Dónde puedo apostar en 2026: qué respalda a cada sitio y cuánto te cuesta creerle
Verificado el noviembre 5, 2026 contra los pies de página y las fichas de tienda de cada casa de apuestas, y contra los reportes citados sobre el registro de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
México es el único país grande de la región donde apostar en línea es legal sin que exista una licencia de apuestas en línea. El sitio donde depositas no tiene permiso propio: se cuelga del permiso de un tercero que opera un centro de apuestas remotas, y eso decide casi todo lo demás —qué puedes reclamar cuando algo sale mal, quién responde por tu saldo, qué pasa cuando el gobierno bloquea un dominio y a quién le reclamas si el saldo queda dentro. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de diciembre de 1947, escrita cuando el único “centro de apuestas” concebible era una sala con sillas, y el Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 se encarga de dejar claro, en su artículo 2, que lo que no está previsto está prohibido. Nadie redactó una norma para el navegador y el celular.
Ese hueco tiene dos consecuencias prácticas que este texto va a perseguir hasta el final. La primera: el permiso existe, es real y es verificable en el discurso de cada operador, pero no es un documento que la marca posea, sino su permisionario; el Artículo 3 del Reglamento define el permiso como acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y el artículo 31 lo declara intransferible. La segunda: como el permiso no es de la marca, tampoco hay un listado público que puedas abrir y consultar con calma. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —o publicaba— un PDF de sitios autorizados; en mayo y julio de 2026 el Congreso pidió que ese registro fuera público y abierto. Mientras siga sin serlo, el lector vive de lo que cada casa dice de sí misma.
De ahí sale el criterio que gobierna esta página: elegir dónde apostar en México no es elegir el mejor bono, es elegir cuánta estructura legal quieres entre tu dinero y el sitio. Hay caminos distintos y sirven a personas distintas. Un jugador que deposita doscientos pesos el domingo por la tarde necesita saber que su dinero llega y sale sin ceremonia; alguien que mueve treinta mil pesos al mes necesita saber quién responde si el dominio se cae, porque en noviembre de 2025 dos marcas grandes vieron congeladas sus cuentas por la UIF y sus sitios quedaron fuera de línea, y en 2026 los tribunales siguen moviendo esa pieza sin resolverla.
Aquí no hay pronósticos. Nadie sabe quién gana un partido y quien te lo venda te está cobrando por una certeza que no tiene. Lo que sí se puede calcular es lo que cuesta cada oferta, cuánto pide cada requisito de apuesta y qué tan probable es que termines tirando una promoción a la basura por no leer una cláusula. Sobre eso, esta página trae números.
Prevenir antes que prometer: lo que nadie te obliga a poner y cada casa pone
Empecemos por lo que la ley no dice, porque es lo que más sorprende a quien llega desde España o Argentina. No hay un límite legal de depósito, no hay límite legal de pérdida, no hay un número estatutario de edad para apostar en una norma mexicana, y no existe un registro nacional de autoexclusión. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores de edad permanecer en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas” de hipódromos, galgódromos y frontones, pero no escribe una cifra; el 18+ que ves en las fichas de las aplicaciones es una declaración de cada marca, no un número legal.

La segunda parte de esa frase es la que importa: si no hay registro nacional, la autoexclusión es un botón interno de cada operador y no una puerta que se cierra en todo el mercado. Si te autoexcluyes en una casa, sigues pudiendo abrir cuenta en la de la esquina digital esa misma tarde. Eso no vuelve inútil la herramienta; vuelve obligatorio entender su alcance. Un límite de depósito que solo vive dentro de un operador es un compromiso personal con testigos, no una barrera.
| Herramienta | Dónde existe | Dónde no existe |
|---|---|---|
| Límite de depósito | En las herramientas internas que cada marca lista; ninguna norma federal lo fija en pesos | No hay tope legal mexicano ni límite de pérdida estatutario |
| Autoexclusión | Voluntaria, dentro del operador que la ofrece | No hay registro nacional que la haga valer en todo el mercado |
| Verificación de identidad | Cada casa verifica usuarios (KYC) y reporta operaciones relevantes a la UIF y al SAT | Los documentos exigidos no están fijados en una norma: te los pide el operador |
| Cierre de cuenta | Codere declara políticas de cierre de cuenta entre sus avisos de juego responsable | Ninguna norma federal describe el procedimiento |
| Advertencias de edad | Codere limita el uso a mayores de 18 años y caliente.mx prohíbe los juegos con apuestas a menores en su pie de página | El Reglamento no fija número de edad |
Ese cuadro tiene una columna incómoda, la del medio. Buena parte de lo que llamamos “protección al jugador” en México no es cumplimiento normativo, es cortesía corporativa verificable en una ficha de tienda. No es lo mismo: una obligación se exige ante una autoridad, una cortesía se retira cuando conviene. La ficha de la aplicación de Codere México, revisada el 28 de octubre de 2026, dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; el pie de página de caliente.mx prohíbe los juegos con apuestas a menores, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Ambas cosas son buenas señales. Ninguna de las dos obliga legalmente a la casa a hacer nada en particular cuando tú se lo pides.
El jugador que se sabe impulsivo tiene que leer esto con atención porque le cambia el plan. No hay institución a la que pedir que te cierre la puerta en todo el mercado; lo que hay es una lista de decisiones que tomas tú, cuenta por cuenta: fija el límite de depósito el mismo día en que abres la cuenta y no el día en que vas perdiendo, pon la autoexclusión en la casa donde de verdad juegas la mayoría del volumen, y no supongas que la exclusión en una marca viaja contigo a la siguiente. La verificación de identidad también tiene una consecuencia menos obvia: como cada casa verifica y reporta por su cuenta, tus datos y el historial de retiros viven en sistemas separados, y los reportes de operaciones relevantes a la UIF y al SAT existen porque la actividad de apuestas es considerada vulnerable al lavado de dinero, no porque haya una oficina que vea el conjunto.
