Dónde apostar para el Mundial 2026: las nueve casas que sí cargan el permiso, y lo que el momio esconde
Hay una pregunta que llega tarde y una que llega a tiempo. La primera es quién ganó: España, 1-0 en tiempo extra a Argentina, el 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium. La segunda es dónde se apuesta, y esa sigue viva porque las casas no se van cuando rueda el último balón. El torneo ya se jugó; los boletos de aquella final están liquidados. Lo que queda sobre la mesa es un mercado mexicano en el que nadie te enseña la factura hasta que apuestas, y en el que la mitad del trabajo del apostador es distinguir una casa con permiso de una que solo tiene buena publicidad.
Datos actualizados al noviembre 5, 2026, con los avisos de permiso contrastados con la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación.
Ese es el asunto de esta página: las rutas que existen y para quién sirve cada una. En México ninguna plataforma puede tener un permiso digital propio; opera colgada del permiso de un permisionario con local físico, y el documento se llama permiso, no licencia. Alrededor de esa regla se acomodan tres caminos: la casa grande con marca de estadio, la casa de catálogo amplio y momio agresivo, y la casa de nicho que compensa con bonos. Ninguno es gratis y ninguno es para todo el mundo. Los momios que pongo en los ejemplos son ilustrativos, no cotizaciones: cuando la cifra es real, va con su fecha.
Las nueve rutas con permiso: qué cambia entre una casa y otra
Un aviso rápido sobre lo que esta lista es y lo que no. Son nueve plataformas que operan en México bajo el permiso de la SEGOB que sus propias fuentes les atribuyen. No es el mercado completo —de hecho hay informes que hablan de 136 sitios de apuestas y otros que cuentan entre 30 y 35 operadores en dominios .mx, cifras que se contradicen y que por eso no repito como si fueran un censo—. Tampoco es una recomendación. Si tu casa no aparece aquí, eso no quiere decir que no tenga permiso; quiere decir que su aviso de permiso no lo pude leer con nombre y número.

La tabla que sigue pone cada marca junto a su estatus de permiso tal como lo declara la fuente que lo publica, y lo que la propia casa dice sobre el punto que más pesa en este torneo: su oferta de deportes y su presencia en la vitrina digital. Las dos columnas van juntas a propósito.
| Marca | Estatus de permiso SEGOB según la fuente que lo publica | Lo que dice su propia ficha |
|---|---|---|
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular que nombran las fuentes: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | Fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según sitios especializados; titular que nombran las fuentes: Entretenimientos Naturales; sin confirmación oficial | Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Su ficha se limita a lo que la marca publica sobre sí misma |
| Betway | Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Su ficha se limita a lo que la marca publica sobre sí misma |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, en el pie de la propia caliente.mx; titular que nombran las fuentes: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Betcris | Permiso SEGOB de su permisionario; el pie del propio sitio muestra un número y la tabla de la compilación otro, así que no se imprime ninguno; titular que nombran las fuentes: Producciones Móviles; sin confirmación oficial | Su ficha se limita a lo que la marca publica sobre sí misma |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación; sin confirmación oficial | Su ficha se limita a lo que la marca publica sobre sí misma |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según sitios especializados; titular: Libros Foráneos, S.A. de C.V. (Codere México); sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Pickwin | Permiso de su permisionario; los números se contradicen entre compilaciones y el que da una es el que aparece en el pie de Betcris, así que no se imprime ninguno; titular que nombran las fuentes: Producciones Móviles, S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora; sin confirmación oficial | Su ficha se limita a lo que la marca publica sobre sí misma |
Hay dos cosas que llaman la atención al leer esa columna de arriba abajo. La primera es que el titular del permiso casi nunca es la marca: detrás de la pantalla que ves hay una empresa de entretenimiento con local, con hipódromo o con frontón, y eso es lo que el marco legal mexicano permite. La segunda es que dos filas se quedan sin número, y no por descuido mío: cuando el pie de un sitio y una compilación dan cifras distintas, imprimir una de las dos sería inventarle al lector una certeza que no existe. La ausencia es información.
Sí conviene retener un patrón que no es un detalle: dos marcas distintas aparecen atribuidas al mismo permisionario por compilaciones diferentes. Eso no las hace ilegales ni iguales; significa que el mercado mexicano se construye con un operador físico que renta —en sentido administrativo— su permiso a varias vitrinas digitales. Para el apostador la consecuencia es concreta: lo que cambia entre Playdoit y Pickwin no es el papel, es el producto.
