Casas de apuestas en línea en México: qué ofrece cada plataforma y qué camino le conviene a cada apostador
En México no existe una licencia de apuestas en línea. Existe un permiso de la Secretaría de Gobernación concedido a un permisionario que ya opera un centro de apuestas, un hipódromo, un galgódromo o un frontón, y ese permiso es el que arrastra al sitio digital. La palabra correcta es permiso, y no es un detalle de vocabulario: quien busca “licencia” espera un registro público, un número verificable en una ventanilla y un procedimiento de revocación claro; quien busca “permiso” encuentra un acto administrativo temporal, concedido a una razón social, del que la marca comercial solo es la cara visible. Nueve plataformas aparecen en esta comparación y ninguna presume de licencia propia, porque ninguna la tiene.
Actualizado a noviembre 5, 2026. Los números de permiso y las condiciones de cada operador se verificaron contra lo que publican los pies de página y las fichas de tienda de las propias plataformas, y contra los listados públicos de casas de apuestas legales en México que recopilan los acuerdos de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Panorama de las casas de apuestas en línea en México: nueve plataformas y sus permisos
| Marca | Permiso SEGOB según la fuente citada (no confirmado oficialmente) | Lo que dice el listado de la marca sobre su catálogo |
|---|---|---|
| Betcris | El pie de página muestra un número a nombre de Producciones Móviles; el listado del propietario da otro, y ninguno se imprime como oficial | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español |
| Pickwin | Los listados se contradicen entre sí: el número de una recopilación es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles | Apuestas deportivas y casino en la app; la ficha de tienda no detalla mercados |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la recopilación | Apuestas deportivas y sorteos en línea; la ficha de tienda no detalla mercados |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México | Apuestas deportivas y casino; la ficha de tienda no detalla mercados |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un portal especializado; titular Libros Foráneos | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera | Apuestas deportivas y casino; la ficha de tienda no detalla mercados |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según un portal especializado; titular Entretenimientos Naturales, mientras la App Store publica la app bajo 1XCorp N.V. | Apuestas deportivas y casino; la ficha de tienda no detalla mercados |
Hay que leer la tabla con el renglón del permiso en la mano. Cuatro marcas —Strendus, Betway, Codere y Playdoit, más Novibet y 1xBet— llevan número porque una recopilación lo publica; dos de ellas lo contradicen entre recopilaciones; y Betcris y Pickwin aparecen sin número precisamente porque las fuentes no coinciden. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según los propios listados, un documento de sitios autorizados que no pudo abrirse, así que ningún número de esta columna tiene confirmación oficial. El lector que quiere certeza no la va a encontrar en una tabla de comparación, ni en la de este artículo ni en la de ningún otro. La encuentra —o no— en el propio pie de página del operador, que es donde vive el dato y donde el interesado puede contrastarlo contra el acuerdo que la autoridad publique cuando esté disponible.
Cómo se ordenaron las nueve y qué significa el orden
El orden de arriba sigue la lógica de la transparencia documental, no la del tamaño del catálogo. Primero las marcas cuya ficha de tienda o pie de página da material concreto sobre el producto; después las que se quedan en la declaración genérica. Betcris y Caliente abren la lista porque son las dos que más datos propios publican: Betcris describe su parlay del mismo juego y sus apuestas a jugadores, y Caliente describe su creador de apuestas y su transmisión en vivo. Pickwin cierra el grupo de los que menos explican, y no por descuido mío: su ficha de tienda sencillamente no describe mercados.
Ninguna columna de esta tabla dice cuál paga más rápido, cuál tiene mejores momios ni cuál es “la mejor”. El material disponible no sostiene ninguna de esas tres afirmaciones para las nueve plataformas a la vez, y una tabla que las prometiera estaría vendiendo una certeza que no existe. Lo que sí sostiene es una comparación de divulgación: quién dice qué de sí mismo y con qué precisión.
Las dos marcas que ya no están y por qué aparecen igual
Betano, que opera bajo el nombre Ganador Azteca, está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la UIF congeló cuentas en el marco de una revisión de casinos; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo, y en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea entre los que estaban betano.mx y bet365.mx. Con bet365 el recorrido es aún más enredado: en marzo de 2026 un juez de distrito le concedió un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente.
