Casas de apuestas con bono de bienvenida en México: la letra chica antes del clic
Un bono de bienvenida se anuncia con una cifra grande y se cobra con una cifra pequeña. Entre una y otra vive el requisito de apuesta, ese que casi nadie lee y que decide si los $7,000 MXN de un encabezado se convierten en dinero jugable o en una tarea de fin de semana. En México, además, esa tarea convive con un marco legal que no escribió ni una sola línea sobre bonos: la Secretaría de Gobernación autoriza casas de apuestas, supervisa a sus permisionarios y no regula el regalo que aparece en la portada.
Datos actualizados al noviembre 5, 2026; los permisos y su estado se contrastaron con lo que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación y con lo que declaran las propias marcas en sus fichas y pies de página.
Cómo se evalúan las casas de apuestas con bono de bienvenida
Antes de mirar ninguna cifra conviene fijar el criterio. Una casa de apuestas con bono de bienvenida se juzga por lo que el jugador puede hacer con el dinero, no por el tamaño del anuncio. Cuatro preguntas ordenan la comparación.

La primera es si el bono se acredita solo o exige un depósito previo. No es un detalle menor: un bono sin depósito entra en la cuenta y permite probar la plataforma sin arriesgar nada; una duplicación del primer depósito exige poner dinero propio y a menudo multiplica por dos una cantidad que el jugador ya tenía en mente gastar.
La segunda es cuántas veces hay que apostar el monto antes de retirarlo. Es la pregunta que desarma casi todas las portadas. Un bono de $1,000 MXN con un requisito de diez veces se convierte en $10,000 MXN de apuestas antes de que el saldo sea retirable.
La tercera es la momio mínimo que cuenta para ese cómputo. Sirve para dos cosas: impide limpiar el bono con apuestas al empate, y empuja al jugador hacia los mercados donde el margen de la casa es más alto.
La cuarta es el plazo. Un plazo corto es una máquina de perder el bono por calendario; uno largo deja jugar con la cabeza. En el caso de Caliente, los datos del encabezado —$1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN— llegan sin plazo, sin momio mínimo y sin número de vueltas. La propia página no aclara si las dos ofertas valen solo para apuestas deportivas o si también cubren casino.
Novibet, el operador que no aparece en los encabezados
Novibet es la excepción a toda esta conversación y por eso abre la lista. Su permiso, DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., consta según una fuente especializada, sin confirmación oficial. Pero lo que define a esta casa es lo que no tiene: no hay ningún dato de un bono de bienvenida suyo que llegue desde su propia ficha. Quien llegue buscando un regalo de entrada se va a topar con su catálogo de apuestas y no con una cifra.
Eso no la descalifica; la reubica. Novibet compite por otra vía: la del apostador que quiere un permisionario de la frontera con cuota viva y prefiere negociar sus propios términos antes que amarrarse al rollover de un ingreso regalado. En un mercado donde casi todas las portadas gritan una cantidad, una marca que se queda callada en el escaparate obliga al jugador a hacer una pregunta distinta: ¿cuánto de ese bono que me ofrecen en otra casa voy a terminar devolviendo en margen?
Conviene apuntar algo: cuando el IEPS subió a 50 % en 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del costo del impuesto. Las casas que no anuncian ninguno no son ajenas a esa presión; simplemente eligieron no pagarla en el escaparate.
Playdoit, o el bono que se contradice solo
La ficha de Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Dos párrafos del mismo listado afirman cosas distintas, de modo que las condiciones no son claras. La casa opera con un permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según una fuente especializada y sin confirmación oficial.
Un bono ambiguo no es un bono generoso ni un bono malo: es un bono que nadie puede presupuestar. Si el ingreso depende de depositar y el anuncio no lo dice, el jugador que planee apostar $2,000 MXN este mes tiene que escribirle primero a soporte o revisar los términos dentro de la cuenta antes de asumir cualquier aritmética. En un rollover, la diferencia entre que la base sea $1,000 regalados o $1,000 que salieron del bolsillo del propio jugador es la diferencia entre duplicar $1,000 y duplicar $2,000.
Playdoit se sostiene por otra razón: es una plataforma establecida dentro del grupo de permisionarios que llevan años operando en México y su catálogo cubre lo que un apostador mexicano espera encontrar. Quien busque novedad en la promoción de entrada va a salir decepcionado; quien busque una casa con años en el mercado y no le importe gastar cinco minutos preguntando por escrito qué es exactamente ese $1,000, encuentra una opción razonable.