Playdoit: apuestas en vivo convertidas en un producto de pantalla
Playdoit llama la atención por una razón que no aparece en su pie de página: transmite mientras ofrece momios. Fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y flujo de video en la misma pantalla, además de casino en vivo, retiro anticipado y atención las 24 horas. El “Playboost” es la zanja de la casa para subir el pago de una combinada, y el retiro anticipado es la función que más se usa en un partido cerrado.
Para quien apuesta en vivo, esa combinación de video y momio hace la diferencia práctica entre decidir con lo que ves y decidir con lo que te cuentan. El costo de ese acomodo es de sentido común y no necesita cifra: una casa que gana dinero con el volumen que la transmisión genera no tiene ningún aliciente en darte un momio generoso. Si tu prioridad es seguir cien partidos a la vez con el ojo en el marcador, aquí tienes producto. Si tu prioridad es exprimir dos pesos de momio, mira las dos siguientes antes de registrarte.
Su permiso llega con el aviso de la fuente y sin confirmación oficial, como casi todo aquí. Con eso y con su ficha, Playdoit se sostiene como la opción de quien quiere ver el juego mientras lo juega.
1xBet: el catálogo más ancho y el aviso más flojo
1xBet es la casa que más cosas promete junta: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, con bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. De catálogo no le falta nada, y ese es justamente el punto.
Y ese punto es el más visto de la lista para el lector cuidadoso. La App Store publica la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que nombran las fuentes para el permiso mexicano, y la fuente que publica el número DGJS/0002/2020 dice explícitamente que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial. Hay una diferencia entre una casa que arrastra dudas y una casa que oculta algo, y con 1xBet un lector atento se sienta a esperar antes de mandar su primer depósito. Eso no borra la oferta: el programa de lealtad y las promociones de temporada son el tipo de incentivo que quien apuesta seguido de verdad usa.
La casa le queda bien al apostador de volumen que revisa por su cuenta y que no necesita un aviso ordenado para sentirse tranquilo. Al que busca una marca con la estructura clara desde la primera pantalla, le va a incomodar el nombre de arriba.
Novibet y Betway: dos permisos con número, dos fichas mudas
Novibet aparece con permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y Como titular a Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V., según la compilación que lo publica. Betway aparece con el permiso 4184 y con Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V., que es justo el tipo de titular que el marco mexicano espera: un frontón, un recinto autorizado, una estructura que existe en el mundo físico. Los dos casos llevan la misma advertencia de la fuente y ninguna confirmación oficial detrás.
Fuera de eso, ninguna de las dos deja mucho que morder. Son las dos filas de la tabla donde la columna de oferta no tiene nada que decir, y eso es un dato duro para quien compara: una casa con el papel en orden y sin catálogo visible obliga al apostador a averiguar por su cuenta qué se ofrece antes de depositar. Es lo contrario del problema de 1xBet: aquí el permiso se ve, el producto no.
Merecen un lugar en la lista por la razón sencilla de que el número es lo primero que un apostador mexicano debería buscar, y estas dos tienen uno que se puede anotar. La ficha hueca es un recordatorio de que el permiso es el piso, no el techo.
Caliente: el permiso se enseña, la marca también
Caliente hace lo que ninguna otra de las nueve hace: lleva el número del permiso —DGG/SP/404/97— en el pie de su propio sitio, y detrás está Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, que es el nombre que las fuentes le dan al titular. Cuando una casa publica por sí misma su número en el pie de la página, el lector deja de depender de una compilación.
Su ficha de aplicación suma transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y la restricción de mayores de 18 años con la que la marca se presenta. Además, el pie de caliente.mx advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable.
Para el perfil de casa de barrio con vitrina digital, ese conjunto es coherente y honesto: la marca no se esconde en el pie de página ni en la ficha. Lo que no dice la hace igual a las demás: aquí no hay un solo número de margen, ni de mínimo de retiro, ni de plazo de pago. El jugador que haya tenido cuenta en una casa que le pagó en dos horas va a notar que eso no está escrito en ningún lado y lo va a verificar por su cuenta antes de registrarse. Caliente le va bien al que valora ver la estructura legal en la cara de la casa, no dos clics adentro.