Los deportes virtuales y los esports no tienen regla propia en los artículos del Reglamento que se leen, así que la advertencia de juego responsable no distingue entre una apuesta a un partido real y una a una simulación generada por un servidor. Ahí la protección es la misma que para un videojuego: la que tú decidas. Y sobre las apuestas en vivo, que es donde el ritmo se acelera y donde un límite de depósito diario se agota en una tarde de domingo, hay que decir lo obvio: ninguna norma mexicana limita el mercado en vivo, porque ninguna norma mexicana regula el en vivo. Lo que existe son las herramientas de la casa, con el alcance doméstico que ya vimos.
Fundamentos del momio: lo que de verdad compras con cada boleto
Antes de comparar casas hay que entender qué se compra. Un momio decimal contiene dos cosas superpuestas: la probabilidad que la casa le asigna al resultado y su propio margen. Cuando ves 1.90 en un lado y 1.90 en el otro, los dos números parecen simétricos y lo son —pero no suman 2.00 en términos de probabilidad, suman más. Recorramos la aritmética.

En un mercado ilustrativo de dos resultados a 1.90 y 1.90 —un ejemplo aritmético, no un precio cotizado por ninguna casa—, la probabilidad implícita de cada lado es 1 ÷ 1.90, o sea 52,63 %. Las dos juntas suman 105,26 %. La parte que paga el mercado es 1 ÷ (1/1.90 + 1/1.90), que da 95,00 %. El margen es 1 − 0,95, o sea 5,00 %. Dicho de otra forma: de cada 100 pesos apostados en ese mercado en todos sus resultados, la casa devuelve 95 pesos como premios y retiene 5. Ese margen no aparece en ningún boleto, no se cobra al depositar y no se menciona en los términos y condiciones. Simplemente está dentro del precio.
La cifra exacta de margen no es lo importante, porque ningún mercado real vive en 1.90/1.90. Lo importante es el rango y su condición: entre más cerca del 50 % esté la probabilidad implícita de cada lado, más se acerca la devolución al 100 %; entre más largo el momio del favorito, más se separan las dos probabilidades y más pequeño se vuelve el porcentaje devuelto. Un mercado muy desigual —un favorito a 1.05 contra un rival a 12.00— devuelve bastante menos que ese 95 % de la ilustración. Por eso la regla útil no es memorizar el número, sino comparar el mismo mercado en dos casas: la diferencia de precio entre ambas, en un solo mercado, pesa mucho más que cualquier bono de bienvenida.
Cuando el boleto deja de ser sencillo, la aritmética cambia de forma. Una apuesta sencilla paga exactamente lo que dice el momio. Un parlay —la combinada de toda la vida— multiplica los momios de cada selección: dos patas a 1.90 dan 3.61, tres dan 6.86. La multiplicación parece generosidad y es lo contrario. Cada pata añade su propio margen, y el margen compuesto crece más rápido que el premio: cada selección nueva es una obligación más de acertar, y el porcentaje devuelto del conjunto se hunde. El creador de apuestas, que las casas ofrecen bajo nombres como “Crea Tu Apuesta” en Betway o “crea tu apuesta” en Caliente, hace exactamente lo mismo con una cara más amable: te deja combinar selecciones del mismo partido y te presenta el resultado como una sola propuesta creativa. Es el mismo producto con mejor envoltura.
Hay un detalle de vocabulario que conviene fijar de una vez, porque confunde a quien llega desde fuera. En México se dice momio, no cuota; el boleto es el boleto o el cupón; la apuesta sencilla es la sencilla y la combinada es el parlay. Los términos nativos importan más de lo que parecen, porque los términos y condiciones que vas a leer, y que decidirán si tu retiro se procesa, están escritos en ese idioma y con esas palabras. Cuando una casa habla de “rollover” o de “requisitos de apuesta”, está hablando de lo que tienes que apostar antes de poder sacar el dinero. Cuando habla de “retiro anticipado”, está hablando de cash out, y cada casa lo ejecuta con su propio precio, que casi nunca coincide con el que muestra la pantalla.
El hándicap y el más/menos son los dos mercados que la mayoría aprende después, y ahí la lección de margen se repite. El más/menos sobre 2.5 goles en un partido, el hándicap asiático de −1.5, el número de tarjetas: cada uno es un mercado con su propio margen, distinto del margen del 1X2 del mismo partido en la misma casa. Por eso ninguna cifra de margen viaja de un mercado a otro ni de un deporte a otro. Un 5 % calculado sobre un ejemplo de dos resultados no es el margen de un parlay de cuatro patas, ni el de un hándicap, ni el que la casa aplica el domingo por la noche al fútbol mexicano.
La lección práctica de todo este bloque es que la oferta más ruidosa no es la mejor. Una casa puede gastar en anunciar momios “mejorados” —Betway los llama “Super” y “Ultra”, Playdoit tiene “Playboost” para aumentar ganancias— y seguir cobrando un margen perfectamente normal en el mercado que a ti te interesa. El momio mejorado suele vivir en un puñado de partidos grandes, con un tope de apuesta que rara vez se anuncia junto al precio. Cuando el tope se aplica, el momio mejorado deja de servirte precisamente en el momento en que ganas.
Apuestas por deporte: calendario, competencia y qué cambia según lo que juegues
¿Y qué se puede apostar? Prácticamente lo que se juega, con una excepción estructural que hay que conocer. Las apuestas deportivas están permitidas únicamente a través del permiso de la SEGOB de un permisionario; el deporte profesional y las competencias internacionales caben en ese permiso sin reglas adicionales. Lo que sí tiene un tratamiento aparte es la carrera de caballos, porque el Reglamento regula el juego mutuo en hipódromos, galgódromos y frontones con su propio mecanismo de “cruce de apuestas”, y prohíbe que los menores de edad participen en él jamás. Si tu interés es la carrera de caballos, la figura legal que te corresponde es el hipódromo y su cruce, no el catálogo de una casa digital.