Pickwin y la aritmética que no cuadra
Pickwin tiene un problema de papeleo antes que de producto. El número de permiso no se imprime porque las compilaciones se contradicen: el número que da una es el mismo que muestra el pie de página de Betcris en nombre de Producciones Móviles. El titular que nombran las fuentes es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, según una fuente especializada y una fuente especializada.
Esa confusión no es cosmética. En un mercado donde el número de permiso es el único dato verificable que una casa publica, un permiso que no se puede rastrear a un titular único deja al jugador sin el ancla que necesita si algún día tiene que reclamar. Pickwin no lleva el peso de la duda por una falta propia: lo lleva porque un registro público de permisos que la propia autoridad publica no ha podido abrirse, y las compilaciones que lo suplen copian entre sí.
En la promoción de entrada, esta casa tampoco ofrece una cifra que llegue desde su propia ficha. Quien la elija, que la elija por el producto y no por el regalo.
Strendus, tres permisos y la misma pared
Strendus presenta tres números —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según una fuente especializada, con un titular que las compilaciones tampoco ponen de acuerdo: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Tampoco hay confirmación oficial.
Tres permisos en una sola marca sugieren una estructura corporativa con varias sociedades operando bajo un mismo paraguas comercial, que es la norma en este mercado más que la excepción. Para el apostador eso significa una cosa concreta: los términos y condiciones son el único contrato que importa, porque la razón social que responde al final del día no es la que aparece en el logo.
Sobre el bono de bienvenida, la ficha de Strendus no ofrece una cifra propia, así que cualquier expectativa de regalo grande tendría que sostenerse en algo que la casa misma no dice. Vale igual que con otras: el permiso está, el escaparate promocional no.
Betcris, la advertencia del pie de página y nada más
El pie de página de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. El número de permiso no se imprime porque el del pie de página y el de la tabla del propietario difieren; el titular que nombran las fuentes es Producciones Móviles.
Aquí aparece una rareza útil: una casa que dedica su espacio legal a decir quién no puede jugar antes de decir qué gana quien juega. Ese pie no vende nada y cumple una función. El apostador adulto que lo lee aprende lo que va a necesitar después: dónde pedir ayuda si la cosa se sale de control.
En materia de bonos de bienvenida, Betcris tampoco aporta una cifra desde su propio listado. La casa vive de su catálogo y de su marca regional, no de un regalo de entrada, y quien la elija por eso mismo debería saber desde el principio que no está eligiendo la oferta de portada.
Caliente: los $1,000 MXN sin depósito y la caja que no se abre
Caliente es la marca que sostiene el discurso del bono sin depósito en México, y también la que mejor enseña sus límites. En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. Al pie de la portada no hay plazo, ni momio mínimo, ni número de vueltas. Los términos que se pueden leer llegan desde reseñas de casas de apuestas, y esas reseñas no coinciden entre sí: el rollover del bono sin depósito aparece como diez veces, mientras el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra.
Ahí está el punto que casi nadie subraya. Un bono sin depósito de $1,000 MXN con un requisito de diez veces obliga a mover $10,000 MXN en apuestas antes de poder retirar un peso. Si el jugador limpia ese bono con apuestas a un momio de 1,90, cada peso apostado regresa $1,90 en caso de acierto, pero el recorrido introduce el margen de la casa en cada uno de esos boletos. Con un margen de mercado del 5 %, mover $10,000 MXN cuesta alrededor de $500 MXN en esperanza matemática: la mitad del bono, antes de contar que solo cuentan las apuestas al momio mínimo y que la duplicación hasta $7,000 MXN trae su propio requisito, distinto y no publicado.
La conclusión honesta: los $1,000 MXN existen, y son un ingreso real en la cuenta del jugador el día que se acreditan. Que se pueda retirar cualquiera de ese dinero es otra pregunta, y depende de un plazo y un momio mínimo que no están en la portada. La app de Caliente Deportes suma transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años. El permiso, DGG/SP/404/97 a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente), está en el pie de página del propio sitio.
Caliente sirve bien a un perfil: el apostador que quiere probar la plataforma y las transmisiones sin poner dinero. Para ese lector, el bono sin depósito es la mejor puerta de entrada del mercado siempre que acepte que quizá nunca retire ese saldo, y que la caja fuerte de verdad está en la duplicación del depósito, cuyas condiciones siguen sin publicarse en la portada.