Por eso estas dos marcas no entran en la comparación como opciones disponibles, pero tampoco desaparecen del texto. Un apostador que las tenía instaladas necesita saber que su saldo puede estar congelado y que un amparo concedido a la empresa no devuelve automáticamente el acceso del usuario. Y el estado es inestable: cualquier afirmación sobre si están abiertas o cerradas hoy caduca en semanas. La única forma honesta de escribirlo es con su fecha, que es lo que acabo de hacer.
Qué camino busca cada tipo de apostador
Aquí conviene decirlo de frente: no hay una casa de apuestas “mejor” en abstracto, hay caminos. Quien apuesta el domingo con el celular, veinte minutos antes del partido, necesita una app que abra rápido y un depósito por SPEI que no lo mande a hacer fila. Quien compara momios de un mercado secundario y arma parlays de tres o cuatro patas necesita mercado profundo y un creador de apuestas decente. Quien juega sobre todo al casino tiene otro producto en las manos, con otro margen y otra lógica. Y quien simplemente no quiere sorpresas en el retiro necesita entender primero qué papel juega el permiso del permisionario cuando algo sale mal.
La comparación de momios y márgenes viene más abajo, y ahí se ve por qué el camino “cazador de precios” rara vez es el que más rinde para un apostador casual.
Fundamentos: qué es una casa de apuestas en línea y cómo se sostiene
Una casa de apuestas deportivas en línea es un intermediario que pone precio a un resultado. No compite con el apostador a ver quién adivina mejor: compite consigo misma para repartir el riesgo de un modo que le deje algo en cada mercado, gane quien gane. El margen es literalmente eso, y se calcula con una sola operación que cualquier lector puede repetir con la calculadora del teléfono.

Un boleto sencillo es lo simple: un momio, un resultado, un pago. El parlay —o combinada— multiplica los momios de cada pata en un solo precio, y con eso multiplica también la dificultad: para cobrar hay que acertar todas. Un hándicap equilibra a dos rivales desiguales, y “más/menos” apuesta a un número, no a un ganador. En vivo, el precio se mueve mientras el partido corre, y el retiro anticipado permite cerrar una posición antes del final aceptando el precio que la casa ofrezca en ese instante.
El registro es el primer paso real y casi nunca el que se comenta. Se abre una cuenta con datos personales, se deposita y, en algún punto del camino, llega la verificación de identidad. Los operadores verifican usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas figura entre las actividades vulnerables de la ley antilavado. Qué documentos pide cada plataforma no está establecido en la ley, así que cada casa lo resuelve a su manera: documentos oficiales, selfie, comprobante de domicilio. Quien tenga prisa por apostar un partido que empieza en dos horas haría bien en completar ese trámite un día antes, en un momento tranquilo, y no con el cronómetro corriendo.
Los momios se mueven, y no solo por el partido. Una lesión reportada, una alineación filtrada, un gol temprano en vivo: todo eso reajusta el precio y con él la ventaja que la casa tiene integrada. Entender eso cambia la manera de leer una oferta de bienvenida, porque el bono no elimina el margen, solo lo maquilla durante un rato.
Cómo se calcula lo que paga una apuesta
La fórmula es la que casi nadie mira y la que decide el resultado de toda la temporada. Con un momio decimal de 1,90, una apuesta de 100 pesos devuelve 190 pesos: la ganancia neta son 90. Con dos patas de 1,90 en un parlay, el precio combinado es 3,61 y esos mismos 100 pesos devolverían 361, siempre que acierten ambas. La aritmética es trivial; lo que no es trivial es la frecuencia con la que un apostador recuerda esa segunda condición cuando el boleto ya está pagado.