El resto del calendario es el que ya conoces y no lo cambia ninguna norma. El fútbol manda: la liga local, las competencias europeas y las eliminatorias concentran el volumen. La Copa del Mundo de 2026, jugada entre junio y julio de 2026, ya pasó, y con ella el pico de interés que durante meses llenó de apuestas los mercados de selecciones; el próximo gran ciclo vuelve a mover el calendario en las eliminatorias y los torneos continentales. El boxeo mexicano tiene su propio público y sus propios mercados —método de victoria, número de asaltos, decisión por puntos—, y las funciones se anuncian con meses de anticipación, así que el mercado se abre temprano y se mueve tarde. La UFC y las artes marciales mixtas caben en el mismo permiso, con la advertencia de siempre: el mercado de método de victoria y el de número de asaltos son dos mercados distintos con dos márgenes distintos, aunque el boleto salga de la misma pantalla.
Hay un punto que pocas páginas dicen con claridad: la variedad de deportes que anuncia una casa no es una señal de calidad. Codere declara más de 30 deportes en su ficha de aplicación; Caliente ofrece transmisión en vivo y eventos virtuales además del catálogo; Betway anuncia más de 2,000 eventos por semana; Strendus presume más de 1,000 eventos deportivos en vivo al día. Son cifras distintas porque son promesas distintas, no porque una casa tenga cuatro veces más deporte que la otra. El número que importa para ti es otro: cuántos de esos miles de eventos tienen un mercado profundo donde el momio no se desploma por un depósito tuyo, y cuántos tienen un tope de apuesta que quepa en tu presupuesto.
Los eventos virtuales merecen una nota aparte, porque aparecen en la ficha de Caliente junto a la transmisión en vivo y no son lo mismo. Una carrera de caballos virtual no tiene condición física, ni jinete, ni clima: el resultado lo produce un generador y los artículos del Reglamento que se leen no crean una regla específica para ese producto. Eso no lo vuelve ilegal en una casa con permiso; lo vuelve un producto cuyo único análisis posible es de tipo probabilístico, y si nadie te lo advierte, la pantalla se ve igual que la del deporte real. Ahí es donde la variedad del catálogo deja de ser virtud y empieza a ser responsabilidad del jugador.
Para quien apuesta por la selección mexicana o por un club en concreto, el calendario también dicta la estrategia del depósito. Los meses sin torneo grande son los meses con líneas más ajustadas en los mercados principales y con menos promociones ruidosas; los veranos de competencia concentran las ofertas de bienvenida y los momios mejorados en un puñado de partidos, y es ahí donde conviene apurar las apuestas porque los topes se aplican justo cuando el momio destaca. Un lector con presupuesto pequeño gana más eligiendo bien el mercado y la casa que eligiendo bien el partido, porque el partido no se puede saber y el margen sí se puede medir.
El procedimiento paso a paso, desde el registro hasta el retiro
Cómo funciona en la práctica, y en qué orden. El primer paso es el registro: eliges la casa, entregas tus datos y aceptas sus términos, que son la ley que de verdad gobierna la relación porque no hay una norma federal que los sustituya. El segundo es la verificación de identidad, o KYC. Cada operador verifica usuarios y reporta operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque la actividad de apuestas está listada como vulnerable al lavado de dinero. Los documentos concretos que te van a pedir no están fijados en ninguna norma: los define el operador, y esa es la razón por la que dos casas te piden juegos distintos de papeles para el mismo trámite.
El depósito viene después, y aquí el detalle mexicano es que el efectivo sigue presente en la operación digital. Las listas de métodos que publican las casas incluyen tarjetas, transferencia SPEI y vouchers en tienda como OXXO, además de monederos electrónicos: Betcris muestra en su página principal los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI sin indicar montos mínimos; Codere anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO; Strendus lista Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago; Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias. Los montos mínimos no suelen publicarse en la portada, y tampoco el tiempo exacto que tarda una devolución, así que ese es un dato que se comprueba en el cajero de cada casa antes de depositar, no después.
| Paso del procedimiento | Qué ocurre | Lo que conviene revisar antes |
|---|---|---|
| Registro | Abres cuenta en la casa y aceptas sus términos; el permiso pertenece a su permisionario, no a la marca | Quién es el permisionario y qué número muestra la casa |
| Verificación de identidad | La casa verifica al usuario y reporta operaciones relevantes a la UIF y al SAT | Qué documentos pide y cuánto tarda en revisarlos |
| Depósito | Tarjeta, SPEI, voucher en tienda o monedero electrónico, según la casa | El mínimo real y si tu método de retiro coincide con el de entrada |
| Apuesta | Eliges mercado y momio; el boleto puede ser sencillo o combinado | El margen del mercado y el tope de apuesta de ese evento |
| Retiro | El dinero sale a una cuenta a nombre del jugador | El plazo y la coincidencia entre titular de la cuenta y usuario |
Ese último punto de la tabla es el que genera más fricción y menos explicaciones. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y esa condición no es un capricho: es la misma lógica del KYC aplicada en la salida. Si tu cuenta bancaria está a nombre de otra persona —una pareja, un familiar, una cuenta compartida—, el retiro tropieza; si el depósito lo hiciste con la tarjeta de alguien más, tropieza doble. La secuencia segura es la aburrida: depósito y retiro por el mismo canal y a nombre del mismo titular. Playdoit promete retiros rápidos y pagos inmediatos en su ficha, y Betcris destaca retiros rápidos entre sus funciones; las dos cosas son promesas del operador, no plazos verificados por un tercero.
Sobre el boleto hay una decisión que se toma en el momento y se lamenta después. Una apuesta sencilla paga su momio; un parlay multiplica los momios de las selecciones y multiplica también la exigencia de acertar todas. La mayoría de los jugadores nuevos llena la combinada porque el premio potencial se ve grande, y no calcula que cada pata extra añade el margen de la casa una vez más. En una apuesta combinada, el margen se acumula pata a pata, y el porcentaje devuelto del boleto entero cae por debajo del de cualquiera de sus partes por separado.
Los requisitos de apuesta son el paso que casi nadie lee y que decide si el bono se convierte en dinero. Ahí vive el rollover, y ahí se separa una oferta buena de una que solo parece buena. La ficha de Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe como atado al primer depósito y en otro como sin depósito, de modo que las condiciones no son claras ni dentro de la propia ficha. Caliente anuncia en su encabezado $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Codere anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. Esas cifras son lo que cada marca dice de sí misma en su propia ficha, y las tres arrastran la misma tarea pendiente para ti: leer los requisitos antes de contar el bono como dinero.