Betcris: dos números distintos y una lección sobre los pies de página
Betcris es la fila que más enseña sobre cómo leer el mercado mexicano. El permiso de su permisionario existe, y su titular nombrado es Producciones Móviles, pero el número que aparece en el pie del propio sitio y el que da la tabla de la compilación no coinciden. Un lector que se apura concluye “hay fraude”; un lector que ya vio dos compilaciones contradiciéndose en la tabla de arriba concluye otra cosa: en este mercado los números de permiso son un dato en movimiento y no un sello grabado en piedra.
En la ficha del propio sitio hay además una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, a nombre de la empresa del sitio. Esa licencia no es el permiso mexicano: son dos permisos de dos países, con dos efectos distintos, y el apostador que confunde uno con otro se equivoca de protector. La clave del permiso mexicano no se imprime aquí precisamente para no atribuir a un titular una cifra que la fuente discute.
Betcris le queda al apostador que entiende que un permiso mexicano y una licencia europea son dos cosas distintas y que elige la primera por lo que le da: un recinto legal donde reclamar, controles de identidad y un comprobante de retenciones cuando le toca. El que busca la marca global como escudo, se equivoca de escudo.
Strendus: tres números y un titular que varía
Strendus trae la fila más cargada en la columna del permiso: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, todos según la compilación que los publica, sin confirmación oficial. Y el titular cambia según qué compilación leas: Atracciones y Emociones Vallarta en una, New Ads en otra. Los tres números juntos tienen una lectura razonable: una casa que fue acumulando ampliaciones a lo largo de casi una década, con la fecha de cada trámite visible en el dígito del año.
Es exactamente el tipo de detalle que un apostador mexicano aprende a leer y que un turista de paso ignora. Una casa con historial de ampliaciones no es lo mismo que una casa con un permiso de una sola vez, aunque la ficha de la aplicación no entre en eso ni en ninguna otra cosa.
Para quien está armando su primera cuenta, Strendus no es una mala primera parada: el papel lleva tiempo en la misma familia de números. Para quien quiere saber qué va a encontrar adentro antes de registrarse, la parada es otra.
Codere: el catálogo largo y el nombre que ya conoces del aparador
Codere es la casa de mayor recorrido en la calle y su ficha lo refleja: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su permiso llega con dos números —DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019— a nombre de Libros Foráneos, S.A. de C.V., Codere México, según la compilación, y otra vez con la advertencia que ya conoces.
El creador de apuestas es la función que más cambia la experiencia en un torneo de 104 partidos, y ahí está el argumento de esta casa. Con 30 deportes y estadísticas en vivo, el apostador que combina dos mercados raros —un córner con un tiro de esquina, un parcial con el total— tiene dónde armarlo. El costo no se anuncia: un creador de apuestas casi siempre cobra su flexibilidad en el momio de cada selección, y solo se ve comparando la misma apuesta combinada en otra pantalla.
Los avisos de la ficha de Codere México, además, van más lejos que cualquier otra de la lista: permiso de la SEGOB, uso limitado a mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Ese último punto es el que un apostador debe revisar antes de que le sirva de algo. Codere es la elección de quien quiere un catálogo ancho con los avisos en su lugar, y está dispuesto a pagar el catálogo en el momio.
Pickwin: el permiso discutido y la casa que aún no muestra su carta
Pickwin cierra el grupo con la mayor contradicción de la tabla. Una compilación le da un número —DGJS/DCRCA/1584/2019— y otra le da el mismo número que aparece en el pie de Betcris, atribuido a Producciones Móviles. El titular que nombran las fuentes es Producciones Móviles, S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Cuando dos fuentes se contradicen así, lo que corresponde no es elegir el número que suena más creíble sino dejar constancia del desacuerdo y no imprimir ninguno.
Y junto a esta discusión sobre el papel está el hecho más simple de la fila: la propia ficha de Pickwin no aporta nada sobre su oferta de deportes. Es la casa que cierra la lista y la que menos deja trabajar al comparador. Eso no la descalifica; la deja esperando a que el lector haga su propio trabajo.
Pickwin le queda a quien ya tiene dos o tres cuentas y busca una vitrina menos concurrida para lo que casi nadie ofrece. Al primero que llega, le toca verificar por su cuenta.
Fundamentos: cómo se construye un momio y de dónde sale el margen
Un momio no es un pronóstico. Es un precio, y un precio se construye. La casa estima la probabilidad de cada uno de los resultados, le suma un colchón y publica la cifra que resulta. Ese colchón es la única certeza matemática de todo el negocio: no sabe quién va a ganar el partido, pero sabe cuánto va a cobrar por dejarte opinar.