Tomemos un mercado ilustrativo de dos resultados a momio 1,90 y 1,90 —un ejemplo aritmético, no un precio cotizado por ninguna casa— para ver qué esconde esa simetría. El reparto de pago de ese mercado es 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), o sea 0,95: el 95 % de todo lo apostado vuelve a los apostadores. El margen de la casa es el 5 % restante. Con dos resultados a 1,85 cada uno, el reparto baja a 0,925 y el margen sube al 7,5 %; con dos a 1,95, el reparto llega a 0,975 y el margen se queda en 2,5 %. Es un rango, y lo es por una razón concreta: el margen no lo fija el mercado, lo fija la casa, y lo mueve según cuánto necesite atraer volumen, cuánto tema a los apostadores grandes y cuánta competencia tenga al lado. En un mercado de dos resultados el margen se queda típicamente entre el 2,5 % y el 7,5 % según el momio que la casa publique, y en mercados con más resultados —un ganador de torneo, un marcador exacto, un goleador— la banda se ensancha bastante más porque hay más maneras de repartir el riesgo entre más desenlaces.
Ese porcentaje no es un cargo que aparezca en ningún estado de cuenta. Está dentro del precio, y por eso un apostador puede ganar apuestas durante meses sin haber visto nunca cuánto paga por jugar. Con el 5 % del ejemplo, cada 1.000 pesos apostados en ese mercado dejan en promedio 50 pesos en la casa antes de impuestos y antes de que el resultado se decida.
El camino de quien apuesta poco y el de quien apuesta mucho
Un apostador que pone 200 pesos al mes en apuestas sencillas apenas siente el margen: lo siente como una temporada mediocre, no como una cuenta. Uno que mueve 20.000 pesos al mes en el mismo mercado paga, en promedio y con ese 5 % de referencia, alrededor de 1.000 pesos mensuales por el privilegio de jugar. Es exactamente el mismo porcentaje y una experiencia completamente distinta, y esa diferencia explica por qué las casas pelean por el segundo y celebran al primero: el volumen pequeño rara vez hace daño, el grande vive de la promoción y del momio mejorado, y en el momento en que empieza a ganar se topa con límites de apuesta que nunca leyó en los términos.
La promoción no cambia la matemática. La desplaza. Un momio “mejorado” es una concesión temporal del margen, casi siempre en mercados de alto perfil y con un tope de apuesta bajo, y cuando el apostador cae en el hábito de operar el resto del catálogo al precio normal, el margen recupera lo que prestó.
Normativa y supervisión: qué significa tener un permiso de la SEGOB
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica la ley en la vía administrativa a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Esa dirección autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, y lleva los procedimientos de sanción. La ley de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947: prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas con apuestas, salvo los que autoriza expresamente; su artículo 7 le da a la SEGOB la facultad de otorgar permisos e inspeccionar, el 8 le permite clausurar establecimientos sin autorización, el 9 impide que un local quede junto a escuelas o centros de trabajo y el 10 obliga a estados y municipios a cooperar. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, remata la lógica en su artículo 2: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. Y el artículo 1 deja fuera del reglamento a la Lotería Nacional.

El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los tipos relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles (artículo 31), y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir un fiado, conforme al artículo 29.
Ninguna ley mexicana nombra las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener una licencia propia: se cuelga del permiso de un titular autorizado con local físico, y muchas marcas extranjeras recurren a un permisionario local. Un mismo permisionario puede operar varias marcas, y ahí está la clave de esa columna de la tabla de arriba que parece una lista de razones sociales sin relación con las marcas comerciales. La relación existe; simplemente no se publica en el sitio.
Quién autoriza y quién vigila de verdad en 2026
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según los propios comparadores, un listado en PDF de sitios autorizados. Ese listado no pudo abrirse durante la elaboración de este texto, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas también se contradicen: un reporte habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por esa razón ningún número de permiso aparece aquí como confirmado oficialmente, y por la misma razón la tabla del panorama lo repite en cada encabezado de columna.
Hay además una línea de bloqueo que conviene entender. La SEGOB ha reforzado su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso; una base legal expresa para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA no está establecida. En la práctica, la autoridad ha usado esa vía y ha usado también la suspensión administrativa de dominios, como la de julio de 2026.
