Los mejores sitios de apuestas en México 2026, comparados por lo que cada camino le cuesta al apostador
Actualizado el noviembre 5, 2026; los permisos que aparecen abajo se revisaron contra el listado que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación y contra los pies de página de cada operador.
México es un país donde apostar es una actividad con permiso, no un mercado con licencia. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947, el Reglamento que la acompaña dice en su artículo 2 que lo que no está previsto expresamente está prohibido, y ninguna norma de las que reviso nombra el juego en línea. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación entregado a un permisionario con casa física, y un puñado de marcas que operan colgadas de ese permiso, cada una con su propia ficha en la tienda de aplicaciones, su propio pie de página y su propia letra pequeña. Elegir entre ellas no es elegir entre una regulación y otra, porque solo hay una. Es elegir qué camino quieres recorrer dentro de ese marco, y esa decisión sí cambia lo que vas a vivir: dónde dejaste tu dinero, cuánto tarda en volver, qué deportes te dejan cubrir y qué pasa el día que la lista de permisos cambie de forma.
Vengo a poner las cartas sobre la mesa antes de la primera tabla. No hay un sitio que gane en todas las columnas, y quien te diga lo contrario te está vendiendo algo. Hay un sitio que gana en cada columna, y es un sitio distinto según la columna.
Cripto y anonimato: lo que el marco mexicano deja fuera
Por qué aquí la criptomoneda no es una vía y un permiso a la vez
Empiezo por el tema que suele venir al final de estas guías, y por una razón concreta: si lo que buscas es pagar sin que tu nombre aparezca en ningún lado, lo que México te ofrece no funciona así. El marco está descrito con cierto detalle: la Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), alcanza desde el 1 de enero de 2026 a los juegos en línea que operan residentes en el extranjero sin establecimiento en México, y para el incumplimiento grave prevé el bloqueo temporal del servicio digital, con apoyo en los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. Un operador que no se somete a esas obligaciones fiscales no es un operador libre: es un operador bloqueable, y el bloqueo ya ha ocurrido aquí, con nombre y apellido, más de una vez.
Hay además un detalle de arquitectura que decide todo lo demás. Los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza, según el artículo 29 del Reglamento. Eso no es un trámite decorativo: es exactamente la maquinaria que hace que tu cuenta esté a tu nombre. Los operadores verifican la identidad de sus usuarios y reportan movimientos relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable frente a la ley antilavado. Las criptomonedas no aparecen en los artículos que reviso, y la pregunta que importa —si una casa con permiso acepta bitcoin o una stablecoin— no tiene respuesta en las fichas ni en los pies de página de las nueve marcas de esta comparación.
Eso deja la decisión en un lugar incómodo pero honesto. Quien se registra con identificación, cuenta bancaria y depósito en pesos no está siendo ingenuo; está comprando algo con ese papeleo, y lo que compra es una vía de cobro. La criptomoneda promete lo contrario: un monedero que nadie mira. En México esa promesa la cumple, si acaso, un operador sin permiso, y un operador sin permiso no tiene por qué pagarte. No es una opinión amarga, es la única lectura que aguanta el artículo 29.
El pseudonimato que sí existe y el que te venden
Conviene separar dos cosas que el marketing mezcla a propósito. Una es el pseudonimato técnico: una dirección de cadena sin nombre civil detrás. Otra es el anonimato operativo: que nadie, en ninguna parte del sistema, sepa quién eres. Para el apostador mexicano la segunda no está disponible donde sí hay a quién reclamarle. El permisionario responde ante una autoridad, lleva cuentas auditadas y emite un CFDI de retenciones cuando corresponde. Ahí tu identidad no es un obstáculo, es la razón por la que puedes reclamar.
Alrededor de las monedas digitales circulan dos afirmaciones que no se sostienen en este mercado. La primera es que un monedero equivale a una casa de apuestas con permiso; no lo es, es un instrumento de pago y no responde por ningún boleto. La segunda, más común, es que un sitio “cripto” en México opera bajo alguna clase de autorización por el simple hecho de aceptar monedas. El Reglamento no menciona criptomonedas, y la ley de 1947 prohíbe los juegos de azar y las apuestas salvo los que estén expresamente autorizados. Aceptar una moneda no es estar autorizado.
Los tres caminos reales, y a quién le sirve cada uno
Puestos los hechos, quedan tres caminos y ningún cuarto.
El primero es la casa con permiso de la SEGOB, operada por un permisionario con casa física, con verificación de identidad y depósito en pesos. Sirve a quien quiere una cuenta que aguante, un cobro que se pueda exigir y poder presentar una queja ante una autoridad mexicana. Cuesta papeleo y minutos en cada retiro. Si tu apuesta es de 200 pesos el sábado y quieres tenerlos el sábado, ese papeleo te va a parecer caro, y tienes razón en pensarlo.