El impuesto tiene una consecuencia directa en el procedimiento que pocas casas explican en la vitrina. Con la reforma al IEPS publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, el impuesto especial sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso pasó al 50 %, desde el 30 % anterior. La base no está establecida en el texto: la ley habla de “valor de la actividad” y la prensa de “monto total apostado”, así que decir “50 % de lo apostado” o “50 % de los ingresos brutos” es afirmar algo que la norma no afirma. El efecto de la subida llegó al diseño de las promociones: después del alza, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber una parte del impuesto. En plata: la promoción que ves hoy en la vitrina probablemente ya no es la de hace dos años, y no por generosidad renovada.
Los premios tienen su propio trámite, y aquí el procedimiento se vuelve fiscal. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR tratan como ingreso los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados; quien paga retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y retiene 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. El operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios por encima de $600,000 MXN en el año se reportan en la declaración anual, según reportes secundarios. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que en la práctica ronda el 7 % en total, siempre según reportes secundarios. Y sobre premios obtenidos en sitios sin permiso: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio que no viene de una actividad autorizada no está establecido; ahí la única recomendación honesta es consultar a un contador o asesor fiscal.
La secuencia completa, entonces, se parece más a la de abrir una cuenta bancaria que a la de bajarse un juego. Registro, verificación, depósito, apuesta, retiro, retención del impuesto que corresponda y, si el premio es grande, un renglón en la declaración anual. Nada de eso se salta, y todo eso conviene saberlo antes de la primera apuesta porque ninguno se puede deshacer después.
Clasificación y criterios: cómo se lee la tabla de las nueve casas
Antes de la tabla, los criterios. Comparamos nueve casas que operan en México y todas dicen operar bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, en la figura del permiso y no de la licencia, porque la palabra correcta en México es permiso. No es un ranking único ni una recomendación de registro: es una lectura de lo que cada marca dice de sí misma y, cuando existe, de lo que reportan las compilaciones de casas de apuestas legales sobre los números de permiso. Tampoco es el mercado completo: que una marca no aparezca aquí no significa que no tenga permiso, y que aparezca no significa que su número esté confirmado oficialmente. La Dirección General de Juegos y Sorteos no nos dejó abrir su listado oficial, así que ningún número de permiso se publica aquí como confirmado por la autoridad.
Los criterios que decidieron el orden y el contenido de cada ficha son cuatro. Primero, el respaldo declarado: qué permisionario sostiene la marca y con qué número, si alguno se imprime sin contradicción entre fuentes. Segundo, la estructura del permiso: las marcas con permiso de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, por lo que un permisionario puede sostener varias marcas a la vez, y eso vuelve la pregunta “¿de quién es este sitio?” más útil que la pregunta “¿tiene licencia?”. Tercero, lo que la oferta deportiva realmente incluye, según la propia ficha del operador: deportes, apuestas en vivo, transmisión, creador de apuestas y retiro anticipado. Cuarto, las condiciones del dinero: método de depósito, mínimos, plazos de retiro y claridad de los requisitos de apuesta.
El cuarto criterio es donde las fichas se vuelven opacas y donde el lector tiene que hacer su propio trabajo de campo. Ninguna de las nueve publica en su vitrina el margen de sus mercados; el margen se calcula, no se lee. Ninguna publica tampoco el tope de apuesta de cada evento, que es la cifra que decide si un momio mejorado te sirve de algo. Los montos mínimos de depósito aparecen en algunas listas y no en otras. Si el lector acepta eso como punto de partida, la tabla le sirve; si espera encontrar la transparencia que una casa española publica por obligación, va a encontrar fichas amables y silencios en los lugares exactos donde el silencio es más caro.
| Marca | Permiso SEGOB según la marca o la compilación | La ficha de la marca sobre métodos y oferta |
|---|---|---|
| Pickwin | La compilación no imprime número: el que da corresponde al permiso que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles | App publicada por PWTEC; catálogo y bonos no detallados en la ficha revisada |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según portales especializados; sin confirmación oficial | Visa, Mastercard, OXXO y transferencias; $1,000 MXN de bono con condiciones contradictorias dentro de la ficha |
| Betcris | Sin número impreso: el del pie propio y el de la tabla del titular difieren | Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI en portada; parlay del mismo juego, jugadores y retiro anticipado |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según portales especializados | Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago; más de 1,000 eventos en vivo al día; acceso con rostro o huella |
| Betway | 4184, según portales especializados; sin confirmación oficial | Más de 2,000 eventos por semana; momios “Super” y “Ultra”; “Crea Tu Apuesta”; club con apuestas gratis semanales |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según portales especializados, que tampoco pudieron confirmar el dominio ni el listado oficial | Ficha de tienda a nombre de 1XCorp N.V., sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie del propio sitio | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; transmisión en vivo, creador de apuestas y eventos virtuales |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados, apuestas gratis; bono hasta 7,000 MXN; tarjeta, SPEI y OXXO |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial | Ficha de tienda publicada por Logflex MT Limited; catálogo no detallado en la ficha revisada |
Dos cosas de esta tabla merecen un comentario, y ninguna es “la primera columna está incompleta”. La primera: los números de permiso que aparecen son números que la propia marca imprime o que una compilación le atribuye, y las compilaciones se contradicen entre sí en algunos casos, de modo que dos fuentes serias pueden darte dos números distintos para un mismo permisionario. Eso no es un error de la tabla; es el estado de la información pública sobre permisos en México, y se resuelve igual que cualquier duda de este tipo: pidiendo el número al operador y verificándolo por tu cuenta antes de depositar. La segunda: la fila de 1xBet muestra un desajuste que conviene entender, porque es el tipo de detalle que separa una marca sólida de una marca opaca. La aplicación figura en la tienda a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones, y la compilación que da el número tampoco pudo confirmar el dominio ni el listado oficial.