Codere: hasta 7,000 MXN y una app con 30 deportes
La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. La misma ficha dice que la casa opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los depósitos se hacen con tarjeta, SPEI y OXXO. La app cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. El permiso que consta como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) llega según una fuente especializada, sin confirmación oficial.
“Hasta 7,000 MXN” es la frase más elástica del mercado y merece una lectura de editor. El techo de una duplicación siempre depende de cuánto deposite el jugador: quien ponga $1,000 accede a $1,000 más de bono bajo los requisitos de la casa, y los $7,000 completos exigen un primer depósito de ese tamaño. El anuncio no dice cuántas veces hay que apostar la suma, ni con qué momio mínimo, ni bajo qué plazo, así que la cifra grande funciona como escaparate y la cifra chica sigue escondida.
La app, en cambio, sí cumple lo que promete. Más de 30 deportes con estadísticas en vivo es una oferta de producto, no de marketing, y quien haya usado una plataforma con ocho deportes entiende la diferencia el domingo por la tarde. Depositar por OXXO, además, resuelve el problema de la cuenta bancaria para una parte grande del público mexicano.
Codere le sirve al apostador de cartera amplia que ya decidió cuánto va a depositar el primer mes y quiere la mayor cantidad de saldo adicional sobre esa decisión, y que no le teme a un requisito de apuesta que la casa resolverá por escrito cuando entre a la cuenta.
1xBet: apuestas en vivo, transmisión y la sociedad que no coincide
La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. El permiso consta como DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según una fuente especializada, que además no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una sociedad distinta del titular nombrado.
Esa diferencia entre la sociedad que publica la app y el titular del permiso es lo que un jugador debe tener presente. No es una irregularidad por sí sola: en México muchas marcas extranjeras se apoyan en un permisionario local, y una sociedad extranjera puede ser la desarrolladora de la aplicación mientras el permiso mexicano vive en otra empresa. Pero obliga a fijar dónde está la obligación legal, porque ahí es donde se reclama si algo falla.
En producto, 1xBet cubre el terreno del apostador que quiere transmisión y estadísticas dentro de la misma pantalla, algo que los esports hacen evidente. En promoción, la ficha habla de bonos en plural y no de una cifra concreta de bienvenida; el programa de lealtad, además, retiene de verdad. 1xBet es para quien apuesta casi todos los días y valora la cobertura en vivo más que la cifra de bienvenida.
Betway: 2,000 eventos por semana y su propio carné
Betway anuncia en su app más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. El permiso consta como 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según una fuente especializada y sin confirmación oficial.
Dos mil eventos por semana no son un eslogan: son un filtro de calidad para quien busca un mercado específico. El apostador que sigue la liga de ascenso de un país lejano o quiere una línea de hándicap asiático a media semana encuentra dos mil razones para abrir la app; el que solo juega los partidos del fin de semana no nota la diferencia.
El club de apuestas gratis semanales merece una advertencia de lectura. Una apuesta gratis cuyo importe no se devuelve junto con la ganancia vale menos de lo que parece: si el jugador gana $500 a un momio de 1,90 con un boleto cuyo importe no vuelve, embolsa $450 y no $950. El regalo semanal es una devolución parcial, útil para quien apuesta con constancia, casi irrelevante para quien entra una vez al mes.
Betway le sirve a quien ya tiene un hábito y quiere sostenerlo con menos desembolso propio cada semana, dentro de un permisionario identificable.
Qué cambia el panorama de las empresas bloqueadas
Hay que mencionar a los ausentes, porque su ausencia también enseña. La UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas el 11 y 12 de noviembre de 2025; en ese movimiento Betano, de Ganador Azteca, quedó deshabilitada, y bet365.mx lleva bloqueada desde noviembre de 2025. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo permitió a esas aplicaciones publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx, y hacia el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas.
El estado es inestable y por eso se cuenta con fecha y no con veredicto. Para el apostador, el saldo congelado en una casa bloqueada es la factura real de ese episodio: dinero que no depende de la suerte de un partido sino de un expediente judicial. Ninguna de esas dos marcas aparece entre las nueve casas comparadas, no porque carezcan de permiso, sino porque hoy no están operando con normalidad.
