Códigos promocionales para apuestas 2026: nueve casas con permiso de la SEGOB y lo que realmente cuesta cada bono
noviembre 5, 2026 · Permisos revisados contra los pies de página de cada operador y las fichas de sus aplicaciones; la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que cada número se lee como “según la fuente, no confirmado oficialmente”.
Nadie regala dinero. Un bono de bienvenida es una promesa con fecha de vencimiento, un momio mínimo y una cantidad de dinero que hay que mover antes de que ese saldo sea suyo. La palabra “código” sobra en casi todo lo que se busca con estas palabras: en México los bonos se activan desde la propia cuenta, y las listas de códigos que circulan por redes suelen ser enlaces de seguimiento disfrazados. Lo que sí conviene saber es otra cosa: cuánto pesa cada requisito, qué operador enseña sus condiciones y cuál las esconde detrás de una frase bonita.
Aquí hay nueve casas que operan en México con un permiso de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) en manos de un permisionario, y cada una se lleva un examen distinto: el tamaño del bono, la claridad con que lo explica, el programa que lo acompaña y el tipo de apostador al que le sirve. La selección no es un podio ni una recomendación. Es una comparación entre nueve puertas de entrada, con lo que hay detrás de cada una.
La comparación de las nueve casas, de un vistazo
Antes de entrar al detalle, la tabla que ordena la conversación. Los dos asuntos que la cruzan son los que más pesan al elegir: el respaldo legal que cada marca declara sobre sí misma y qué ofrece hoy en su propia ficha o en su propio pie de página. Todo lo demás —lo bien o mal que explica sus condiciones— se lee en las secciones siguientes.

| Casa | Permiso declarado | Qué anuncia hoy |
|---|---|---|
| Betcris | Permiso de la SEGOB de su permisionario; número no publicado (el del pie de página y el de la tabla del propietario difieren), titular nombrado por las fuentes: Producciones Móviles | Avisos de juego responsable y prohibición estricta para menores en el pie de página; sin cifra de bono en lo revisado |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular nombrado: Eventos Festivos de México | Bono de bienvenida de $1,000 MXN descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97 mostrado en el pie de su propio sitio, sin confirmación oficial; titular nombrado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Sin cifra de bienvenida en lo revisado; su oferta deportiva no se detalla en la ficha de la aplicación |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular nombrado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación | Sin cifra de bienvenida en lo revisado |
| Pickwin | Permiso de la SEGOB de su permisionario; número no publicado (las fuentes se contradicen), titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Sin cifra de bienvenida en lo revisado |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según el portal Apuestas Legales, que no pudo confirmar el dominio ni la lista; titular nombrado: Entretenimientos Naturales; la aplicación aparece en la tienda bajo 1XCorp N.V. | Bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad, sin cifra |
| Betway | Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Club con apuestas gratis semanales; sin cifra de bienvenida en lo revisado |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el portal Apuestas Legales, sin confirmación oficial; titular nombrado: Libros Foráneos S.A. de C.V. | Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN |
Lo primero que salta a la vista es lo poco que se parece una fila a otra. Dos casas publican una cifra grande en su encabezado; tres no publican ninguna en lo que se puede leer sin registrarse; una anuncia su total sin explicar si aplica a deportes o a casino, y otra describe el mismo bono de dos maneras que no encajan entre sí. Esa variedad no es un accidente de redacción: es la información más útil que da la tabla. Donde hay cifra hay también condiciones, y donde no hay cifra todavía no hay nada que comparar.
Sobre la columna del permiso conviene una advertencia que vale para las nueve filas y no se repetirá. La Dirección General de Juegos y Sorteos aparece en más de una compilación como la que publica la lista de sitios autorizados, pero esa lista no se pudo abrir, y los números que aparecen arriba proceden del pie de página del propio operador o de un compilador de casas de apuestas. Dos de esas compilaciones se contradicen en algunos casos. Así que ningún número de esta columna se lee como confirmación oficial, y una marca ausente de la tabla no queda por eso sin permiso.
Incentivos que se anuncian hoy, casa por casa
La imagen que acompaña a esta sección resume la oferta más visible del mercado mexicano.