Panorama de las nueve casas: quién sostiene el permiso y con qué te responde
Ahora las nueve, una por una, con lo que cada una pone sobre la mesa y lo que cada una te deja hacer por tu cuenta.
Pickwin: la marca que no imprime su número
Pickwin es la primera de la lista porque ilustra el problema sin adornos. Su permiso declarado es de la SEGOB, a través de su permisionario, y el titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora. Hasta ahí, nada raro. Lo raro aparece al buscar el número: la compilación que lo da entrega el mismo número que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, y Betcris es otra marca, sostenida por otro titular según la misma tabla del dueño que consulta las compilaciones. Un permisionario puede sostener varias marcas, así que el dato no es imposible; lo que no es, es verificable por el lector.
La aplicación “Pickwin” figura en la App Store de México a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V., salió en agosto de 2018 y su versión 1.0.137 es del 28 de septiembre de 2026. Ese es el rastro más firme que deja: una app longeva, actualizada con regularidad, publicada por una sociedad identificable. Para el lector que quiere el mínimo esfuerzo —una cuenta, un depósito, un par de apuestas el fin de semana— la falta de número visible no le cambia la tarde. Para quien deposita cantidades que le importan, sí le cambia una cosa: no puede cruzar el número con el titular ni con el permiso del que cuelga la operación.
Mi lectura es que Pickwin sirve a un perfil muy concreto: quien ya juega ahí por costumbre o por la liga local y no necesita documentos. No la pondría como primera opción de nadie que esté decidiendo dónde poner un saldo grande, no porque haya una señal mala, sino porque falta la señal buena.
Playdoit: la ficha que se contradice a sí misma
Playdoit tiene el permiso mejor documentado de la lista en términos de número: DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según portales especializados; sin confirmación oficial de la autoridad. La app la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México; salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.
El catálogo es amplio y la ficha lo describe sin timidez: fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable, y limita el uso a mayores de 18 años.
Y luego está el bono, que es el pasaje más instructivo de toda la ficha. Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras ni dentro de la propia descripción oficial. No es una falta que invalide la casa ni una razón para salir corriendo; es una razón para no contar ese dinero como dinero tuyo hasta leer los requisitos de apuesta completos.
Aquí la distinción entre una casa y otra se decide en el detalle: Playdoit ofrece más muñeca que muchas —retiro anticipado, transmisión, atención continua— y menos claridad en el punto donde la claridad se mide en pesos. El jugador que quiere herramientas y no mil pesos de vitrina está en el sitio correcto; el que busca el bono más limpio de la lista va a tener que leer más de lo que le gustaría.
Betcris: dos números para un mismo permiso
Betcris opera con permiso de la SEGOB de su permisionario, y el número que se ve en el pie de página de la marca y el que la tabla del dueño muestra no coinciden: el pie imprime un número a nombre de Producciones Móviles y la compilación da otro. Las fuentes nombran a Producciones Móviles como titular. Es el mismo titular que aparece en el caso de Pickwin, un dato que vale la pena retener: un permisionario que sostiene varias marcas es la norma, no la excepción.
La app “Betcris – apuestas y casino” la publica TV Global Enterprises Ltd.; salió en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Esa internacionalización explica buena parte de su carácter. La portada muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. La app destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español.
PayPal entre los métodos de la portada es el detalle que la distingue en el terreno práctico, porque la pregunta “dónde puedo apostar con PayPal” tiene una respuesta visible en la vitrina de esta casa y no en las de sus vecinas de la lista. La contrapartida es la misma de siempre: la portada muestra logotipos, no condiciones, y el hecho de que un método esté listado no dice nada sobre mínimos, sobre tiempos de acreditación ni sobre si el retiro se puede hacer por esa misma vía.
Mi lectura: Betcris es la opción natural de quien ya usa PayPal o Apple Pay en el resto de su vida digital y no quiere cambiar de costumbres para apostar. La advertencia es la del párrafo anterior, y no es menor, porque un método de depósito listado sin condiciones es una promesa de la vitrina.
Strendus: el permiso triple y la cara como llave
Strendus declara un permiso de la SEGOB y, según portales especializados, con tres números: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021. Las compilaciones difieren sobre el titular, y las fuentes nombran Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Ninguna está confirmada oficialmente. El nombre de la app en la App Store de México es “Strendus casino y sportsbook”, la publica NEW ADS S.A. DE C.V.; salió en octubre de 2023 y su versión 2.0.39 es del 1 de octubre de 2026.
Lo que Strendus promete en su ficha es ambición de escala: más de 1,000 eventos deportivos en vivo al día, casino además del catálogo deportivo, y acceso a la aplicación con reconocimiento facial o huella. Lista Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago como métodos de pago.
La cifra de eventos en vivo es la que hay que leer con más cuidado, y no por ser falsa, sino por lo que implica. Mil eventos diarios en vivo quiere decir que buena parte de ese catálogo son mercados de nicho —ligas menores, deportes con poco volumen— donde el margen de la casa suele ser más ancho y el tope de apuesta más bajo que en un partido grande. Un catálogo enorme es cómodo y no siempre barato. El acceso por rostro o huella, en cambio, es una comodidad real para el usuario de celular, y también una señal de que esa casa está invirtiendo en el aparato más que en la vitrina.
Strendus me parece la casa de quien ya tiene el celular como terminal principal y quiere casino y deporte en la misma aplicación. Para el jugador que solo busca un mercado principal y no se asoma al casino, el tamaño del catálogo es ruido.
Betway: eventos por montón y momios con nombre propio
Betway declara un permiso de la SEGOB con el número 4184, según portales especializados, sin confirmación oficial; las fuentes nombran a Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. La app “Betway – Apuestas Deportivas” la publica Digital Outsource International Limited; salió en septiembre de 2014 y su versión del 21 de octubre de 2026 sigue publicada en la App Store de México, lo que hace de Betway la más antigua de las nueve en la tienda.
Su propuesta tiene tres piezas: más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, y el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta”, más un club con apuestas gratis semanales. La ficha de la aplicación enlaza recursos de juego responsable de México.