Panorama del bono: qué se anuncia frente a qué se cumple
Las portadas mexicanas hablan un idioma bastante uniforme. Cifra grande, sin plazo y sin requisito visible. Aquí se compara lo que cada marca declara y el estado de su permiso según la fuente que lo publica.
| Marca | Estado del permiso SEGOB según lo declarado | Lo que dice el propio listado sobre el bono |
|---|---|---|
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según una fuente especializada; sin confirmación oficial | Sin cifra de bono de bienvenida en su ficha |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005; titular Eventos Festivos de México, según una fuente especializada; sin confirmación oficial | $1,000 MXN, descrito en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito |
| Pickwin | Número no impreso, las compilaciones se contradicen; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, según una fuente especializada y una fuente especializada | Sin cifra de bono de bienvenida en su ficha |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según una fuente especializada; sin confirmación oficial | Sin cifra de bono de bienvenida en su ficha |
| Betcris | Número no impreso, el del pie de página y el de la tabla del propietario difieren; titular Producciones Móviles | El pie de página limita el servicio a mayores de 18, sin cifra de bono |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), según una fuente especializada; sin confirmación oficial | Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020; titular Entretenimientos Naturales, según una fuente especializada; la app se lista bajo 1XCorp N.V.; sin confirmación oficial | Bonos de bienvenida y promociones de temporada, sin cifra publicada |
| Betway | Permiso 4184; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según una fuente especializada; sin confirmación oficial | Club con apuestas gratis semanales; sin cifra de bienvenida publicada |
La columna de permisos se lee de izquierda a derecha y deja una impresión incómoda: de las nueve casas, cinco publican un número y ninguna lo presenta como confirmación oficial, porque la Dirección General de Juegos y Sorteos mantiene su listado de sitios autorizados en un archivo que no ha podido abrirse. Dos marcas no imprimen número alguno porque sus propias fuentes se contradicen entre sí. Esa no es una falla de las marcas; es una falla de transparencia del registro, y el jugador que quiere verificar paga la cuenta.
En la columna del bono, cuatro marcas publican una cifra de bienvenida y cinco no publican ninguna. La proporción engaña si se lee como fuerza y debilidad: una casa sin bono de portada puede tener un producto considerablemente mejor. Lo que no engaña es que solo dos de las cuatro cifras —los $1,000 MXN sin depósito de Caliente y los hasta 7,000 MXN de Codere— hablan de un monto exacto, y que las dos restantes vienen con la palabra “hasta” o con dos descripciones contradictorias.
Tres caminos y a quién le queda cada uno
El lector que llega hasta aquí ya tiene la información suficiente para elegir una ruta, y las rutas son tres.
La del regalo sin depósito tiene un solo nombre en esta comparación: Caliente y sus $1,000 MXN de entrada. Es la ruta para quien nunca ha apostado en línea, no quiere comprometer dinero en una primera prueba y acepta que el retiro del saldo depende de un rollover reportado de diez veces. Su ventaja es que el riesgo en efectivo es cero; su límite es que el bono no es efectivo hasta que se cumple el requisito.
La ruta del depósito replicado es la de Codere y su “hasta 7,000 MXN”. Le queda al apostador que ya decidió cuánto gastar este mes y quiere que la casa ponga una cantidad parecida. Aquí el requisito de apuesta importa de verdad, porque la base del rollover es más grande: quien deposite $7,000 MXN para tocar el techo se enfrenta a un cómputo mucho mayor que quien deposite $500.
La tercera ruta es la de la casa sin bono de portada. Novibet, Pickwin, Strendus, Betcris, 1xBet y Betway están en el grupo que no publica una cifra de bienvenida desde su propia ficha. Para quien apuesta con regularidad y tiene un mercado favorito, el valor está en el producto: la cobertura de 2,000 eventos semanales de Betway, los más de 30 deportes de Codere, la transmisión en vivo de 1xBet y Caliente. El apostador que persigue una promoción y el que persigue un mercado son dos personas distintas, y este mercado las atiende a las dos, pero con casas distintas.
El cálculo que conviene hacer antes de depositar
Hay una operación sencilla que convierte un anuncio en un número útil, y conviene hacerla antes de depositar y no después. Toma el monto del bono, multiplícalo por el requisito de apuesta y divide el resultado entre lo que piensas apostar por boleto.
Con un bono de $1,000 MXN y un requisito de diez veces, el cómputo es de $10,000 MXN en apuestas totales. Si el jugador apuesta $250 MXN por boleto, eso son 40 boletos, y cada uno tiene que cumplir el momio mínimo que exija la casa: uno por debajo de ese umbral no cuenta para el cómputo, así que un boleto “seguro” a momio bajo no adelanta nada y uno a 1,40 puede quedarse fuera. Si el jugador apuesta $500 MXN por boleto, son 20 boletos y el recorrido cabe en dos semanas de apuestas normales.