La reforma al marco de 1947 sigue en el aire. La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley, cuyo reporte se dio el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Existe también una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y esa tampoco es ley: es una propuesta. Cualquier texto que anuncie una “nueva ley de apuestas en línea” está adelantando algo que no ha ocurrido.
Los límites que la ley no fija
El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra. Las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página —Codere lo hace en la ficha de su app, Caliente y Betcris en su pie de página— y una edad legal numérica para el juego no está establecida fuera de lo que cada operador declara. Es una diferencia que importa menos de lo que parece para el apostador adulto y más de lo que parece para el marco: significa que la barrera de entrada la pone la casa, no la ley.
No hay registro nacional de autoexclusión. Es la ausencia más consecuente de todo el sistema mexicano, y aparece en ambas columnas de la comparación: ni las marcas con permiso ni las que operan desde fuera ofrecen un mecanismo estatal que impida a una persona volver a abrir cuenta en otra casa. Lo que hay son herramientas internas, voluntarias, que cada plataforma lista por su cuenta —pausas, límites y autoexclusión dentro de su propio producto— y que no viajan con el jugador de una marca a otra.
Tampoco existe un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal. Eso deja los controles más útiles del juego responsable en manos del usuario y del diseño de cada plataforma. Es un hueco. No un hueco del artículo: un hueco del sistema, y el apostador mexicano lo vive cada vez que intenta cerrar una cuenta a las dos de la mañana.
Impuestos sobre premios: quién retiene qué
Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR, artículos 137 y 138. El pagador retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México cobra un 6 % estatal sobre los premios, lo que ronda un 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a 600.000 pesos en un año deben informarse en la declaración anual.
Del lado del operador, el IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B), de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que necesitan permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 entró en vigor el 1 de enero de 2026, cuando la tasa pasó del 30 % al 50 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la LIVA.
La base del IEPS no está establecida con claridad. El texto leído habla de “valor de la actividad”; la prensa dice “monto total apostado”. No es posible escribir que es “el 50 % de lo apostado” ni que es “el 50 % de los ingresos brutos”, porque ninguna de las dos lecturas está confirmada en el texto legal disponible. Para un apostador, el efecto práctico llegó igual: después del aumento del IEPS las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y el que antes era un regalo generoso es hoy un paquete más sobrio.
Los premios obtenidos en sitios sin permiso viven en un terreno aparte. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento fiscal de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Frente a esa duda, la respuesta útil no es una opinión mía: es consultar a un contador o a un asesor fiscal antes de asumir que la retención que aparece en el recibo es todo lo que hay.
Advertir a quien busca “casas de apuestas sin licencia”
Un sitio sin permiso mexicano no tiene detrás un centro de apuestas autorizado, ni controles de KYC y antilavado bajo supervisión mexicana, ni la posibilidad de emitir un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Tampoco tiene, en el caso de un bloqueo, una vía clara para devolver saldos: las cuentas de un operador bloqueado pueden congelarse, y eso ya pasó en México. La zona offshore se describe como desprotegida, sin nombres propios ni detalles de depósito o bonos, porque nombrar marcas concretas de ese grupo exigiría verificaciones que este texto no puede hacer.
Lo que sí se puede afirmar con precisión es lo que está en juego: no una multa o un delito para el apostador que juega en un sitio sin permiso —eso no está establecido y este artículo no va a inventarlo ni a negarlo—, sino la pérdida de las protecciones que el permiso arrastra consigo. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, por bien redactada que esté su página de términos.
Protección al apostador: qué salvaguardas existen y dónde están
El juego responsable en México es, en la práctica, un asunto de cada plataforma. Las marcas con permiso tienen incentivos para mostrarlo: la publicidad que muestra la clave del permiso oficial y las advertencias de juego responsable lo hace según un reporte secundario, y las fichas de tienda lo repiten. La app de Codere México declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. El de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La ficha de Playdoit también enlaza los términos y las pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años.