Los momios mejorados merecen una advertencia que no es escepticismo sino aritmética. Un momio con nombre propio es un precio especial en un número limitado de eventos, casi siempre los grandes, y viene acompañado de un tope de apuesta que no se anuncia junto al precio. Si tu intención es tomar el “Ultra” con una cantidad seria, es posible que el tope te obligue a repartir la apuesta y que el momio mejorado valga solo para la primera rebanada. El club de apuestas gratis semanales funciona con la misma lógica de vitrina: la apuesta gratis es útil si sus requisitos caben en tu forma de jugar, y la mayoría de las veces los requisitos están diseñados para que el jugador promedio no los complete.
Betway se me figura la casa de quien apuesta mucho y quiere ver catálogo ancho —más de 2,000 eventos por semana es un argumento de verdad si tu deporte no es el fútbol—, y a la vez la casa donde más hay que mirar el tope antes de emocionarse con la etiqueta del momio.
1xBet: el permiso que su propia app no confirma
1xBet declara un permiso de la SEGOB con el número DGJS/0002/2020, según portales especializados, una compilación que no pudo confirmar ni el dominio ni el listado oficial; las fuentes nombran a Entretenimientos Naturales como titular. Y aquí aparece el desajuste que hay que subrayar: la aplicación “1xBet: Apuestas Deportivas” figura en la App Store de México a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones. Salió en junio de 2014 y su versión 259.0 es del 14 de octubre de 2026.
Ese desajuste no prueba nada malo por sí solo; muchas marcas internacionales operan con una estructura societaria por capas. Pero tiene una consecuencia para el lector que esté decidiendo: si el nombre que aparece en la tienda de aplicaciones no es el nombre que las compilaciones atribuyen al permiso, entonces el rastro que puedes seguir por tu cuenta se corta justo en el punto donde importaría. La app es longeva y se actualiza con frecuencia —versión 259.0 en octubre de 2026— así que no estamos ante un producto abandonado; estamos ante un producto cuyo respaldo local es el más difícil de verificar de los nueve.
Para el jugador que valora la oferta amplia y conoce la marca de otros mercados, 1xBet ofrece un catálogo familiar. Para quien está eligiendo dónde depositar por primera vez y quiere poder nombrar al permisionario que responde por su saldo, esta es la ficha que menos ayuda de la lista.
Caliente: el número en su propio pie y dos ofertas en el encabezado
Caliente es la única de las nueve cuyo número de permiso aparece en el pie de su propio sitio: DGG/SP/404/97, según la marca, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular nombrado por las fuentes. No hay confirmación oficial, pero la diferencia de rango es real: el número lo imprime la casa en su propia página, no una compilación de terceros que puede equivocarse.
La app “Caliente Deportes” la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. —el mismo apellido que el titular nombrado, que es exactamente lo que uno quiere ver—, y su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026. La ficha ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas.
Esa falta de alcance es el punto a vigilar. Una promoción sin depósito y una promoción de primer depósito no son la misma cosa ni se comportan igual: la primera se puede tomar sin poner dinero, la segunda exige depositarlo. Y una oferta anunciada en el encabezado general de un sitio que también es casino puede pertenecer al casino y no al deporte. El lector que llega buscando el bono deportivo tiene que leer la letra chica para saber cuál de las dos ofertas está mirando.
Sobre el rollover, hay que ser preciso: según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente exigiría un rollover de diez veces, mientras que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Los detalles son de reseñas y no de la casa, y esa diferencia de origen es la que decide cuánto peso darle al dato.
Mi lectura: Caliente tiene el respaldo declarativo más rastreable de la lista —el número en su propio pie y la app publicada por el mismo apellido societario—, y a la vez es la que apila más ofertas distintas en el espacio más visible. Para el jugador que quiere saber a quién reclamar, está bien; para el que quiere saber cuánto ganó con una promoción, tiene trabajo extra.
Codere: la ficha más explícita sobre juego responsable
Codere declara un permiso de la SEGOB con los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según portales especializados, sin confirmación oficial; las fuentes nombran a Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular. La app “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U.; salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026.
Lo que distingue a Codere en esta lista no es el catálogo —más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, según su ficha— sino la explicitud con que su descripción aborda el juego responsable. La ficha dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es la única de las nueve que menciona, en el mismo espacio, el cierre de cuenta. Anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO.
Hay que decir con claridad qué significa ese mérito y qué no. Que una ficha liste políticas de cierre de cuenta y avisos de juego responsable no crea una obligación legal ni te da un derecho exigible ante la autoridad; en un mercado sin norma de juego en línea, es una declaración voluntaria. Pero una casa que declara públicamente que vas a poder cerrar tu cuenta está ofreciendo algo que las demás no ofrecen por escrito, y en un país donde no hay registro nacional de autoexclusión, un procedimiento de cierre relativamente explícito es la herramienta de protección más concreta que un jugador puede encontrar en la vitrina.
Codere es, en mi lectura, la casa que recomendaría a quien está empezando y se conoce lo suficiente para querer una salida. No porque el bono sea el mejor —hasta 7,000 MXN es una cifra que solo vale si los requisitos de apuesta caben en tu volumen— sino porque es la que pone por escrito el mecanismo que te saca de ahí si la cosa se pone fea.
Novibet: la ficha de tienda más escueta de la comparación
Novibet declara un permiso de la SEGOB con el número DGJS/DCRCA/1121/2020, según portales especializados, sin confirmación oficial; las fuentes nombran a Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. La app “Novibet – Apuestas & Casino” la publica Logflex MT Limited y su versión 4.30.0 es del 14 de octubre de 2026.
De las nueve, Novibet es la que deja menos rastro público sobre su oferta deportiva en la ficha revisada: la aplicación existe, se actualiza y está publicada por una sociedad identificable, pero la descripción no detalla el catálogo, los métodos de pago ni las promociones del modo en que lo hacen sus competidoras. Eso deja al lector con un permiso declarado por una compilación y muy pocas piezas propias para armar el rompecabezas antes de registrarse.
