Apostar por el campeón de la competición en México: nueve casas con permiso de la SEGOB, sus bonos y lo que cada una te cuesta

Updated noviembre 2026
Licensed
usAvailable in US
Fast payouts
18+ Only
Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos que aparecen abajo se contrastaron con lo que publica cada operador en su propio pie de página y con las compilaciones de casas de apuestas legales en México.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Si buscas dónde poner un peso a que un equipo levanta la copa, la respuesta corta en México es incómoda: hay nueve casas grandes trabajando con un permiso de la Secretaría de Gobernación, ninguna tiene una licencia de apuestas en línea propiamente dicha, y dos de las marcas más promocionadas del país llevan meses con la puerta cerrada. Eso no es un detalle legal que se resuelve en una nota al pie. Es la primera decisión editorial de esta página: aquí no vas a encontrar un ranking de “los mejores momios garantizados”, porque en un mercado donde el permiso es laxo y el bloqueo es real, la pregunta útil no es cuál paga más, sino cuál te deja cobrar sin sorpresas.

Y esa pregunta tiene una trampa de manual. El bono de bienvenida que ves en el banner no es dinero. Es dinero condicionado, y las condiciones —el rollover, el momio mínimo, el plazo— son el producto real que la casa te está vendiendo.

Cómo elegimos y qué cambia de una casa a otra

Con nueve operadores sobre la mesa, cualquiera puede hacer una lista. Lo difícil es decir con qué criterio, y admitir qué criterio no se puede usar.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

El primer filtro es el permiso. Las nueve marcas que aparecen abajo declaran un permiso de la SEGOB en su propio pie de página o figuran en compilaciones de casas legales. Ninguna de esas dos cosas equivale a una confirmación oficial, y conviene detenerse ahí un momento: la Dirección General de Juegos y Sorteos debía publicar el listado de sitios autorizados, el Congreso pidió en 2026 un registro público abierto, y los recuentos que circulan no coinciden entre sí. Un informe habla de 136 sitios de apuestas; otro calcula entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Cuando dos cifras oficiales no se pueden conciliar, la página honesta no elige una: dice que el padrón existe sobre el papel y no sobre la mesa.

El segundo filtro es la actividad. Una casa bloqueada no te sirve para apostar, por muy bueno que sea su bono. bet365 y Betano, la marca de Ganador Azteca del grupo Salinas, quedaron fuera de servicio desde noviembre de 2025, cuando la UIF identicó trece casinos y congeló cuentas en el marco de una investigación de lavado. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio del mismo año la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El estatus cambia con cada resolución, así que aquí aparece siempre con su fecha y nunca como “abierto” o “cerrado” a secas. Si vas a depositar en cualquiera de las dos, comprueba tú mismo que el sitio carga antes de mover dinero, y ten presente que un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado mientras se resuelve el amparo.

El tercer filtro es la oferta, y aquí está el trabajo sucio de la comparación. De las nueve casas, solo dos publican cifras concretas de bono en sus listados: Caliente anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, aunque en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Codere habla de hasta 7,000 MXN de bono de bienvenida. Las demás fichas de la App Store de México no llevan importe. Eso no convierte a esas casas en peores; significa que su oferta vive en su propia página y en sus términos, no en una ficha de tienda de aplicaciones.

Casa Permiso que declara (según su pie o compilaciones, sin confirmación oficial) Lo que su propio listado dice de la oferta y del producto
1xBet Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según una compilación de casas de apuestas legales en México, que no pudo confirmar el dominio ni el listado oficial; la App Store publica la app a nombre de 1XCorp N.V., distinta del titular que nombran las fuentes Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Codere Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, titular Libros Foráneos, según Apuestas-legales.com.mx, sin confirmación oficial Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO
Novibet Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, titular Comercial de Juegos de la Frontera, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial Su ficha de tienda no carga importes ni detalle de mercados para este mercado
Betcris Permiso SEGOB de su permisionario; el número no se imprime porque el del pie del sitio y el de la tabla del titular no coinciden; titular nombrado: Producciones Móviles Ficha de sitio y operación con licencia maltesa MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026
Caliente Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de caliente.mx; operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay; sin confirmación oficial $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; la página no aclara si ambas valen solo para deportes; la app suma transmisión, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros móviles y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años
Playdoit Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, titular Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial $1,000 MXN de bono de bienvenida con condiciones poco claras; futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas
Betway Permiso SEGOB 4184, titular Espectáculos Deportivos Frontón México, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial Su ficha de tienda no carga importes ni detalle de mercados para este mercado
Strendus Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, que discrepan sobre el titular (Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads) Su ficha de tienda no carga importes ni detalle de mercados para este mercado
Pickwin Permiso SEGOB de su permisionario; el número no se imprime porque las fuentes se contradicen: el que da una compilación es el que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles Su ficha de tienda no carga importes ni detalle de mercados para este mercado

La columna del permiso dice menos de lo que parece, y esa es precisamente la información. Cinco números distintos, tres fuentes que se contradicen, dos casos en los que el número no se puede imprimir sin publicar un error. En un mercado donde la autoridad no abre su padrón, el permiso funciona como una declaración de intenciones: te dice que la casa se somete a un marco, no que alguien lo haya verificado por ti.