El segundo paso es estimar el costo. Once millones de pesos apostados no cuestan once millones; cuestan el margen que la casa se queda de cada apuesta. Con un margen de mercado del 5 %, mover $10,000 MXN deja alrededor de $500 MXN en manos de la casa a lo largo del recorrido: la mitad del bono. Ese número asume que solo se apuesta el importe del bono, que todos los boletos cumplen el momio mínimo y que el plazo alcanza. Cambia cualquiera de esas tres condiciones y el costo sube, no baja.
De ahí sale la banda que el jugador debería recordar: para un bono de $1,000 MXN con un requisito de diez veces y apuestas de $250 a $500 MXN por boleto, el recorrido son 20 a 40 boletos y el costo esperado ronda la mitad del importe del bono. Es un promedio sobre muchos boletos, no una garantía para ninguno; un solo parlay afortunado puede dejar el balance en positivo, y esa es precisamente la parte que ninguna casa publica.
Normativa del juego con apuestas en México
Ninguna norma mexicana habla de bonos de bienvenida. Esa es la primera frase que un apostador debería leer antes de creer que detrás de una promoción hay una autoridad vigilando. Lo que sí existe es un marco del que la promoción cuelga: la autoridad es la Secretaría de Gobernación, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos.

El estatuto es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y autoriza solo lo expresamente permitido. La Secretaría otorga permisos e inspecciona en términos del artículo 7, clausura establecimientos no autorizados según el artículo 8, y el artículo 9 impide que estos locales se instalen cerca de escuelas o centros de trabajo. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta con más fuerza: su artículo 2 prohíbe la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista.
La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”. Los permisos relevantes para apuestas son los de centros de apuestas remotas y salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y los permisos son intransferibles conforme al artículo 31. Los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir un billete de fianza, obligaciones del artículo 29.
Permisos, permisionarios y el listado que no se puede abrir
No hay licencia digital independiente para casas en línea. La práctica documentada es que los sitios operan amarrados al permiso de un permisionario con establecimiento físico, y que muchas marcas extranjeras recurren a un titular local. Un mismo permisionario puede operar varias marcas, lo que explica por qué dos casas distintas comparten el mismo número en sus pies de página y por qué las compilaciones se contradicen tanto.
El listado oficial de sitios autorizados que la Dirección General de Juegos y Sorteos publica en PDF no ha podido abrirse. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y las cifras de sitios de apuestas que circulan se contradicen: 136 en un informe, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Por eso ningún conteo se imprime aquí como dato firme ni se presenta ningún número de permiso como oficial.
El estado concreto de cada marca, con el color de cada caso, se recoge en la tabla comparativa de la sección sobre el panorama del bono, y conviene leerla con una regla: cinco casas publican un número, dos no lo imprimen porque sus fuentes chocan, y en ningún caso hay confirmación de la propia autoridad.
Qué se puede apostar y qué no
Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de un permisionario de la Secretaría de Gobernación. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y las variedades de apuesta no tienen regla propia en los artículos del Reglamento revisados, lo que no significa que estén prohibidas, sino que viven dentro del permiso general de cada casa.
Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con la figura del cruce de apuestas, donde los menores de edad no pueden participar en ningún caso, según el artículo 5. Un mercado de intercambio de apuestas entre jugadores no tiene previsión alguna, y aquí no se afirma que exista uno mexicano. Tampoco hay reglas encontradas sobre eventos restringidos, como competiciones de menores o ligas inferiores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
Edad, identidad y controles antilavado
El Reglamento prohíbe a los menores de edad el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, según su artículo 5, pero no fija un número. Los 18 años que aparecen en las fichas y pies de página son la declaración de cada marca, no una cifra estatutaria establecida. Es una distinción que importa cuando un padre pregunta a qué edad su hijo puede entrar a un sitio: la respuesta la da la casa, no la ley.
Los operadores verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos que se exigen en concreto no están establecidos en un texto estatutario. Los retiros, en la práctica, van a una cuenta a nombre del propio jugador, y el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados.
Publicidad, reformas e iniciativas
No se encontró un artículo federal sobre publicidad en los apartados del Reglamento revisados. Los reportes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley vigente. Las propuestas para limitar influencers y atletas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida, entre ellas la del diputado Martínez Urincho, son propuestas y no ley.