Todo eso es útil y ninguna de esas frases es una salvaguarda en el sentido que importa. Una sección de juego responsable con consejos y un enlace es información. Un límite de depósito que la plataforma hace cumplir es una herramienta. El sistema mexicano ofrece mucho de lo primero y deja lo segundo a criterio de cada casa, sin un registro estatal de autoexclusión que impida a alguien abrir cuenta en otra plataforma el mismo día en que cerró la anterior.
Poner límites de depósito o de pérdida, paso a paso
En México el trámite es voluntario e interno, y por eso conviene hacerlo antes de necesitarlo, con la cuenta abierta y la cabeza fría. Se ubica la sección de juego responsable o de límites en el perfil de la cuenta; ahí cada plataforma ofrece lo que ofrece, y no hay un catálogo común. Se fija un tope de depósito por periodo, y cuando el producto lo permite, un tope de pérdida o una pausa temporal. Algunas plataformas añaden autoexclusión dentro de su propio producto, con una duración que el usuario elige.
Tres detalles deciden si la herramienta sirve de algo. El primero es la ventana: un límite semanal que se fija el lunes y se puede subir el martes es una intención, no un límite, así que la pregunta correcta es cuánto tarda en aplicarse una reducción y si un aumento exige esperar. El segundo es si el límite cubre todos los productos de la casa o solo las apuestas deportivas, algo que importa en plataformas que también ofrecen casino y eventos virtuales. El tercero es que el límite no viaja: cierra la cuenta en una plataforma y otra abre sus puertas en treinta segundos. Quien esté pensando en su propia conducta y no en la de un día malo necesita apuntar la autoexclusión en cada casa donde tenga cuenta, una por una. Es un trabajo que la ley mexicana no le ahorra, y ningún bono lo compensa.
El teléfono de ayuda que muchas plataformas anuncian sirve para una crisis, no para un patrón. Y una crisis de juego no se resuelve con un tope de depósito puesto a mano a las tres de la mañana.
El camino corto y el camino largo
Para quien juega por diversión, el límite de depósito es suficiente y honesto: fija lo que se puede perder antes de saber el resultado, y no exige nada más. Para quien ha notado que apuesta más de lo que quiso, el tope de depósito se queda corto, porque el problema no es cuánto entra sino cuántas veces vuelve a entrar. Ahí el instrumento útil es la autoexclusión interna repetida en todas las cuentas abiertas, más el cierre de las que no se usan.
Y está el camino que ninguna plataforma ofrece: pedir ayuda fuera. En un país sin registro estatal de autoexclusión, la barrera más confiable no es tecnológica. Es un tercero que sepa lo que está pasando, ya sea un familiar, un grupo de apoyo o un profesional de salud mental. Suena a consejo de folleto y es el único mecanismo de este apartado que sigue funcionando cuando el usuario ya no quiere que funcione.
Publicidad, bonos y lo que no es ley
No se encontró un artículo federal de publicidad en los apartados del Reglamento revisados. Los reportes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida son proyectos, no normas vigentes. Y no se encontró una regla legal sobre bonos: lo que existe es la decisión comercial de cada operador, que después del aumento del IEPS rediseñó sus paquetes para absorber parte del impuesto.
Esa ausencia explica por qué las condiciones de un bono en México son un terreno tan libre. Sin una regla que obligue a publicar el rollover junto al monto, una casa puede anunciar una cifra grande en el encabezado y dejar los requisitos de apuesta en una página de términos que nadie abre. La única defensa del apostador es leer el requisito antes de depositar, y ese hábito no lo impone ninguna autoridad.
Itinerario del apostador: del registro al primer retiro
Este es el recorrido completo, en el orden en que realmente ocurre, y los puntos donde cada plataforma se separa de las demás.
La elección de la casa viene primero, y en México esa decisión tiene una capa que no aparece en las reseñas: la del permiso. Un sitio que no declara bajo qué permiso opera no está escondiendo un papel por modestia. Después viene el registro: datos personales, correo, teléfono y una contraseña que no se reutiliza. En el camino de verificación se pide la identidad, y esa etapa conviene hacerla con calma, porque el reloj no espera a nadie cuando el partido empieza.