Lo que sí cambia de verdad entre estas marcas es el producto. Codere cubre más de 30 deportes; 1xBet pone el acento en UFC y esports; Playdoit y Caliente empujan el retiro anticipado y el creador de apuestas. Ninguna de esas diferencias decide una apuesta al campeón por sí sola, pero sí decide cuántas formas tienes de apostarla.

Qué es exactamente apostar al campeón, y dónde está tu dinero

Apostar por el campeón es una apuesta de futuro: pones el dinero hoy, a un momio que la casa fija ahora, y cobras cuando el torneo termina con el equipo que elegiste levantando el trofeo. Entre el depósito y el cobro pasan semanas o meses. Tu dinero está inmovilizado todo ese tiempo, y la casa dispone de él.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Ese detalle —el tiempo— es lo que separa al mercado de campeón de una apuesta de fin de semana, y lo que hace que un bloqueo administrativo sea tan peligroso aquí. Si tu casa cierra sus puertas en marzo y la final es en julio, tienes un problema que ningún momio compensa.

El mecanismo de cobro no tiene misterio, y merece verse con números. Una apuesta sencilla devuelve stake × momio. Pones 500 pesos a momio 3.40 y el boleto paga 1,700 pesos si el equipo gana. Los 1,200 pesos de diferencia son ganancia; los 500 son tu dinero de vuelta. Sobre eso se retiene impuesto, y de eso hablamos más abajo con la letra que le toca.

En un parlay la cosa se multiplica, y aquí conviene un momento de calma. Los momios de cada pata se multiplican entre sí. Tres selecciones a 1.90 cada una dan un momio combinado de 6.859, y 200 pesos apostados devuelven 1,371.80 pesos si aciertas las tres. Parece una máquina de hacer dinero hasta que recuerdas lo obvio: acertar tres partidos seguidos es más difícil que acertar uno, y la casa cobra su margen tres veces en el camino.

Por qué el momio nunca es una moneda al aire

Aquí está la parte que ninguna promoción te va a explicar. En un mercado justo, dos resultados con la misma probabilidad pagarían momio 2.00 cada uno. En la casa de apuestas ninguno de los dos llega a 2.00, y esa diferencia es el ingreso del operador.

Toma un mercado ilustrativo de dos vías a momio 1.90 / 1.90, que no es un precio cotizado sino un ejemplo aritmético. La probabilidad implícita de cada lado es 1 ÷ 1.90, o sea 0.5263. Sumadas, las dos dan 1.0526. El reparto que devuelve el mercado es el inverso, 0.95, y el margen es lo que falta para llegar al 100 %: alrededor del 5,3 %. Traducido a pesos: por cada 1,000 pesos que entran a ese mercado, la casa retiene aproximadamente 53 pesos por encima de lo que reparte.

Todo esto va con su condición, porque el margen no es una constante de la casa. Un mercado de dos vías como el ejemplo se mueve en torno a esa banda; un mercado de tres vías —local, empate, visitante— casi siempre carga más margen, y los mercados de nicho, los que se ofrecen a un partido de liga menor o a un torneo que nadie mira, cargan bastante más. Cuando un operador anuncia “los mejores momios”, está hablando de un puñado de partidos grandes; el resto de su cartelera vive en la banda alta.

Ese margen es también la razón por la que el bono que te ofrecen no es gratis, aunque sea el anzuelo de toda la página de bienvenida. Volveremos a este número cuando hablemos de lo que cuesta cumplir un rollover, porque ahí es donde el 5,3 % deja de ser una curiosidad aritmética y se convierte en tu factura.

El campeón del mundo, la Champions y las ligas: qué torneos admite el mercado

Los mercados de campeón viven en tres familias, y cada una se comporta distinto.

La primera son las ligas domésticas. Son las más líquidas después de los torneos grandes, se abren en pretemporada y se ajustan partido a partido. Una apuesta de campeón de liga tiene un horizonte largo y un momio que se mueve despacio, lo cual es una virtud si tu criterio no depende de un solo resultado.

La segunda son los torneos cortos de selecciones. Aquí conviene precisión de fechas, porque el Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, entre junio y julio de 2026, y por lo tanto su mercado de campeón está cerrado. Lo que vuelve cada cuatro años en ese formato no está abierto hoy; lo que sigue en el calendario son competencias continentales y las eliminatorias que las alimentan. Un mercado de campeón sobre un torneo que ya terminó no existe, por mucho que aparezca en artículos viejos que siguen posicionados.