Pongamos un mercado 1X2 ilustrativo —ejemplo mío, no cotización de nadie— con momios 2,10 para el local, 3,40 para el empate y 3,60 para la visita. Para saber qué proporción de cada peso apostado en ese mercado vuelve a los apostadores, se calcula la inversa de cada precio, se suman las tres y se divide uno entre esa suma. Con esas cifras, las inversas son aproximadamente 0,476, 0,294 y 0,278; la suma da 1,048, y el reparto se queda en torno al 95,4 %. La casa retiene la diferencia: alrededor del 4,6 % de cada peso jugado en ese mercado.
Traducido, un apostador que juega este mercado a lo largo de una temporada recupera en promedio unos 95 centavos por cada peso apostado, siempre que las cuentas no cambien. Es un promedio, no un destino: cualquiera puede terminar muy por encima y cualquiera puede terminar muy por debajo, y la casa cobra igual. Ese es el detalle que conviene entender antes de mirar cualquier bono de bienvenida, porque un 4,6 % de margen sobre un mercado de tres resultados es barato en comparación con lo que suele verse en otros. El mismo cálculo sobre mercados de dos resultados suele dar un reparto más alto, y sobre combinadas de cuatro o cinco selecciones el margen se multiplica de forma silenciosa: la casa cobra su colchón en cada pata.
El margen también explica por qué una casa puede anunciar “momios mejorados” sin mentir. Mejorar un momio es mover el reparto unos puntos y quedarse con menos. Es una decisión comercial legítima y el apostador gana ahí. Lo que no debe confundir es la existencia del colchón: no hay mercado sin él, y la única pregunta útil es cuánto mide en el mercado que realmente vas a jugar.
Y hay una segunda pregunta, más incómoda: qué margen cobra la casa justo en el partido que estás viendo. El reparto calculado arriba es un promedio de las tres cuotas publicadas de un mercado de fútbol, y ese reparto cambia según el deporte, según la liga y, sobre todo, según el mercado. La apuesta de esquina o de primer goleador lleva un colchón más grueso que el 1X2, y ahí el 95,4 % se convierte en una cifra bastante menor. Antes de decidir dónde poner la próxima apuesta, conviene revisar las tres cuotas que la casa ofrece para el mismo resultado y volver a hacer esta cuenta: la suma de las inversas dice en un minuto cuánto cobra la casa y contra qué estás jugando.
Qué se puede apostar y qué dice la ley mexicana al respecto
México no tiene licencia de apuestas en línea. Tiene un permiso. La distinción no es de vocabulario. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el territorio los juegos de azar y las apuestas y permite únicamente lo que autoriza expresamente. La SEGOB concede los permisos e inspecciona (artículo 7), puede cerrar los locales que operan sin autorización (artículo 8), ningún local autorizado puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios colaboran en la vigilancia (artículo 10).
El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, pone el tono. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con jurisdicción federal. Su artículo 2 dice algo que debería estar en la portada de toda casa: la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.
Esa última palabra hace todo el trabajo. Un permiso es temporal, es intransferible y pertenece a una persona autorizada, no a una marca. Los tipos relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28), y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contar con seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir un bono de garantía (artículo 29).
Ahí está la consecuencia práctica de que ninguna plataforma en línea tenga permiso propio. Todo el sistema digital del país cuelga del papel de un recinto autorizado, y esa estructura no es un tecnicismo legal: es la explicación de por qué el titular del permiso que ves en un pie de página casi nunca se llama como la marca, y de por qué en la tabla de arriba aparecen empresas de entretenimiento y de juegos detrás de las vitrinas.
No hay una lista oficial de permisos que se pueda abrir. La Dirección General de Juegos y Sorteos tiene fama de publicar un PDF con los sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y las cifras de sitios de apuestas se contradicen hasta el punto de que no puedes contarlos con seriedad. Eso deja al apostador en una posición curiosa: la ley exige un permiso a cada casa, pero el instrumento público para verificarlo no está disponible en la práctica. Los números de permiso de esta página vienen de los pies de página de las propias marcas o de compilaciones de sitios comparadores, y van con el aviso correspondiente. Es la misma lógica que el pie de página de una casa con la acreditación a medias.