Después el depósito. El abanico mexicano es peculiar y vale la pena entenderlo con las fichas de tienda en la mano, porque cada método tiene un costo distinto, un tiempo distinto y un rastro distinto. La app de Codere México anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. La página principal de Betcris México muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. La transferencia SPEI desde la banca en línea es la vía natural para montos medianos y grandes, porque deja comprobante bancario. El voucher en tienda es la vía del que no quiere vincular una cuenta bancaria, y la que conviene a quien deposita de madrugada en una tienda de conveniencia. La tarjeta es rápida y cómoda, y apunta directamente al estado de cuenta que la familia revisa.
Los retiros son la etapa donde la experiencia se complica. Las casas piden que el retiro vaya a una cuenta a nombre del jugador, lo que cierra la puerta a terceros y también a un atajo que muchos buscaban. Y para premios gravados, el operador emite un CFDI de retenciones, un documento que conviene guardar y que rara vez menciona quien nunca ha necesitado reclamar nada.
Momios, mercados y el camino del apostador informado
El catálogo es la parte que cada marca presume y la que menos se puede comparar aquí, porque las fichas de tienda de Strendus, Pickwin, Betway, Novibet y 1xBet no detallan mercados. Lo que sí está publicado: Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años.
Comparar esos catálogos por número de deportes es una trampa: treinta deportes suenan a tres veces más que diez, hasta que el apostador descubre que la liga que sigue en realidad está en el catálogo de la casa que lista menos. El criterio útil es el mercado concreto que cada quien va a usar —la liga mexicana, la Champions, la NBA, un mercado de córners, el creador de apuestas para combinar un mismo partido— y no una cifra que nadie audita.
Producción y datos de la comparación
Sitios: nueve plataformas comparadas, todas con permiso de la SEGOB según las fuentes citadas y ninguna con confirmación oficial del permiso. Material revisado: fichas de tienda de aplicaciones, pies de página de los sitios principales y los términos de cada plataforma, más los reportes de prensa sobre bloqueos y suspensiones, todos con la fecha indicada en el texto. Vista: los momios y cualquier consideración de margen dependen de la casa, del mercado y del momento, así que ninguna cifra de esta comparación está pensada como precio vigente. Aviso: este texto describe y juzga ofertas; no invita a apostar, no anticipa resultados y no promete ningún pago.
Las nueve plataformas, una por una
La comparación que sigue es de divulgación y de encaje. Cada plataforma se describe por lo que publica de sí misma y se cierra con una lectura propia: en qué se distingue frente a las demás y cuál es el detalle que un apostador debería tener presente antes de registrarse.
Betcris: catálogo profundo y permiso que no puede imprimirse
Betcris destaca en su aplicación el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. La app la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, corre en su versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. En la página principal se muestran los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. El pie de página dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
El permiso es donde esta marca se vuelve el mejor ejemplo de todo lo que va mal en la documentación mexicana. El pie de página muestra un número a nombre de Producciones Móviles; la recopilación del propietario muestra otro. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Una licencia maltesa y un permiso mexicano conviven en la misma vitrina sin que ninguno explique al otro.
Para el apostador de mercados específicos —el que quiere apostar a un jugador concreto, no al resultado— este catálogo es de los más profundos del grupo. Eso es lo que compra quien se registra aquí.
Pickwin: apuestas y casino con la vitrina más opaca del grupo
Pickwin opera apuestas deportivas y casino, y ahí se acaba lo que su ficha de tienda cuenta con detalle. El registro de su permiso es un lío revelador: una fuente da el número DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra compilación muestra el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es precisamente el número que el pie de página de Betcris exhibe para Producciones Móviles. El titular aparece como Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Las dos versiones no pueden ser ciertas al mismo tiempo, y ninguna de las dos tiene confirmación oficial.
Aquí hay una lección sobre el mercado mexicano que va más allá de una marca: dos plataformas distintas comparten razones sociales, y no es un error de una página. Un mismo permisionario puede operar varias marcas comerciales, y el apostador que cree estar eligiendo entre empresas independientes en realidad puede estar abriendo una segunda cuenta con el mismo titular. No es razón para desconfiar de la plataforma. Es razón para leer la razón social y no solo el logotipo.