La tercera son las copas continentales de clubes. La Champions League es el caso de manual: el mercado de campeón se abre antes de la fase de grupos y aguanta todo el curso, con momios que se estiran y se encogen según los cruces. Apostar al campeón de la Champions es una posición de temporada completa, no una apuesta de un martes por la noche.

La Copa América y la Eurocopa van en la familia de selecciones y comparten su ritmo: mercado abierto meses antes, momios largos en los favoritos y un pico de volatilidad cuando se conocen los cuadros. Un mercado de campeón de la Eurocopa no se comporta como un mercado de campeón de liga, aunque la interfaz de la casa los muestre con el mismo diseño.

Y una advertencia sobre las tres familias que vale para las tres. El momio de campeón que ves en febrero está calculado sobre información que en abril ya no sirve: lesiones, cambios de entrenador, un equipo que se desinfla. Los momios de futuro no se recalculan hacia atrás; si tomaste un precio malo, ese precio te acompaña hasta el final. Eso corta en los dos sentidos, y es la razón por la que casi nadie que sepa lo que hace convierte una sola apuesta de campeón en la mitad de su presupuesto.

La otra razón para repartir es de escala. La Fórmula 1 y los torneos de temporada completa llegan a tener mercados de campeón, y funcionan bajo la misma lógica: posición larga, información que caduca, precio que no se reabre. La mecánica es idéntica; lo que cambia es cuánto tarda en resolverse.

Qué significa que una casa tenga permiso de la SEGOB y qué no

México no tiene una licencia de apuestas en línea. Tiene una ley de 1947 que prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio, salvo los que autoriza expresamente, y un reglamento que declara prohibido todo lo que no prevé de forma expresa. Encima de ese esqueleto, la Secretaría de Gobernación concede permisos a permisionarios con establecimiento físico, y las marcas digitales se cuelgan de uno de esos permisos. La palabra correcta es “permiso”, nunca “licencia”. Cuando una casa te dice que tiene licencia, te está traduciendo el documento a un idioma que suena más tranquilizador.

Lo que existe por escrito, con sus condiciones, es esto. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas salvo los expresamente autorizados; la SEGOB concede los permisos e inspecciona, cierra los locales sin autorización y ninguna sala puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo, con estados y municipios colaborando en la vigilancia. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, define el permiso como un acto administrativo temporal a favor de un permisionario, y su artículo 2 es la frase que gobierna todo el mercado: lo que no está expresamente previsto, está prohibido.

Los tipos de permiso que importan para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Quien tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Y los permisos no son transferibles: no se venden, no se ceden y no se heredan como una concesión cualquiera. Ese detalle explica por qué varias marcas cuelgan del mismo permisionario. Un solo titular puede operar varias marcas, y de hecho lo hace.

Al permisionario de apuestas remotas le caen obligaciones concretas: cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza. Nada de eso es un adorno. Es el aparato de control que el permiso trae consigo, y es la razón por la que la diferencia entre una casa con permiso mexicano y una casa sin él no es de papeles, sino de conducta.

Sin padrón abierto, sin registro de autoexclusión y sin licencia digital

Hay tres ausencias que un lector mexicano debería tener presentes antes de depositar.

La primera es el padrón. La Dirección General de Juegos y Sorteos debía publicar un PDF con los sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y ninguna lista se puede consultar hoy con la comodidad de un buscador. Por eso en esta página cada número de permiso va con la fórmula “según X, no confirmado oficialmente”, y por eso dos fichas traen un número que no se imprime: el pie de Betcris muestra un número en nombre de Producciones Móviles, la tabla del titular muestra otro, y Pickwin arrastra la misma confusión porque una compilación le asigna exactamente el número que Betcris publica. Cuando las fuentes se contradicen sobre un identificador, imprimir uno cualquiera es publicar un error con formato de dato.

La segunda es el registro nacional de autoexclusión. No existe. Los operadores con permiso ofrecen herramientas voluntarias de juego responsable —pausas, límites de depósito, autoexclusión interna— y las anuncian en sus propias fichas, pero no hay un registro común donde un jugador se cierre las puertas de todas las casas a la vez. Si te autoexcluyes en una, las demás siguen abiertas para ti, y tú eres el único guardián de esa decisión.

La tercera es la que más se disfraza de trámite: no hay licencia digital independiente. Una marca en línea no puede tener una licencia propia para operar en internet, sino que depende del permiso de un titular con establecimiento autorizado. Eso significa que el permiso que ves en el pie de página no es “permiso para operar esta web”, sino “permiso de este señor, y esta web se apoya en él”. La distinción no es académica: cuando la autoridad aprieta, aprieta por el permiso del titular.