Lo que sí está claro en el texto es la edad. El Reglamento (artículo 5) prohíbe a los menores de edad estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra. Las marcas anuncian 18 años y más en sus propias fichas y pies de página, y en la ficha de Codere México el uso limitado a mayores de 18 años va acompañado de avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Un número de mayoría de edad para apostar en la ley no está establecido.
Sobre lo que se puede apostar, cada afirmación importa. Las apuestas deportivas solo están permitidas a través del permiso SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla aparte en los artículos del Reglamento que se leyeron. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el “cruce de apuestas”, donde los menores no pueden participar nunca (artículo 5). Sobre las casas de intercambio de apuestas no se encontró ninguna disposición, así que esta página no dice que exista una en México. Sobre eventos restringidos —ligas menores o competiciones juveniles— no se encontró ninguna regla. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento (artículo 1).
Lo que la ley mexicana sí prohíbe con claridad es lo que no autoriza expresamente. Eso pone al apostador ante una decisión simple: una casa con permiso ofrece un foro legal mexicano, un permiso de la SEGOB vigente bajo un permisionario identificado, controles de identidad, reportes a la UIF, herramientas internas de juego responsable y un comprobante de retenciones cuando el premio paga impuesto. Una plataforma offshore no ofrece ninguna de esas cosas, y un saldo en un operador bloqueado puede quedarse congelado. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión, y el tratamiento fiscal de los premios ganados en un sitio sin permiso no está establecido: sobre eso, la consulta con un contador o asesor fiscal es la respuesta honesta, no una suposición mía.
El estado de bet365 y Betano y por qué lo escribo con fecha
Dos marcas grandes de este mercado están fuera de la lista de las nueve y conviene decir por qué. Betano, de Ganador Azteca, está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la UIF congeló cuentas: en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero su sitio seguía inactivo al 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.
Ni abierto ni cerrado. El estatus se mueve con las resoluciones y por eso lo escribo siempre con su fecha y nunca como un hecho de hoy. Quien tenga saldo o cuenta en alguna de las dos sabe que un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y esa es una razón práctica para no dejar dinero parado en una casa cuyo estado cambia cada trimestre.
Impuestos: qué paga la casa, qué retiene y qué declaras tú
Los impuestos del juego no son el detalle más divertido del mercado, y son los que más afectan lo que te queda en la mano. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, cuando la tasa era 30 %. Ese mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan sujetos a las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave (artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA).
La base es un asunto aparte y lo digo con cuidado: el texto consultado habla de “valor de la actividad”, la prensa habla del monto total apostado, y ninguna de las dos cosas es lo mismo. Por eso aquí no se lee ni “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. El cambio de tasa es real y el efecto sobre las promociones también: tras la subida del IEPS, las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber una parte del impuesto.
Del lado del jugador, el artículo 137 de la Ley del ISR considera ingreso los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal excede ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre premios, alrededor de 7 % en total según el reporte secundario, y los premios por más de 600000 pesos en un año se reportan en la declaración anual.
Nada de esto es asesoría fiscal. Lo que un apostador con premios grandes debe saber es que el operador emite un comprobante de retenciones y que ese papel es la diferencia entre que su premio esté limpio y que le toque explicarlo en abril.
Juego responsable: las herramientas que existen y la que no
Aquí la tradición mexicana empieza por el único instrumento legal con dientes que existe para el jugador: la ley prohíbe que un menor de edad entre a las áreas de apuestas de un establecimiento y prohíbe su participación en el cruce de apuestas (artículo 5 del Reglamento). Todo lo demás, en la práctica, es voluntario y vive dentro de cada casa.
Lo voluntario no es poco, pero conviene nombrarlo bien, porque el mercado lo vende como si fuera un servicio público y es una función de producto. Cada marca decide qué pone: en la ficha de Caliente Deportes, la marca publica que es solo para mayores de 18 años, y el pie de caliente.mx advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y lleva a una sección de juego responsable. La ficha de Codere México incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta en su descripción de la aplicación. Winpot, por su lado, se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y sus aplicaciones de deportes y de casino mencionan apuestas con dinero real junto con avisos de juego responsable.
Todo eso es aviso, no herramienta. La herramienta es lo que la casa permite configurar dentro de la cuenta: un límite de depósito, una pausa, una autoexclusión. El Reglamento no establece un límite de depósito o de pérdida obligatorio ni una cuenta temporal, y la autoexclusión en México es voluntaria porque no existe un registro nacional donde inscribirse: no hay una lista única a la que un jugador pueda pedir que lo metan y que todas las casas deban consultar. Cada autoexclusión es una puerta distinta que se cierra solo en el operador donde la pediste.