El segundo camino es el operador sin permiso, típicamente con licencia de Curazao. No trae la protección de la ley mexicana, no trae permiso de la SEGOB, no trae controles antilavado de la misma clase y no trae CFDI de retenciones. Y el detalle que la mayoría descubre tarde: no hay registro nacional de autoexclusión que te cubra en ninguno de los dos caminos, así que cerrar tu cuenta es un trámite con el operador, no un derecho exigible ante una autoridad. En este camino el saldo es además lo más frágil de todo, porque un operador bloqueado puede terminar con cuentas congeladas; lo he visto en este mercado y lo cuento con fechas en la sección sobre legalidad.
El tercero es no apostar en línea, y no lo escribo como fórmula de cierre. Quien juega por el resultado y no por el boleto tiene un hipódromo, un galgódromo o un frontón con permiso y una taquilla donde le ponen el papel en la mano, con la regla del artículo 5 del Reglamento al lado: los menores nunca pueden participar en el cruce de apuestas. Es el camino más viejo de los tres y el único donde nadie te pregunta por una contraseña.
Los nueve operadores con permiso que sí puedo escribir con su ficha detrás se resumen en la tabla siguiente. Cuando la leas, ten presente que ninguno de ellos publica criptomonedas entre sus métodos, y que eso no es un olvido de edición: es el marco trabajando.
Deportes y torneos: donde la oferta se separa
fundamentos de una oferta que no se ve en la portada
Un banner dice “más de 30 deportes” y el apostador asume cobertura. La promesa es cierta y casi inútil, porque el número de deportes no dice cuáles tienen momio decente, profundidad de mercados o apuestas en vivo con algo de liquidez. Lo que separa una casa de otra se ve al abrir el evento: si hay hándicap, más/menos, mercados de jugador y retiro anticipado, y si la transmisión está cosida al boleto o vive en otra pestaña. Ahí es donde esta comparación encontró diferencias reales, y no en los deportes contados de portada.

Codere México cubre más de 30 deportes y a esa cifra le suma estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, según la ficha de su aplicación en la tienda de México. Playdoit se mueve en la dirección opuesta: en lugar de ensanchar el catálogo, profundiza cinco disciplinas —futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports— con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, la herramienta “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Son dos estrategias de verdad, no dos folletos. Una casa de 30 deportes te sirve si sigues ligas raras el jueves por la tarde. Una casa de cinco deportes te sirve si quieres un mercado de jugador o un retiro anticipado a media tarde, y cubre el mismo futbol que la otra.
Betcris apuesta a la misma profundidad con otras piezas. Su aplicación destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores y los retiros rápidos, además de métodos de pago locales y atención en español. Ese conjunto —parlay del mismo juego, apuestas a jugadores y retiro anticipado en la misma pantalla— es el paquete que un apostador de futbol reconoce de inmediato, y el que explica por qué la casa no necesita anunciar cuarenta deportes. Caliente lo lleva al celular con transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el teléfono, promociones y eventos virtuales. Los eventos virtuales no son un detalle cosmético: son lo que un apostador mira cuando no hay partido, y su presencia o su ausencia cambia la cuenta de una tarde cualquiera.
calendario, torneo y competencia: lo que un ciclo corto te cobra
El calendario mexicano tiene tres picos —el futbol local, los torneos de verano y el Mundial— y una temporada baja que la mayoría de los apostadores no planifica. La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, entre junio y julio, y quien la siguió con boletos lo sabe: al terminar, el interés se desploma tres semanas y vuelve con las ligas. En esos tres picos la cobertura de mercados se ensancha casi sola; en la temporada baja la diferencia entre una casa y otra se cierra, porque todos los momios son igual de finos y todos los torneos son igual de aburridos.
Los esports son el caso más claro de promesa sin verificación. Existen búsquedas específicas para ellos y existen operadores que los listan: Playdoit los nombra entre sus cinco disciplinas y Codere no menciona ninguna ventaja particular ahí. Nada más hay que decir con honestidad. Quien sepa de esports sabe mejor que este texto qué ligas valen la pena, y una casa que lista esports en una ficha de la App Store no promete profundidad de mercado.
El tenis de mesa ilustra el otro extremo del mismo problema. Ninguna de las marcas de esta comparación lo destaca en su ficha, y eso no significa que no exista: significa que no es el escaparate de nadie. Cuando un deporte no aparece en ninguna ficha, el camino razonable es buscarlo dentro del producto antes de depositar, no después.