Bloqueos, amparos y por qué la fecha es parte del dato

El historial de los últimos meses debería vacunar a cualquiera contra la idea de que un permiso declarado equivale a una operación estable.

En noviembre de 2025, en el marco de una investigación de lavado de dinero, la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado permitió a esas aplicaciones publicar únicamente contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el 24 de marzo de 2026 el sitio seguía inactivo. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidas betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.

Leído en conjunto, ese calendario dice dos cosas. Una, que la autoridad tiene poder real para apagar una operación y lo ejerce. Dos, que la información sobre qué está activo envejece en semanas, no en años. Cualquier texto que te diga que una casa está bloqueada “hoy” te está dando una fotografía y presentándotela como un mapa.

La vigilancia se extiende más allá del escritorio. La SEGOB reforzó su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y unos veinte casinos físicos cerraron en 2026. Si buscas una señal de hacia dónde va la política, ahí la tienes: el movimiento es hacia el cierre, no hacia la apertura.

Y una precisión que conviene no perder de vista. La base estatutaria para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida, y una multa o un delito para el jugador que simplemente apuesta en un sitio sin permiso tampoco lo está. No se afirma ni una sanción ni una exención, porque ninguna de las dos está en el texto.

La reforma que no es ley y las apuestas que la ley no menciona

Existe un proyecto para reemplazar la ley de 1947. La SEGOB lo terminó, con reporte del 13 de octubre de 2026, y lo mandó al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado. No es ley, y no cambia nada de lo que un apostador puede hacer esta semana.

Hay además una iniciativa para derogar la ley vigente que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Sigue siendo una propuesta. Cuando alguien te diga que “la nueva ley” sube la edad mínima a 21, está describiendo un borrador.

Sobre mercados concretos, el reglamento leído no separa reglas. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen artículo propio. Eso no significa que estén prohibidos ni que estén permitidos sin más: significa que caen bajo la autorización general del permiso.

Las apuestas mutuas y las carreras de caballos sí tienen su propio carril, en hipódromos, galgódromos y frontones, con el llamado cruce de apuestas. Los menores nunca pueden participar. Y el artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores la entrada a las zonas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce, aunque no fija una edad numérica. Las casas escriben 18+ en sus fichas y pies de página, y esa es su declaración, no un número que la ley establezca.

Sobre el intercambio de apuestas no se encontró ninguna disposición, y esta página no va a decir que exista una bolsa mexicana. Sobre eventos restringidos, como ligas menores o competiciones de menores, tampoco. Y la Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1: es otro régimen y otros sorteos.

Adultos, verificación y lo que la autoridad protege

La regla del reglamento es una prohibición sin número: los menores no entran a las zonas de apuestas ni participan en el cruce. Las casas declaran 18+ por su cuenta. Si tienes 19 años, ninguna de las dos cosas te complica la vida; si tienes 17, las dos te cierran la puerta, y la del operador es la que vas a encontrar antes.

La verificación de identidad ya no es opcional en la práctica. Los operadores aplican controles KYC y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque la actividad de juegos con apuestas está clasificada como vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exactos que hay que presentar no están establecidos en un texto legal, así que cada casa pide lo suyo. Lo que sí importa para el lector es una consecuencia práctica: los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Si tu cuenta bancaria está a nombre de otra persona, el retiro se atasca, y no por capricho.

No hay un límite legal de depósito ni de pérdida, ni cuenta temporal estatutaria. Los límites existen porque el operador los ofrece, y esa oferta es distinta en cada marca. La publicidad, por su parte, muestra la clave del permiso oficial y los avisos de juego responsable, según un reporte secundario.

Sobre publicidad y bonos, el reglamento leído no trae artículo federal. Los reportes de horarios de emisión —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y eliminar los bonos de bienvenida no son ley. Ninguna regla estatutaria sobre bonos está vigente. Lo que sí es verificable es una reacción de mercado: después del alza del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.

Impuestos: el IEPS del operador, el ISR de tu premio y quién retiene

Aquí va el bloque que más caro sale equivocarse, así que se dice con las palabras exactas y sin adornos.

Del lado del operador, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), grava los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma del Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 lo puso en 50 % a partir del 1 de enero de 2026; antes era 30 %. Ese mismo inciso alcanza los juegos en línea prestados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. La base del impuesto no está establecida en el texto leído: la ley habla de “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y esta página no va a escribir “50 % de las apuestas” ni “del ingreso bruto”. Cualquiera que te dé una de esas dos fórmulas como certeza te está vendiendo una interpretación.

Los impuestos estatales varían. La Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Son regímenes distintos y no se suman como si fueran uno.

De tu lado, el que importa de verdad es el ISR de los premios, artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración cuando estás obligado a hacerlo; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que suma alrededor de 7 % en total, según un reporte secundario. Y los premios superiores a $600,000 MXN al año deben informarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.