Dos marcas apuestan por el encabezado llamativo. En Caliente se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; la página no aclara si ambas valen solo para apuestas deportivas, y esa omisión no es un detalle menor, porque quien llega buscando deportes puede activar algo pensado para casino. Codere, por su parte, anuncia en la ficha de su aplicación un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN.
Playdoit enseña el otro extremo: $1,000 MXN de bono de bienvenida, descritos en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras, y una casa que no logra ponerse de acuerdo consigo misma sobre si hay que depositar deja al lector sin la única cifra que importa para decidir.
Hay además un incentivo que no es de bienvenida y que suele pasarse por alto: Campobet anuncia en su aplicación un bono de recarga semanal deportivo del 50 % hasta $10,000 MXN. Un bono que se repite cada semana vale estructuralmente más que uno de entrada, porque el segundo aprovecha a quien ya está dentro y el primero solo al recién llegado. Quien juega todas las semanas debería mirar ese tipo de promoción antes que el escaparate de bienvenida.
El fondo de todo esto lo puso el impuesto. Cuando el IEPS subió a 50 % en 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida por el costo del tributo, que absorben en parte. Una casa no encarece su propia promoción por gusto: lo hace porque cada peso que regala le cuesta más caro que antes.
Cómo funciona un bono cuando se le quitan las palabras bonitas
Un bono de bienvenida tiene siempre la misma anatomía, y ninguna casa la inventó. Primero un monto nominal, que es el número del cartel. Después un requisito de apuesta —el rollover—, que dice cuántas veces hay que mover ese dinero antes de poder retirarlo. Luego un momio mínimo, que excluye las momios bajos y por tanto las apuestas más seguras. Suelen añadirse un plazo de vigencia, un máximo de apuesta por boleto mientras se cumple el requisito y, en el caso de las apuestas gratis, la regla que más sorprende a un principiante: el importe de la apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia.
Ese orden importa porque decide todo lo demás. Un bono de $7,000 MXN con un requisito exigente puede valer menos que uno de $1,000 MXN con un requisito suave, y la única forma de saberlo es mirar los dos números juntos: monto y requisito. El cartel solo enseña el primero.
Rollover, momio mínimo y plazo: la letra que decide
El rollover se expresa casi siempre como un multiplicador. Un requisito de diez veces significa que hay que apostar diez veces la base antes de que el saldo sea retirable. La base es la pregunta que hay que hacer siempre a la casa, porque no todas la definen igual: unas la fijan en el bono, otras en el bono más el depósito, y esa diferencia puede duplicar el trabajo. Para el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente, reseñas de casas de apuestas señalan un rollover de diez veces, sin confirmación oficial; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra, así que esa parte conviene leerla en la casa y no en un resumen de terceros.
El momio mínimo funciona como un filtro silencioso. Al exigir cuotas por encima de cierto umbral, la casa aparta al apostador que quiere cumplir el requisito con apuestas de bajo riesgo. Ahí está el detalle que el cartel nunca dice: la apuesta segura es justo la que queda fuera. Con un momio mínimo alto, cumplir el rollover obliga a tomar posiciones que uno no habría tomado.
El plazo hace el resto. Un requisito grande con una ventana corta convierte la promoción en una carrera, y la carrera la gana quien apuesta mucho y rápido, no quien apuesta bien.
Qué se lleva la casa de cada peso que se apuesta
Cada momio lleva dentro el margen de la casa, y ningún bono lo elimina. Cuando se suman las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado, la suma supera el 100 %, y esa diferencia es lo que la casa conserva de cada peso apostado. En un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90, la suma de 1 ÷ 1,90 más 1 ÷ 1,90 da 1,0526; el margen es la parte que excede el 100 %, aproximadamente 5,3 %, y la proporción que se devuelve a los apostadores ronda el 94,7 %.
Ese número es el que convierte cualquier requisito de apuesta en un costo real. Cumplir un rollover no es mover dinero de un lado a otro: es pagar el margen del mercado cada vez que se mueve. Cuanto más grande el requisito, más veces se paga.
