Promociones de apuestas deportivas en México: nueve casas, nueve maneras de repartir el incentivo

Updated noviembre 2026
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Una caja de regalo con listón dorado junto a un boleto de apuesta sobre un mostrador de madera

Lo que sigue es una comparación de nueve casas de apuestas que operan en México al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación, y del camino que cada una ofrece a quien busca una promoción. Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los permisos cotejados contra lo que cada marca publica en su propio pie de página y contra los compilados públicos de casas de apuestas.

En el encabezado de Caliente se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN.

Hay una decisión antes de cualquier bono: cómo se entra a la casa. Algunos operadores empujan primero un bono sin depósito, otros duplican el primer depósito, otros reparten bonos de recarga cada semana. Cada puerta tiene un costo distinto y ninguna es gratis por el hecho de llevar la palabra “bono” en el banner.

Cómo se clasificaron estas nueve casas para promociones

La clasificación que sigue no es una tabla de posiciones ni una recomendación. Es un orden de lectura: primero las casas cuyo incentivo aparece en su propia publicidad más visible, después las que sostienen un club o un cashback de largo plazo, y al final las que llegan a la promoción por la puerta del producto y no por la del cartel. La diversidad es el punto.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La ficha de la app de Playdoit anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito.

Los criterios que se aplicaron y los que se descartaron

Los criterios son tres y ninguno es un porcentaje. Lo primero que se miró fue el tamaño del incentivo, en pesos y con la cifra que la propia marca publica. Después, la forma que ese incentivo toma, que no es un detalle cosmético: un bono de bienvenida que aparece como saldo acreditado se comporta de una manera, un bono de recarga semanal de otra, y un cashback de otra más. Y en tercer lugar se revisó qué uso tiene la promoción, es decir, si está atada a apuestas deportivas o si la marca nunca lo aclara.

Se descartaron dos criterios que suelen verse en listas de este tipo. El primero es la antigüedad de la marca: no hay una línea clara entre cuatro años y veinte. El segundo es la cantidad de deportes que ofrece la app, que dice mucho del catálogo y nada del bono. No es que no importen. Es que quien elige una promoción está eligiendo un requisito, no una biblioteca.

También se descontó un concepto como criterio de clasificación: el momio promocionado de forma destacada. Un momio mejorado sobre un partido concreto no compite con un bono de bienvenida porque el primero se agota cuando el evento termina y el segundo vive hasta que se cumple el rollover.

El panorama de los ocho operadores

Casa Estado del permiso según la fuente citada Lo que dice su propia ficha sobre las promociones
Caliente Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, visible en el pie de su propio sitio; sin confirmación oficial $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN
Codere Permiso SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN
Playdoit Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente Bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito
1xBet Permiso SEGOB DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente Bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Novibet Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente Su ficha no enuncia una promoción con cifra
Betway Permiso SEGOB 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente Club con apuestas gratis semanales junto a más de 2,000 eventos por semana
Strendus Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente Su ficha no enuncia una promoción con cifra
Betcris Permiso SEGOB de su permisionario, número no publicado por contradicción entre fuentes Su ficha no enuncia una promoción con cifra
Pickwin Permisos contradictorios entre compilados: la cifra de una coincide con la del pie de Betcris Su ficha no enuncia una promoción con cifra
Campobet Su ficha no enuncia permiso Bono de recarga semanal de 50 % hasta $10,000 MXN
Rushbet Su ficha no enuncia permiso Programa de lealtad con puntos canjeables y cashback VIP de hasta $500,000 MXN
Winpot Su ficha no enuncia permiso Banners de bonos de deportes y casino sin cifras

Las columnas de esta tabla son dos preguntas, no dos datos. La primera, quién respalda la operación, con el número tal como lo publica la fuente citada y la advertencia de que el compilado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. La segunda, qué anuncia la propia marca sobre promociones, sin añadir nada. Que una celda diga que la ficha no enuncia una promoción con cifra no significa que la casa no tenga promociones: significa que no las anuncia donde se buscaron, y eso ya es información útil para quien compara carteles.