Hay que subrayarlo porque el tema aparece cada temporada: ninguna regla vigente sobre bonos se encontró en los artículos revisados del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Lo que cambió el diseño de los bonos no fue la norma, sino el impuesto. Cuando el IEPS subió a 50 % en 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del costo, y ese es el resorte real que mueve las cifras de portada.
La reforma pendiente tampoco es ley. La Secretaría de Gobernación terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y sigue siendo solo una propuesta.
Marcas extranjeras, marcas bloqueadas y lo que queda sin proteger
Una casa con permiso mexicano aporta algo concreto: un foro legal en el país, el permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identidad y antilavado, y un CFDI de retenciones cuando corresponde. Una casa offshore no aporta nada de eso, y sus saldos pueden congelarse. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, por mucho que su publicidad hable de regulación.
El episodio de 2025 y 2026 sirve de ilustración. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y en ese movimiento quedaron deshabilitadas bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo las dejó publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea. Hacia el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden contra ambas marcas, según una sola fuente. Unos 20 casinos físicos cerraron en 2026.
Sobre la situación del jugador que apuesta en un sitio sin permiso, ni una multa ni un delito quedan establecidos, y aquí no se afirma ni sanción ni exención. El consejo útil es distinto: verifica el permiso antes de depositar, porque el único daño comprobado en todo este expediente es el saldo congelado.
Impuestos: del IEPS del operador a la retención del premio
El modelo fiscal no es asesoría tributaria, pero conviene tener sus piezas. El operador paga IEPS sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, a una tasa del 50 % conforme al artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir sus obligaciones, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, en términos de los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
La base no está establecida. El texto leído dice solo “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y por eso aquí no se escribe ni “50 % de las apuestas” ni “del ingreso bruto”. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas, y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal excede ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a que está obligada; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a $600,000 MXN al año deben reportarse en la declaración anual. Los premios de sitios sin permiso quedan en zona gris, porque el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, así que la posición correcta es consultar a un contador o asesor fiscal.
La consecuencia práctica para el apostador que gana un premio grande en una casa con permiso mexicano es que la retención llega sola, con su CFDI. En una casa offshore, esa retención no llega y la obligación no desaparece: cambia de manos y aterriza en la declaración anual del propio jugador.
Prevención y juego responsable en el bono de bienvenida
Un bono mal entendido es una forma de perder el control sin darse cuenta. No hay exageración en eso: un requisito de apuesta que exige mover diez veces el importe empuja a apostar más de lo que el jugador pensaba, y el plazo añade prisa. Las herramientas de prevención importan precisamente porque la promoción empuja en la dirección contraria.
México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Es la ausencia más costosa del sistema. Un jugador que quiere cerrarse la puerta de todas las casas a la vez no tiene un mecanismo estatal para hacerlo, y la autoexclusión que ofrecen las plataformas es voluntaria e interna: vale para esa casa, no para el mercado. Tampoco se encontró un límite estatutario de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal.
Las herramientas que sí existen, casa por casa
Lo que hay son herramientas internas, y cada marca las lista a su manera. La ficha de Codere México incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, además de declarar el permiso de la Secretaría de Gobernación y el límite de 18 años. El pie de página de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. El pie de caliente.mx prohíbe las apuestas a menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. La app Caliente Deportes está limitada a mayores de 18 años.
Es poco, y conviene decirlo sin adornos. Una sección de juego responsable suele ofrecer pausas, límites de depósito y autoexclusión dentro de la plataforma. Para el jugador que necesita algo más que una pausa, la conversación es distinta y salta de la casa de apuestas a la ayuda profesional.
Cómo se pone un límite y por qué el orden importa
El lector que quiera poner un tope tiene una secuencia razonable. Primero decide el monto mensual total que puede perder sin que le afecte la renta; después lo divide entre las casas que usa; solo entonces registra el límite en cada cuenta, en la sección de juego responsable. Hacerlo al revés —entrar, depositar, y luego buscar el menú— es cómo se llega al límite cuando el mes ya se fue.
Hay una razón específica para poner el límite antes de aceptar un bono. El requisito de apuesta cuenta boletos, y los boletos salen de la misma cuenta. Un límite de depósito configurado con cuidado no bloquea el uso del bono; lo que hace es impedir que la prisa por limpiarlo se traduzca en depósitos adicionales. El bono, en otras palabras, no es una razón para subir el límite, y la casa que sugiere lo contrario está vendiendo, no asesorando.