Ese 21 % merece una frase propia, porque es el número que desinfla la fantasía del boleto gordo. Sobre un premio de 500,000 pesos en un estado con impuesto alto, la retención se come 105,000 pesos antes de que el dinero llegue a tu cuenta. El momio que viste en la pantalla no incluía esa resta.

Y queda un hueco que la ley no cierra. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento fiscal de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición honesta al respecto es consultar a un contador o asesor fiscal. No hay atajo para esa pregunta.

Juego responsable: lo que la ley no te da y lo que tienes que hacer tú

Sin registro nacional de autoexclusión, sin límite legal de depósito y sin cuenta temporal, la protección en México es la que tú te construyas. La ley no te va a frenar; el operador te ofrece herramientas, y son voluntarias.

La autoexclusión interna tiene una ventaja y un defecto. La ventaja: la activas en minutos y funciona. El defecto: solo cubre esa casa. Si el problema es el hábito y no la marca, cerrar una puerta deja las demás abiertas, y la siguiente está a dos clics.

Las pausas y los límites de depósito que listan las casas con permiso en sus propias fichas son el instrumento más útil y el menos glamoroso. Un límite de depósito semanal puesto a tiempo vale más que cualquier aviso de juego responsable en el pie de página. La diferencia entre los dos es que el aviso se lee después y el límite se pone antes.

Mi posición sobre los bonos es sencilla, y va en esta sección porque pertenece aquí. Un bono de bienvenida con rollover es un contrato que te obliga a apostar más de lo que tenías pensado, en un plazo que no elegiste, a un momio mínimo que puede dejarte fuera de los partidos que querías jugar. Para alguien que apuesta 200 pesos al mes y controla lo que gasta, es un empujón a jugar más. Es exactamente lo contrario de lo que esta sección recomienda. Si el rollover te presiona, no lo aceptes, y sigue apostando lo que pensabas apostar.

Dos cosas más, dichas con la gravedad que tienen. Un sitio sin permiso mexicano no trae ninguno de los controles del permisionario: ni KYC, ni reporte a la UIF, ni CFDI de retenciones, ni un domicilio legal en el país. Y un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado mientras un amparo se resuelve, como pasó con las marcas bloqueadas desde noviembre de 2025. Si en algún momento el juego deja de ser un entretenimiento, la ayuda no está en una casa de apuestas y no está en esta página; está en tu círculo cercano y en los servicios de salud.

Los bonos de bienvenida, traducidos a horas de apuestas

Los bonos que estas nueve casas publican son de tres tipos, y solo uno de ellos se parece a lo que sugiere su nombre.

El primero es el bono sin depósito. Caliente anuncia $1,000 MXN sin depósito en su encabezado. Es el único caso de este tipo con cifra visible entre las casas revisadas, y suena a dinero regalado. Suena, porque según reseñas de casas de apuestas ese bono exige un rollover de 10 veces. Mil pesos de bonificación con rollover de diez veces son 10,000 pesos de apuestas antes de que puedas retirar nada. A 200 pesos por boleto, son cincuenta apuestas. Y esa cifra no incluye los momios mínimos, que las reseñas no fijan del mismo modo.

El segundo es el bono de primer depósito, que en Caliente duplica el depósito hasta $7,000 MXN. Aquí las reseñas discrepan entre sí: el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Cuando tres reseñas dan tres condiciones distintas para la misma promoción, la única lectura sensata es que las condiciones están en los términos del operador y no en el resumen de nadie. Léelos antes de depositar, no después.

El tercero es la apuesta gratis, el freebet que Codere anuncia junto a sus momios mejorados. Su valor no es el importe. Una apuesta gratis cuya inversión no se devuelve con el acierto vale, en promedio, una fracción del importe que anuncia la promoción, porque la parte que corresponde a tu propio dinero en un boleto normal desaparece. Si el freebet es de 100 pesos a momio 4.00 en un mercado que reparte el 95 % de lo apostado, el valor medio es 71.25 pesos. No es un cien por ciento del importe, ni de lejos.

Ese cálculo no es literatura. Es la diferencia entre leer “apuesta gratis” y entender “descuento parcial”.

Qué cuesta cumplir un bono: sentido común, no gimnasia aritmética

Los operadores mexicanos publican un bono y rara vez publican su rollover. De las nueve casas de esta página, la única cifra de rollover que aparece en las reseñas es la de 10 veces para el bono sin depósito de Caliente. Todo lo demás depende de lo que cada marca escriba en sus propios términos, y ahí es donde el lector tiene que hacer su trabajo.