Cómo elegir por deporte sin creerle al catálogo
He aquí el método que uso, en el orden en que lo aplico. Primero busco el deporte que realmente voy a seguir: si es de nicho, la casa de catálogo ancho suele ganar por pura aritmética de eventos. Segundo reviso el mercado, no el deporte: ¿hay hándicap y más/menos, hay mercados de jugador, hay retiro anticipado? Tercero mido la mecánica con un boleto de prueba de 20 pesos, depositando desde el método que vaya a usar de verdad, porque un depósito con tarjeta y un retiro a una cuenta a tu nombre no son el mismo procedimiento y la primera vez siempre falla en algo.
Y en medio de todo esto hay un número que nadie menciona en la portada y que decide más que el catálogo: el margen de la casa. Va desarrollado en la sección de evaluación, porque es ahí donde se convierte en criterio, pero conviene decirlo ya: un mercado con dos resultados a momio 1,90 por lado devuelve alrededor del 95 % de lo apostado, y ese cinco por ciento es el precio de entrada a todos los torneos de este calendario.
evaluación y clasificación de los mejores sitios de apuestas
Los criterios que sí discriminan entre nueve marcas
Cualquier lista de casas de apuestas puede ordenarse por bonos, y ordenar por bonos es ordenar por el precio del anzuelo. Los criterios que discriminan aquí son otros cinco, y los pongo en el orden en que pesan en la decisión.
Permiso y titular: qué número de permiso aparece, quién es el permisionario y de dónde sale el dato. Un permiso con número y titular identificado es una cosa; un pie de página que solo dice “operamos con permiso de la Secretaría de Gobernación” es otra, y en esta comparación hay ejemplos de los dos.
Coherencia de la letra pequeña: si la ficha de la aplicación describe el bono de bienvenida de una manera arriba y de otra manera abajo, el problema no es el monto, es el cuidado editorial. Ese descuido suele repetirse en las condiciones de retiro.
Vía de cobro: qué métodos de depósito lista la casa, si hay retiro a cuenta a nombre del titular y qué tan explícito es el operador al respecto.
Profundidad deportiva: los mercados y las herramientas de boleto que la casa misma anuncia, no los que un blog le atribuye.
Herramientas de juego responsable: avisos, límites voluntarios y política de cierre de cuenta, tal como la marca las presenta. México no tiene registro nacional de autoexclusión, así que esto es exactamente lo que hay.
La tabla que ordena el panorama
| Casa | Permiso SEGOB y quién lo publica | Lo que la propia casa declara sobre su operación |
|---|---|---|
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | Ficha en la tienda de aplicaciones y páginas propias con la marca |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | Cinco deportes con apuestas en vivo, transmisión, Playboost, retiro anticipado y atención 24 horas |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales, no confirmado oficialmente | El dominio 1xbet.mx y el listado oficial de la DGJS no pudieron confirmarse; la app figura a nombre de 1XCorp N.V., distinta del titular nombrado por las fuentes |
| Betcris | Permiso de su permisionario sin número impreso: el del pie de página de la casa y el de la tabla del propietario no coinciden | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos y métodos de pago locales |
| Pickwin | Permiso de su permisionario sin número impreso: las fuentes se contradicen | Ficha en la tienda de aplicaciones con la marca |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | Ficha en la tienda de aplicaciones con la marca |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | Ficha en la tienda de aplicaciones con la marca |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales, no confirmado oficialmente | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
Las dos primeras columnas cuentan la misma historia: la mitad de los números se sostienen en compilaciones de terceros y ninguno se pudo contrastar con el listado oficial de permisos, que al momento de escribir esto no estaba disponible para consulta. Eso no vuelve falso ningún permiso. Vuelve prudente cualquier afirmación en presente absoluto, y por eso las filas dicen quién publica el número y no que el número sea oficial.
La tercera columna es la más corta de leer y la más útil para decidir. Cuatro fichas casi no dicen nada porque no hay nada más que decir con fuente: son marcas que existen, tienen aplicación publicada y no declaran sobre su operación más de lo que declaran. Las otras cinco sí describen un producto concreto, y ahí es donde el lector empieza a poder elegir.
El momio 1,90 y el precio escondido de cada boleto
Aquí va el cálculo que le da sentido a todo lo anterior. Tomo un mercado ilustrativo de dos resultados, los dos a momio 1,90, que es un ejemplo y no una cotización de ninguna casa de esta lista. Con 1,90 por lado, la proporción que reparte el mercado es 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), que da 0,95, es decir un reparto de 95 %, y el margen de la casa es lo que falta: 5 %. Para que la cifra no se lea como una propiedad del mercado mexicano, repito el ejercicio con dos precios algo peores, 1,85 por lado: el reparto baja a 92,5 % y el margen sube a 7,5 %. Con momios más generosos el margen se estrecha, con momios más finos se ensancha, y la banda que importa está entre el 5 % y el 7,5 %.