Pickwin es la marca menos documentada de la lista, y ese es su dato. Quien la elija lo hace por el producto, no por la información publicada.
Strendus: tres permisos, dos titulares y un solo listado
Strendus presenta tres números de permiso —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según casasdeapuestaslegales.mx. Los titulares que las recopilaciones nombran difieren: Atracciones y Emociones Vallarta en una versión, New Ads en otra. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.
Tres números no son tres veces más solidez. Pueden ser tres etapas del mismo negocio: un permiso viejo, una modificación y una autorización posterior, cada una con su folio y su año. El apostador que abre el pie de página de Strendus y encuentra tres folios está viendo el historial administrativo de la empresa, no una garantía acumulada. Lo que sí dice el historial, y es lo único que Strendus publica con cierta precisión, es que la casa lleva años operando bajo supervisión: los folios cubren de 2018 a 2021, y una operación que sostiene papeles durante ese lapso tiene una continuidad que una marca recién llegada no puede exhibir.
Su ficha de tienda no detalla mercados. Ese hueco decide el perfil del usuario: Strendus no es una elección para quien compara mercados secundarios antes de registrarse.
Caliente: el permiso impreso y el producto más completo
Caliente es la única marca del grupo cuyo pie de página muestra el número de permiso —DGG/SP/404/97— y lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación. La operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., que también aparece como publicadora de la app “Caliente Deportes” en la App Store de México, en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026.
El producto es el más completo del grupo por lo que sus propias fichas describen: transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, todo limitado a mayores de 18 años. En el encabezado de caliente.mx se anuncian 1.000 pesos mexicanos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 pesos mexicanos, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Sobre el bono sin depósito, reseñas del sector indican que exige un rollover de diez veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra, así que ninguno de esos tres datos se puede dar por firme.
Diez veces suena moderado dentro de lo que se ve en el mercado. El problema es que la propia inconsistencia entre reseñas demuestra cuánta letra pequeña hay detrás de un anuncio que en el encabezado cabe en una línea. Antes de depositar, los términos de Caliente son la única fuente que vale.
Betway: permiso de cuatro dígitos y catálogo sin detalle público
Betway opera apuestas deportivas y casino, y su permiso aparece como el número 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que el número queda donde corresponde: en una fuente citada, no en un documento de la autoridad.
Un permiso de cuatro dígitos frente a los folios largos de las demás marcas no significa un permiso menor. Los formatos de folio han cambiado desde 1997 y desde 2005, y un número corto puede ser tan antiguo como el DGG/SP/404/97 de Caliente, solo escrito con otro formato. Lo que significa es que en esta marca el número se publica en una recopilación y no en el sitio propio —un contraste con Caliente que un apostador atento nota al abrir los pies de página de ambas.
Su ficha de tienda no detalla mercados. Betway es, en esta comparación, una casa que el lector tendrá que investigar por su cuenta en su propio catálogo antes de registrarse.
Codere: la app con más producto descrito y un bono muy anunciado
Codere es la marca que más detalles publica sobre su producto. La app “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha anuncia un bono de bienvenida de hasta 7.000 pesos mexicanos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO.
El permiso aparece como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular. La ficha de la app suma tres datos útiles: opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Que una plataforma describa su política de cierre de cuenta en la ficha de tienda es más de lo que hacen sus competidoras, y no es un dato menor para quien quiere saber cómo se sale.
Un bono de bienvenida de hasta 7.000 pesos merece una lectura antes de la palabra “hasta”, que en publicidad de apuestas es la palabra que más trabajo hace. El techo se alcanza con depósitos escalonados, y los momios mejorados y las apuestas gratis que la misma ficha anuncia tienen sus requisitos de apuesta. Codere publica más que las demás; eso no la vuelve automáticamente la más barata.
Playdoit: la oferta más enredada del grupo
Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La app la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza los términos y las pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años. El permiso aparece como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular.