El sentido común se puede armar con lo que ya está sobre la mesa. Un rollover multiplica el importe del bono por el número de veces que hay que apostarlo; de ahí sale el volumen de apuestas obligatorio. Ese volumen se reparte en boletos, y solo cuentan los que llegan al momio mínimo. El margen del mercado hace el resto: cada apuesta que colocas para cumplir el requisito pasa por un mercado que reparte alrededor del 95 % de lo que entra y se queda con la diferencia. Cuanto más largo es el camino, más veces pagas ese peaje.

Hay una conclusión que se puede sacar sin inventar una cifra que nadie publica. Un bono con rollover alto es más barato cuando el requisito se cumple en pocos boletos grandes que cuando se cumple en muchos boletos pequeños, porque cada boleto es una pasada por el margen. Y es más caro cuando el momio mínimo te obliga a salir de los mercados de dos vías, que son los que cargan menos margen, hacia mercados de tres vías o de nicho, que cargan más. El importe del bono es la parte visible de la oferta; el costo real está en el número de pasadas y en el tipo de mercado al que te empuja el requisito.

Esa es también la razón por la que desconfío de los bonos de bienvenida grandes. Cuanto mayor es el importe, más grande es el volumen obligatorio detrás, y más probable que el requisito te empuje fuera del tipo de apuesta que ibas a hacer de todos modos. Un bono de 7,000 pesos suena a premio; con un rollover de diez veces son 70,000 pesos en apuestas. Nadie te va a decir eso en el banner.

Las nueve casas, una por una

Cada ficha cierra con una opinión, porque un listado de características no es una comparación. Las nueve declaran un permiso de la SEGOB; cinco de esos números vienen de compilaciones que se contradicen y dos no se pueden imprimir. Eso ya está dicho una vez, y no se repite abajo.

1xBet: la casa que empuja esports y artes marciales

1xBet declara un permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según una compilación de casas de apuestas legales en México, que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial; la App Store publica la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que nombran las fuentes. Ese desfase entre quien figura como titular y quien publica la aplicación no es un detalle administrativo menor, y en esta marca es el dato más incómodo de la ficha.

Lo que su listado sí describe es un catálogo amplio con acento en lo que otras casas tratan como secundario: apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. El programa de lealtad es lo interesante aquí. Premia el volumen, y premiar el volumen es una política de producto que conviene reconocer como lo que es: un incentivo a apostar más seguido.

La ficha no publica importes de bono, y en este sentido se parece a la mitad de la lista. Para alguien que sigue UFC o CS2, 1xBet tiene más mercados donde elegir que la mayoría. Para alguien que quiere ver un número grande en un banner, la página de bienvenida es el sitio donde buscarlo.

Codere: más de 30 deportes y una app con años encima

Codere declara permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos, según una compilación de casas de apuestas legales en México, sin confirmación oficial. La app figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026, lo que da una idea de la madurez del producto: no es un lanzamiento reciente con las costuras a la vista.

Su listado cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO. El OXXO importa en México más de lo que parece: es el método que permite depositar sin cuenta bancaria ni tarjeta, y su presencia en el listado dice algo sobre a quién apunta la casa.

La ficha de la app también declara el permiso de la SEGOB, el límite de uso para mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es de las pocas fichas revisadas que enumera las cuatro cosas a la vez, y esa enumeración tiene valor: el cierre de cuenta es la herramienta de protección menos promocionada y la más difícil de encontrar cuando la necesitas.

El creador de apuestas es el argumento más sólido de Codere para este mercado. Un aficionado que quiere posicionarse en un campeón con una combinación de criterios propios tiene donde hacerlo, y ese donde no lo ofrecen todas.

Novibet: el permiso más reciente de la lista

Novibet declara un permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. El número corresponde a 2020, y esa fecha es el dato que ordena la ficha: es uno de los permisos más nuevos del grupo.

Más nuevo no significa mejor. Un permiso reciente puede indicar un operador que entró al mercado cuando las reglas ya estaban escritas y montó sus controles desde el principio; también puede indicar una operación joven con menos recorrido. Lo que un lector puede verificar es la trayectoria del producto en México, y eso se mira en su propia página, no en el número.

En una lista donde varias marcas llevan veinte años en el país, Novibet es la excepción de calendario. Para quien prefiere un operador que no arrastre el modelo de negocio de otra década, ahí está el argumento. Para quien prefiere la marca que ha sobrevivido a varias reformas fiscales, no es la primera opción.

Betcris: varios países, varias reglas y un número que no cuadra

Betcris es la ficha con más capas de las nueve, y ninguna capa es simple. Su pie de página muestra un permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. En la tabla del titular aparece otro número. Por eso aquí no se imprime ninguno como oficial.

Además, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd. y sostiene una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Es la única de las nueve con una licencia europea identificada en su propio pie de página.