Ese es el hueco más grande del sistema y el que más importa para quien juega más de lo que quisiera. Un límite que solo funciona donde lo pediste no sirve para el problema que un límite debe resolver. Si tu dificultad es con una casa, la herramienta interna basta; si es con el hábito, la herramienta interna es la mitad de un remedio.
En la comparación honesta entre una casa con permiso y una offshore, esta parte es la que se queda igual en los dos lados: ninguna de las dos puede inscribirte en un registro que no existe, y el apostador mexicano no puede delegar esa parte. La ventaja de la casa con permiso está en otro lado: foros legales donde reclamar, verificación de identidad, reportes a la UIF y un comprobante de retenciones cuando toca impuesto. Eso protege el dinero después; no protege a nadie antes.
El torneo que ya se jugó y los mercados que quedaron
La Copa Mundial de la FIFA 2026 es una edición terminada, no una promesa. Se jugó del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones y 104 partidos repartidos en 16 sedes. Cualquier boleto del torneo —el campeón, el goleador, un partido de grupos— ya está liquidado, y quien mire esta página buscando “dónde apostar el Mundial” está buscando lo que viene.
El formato ayuda a entender por qué este Mundial movió tanto dinero en México: 12 grupos de cuatro selecciones, con los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros avanzando a los dieciseisavos de final. Eso son 72 partidos de fase de grupos más 32 de eliminación directa, y la ampliación a 48 equipos multiplicó los partidos donde un apostador mexicano tiene una opinión formada. Un torneo de 104 partidos no se juega igual que uno de 64 en términos de apuestas: hay más mercados obvios, más selecciones sin historia, más errores de precio y más ruido.
El resultado final tiene su propia lección sobre el 1X2. España ganó su segunda Copa del Mundo al vencer 1-0 en tiempo extra a Argentina, campeona vigente, en el MetLife Stadium de East Rutherford, el 19 de julio de 2026. Una final que se define en tiempo extra es exactamente el tipo de partido donde el apostador que no entiende su mercado se equivoca: en la mayoría de los reglamentos, el 1X2 se liquida con el marcador de los 90 minutos, no con el resultado final, y una casa paga el empate a quien creía haber perdido. Ese detalle del reglamento vale más que cualquier consejo sobre a quién apoyar.
Para poner el torneo en perspectiva, los títulos por país hasta 2026 quedaron así: Brasil 5, Alemania 4, Italia 4, Argentina 3, Francia 2, España 2, Uruguay 2 e Inglaterra 1. La Bota de Oro del torneo fue para Kylian Mbappé, con 10 goles. Y la siguiente edición ya tiene dueño: 2030 la organizarán España, Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay, es decir, tres sedes que apenas entran al calendario con carácter conmemorativo.
¿Qué queda por apostar ahora? Las ligas que siguen, los torneos continentales, el mercado de campeón para 2030. Y una lección que el torneo dejó y que aplica a la próxima justa: los mercados de una Copa del Mundo se abren y se mueven muy rápido, las cuotas de favorito se estrechan con cada noticia y la fase de grupos es donde el apostador mexicano promedio encuentra las diferencias de precio más grandes entre casas. Cuando el torneo está en marcha, el 1X2 de un partido de grupos es el mercado más comparable del mundo: cien casas publican el mismo trío de momios sobre el mismo partido, y basta revisar tres para descubrir que no todas cobran lo mismo por el mismo riesgo.
Sobre el permiso: cómo armarse una idea propia antes de depositar
Ninguna de las nueve fichas de arriba resuelve la pregunta más importante para el lector, y conviene decirlo sin rodeos: en México no hay una forma práctica de verificar un permiso en una lista oficial. La SEGOB tiene fama de publicar un PDF con los sitios autorizados y el Congreso pidió en 2026 un registro público abierto; mientras eso no exista, el apostador se queda con lo que cada casa declara sobre sí misma, los números en los pies de página y las compilaciones, que se contradicen en varios casos.