Vale la pena detenerse en la primera columna. Nueve números distintos, y ni uno solo con confirmación oficial. Algunos vienen del pie de la propia marca, que es la fuente más cercana que un jugador puede revisar sin intermediarios; otros vienen de compilados externos que se contradicen entre sí. El caso de Pickwin es el más incómodo: el número que un compilado le asigna es el mismo que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles, de modo que los dos no pueden ser ciertos a la vez. Eso no convierte a Pickwin en una casa ilegal. Convierte la cifra concreta en un dato que nadie debería citar como propio.

Cómo leer el orden de esta clasificación

El orden en que aparecen las fichas más abajo parte del grado de explicitud del incentivo. Abre Caliente, que es la única marca cuya promoción aparece en el encabezado de su propia página principal y que además es la única del conjunto con respaldo de fichas para el tema. Detrás van Codere y Playdoit, cuyas fichas describen bonos de bienvenida con cifra. Luego 1xBet y Betway, que hablan de promociones sin monto. Al final Novibet, Strendus, Betcris y Pickwin, cuya publicidad de ficha no gira alrededor de un bono.

Quien busque el bono más grande va a encontrar la cifra de Campobet y la de Rushbet, ambas fuera del conjunto de casas con permiso enunciado. Quien busque el bono más claro va a encontrar menos de lo que espera. Esa tensión no se resuelve con una recomendación; se resuelve con prioridades.

Fundamentos: qué es realmente una promoción de apuestas deportivas

Conviene desarmar la palabra antes de comprarla. Una promoción de apuestas deportivas es un contrato de dos partes en el que la casa pone algo de valor por adelantado y el jugador se compromete a mover dinero dentro de la plataforma. La parte visible es el dinero. La parte que decide el resultado es la otra.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN.

Bono de bienvenida, apuesta gratis y cashback no son lo mismo

Un bono de bienvenida acredita saldo al abrir la cuenta, casi siempre contra un primer depósito. Ese saldo juega, pero no se retira hasta cumplir condiciones. Una apuesta gratis es distinta: es un boleto con valor que no salió del bolsillo del jugador y que, cuando gana, devuelve la ganancia sin el importe de la apuesta. Un cashback devuelve una parte de lo perdido. Un bono de recarga aparece cada semana y no solo en el estreno de la cuenta, como el de Campobet, que anuncia 50 % hasta $10,000 MXN.

La confusión entre estas cuatro figuras es el error más común y el más caro. Un jugador que espera dinero y recibe un boleto se siente estafado aunque la casa haya cumplido exactamente lo prometido. Las condiciones estaban escritas.

El momio mínimo y por qué cambia el valor del bono

El momio mínimo, o límite de momio, es la línea por debajo de la cual una apuesta no cuenta para liberar el bono. Es el filtro silencioso de toda promoción. Una apuesta a un momio de 1.20 sobre un favorito claro mueve dinero, sí, pero no ayuda a cumplir requisitos en la mayoría de los programas, porque el riesgo es tan bajo que el operador lo excluye.

Aquí es donde el bono deja de ser un regalo y se vuelve una tarea. Las cifras concretas de cada programa están en su letra chica y no en el encabezado.

La letra chica que decide si el bono se cobra

Los requisitos de apuesta, o rollover, son la cantidad de veces que hay que jugar el bono antes de retirar lo ganado. Los plazos son la fecha límite. Los momios mínimos son el filtro anterior. Y hay una cuarta condición que casi nunca se lee: qué pasa con el saldo si el jugador no cumple el rollover dentro del plazo.

De las casas de este conjunto, la única cuya ficha describe un rollover concreto es Caliente, y lo hace a través de reseñas de terceros: según esas reseñas, el bono sin depósito de $1,000 MXN exige diez veces el importe. El plazo y los momios mínimos varían de una reseña a otra, y el rollover del bono de primer depósito también. Ese dato es un dato de reseña, no de la casa, y se lee como tal.