No hay nada en lo que se ha podido revisar que sugiera un problema con la marca. Hay, más bien, un déficit de información voluntaria: quien quiera saber qué ofrece Novibet tendrá que averiguarlo dentro del sitio, en su propio programa de apuestas y en sus términos, y no en la ficha de la tienda. No es un pecado grave; es la razón por la que aparece al final de esta lectura y no antes.
Para el lector que busca una alternativa distinta de las marcas que todo el mundo nombra, y que está dispuesto a hacer la comprobación por su cuenta, Novibet es una puerta que vale abrir con la libreta en la mano. Para el que quiere decidir en cinco minutos con la información delante, es la menos servicial de las nueve.
Lo que cuesta la oferta: apuestas gratis, requisitos y dinero que no vuelve
Ya tenemos las nueve sobre la mesa. Ahora la parte que decide si la oferta es buena, y que casi ninguna vitrina te explica: cuánto hay que apostar para cobrar, qué es una apuesta gratis de verdad y qué no, y cuánto cuesta en promedio tomar un bono.
Empecemos por la distinción que más dinero mueve. Un bono en efectivo y una apuesta gratis no son la misma cosa, aunque las dos se anuncien con una cifra en pesos. Una apuesta gratis no devuelve el importe de la apuesta cuando ganas: te paga únicamente la ganancia, es decir, el monto de la apuesta multiplicado por el momio menos uno. Si la casa te da una apuesta gratis de $1,000 MXN a un momio de 1.90 y la apuesta gana, recibes $900 y no $1,900. La misma promoción leída como “$1,000 gratis” suena a mil pesos en el bolsillo y vale, en el mejor caso, la ganancia de mil pesos. Esa brecha entre cómo se anuncia y qué se paga no es un error de nadie: es la definición del producto, y quien no la conoce apuesta creyendo que tiene un colchón que no tiene.
Un bono de bienvenida atado al depósito funciona distinto y suele ser más útil, porque una parte del bono puede jugarse como si fuera dinero depositado. Pero viene con requisitos de apuesta, y ahí es donde el valor se deshilacha. Caliente anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; Codere anuncia hasta 7,000 MXN; Playdoit anuncia $1,000 MXN con la contradicción interna que ya vimos. Ninguna de las tres publica en su vitrina el rollover completo del bono de depósito, y sin ese número no se puede saber cuánto del bono sobrevive al trámite.
Sobre el bono sin depósito de Caliente, las reseñas de casas de apuestas le atribuyen un rollover de diez veces. Tomemos esa cifra con la etiqueta que trae —es lo que reportan las reseñas, no lo que declara la casa— y veamos qué significa. Si el rollover es diez veces sobre el monto del bono, hay que apostar $10,000 MXN en total para poder cobrar los $1,000. Si el jugador apuesta en tandas de $200 MXN, eso son cincuenta apuestas. Sobre esa base, el costo esperado de limpiar la promoción en un mercado cuyo margen ronda el 5 % es de unos $500 MXN. El cálculo es un promedio sobre muchas apuestas bajo el supuesto de que solo se apuesta el importe del bono y de que el jugador no abandona antes, y eso es exactamente lo que hay que entender: en promedio, limpiar una promoción de $1,000 en esas condiciones cuesta alrededor de la mitad de lo que promete.
Ahí está el punto entero del bono. La promoción no es dinero; es una obligación de apostar que, en promedio, se lleva una parte de sí misma. Con un margen de 5 % el jugador puede terminar arriba, y con un mercado más caro —un parlay de varias patas, un hándicap de una liga menor, un evento en vivo donde el margen se ensancha— el costo esperado se come el valor completo y un poco más. Y si el rollover fuera más exigente, o si el plazo fuera corto, o si la apuesta gratis tuviera un tope de ganancia, el costo esperado subiría sin que la vitrina diga nada.
Lo mismo vale para las apuestas gratis del club semanal de Betway y para los momios “Super” y “Ultra”: no son regalos equivalentes a lo que anuncian. Un momio mejorado es mejor que el momio estándar de esa misma casa para ese mismo evento, y eso es un dato real; pero no es comparable con el momio de otra casa, que puede estar mejor, y suele venir con un tope que limita cuánto puedes aprovecharlo. La comparación correcta no es “este momio es mejor que antes” sino “este momio, con este tope, es mejor que el de la casa de al lado sin tope”.
La regla para el lector es simple de enunciar y trabajosa de aplicar: antes de tomar cualquier promoción, localiza tres cosas en los términos —el múltiplo de apuesta, el plazo y el momio mínimo que cuenta— porque sin las tres el número de la vitrina no significa nada. Si no las encuentras escritas, escríbele al operador y pide que te las confirme por escrito. En México no hay norma federal que lo obligue a publicarlas, así que la única palanca que tienes es no apostar hasta tenerlas. Eso no es desconfianza; es la única defensa disponible en un mercado sin norma de juego en línea.
Y una última advertencia sobre el dinero que sí vuelve. Cuando un sitio con permiso paga un premio gravado, emite un CFDI de retenciones, y esa retención —1 % si la entidad no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, 21 % si un impuesto estatal pasa de ese 6 %— sale del premio antes de que te llegue. Un premio grande en la Ciudad de México, con el impuesto estatal de 6 %, deja alrededor del 7 % en retenciones totales, siempre según reportes secundarios. No es el operador quedándose con tu dinero: es el fisco cobrando por adelantado, y el comprobante te sirve para acreditarlo en tu declaración. La consecuencia práctica es que el rendimiento que ves en la pantalla no es el rendimiento que llega al banco, y esa diferencia se calcula antes de apostar, no después.
La protección que no existe: permiso, bloqueos e información pública
Queda el fondo legal de todo lo anterior, y aquí conviene ser exacto porque los detalles se mueven. Las apuestas deportivas están permitidas únicamente a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. La ley que lo rige, el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, prohíbe expresamente la actividad de apuestas y sorteos que no esté prevista, y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. En la práctica, esto significa que ningún sitio en línea tiene un permiso digital independiente: está atado a un permisionario con permiso terrestre, y un mismo permisionario puede sostener varias marcas.
