviene detenerse, porque es el ejemplo más claro de por qué esta página no publica cifras con apariencia de certeza cuando no las tiene. Las compilaciones dan a Pickwin el número DGJS/DCRCA/1584/2019 y, en otra versión, el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER. El titular es Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora.
El problema es que ese segundo número es el mismo que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles. Dos marcas distintas con el mismo papel en dos fuentes distintas significa que una de las dos está mal, y no hay manera de saber cuál desde fuera. La sospecha razonable es humana más que delictiva: alguien copió un dato y nadie lo corrigió.
Un apostador que quisiera verificar el permiso de Pickwin antes de depositar tiene un camino honesto: buscar en el propio sitio el número y comprobar si coincide con lo que publican los terceros. Si no coincide, ya sabe dónde está parado.
1xBet: el permiso cuya titular no coincide con el desarrollador de la app
El número publicado es DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular, según el sitio especializado Apuestas-legales.com.mx. Pero esa misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx, y la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la que aparece como titular del permiso.
Ese desajuste entre quien tiene el permiso y quien publica la app no es un detalle cosmético. Si tu reclamación tiene que dirigirse a la entidad que opera el servicio, y esa entidad no es la que tiene el permiso, la cadena de responsabilidad se estira y se vuelve difícil de seguir. Es el tipo de dato que no cambia lo que ves en pantalla y sí cambia lo que pasa cuando algo sale mal.
Codere: la marca que pone por escrito cómo se cierra una cuenta
Codere es, de las nueve, la que documenta mejor su propio paquete de protección. Su ficha de app declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
El detalle de las políticas de cierre de cuenta es el más relevante y el menos publicitado. Un cierre de cuenta voluntario, con procedimiento y con destino para el saldo pendiente, es la diferencia entre un apostador que puede parar y pedir lo suyo y uno que solo puede dejar de entrar. Las compilaciones le atribuyen dos permisos, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, sin confirmación oficial.
Un operador que escribe cómo se sale merece que se le reconozca, aunque el reconocimiento no llegue nunca a un banner.
Caliente: la marca que publica su propio número
Caliente es la única de esta lista que muestra su número de permiso en su propio pie de página: DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación. La operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., y la ficha de la app Caliente Deportes en la App Store de México la publica esa misma empresa, en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026.
Poder ver el número sin depender de un tercero es una ventaja práctica, y no debería ser tan raro como es. La contrapartida es que sigue siendo la marca quien lo afirma; el pie de página es una declaración de parte, no un documento de la autoridad.
La app documenta un catálogo amplio: transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con acceso solo para mayores de 18 años. Es la ficha más completa del conjunto en cuanto a producto. En el encabezado de su sitio principal se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin que la página aclare si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Esa ambigüedad es exactamente el tipo de cosa que conviene aclarar antes de contar con ella y no después.
El retiro anticipado y el creador de apuestas son dos funciones que suenan parecidas y no lo son: una cierra una posición abierta, la otra construye un boleto combinado desde cero. Ninguna de las dos cambia el margen del mercado en que se usan.
Betcris: dos jurisdicciones en el mismo pie de página
Betcris es la marca que mejor ilustra la doble vida jurídica de un operador en México. Su pie de página muestra un permiso SEGOB bajo el número DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., y además declara una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Ahí está el desajuste que importa: el número del pie de página del sitio y el que aparece en la tabla del propietario difieren. No es una discrepancia menor, porque un permiso es un acto administrativo con un titular identificable, y dos números distintos apuntan a dos titularidades distintas.
La licencia maltesa convive con el permiso mexicano y tiene fechas de vigencia concretas. Es el único caso del conjunto donde se puede leer un plazo exacto de autorización. Para el apostador mexicano eso plantea una pregunta útil: si reclamara algo, ¿a qué régimen se acoge? El permiso mexicano le da presencia legal en el país; la licencia extranjera le da una vía en el extranjero. Tener las dos no es tener el doble de protección; es tener dos puertas que hay que saber cuál abrir.
Betway: un número sin contradicción, que ya es algo
El permiso publicado es 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular, según casasdeapuestaslegales.mx. Es la numeración más corta de la lista, sin barras ni claves largas.
Ese formato escueto dice algo sobre la antigüedad del registro del que procede: los permisos recientes se citan con claves administrativas largas, mientras los números breves corresponden a registros antiguos. La marca no publica el número en su propio pie de página, así que la verificación vuelve a depender de un tercero.
Nada en lo que se publica contradice el dato. En este conjunto, eso ya es una cualidad.
Novibet: la marca con el permiso más reciente de las nueve
Novibet aparece con el número DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, según casasdeapuestaslegales.mx. La clave DCRCA del número la sitúa en la serie administrativa posterior a la reforma de 2023, aunque el año del número sea 2020.
El nombre del titular es revelador por sí solo. “Comercial de Juegos de la Frontera” describe una empresa con otra actividad original, y ese es el patrón de todo el conjunto: la marca digital es la punta visible de una estructura cuyo permiso viene de un negocio distinto.
Como en varios casos anteriores, el número no se publica en el sitio y la confirmación oficial no existe. Lo que hay es una compilación y un nombre.
Impuestos: lo que se descuenta antes de que veas el dinero
Los premios de las apuestas no llegan íntegros y la mecánica no depende de la buena voluntad de nadie. El artículo 137 de la Ley del ISR cubre los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados, y el pagador retiene el 1 % cuando el premio no está gravado por el estado o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %.
La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que lleva la carga total a alrededor del 7 % según un reporte secundario. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada a ello; en caso contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios por encima de $600,000 MXN anuales deben reportarse en la declaración anual.