Su oferta es el ejemplo perfecto de por qué hay que leer antes de depositar. La ficha de la app anuncia 1.000 pesos mexicanos de bono de bienvenida, y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las dos cosas no pueden ser ciertas, y la contradicción está publicada por la propia marca. Para el apostador, esto no es un detalle de redacción: un bono sin depósito normalmente es dinero gratis con requisitos, y uno con primer depósito normalmente exige poner dinero propio. La diferencia cambia por completo lo que la promoción es.
Playdoit tiene el catálogo más ancho en deportes alternativos del grupo —MMA y esports con transmisión— y la descripción menos confiable de su propia promoción.
Novibet: permiso bajo supervisión con producto poco descrito
Novibet opera apuestas deportivas y casino bajo el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.
La marca destaca menos que sus competidoras y su ficha de tienda no detalla mercados, así que el apostador se queda con dos datos: opera con permiso según una fuente citada y ofrece ambos productos. Para quien juega casino además de deportes, el segundo dato es el relevante; para quien compara momios de futbol, es insuficiente.
Novibet es la plataforma del grupo sobre la que menos se puede decir sin inventar, y el comentario honesto termina ahí. Aquí no hay juicio pendiente por falta de espacio: hay falta de material publicado.
1xBet: permiso de folio corto y una empresa detrás en otro país
1xBet aparece con el permiso DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, con Entretenimientos Naturales como titular. La misma fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada. Opera apuestas deportivas y casino y su ficha de tienda no detalla mercados.
Esa diferencia entre la empresa que figura en la tienda de aplicaciones y la titular del permiso es exactamente el tipo de hueco que un lector debería poder resolver y no puede: son dos entidades, en dos jurisdicciones, y ninguna de las dos confirma a la otra. Otras marcas del grupo cargan licencias extranjeras en su vitrina —Betcris exhibe una licencia maltesa vigente hasta el 3 de noviembre de 2026— y en este caso la empresa extranjera aparece sin que se publique qué licencia tiene.
El folio DGJS/0002/2020 tiene una particularidad que vale la pena notar: un número tan bajo en un año tan reciente sugiere un registro interno de la propia autoridad más que una antigüedad de la marca, y no hay manera de comprobarlo desde fuera. Quien se registre aquí lo hace por el producto, no por la transparencia.
Preguntas frecuentes sobre las casas de apuestas en línea en México
¿Cómo puedo saber si una casa de apuestas opera realmente con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Se busca el pie de página del sitio o la ficha de la app, donde varias marcas publican un número a nombre de un permisionario, y se contrasta con el listado que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos. La clave del permiso debe aparecer junto a la razón social, no como un logotipo suelto sin número ni titular.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Con un momio decimal, la cantidad apostada multiplicada por el momio da el retorno total, y multiplicada por el momio menos uno da la utilidad neta. Apostar 100 pesos a un momio de 1,90 devuelve 190 pesos, de los cuales 90 son ganancia. En un parlay, los momios de cada pata se multiplican antes del cálculo.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios que publica?
Se suma la inversa de cada momio del mismo mercado y se divide uno entre esa suma: el resultado es la proporción que vuelve a los apostadores, y lo que falta hasta 100 % es el margen. Un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90 devuelve el 95 % de lo apostado, así que deja un margen del 5 % para la casa.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas mexicana?
En la sección de juego responsable del perfil de la cuenta, cada plataforma ofrece lo que ofrece, sin catálogo común. Se fija un tope de depósito por periodo y, donde existe, un tope de pérdida o una pausa. Conviene confirmar cuánto tarda en aplicarse una reducción y si el límite cubre también el casino.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR y el pagador retiene: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México cobra 6 % estatal sobre premios. El tratamiento de premios de sitios sin permiso no está establecido.
¿Qué riesgos corro si apuesto en una casa de apuestas sin permiso en México?
Se juega sin un centro de apuestas autorizado detrás, sin controles antilavado supervisados en México y sin la posibilidad de recibir un CFDI de retenciones por un premio gravado. En un bloqueo, el saldo puede quedar congelado. No está establecida una multa o un delito para quien apuesta en un sitio sin permiso, pero tampoco protección alguna.
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