Un ejemplo con los números que sí se conocen

La aritmética con los datos disponibles es corta y sirve para fijar el orden de magnitud. Con un bono de $1,000 MXN y un requisito de diez veces, el jugador debe mover $10,000 MXN en apuestas antes de poder retirar lo que quede. Si la apuesta por boleto ronda los $200 MXN, son unas cincuenta apuestas las que hay que colocar, y solo cuentan las que superen el momio mínimo del programa. El costo de esa tarea es el margen del mercado que se juega: con un margen del 5 %, mover $10,000 MXN cuesta alrededor de $500 MXN en promedio, dentro de una banda de $450 a $550 MXN según qué mercados se elijan y cuánto se acerquen al margen habitual de una casa.

Ese cálculo es un promedio bajo supuestos, no un resultado garantizado para ningún boleto concreto. La conclusión también tiene techo: dice cuánto cuesta mover el dinero, no cuánto se gana al final, y no dice nada sobre la probabilidad de que un boleto suelto salga premiado.

Promociones sin bono: programas de lealtad y tarjetas

No toda promoción pasa por un bono. Existen caminos donde el beneficio se acumula con el uso: puntos por apuesta canjeables en una tienda de bonos, como el programa de lealtad de Rushbet; un cashback VIP reservado a los volúmenes altos, también de Rushbet, hasta $500,000 MXN; o ese club de apuestas gratis semanales que Betway anuncia junto a su catálogo de más de 2,000 eventos por semana.

Para un jugador de volumen bajo, un programa de puntos rinde poco. Para uno que apuesta cada fin de semana, rinde sin pedir nada extra. Es una promoción que premia la constancia en lugar de la decisión de registrarse.

Lo que la ley mexicana sí regula y lo que deja abierto

Aquí termina la parte cómoda. La relación entre las promociones y la ley mexicana es la de un hueco: la ley regula quién puede operar y con qué permiso, y no regula qué puede prometer.

La Ley Federal de Juegos y Sorteos y su reglamento

La norma de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos con apuestas y las loterías en todo el país, con excepción de los expresamente autorizados. El artículo 7 faculta a la Secretaría de Gobernación para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8, para clausurar los locales que operen sin permiso; el artículo 9 prohíbe instalar establecimientos cerca de escuelas o centros de trabajo. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es igual de categórico en su artículo 2: lo que no está expresamente previsto queda prohibido.

Traducido al tema de esta página: no hay un solo artículo vigente en los textos revisados que diga cuánto puede prometer una casa, cómo debe anunciarlo o qué requisitos puede imponer. Tampoco hay una norma que obligue a mostrar el rollover en el banner. Las iniciativas que proponen prohibir los bonos de bienvenida, entre ellas una del diputado Martínez Urincho, son propuestas y no ley, y una regla vigente sobre bonos no apareció en los artículos del Reglamento revisados.

Permiso, permisionario y el registro que no se pudo abrir

La palabra correcta en México es “permiso”, no “licencia”, y se otorga a un permisionario. El permiso es un acto administrativo temporal, y es intransferible según el artículo 31 del Reglamento. Los tipos relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, ambos del artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y estados anuales auditados, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una fianza, todo en el artículo 29.

Ningún texto legal nombra las apuestas en línea. Lo que se reporta como práctica es que un sitio digital no obtiene un permiso propio, sino que se apoya en un permisionario autorizado con operación física, y que un mismo permisionario puede operar varias marcas. Eso explica por qué dos sitios con nombres distintos aparecen bajo el mismo titular.

Sobre el registro oficial hay que ser claro: el compilado de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre sí —136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro—. Por eso ninguno de los números aquí expuestos es oficial, y por eso hay marcas del conjunto, como Pickwin, Strendus y Betcris, cuya cifra de permiso aparece sin imprimir: las fuentes se contradicen.

Lo que un permiso en regla sí aporta es concreto. Un foro legal en México, controles de identidad y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Ninguna de esas tres cosas aparece en un operador sin permiso local.

Bloqueos, amparos y por qué el estado se escribe con fecha

La situación de las marcas bloqueadas no se puede escribir en presente sin fecha. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente. Con ese historial, cualquier frase en presente sobre esas dos marcas caduca en semanas.

La lección para quien elige promoción es de riesgo, no de morbo. Un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y el bono que estaba cumpliendo el jugador no le sirve de nada si la cuenta no está disponible.