Para el apostador que sospecha que perdió el control, la ruta no pasa por el bono. Cerrar la cuenta, pedir la autoexclusión interna en cada plataforma y buscar ayuda profesional es el camino, y en México ese camino se recorre sin registro nacional que lo respalde.
Incentivos y requisitos: cómo funcionan los bonos de bienvenida y las apuestas gratis
Un bono de bienvenida es un saldo adicional que la casa acredita al abrir la cuenta, sujeto a condiciones que determinan cuándo se convierte en dinero retirable. La condición central es el requisito de apuesta, o rollover: la cantidad de veces que hay que jugar el importe del bono antes de retirar. Diez veces sobre $1,000 MXN son $10,000 MXN en apuestas.
La segunda condición es el momio mínimo, la cuota más baja que cuenta para el cómputo. Un boleto por debajo de ese umbral no adelanta nada, y el momio mínimo también empuja al jugador hacia mercados con margen más alto, un detalle que la casa no menciona porque le conviene. La tercera es el plazo, y la cuarta es qué apuestas valen: apuesta sencilla, combinada o en vivo pueden contar distinto.
Bonos sin depósito, duplicaciones y recargas
Hay tres formas de bono y conviene no confundirlas, porque el nombre comercial no siempre coincide con el mecanismo.
El bono sin depósito se acredita por registro o verificación y no exige poner dinero. Caliente anuncia $1,000 MXN en esa modalidad. Es el más valioso para el principiante, y también el que más requisitos acumula.
La duplicación del primer depósito iguala el importe que el jugador deposita, hasta un techo. Caliente la anuncia hasta $7,000 MXN y Codere anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. En ambos casos la cifra grande exige un depósito grande: el techo no es un regalo, es el resultado de una multiplicación.
La recarga es una promoción recurrente y no de entrada. Campobet anuncia en su app un bono de recarga semanal deportivo de 50 % hasta $10,000 MXN. Una recarga del 50 % vale exactamente lo que dicen sus términos, ni más ni menos, y suele traer su propio requisito de apuesta cada semana. Es la mejor noticia para quien ya juega con constancia y la peor para quien se registra buscando un regalo único.
Valor real de un bono: la retención y el momento
Antes de mirar cualquier oferta conviene recordar dos cosas que el anuncio omite.
La primera es la retención fiscal del premio. Los premios de juegos con apuestas autorizados son ingreso gravado conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, y la casa retiene en el momento del pago según la regla que ya se describió: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si lo supera. En la Ciudad de México, con su 6 % estatal, el total ronda el 7 %. Un bono de $1,000 MXN que produce una ganancia retirable no entrega esos $1,000 en efectivo.
La segunda es que una apuesta gratis no devuelve su importe. Si el boleto gana a un momio de 1,90 y el importe del boleto no vuelve, el jugador embolsa $0,90 por cada peso de apuesta gratis, no $1,90. Betway anuncia su club con apuestas gratis semanales, y Codere lista apuestas gratis dentro de las funciones de su app. Una apuesta gratis vale la ganancia, no el importe, y esa frase es la diferencia entre un ingreso y una ilusión.
La aritmética de este bono, con sus supuestos
El anuncio de Caliente permite hacer la cuenta que casi ninguna portada hace. El bono sin depósito de $1,000 MXN exige, según lo que reportan las reseñas, un rollover de diez veces: $10,000 MXN en apuestas. Con boletos de $250 MXN son 40 boletos; con boletos de $500 MXN son 20. Ambos escenarios suponen que cada boleto alcanza el momio mínimo de la casa, porque uno por debajo no cuenta.
El costo se estima con el margen que la casa se queda de cada apuesta. Con un margen de mercado del 5 %, mover los $10,000 MXN deja alrededor de $500 MXN en manos de la casa a lo largo del recorrido, es decir, la mitad del bono. Si el jugador limpia el rollover con apuestas de $250 MXN a 1,90, cada acierto devuelve $475 MXN y cada fallo deja el boleto perdido, y el saldo final dependerá de cuántos aciertos hubo. Ahí está la banda con su condición: el costo esperado ronda la mitad del importe del bono suponiendo un margen del 5 %, apuestas que cumplen el momio mínimo y un plazo que alcanza. Es un promedio sobre muchos boletos y no una garantía para ninguno.
Los datos del encabezado no publican ese plazo ni ese momio mínimo, y las reseñas que los reportan no coinciden entre sí. Quien quiera el número exacto tiene que leerlo dentro de su cuenta, en los términos de la promoción, antes de dar por hecho que los $1,000 MXN son retirables.