Cuánto vale de verdad una apuesta gratis
Aquí llega el cálculo que casi ninguna promoción explica. Tomemos los términos de la apuesta gratis que la página ya tiene sobre la mesa, un monto nominal cuyo importe no se devuelve junto con la ganancia, y un mercado ilustrativo de dos resultados a 1,90 y 1,90. No es un momio cotizado por ninguna casa: es el ejemplo que hace visible el mecanismo.
Con una apuesta gratis de $1,000 MXN a momio 1,90 en ese mercado, el valor esperado del bono —entendido como lo que la promoción vale en promedio, nunca como lo que gana— se mueve en una banda de aproximadamente $400 a $470 MXN, según el importe nominal que se tome y según cuánto se tarde en cumplir el requisito. La condición de la banda es la de siempre: la apuesta gratis se juega a un momio cercano a 1,90, y su importe no se recupera cuando acierta. A ese resultado se llega descontando dos cosas del nominal: que el importe de la apuesta no vuelve con la ganancia, y que el margen del mercado se queda por el camino. Es una estimación promedio sobre muchas apuestas, no un resultado garantizado para ninguna en particular; una sola jugada puede ganar o perder.
La traducción práctica es sencilla. Una apuesta gratis de cuatro cifras vale, en promedio, menos de la mitad de su cartel, y eso antes de contar el tiempo que se dedica a cumplir el resto de las condiciones. No es un argumento para rechazarla. Es un argumento para no tratarla como dinero.
Códigos promocionales en casas de apuestas legales: qué significa “legal” en México
México no tiene una licencia de apuestas en línea, y la palabra correcta tampoco es licencia. El marco es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947: prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas, y permite únicamente los que autoriza de manera expresa. La SEGOB otorga los permisos e inspecciona; puede clausurar los locales que operan sin autorización; ningún establecimiento puede instalarse cerca de escuelas o centros de trabajo, y los estados y municipios colaboran en la vigilancia.
El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta por el otro lado: su artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos no prevista de manera expresa queda prohibida. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario, y el artículo 31 aclara que los permisos no son transferibles. Para apuestas, los tipos de permiso relevantes son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y quien ya tiene un permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede obtener permisos complementarios para apuestas remotas. El artículo 29 impone a los permisionarios de apuestas remotas cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza.
Por qué la palabra correcta es permiso y no licencia
La diferencia no es de vocabulario fino. Un permiso de la SEGOB se otorga a un permisionario, y lo que se autoriza es una actividad concreta bajo control administrativo: la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, y lleva los procedimientos de sanción. Ninguna norma vigente nombra las apuestas en línea, y la práctica reportada es que un sitio digital no obtiene un permiso propio, sino que se apoya en el permiso de un operador con presencia física. Varios permisionarios operan más de una marca: en la tabla, Producciones Móviles aparece vinculada a más de un nombre comercial, lo que explica por qué dos casas distintas pueden compartir el mismo titular.
Esa estructura explica también por qué la comparación de números de permiso es tan desordenada. Sin lista oficial abierta, cada marca y cada compilador escribe lo que tiene a mano, y hay titulares que aparecen en dos compilaciones con cifras distintas.
La imagen junto a esta sección ilustra el documento y el sello que hay detrás de esa palabra.
Qué no se puede comprobar y qué conviene exigir
Un registro público no existe hoy como documento consultable. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen: una nota habla de 136 sitios y otra de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso aquí no hay un total, y por eso ningún número de permiso se imprime como oficial.
Lo que un lector puede hacer es sencillo y no depende de ninguna lista. Buscar el número de permiso en el pie de página del operador, y no solo en la ficha de su aplicación; verificar que el nombre del permisionario que aparece ahí coincida con el titular que nombran otras fuentes; confirmar que el permiso corresponda a un centro de apuestas remotas y no a un sorteo; y desconfiar del sitio que no publica pie de página con avisos de juego responsable ni restricción de edad. Cuatro comprobaciones, ninguna complicada, y separan a una casa que asume su permiso de otra que solo lo menciona.
Bloqueos, amparos y por qué el estatus se escribe con fecha
El estado de dos marcas grandes del mercado mexicano cambió varias veces en poco tiempo. El 11 y 12 de noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Durante 2026 se cerraron además unas 20 casas de juego físicas.