Eso deja tres cosas concretas que sí se pueden hacer antes de depositar. La primera es buscar el pie de la página de la casa, no la portada: el permiso y su número viven ahí, y una casa que publica el número —Caliente, con DGG/SP/404/97 en su propio sitio— te ahorra el paso de depender de un tercero. La segunda es comparar el número con otras dos fuentes y, si no coinciden, quedarte con la duda en lugar del número más cómodo. La tercera es revisar las condiciones que sí son verificables dentro de la cuenta: qué documentos pide la verificación de identidad y cuánto tarda, a qué cuenta se retira el dinero y si el nombre del titular coincide con el tuyo.
Si en tu caso no aparece un número de permiso, eso no significa que la casa no lo tenga. Significa lo que significa: en un mercado donde el registro público no está disponible y las compilaciones se contradicen en varios casos, ni la casa ni tú pueden cerrar esa pregunta con una búsqueda de dos minutos. La decisión que queda es sobre lo que sí se ve.
Veredicto: tres caminos y para quién sirve cada uno
Los nueve nombres de la tabla no compiten por el mismo apostador, y elegir sin reconocer eso es la forma más rápida de terminar en una casa que te queda grande o chica. La elección real es entre tres caminos.
El primero es la casa de vitrina y marca reconocida: Caliente, con el permiso en su propio pie de página y un ecosistema que va del celular a los eventos virtuales. Para quien está armando su primera cuenta y quiere los avisos y la estructura legal visibles desde la portada, es el camino más corto. El costo es que su ficha no publica ni un mínimo de retiro ni un plazo de pago, y esa información se consigue en los términos y no en la publicidad.
El segundo es la casa de catálogo ancho: Codere y Playdoit, con más de 30 deportes, estadísticas en vivo y un creador de apuestas que se vuelve útil cuando el torneo tiene 104 partidos y quieres combinar mercados raros. Ahí el precio real es el momio, porque toda esa flexibilidad se paga en cada selección de la combinada.
El tercero es la casa de nicho con bono agresivo, y aquí el aviso es doble: 1xBet trae el catálogo más ancho de la lista con transmisión, estadísticas y programa de lealtad, y también el aviso de permiso con la contradicción más incómoda —una aplicación publicada por una empresa distinta del titular que nombran las fuentes para el permiso mexicano—. Un bono generoso no compensa eso por sí solo: lo que un bono te da en el primer depósito se paga con margen en los siguientes cien boletos, y ahí la diferencia entre casas se mide en puntos de momio, no en pesos de bonificación. Antes de mover un depósito hacia cualquier promoción, vale más comparar el mismo partido en tres pantallas que leer la letra grande del bono.
Quedan las dos que no encajan en ninguno de los tres caminos: Betway y Novibet, con números de permiso anotables y fichas que no dicen casi nada sobre su producto; Betcris, con la doble estructura mexicana y maltesa que hay que saber distinguir; Strendus, con el historial de permisos acumulados; y Pickwin, con el permiso discutido y el producto que hay que descubrir por cuenta propia. Ninguna es una mala apuesta por ser discreta, y todas obligan al mismo trabajo: verificar antes de depositar, comparar el momio antes de combinarlo y leer los términos de retiro antes del primer retiro que haga falta.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso en México?
Las apuestas deportivas solo se permiten a través del permiso SEGOB de un permisionario. Las casas anuncian fútbol, básquetbol, tenis, MMA, esports y deportes de combate, con apuestas en vivo y transmisión. Las apuestas mutuas y las carreras se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales y los esports no tienen una regla aparte en el Reglamento.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
El permiso y su número suelen aparecer en el pie de la página del operador, no en la portada. Conviene cruzarlo con dos compilaciones, porque algunas se contradicen en el titular y en las cifras. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible en la práctica, y el Congreso pidió en 2026 un registro público abierto.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según el momio?
El pago es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal. Con un momio de 2,10 y 500 pesos apostados, el retorno total es 1050 pesos y la ganancia neta, 550 pesos. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un solo precio. Todo boleto es una apuesta, no una promesa de pago.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se suman las inversas de todos los momios del mismo mercado y se dividen entre uno. En un 1X2 ilustrativo de 2,10 / 3,40 / 3,60, esa cuenta da un reparto cercano al 95,4 % y deja a la casa alrededor de un 4,6 % de cada peso jugado en ese mercado. El porcentaje cambia según el deporte y el mercado, y suele ser más alto en combinadas.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
El artículo 137 de la Ley del ISR considera ingreso los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal lo excede. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre premios, cerca de 7 % en total, según el reporte secundario.
Legalidad y permisos en México – bonosbienvenidamx
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