Un detalle que redondea la banda y que ninguna reseña resuelve: si el jugador limpia el bono con boletos de $500 MXN a un momio de 1,90 y acierta la mitad, el recorrido devuelve $475 MXN por cada acierto sobre 20 boletos, lo que deja el saldo por debajo del bono después del margen. La cuenta no es un pronóstico, es una advertencia sobre el orden de magnitud.
Las nueve casas, ordenadas por lo que ofrecen
Aquí no hay una clasificación de mejor a peor, porque una casa de apuestas no se ordena así. Lo que hay es un orden que responde a la ruta de cada lector, y cada ficha cierra con la lectura que le corresponde.
La primera plaza del grupo de las que publican una cifra es Caliente, con $1,000 MXN sin depósito y hasta $7,000 MXN de duplicación. Le sigue Codere con su bono de hasta 7,000 MXN, la app de más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas y apuestas gratis, además de depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Playdoit queda en un lugar incómodo por la contradicción de su propio listado: los $1,000 MXN existen, pero no se puede saber si exigen depósito.
En el grupo sin cifra de portada, Betway sostiene el argumento más sólido con más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Betway anuncia eventos, no bonos: prefiere que el jugador llegue por el catálogo que por el regalo, y en un mercado saturado de cifras esa decisión se agradece. 1xBet ocupa la plaza del producto en vivo, con transmisión, estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad; su punto débil no es el producto sino la distancia entre la sociedad que publica la app y el titular del permiso.
Novibet, Pickwin y Strendus compiten sin bono de portada. Novibet resuelve esa ausencia con años de operación y un permiso identificable; Pickwin arrastra la duda del número que no puede imprimirse; Strendus presenta tres permisos y una estructura corporativa que obliga a leer el contrato antes que el logo. Betcris se sostiene en su pie de página y en su marca, y quien llegue esperando un regalo grande se va a decepcionar.
Una advertencia atraviesa toda la lista. La ausencia de una marca aquí no significa que carezca de permiso, y la presencia tampoco significa que su permiso esté confirmado: cinco de nueve imprimen un número que proviene de una fuente distinta de la autoridad. El mercado mexicano tiene más marcas de las que cualquier lista cubre y menos transparencia de la que cualquiera quisiera.
Para el apostador que va a elegir una sola de las nueve, la ruta más limpia sigue siendo la más simple: si nunca ha jugado en línea, el bono sin depósito de Caliente es la mejor entrada y la peor promesa. Si ya juega cada semana y tiene un mercado favorito, el catálogo de Betway o la cobertura en vivo de 1xBet valen más que cualquier cifra de bienvenida.
Preguntas frecuentes sobre los bonos de bienvenida
¿Qué hay detrás de un bono de bienvenida y dónde aparecen sus condiciones?
Es un saldo que la casa acredita al abrir la cuenta y que no es dinero libre. Sus condiciones —el rollover, el momio mínimo que cuenta, el plazo para cumplirlo y qué apuestas valen— viven en los términos de la promoción dentro de la cuenta. La portada solo anuncia la cifra; el detalle está donde casi nadie entra.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo?
El rollover es el número de veces que hay que jugar el importe del bono antes de retirarlo: diez veces sobre $1,000 MXN son $10,000 MXN en apuestas. El momio mínimo es la cuota más baja que cuenta para ese cómputo. Un boleto por debajo del umbral no adelanta nada.
¿Por qué una apuesta gratis no devuelve su importe junto con la ganancia?
Porque el importe del boleto no forma parte del saldo retirable; solo lo hace la ganancia. A un momio de 1,90, un boleto ganador de $500 deja $450 y no $950. La apuesta gratis entrega la ganancia que produce, nunca el importe que la sostiene.
¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
El permiso lo otorga la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación y pertenece a un permisionario, no a una licencia digital suelta. Muchas casas publican el número en su pie de página. El listado oficial de sitios autorizados no ha podido abrirse, así que ese número es una declaración de la marca, no una confirmación de la autoridad.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas autorizados son ingreso gravado conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si lo excede; en la Ciudad de México el total ronda el 7 %. La retención es pago definitivo solo si el jugador presenta su declaración.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida?
Se configuran en la sección de juego responsable de cada casa, y son herramientas internas: México no tiene un registro nacional de autoexclusión ni un límite estatutario de depósito o de pérdida. Conviene fijar el tope antes de aceptar un bono, porque la prisa por cumplir el rollover es justamente lo que empuja a depositar de más.
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