La reforma que aún no es ley

La Secretaría de Gobernación terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. La iniciativa que derogaría la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y un mecanismo de autoexclusión. También es una propuesta.

Quien hoy reclama un bono opera bajo la ley de 1947 y su reglamento. Mañana, quizá, no.

Juego responsable: qué existe, qué no y qué puede hacer el jugador

México es el país donde más conviene hablar de lo que no existe. No hay registro nacional de autoexclusión. No hay límite de depósito ni de pérdida establecido por ley. No hay cuenta temporal obligatoria. Cualquiera que prometa lo contrario en un anuncio está describiendo su propia política comercial, no una obligación legal.

La verificación de identidad y los reportes al SAT y a la UIF

Los operadores verifican a sus usuarios mediante procedimientos de identidad y conocimiento del cliente, y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de apuestas está catalogada como vulnerable dentro de la ley de prevención de lavado de dinero. Qué documentos concretos se exigen no está fijado en un texto legal revisado.

Para el jugador, esto significa una cosa práctica: el retiro llega a una cuenta a su propio nombre, y una promoción reclamada con datos de un tercero no se cobra.

La autoexclusión que cada casa aplica por su cuenta

Las herramientas voluntarias que las marcas listan en sus propias fichas —pausas, límites de depósito, autoexclusión— son locales. Valen para una casa y no para el resto del mercado. Ese detalle importa más de lo que parece: los bancos, las cajas de ahorro y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores aplican un bloqueo por reporte de operaciones inusuales con independencia de la causa, y puede alcanzar a quien no tiene problema de juego. Un apretón financiero se lee como irregularidad, no como ayuda.

La obligación de la casa es distinta de la del banco, y por eso la autoexclusión de una casa no evita el bloqueo bancario, ni el bloqueo bancario sustituye la autoexclusión.

Señales de alerta y dónde buscar ayuda

Un bono de bienvenida es, en el fondo, un préstamo disfrazado de regalo: el jugador recibe saldo hoy y devuelve actividad mañana. Cuando el rollover no se cumple y el jugador deposita otra vez para intentarlo, la promoción dejó de ser oferta y se volvió razón para seguir.

El control más honesto es aritmético y no psicológico. Antes de aceptar un bono, dividir el requisito total entre lo que se apuesta por boleto y mirar el número de apuestas que sale. Si el resultado es una obligación que no cabe en la semana, la promoción no es para quien la está leyendo.

Donde se juega con problemas se busca ayuda profesional; el aviso de juego responsable de las propias casas es el punto de partida, no el final del camino.

Incentivos: la letra chica de bonos y apuestas gratis

Este es el punto donde el comprador decide, y donde la publicidad hace más ruido. Lo primero que hay que soltar es la idea de que un bono grande es un bono bueno. El tamaño del premio y el costo de cobrarlo son magnitudes independientes, y la segunda manda.

Por qué “bono” no equivale a dinero disponible

El saldo de un bono suele estar separado del saldo real. Juega, pero no se retira hasta cumplir las condiciones. En muchas promociones, el jugador cobra primero el saldo propio y después el bonificado, de modo que el orden de juego también está fijado por la casa.

Ese detalle explica por qué dos jugadores con el mismo bono terminan en situaciones distintas: quien apuesta rápido y en partidos largos agota el saldo bonificado antes que el suyo; quien apuesta a momios cortos lo conserva más tiempo.

El rollover, el plazo y el momio mínimo en la práctica

El costo es un promedio, no un cargo fijo. Una casa con un rollover de diez veces y un margen estrecho puede costar menos que una con un rollover de cinco veces y un margen ancho, aunque el cartel diga lo contrario. Comparar banners sin comparar márgenes es comparar titulares.

Con los datos de esta página, el ejercicio concreto disponible es el del bono de Caliente y sus diez veces según reseñas externas. Ese mismo número, aplicado a un bono de $1,000 MXN, da una banda de costo promedio de $450 a $550 MXN al mover los $10,000 MXN requeridos, según el margen del mercado. El cálculo promedia muchos boletos bajo supuestos y no garantiza ningún resultado individual.