Con ese historial, decir que un sitio está abierto o cerrado hoy es una afirmación con fecha de caducidad. Estas dos marcas no aparecen en la comparación de arriba precisamente por eso: no son tarjetas activas, y su situación depende de resoluciones que siguen moviéndose. Lo que sí es estable es la razón por la que el estatus importa para un bono. Un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y ninguna promoción compensa eso.
La reforma que todavía no es ley
La SEGOB terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, según lo reportado el 13 de octubre de 2026. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta, no una norma vigente.
Nada de eso cambia el marco aplicable hoy, y conviene tenerlo presente cuando alguien anuncia “la nueva regulación del juego”: entre un anteproyecto y un reglamento publicado hay años, y a veces ninguno.
Juego responsable: las herramientas que existen y las que no
En México no hay un registro nacional de autoexclusión. Es la frase más importante de esta sección, y también la menos publicitada. La autoexclusión es voluntaria y la ofrece cada casa dentro de su propia plataforma, pero no hay una lista estatal que impida a una persona abrir cuenta en otra marca. Quien quiera cerrarse la puerta tiene que cerrarla casa por casa.
El Reglamento prohíbe a los menores de edad entrar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las marcas, en sus propias fichas y pies de página, escriben 18 años y añaden avisos de juego responsable. No se encontró una edad mínima legal con número para el juego en general, ni un límite de depósito o de pérdida de rango legal, ni una figura de cuenta temporal.
Depósitos, verificación y las cuentas que se congelan
Los operadores verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de juego es vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exigidos no están fijados en la ley, así que cada casa pide lo suyo, y la verificación de identidad es hoy el paso que más tiempo añade entre el depósito y el primer boleto.
Esa verificación tiene una consecuencia práctica que conviene anticipar: un retiro se paga a una cuenta a nombre del propio jugador, de modo que un nombre mal escrito en el registro se convierte en un problema en el momento de cobrar, no antes. La revisión del nombre es más barata al principio que al final.
Qué herramientas ofrece cada casa para ponerse un límite
Las herramientas voluntarias son lo que cada marca lista en su propia ficha: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. El detalle concreto que sí conviene leer en la casa es el alcance de cada límite: si se aplica a un día, a una semana o a un mes; si se puede subir o bajar y en cuánto tiempo; y si bloquearse en una marca le cierra además el acceso a las demás del mismo permisionario. Un permisionario con varias marcas es aquí una mala noticia: un bloqueo que solo alcanza a un nombre comercial deja abierta la puerta de al lado.
Caliente enlaza su sección de juego responsable desde el pie de página de su sitio principal e indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, con una invitación a divertirse con responsabilidad. Betcris escribe en su pie de página que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Codere dice en la ficha de su aplicación que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La aplicación Caliente Deportes hace lo propio con la restricción de edad. Son los mismos avisos con distinto nivel de desarrollo: los tres cubren lo mínimo, y ninguna de las tres publica en ese espacio un número de teléfono o un organismo al que acudir cuando el problema ya existe.
Ahí está el hueco real. Los avisos de juego responsable no son una herramienta de control; son una advertencia. Quien necesita una herramienta necesita poner el límite antes de depositarlo todo, y en México la decisión es enteramente suya.
Apuesta total, recargas y apuestas gratis: los bonos que sí cambian con las semanas
Un bono de bienvenida se cobra una vez. Las promociones que se repiten son las que sostienen a un apostador regular, y en el mercado mexicano son más variadas de lo que sugiere el escaparate.
Campobet anuncia una recarga semanal deportiva del 50 % hasta $10,000 MXN, con lo que convierte cada depósito de la semana en una oportunidad nueva. Betway lleva la idea a un club con apuestas gratis semanales, además de momios mejorados “Super” y “Ultra”, su creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y más de 2,000 eventos por semana en su aplicación. Rushbet va por el lado de la acumulación: su programa de lealtad convierte las apuestas en puntos canjeables en una tienda de bonos, y suma un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. Codere incluye apuestas gratis entre sus llamados freebets. 1xBet combina bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad sin publicar cifras.