Ese porcentaje no aparece en ningún boleto, y es el único costo que el apostador paga siempre, gane o pierda. Una apuesta de 500 pesos a momio 1,90 devuelve 950 pesos si acierta, con una ganancia neta de 450; la casa se queda con su parte en el precio, no en el resultado. Diez apuestas de 500 pesos al mismo momio mueven 5 000 pesos de ida y vuelta, y el margen de 5 % es lo que cuesta, en promedio, poner ese dinero en juego. No es una comisión que alguien te cobra: es un descuento aplicado a cada peso que ganas.
Y de ahí sale la regla que casi nadie aplica. Cuando una casa te ofrece 1,95 en un lado y otra te ofrece 1,90, el 0,05 parece ruido de portada; repetido en cincuenta boletos del mismo tamaño es la diferencia entre una tarde de ganancia y una tarde plana. El bono de bienvenida compite contra eso y pierde, porque el bono se cobra una vez y el margen se cobra cada vez.
fundamentos: qué hace que una casa de apuestas funcione
Del permiso al boleto: la secuencia del apostador
La primera vez que alguien apuesta en línea cree que el orden es registrarse, depositar y ganar. El orden real es otro, y cada paso depende del anterior.
Primero decides qué casa y con qué documento. La verificación de identidad es obligatoria en la práctica, porque el operador reporta movimientos relevantes a la UIF y al SAT y necesita saber quién eres. Segundo eliges el método de depósito: tarjeta, SPEI, efectivo en tienda o monedero electrónico, según lo que la casa liste. Codere anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO; Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos; Betcris muestra en su página principal los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI sin indicar montos mínimos. Tercero llega la parte que nadie te cuenta: el bono. Cuarto apuestas. Quinto cobras, y los retiros van a una cuenta a nombre del jugador.
Ese quinto paso es el que ordena la elección para la mayoría. No importa qué tan cómodo era el depósito si el retiro exige una cuenta a tu nombre y no tienes el documento listo. Playdoit promete retiros rápidos y pagos inmediatos en su ficha, y eso es lo que la marca dice de sí misma; la única forma de saber si se cumple es un retiro de prueba, pequeño, antes de meter una cantidad seria.
La herramienta que decide más de lo que parece
En México no hay un registro nacional de autoexclusión y no existe un límite de depósito o de pérdida fijado por ley. Lo que hay es lo que cada marca ofrece por decisión propia: pausas, límites de depósito, autoexclusión interna, avisos. La ficha de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Betcris va un paso más allá en la redacción: además de la prohibición para menores y el enlace de juego responsable, aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
Esa diferencia se nota menos en la portada y más en la práctica. Una casa que pone la política de cierre de cuenta en su ficha de tienda tiene un procedimiento; una que solo enlaza una sección de juego responsable tiene un enlace. Si alguna vez necesitas cerrar tu cuenta de verdad —porque estás perdiendo más de lo que querías, no porque te enojaste con un momio—, la diferencia entre un procedimiento y un enlace es toda la diferencia.
las dos caras del panorama: bono de bienvenida y peso real
Voy con la parte incómoda. El encabezado de caliente.mx anuncia $1 000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7 000 MXN, y no aclara en esa página si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. La app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7 000 MXN. La ficha de Playdoit anuncia $1 000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras desde la propia ficha.
“Sin depósito” es la frase que más veces se cobra sola. Un bono sin depósito se convierte en dinero apostable, y ese dinero lleva requisitos de apuesta: en el caso del bono sin depósito de Caliente, la referencia pública que mejor documentada está en las reseñas habla de un rollover de 10 veces sobre el monto del bono, con el plazo y los momios mínimos variando de una reseña a otra. Ahí no hay un dato firme que citar para cada condición, y prefiero decirlo antes de que alguien lo descubra con su propio boleto.
El cálculo hace más daño que la advertencia. Un bono de 1 000 pesos con rollover de 10 veces obliga a mover 10 000 pesos en apuestas antes de retirar nada. Con apuestas del mismo tamaño de 500 pesos eso son 20 boletos; con boletos de 100 pesos son 100. Y aquí se junta con la sección donde ya calculé el margen: si ese volumen se juega a un mercado con margen de 5 %, el costo esperado de cumplir la condición es 500 pesos, la mitad del bono. Con un margen de 7,5 % —momios de 1,85 por lado— el costo esperado sube a 750 pesos. Los 1 000 pesos que anunciaba la portada se quedan, en promedio, en 500 o en 250 según cómo juegues.