El momio mejorado se agota y el bono no

Un momio mejorado es la promoción más limpia y la más efímera. No exige rollover porque no acredita saldo: simplemente paga más por una apuesta concreta mientras el evento esté vivo. Los momios “Super” y “Ultra” que Betway anuncia caben en esta categoría, igual que las apuestas con momios mejorados que menciona la app de Codere México.

La diferencia frente al bono es de riesgo asumido. En el momio mejorado el jugador arriesga su dinero con una ventaja de precio; en el bono arriesga su tiempo con una ventaja de saldo. Un jugador que apuesta poco y bien prefiere lo primero.

Depósitos, retiros y el método que condiciona el bono

El método de pago puede condicionar una promoción, y no siempre se anuncia en el mismo lugar que el bono. Codere México dice aceptar tarjeta, SPEI y OXXO en la ficha de su app. En la página principal de Winpot México aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados, junto a banners de bonos de deportes y casino sin cifras.

Un retiro por un canal distinto al del depósito suele costar tiempo, y en algunos programas rompe el rollover. El orden práctico es leer primero las condiciones del método y después las del bono.

Caliente: el bono sin depósito y la duplicación, con un rollover de diez veces según reseñas

Lo que distingue a Caliente en este conjunto es la única promoción con respaldo documental para el tema. En el encabezado de su página principal se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. La misma página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y esa omisión es la primera cosa que un jugador con interés en deportes debería resolver por su cuenta.

El respaldo de la ficha de la app es más ancho que el del bono. Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está restringida a mayores de 18 años. La app y la web reparten el incentivo de maneras distintas: una hereda el flujo de eventos virtuales, la otra el flujo de apuestas deportivas.

El rollover no lo publica la casa. Las reseñas de terceros que lo mencionan hablan de diez veces sobre el bono sin depósito; el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Con diez veces y $1,000 MXN de base, el requisito son $10,000 MXN en apuestas, y con apuestas de $200 MXN por boleto son alrededor de cincuenta boletos, de los cuales solo cuentan los que superen el momio mínimo. A un margen del 5 %, mover ese dinero cuesta unos $500 MXN en promedio, en una banda que va de $450 a $550 MXN según el mercado elegido.

Quien quiera reclamar el bono sin depósito sin depositar es el lector natural de esta oferta: prueba el producto sin poner dinero y descubre el tamaño real de la tarea antes de comprometerse. Quien piense que la duplicación hasta $7,000 MXN es dinero disponible va a chocar con el requisito la primera semana y culpará a la publicidad, no a la letra chica que no leyó.

Codere: hasta 7,000 MXN de bienvenida en una app con más de 30 deportes

La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. El “hasta” hace todo el trabajo de la frase y conviene detenerse en él: la cifra máxima se alcanza con el depósito más alto del tramo, y por debajo de ese tramo el bono es proporcionalmente menor. Dos jugadores con depósitos de distinto tamaño no comparten el mismo bono.

Lo que la ficha sí detalla es el producto. Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. También aparecen los depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Es la ficha más completa del conjunto en cuanto a catálogo, y su descripción del bono es la más escueta.

Esa asimetría es el hallazgo de esta ficha: una casa que explica muy bien cómo se apuesta y muy poco cuánto cuesta cobrar la promoción. El jugador que llega buscando tenis o esports encuentra material; el que llega buscando el bono encuentra una cifra con un techo y sin condiciones.

A quien ya apuesta seguido y valora el catálogo antes que el cartel, esta casa le da lo que busca aunque el bono no sea una ganga. Quien elija por la promoción y no por el producto se llevará la decepción de todo “hasta”.

Playdoit: un bono de $1,000 MXN que la propia ficha describe de dos maneras

La ficha de Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida y, en el mismo documento, lo describe de dos maneras incompatibles: en un apartado aparece con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras, y no lo son por contradicción interna de la propia marca y no por falta de datos.

Ese detalle decide más de lo que parece. Un bono sin depósito y un bono contra primer depósito son productos con costos distintos para el jugador: el primero se reclama sin arriesgar dinero, el segundo exige depositar para activarlo. La confusión no es gramatical, es de cuánto pone el jugador de su bolsillo.