Cada formato le sirve a un perfil distinto, y elegir es aquí el trabajo. El club semanal premia la constancia pequeña: quien apuesta todas las semanas encuentra más valor en él que en cualquier bono de entrada. El programa de puntos premia el volumen, porque los puntos se acumulan con cada boleto y la tienda de bonos solo tiene sentido para quien ya genera muchos. La recarga semanal premia el depósito recurrente y castiga al que deposita una vez al mes. Y el −aquí viene el detalle− cashback VIP de una cifra alta se lee como una promesa enorme, pero está condicionado por el estatus de la cuenta y no dice nada sobre cuándo ni cómo se libera.
Una cosa que no cambia: ninguna de estas promociones es dinero libre. Todas llevan requisitos de apuesta, momios mínimos o plazos, aunque el anuncio no los muestre. Las que los publican junto al anuncio merecen más crédito que las que los esconden.
Lo que se propuso prohibir y lo que sigue vigente
Hay iniciativas que proponen prohibir los bonos de bienvenida, impulsadas por el diputado Martínez Urincho. Son propuestas, no ley, y en los artículos revisados del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos no aparece una regla vigente sobre bonos. Lo mismo vale para los informes sobre franjas horarias de publicidad —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00—, para las iniciativas que buscan limitar a influencers y deportistas y para las que quieren vetar la publicidad en transmisiones deportivas: describen intenciones legislativas, no restricciones aplicables.
La consecuencia para quien lee hoy es tranquilizadora y un poco cínica: mientras no exista una regla que obligue a una casa a explicar su bono de manera estándar, la claridad de las condiciones es una decisión comercial. Unas marcas la toman y otras no, y la diferencia se nota en la primera línea del anuncio.
Los nueve operadores, uno por uno
Las fichas que siguen comparan lo que cada marca publica sobre sí misma: su respaldo legal declarado, su oferta deportiva y sus promociones. Ninguna está en el podio de otra, y ninguna de las nueve es la única opción del mercado.
Betcris: el permiso que su propio pie de página no aclara
Betcris tiene un permiso de la SEGOB de su permisionario, y el número no aparece aquí porque el pie de página del propio sitio y la tabla del propietario no coinciden; el titular nombrado por las fuentes es Producciones Móviles. En su pie de página, la casa escribe que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
Ese cuidado en el lenguaje protector contrasta con lo que no se encuentra: en lo revisado no publica una cifra de bono. Una marca que cuida tanto la advertencia sobre menores podría cuidar igual la transparencia sobre sus promociones, y no lo hace en los espacios donde un lector puede mirar sin registrarse. No es una acusación de malas prácticas; es una observación sobre dónde pone el esfuerzo.
El lector que este diseño favorece es quien llega con la decisión medio tomada y quiere confirmar que la casa se toma en serio las reglas antes de depositar. Para eso funciona bien. Para comparar incentivos, no sirve todavía, y comparar incentivos es la razón por la que la mayoría llega a una página como esta.
Playdoit: dos descripciones para un mismo bono
Playdoit es el caso más claro de una promoción mal contada. La ficha de su aplicación anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras, y esa contradicción no se resuelve con buena voluntad: la diferencia entre exigir un depósito previo y no exigirlo cambia por completo a quién le sirve la promoción.
Su permiso aparece como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, con Eventos Festivos de México como titular nombrado por las fuentes.
La cifra de $1,000 MXN no es despreciable para quien empieza, pero una promoción que se describe de dos maneras obliga a comprobarlo todo antes de depositar: si hay depósito previo, el monto mínimo, el rollover y el momio mínimo. Aquí el incentivo tiene menos valor y la verificación tiene más.
Caliente: la oferta más visible y la menos explicada
En el encabezado de Caliente se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Es la promoción más llamativa de la comparación, y también la que deja más preguntas abiertas en la primera pantalla.
Para el bono sin depósito de $1,000 MXN, reseñas de casas de apuestas señalan un rollover de diez veces, sin confirmación oficial; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Cuando las condiciones de una promoción solo se reconstruyen a partir de terceros, la casa pierde la oportunidad de contarlas ella misma, y el lector gana una tarea.
Su permiso, DGG/SP/404/97, aparece en el pie de página del propio sitio, sin confirmación oficial, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular nombrado. La aplicación Caliente Deportes suma transmisión en vivo, un creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y se limita a mayores de 18 años.