No digo con esto que el bono sea malo. Digo que el “sin depósito” de la portada y el costo esperado de 500 pesos describen la misma promoción, y que solo una de las dos frases aparece en la página principal.
normativa: qué significa el permiso y qué no
permiso, no licencia: el error que cuesta caro
En México la palabra es permiso. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y esa palabra —temporal— pesa más de lo que parece. Un permiso se otorga, se modifica y se extingue por decisión administrativa, y el artículo 31 añade que los permisos son intransferibles. No es una licencia de operación de plazo largo con reglas de renovación previsibles, y ninguna marca debería describirse de otra manera.

Lo que SEGOB puede hacer con un permiso está escrito. El artículo 7 de la ley de 1947 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 para cerrar establecimientos no autorizados; el artículo 9 prohíbe que un establecimiento esté cerca de escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 reparte la cooperación con estados y municipios. En la parte administrativa, el Reglamento deja en la Dirección General de Juegos y Sorteos la autorización, el control, la vigilancia, la expedición, la modificación y la extinción de permisos, además de los procedimientos de sanción.
Un detalle que casi ninguna reseña menciona: no existe una ley que nombre el juego en línea. La práctica reportada es que un sitio no puede tener una licencia digital independiente y vive colgado del permiso de un titular autorizado, y que un mismo permisionario opera varias marcas. Eso explica lo que la tabla de la sección de evaluación muestra sin explicar: por qué dos números de permiso distintos aparecen bajo titulares que se repiten y por qué una casa y otra comparten apoderado legal sin compartir marca.
Las marcas bloqueadas y las fechas que hay que dar
Cualquier texto sobre apuestas en México que diga “bet365 está disponible” o “Betano funciona” está escribiendo una verdad con fecha de caducidad, y la fecha ya pasó. Los hechos, con su día: en noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos cerraron en 2026.
La situación es inestable por definición, y por eso ninguna de las dos aparece como ficha activa en esta comparación. Un lector que hoy ve el dominio respondiendo no debe leer eso como una autorización: debe mirar la fecha del último movimiento judicial y actuar sabiendo que el siguiente puede ir en cualquier dirección. Lo que un saldo en una casa bloqueada puede llegar a ser es una cuenta congelada, y en eso no hay permiso que te salve el dinero.
La reforma que todavía no es ley y la lista que no se puede abrir
Hay dos cosas que la gente confunde con el marco vigente y que no lo son. La primera es un anteproyecto: la SEGOB terminó, según reportes del 13 de octubre de 2026, un borrador para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es una propuesta, nada más. Quien te diga que desde tal fecha se apuesta desde los 21 en México está adelantando una votación que no ha ocurrido.
La segunda es la lista de autorizados. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —según se dice— un PDF con los sitios autorizados, y hay dos datos que conviene tener a mano sin fijarlos como cifras: el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre sí, con un reporte hablando de 136 y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Cuando los propios conteos oficiales y periodísticos no coinciden, la respuesta útil no es elegir el número más bonito: es revisar que el número de permiso de la casa donde vas a depositar esté impreso, con titular, y no en el aire.
Cuánto se lleva Hacienda, y por qué el CFDI importa
El régimen fiscal tiene dos pisos y conviene no mezclarlos. El del operador es el IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS: 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la ley de juegos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, cuando antes era 30 %. La base no está establecida con claridad: el texto que revisé dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso no voy a escribir “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Es un impuesto del operador y se refleja en el producto, no en tu boleto. Los estados añaden lo suyo y varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
El piso del jugador es el ISR. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR gravan los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados; quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera el 6 %. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración cuando estás obligado; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México cobra 6 % estatal sobre premios, alrededor de 7 % en total, según un reporte secundario, y los premios de más de $600 000 MXN al año se reportan en la declaración anual. El operador emite un CFDI de retenciones por premios gravados, y ahí está la razón práctica para preferir una casa con permiso: ese documento existe porque hay un permisionario que responde.
Un punto que no voy a resolver: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio cobrado en un sitio sin permiso no está establecido. Si estás en ese caso, la posición honesta es consulta a un contador o asesor fiscal, no lo que diga una guía.
Qué separa a una casa con permiso de una sin él
La comparación no es moral, es de mecánica. Una casa que opera bajo el permiso de un permisionario te da un domicilio legal en México, un número de permiso con titular, controles de verificación de identidad y antilavado con reporte a la UIF y al SAT, y un CFDI de retenciones cuando el premio es gravado. Una casa sin permiso no da ninguna de esas cuatro cosas, aunque su interfaz sea mejor y sus momios más generosos.