El permiso que la acompaña es DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, y con el titular nombrado como Eventos Festivos de México. El prefijo del número no coincide con el de las demás casas del conjunto, que es una pista sobre la fecha o el tipo de autorización, no sobre su validez.

Antes de depositar aquí hay una sola pregunta que hacer: ¿mil pesos sin depósito o mil pesos contra depósito? La ficha permite las dos lecturas, y conviene fijar la respuesta en la letra chica antes de mover dinero.

1xBet: bienvenida, temporada y lealtad sin cifras públicas

La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Es la oferta más estratificada del conjunto por número de programas, y la menos cuantificada: ninguno de los tres lleva monto en la ficha.

Esa estructura tiene una consecuencia clara. Un programa de lealtad y un bono de bienvenida no compiten entre sí: uno premia la permanencia y el otro el estreno. Una casa que ofrece los dos está cubriendo dos momentos distintos del jugador, y quien solo busca uno de los dos encuentra ruido en el otro.

El permiso aparece como DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado como Entretenimientos Naturales. Ese desajuste entre quien opera el producto y quien tiene el permiso es lo que un jugador debe poder explicar antes de depositar, y la respuesta no está en la ficha.

A quien use la app como si fuera una plataforma de entretenimiento con deportes, esports y transmisión incluidos, los tres programas son valor de uso antes que valor de bono. A quien busque una cifra concreta para comparar, esta ficha no la da, y eso también es un resultado de la comparación.

Cuando existan varias promociones sin importe, lo determinante no es cuántas hay, sino cuál de ellas se cobra y con qué requisito. Eso exige mirar las bases de cada programa en el sitio del operador, no la ficha de la tienda.

Novibet: catálogo y permiso enunciado sin promoción con cifra

Novibet es, en este conjunto, el ejemplo del operador que llega a la comparación por la puerta del permiso y no por la del cartel. Su ficha no enuncia una promoción con cifra, y eso deja la comparación en el terreno del producto y de la autorización. La ficha de la tienda de aplicaciones no sirve aquí como fuente de promoción: no la menciona.

El permiso es DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. El formato del número, con el bloque DCRCA, coincide con el de otro operador de este conjunto, lo que sugiere una misma familia de trámites, no una jerarquía de solidez.

Lo que un jugador puede hacer con esta ficha es limitado y honesto: verificar el permiso en el pie del sitio de la marca, revisar el catálogo, y preguntar por el canal de atención antes de depositar si una promoción se anuncia en otro medio. Una marca que no promete en el escaparate no decepciona a nadie en el escaparate.

Novibet no es, por eso, una casa sin promociones. Es una casa cuya promoción, si existe, no viaja en su propia ficha, y quien compare solo fichas la va a leer como la más pobre del cuadro cuando puede que no lo sea.

Betway: más de 2,000 eventos por semana y un club de apuestas gratis

La promoción de Betway no está en un bono de bienvenida. Su app anuncia un club con apuestas gratis semanales, junto a más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra” y el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta”. El incentivo se reparte en el tiempo y no en el estreno.

Ese diseño cambia el perfil del lector. Una apuesta gratis semanal rinde para quien abre la app cada semana y no para quien la abre dos veces al año. Un jugador de temporada —el que sigue la liga completa, no un partido— es el usuario natural de este esquema, y para él el valor acumulado de un año puede superar el de cualquier bienvenida con rollover alto.

Los momios mejorados van en la dirección contraria: se agotan con el evento. Los dos mecanismos conviven bajo el mismo techo y eso obliga a elegir cuál se persigue.

El permiso aparece como 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, y con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. Es el único número del conjunto que se lee sin prefijo de bloque, y también el más corto. Eso no implica nada sobre su vigencia; solo muestra que el formato no es uniforme entre compilados.

Si el club es real y semanal, el jugador de liga completa gana más aquí que con un bono de bienvenida de un solo uso. Si el club tiene un mínimo de apuestas o un plazo que la ficha no publica, la ventaja se deshace, y ese es el punto a verificar antes de contar las apuestas gratis del año.