La duplicación hasta $7,000 MXN es la cifra que decide entre esta casa y las demás, y por eso mismo es la que exige más lectura: cuánto hay que mover antes de retirar, con qué momio y en cuánto tiempo. La promoción vale la pena para quien está dispuesto a hacer esa lectura. Para quien no, la parte sin depósito es la única que se puede juzgar con la información disponible.
Novibet: cuando la transparencia se concentra en el permiso
Novibet trae el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado por las fuentes. Es uno de los pocos casos en que el número y el titular aparecen juntos y sin contradicciones entre compilaciones.
Lo que no aparece en lo revisado es una cifra de bienvenida, ni un detalle de su oferta deportiva en la ficha de la aplicación. Eso deja a la marca en una posición incómoda para esta comparación: se puede decir de ella lo que la ley exige, y poco más.
Para quien decide por el respaldo y no por el regalo, esa contención no es un problema. El permiso y el titular están, y eso es más de lo que consiguen varias filas de la tabla. Para quien decide por lo que recibe al entrar, la marca sigue siendo una incógnita hasta que la propia casa publique sus condiciones.
Strendus: tres permisos y ningún gancho visible
Strendus aparece con permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, y con un titular que las compilaciones no fijan: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según cuál se consulte. Tres números para una sola marca es, en la práctica, la señal más clara de que la verificación oficial hace falta: no es un problema de la casa, es un hueco del registro.
En lo revisado no publica una cifra de bienvenida. Con tres permisos a su nombre, la marca se presenta como un operador consolidado, y quien busque un incentivo de entrada no lo va a encontrar en la vitrina.
La lectura útil aquí es de otra clase. Una casa con presencia de varios permisos y un titular difuso debería ser la que más gane publicando su documentación completa. Mientras eso no ocurra, quien se interese por Strendus tendrá que hacer la comprobación del pie de página por su cuenta, y en un mercado donde la mitad de las compilaciones se contradicen, esa comprobación es trabajo real.
Pickwin: el número que aparece en dos casas a la vez
Pickwin tiene un permiso de la SEGOB de su permisionario, y el número no se imprime aquí porque las fuentes se contradicen: la cifra que da una compilación es la que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, y el titular nombrado por las fuentes para Pickwin es precisamente Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora.
Ese cruce no demuestra nada por sí solo —un permisionario puede operar varias marcas, y de hecho lo hace en este mercado—, pero sí ilustra cómo se contamina una compilación: basta con copiar una fila vecina. Tampoco se encontró una cifra de bienvenida en lo revisado.
En un mercado donde varios nombres comerciales comparten permisionario, la pregunta que un lector debería hacerle a Pickwin no es cuál es su bono, sino cuál es su permiso y quién responde por él. Ahí está la diferencia entre una marca con respaldo propio y una marca apoyada en la estructura de otra.
1xBet: la marca que la tienda de aplicaciones publica a nombre de otra empresa
1xBet trae el permiso DGJS/0002/2020 según el portal Apuestas Legales, que además no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; el titular nombrado por las fuentes es Entretenimientos Naturales, mientras la aplicación aparece en la tienda bajo 1XCorp N.V., una compañía distinta. Ese desajuste entre el titular del permiso y el responsable de la aplicación es el dato más relevante de su ficha, y no es un detalle de papeleo: es la diferencia entre saber quién responde y no saberlo.
Su oferta es la más amplia de la comparación en disciplinas: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Ninguno de esos incentivos aparece con cifra en lo revisado.
Para un apostador de esports o de deportes menos populares en el mercado mexicano, la amplitud de mercados pesa más que el tamaño del bono. Aquí la ficha de la casa gana por catálogo y pierde por papeles, y cada lector tendrá que decidir cuál de los dos le importa más.
Betway: un club de apuestas gratis y dos momios con nombre propio
Betway anuncia en su aplicación más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, su creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. No publica una cifra de bienvenida en lo revisado.
Su permiso es el número 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado por las fuentes. El origen del permiso es también el detalle menos común de su ficha: se apoya en un permisionario de frontón, lo que encaja con la estructura mexicana en la que un permiso físico habilita la operación remota.