Y hay un punto en el que los dos caminos empatan por abajo: en ninguno de los dos hay un registro nacional de autoexclusión, así que cerrar tu cuenta depende del operador y no de una autoridad. No hay que exagerar tampoco lo primero. Del lado sin permiso no queda establecida una multa o un delito para el jugador que simplemente apuesta en un sitio no autorizado, y este texto no afirma ni una sanción ni una exención. La consecuencia real es más prosaica: si algo sale mal, no hay ventanilla.
prevención y protección: lo que la ley no te da
La edad como regla de casa, no como número de ley
El Reglamento es claro en el artículo 5: prohíbe a los menores el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas. Lo que no hace es poner un número, y esa ausencia es la que llena cada marca por su cuenta. Las nueve casas de esta comparación declaran 18 años en sus fichas y pies de página; el pie de página de Caliente lo dice en la forma que se usa en este mercado, prohibido para menores de edad, y Betcris lo subraya al aclarar que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Un número legal de edad para apostar en línea no está establecido.
Esto no es un tecnicismo. Significa que el control de edad descansa en la verificación de identidad del operador y no en una regla general, así que los documentos que se piden no están determinados por ley: los determina cada casa. Si un menor logra pasar el registro, la regla que se rompió es la de la casa y el marco del artículo 5, no una norma de edad que diga 18.
Sin embargo, hasta que una casa no te haya examinado el documento, los 18 años que anuncia son eso: un anuncio.
Los límites que existen porque la casa los puso
No hay en México un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal de protección. Lo que hay es lo que cada marca escribe en su ficha. Codere menciona políticas de cierre de cuenta junto a sus avisos de juego responsable; Caliente enlaza su sección de juego responsable desde el pie de página; Playdoit enlaza términos y pautas de juego responsable y restringe el uso a mayores de 18 años; Betcris enlaza su sección y aclara a quién no dirige el servicio. Ese es el inventario completo de salvaguardas visibles en esta comparación, y es más corto de lo que un lector esperaría.
La consecuencia práctica es que si necesitas un límite, lo vas a poner tú, y vas a depender de la herramienta interna de la casa y de su atención al cliente. En una casa con herramienta propia y teléfono 24 horas —Playdoit anuncia atención las 24 horas— el límite se activa en una llamada. En una casa sin ese canal, la ruta pasa por un correo y un plazo. No es lo mismo, y no lo será hasta que exista un registro nacional.
Cómo se ve una autoexclusión cuando no hay registro
Cerremos con la ruta concreta, porque es la parte que se va a usar. Primero, la casa: casi todas permiten pausas y autoexclusión interna, y ese es el camino rápido cuando quieres parar hoy. Segundo, la regla es por operador, no por mercado: cerrar tu cuenta en una casa no te cierra en las otras ocho de esta comparación ni en las que no aparecen. Tercero, la custodia del saldo: al autoexcluirte pierdes el acceso a las apuestas y quedan saldos y promociones a medio cumplir, así que el orden sensato es retirar y después cerrar. Cuarto, los avisos: si el operador no publica su procedimiento de cierre en la ficha de la aplicación, el procedimiento será el que su atención al cliente decida, y eso conviene saberlo antes y no después.
Esta parte no lleva ironía. La maquinaria de juego responsable en México la sostiene el operador, y quien deba usarla merece el procedimiento exacto, no el consejo genérico.
Los nueve operadores con permiso, uno por uno
Novibet: el permiso con número y titular completos
Novibet llega con lo que varias de sus competidoras no publican: permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y titular identificado, Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., en una ficha que circula en compilaciones de casas de apuestas en México. La precisión no le quita un problema: el número no está confirmado oficialmente, porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no estaba disponible, así que se sostiene en lo que la compilación reporta. Aun así, hay diferencia entre un permiso con titular y un párrafo genérico, y Novibet está del lado bueno de esa diferencia.
El detalle que a mí me llama la atención es otro. Una casa que identifica a su permisionario con nombre y apellidos está señalando quién responde, y eso importa el día que quieras reclamar. Lo que no publica —criptomonedas entre sus métodos, ventajas deportivas concretas en su ficha— no lo inventa nadie por ella. Y ahí está el punto: sin criptomonedas no hay camino de pseudonimato en esta casa, solo el camino estándar de identificación y cobro en pesos.
Veredicto: es la ficha con el permiso mejor documentado de la comparación, y ese es un argumento concreto para quien quiere una casa cuyo titular tenga nombre, sobre todo si su apuesta promedio es alta y el día del retiro le importa más que el bono.
Playdoit: cinco deportes con profundidad de mercados
Playdoit hace una apuesta de producto y la cumple en el catálogo: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, la herramienta Playboost, retiro anticipado y atención las 24 horas, según su ficha. Elige cinco deportes en vez de treinta, y ese cambio se nota al buscar un mercado de jugador o un cash out, donde la profundidad pesa más que la lista. Su permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular nombrado por las fuentes, también sin confirmación oficial.