Strendus: tres permisos en compilados que no coinciden entre sí

Strendus aparece con tres números en un solo compilado: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, y con el titular nombrado de dos maneras distintas, Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Ninguna de las fuentes es oficial y no hay confirmación de la Dirección General de Juegos y Sorteos.

La acumulación de números no es necesariamente un problema. Un permisionario puede tener autorizaciones de distintas fechas y distintas modalidades, y un mismo permiso puede reformarse. El problema es que aquí el titular de los tres números también se contradice entre compilaciones, y sin un registro oficial abierto no hay manera de resolverlo desde fuera.

Para quien solo quiere una promoción, el detalle práctico es otro: la ficha de la marca no enuncia ninguna con cifra. Quien quiera reclamar algo en Strendus tiene que ir a su propio sitio y buscar las bases del programa por su cuenta, porque la tienda de aplicaciones no las lleva.

Lo que corresponde aquí es revisar el pie de página de la marca, que es donde vive el número que la propia casa asume, y no en una tabla de terceros cuyos renglones se contradicen entre sí.

Betcris: avisos claros de edad y un número de permiso sin imprimir

La contribución de Betcris a esta comparación no está en su bono. Su pie de página declara que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Es, de todo el conjunto, el aviso de edad más explícito.

El permiso no se imprime aquí por una razón concreta: el número del pie del sitio de la marca y el de la tabla pública del propietario no coinciden, y el pie muestra un número a nombre de Producciones Móviles mientras el compilado muestra otro. Con esa contradicción, imprimir una cifra sería inventar una certeza.

La ficha de la marca no enuncia una promoción con cifra. El jugador que llegue buscando el bono en la tienda de aplicaciones va a salir con las manos vacías, y quien quiera saber qué se promociona aquí tiene que revisar las bases en el sitio del operador.

Un aviso de juego responsable bien redactado no es una promoción, pero sí es un dato de calidad. Una casa que escribe con cuidado cómo prohíbe la entrada a menores probablemente escribe con el mismo cuidado sus condiciones, y eso vale más para un jugador cuidadoso que un banner con una cifra grande.

Pickwin: dos compilados, dos números y ninguno confirmado

Pickwin es el caso donde la contradicción se ve a simple vista. Un compilado le asigna el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019, con Producciones Móviles S.A. de C.V. y Unocapali La Paz Operadora como titulares, mientras otro compilado muestra DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER. Y hay un detalle incómodo: el número del primer compilado es el mismo que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles, de modo que ambos no pueden ser válidos simultáneamente.

Ninguno de los dos números es oficial, y la propia fuente lo advierte. El titular compartido con otra marca del conjunto apunta a la práctica documentada en el reglamento: un permisionario puede operar varias marcas, y la relación entre marca visible y titular autorizado no siempre es evidente en el pie de página.

La ficha de la marca no enuncia una promoción con cifra. Aquí la pregunta útil no es cuál es el bono, sino quién responde por el permiso, y esa respuesta solo aparece en el pie del sitio de la marca.

Un jugador que compara promociones sin verificar el nombre del permisionario está comprando un bono sin saber a quién se lo reclama.

Las tres promociones que se anuncian fuera del conjunto con permiso enunciado

Hay tres ofertas que aparecen en este panorama y que no pertenecen al grupo de marcas con permiso enunciado en su propia ficha. Se describen por lo que sus fichas declaran, sin recomendación.

Campobet anuncia en su app un bono de recarga semanal deportivo de 50 % hasta $10,000 MXN. Es la cifra más alta del conjunto y también la de vigencia más frecuente: una recarga semanal se renueva, así que su valor depende de cuántas veces se use y no de una sola decisión de registro.

Rushbet tiene un programa de lealtad donde las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. La cifra grande corresponde al nivel alto del programa y no a un jugador promedio; el “hasta” es el mismo trabajo editorial que en el bono de Codere, con un techo todavía más lejano del uso común.

Winpot México muestra en su página principal los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados, junto a banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Es la muestra más clara de que un banner puede prometer sin decir cuánto.

Quien compare estas tres ofertas con las nueve anteriores está comparando dos mercados distintos: uno con permiso enunciado y otro sin él. La cifra de Campobet es la más grande de la página y la que menos respaldo legal lleva encima.