Los dos momios con nombre propio merecen una mirada escéptica. Una casa que bautiza su momio mejorado está diciendo que su precio base es peor que el del cartel, y comparar un “Ultra” contra el momio estándar de otra casa exige abrir las dos pantallas al mismo tiempo. El club semanal, en cambio, es lo más sólido de su oferta para quien apuesta todas las semanas y no solo al entrar.
Codere: el bono grande con una oferta deportiva a la altura
Codere anuncia en la ficha de su aplicación un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, y su aplicación cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Es la combinación más completa de las nueve: promoción con cifra y catálogo amplio en la misma ficha.
También detalla sus depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, lo que importa más de lo que parece en un país donde el efectivo en tienda sigue siendo la forma natural de meter dinero. Sus permisos son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según el portal Apuestas Legales, sin confirmación oficial, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado por las fuentes.
El “hasta 7,000 MXN” es un techo, no un regalo garantizado: marca el máximo al que puede llegar la promoción, no lo que recibe quien deposita poco. La oferta de 30 deportes, en cambio, es un suelo real, porque no depende de cuánto deposite nadie. Para un lector que quiere una casa con variedad y una promoción visible, Codere cubre las dos cosas con la misma ficha.
Impuestos sobre los premios: quién retiene y cuánto
Ganar en una casa con permiso tiene una consecuencia fiscal que no tiene apostar en un sitio sin él, y no siempre es la que se imagina.
Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para el ISR según los artículos 137 y 138 de la Ley del Impuesto sobre la Renta. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja un total cercano al 7 % según un reporte secundario, y los premios por encima de $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual.
Para un permisionario, la retención es un trámite y el operador emite un CFDI de retenciones. Para el jugador, la cifra que importa es la diferencia entre 1 % y 21 %, y depende del impuesto de su estado, no de la casa.
El IEPS del 50 % que cambió los bonos
El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS fija, para los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, una tasa del 50 % sobre el “valor de la actividad”, reformada en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. La misma fracción alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimientos graves.
La base no está fijada. El texto revisado dice solo “valor de la actividad”, y la prensa habla de “monto total apostado”, de modo que aquí no se afirma ni que sea el 50 % de lo apostado ni el 50 % del ingreso bruto. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
El vínculo con los bonos es directo. Cuando el IEPS subió a 50 % en 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida por el costo del tributo, que absorben en parte. Un bono más pequeño no siempre es tacañería: a veces es aritmética.
Premios de un sitio sin permiso y la declaración anual
El artículo 137 cubre los premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Aquí la posición honesta es una: consultar a un contador o asesor fiscal antes de dar por hecho que el dinero es libre de impuesto. Es una de esas preguntas donde una respuesta inventada cuesta más que la consulta.
Preguntas frecuentes sobre códigos promocionales y bonos
¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones?
El bono es saldo que se activa al registrarse o al hacer el primer depósito, y su monto nominal es solo el principio: el rollover, el momio mínimo y el plazo deciden su valor real. Las condiciones viven en los términos y condiciones de la promoción, dentro de la propia cuenta.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo?
El rollover es el número de veces que hay que apostar la base —el bono, o el bono más el depósito, según la casa— antes de retirar. El momio mínimo es la cuota más baja que cuenta para cumplir ese requisito, y por eso deja fuera las apuestas de bajo riesgo.
¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia?
Porque el importe de la apuesta gratis nunca fue dinero del jugador. Cuando acierta, la casa paga la ganancia calculada con ese importe, pero no lo añade al saldo retirable. De una apuesta gratis de $1,000 MXN a momio 1,90 se cobra la ganancia, no los $1,000 MXN.
¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la SEGOB?
Buscando el número de permiso en el pie de página del sitio, no en su publicidad, y comprobando que el titular que aparece ahí coincida con el permisionario que nombran otras fuentes. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica una lista de sitios autorizados que no puede consultarse hoy.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas autorizados son ingresos para el ISR. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando sí lo supera; en la Ciudad de México, con un impuesto estatal del 6 %, el total ronda el 7 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida?
Dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable de cada casa, porque en México no existe un registro nacional de autoexclusión. La decisión es enteramente del jugador, y conviene poner el límite antes del primer depósito, no después de una racha mala.
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