Esa doble estructura tiene una lectura práctica. Un operador con regulador extranjero y socio local tiene más ojos encima, y también más reglas que cumplir y más jurisdicciones donde un cambio normativo puede afectarlo. Y la fecha de vencimiento de la licencia maltesa es un recordatorio de que las autorizaciones caducan: conviene mirar esa línea antes de depositar, no después.

Para alguien que valora que la marca responda ante dos autoridades distintas, Betcris tiene un argumento real. Para quien quiere una estructura simple y un solo domicilio legal, tiene dos titulares y un oficio en medio.

Caliente: la oferta más grande y la letra más corta

Caliente declara un permiso DGG/SP/404/97 mostrado en el pie de su propio sitio, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay como operadora del sitio. Es el único caso de las nueve en el que el número de permiso se puede leer en la casa misma y no en un tercero, lo que en un mercado sin padrón consultable vale más de lo que la columna sugiere.

En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ahí está el primer problema de la oferta más vistosa del grupo. Un bono que puede aplicarse a casino o a deportes es un bono que puede llevarte a un producto con más margen que el que tenías en mente.

El segundo problema es el rollover. Según reseñas de casas de apuestas el bono sin depósito exige un rollover de 10 veces, y el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Diez veces sobre 1,000 pesos son 10,000 pesos de apuestas obligatorias. A 200 pesos por boleto, cincuenta boletos, cada uno con su pasada por el margen del mercado.

La aplicación suma transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años. El pie de página advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable.

Su oferta sin depósito es la más generosa que una casa publica en su propio encabezado en este grupo, y es también la que más exige para convertirse en dinero retirable. Un lector atento se queda con lo segundo.

Playdoit: retiro anticipado y un bono con dos versiones

Playdoit declara un permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. La app la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.

Su ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, y aquí está el detalle que ningún banner menciona: en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Cuando la propia promoción no decide qué es, el lector tampoco puede. Las condiciones para cobrarlo dependen por completo de cuál de las dos versiones aplique, y esa diferencia no es cosmética: un bono sin depósito y uno de primer depósito tienen requisitos distintos y consecuencias distintas sobre tu dinero.

El producto, en cambio, está mejor definido. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El retiro anticipado es la función que más cambia el uso de una apuesta de campeón, porque permite salir de una posición larga antes de que el torneo termine. Es el tipo de herramienta que un apostador a futuro agradece en abril y que ninguna promoción anuncia.

El casino en vivo en la misma ficha es un aviso aparte. El bono de deportes y el casino se anuncian juntos, y el margen del casino no tiene nada que ver con el margen de un mercado de dos vías.

Betway: poco que leer y un permiso corto

Betway declara un permiso SEGOB 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. El número de cuatro dígitos es el más corto de la lista y no sigue el formato largo de los demás, lo que no lo invalida pero sí lo hace difícil de cruzar con cualquier otra fuente.

Su ficha de tienda no carga importes de bono ni detalle de mercados para este mercado. Lo que queda entonces es lo que un lector puede comprobar por su cuenta en la página de la casa: qué deportes ofrece, qué mercados de campeón tiene abiertos y qué métodos de depósito acepta. En un mercado donde la mitad de las fichas de tienda no publican importes, esa comprobación directa no es un consuelo: es el método.

Para quien ya conoce la marca por sus operaciones en otros países, Betway llega con una reputación que no se sostiene sobre nada verificable desde aquí. Para quien compara desde cero, el número corto y la ficha callada dejan poco sobre lo que decidir, y elegir con poco es exactamente lo que esta página intenta evitar.

Strendus: tres permisos y un titular que cambia de nombre

Strendus declara permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, y las compilaciones discrepan sobre el titular: unas nombran Atracciones y Emociones Vallarta y otras New Ads. Es la única ficha de las nueve con tres números distintos, y la única donde el desacuerdo no es sobre el número sino sobre quién es el dueño.

Un titular difuso no es una acusación. Es una dificultad para el lector, y tiene una consecuencia concreta. Si el permiso no está a nombre de quien crees, la vía para reclamar un saldo tiene un destinatario distinto del que aparece en la web. Ese es el tipo de dato que conviene saber antes de depositar, no después de que algo salga mal.

Su ficha de tienda no carga importes ni detalle de mercados para este mercado, así que la decisión se apoya en la página de la casa: qué ofrece, con qué métodos de depósito y qué términos.

Hay un caso en el que esta ficha sigue siendo la elección correcta. Un lector que ya tiene cuenta y no ha tenido problemas con los retiros no necesita rehacer el análisis por un pie de página ambiguo. Un lector nuevo, con tres números y dos titulares sobre la mesa, tiene motivos para preferir una estructura más clara antes de poner dinero.