Impuestos sobre premios: el IEPS del operador y el ISR del jugador

Un bono no paga impuestos hasta que gana. Cuando gana, la retención la practica quien paga, y eso convierte al operador en agente de retención del jugador.

El IEPS de 50 % y su efecto en el diseño de los bonos

El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes la tasa era de 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del Impuesto al Valor Agregado.

La base del impuesto no está establecida en el texto revisado: la ley dice “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta página no afirma que sea 50 % de lo apostado ni 50 % del ingreso bruto. Lo que sí es claro es el efecto de la subida: cuando el IEPS pasó a 50 % en 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida por el costo del impuesto, que absorben en parte. El encabezado que ofrece hoy una casa mexicana ya está escrito con ese costo dentro.

El ISR y las retenciones sobre el premio

Los artículos 137 y 138 de la Ley del Impuesto sobre la Renta gravan los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal es mayor al 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, unos 7 % en total según un reporte secundario. Los premios superiores a $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual, también según un reporte secundario.

Hay dos condiciones que conviene no perder. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Y el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”; el tratamiento de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido, y ante esa duda la respuesta honesta es consultar a un contador o a un asesor fiscal.

El operador emite un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Ese comprobante es del jugador y conviene conservarlo: sin él, el premio no aparece en la declaración y la retención no se puede acreditar.

Preguntas frecuentes sobre promociones de apuestas deportivas

¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones?

La casa acredita saldo al abrir la cuenta, casi siempre contra un primer depósito, y ese saldo juega pero no se retira hasta cumplir requisitos. Las condiciones viven en las bases del programa dentro del sitio del operador, casi nunca en el banner ni en la ficha de la tienda de aplicaciones.

¿Qué significan el rollover y el momio mínimo en un bono?

El rollover es el número de veces que hay que jugar el bono antes de retirar. El momio mínimo es la cuota por debajo de la cual una apuesta no cuenta para cumplirlo. Con un bono de $1,000 MXN y diez veces de rollover, el requisito son $10,000 MXN en apuestas.

¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia?

Porque el importe nunca salió del bolsillo del jugador: la casa presta el boleto, no lo regala. Si la apuesta gana, se paga la ganancia pero no el importe apostado. Ese detalle está en las bases y explica la diferencia frente a un bono acreditado.

¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Se busca el número de permiso en el pie de página del propio sitio de la marca y el nombre del permisionario. El registro oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no es de acceso sencillo, y los compilados externos se contradicen entre sí, así que el pie de página de la marca es el punto de partida.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

El pago de un premio legalmente autorizado es ingreso gravado conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del Impuesto sobre la Renta. Quien paga retiene 1 % si la entidad no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si el impuesto estatal es mayor.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

No hay límite legal en México. Las pausas, los límites de depósito y la autoexclusión son herramientas internas que cada casa ofrece dentro de su cuenta, y valen solo para esa casa. El jugador las configura en su propio perfil, no en un registro nacional que no existe.

Cierre: elegir el camino antes de elegir el bono

Nueve casas con permiso enunciado, tres ofertas fuera de ese grupo y una sola promoción cuyo rollover aparece en alguna fuente. Ese es el balance real de este panorama, y explica por qué la decisión de entrada importa más que la cifra del banner.

El camino del bono sin depósito, el de la duplicación del primer depósito, el del club semanal y el de los puntos de lealtad no compiten en el mismo terreno. El primero prueba el producto sin poner dinero y traslada el costo al tiempo. El segundo exige depositar antes de saber si el requisito cabe. El tercero paga a quien ya es constante. El cuarto premia el volumen sin dar nada el primer día.

Un bono de $1,000 MXN con diez veces de rollover y un margen del 5 % mueve $10,000 MXN y cuesta alrededor de $500 MXN en promedio, dentro de una banda de $450 a $550 MXN, según el mercado elegido. Es un promedio bajo supuestos y no garantiza ningún resultado individual. Lo que dice es sencillo: la promoción más anunciada del conjunto tiene un precio, y ese precio es la tarea.

Si la tarea cabe, el bono sirve. Si no cabe, ningún banner la hace más pequeña.

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