El marco que hace funcionar todo eso: la autoridad es la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica la ley administrativamente a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y esa Dirección autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de instruir los procedimientos sancionadores. La ley de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, que prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite los expresamente autorizados: su artículo 7 da a la Secretaría la facultad de otorgar permisos e inspeccionar, el 8 la de clausurar establecimientos sin autorización, el 9 impide que un local quede cerca de escuelas o centros de trabajo y el 10 establece la cooperación de estados y municipios. En el Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023, el artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y con jurisdicción federal. Los tipos de permiso relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas; los permisos son intransferibles según el artículo 31; y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza, según el artículo 29.
Ninguna norma menciona las apuestas en línea. Lo que hay es una práctica reportada: los sitios digitales no pueden tener permisos digitales independientes y van atados a un tenedor de permiso terrestre autorizado. La palabra correcta es permiso, no licencia, y esa distinción no es un capricho de vocabulario: define ante quién responde la casa y con qué figura jurídica.
El problema de la comprobación es real y tiene fechas. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —según se dice— un PDF con los sitios autorizados, y ese listado no se pudo abrir. En mayo y julio de 2026, el Congreso pidió un registro público abierto de permisos. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso esta página no da ningún conteo del mercado y no imprime ningún número de permiso como oficial. El lector que quiera comprobar por su cuenta tiene tres vías y ninguna es cómoda: el propio número que la casa imprime en su pie de página —Caliente es la única de las nueve que lo hace—, las compilaciones de casas de apuestas legales, que se contradicen entre sí, y la petición directa de documentos al operador por escrito.
La reforma está en camino y todavía no es ley, lo que importa para no confundir un proyecto con una norma vigente. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947, reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Hay además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con una edad mínima de 21 años y autoexclusión, y esa también es solo una propuesta. Un lector que hoy planee su presupuesto de apuestas para los años siguientes no debería calcularlo sobre una norma que aún no existe.
Sobre lo que se puede apostar: el deporte va por el permiso del permisionario; las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento que se leen; el juego mutuo y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el “cruce de apuestas”, del cual los menores de edad no pueden participar nunca, según el artículo 5. Sobre las casas de intercambio de apuestas no se encontró ninguna disposición, y esta página no afirma que exista una casa de intercambio mexicana. Tampoco se encontraron restricciones a eventos por categoría, como ligas menores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
La aplicación de la norma en 2026 es la parte más volátil del tema y tiene una cronología que conviene seguir. El 11 y 12 de noviembre de 2025, la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca y del grupo de Ricardo Salinas Pliego, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025, un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito sin relación con apuestas. En marzo de 2026, un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026, la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de veinte casinos físicos cerraron en 2026. Por todo eso, esta página declara el estado de esos sitios con su fecha y nunca como abiertos o cerrados hoy: quien lea esto dentro de seis meses debe volver a comprobar.
Y un hueco más que hay que nombrar sin adornos. No está establecido que apostar en un sitio sin permiso sea un delito o conlleve una multa para el jugador; el artículo 8 de la Ley Federal de Juegos y Sorteos faculta a la Secretaría a clausurar establecimientos sin autorización, y la SEGOB ha reforzado su poder para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, pero la base legal del bloqueo de sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA no está establecida. Ni una sanción para el jugador ni una exención están establecidas, porque ninguna norma lo hace.una de las dos cosas está establecida.
La comparación honesta entre caminos es esta, y es el corazón de la elección que da título a la página. Una casa con permiso trae un local legal mexicano, un permiso de la SEGOB, controles de KYC y de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones cuando tu premio está gravado. Una casa sin permiso —el caso de los sitios con licencia de Curazao, que no son permisionarios mexicanos— no trae nada de eso. En el primer caso tienes a alguien a quien reclamar en México y una autoridad con facultad de inspeccionar; en el segundo, la zona está descrita como desprotegida, y si el operador queda bloqueado, tu saldo puede quedar congelado dentro. Lo que ninguna de las dos rutas te da es un registro nacional de autoexclusión, porque ese instrumento no existe en el país. La estructura legal, entonces, no es una garantía de buena conducta: es un lugar donde poner una queja.
Preguntas frecuentes sobre dónde apostar en México
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Busca el número en el pie de página del propio sitio, no en su publicidad. Caliente lo imprime ahí, con su titular; las demás de esta comparación lo dejan a compilaciones de terceros que se contradicen. El listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible para consulta abierta, y en 2026 el Congreso pidió que se publique. Pide el dato por escrito antes de depositar.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Multiplica la cantidad por el momio decimal: $200 MXN a 1.90 devuelven $380, de los cuales $180 son ganancia. En un parlay los momios se multiplican entre sí antes de multiplicar la cantidad. Si el premio supera los umbrales fiscales, sobre él recae la retención del ISR que corresponda y el operador emite el CFDI respectivo.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se nota sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados del mismo mercado. En un ejemplo de dos resultados a 1.90 y 1.90, cada uno implica 52,63 % y el total es 105,26 %: la casa devuelve 95 % del mercado y se queda con 5 %. Nunca aparece en el boleto. Compáralo entre casas para el mismo partido.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable de cada operador. No hay límite federal ni registro nacional de autoexclusión, así que la herramienta vale solo para esa casa y no te acompaña a la siguiente. Fíjalos el día que abres la cuenta, no el día que vas perdiendo, y revisa que la casa declare políticas de cierre de cuenta.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
El premio es ingreso conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % si un impuesto estatal pasa de ese 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % estatal, cerca de 7 % en total. El operador emite el CFDI de retenciones.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
Ninguno de los respaldos que da un permisionario mexicano: ni local legal en el país, ni permiso de la SEGOB, ni controles de KYC y lavado de dinero reportados a la UIF y al SAT, ni CFDI de retenciones. Además, si la autoridad bloquea el dominio, el saldo puede quedar congelado sin instancia mexicana donde reclamarlo, como ocurrió en los bloqueos de noviembre de 2025.
Legalidad y permisos en México – bonosbienvenidamx
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