El problema de Playdoit no está en el catálogo, está en la propia descripción del bono: anuncia $1 000 MXN de bienvenida y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Dos versiones de la misma oferta en la misma ficha es un descuido que suele repetirse en las condiciones de retiro, y quien vaya a cumplir requisitos de apuesta va a leer dos veces antes de apostar. Sus métodos de pago son amplios: Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros, con la promesa de retiros rápidos y pagos inmediatos que la marca hace de sí misma.
Veredicto: el que quiere un mercado de jugador o un retiro anticipado a media tarde en futbol o basquetbol va a encontrar más producto aquí que en una casa de catálogo ancho, y ese producto vale más que los deportes que no juega; pero hay que fijar por escrito qué bono es el suyo antes de depositar.
1xBet: el caso de la identidad partida
1xBet es el único caso de esta lista donde la identidad del operador se rompe en dos pedazos. El permiso citado es DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular nombrado por las fuentes, según Apuestas-legales, que tampoco pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial. Y hay un dato que no calza: la aplicación figura en la tienda bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que las fuentes nombran. Ninguno de los dos datos es una acusación por sí solo; juntos, son una razón para saber a quién le estás entregando tu dinero.
Para el apostador eso se traduce en una pregunta sin respuesta sencilla: si hay un reclamo, ¿contra quién? La casa no destaca en su ficha ninguna herramienta concreta de mercado, ni una promesa de retiros rápidos como la de Betcris o Playdoit, ni un canal de atención con horario. Lo que ofrecería a un lector por encima de otras opciones no está a la vista en lo que se publica de ella.
Veredicto: la discrepancia entre el permiso citado y la empresa que publica la aplicación es el hecho central de su ficha, y hasta que eso no se aclare ningún otro detalle compensa el riesgo de no saber a quién reclamarle.
Betcris: el parlay del mismo juego y los pagos locales
Betcris es la casa que mejor describe su producto sin necesidad de una tabla. Su aplicación destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Esa combinación es el paquete completo de un apostador de futbol, y viene con una página principal que muestra Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados. Su permiso aparece en el pie de página con un número a nombre de Producciones Móviles, y ese número difiere del que da la tabla del propietario: como las fuentes no concuerdan, no imprimo ninguno.
Hay algo más en su expediente que conviene contar sin adornos. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Dos marcos a la vez no es una rareza en esta industria, pero el lector debe saber cuál de los dos invoca si surge un problema, porque las reglas y la ventanilla de reclamo no son las mismas.
Veredicto: es la oferta más completa de la tabla para quien apuesta futbol y quiere cobrar rápido y en pesos, y el apego a métodos de pago locales es lo que la sostiene; el nudo del permiso sin número coincide con fuentes que se contradicen y no lo decido yo.
Pickwin: una marca corta en fuente y en fichas
Pickwin es difícil de evaluar y no por culpa del lector. Las fuentes se contradicen sobre su permiso: una compilación cita DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra reproduce el número DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER que en cambio aparece en el pie de página de Betcris, con Producciones Móviles S.A. de C.V. y Unocapali La Paz Operadora como titulares nombrados. Cuando dos compilaciones se copian el número de otra marca, el dato deja de ser un dato y se vuelve un rumor, y este texto no imprime números prestados.
Fuera del permiso, la marca no publica nada que la distinga: ni herramientas de boleto, ni mercados destacados, ni una descripción de producto en su ficha que le dé al apostador un motivo concreto. Eso no la vuelve mala; la vuelve invisible en una comparación donde las demás sí enseñan algo.
Veredicto: con dos números en conflicto y ninguna promesa de producto detrás, no hay material con qué preferirla, y quien la elija lo hace por otra razón que este análisis.
Strendus: tres permisos y un titular discutido
Strendus presenta más números que ninguna otra casa de la lista: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular nombrado, según qué compilación se lea. Tres permisos en un expediente pueden significar varias cosas —una operación por producto, por sala, por año de autorización— y ninguna de esas lecturas está establecida, así que no la voy a inventar. Lo que sí se puede decir es que la ausencia de conflicto en los números la distingue de Pickwin y de Betcris en esa columna.
Fuera del permiso, Strendus es un expediente delgado para esta comparación: no anuncia herramientas de boleto ni mercados destacados en su ficha, y el titular nombrado cambia según la fuente. Una marca que no publica descripción de producto propia le deja al apostador todo el trabajo de verificación.
Veredicto: sus permisos son los más numerosos y los más consistentes de la tabla, lo que da cierta tranquilidad sobre quién responde; pero sin producto descrito y con un titular que las fuentes no acaban de fijar, la decisión se toma fuera de la ficha.
Betway: el permiso de número corto y la marca global
Betway entra con un número corto y fácil de recordar: 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado, y sin confirmación oficial disponible. El titular no es casualidad: el frontón es una de las actividades con permiso complementario para apuestas remotas según el Reglamento, y ahí está la explicación de por qué una marca de origen internacional aparece colgada de una empresa mexicana de espectáculos deportivos.