Esa última regla es la que suele pillar desprevenido a alguien que ganó una vez. Un premio grande cambia tu situación fiscal del año, y el operador emite un CFDI de retenciones para documentarlo. No es un trámite del que uno se pueda olvidar.
El IEPS y lo que significa dentro de tu boleto
El impuesto del lado del operador es el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B): 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026. Antes era el 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos online de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave.
Sobre la base no hay acuerdo público, y conviene decirlo así. El texto solo habla de “valor de la actividad”; la prensa habla de “monto total apostado”. No es posible escribir “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos” Un impuesto del 50 % calculado sobre una base y sobre otra son dos universos distintos, y elegir uno por comodidad sería el error más caro de todo este artículo.
Lo que sí está claro es el efecto en el producto. Subir un impuesto así obliga al operador a recomponer su estructura, y la parte más fácil de recomponer es la oferta de bienvenida. Los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida tras la subida del IEPS para absorber parte del impuesto.
Léelo dos veces, porque es el resumen de toda la sección fiscal. El impuesto no se paga en una sucursal; se paga en la letra pequeña del bono.
El margen tiene fecha: cómo cambia el estado de las cosas de un mes a otro
Los estados financieros no cambian rápido. Los estados administrativos, sí. Entre noviembre de 2025 y octubre de 2026 el mercado mexicano vivió más movimientos que en los cinco años anteriores, y cada movimiento dejó gente con dinero dentro.
El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca y del Grupo Salinas, quedaron inhabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo al 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino online, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente. En paralelo, en 2026 se cerraron alrededor de veinte casinos terrestres.
La única forma honesta de escribir esto es con fechas, y por eso no vas a leer aquí que estos sitios estén abiertos o cerrados hoy. Estuvieron bloqueados desde noviembre de 2025 y las resoluciones judiciales siguen cambiando. Cualquier afirmación sin fecha sobre su estado tiene la vida útil de un tuit.
Que no haya una sanción establecida para el apostador que juega en un sitio sin permiso es un dato, no una invitación. No existe un castigo ni una exención; simplemente no está establecido. Y el riesgo real que corre un usuario no es la multa: es el saldo atrapado el día que la orden cae.
Las reglas que la página no puede hacer por ti
Quedan tres cosas que ningún comparador puede comprobar desde fuera, y conviene decirlas antes de cerrar.
El porcentaje de pago real de cada casa, mercado por mercado, no lo publica nadie. Puedes estimarlo con la suma de los inversos de los momios de un mismo mercado, pero esa estimación la tienes que hacer tú, mercado a mercado, el día que apuestas. Los momios cambian durante el día, así que el resultado de esa suma es de un instante concreto y no de una marca.
El estado del permiso de cada operador no lo certifica tampoco ningún documento accesible. Lo que se puede hacer es el ejercicio de comprobación en el propio sitio, y hacerlo antes de depositar y no después.
Y las condiciones de la oferta de bienvenida solo existen en su versión contractual dentro de la cuenta. Un requisito de apuesta que no ves hasta después de registrarte es un requisito que ya aceptaste. Leerlo antes no es desconfianza: es lo único que separa una promoción de un compromiso.
Preguntas frecuentes sobre las casas de apuestas online en México
¿Cómo compruebo si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Busca el número de permiso en el pie de página del propio sitio y anota a nombre de quién está. Como el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se ha podido abrir, cruza ese número con lo que publican las compilaciones del sector. Si las fuentes se contradicen entre sí, no tomes ninguna cifra como confirmada.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Multiplica la cantidad apostada por el momio: $500 MXN a momio 1.90 devuelven $950 MXN. La ganancia neta es la cantidad apostada por el momio menos uno, es decir $450 MXN. En un parlay, los momios de cada selección se multiplican entre sí para formar un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Suma los inversos de los momios de un mismo mercado. Con 1.90 en ambos lados de una apuesta de dos resultados, la suma da aproximadamente 1.0526, el porcentaje de pago ronda el 95 % y la casa se queda cerca del 5 %. Con 1.80 en ambos lados, el margen sube a cerca del 10 %.
¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de tu cuenta, normalmente en la sección de juego responsable. En México estas herramientas existen solo si la casa las ofrece, son voluntarias y no hay un registro nacional de autoexclusión que las conecte entre plataformas. Un bloqueo pedido a una marca no viaja a las demás, así que hay que repetirlo en cada una.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Sí, el premio es ingreso. El pagador retiene el 1 % si el premio no está gravado por el estado o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % si ese impuesto lo supera. La Ciudad de México aplica un 6 % estatal sobre premios, unos 7 % en total, y quien paga entrega un CFDI de retenciones.
¿Qué riesgos corro si apuesto en una casa sin permiso en México?
El riesgo más tangible es el saldo congelado: cuando un operador queda inhabilitado, el dinero que los usuarios tenían dentro puede quedar atrapado, y ha ocurrido. A eso se suma la ausencia de una autoridad mexicana ante la que reclamar y un tratamiento fiscal del premio que no está establecido, por lo que conviene consultar a un contador.
¿Dónde queda el margen que la casa se queda en cada apuesta?
Dentro del precio, nunca como una comisión aparte. Las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mercado suman más de 100 %, y ese excedente es el overround, la ganancia de la casa con un libro equilibrado. El margen es 100 % menos el porcentaje de pago: con 1.95 en ambos lados, cerca del 2.5 %; con 1.80 en ambos lados, cerca del 10 %.
¿Funcionan igual los momios de un hipódromo y los de una casa de apuestas deportiva?
No. En los momios variables, o parimutuel, los apostadores apuestan entre sí y el momio se conoce después del evento; la parte que se reparte como premios es inferior al 50 % en los operadores estatales y llega a cerca del 85 % en carreras de caballos. En los momios fijos la casa fija el precio, actúa como contraparte y el momio queda cerrado desde que apuestas.
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