Pickwin: contradicción en el número y poca información de producto

Pickwin declara un permiso SEGOB de su permisionario, y el número no se imprime porque las fuentes se contradicen: el que da una compilación es el mismo que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles. Es decir, dos marcas distintas aparecen vinculadas al mismo identificador según la fuente que se consulte. Puede ser un error de compilación o puede ser un permisionario que opera varias marcas; desde fuera, las dos explicaciones son compatibles con lo que se ve, y ninguna se puede afirmar.

Su ficha de tienda no carga importes de bono ni detalle de mercados para este mercado. En una comparación sobre apuestas al campeón, eso deja a Pickwin sin los dos datos que deciden: qué mercados de futuro tiene abiertos y qué cuesta entrar.

La marca entra en la lista porque opera en México y declara un permiso, y ese es un hecho que no se puede omitir. Lo que no se puede hacer es rellenar con suposiciones lo que su propia presentación no dice. Quien quiera considerarla tiene un camino claro y corto: abrir la página de la casa, buscar los mercados de campeón y leer los términos antes de depositar. Si esas tres cosas se sostienen, la falta de ficha de tienda deja de importar.

Lo que decide tu elección, según lo que ya está sobre la mesa

Los tres grupos que salen de esta comparación no son categorías de calidad. Son posiciones distintas frente a un mismo mercado.

La primera opción es una marca grande con oferta visible y producto ancho: Codere, Caliente o Playdoit. Si tu prioridad es ver una cifra en un banner y tener muchos deportes donde apostar, ahí está. El precio de esa comodidad es un bono con condiciones que hay que leer —el rollover de diez veces de Caliente según las reseñas, el bono de Playdoit descrito de dos maneras, la oferta de Caliente sin aclarar si vale solo para deportes— y, en el caso de Playdoit, herramientas de salida anticipada que cambian el uso de una apuesta larga. Para alguien que apuesta al campeón de una liga con la intención de mantener la posición medio año, el retiro anticipado vale más que el importe del bono. Para alguien que va a hacer una apuesta de futuro y olvidarse, no.

La segunda opción es una marca con estructura jurídica más robusta y oferta callada: Betcris, con su licencia maltesa identificada y su vencimiento a la vista, además del permiso mexicano. Si te importa que la marca responda ante más de una autoridad y no te molesta buscar el bono en su propia página, es la ficha con más capas verificables. Si te importa la simplicidad —un titular, un domicilio, un número— no lo es.

La tercera opción es una marca sobre la que esta comparación tiene poco material de producto: Betway, Strendus y Pickwin. Eso no las descalifica, y no hay que leerlo así. Strendus arrastra un titular ambiguo que conviene resolver antes de depositar; Pickwin arrastra una contradicción en su identificador; Betway tiene el permiso más corto de la lista y una ficha de tienda muda. Con las tres, la comprobación directa en su propia página sustituye a la comparación.

Y queda la decisión que ninguna ficha resuelve por ti: si vas a apostar al campeón, hazlo en una casa que puedas abrir y con la que puedas hablar. El historial de bloqueos de este año no fue un accidente aislado, y un saldo congelado durante un amparo no se descongela por reclamar más fuerte.

Preguntas frecuentes

¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso?

En los que cada operador tenga abiertos, dentro de su permiso de la SEGOB. Los listados revisados cubren futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports, futbol americano, beisbol y deportes virtuales. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales y los esports no tienen artículo propio en el reglamento leído, así que caen bajo la autorización general del permiso.

¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Buscando la clave del permiso en el pie de página del propio sitio y cruzando el número y el titular con el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Ese listado no está disponible para consulta cómoda, y algunas compilaciones se contradicen entre sí, así que un dato aislado no basta. Dos fichas de esta comparación ni siquiera permiten imprimir un número único.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Se multiplica lo apostado por el momio. Quinientos pesos a momio 3.40 devuelven 1,700 pesos si aciertas, de los que 1,200 son ganancia. En una combinada los momios de cada selección se multiplican entre sí antes de aplicarse al importe: tres patas a 1.90 dan un momio combinado de 6.859 sobre 200 pesos, o 1,371.80 pesos de retorno.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Se ve sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado. En un mercado ilustrativo de dos vías a 1.90 y 1.90, cada lado implica 0.5263 y la suma da 1.0526. El reparto es 0.95 y el margen, alrededor de 5,3 %: unos 53 pesos por cada 1,000 que entran.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

El pagador retiene ISR. Es 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración cuando estás obligado. Los premios de sitios sin permiso quedan fuera de esa letra.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde la configuración de la cuenta, en la sección de juego responsable que cada operador ofrece. Son herramientas voluntarias y de alcance limitado a esa casa: no existe un registro nacional de autoexclusión, así que cerrarte en una marca no te cierra las demás. Las casas con permiso las enumeran en sus propias fichas de aplicación. Pon el límite antes de depositar, no después de la primera racha mala.

Content created by the «bonosbienvenidamx» team