Los números cortos casi siempre son los viejos, y los viejos son los que llevan más años sin escrutinio público, lo cual no es una ventaja ni una desventaja: es un hecho sobre el que el lector debe decidir. En lo demás, la ficha de Betway es escueta en esta comparación: sin herramientas de boleto destacadas y sin descripción de mercados, la marca ofrece menos material para comparar que Codere, Playdoit o Betcris.
Veredicto: el número corto con titular de espectáculos deportivos dibuja una operación antigua y estable, y eso vale para quien prioriza antigüedad sobre novedades de producto; en herramientas y mercados, hoy no compite con las casas que sí las anuncian.
Caliente: transmisión en vivo y el bono que no aclara
Caliente es la única marca de esta lista con permiso publicado en su propio pie de página: DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora del sitio. Es la fuente más directa de toda la tabla, aunque tampoco sea confirmación oficial. Su aplicación, publicada por la misma operadora y en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y restringe el uso a mayores de 18 años.
Los eventos virtuales son el detalle que más cambia una tarde de apuestas de verdad. Cuando no hay partido, una casa con virtuales tiene algo que ofrecer y una casa sin ellos no; eso no aparece en los comparativos de bonos y es donde Caliente se separa. La publicidad de su portada es la que menos se explica a sí misma: $1 000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7 000 MXN, sin aclarar en esa página si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas.
Veredicto: su permiso está a la vista y su producto cabe en el celular, con transmisión y virtuales que otros no tienen, pero la publicidad de la portada promete más de lo que explica y esta casa se juzga por lo que se puede verificar.
Codere: más de 30 deportes y depósitos con SPEI y OXXO
Codere entra por el catálogo: más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, según su ficha. En una comparación donde cuatro marcas no describen producto alguno, esa es una diferencia grande y medible. Sus permisos son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado por las fuentes y sin confirmación oficial. La aplicación figura en la tienda a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026.
Los pagos son su otro argumento, y el más mexicano de todos: la ficha anuncia bono de bienvenida de hasta 7 000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. El efectivo en tienda importa más de lo que parece; resuelve a quien no quiere vincular tarjeta o cuenta bancaria a una casa de apuestas, aunque el retiro siga yendo a una cuenta a nombre del titular. Y su ficha es también una de las pocas que declara políticas de cierre de cuenta, lo que en un país sin registro nacional de autoexclusión es un procedimiento y no una promesa.
Veredicto: treinta deportes más estadísticas en vivo es el paquete más amplio de la tabla, y el efectivo en OXXO lo vuelve el camino más simple para quien no quiere vincular su banco a una casa de apuestas; el bono de 7 000 MXN compite contra un margen que se cobra siempre y eso conviene tenerlo claro.
Preguntas frecuentes sobre las casas de apuestas en México
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Busca el número y el titular en el pie de página del operador y contrástalos con el listado que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos, que puede no estar disponible. Las compilaciones de terceros citan números que a veces se contradicen entre casas. Si el permiso no aparece con número y titular, tómalo como una afirmación sin comprobar.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal: 500 pesos a momio 1,90 devuelven 950 pesos, con 450 de ganancia neta. Una combinada multiplica los momios de las patas en un solo precio. Si el momio es 1,90 por lado en un mercado de dos resultados, la casa reparte alrededor del 95 % de lo apostado.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota en lo que reparte el mercado completo. Con 1,90 por lado, 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90) da un reparto de 95 % y el margen de la casa es el 5 % restante; con 1,85 por lado el reparto baja a 92,5 % y el margen sube a 7,5 %. Dos casas con momios distintos en el mismo partido tienen márgenes distintos.
¿Cómo pongo un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de la casa, con las herramientas de juego responsable o con su atención al cliente, porque en México no hay límite legal de depósito ni de pérdida y tampoco un registro nacional de autoexclusión. El límite depende de cada operador y conviene activarlo antes de depositar, no después de una racha mala.
¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas en México y quién los retiene?
El pago del premio lo hace el operador, que retiene ISR: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si lo supera. La Ciudad de México cobra 6 % estatal, alrededor del 7 % en total. El operador emite un CFDI de retenciones y los premios grandes se reportan en la declaración anual.
¿Qué riesgo hay en una casa de apuestas sin permiso en México?
No tiene domicilio legal en México, no tiene permiso de la SEGOB, no aplica los controles antilavado de la misma forma y no emite CFDI de retenciones. En una casa bloqueada, tu saldo puede llegar a ser una cuenta congelada. Que un jugador reciba una multa no está establecido, y tampoco lo contrario.
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